lunes, 13 de diciembre de 2010

DIABETES | Transforman células madre


Insulina a partir del esperma

Control de la glucosa. | Cordon Press

Un paso más en el avance constante de la medicina regenerativa. Así podría definirse el hallazgo que acaba de presentarse en la reunión anual de la Sociedad Americana de Biología Celular (celebrada en Philadelphia, EEUU). Un grupo de científicos estadounidenses ha logrado transformar células madre presentes en los testículos en células productoras de insulina y transplantarlas con éxito a ratones 'diabéticos'.

Sería fácil echar las campanas al vuelo y pensar que los testículos esconden la clave para tratar a los millones de pacientes con diabetes tipo 1 que necesitan inyectarse a diario insulina para paliar su déficit natural de esta hormona. Sin embargo, aún es pronto para pensar en la aplicación clínica de este descubrimiento, que aún tendrá que pasar por varias fases de comprobación y verificación antes de dar el salto a ensayos con humanos.

De momento, sin embargo, sus resultados son alentadores. Ian Gallicano y su equipo, de la Universidad de Georgetown (EEUU), tomaron una pequeña muestra de células espermatogoniales de los testículos de varios cadáveres donantes de órganos y las cultivaron en el laboratorio aprovechando su capacidad pluripotencial, que les permite convertirse en cualquier tejido del organismo.

A partir de un sólo gramo, como relata el diario británico 'The Guardian', fueron capaces de obtener hasta un millón de células madre con marcadores que indicaban que se habían transformado con éxito en células beta (las unidades del páncreas que normalmente sintetizan y segregan la insulina).

Para acabar de demostrar que la transformación entre ambos tipos de células había funcionado, los investigadores trasplantaron las células beta obtenidas del esperma a varios ratones diabéticos (a los que previamente se les había 'desactivado' el sistema inmune para evitar el rechazo). Durante una semana, las células pancreáticas lograron producir insulina reduciendo los niveles de azúcar en la sangre de los roedores.

Hasta ahora, el trasplante de islotes pancreáticos de cadáver es una de las alternativas más estudiadas como alternativa a las inyecciones de insulina que necesitan los pacientes con diabetes tipo 1. Sin embargo, la escasez de donaciones y el problema del rechazo por parte del receptor han frenado su generalización.

Como reconocía el doctor Gallicano, la investigación con células madre capaces de generar insulina (bien procedentes de embriones o de otros tejidos adultos) es otra de las vías en investigación; aunque hasta la fecha ningún trabajo había logrado implantarlas con éxito para que generaran insulina.

El uso de las propias células madre de los testículos de pacientes diabéticos varones solucionaría por un lado los problemas de rechazo que pueden surgir cuando hay un donante de por medio, aclaran los investigadores. Por otro lado, sugieren, podría ser posible que esta misma receta llegue a funcionar en el caso de las mujeres tomando las células madre directamente de sus ovocitos (precursoras de los óvulos) para transformarlas en células beta.

La diabetes tipo 1 (también conocida como infantojuvenil porque afecta sobre todo a personas menores de 40 años) representa entre el 5% y el 10% de todos los casos de diabetes en el mund

miércoles, 1 de diciembre de 2010

CUBA EN HAITI

El mundo no debe saber que el 40% de la atención médica contra el cólera en Haití es cubana








En febrero de 2010, la CNN hizo pasar por español a un médico cooperante cubano que atendía a la población damnificada por el último terremoto en Haití. La Televisión Cubana lo denunció (1). Ahora, con la epidemia de cólera, la historia de silencio y manipulación sobre la Brigada Médica Cubana en Haití se repite.

Hace unos días, Valerie Amos, secretaria general adjunta de Naciones Unidas para asuntos humanitarios, destacaba el papel solidario de Cuba contra la epidemia de cólera en Haití (2).

Nigel Fisher, coordinador humanitario de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití, afirmaba, días después, que la Brigada Médica Cubana tiene a su cargo la mayoría de los centros de atención contra la epidemia de cólera (3).

El hecho de que Cuba, un país del Sur bloqueado económicamente, sea ejemplo de comportamiento internacional en materia humanitaria para Naciones Unidas, debería ser noticia, dada su excepcionalidad.

Pero la mayoría de los grandes medios internacionales no se han querido dar por enterados. Ahora, con motivo de las elecciones presidenciales, Haití vuelve a recibir a numeros corresponsales de prensa extranjera. Muchos ya están relatando el trabajo humanitario de las ONGs, en especial de las de sus países de origen (4). Pero de la solidaridad médica cubana que –recordemos-, lleva la mayoría de los centros de atención contra el cólera, ni media palabra.

Un caso curioso es la crónica, del día 25 de noviembre, de la periodista de Televisión Española Sagrario García Mascaraque. Desde un centro de Médicos sin Fronteras en Haití, no solo no mencionaba a Cuba, sino que afirmaba que el 80 % de las personas enfermas de cólera son atendidas por la citada ONG (5). Si tenemos en cuenta que esta periodista es corresponsal permanente en La Habana, donde es imposible que no se haya informado de la magnitud de la ayuda médica cubana a Haití, solo se puede concluir que su omisión es intencionada y una muestra más de la habitual censura sobre cualquier información que pueda presentar aspectos positivos de Cuba.

Días antes de su crónica, Stefano Zannini, jefe de la misión en Haití de la ONG mencionada, Médicos Sin Fronteras, afirmaba que "es preocupante que cinco semanas después (del primer brote de cólera) (...) el 80% de la atención médica la están proporcionando (...) dos actores" (6). Y mencionaba a la Brigada Médica Cubana y a la ONG Médicos sin Fronteras. Pero la corresponsal de Televisión Española prefirió realizar su particular selección de actores solidarios, eliminando de la información el gigantesco esfuerzo realizado por Cuba. Y es que los más de tres millones de espectadores (7) del Telediario de Televisión Española podrían extrañarse de que un país demonizado como Cuba sea finalmente el más solidario.

