UNA PÁGINA PARA PUBLICAR LAS BARBARIDADES MÉDICAS,LOS ROBOS DE LOS LABORATORIOS,LAS MEDIDAS PROGRESISTAS Y LAS NOVEDADES MEDICAS MUNDIALES
viernes, 7 de enero de 2011
Las lágrimas inhiben el deseo masculino
martes, 4 de enero de 2011
¿MEDICOS DE CADIZ O MILICOS ARGENTINOS?
CÁDIZ | Ascienden a 62 las denuncias presentadas sólo en Cádiz
El anuncio de la Fiscalía de investigar los bebés robados dispara el número de denuncias
Algunos de los afectados por los supuestos casos de bebés robados, en Cádiz.
- Las nuevas denuncias apuntan a otros dos centros hospitalarios más
Ana María Fopiani | Cádiz
El anuncio de la Fiscalía de Cádiz de investigar la desaparición de bebés durante las décadas de los 60 y 70 ha llevado a muchos afectados a romper el silencio y dar el paso de acudir a la Justicia. Las denuncias se han duplicado, según ha confirmado una de las afectadas y portavoz de los familiares, Chary Herrera, desde que la fiscal jefe gaditana, Ángeles Ayuso, asegurara que había caso y que había que investigar.
Algunos de los denunciantes dudan de sus orígenes, en algunos casos tras la confesión de sus propios padres, que antes de morir, en las mayoría de las ocasiones, les declararon que habían sido comprados. Otros son auspiciados por padres o hermanos que buscan a sus descendientes, a los que vieron nacer vivos, pero a los que nunca vieron muertos.
Herrera asegura que el número de denuncias podría ascender ya a 62 en la provincia gaditana, de las que 35 corresponderían a los partos atendidos en la capital y el resto al Campo de Gibraltar, en concreto del municipio de La Línea de la Concepción.
Las primeras sospechas recaían en el personal sanitario que atendió los partos en la residencia Fernando Zamacola de Cádiz, pero las últimas denuncias ya recogen casos en el hospital universitario Puerta del Mar, que desde finales de los 70 sustituye a la antigua residencia y el entonces hospital de Mora, también en la capital gaditana. También la época en la que se producen los casos se alarga, con hechos fechados a finales de los 80 e incluso en el año 91.
En todos los casos los bebés nacieron vivos. Sus madres los vieron y los tuvieron en brazos, pero horas después les decían que habían fallecido y nunca llegaron a verlos, en algunas ocasiones, ni siquiera a realizar los trámites del sepelio, porque se encargaba, supuestamente, el hospital. Algunos de los afectados relatan como durante años fueron a poner flores a un nicho donde, posteriormente, se ha demostrado que no había restos de ningún cuerpo. Los féretros al ser abiertos para las pertinentes exhumaciones por el paso de los años estaban vacíos o sólo con algunas ropas a modo de sacos. Ni rastro de aquellos presuntos bebés muertos.
La Asociación de Niños Adoptados Ilegalmente tiene previsto presentar el próximo 27 de enero una denuncia conjunta ante la Fiscalía General de Estado para que investigue los casos, no sólo de Cádiz, sino de todo el país, donde se contabilizan más de 200.000.
sábado, 1 de enero de 2011
¿HAY UN GEN DE LA INTELIGENCIA?
Identifican el gen «Homer Simpson» de la estupidez
Científicos consiguen que unas ratas se vuelvan mucho más inteligentes al modificar un solo gen
jueves, 30 de diciembre de 2010
AÑO NUEVO,PENE NUEVO
Se realiza con éxito en España la primera reconstrucción completa de un pene
La cirugía le ha sido practicado a un paciente de 41 años que sufría carcinoma en esa zona
Especialistas del Servicio de Urología y de Cirugía Plástica del Hospital Universitario 12 de Octubre, en Madrid, han realizado por primera vez en España la reconstrucción completa de un pene, con el implante de una prótesis, a un paciente de 41 años que sufría carcinoma en esa zona. Se trata de la primera intervención quirúrgica de este tipo realizada en este país, ya que existen antecedentes, pero en cirugías de cambio de sexo o no completas -sin prótesis-, en caso de mutilación por motivos diversos.
