UNA PÁGINA PARA PUBLICAR LAS BARBARIDADES MÉDICAS,LOS ROBOS DE LOS LABORATORIOS,LAS MEDIDAS PROGRESISTAS Y LAS NOVEDADES MEDICAS MUNDIALES
viernes, 22 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
PESETERA CORRUPTA PILLADA

Lo raro es que esta práctica habitual desde hace años no se hubiera denunciado antes.
Avances médicos con intereses ocultos
Un reportaje sobre el dolor muestra la eficacia de ciertas campañas de la industria farmacéutica para promover sus productos. La ocultación de las fuentes induce a engaño
MILAGROS PÉREZ OLIVA 17/01/2010
Con frecuencia llegan a las redacciones estudios y datos aparentemente rigurosos y fiables que, sin embargo, pueden inducir a engaño a los lectores o esconder intereses publicitarios o comerciales. Descubrirlos y evitarlos es un deber del periodismo riguroso. Quienes, siendo médicos o pacientes, han de lidiar con el dolor crónico, debieron sentir un gran alivio al leer que "en el último Congreso Europeo del Dolor, celebrado en Lisboa, se presentó tapentadol (...), el primer analgésico que aparece en 25 años de una nueva generación que marcará un antes y un después", y que "los expertos aseguraron en Lisboa que se inicia una nueva era en el manejo difícil del dolor agudo y crónico". Lo afirmaba Mayka Sánchez, colaboradora de EL PAÍS para temas de salud, en el reportaje "El dolor como quinto signo vital", publicado el 22 de diciembre en Sociedad. En el mismo se describía una situación lamentable: "A pesar de que nueve millones de españoles sufren dolor crónico, sólo el 10% de los facultativos de atención primaria emplean escalas de medición para su mejor abordaje terapéutico, un problema que provoca que hasta en la mitad de los casos, ese dolor pueda llegar a ser un síntoma mal tratado". La conclusión era clara: la mayoría de los médicos no actúan correctamente y la mayoría de los pacientes están mal tratados. Para paliar esa situación había surgido la Plataforma sin Dolor, una iniciativa cuyo objetivo era "sensibilizar" a los médicos y a la sociedad de que "con los avances de la medicina, el dolor puede y debe controlarse".
Varios médicos llamaron a la Defensora para quejarse de que se diera tan mala imagen de su trabajo sin citar el origen de la estadística. Pero uno de ellos, Enrique Gavilán, de Plasencia, observó algo más: "He estado buscando en la principal base de datos de estudios científicos, la librería PubMed de Estados Unidos, he analizado los estudios que se han publicado sobre este nuevo medicamento y, créame, los resultados muestran que no es muy superior al placebo y en todo caso es muy similar en cuanto a eficacia respecto de otros de los que hay mucha más experiencia clínica y cuyo precio, sospecho, será muy inferior". En su escrito a la Defensora pide que investigue si se trata de un caso de publicidad encubierta y conflicto de intereses.
Mayka Sánchez aclara que los datos están extraídos de la Guía de Buena Práctica Clínica en Dolor y que su valoración del tapentadol se basa en las declaraciones que hizo Anthony Dickenson, uno de los especialistas que ha participado en los ensayos clínicos, en el congreso de la Asociación Europa para el Estudio del Dolor, celebrado en Lisboa, al que ella asistió. El fármaco, dice, está avalado por "177 artículos, publicados en revistas y congresos internacionales", todos ellos dotados de "un comité editorial y científico que vela por la veracidad, objetividad y calidad de los trabajos presentados".Para Mayka Sánchez, la sospecha de publicidad encubierta a la que se refiere el doctor Gavilán "es una opinión muy subjetiva y sin base en el texto publicado", ya que, dice, se limita a hablar de una de las moléculas presentadas en Lisboa, sin mencionar su nombre comercial. A la Defensora, esta explicación no le parece suficiente. Todos los estudios sobre nuevos fármacos, incluidos los que cita Mayka Sánchez sobre el tapentadol, están financiados por los laboratorios productores y a veces también los congresos en los que se presentan. Sobre los sesgos en la investigación clínica y la publicación de sus resultados existe una amplia literatura científica. La labor de un periodista es verificar la información y evitar los sesgos de parte que pueda contener.