(1) http://www.cubainformacion.tv/index.php?Itemid=65&catid=39&id=13705%3Acnn-manipula-y-hace-pasar-por-espanol-a-un-medico-cubano-en-haiti-baja-resolucion&option=com_content&view=article

(2) http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/24/solidaridad/1290619266.html

(3) http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=240651&Itemid=1

(4) http://www.publico.es/internacional/347754/panico-en-el-epicentro-del-colera

(5) http://www.rtve.es/mediateca/videos/20101125/muertos-haiti-podrian-ser-ya-2000-infectados-50000/941709.shtml

(6) http://www.elmundo.es/america/2010/11/23/noticias/1290471162.html

(7) http://www.rtve.es/iortv/?go=eacaa4148f48af89730076a6669df2169fcb5b71e1aa29da6b3326aee96788b10c9deb32105b73aaf44df11b26b44fdd


viernes, 26 de noviembre de 2010

REPRIMIENDO ENFERMOS,LA REFORMA SOCIALISTA


* Marciano Sánchez Bayle

Según acaba de publicarse en el BOE (22/11/2010) y al hilo de la reforma laboral (desarrollo de la disposición adicional 19 de la Ley 35/2010), a partir de ahora los inspectores médicos adscritos al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y al Instituto Social de la Marina podrán dar altas médicas durante el primer año de una incapacidad temporal sin aviso previo ni consulta con el médico de atención primaria ni con la Inspección de servicios sanitarios del Sistema Nacional de Salud.


De esta manera el INSS ha conseguido hacerse de manera completa con todas las competencias en materia de control y gestión de la Incapacidad Temporal, dado que desde hace dos años ya abarcaba en exclusiva la prolongación o el alta de la situación de IT a partir de los 12 meses de la emisión de la baja.

A partir de ahora y como resultado de esta nueva normativa primarán los aspectos económicos sobre los sanitarios a la hora del alta por incapacidad temporal y el criterio del medico de cabecera quedará supeditado al del inspector médico, no del servicio de salud como hasta ahora, sino al de INSS, de manera que los antiguos médicos evaluadores de la Seguridad Social, ahora denominados “inspectores médicos”, que como se sabe no tienen ninguna capacidad asistencial, están fuera del SNS y pertenecen a una administración de gestión económica y laboral como es el Ministerio de Trabajo, tendrán la última palabra y su criterio prevalecerá sobre el de los profesionales de los servicios sanitarios.

Existe el riesgo de que, mas pronto que tarde, se les otorguen las mismas competencias a las Mutuas laborales y de esta manera serian los patronos o entidades no sanitarias del Estado los que determinen durante cuanto tiempo es admisible que un trabajador enfermo pueda estar de baja laboral.

Esta nueva situación supone que el derecho a la salud en el trabajo, una conquista laboral duramente conseguida por los trabajadores, está a punto de ser puesta en peligro a golpe de reglamento sin que exista ningún criterio científico, profesional o laboral que lo avale. El avance en este sentido ha sido inexorable desde hace unos años y el INSS ha adquirido por decreto competencias asistenciales respecto a la enfermedad común o accidentes no laborales de los trabajadores, arrebatándoselas a los que por su propia naturaleza y cualificación son depositarios de las mismas: los médicos de los servicios públicos de salud y la inspección de servicios sanitarios.

Además, este escenario supone una importante limitación en una de las herramientas básicas de que disponen los médicos del SNS, esto es la emisión de un parte de IT que es la forma legal de reconocimiento de que la persona no se encuentra capacitada para el ejercicio de su actividad laboral, como parte del cuidado de la salud de los pacientes y para evitar los riesgos que son inherentes al desarrollo de actividades laborales por personas sin capacidad física o mental para ello. Además supone una intromisión en la asistencia prestada por parte de los facultativos del SNS. y una suplantación de la actuación de los médicos de familia que son los más capacitados, desde el conocimiento y la cercanía al paciente, para valorar su situación de salud y su capacidad para desarrollar una determinada actividad laboral.

Como resultado de todo lo anterior, la duración de la baja laboral queda a criterio de una entidad administrativa de gestión económica con probables implicaciones negativas sobre la curación y la recuperación del trabajador.

Marciano Sánchez Bayle | Médico. Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

jueves, 25 de noviembre de 2010

LA PRIVATIZACION DE LA SANIDAD

Michael Moore y el ejecutivo arrepentido


Por Juan Gelman

El lunes 22, la televisora MSNBC proyectó en hora punta el documental Sicko que Michael Moore filmó en 2003/2006, una denuncia filosa de la industria farmacéutica estadounidense. Bajo su eterna gorra beisbolera conversó con Wendell Potter, ex vicepresidente de CIGNA, compañía que proporciona a las empresas seguros de salud para su personal. Un encuentro nada azaroso: cuando Moore daba los últimos toques a su documental, Potter fue encargado de espiarlo para reunir elementos que permitieran asestarle una campaña de difamación.

Sicko se desarrolla en cuatro capítulos que denuncian la actitud de las aseguradoras y su negativa a brindar cobertura médica a quienes tienen derecho a recibirla. También se interna en la perversión de los servicios de salud pública, que compara con los superiores de Canadá o Francia, describe las actividades del poderoso lobby de la industria farmacéutica y menciona a más de diez empresas del ramo. Sólo Moore y su equipo conocían en qué estaban trabajando, pero el espionaje de cualquier tipo no escasea en EE.UU. y varios directivos de grandes productoras de medicamentos “montaron un plan para combatir el documental, incluyendo la circulación de instrucciones a sus empleados en las que se advertía que no cooperaran con Moore”, es decir, que no hablaran con él (www.scop.co.nz, 23-11-10).

Un informe interno de CIGNA elogió el desempeño de su ex vicepresidente: “Con el funcionario médico principal y con su equipo, Potter desarrolló mecanismos de rápida respuesta para manejar las preguntas de los medios sobre quejas (de los asegurados). Ha sido muy exitoso en impedir que la mayoría de esas averiguaciones se convirtieran en artículos en momentos en que abundaban historias espantosas acerca de la atención médica”. Potter mismo detalló la maquinación contra Moore en una entrevista que realizara Bill Moyers, el notorio periodista y ex secretario de prensa de la Casa Blanca bajo Lyndon B. Johnson (www.rightnow.com, 10-7-09). Sus declaraciones fueron impactantes.