¿Estaba justificado presentar este fármaco como un medicamento que marca "un antes y un después" o "una nueva era" en el tratamiento del dolor? Para aclararlo he consultado a los catedráticos Xavier Carner, presidente del Comité de Evaluación de Medicamentos de la Agencia Española del Medicamento, y a Rafael Maldonado, investigador de la Universidad Pompeu Fabra que trabaja para los Institutos Nacionales de Salud de EE UU. Ninguno de los dos considera que el fármaco sea una gran novedad. Ni siquiera el laboratorio que lo produce va tan lejos como Mayka Sánchez. En la nota de prensa con que lo presentó en junio afirma que "muestra una eficacia comparable a los opioides clásicos" aunque ofrece "un perfil de tolerabilidad más favorable". Y tampoco es una novedad: tiene el mismo mecanismo de acción que el tramadol, del mismo laboratorio.
Pero no hay sólo un problema de exageración. La forma en que se presenta la información justifica las sospechas del doctor Gavilán, pues se disimula que todo el contenido procede de una única fuente, y se omite revelar que esa fuente es, en última instancia, el laboratorio productor del fármaco. Cita a la Fundación Grünenthal como impulsora de la Plataforma sin Dolor, pero no aclara que ésta pertenece al laboratorio Grünenthal Pharma, especializado en terapias analgésicas, que es quien financia la plataforma y la campaña de medición del dolor. El reportaje tampoco aclara que el fármaco que presenta como revolucionario pertenece a ese laboratorio. Sólo los lectores que ya conozcan a ese laboratorio pueden adivinar la relación.
La información sigue peligrosamente el esquema de las nuevas estrategias que la industria farmacéutica emplea para promover la prescripción de sus fármacos, una vez erradicados los escandalosos incentivos con que premiaban a los médicos. De hecho, los médicos no son ya el único objetivo de los departamentos de mercadotecnia de los laboratorios. Ahora tratan de influir sobre la prescripción a través de los propios pacientes. Esa estrategia consiste en hacer emerger (a veces incluso crear) un problema de salud, movilizando a especialistas de prestigio y si es posible, pacientes, con el objetivo de "sensibilizar" sobre el problema para el cual tienen la solución.
Dada la suspicacia con que es recibida la información procedente de la industria, ésta se ha visto obligada a buscar formas indirectas y de mayor autoridad para vehicular su actividad. Para ello han creado fundaciones y plataformas teóricamente independientes y sin ánimo de lucro, integradas por académicos y especialistas, pero financiadas por la propia industria.
Todo ello está presente en este caso. El reportaje comienza describiendo el grave problema del dolor, basado en estudios financiados por la industria; presenta a continuación a la plataforma que va a luchar contra esta lacra, sin decir que está promovida y financiada por el laboratorio, y acaba informando de un fármaco que presenta como revolucionario, sin decir que es del mismo laboratorio. Para mayor abundamiento, el titular del reportaje coincide con el eslogan central de la campaña financiada por Grünenthal. Y ni siquiera es una información novedosa, pues la propia Mayka Sánchez había publicado tres meses antes el mismo tema en El País Semanal. Lo único nuevo era la referencia al fármaco. El reportaje cita el congreso de Lisboa pero no menciona que Mayka Sánchez viajo a la capital lusa invitada por el laboratorio. El Libro de Estilo de EL PAÍS establece al respecto: "El periódico, como norma general, no acepta invitaciones para elaborar informaciones. Las excepciones habrán de autorizarse expresamente por la Dirección. En las informaciones hechas tras aceptar una invitación, se hará constar que el viaje ha sido patrocinado".
Sobre todo ello, la subdirectora responsable de Sociedad, Berna González Harbour, afirma: "El periódico es cada día el objetivo de una ingente marea de informes y estudios, muchos de ellos de parte, cargados de conclusiones a primera vista interesantes pero que pierden su legitimidad en cuanto se comprueba el interés de su propio promotor. Nuestra tarea es analizar, distinguir y someter todo ello al máximo escrutinio, y filtrar y publicar sólo aquello que está verdaderamente contrastado y que es de interés objetivo para nuestros lectores. Los controles no han funcionado en este caso y pedimos disculpas. Ese artículo es un ejemplo de lo que no debemos hacer".
Aunado, alertó, a los efectos que tendrá sobre el crecimiento de la industria farmacéutica nacional al impedirle fabricar genéricos de medicamentos cuyas patentes vencen a partir de este año y que por ley deberían de pasar al dominio público.
El daño incluirá a las instituciones del sector salud (IMSS, ISSSTE, SEDENA y Salud de los Estados), y al gobierno federal en su conjunto, cuyas acciones para optimizar el presupuesto de salud se verán frenadas con esta decisión, “ya que bloquearán sus posibilidades de adquirir un mayor número de medicamentos más baratos, como son los genéricos”, afirmó la AMELAF.
Recordó que la resolución adoptada por la Segunda Sala de la Suprema Corte sólo beneficia a las empresas trasnacionales, al extenderles la vigencia de patentes caducadas cuando sus principios activos sean utilizados en nuevas fórmulas de composición o de reformulación.
Ello, explicó, significa un impedimento para que la industria nacional produzca genéricos de esas licencias que pasarían al dominio público, como lo ha venido haciendo desde hace décadas, en beneficio de la población de menores ingresos.
En la práctica, sostuvo la agrupación de farmacéuticos nacionales, la Corte autorizó a las trasnacionales a seguir usufructuando sus patentes más allá de los 20 años de plazo que les da la ley y que es el límite que estableció el propio Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
En un comunicado, esta asociación dijo que solicitará la intervención del Congreso de la Unión para corregir este problema, y advirtió que se reserva todos sus derechos para combatir e impugnar dicha resolución, debido a las circunstancias irregulares que rodearon ese procedimiento judicial.
Por ejemplo, indicó, los laboratorios farmacéuticos nacionales asociados a AMELAF, nunca fueron notificados de este importante litigio suscitado entre una empresa trasnacional farmacéutica contra el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.
También, la AMELAF dejó entrever que la decisión ministerial quedó envuelta en las sospechas por las ligas familiares entre uno de los miembros de la Segunda Sala con uno de los litigantes que más ha defendido los intereses de las farmacéuticas trasnacionales.
Fuente: http://www.nssoaxaca.com/index.php/nacional/6-nacional-politica/27070--critican-fallo-sobre-patentes-de-medicamentos-
domingo, 17 de enero de 2010
Las argentinas, disconformes con su imágen
Para la cultura occidental, la belleza y la fealdad son valores. Para miles de mujeres, la imposibilidad de estar a tono con el modelo corporal de ficción puede convertirse en un problema: terminar entendiendo cuerpo e identidad como sinónimos. El 95% de las argentinas se siente insatisfecha con su imagen y los especialistas coinciden en que ésto genera el "fenómeno del espejo": quien se ve mal, mal se siente.
Una encuesta hecha por D'Alessio Irol entre 876 mujeres indicó que sólo el 5% de las encuestadas está conforme con su imagen. El resto reniega de alguna parte, especialmente de su peso, de su celulitis o de su flaccidez. Un dato habla de cierta distorsión de la percepción: el 90% de las encuestadas dijo que en algún momento de su vida se sintió gorda (haya tenido o no kilos de más). "Por un lado están las mujeres que sienten una insatisfacción real y concreta y creen que tienen una imagen fuera de los cánones de la estética, aunque estemos hablando sólo de un poco de celulitis o estrías. El hecho de no poder hacerse un tratamiento, por miedo, falta de dinero o de tiempo, genera angustia y muchas se sienten desvalorizadas", dice María Luisa Rijana, docente de la especialización en Clínica Estética de la UBA. "Por otro lado, están las que tienen una insatisfacción virtual, ilusoria, es decir que tienden a querer imitar determinados cuerpos o caras, van con la foto de una celebridad al cirujano y sus expectativas no tienen nada que ver con sus vidas reales. Este grupo es el que genera los grandes caos porque ante ese anhelo de perfección no existe cirugía ni tratamiento posible". Es que muchas pretenden "soluciones mágicas": 3 de cada 10 encuestadas no hace actividad física.