“Yo pensé que había dado en el clavo con su película. Pero la industria farmacéutica, desde el momento en que supo que Michael Moore la estaba indagando, se preocupó mucho –comentó para empezar–, tenía miedo de que la gente le creyera.” Potter explicó que la America’s Health Insurance Plans (AHIP, por sus siglas en inglés), que representa a unas 1300 aseguradoras del ramo, elaboró una estrategia para que “los estadounidenses pensaran que los sistemas de salud administrados por el gobierno son lo peor que les podía pasar, que el solo hecho de analizar esa afirmación significaba deslizarse por la cuesta que lleva al socialismo. De manera que sembró el miedo durante años y años y años para evitar que eso ocurriera. Una ampliación de Medicare (el programa de salud pública) podría reducir las ganancias de esas grandes compañías. Es su mayor preocupación”. Había que desacreditar a Moore.

Una parte de ese esfuerzo consistió en cabildear en el Congreso, difundir comerciales en los distritos donde había elecciones, contribuir a las finanzas de los candidatos “amigos” o a las del competidor si no lo eran, llegar incluso al consejo directivo del Partido Demócrata presentando a Moore como “un radical”, calificación que en EE.UU. equivale a comunista o algo peor. “En los memos internos de la industria –acotó Po-tter– nunca se mencionaba a Moore por su nombre porque no queríamos escribir algo que por inadvertencia llegara a sus manos.. En los e-mails decíamos ‘Hollywood’ para referirnos a él. Y en los entrenamientos para saber cómo hablar a los medios se lo llamaba el cineasta o el animador de Hollywood, Michael Moore... porque la gente escucha Hollywood y piensa que se trata de una ficción, no de un documental con algo de verdad.” Rachel Bloom, directora ejecutiva de la empresa farmacéutica AstraZeneca, fue más directa: las películas de Moore, dijo a Los Angeles Times (22-10-04), “más que documentales, parecen docudramas”.

“Me llamo Wendell Potter y durante 20 años trabajé como ejecutivo de aseguradoras de la salud. Vi cómo confunden a sus clientes y abandonan a los enfermos para satisfacer a los inversores de Wall Street”, testimonió en junio de 2009 ante un panel del Senado sobre la reforma del sistema de salud, reforma que Obama propuso y se aprobó después de ser convenientemente mutilada. En Deadly Spin, su libro más reciente (Bloombury Press, Londres, 2010), Potter explicita minuciosamente ese desaguisado.

Michel Moore vio a Potter por primera vez en la audición del lunes pasado. Para Potter era la segunda. Explicó en su blog el mismo día: “Cuando todavía trabajaba en las aseguradoras, viajé como espía de éstas para asistir al estreno oficial de Sicko el 16 de junio del 2007” (www.prwatch.org, 22-11-10). Agregó: “Necesito pedir disculpas a Moore por el papel que desempeñé en la campaña de relaciones públicas contra él y contra Sicko’”. Disculpas aceptadas.


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Hallazgo que identifica riesgo de infarto

Científicos británicos descubrieron un compuesto que hace que una persona tenga más riesgo de desarrollar coágulos en la sangre que pueden conducir a un infarto.

Glóbulos y plaquetas

Las plaquetas (rosa) se encargan de la formación de coágulos.

El hallazgo, afirman los investigadores en Blood, la revista de la Sociedad Estadounidense de Hematología, podría conducir a nuevas formas de detectar y tratar la enfermedad coronaria, el trastorno cardíaco más común y una de las principales causas de muerte prematura en muchos países del mundo.

Se calcula que uno de cada cinco hombres y una de cada siete mujeres mueren actualmente a causa de esta enfermedad en el mundo.

La enfermedad coronaria ocurre cuando los vasos sanguíneos no logran llevar al corazón un abastecimiento adecuado de sangre, y por lo tanto oxigeno.

Los vasos sanguíneos están recubiertos por una capa, llamada endotelio, que regula la circulación de la sangre. Pero cuando el endotelio se ve lesionado ocurren una serie de mecanismos, llamados hemostasia, que pueden conducir a la coagulación.

Se sabe que las plaquetas, unas pequeñas células que circulan por la sangre, juegan un papel fundamental en la hemostasia, ya que pueden unirse para provocar la formación de coágulos.

Ahora, los científicos de las universidades de Leicester y Cambridge, en Inglaterra, lograron identificar una molécula que juega un papel importante en la regulación de las plaquetas.

El hallazgo, dicen, ayudará a identificar a las personas que tienen más riesgo de formación de coágulos.

Depósitos de plaquetas

Este estudio nos ayudará a desvelar la compleja pregunta de porqué algunas personas tienen más riesgo de un infarto que otras

Prof. Willem Ouwehand

"Durante mucho tiempo hemos sabido que la actividad de las plaquetas y la formación de coágulos varían entre diferentes personas" explica la profesora Alison Goodall, del Departamento de Ciencias Cardiovasculares de la Universidad de Leicester, quien dirigió el estudio.

"Y ahora logramos identificar algunas de las razones genéticas de este mecanismo", agrega.

En el estudio, que involucró a pacientes del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido que habían sufrido un infarto, se encontró que los que habían sufrido el trastorno mostraban ciertos marcadores genéticos en esta proteína.

Estas diferencias, dicen los investigadores, parecen incrementar el riesgo de que las plaquetas se vuelvan más "pegajosas" y se acumulen en depósitos para formar coágulos.

Según los científicos, el hallazgo podría conducir al desarrollo de nuevos medicamentos que reduzcan el riesgo de coágulos y el número de muertes que provoca este trastorno.