Jorge Braguinsky, director del posgrado en Nutrición de la Universidad Favaloro, opina: "En un mundo que empuja a la obesidad hay, a la vez, una fuerte crítica al sobrepeso en la mujer. Ese doble mensaje es sin dudas un conflicto neurotizante. La mujer de clase media argentina no engorda porque se censura. Esto no pasaba cuando la mujer no era pública pero ahora que hace de todo adquirió una nueva forma de esclavitud: la de estar en un mundo competitivo, ocuparse de sus hijos y a la vez estar delgada y bonita".
Si la apología a las curvas y al consumo light –a veces disfrazado de salud– no bastaba para notar que los modelos son inalcanzables, está Barbie. "Estamos en la 'Cultura Barbie", el problema es que si Barbie fuera de carne y hueso mediría 1.70, pesaría 41 kilos, tendría 99 cm de busto, 55 de cintura y 83 de cadera: una locura", compara Marcelo Bregua, psicólogo de ALUBA. Jorge Patané, jefe de cirugía plástica del Hospital Fernández, repasa: "Los modelos no son estáticos. Las mujeres de Botticcelli eran de caderas anchas y senos grandes, no eran objeto sexual sino de reproducción. En los 70, se creía que una señorita sin busto y sin cola como Twiggy era el ideal, pero hoy sería una anoréxica. Las mujeres se constituyen como objetos visuales, el asunto es qué toman como parámetro".
Braguinsky habla de lo que ve en su consultorio: "La grasa en las mamas y en la cola es vista como una patología. Hay muchas mujeres que vienen con bajo índice de masa corporal pero se ven gordas. Hasta vienen nenas de 10 años que se ven gordas". Un dato de la encuesta verifica la tendencia: casi la mitad de las que se quejan de su celulitis tiene menos de 24 años.
Pero ¿siempre esta insatisfacción conduce a conductas riesgosas, como trastornos de alimentación? Dice Bregua: "No. Depende de las herramientas con las que se esté equipado. Por ejemplo, si una chica se saca un 8 en la escuela y los padres, en vez de felicitarla, le preguntan por qué no se sacó un 10, esa chica no puede construir una autoestima inspirada en lo que es sino que se tiene que resignar a lo que no es".
Gisele Sousa Dias
sábado, 9 de enero de 2010
SEXO,SEXO Y MAS SEXO....eso mueve al mundo

La atracción no es ciega
¿Por qué nos gusta una persona y nos repele otra? ¿Cómo funciona el deseo? Sus mecanismos guardan una misteriosa lógica en la que se combinan química, psicología y cultura
INMACULADA DE LA FUENTE 08/01/2010
Parece algo enigmático, pero no lo es. Los expertos aseguran que el deseo no es ciego. En apariencia, la gente se atrae, se repele o se ignora por razones que no siempre se acierta a definir. Pero "el deseo tiene un fuerte componente mental", asegura la psicóloga clínica Mila Cahue, asesora del portal de Internet Meetic-Match. "No existen reglas fijas que indiquen por qué deseamos a alguien. Entran en juego desde el factor genético hasta el aprendizaje sentimental", coinciden psicólogos y sexólogos.
Si uno se siente inseguro, está más receptivo, su abanico se amplía
Los expertos insisten en que las mujeres buscan un hombre fuerte, y los hombres, belleza o sumisión.
El cerebro marca las diversas fases de energía y declive en la pasión
Un 15% de los españoles están insatisfechos sexualmente
No podemos escapar del deseo de amar, es una ley de la naturaleza
"Cada uno va diseñando una imagen fruto de diversos factores: por un lado, una predisposición genética; por otro, el modelo educativo que adquirimos en el entorno familiar y social, y finalmente, el filtro cultural. Es una proyección, un entramado subjetivo que te lleva a desear a alguien que te gusta. Aunque a veces al conocer a esa persona te deja de gustar", precisa Cahue.
En ocasiones incluso se desea a alguien por razones directas: la sensación profunda de que alguien nos hace sentir bien.
Al igual que Cahue, la psicóloga Ángeles Sanz Yaque considera que las características emocionales del sujeto determinan en buena parte el objeto de deseo. Pero, desde el punto de vista físico, el nivel de testosterona es decisivo. También en la mujer. "En el hombre, este nivel es bastante estable, mientras que en la mujer hay fluctuaciones: la influencia hormonal se nota más durante la ovulación", señala.
Hay que sumar, además, el nivel de autoestima y el equilibrio afectivo. Si alguien se siente seguro, selecciona más. Pero si se encuentra en un momento delicado, más inseguro, está más receptivo, y su abanico se amplía. "Los filtros culturales y religiosos también son muy importantes", agrega el psiquiatra José María Valls, secretario de la Fundación Castilla del Pino. "Hay un abismo entre una europea y una afgana a la hora de expresar su deseo. Por otra parte, la mayoría de las religiones ejerce un efecto restrictivo, pero hay que distinguir entre espiritualidad y religiosidad", añade.
"El deseo va más allá de la atracción física. A mí me motiva especialmente el olor, la sensación de bienestar y confianza que me inspira esa piel en particular; todo eso que llamamos química", afirma una madrileña de 45 años que acaba de iniciar una relación. Los expertos han estudiado el lenguaje de la intimidad. "Hay mujeres que encuentran más erótico besar durante largo tiempo a su pareja que emprender acciones sexuales más explícitas. Los besos ayudan a liberar endorfinas, encargadas de generar bienestar y relajación. Cuando se está enamorado se segrega oxitocina (la hormona que permite la dilatación en el parto y la lactancia, a la vez que se la relaciona con la excitación sexual)", indica Cahue.
El deseo cumple, además, una función, la de reequilibrar algo de lo que carecemos. Ése es el motor de muchas fascinaciones aparentemente contradictorias. Ella es ejecutiva de éxito, y él, un bohemio. ¿Por qué se han elegido? ¿Por qué perduran? "No siempre son tan desiguales esas parejas que consideramos flor de un día", explica Cahue. "Quizá los sueños íntimos de esa ejecutiva se acerquen a una vida más bohemia. Y él tal vez aspire a una vida ordenada". Algo que no es aplicable a todas las ejecutivas, desde luego, ni a todos los bohemios.
"Hombres y mujeres siguen respondiendo aún a patrones distintos: el varón tiende a desear a muchas, cuantas más mejor, por aquella razón ancestral de dejar su impronta. Mientras la mujer sigue seleccionando pocas parejas y de calidad, tanto para ellas como para sus hijos", recuerda Valls. Aunque este viejo esquema está cambiando: algunas mujeres empiezan a buscar más variedad sexual, sobre todo si ya tienen hijos. Sea como fuere, "la píldora anticonceptiva ha sido el gran afrodisiaco para la mujer", afirma Valls: al separar procreación y sexualidad, la mujer manifiesta su deseo sin miedo.
"El deseo de amar y ser amado está ahí, es algo visceral, una búsqueda activa del otro. No podemos escapar a esta ley de la naturaleza, aunque seamos capaces ya de tomar decisiones y de no enfocarlo a la procreación", manifiesta Aurora García, psicóloga integrada en el gabinete Álava-Reyes. Podría decirse que se está programado para desear. Aunque no siempre encontremos el objeto de deseo soñado o no entendamos por qué nos resulta deseable y hasta irresistible alguien que no coincide con nuestro ideal físico o social. Aurora García insiste en que la mujer sigue buscando un hombre no dominante, pero sí fuerte. Y los hombres, belleza o sumisión: todavía muchos piensan que si ella es servicial, cuidará mejor de los hijos.
El deseo es un motor para conseguir amor, y otras cosas. Hay expertos que aseguran que las mujeres en periodo fértil se interesan por hombres con marcados rasgos masculinos. Mientras que en otras fases del ciclo menstrual el aspecto físico no es tan determinante.
Muchos estudios responden a viejos estereotipos sexuales. Pero al final "es el cerebro el que interpreta este flujo de información fisiológica que le llega y desencadena a tiempo una sucesión de pensamientos e imágenes", recuerda Cahue.