"Este estudio nos ayudará a desvelar la compleja pregunta de porqué algunas personas tienen más riesgo de un infarto que otras" afirma el profesor Willem Ouwehand, que también participó en el estudio.

"Algún día esto podría conducir a una nueva generación de fármacos que puedan ser utilizados para reducir el riesgo de esta devastadora enfermedad", agrega el investigador.

El estudio formó parte del proyecto Bloodomics, una de las investigaciones más grandes que se llevan a cabo en Europa sobre las causas de las enfermedades del corazón.

martes, 23 de noviembre de 2010

Los siete pecados capitales

El cerebro está hecho para pecar

Una manzana roja mordida

El pecado, ¿innato o adquirido?

Los científicos ahora cuentan con herramientas tecnológicas para revelar la raíz de nuestros impulsos más oscuros, arraigados en lo más profundo de nuestro cerebro.

De acuerdo con estudios neurológicos, la evidencia es contundente: la naturaleza nos quiere malos.

Explore, de la mano de expertos, la naturaleza que nos impulsa a pecar.

Los siete pecados capitales


Lujuria

El rostro de un hombre con marcas de labios rojos y unas manos que lo acarician

¿Alguna vez ha tratado de mostrarle una película pornográfica a alguien que está conectado a un escáner cerebral? No es una tarea fácil.

Primero, porque el escáner contiene un poderoso imán que atrae, a una alta velocidad, cualquier pieza metálica que no esté correctamente atornillada. Los componentes de los televisores no están a salvo.

A eso se suma el ruido. Los aparatos que emiten tomografías por resonancia magnética no son precisamente máquinas silenciosas. El zumbido se convierte en un intruso que indudablemente distraerá a todo aquel que intente relajarse para atestiguar una experiencia sexual.

Encima, el voluntario tiene que estar acostado en una posición perfectamente inmutable para que la persona que esté llevando a cabo la prueba pueda obtener una imagen nítida del cerebro.

Nosotros somos los títeres de la naturaleza que bailamos a un son que ha sido reforzado por generaciones

Todo apunta a que el proceso no permitirá que la experiencia de ver el film erótico sea placentera.

Sin embargo, los expertos de la Northwestern University de Illinois, en Estados Unidos, han logrado superar estas dificultades prácticas.

Películas eróticas son proyectadas en una pantalla detrás del escáner. El voluntario puede verlas a través de un espejo que está arriba de sus ojos.

Con el objetivo de acallar el ruido, los voluntarios usan audífonos que transmiten los sonidos que realmente necesitan escuchar.

Pero, los problemas no terminan ahí.

"En general, sabemos que los hombres están más interesados en el erotismo visual", señala Adam Safron, investigador de la universidad estadounidense. "Es una tarea mucho más difícil conseguir que una mujer alcance el mismo grado de excitación (que los hombres)".

Estos son algunos de los desafíos que enfrentan los neurólogos de Northwestern University cuando intentan entender qué pasa en los cerebros de los hombres y las mujeres experimentan deseos sexuales.

Su investigación es ciertamente poco usual y revela que estamos diseñados para pecar.

Las imágenes de resonancia magnética reflejan que el sistema límbico (encargado de procesar respuestas fisiológicas frente a estímulos emocionales) en ambos sexos se activa cuando vemos algo que nos gusta.

Estructuras como el núcleo accumbens, involucrado en el placer y en las ansias, son el corazón del sistema. Son la cara deleitable del pecado.

Existe una razón obvia detrás de nuestra inclinación hacia la lujuria: pasar nuestros genes. La Madre Naturaleza nos anima a desarrollar un interés activo en la procreación.


Gula

Una mujer se devora un bocadillo

El sistema de circuitos de recompensa de nuestros cerebros también se activa cuando comemos. "Encontrar gratificación en ese tipo de cosas responde a una lógica evolutiva. Si queremos organismos que se reproduzcan, también queremos que coman".

No obstante, el acto de comer por sí solo no tiene nada de malo. Se convierte en un problema cuando se transforma en gula. Y parece que incluso en ese caso podemos culpar a la naturaleza.

Algunas personas se sienten avasalladas por los llamados de la naturaleza

Adam Safron, Northwestern University

"En el ambiente en el que evolucionamos, los alimentos eran más escasos. No había ni tortas de chocolate ni hamburguesas", apunta Safron. "Durante gran parte de nuestra historia (como especie), la vida era muy difícil y esas condiciones adversas fueron las que modelaron nuestros cerebros. Fue cuando se estableció cuánto queríamos los alimentos y cuán gratificantes nos parecen".

Así que lo que en un momento fue un instinto de supervivencia ahora está vinculado al pecado. De hecho, se ha convertido en un problema que afecta a unos más que a otros.

"Algunas personas se sienten avasalladas por los llamados de la naturaleza", explica Safron. "Están demasiado motivadas a conseguir ciertas cosas y terminan siendo poco saludables dentro de los actuales estándares de vida. Se trata de la misma predisposición biológica que, en el pasado, les hubiese permitido adaptarse bien (al contexto)".

Pareciera ser que muchos de nosotros, hemos nacido demasiado tarde. De hecho, algunos siglos después. Ese impulso irresistible por el pastel de chocolate nos hubiese dejado muy bien parados en el año 4.000 a.C.

Pereza

Un hombre recostado en un sofá con una bebida en la mano

Safron también considera que la pereza o la tendencia a no hacer absolutamente nada tiene sus raíces en nuestro proceso evolutivo como especie.

"Nunca teníamos la certeza de cuándo volveríamos a ingerir una comida sustanciosa. Así que, si era posible, descansábamos. Las calorías que no quemábamos mientras llevábamos a cabo actividades, las podíamos usar para procesos corporales de crecimiento o de recuperación".

Así que parece ser cierto. La Madre Naturaleza ha diseñado nuestros cerebros de manera que ciertas cosas nos producen placer para maximizar nuestros chances de sobrevivir como especie y transmitir nuestros genes.


Envidia

Una mujer con rostro de envidia

Pero no todos los pecados son placenteros. Un ejemplo es la envidia, ya sea que la sintamos cuando un colega es ascendido o cuando un compañero es seleccionado para jugar de titular primero que nosotros.