¿Por qué deseo al final a quien no es mi tipo? En parte, porque se conoce a esa persona en un momento de mayor apertura o cuando se está más activo. O, por el contrario, bajo una sensación de fracaso o de ilusión, explica Sanz. También hay quien fantasea y se engancha en función de sus propias necesidades, "poniendo en marcha una estrategia para lograr que esa persona se comporte del modo que espera". Aunque al final "se da cuenta de que no tiene que ver consigo y que lo importante era el juego", agrega Sanz.
Uno de los enemigos del deseo en las parejas actuales es el desarrollo profesional, altamente competitivo, apunta. "Se tienen los hijos cada vez más tarde, se vive una presión por ascender, y no practican el sexo simplemente porque llegan a casa agotados". Doce horas diarias en la oficina acaban con muchas parejas.
Cuando amor y deseo coinciden, ambos se retroalimentan. Con el tiempo, sin embargo, la emoción del amor se transforma en hábito, y el deseo necesita nuevos estímulos. Cahue no comparte la idea de que la estabilidad traiga el aburrimiento. "La pareja en sí no es aburrida, lo son las personas", sugiere.
La reciente encuesta sobre salud sexual elaborada por el Ministerio de Sanidad confirma que un 20% de mujeres y un 15% de los hombres se sienten insatisfechos en su sexualidad. "Hay parejas que funcionan bajo mínimos, y de algún modo lo asumen. Con esa situación es fácil estancarse y que el deseo se bloquee. Aunque esa falta de deseo es en ocasiones algo subjetivo", advierte Sanza.
Hay gente que inhibe sus deseos porque no ha aprendido a expresarlos o porque no quiere entrar en conflicto con los de otras personas y se bloquea. Hay que aprender a decir "quiero esto" sin que eso implique molestar al otro. De cualquier modo, debajo del deseo hay mecanismos y filtros personales y sociales: no es lo mismo un chico de 18 años que de 60.
La edad influye claramente en el deseo por el efecto hormonal. "Aunque disociemos procreación y sexo, el cerebro marca las diversas etapas de mayor energía o de declive", recuerda Valls. "A los 22 años, el deseo es más vivo. A otras edades se buscan los momentos emocionales, la comunicación", dice Mila Cahue. Pero ¿pervive el deseo? "Si la mujer ha tenido una vida sexual más o menos intensa, el deseo se mantiene en la madurez. Si has ido de más a menos, cuando llega cierta edad echas el cierre", reconoce Ángeles Sanz. En el hombre, la viagra ayuda, pero "si no le apetece, la pastilla no sirve", resume Valls.
Cuestión de aroma
Si uno se siente inseguro, está más receptivo, su abanico se amplía
Los expertos insisten en que las mujeres buscan un hombre fuerte, y los hombres, belleza o sumisión.
El cerebro marca las diversas fases de energía y declive en la pasión
Un 15% de los españoles están insatisfechos sexualmente
No podemos escapar del deseo de amar, es una ley de la naturaleza
Cuestión de aroma
Nuestro cuerpo produce unas sustancias químicas llamadas feromonas que nos inclinan al bienestar y al encuentro con los demás. Mucho se ha especulado en las últimas décadas sobre su papel en el deseo sexual. Los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Ángel Guerrero y Carme Querol, pioneros en el estudio de las feromonas en insectos, aseguran que "existen evidencias claras de que hay hormonas que regulan ciertos comportamientos en humanos". Aunque se muestran cautos. Consideran arriesgado "extrapolar a los humanos el papel que las feromonas de insectos juegan en el comportamiento y reproducción de los mismos". De cualquier modo, creen que sí son determinantes en la atracción sexual. Aunque, recuerdan, "el hombre y la mujer, a diferencia de los animales que se comportan en base a su instinto, nos controlamos más desde un punto de vista racional".
Los especialistas cuentan que se han comercializado ya perfumes con lo que llaman hormona masculina y hormona femenina. Estas hormonas se han obtenido de las axilas y son aparentemente percibidas por un órgano olfativo denominado órgano vomeronasal (VNO). "Es probable que estas hormonas actúen como un agente de atracción complementario a otros que también utilizan los animales en la naturaleza, como la visión, el sonido, etcétera. En ese sentido son un factor más en el proceso de atracción sexual y reproducción en humanos. No en vano, el amor es un fenómeno complejo en el que juegan muchos parámetros además de las propias feromonas", agregan.