Nadie realmente disfruta ese sentimiento pero científicos en el Instituto Nacional de Ciencias Radiológicas de Japón han estado provocándolo deliberadamente.

A un grupo de voluntarios hombres se le presentó los perfiles de personas:

  • Un hombre muy inteligente, con metas similares en la vida que los voluntarios, popular entre las mujeres y con una novia muy atractiva.
  • Una mujer exitosa, inteligente, atractiva para los hombres, pero con diferentes objetivos en la vida que los voluntarios.
  • Una mujer mediocre y nada popular.


Las mismas descripciones se le mostraron a un grupo de voluntarias, aunque con el género de los ejemplos al revés.

La envidia es una emoción dolorosa

Hidehiko Takahashi, Instituto de Ciencias Radiológicas de Japón

Mientras los participantes, conectados a escáneres cerebrales, leían los tres perfiles, los científicos observaban cuál era la región en la que fluía más sangre, y, por ende, la más activa.

Cuando todos los voluntarios, sin excepción, leyeron sobre la persona exitosa que tiene una pareja atractiva, se registró una reacción en una región del cerebro conocida como la corteza cingulada anterior.

"Es el área del cerebro vinculada en el procesamiento del dolor físico, así que la envidia es una emoción dolorosa", señala Hidehiko Takahashi, uno de los investigadores del estudio realizado el año pasado en Japón.

Si la envidia nos causa dolor ¿por qué la Madre Naturaleza es tan cruel que la incluye en el diseño de nuestros cerebros?

El mensaje importante de ese estudio, explica Takahashi, es que hubo una respuesta más contundente en la corteza cingulada anterior cuando los voluntarios y los estudiantes estaban leyendo el perfil de la persona que compartía los mismos objetivos.

"Existe un elemento positivo o constructivo en la envidia: nos motiva a mejorar nuestro propio desempeño o, si es difícil derrotar al rival, nos impulsa a concebir otras estrategias o cambiar las metas que nos propusimos o nuestros intereses".

Pero, la envidia tiene un lado oscuro. "Nos hace desearle algo malo a la otra persona. Puede inducir a un comportamiento inmoral o incluso criminal".

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Soberbia

Un hombre se muestra soberbio

La soberbia también presenta los dos lados de la moneda.

En Montclair State University, a las afueras de la ciudad de Nueva York, un grupo de científicos ha estado bloqueando, temporalmente, ciertas partes del cerebro por medio de la estimulación magnética transcraneal.

La idea es simple: si puedes suspender la actividad de una determinada parte del cerebro, puedes llegar a descubrir de qué está encargada esa sección.

El procedimiento consiste en colocar cerca de la cabeza del voluntario una bobina que interrumpa el flujo eléctrico de las células cerebrales o neuronas.

Los participantes portan un dispositivo, que se parece a un gorro de natación, con unas marcas preestablecidas de los puntos en la materia gris que servirán de blancos.

Cuando el campo magnético golpea la corteza prefrontal medial del cerebro, algo interesante ocurre: "Lo que normalmente vemos, al menos en los voluntarios estadounidenses que participaron en el estudio, es una pequeña sensación de realce", indica el profesor Julian Paul Keenan, director del laboratorio de imágenes neuronales.

"Piensan que son un poco mejores de lo que realmente son". Pero, la estimulación magnética transcraneal puede desactivar esa sensación de autorealce.

Las palabras usadas por los participantes para describirse a sí mismos y a sus amigos, de repente cambia.

No es buena idea verte como los otros te ven. Por eso es que un poco de ego es muy positivo

Julian Paul Keenan, Montclair State University

"Sin estimulación cerebral, tienden a decir: 'Soy inteligente y mi mejor amigo no lo es'. Pero con el aparato encendido, el orgullo se apaga y el vocabulario utilizado para definirse a sí mismos fue mucho menos adulador", explicó Keenan.

"Acabamos de finalizar el estudio de un fenómeno conocido como 'exceso de reivindicación', que se da cuando las personas pretenden saber cosas que en realidad desconocen. Si les doy una palabra que inventé como 'trianic', ellos realmente pensaran que conocen el término, cuando en realidad ni existe. Dirán: 'Sí, claro, he visto esa palabra antes, tiene que ver con biología'".

Basta con mover un interruptor y se apaga la majadería. Lo curioso es que la investigación de Keenan muestra que la modestia se origina en el mismo área, así que parece que es sencillamente arrogancia -u orgullo- disfrazado. "Son dos caras de la misma moneda", dice.

Los investigadores en Montclair están, en la actualidad, analizando si al remover la soberbia, con bloqueos en la corteza prefrontal medial del cerebro, provoca algo de depresión. Sin embargo, es aún prematuro para sacar conclusiones.

"Otros han encontrado que las personas que no experimentan la tendencia al autorealce son más proclives a sufrir de depresión. Si te das cuenta de cuán gordo realmente estás, el ánimo se te desplomará. En muchos casos, no es bueno verte a través de los ojos de los otros. Por eso es que un poco de ego es muy positivo", aseveró Keenan.

Volvemos a la misma idea del principio: moderación. "Es un tema constante en biología: ni demasiado, ni muy poquito", señaló Safron.

Pero en algunas personas, los condicionamientos de la naturaleza tienden a ser excesivos, al menos en el mundo moderno.

Tendría sentido entonces que nosotros, la especie civilizada del planeta, hubiéramos desarrollado un sistema de autocontrol para mantener nuestros instintos más básicos en raya.

En un experimento llevado a cabo en la Universidad de Montreal en Canadá, voluntarios vieron películas eróticas mientras sus cerebros eran escaneados.

Las imágenes produjeron reacciones en las partes más profundas y primitivas del cerebro, lo cual no le sorprende a nadie.

Pero, cuando se les pidió reprimir mentalmente su excitación sexual, dos partes diferentes del cerebro se activaron: la circunvolución frontal superior derecha y la circunvolución del cíngulo anterior derecho. Ambas secciones están ubicadas en los lóbulos frontales del cerebro, las partes del cerebro que hace a los seres humanos más humanos; las áreas que, entre otras cosas, son responsables de la conciencia.


Ira

Un hombre grita con furia

Estudios sobre la ira muestran un panorama similar.

Unos científicos osados de la Universidad de New South Wales en Australia fustigaron a unos voluntarios para saber qué pasaba en sus cerebros cuando se enfurecían.

En aquellos de carácter melancólico y proclives a guardar rencor, más que en aquellos de personalidad explosiva, la corteza prefrontal medial (ubicada en los lóbulos frontales del cerebro) se activó rápidamente. Se trata de la región involucrada en moderar el comportamiento.

"Algunas personas son mejores que otras cuando tienen que inhibir sus impulsos", señaló Safron. "Otras personas podrían tener la misma reacción frente a un tipo específico de comportamiento, pero podrían experimentar menos inhibición frontal".

De manera que, en algunos de nosotros pareciera que la bestia primitiva que llevamos dentro tiene más probabilidades de salirse con la suya.

Si se cortan las conexiones entre ellos (la parte emocional y la corteza del cerebro), se vuelve muy difícil para alguien regular su comportamiento

Adam Safron, Northwestern University

Las elecciones que hacemos en nuestras vidas son con frecuencia el resultado del diálogo que se establece entre las regiones primitiva y avanzada del cerebro.

"Estas partes de la evolución ancestral de nuestro cerebro están constantemente interactuando con la corteza, que se ha expandido más recientemente, para producir el comportamiento".

Pero, acota Safron, la parte emocional del cerebro, el sistema límbico, y la corteza avanzada se necesitan mutuamente para funcionar.

"Si se cortan las conexiones entre ellos, es muy difícil para la persona regular su comportamiento".

Ningún estudio demuestra esto más claramente que la investigación sobre psicópatas llevada a cabo por científicos del King’s College de Londres.

El año pasado, los investigadores usaron una poderosa nueva técnica de escaneo para obtener imágenes de resonancia magnética con tensor de difusión. El objetivo era estudiar la estructura cerebral de nueve criminales condenados por intento de asesinato, homicidio y violaciones múltiples con estrangulación.

El hallazgo fue que los nueve psicópatas presentaban más deficiencias en las conexiones entre su amígdala cerebral (conjunto de núcleos de neuronas que procesan y almacenan reacciones emocionales) y su corteza prefrontal que otras personas de su misma edad y con su mismo coeficiente intelectual.


Avaricia

Monedas de oro

Pero ¿no es nuestro comportamiento el resultado de nuestra naturaleza combinada con nuestro entorno, de las influencias que nos permean a medida que crecemos?

Podrían haber bases innatas para la avaricia, pero debido a que es un fenómeno más complejo, podría estar más condicionado por el aprendizaje

Adam Safron, Northwestern University

Desgraciadamente, cuando hablamos de la avaricia no existen estudios del cerebro que nos den una repuesta. "Los mecanismos de la avaricia podrían ser más complicados", dice Safron.

"Si hablamos de algo que podría estar influenciado por predisposiciones biológicas, la glotonería o la lujuria deberían mencionarse. Sabemos, por ejemplo, que hay neuroquímicos que aumentan o disminuyen la libido. Pero, hay algunas cosas que son universales y que no son necesariamente innatas y la avaricia podría ser una de ellas. Podrían haber bases innatas para la avaricia, pero debido a que es un fenómeno más complejo, podría estar más condicionado por el aprendizaje".

El grado en que la naturaleza o la educación nos conduce a ser malos depende del pecado. Pero cuando se trata de los deseos más simples, como comer o tener relaciones sexuales, no hay duda de lo que hay detrás de ellos.

"Una vez escuché que las emociones son los verdugos de la evolución. Son los instrumentos que usa la selección natural para hacer que los organismos logren propagar sus genes", reflexiona Safron.

Somos los títeres de la naturaleza que bailamos a un son que ha sido reforzado por generaciones.

Y esa probablemente es la mejor excusa para devorarse sin remordimiento ese pastel de chocolate...

domingo, 21 de noviembre de 2010

ESTOY DEPRE.....


La depresión, que se esconde debajo de máscaras, se convertirá en la enfermedad que más padecerán los seres humanos, superando al cáncer y los trastornos cardiovasculares.


por Viviana Ruiz

Detrás de un cuadro de alcoholismo, drogadicción, furia, ludopatía o bipolaridad hay una depresión. Incluso, algunos aseguran que antes de sufrir un cáncer o diabetes estuvieron sumidos en una profunda tristeza. Así de intenso y escurridizo puede ser este padecimiento que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se convertirá el 2020 en la segunda incapacidad en el mundo.
Toda depresión, por severa que sea, tiene cura, asegura el psicólogo Carlos Carrera. Para su colega Juan Carlos Zetina, se puede revertir, pero las cosas no son tan fáciles, pues dependiendo de la gravedad —leve, moderado o severo— y en la etapa en la vida cuando se desarrolle —infancia, adolescencia, adultez o vejez—, así serán las consecuencias. Sonia Melville, otra experta en conducta, declara que la solución del problema depende de gran medida de la mente, porque “los pensamientos siempre generan nuestras emociones”.

¿Qué es?