Lo que sí se ha contrastado es que el bebé reconoce a la madre a los pocos día de nacer y, viceversa, la madre puede discriminar el olor de su pequeño frente a otro de la misma edad a través de alguna prenda que haya vestido previamente. Otro ejemplo: se ha observado que niños y niñas entre tres y seis años consideran agradable el olor de las axilas femeninas, mientras que el de las axilas masculinas sólo agrada a los niños, pero no a las niñas.
El poder hormonal
"La principal hormona vinculada al deseo sexual es la testosterona", afirma el urólogo José Luis Martínez Piñeiro. "A menudo, los problemas de disfunción eréctil, eyaculación precoz o de libido baja suelen estar mezclados. Al tener alguna dificultad física, el sujeto se inhibe, y esa actitud influye en una pérdida de deseo", explica. Por el contrario, cuando las relaciones sexuales son buenas en una pareja, hay una mayor motivación a repetir esa experiencia, lo que añade ya un componente psicológico. "Aunque las disfunciones tengan un origen orgánico, suele darse un factor psicológico asociado. Si el nivel de testosterona disminuye, repercute directamente en la libido. Esto se ha comprobado en personas con cáncer de próstata: al tratarlos, se les baja a propósito el nivel de testosterona y, como consecuencia, cae de inmediato también el deseo". Otra hormona que interviene en el deseo es la prolactina. Si aumenta, disminuye la erección y la libido.
La testosterona está también vinculada al deseo femenino, al igual que la DHEA y otras hormonas que fabrican las glándulas suprarrenales. "Se ha comprobado que algunas personas con tumores de glándulas suprarrenales experimentan un incremento de la libido. Al igual que en las deportistas de elite a las que se les administra testosterona", explica Martínez Piñeiro.
La edad desencadena una serie de problemas en el hombre. "Si mantiene la libido y los problemas son de erección, las pastillas conocidas como Viagra, Cialis o Levitra pueden ser una ayuda. Pero hay que tener presente que estas pastillas no incrementan el deseo: mejoran el rendimiento, y eso hace que afronten las relaciones de pareja mejor y, como consecuencia, puede reactivar el interés sexual y sus expectativas", precisa el especialista. "Sus efectos son similares. La diferencia es que Viagra y Levitra deben tomarse de media hora a una hora antes de la relación, y su efecto suele durar unas seis horas. Cialis se puede tomar con la comida y con alcohol, y tiene una horquilla de tiempo más amplia. Con una pequeña dosis continuada, pacientes diabéticos pueden mantener una vida sexual normal", añade Martínez Piñero. Aunque cada uno tiene sus preferencias, matiza. Además de tomarla con control médico, no se puede mezclar con nitroglicerina, empleada para tratar la angina de pecho.
.
jueves, 7 de enero de 2010
EL SEXO EN GRECIA
EXPOSICIÓN EN ATENAS
El arte erótico de hace 2.500 años
Eros, la muestra que cobija el Museo Cicládico de Grecia, explica los límites de la sexualidad en la antigüedad. Debido al contenido sexualmente explícito de la exposición, los menores de 16 años deben ir acompañados.
Cuesta imaginar que –en la edad de Paris Hilton, porno virtual e incontables museos de erotismo kitsch– una exposición sobre la Grecia antigua de hace dos milenios y medio pueda sonrojar al público. Pero en el Museo de Arte Cicládico , en el centro de Atenas , el pasado domingo, las mujeres miraban perplejas a sus maridos; parejas jóvenes se tomaban de la mano como en una película de ritos satánicos y amantes de mascotas se quedaron pálidos y sin aliento.
La recién inaugurada exposición Eros, que permanece abierta hasta abril, incluye 271 objetos de arte de diversos museos, principalmente escultura y cerámica creados entre el VI siglo a.C. y el IV d.C. Y de entrada todo queda bajo control, Eros parece más o menos compatible con nuestras costumbres eróticas y la Grecia antigua mantiene su lugar privilegiado en la historia de la humanidad como cuna de estética refinada y buen gusto. Eros "jamás debería confundirse con el amor, sino que es un movimiento impulsivo hacia un objeto de deseo", advierte uno de los comisarios, Vassilis Kalfas.