La palabra depresión viene del latín depressio: “hundimiento”. Es un síndrome —conjunto de síntomas característicos de una enfermedad— que está relacionado o con el estado anímico bajo de las personas, define Carrera. “Si no se trata a tiempo y con efectividad, es posible que provoque la muerte”, sentencia Zetina.
Puede ser de dos tipos: reactivo —de afuera— o endógeno —de adentro—. En el primer caso, constituye la respuesta hacia un estímulo externo que ocasiona duelo —la muerte de un ser querido o la pérdida de un trabajo—; sin embargo, cuando no logra superarse, se transforma en depresión y pierde relación con el estímulo inicial.
En el segundo caso, endógeno, se trata de procesos que nada tienen que ver con la realidad, la persona simplemente se deprime sin existir una causa real. A este tipo algunos le denominan depresión química, pues a nivel cerebral disminuyen la fluidez de ciertos neurotransmisores —sustancias que facilitan la conexión entre las células nerviosas—, tal es el caso de la serotonina, la norepinefrina y la dopamina.
Una tercera postura es la que considera que en una depresión están implicados ambos factores, tanto endógenos como exógenos, en distintas proporciones.
Existen otros factores que se investigan en la actualidad. Uno de ellos tiene que ver con la genética. Se especula si se hereda, pero los estudios todavía no son concluyentes.
También se hacen hipótesis sobre si la depresión obedece más a cambios estructurales en el cerebro, entre los que se cuentan la muerte de neuronas —células nerviosas— en un área del cerebro conocida como hipocampo que se relaciona con la memoria. Según esta teoría, los medicamentos antidepresivos funcionan no tanto balanceando la química cerebral, sino promoviendo el crecimiento de nuevas neuronas.

Pandemia

Esta manifestación es uno de los más comunes y más serios problemas de la salud mental que enfrenta la gente hoy. Millones de personas en el mundo sobreviven en medio de la depresión. Ricos, pobres, capitalinos, campesinos, hombres y mujeres, tanto en países desarrollados como en países en vías de desarrollo. Aunque al parecer las mujeres son más propensas que los hombres a padecerla.
El riesgo de sufrir este mal aumenta en ellas, según estudios, debido a cambios hormonales, por lo que a medida que van cumpliendo años, alcanzando el punto más alto en la horquilla entre los 55 y los 65 años, sube el riesgo. En ellos, en cambio, el aumento es continuo, aunque de menor intensidad.

Debido a su complejidad y masificación se potencia su investigación para intentar atajar este trastorno mental, cuyo índice de prevalencia, lejos de disminuir, amenaza con incrementarse a medida que transcurra el siglo XXI.
Paradójicamente, entre más información e investigación existe, el paciente que la sufre poco sabe de su estado, y aquellos que “creen” tenerla aseguran saber cómo manejarla. Por lo general los pacientes con algún problema mental, independientemente de cuál sea, no saben que están enfermos, afirma Carlos Carrera.
Pero tanto él como Zetina y Melville coinciden en que la única forma para combatir el síndrome está en la psicoterapia, y solo en casos extremos, en la toma de algún medicamento.
Aunque ninguno de los tres está en contra del uso de fármacos, consideran que emplearlos como herramienta primaria solo anestesia el problema, pero no lo resuelve.

Síntomas

El paciente se siente hundido, con un peso sobre su existencia. Se trata de un trastorno afectivo que varía desde bajas transitorias del estado de ánimo, que son características de la vida misma, hasta el síndrome clínico, de gravedad y duración importante, con signos asociados, los cuales no son nada son normales como tristeza profunda, desgano, cansancio, baja autoestima, pensamientos suicidas, estado de ansiedad o “vacío” en forma persistente; sentimientos de desesperanza, pesimismo, culpabilidad y desamparo; pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la sexual; dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
También son muy comunes los trastornos del sueño como insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta. También, pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta; además inquietud e irritabilidad.
Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico son clásicos en esta condición, tal es el caso de dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros malestares crónicos.




  • Los habitantes de los países más religiosos de América Latina como Brasil, Honduras y Panamá tienen menos riesgo de sufrir depresión, según un nuevo estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
  • El informe divulgado señala además que la gente que vive en áreas urbanas tiene más probabilidades de sufrir depresión, una situación que se agrava si en esos centros urbanos existe una gran desigualdad social.
  • El estudio que analizó datos de 93 países obtenidos de la encuesta de opinión pública realizada por la firma Gallup señala también que el nivel de ingresos, medido según el Producto Interior Bruto per cápita, no afecta la posibilidad de depresión.
  • El informe patrocinado por el BID y elaborado por los economistas de la Universidad de la República en Uruguay, Natalia Melgar y Máximo Rossi, es el primero en realizar un amplio análisis transfronterizo sobre el impacto de factores como el desempeño económico en la depresión. Los investigadores utilizaron como referencia Estados Unidos, por la amplia disponibilidad de datos e investigación sobre el tema y realizaron a continuación un gráfico en el que se mide las posibilidades de los ciudadanos de un determinado país de estar más deprimidos que los estadounidenses.
  • Según Melgar y Rossi, los habitantes de Etiopía, Corea del Sur y Bolivia son los que tienen más posibilidades de sufrir de depresión que los residentes de EE. UU., mientras que los de Mauritania, Albania y Dinamarca son los que menos riesgo padecen.
  • Los autores descubrieron que entre los 14 países con mayor disparidad de ingresos que experimentaron menores posibilidades de sufrir depresión, al menos ocho tenían un alto porcentaje de gente religiosa: Honduras, Panamá, Níger, Senegal, Jamaica, Uganda, Brasil y Mozambique.
  • El estudio también confirma las conclusiones de informes previos que apuntan que los hombres tienden a deprimirse menos que las mujeres, y que los casados también lo hacen menos que los solteros.
  • Además, los divorciados sufren más el mal que los viudos, mientras que los desempleados son también un grupo de alto riesgo

Intensidad

“Hay depresiones leves, moderadas y severas, solo en este último caso se aconseja la toma de fármacos”, apunta Melville.
Para clasificar a un paciente entre una de estas intensidades, se hace necesario realizar un historial psicológico, y dependiendo de la cantidad de síntomas que presente el enfermo y de la duración de sus crisis, le corresponderá una categoría.

Diagnóstico

A pesar de los muchos signos que puede manifestar la enfermedad, su diagnóstico es complicado. Los psicólogos consultados aseguran que por lo menos deben persistir siete de los síntomas durante 15 días seguidos. Sin embargo, hay casos asintomáticos, comenta Zetina. A lo que asiente Carrera, para quien “solo puede aparecer un signo físico como una gastritis, dolor no identificado o focalizado en la cabeza, los cuales enmascaran este síndrome, pues el paciente consulta por este problema, y el médico combate el padecimiento sin considerar que podría tratarse de una depresión”.

No aparece de la noche a la mañana

Juan Carlos Zetina, que se especializa en psicogeanología —lo vivido por los antepasados influiría en la existencia—, cree que el síndrome se va construyendo con los años. “Lo que nos sucede en la vida diaria son bajones, que al analizarlos por medio de la psicología transaccional, se sabe que cada una de la cinco emociones básicas —miedo, enfado, tristeza, alegría y amor— tiene una interpretación. Así con el enojo tengo que saber que se expresa una injusticia; con la tristeza, pérdida”.
Sonia Melville afirma que lo importante es diferenciar la tristeza de la depresión, esta desazón está más ligada al exterior, a que la persona puede sentir que hay cosas que no la llenan y en que para ella el mundo externo se ofrece como un mundo vacío. Mientras que la depresión es ese estado de ánimo bajo, en el que existe una sensación de vacío y abatimiento, que no siempre está relacionada con una pérdida —aunque puede estarlo— y en la que a veces no se identifica la razón de esa emoción que está enraizada en el interior de quien la padece.

Detrás de la depresión

“A mi juicio, la máscara que oculta a perfección una depresión es un cuadro de bipolaridad —una grave enfermedad mental que produce cambios drásticos en el humor, la energía y la capacidad funcional—, porque el paciente tiene la depresión, vive la fase depresiva, que le dura equis cantidad de tiempo —de un día a una semana o mes—, para luego convertirse en fase maníaca, y él cree que se curó, porque le llega la euforia. Un bipolar tarda mucho en llegar a una clínica por sus excesivos y constantes cambios de humor, y eso agrava el síndrome”, comenta Carrera.
“Una depresión no debería de excederse de cuatro meses; si sucede lo contrario, hay que tomar medidas drásticas y consultar con un psiquiatra”, agrega Zetina.
Para Sonia Melville, detrás de una persona adicta a las drogas o el alcohol, incluso a la violencia y a la furia hay un ser depresivo. “Los seres humanos tendemos a disfrazar nuestras enfermedades mentales con síntomas físicos —somatizar—, o las tratamos de olvidar consumiendo alcohol o algún tipo de droga, porque estos elementos acallan pensamientos y embotan sentimientos, lo que perpetua el problema”.
Si es muy pronunciada la tristeza, es muy difícil esconderla, asegura Zetina. Quizá el enfermo de manera verbal no dice lo que siente, pero su cuerpo sí. Hombres caídos, mirada perdida, semblante pálido... pero es de la teoría que la “mayoría de padecimientos físicos son un conflicto psicológico no resuelto”.

Cómo superarla

El estado de ánimo es fundamental para realizar cualquier tipo de actividad. “Estoy completamente segura de que la mente juega un papel psicológico primordial en nuestra vida. Me atrevería a decir que la mente puede con todo. Cuando una persona tiene una confianza vital en sí misma, es capaz de superar cualquier reto”, afirma Sonia Melville.
Para superar la depresión hay que ser positivo, pues absolutamente todo lo que hacemos tiene su lado agradable, solo hay que buscarlo. Hay que eliminar de la mente los pensamientos negativos, y es necesario estar mentalizado para cambiar cualquier forma de pensar.
“Además, tienes que ser constante, ya que no se puede curar una depresión de un día para otro“,” explica Carlos Carrera. “Hay que acudir a un psicólogo, para que sea él quien se encargue de constatar el la superación de la enfermedad”.
Hacer ejercicio, y esto “no significa precisamente encerrarse en un gimnasio, sino simplemente caminar, ver la luz del sol”, comenta Carrera. Zetina también aconseja no permanecer en casa, hacer vida social y estar en contacto con otras personas.
Existen, además, otras terapias muy recomendadas: la musicoterapia y la terapia con flores.
“Procura llevar una dieta equilibrada”, indica Melville.
Hoy se sabe que los depresivos perciben el mundo como cuando estamos ante el televisor y bajamos el contraste. Este resultado explica por qué a lo largo de la historia, los artistas de todas las culturas han representado esta enfermedad usando símbolos oscuros, negros, o grises, pero para dejar de ver la vida de esta manera, y volver al blanco de la paz, es vital la fuerza de voluntad y consultar con un psicólogo.

Estoy casi curada
  • “Yo lo único que quería era dormir, porque solo así no sentía absolutamente nada; ni alegrías ni tristezas, ese era mi estado perfecto”, comenta Silvia, de 28 años, quien durante seis meses tomó medicamentos para contrarrestar la depresión que le provocó la pérdida de un ser amado.
  • “Murió mi novio y el dolor fue tanto que por más de tres meses lo único que podía hacer era llorar. Mi familia, amigos y compañeros de trabajo se preocuparon por mi estado, porque pasaba el tiempo y mi tristeza en lugar de mermar, crecía, así que fui obligada a ir a un psicólogo y éste me mandó con un psiquiátra que me medicó. Ahora, un año más tarde, ya no tomo ninguna pastilla, pero sigo yendo al psicólogo, estoy casi curada”.
Mis días son grises
  • “Siempre he sido un hombre callado y tímido. Pocas veces recuerdo haber estado realmente feliz por algo, más bien, mi vida ha sido como una película que no gusta a casi nadie, pues no hay emociones. Mi días son grises.
  • “Tengo 30 años y recién me di cuenta, gracias a una amiga, que mi conducta no es para nada normal. Para mí los psicólogos y psiquiátras eran unos charlatanes, yo no podría contarles a ellos mis pensamientos, ¿para qué? Sin embargo, pasé por un evento muy fuerte y mi timidez cambió por ira, y, aunque nunca he tenido muchos amigos, los pocos que han estado conmigo me hicieron entrar en razón de mis repentinos cambios de humor”.
  • “Fui a un psicólogo y me explicó que tengo depresión y ahora estoy en tratamiento”.