Junto a los superdioses Caos y Gaia (Tierra), Eros aparece en la exquisita cerámica de color negro y naranja de Ática personificado como un joven que toca el arpa o tira flechas que "nadie puede esquivar y que conducen a la felicidad o la destrucción", según se explica. Volando sobre parejas que se dan besos tiernos, les entrega regalos, el más corriente de los cuales es una liebre muerta; un obsequio original –difícil de encontrar en el sex shop contemporáneo– pero para nada ofensivo para nuestras sensibilidades. En una sala dedicada al culto del falo puede resultar extraño que una vivienda de un barrio de alto standing en Atenas presentara una escultura de un pene de dos metros al lado de la puerta principal. Pero Donald Trump ha hecho cosas de peor gusto.
Una muestra muy divertida de las maldiciones de mujeres rechazadas por sus amantes –las defixiones– incluye una piedra negra con la inscripción "¡que muera Hermias!", junto a un dibujito en el cual el ex amante está sometido a una tortura sádica digna de Guantánamo. O sea que hace 2.500 años, todo parecía más o menos igual con el amor y el desamor.
Una sección sobre el matrimonio –las bodas duraban tres días– advierte que "raras veces era el resultado de la atracción erótica sino que una mujer de unos 14 años solía casarse con un hombre dos veces mayor". El matrimonio servía para tener hijos: "Para mi placer tengo a las heterai" (algo así como prostitutas de élite), escribe un ilustre antiguo. Ninguna gran sorpresa aquí tampoco. Las heterai parecían compartirlo todo, tal como se puede comprobar en las imágenes en urnas y vasijas del siglo III y IV a.C.
Esas prostitutas "participaban en los debates filosóficos", "eran músicas consumadas y poetas" y practicaban "cada configuración sexual conocida en la historia de la humanidad" en "orgías dionisíacas" de vino y lubricantes, explica la guía de la muestra.
Los sustos para los admiradores de los clásicos empiezan en las siguientes salas. "Debido al contenido sexualmente explícito de la exposición, los menores de 16 años deben ir acompañados por un profesor o un tutor", se advierte antes de subir a la segunda planta.
Lo que pasa es que, como se comprueba en la sala de arte homerótico, el significado de profesor o tutor ha cambiado radicalmente en los últimos 2.000 años. Uno de los primeros comentarios de esta sala es del profesor Aristófanes: "Para mí un deleite es un chico de doce años; y uno de trece resulta aún más deseable", escribe. Y continúa: "Abrieron sus muslos ante nuestro poder gracias a que les regalamos una codorniz, un pato o una oca".
La guía explica que la pederastia "era una institución socialmente aceptada y legal" en toda Grecia. Los tutores mayores de edad -entre ellos importantes filósofos, científicos y escritores, los creadores de la civilización occidental-" tomaban a un adolescente de 13 a 17 años en el gimnasio o palestra como amante y alumno". Cuando llegaban a los 18 terminaban las relaciones sexuales y mantenían una gran amistad el resto de su vida.
La pederastia se consideraba una práctica culta y noble debido a "la idea generalizada sobre la inferioridad de la mujer", prosigue la guía, que muestra cómo se satisfacían maestros y discípulos. El seso anal se consideraba "humillante" aunque puede verse en algunas cerámicas. La sala titulada con humor "amor bucólico" sería una prueba de fuego incluso para los incondicionales de los gustos sublimes de los clásicos. Una serie de ilustraciones en cerámica y en pequeñas esculturas representan a hombres encontrándose con Eros en los orificios íntimos de un burro, una cabra o un ciervo. No se sabe a ciencia cierta si esto también era costumbre habitual en la Grecia de Eros o si "son parodias de la irrepresentable vida sexual de los dionisiacos", dice la guía. El hombre pillado in fraganti -por un ceramista- en coito con una esfinge -un híbrido entre animal y humano- sí que se supone que es una broma.