El carcinoma de pene requiere siempre de cirugía que, dependiendo del tamaño y agresividad de la lesión, se realiza con amputación parcial o total, ha informado este miércoles la Comunidad de Madrid. Las funciones sexuales y miccionales se ven afectadas en casi todos los casos y, además, este tipo de tratamientos son muy mutilantes para el paciente, quien "lo vive con depresión, desesperanza e incluso ideas de suicidio".
Precisamente con la intención de mejorar estas funciones y la autoestima del paciente, se planificó una reconstrucción total, incluyendo realización de un neopene y de una neouretra, y el implante de una prótesis.
Proceso de reconstrucción
El proceso ha pasado por cuatro fases. En la primera, los urólogos realizaron la amputación para erradicar la lesión tumoral, con resultado oncológico "excelente", ya que el paciente no precisó posteriormente ningún otro tratamiento y fue dado de alta.
Posteriormente, los cirujanos plásticos llevaron a cabo la reconstrucción, transcurridos 12 meses desde la extirpación para confirmar la ausencia de enfermedad tumoral, en una intervención que duró aproximadamente 10 horas. La reconstrucción del pene, procedimiento quirúrgico muy poco frecuente, se hizo utilizando una pieza del tejido del propio paciente de la zona anterior del antebrazo derecho, nutrida por una arteria y dos venas.
Ese tejido fue enrollado a modo de dos cilindros, cada uno en un sentido y, de este modo, una de las vueltas sirvió para la reconstrucción de la uretra y la otra para el forro externo cutáneo. El tejido fue implantado en la zona a reconstruir, tras darle una estructura sanguínea propia y conectarlo a las arterias y vasos de la zona inguinal. Inmediatamente después, se conectó la envoltura cutánea externa, anclándola al pubis.
El paciente evolucionó satisfactoriamente, sin constatación de recidiva tumoral y con un tejido trasplantado funcionalmente perfecto, sin complicaciones de ningún tipo, según indica el Ejecutivo autonómico. Ante tal situación, los urólogos se plantearon el implante de una prótesis para solventar los problemas relacionados con su actividad sexual.
Los cirujanos la implantaron a través de una única incisión, en una intervención de únicamente dos horas, sin complicaciones reseñables. La prótesis consta de tres componentes: cilindros eréctiles, reservorio y bomba hidraúlica. En condiciones normales el cilindro está vacío y se asemeja a un pene en detumescencia, pero cuando se llena de suero se pone rígido y simula perfectamente una erección fisiológica.
A dicho cilindro le llega el suero procedente de un reservorio que se implanta a través del orificio inguinal derecho, para dejarlo ubicado en el espacio retropúbico o de Retzius. La bomba para trasladar el suero desde el reservorio al cilindro queda emplazada en el escroto y el paciente sólo debe presionarla y consigue la erección.
El postoperatorio transcurrió sin incidencias y se dio el alta al paciente tras cuatro días de hospitalización. En el momento actual, el afectado maneja perfectamente la prótesis y mantiene relaciones sexuales satisfactorias, ya que conserva sensibilidad y llega al orgasmo sin dificultad y, desde el punto de vista oncológico, está curado y no presenta recidiva de su enfermedad.
martes, 28 de diciembre de 2010
Cerebro social
A mayor amígdala cerebral, mejor vida social
La gente con una vida social rica y ocupada parecen presentar un mayor tamaño de la amígdala, una estructura ubicada en la profundidad del cerebro.
La amígdala (estructura amarilla debajo de la región anaranjada) se encarga de procesar emociones.
El hallazgo, dicen los científicos en la revista Nature Neuroscience, confirma resultados similares descubiertos en estudios con primates.
La amígdala también ha sido vinculada en el pasado a las emociones y al estado mental del ser humano.
Según los investigadores del Hospital General de Massachusetts y de la Escuela Médica de Harvard, en Estados Unidos, el nuevo hallazgo sugiere que la amígdala pudo haber evolucionado en el ser humano para manejar mejor las redes y vínculos sociales.
"Sabemos que los primates que viven en grupos sociales grandes tienen una amígdala más grande", afirma la profesora Lisa Feldman, quien dirigió el estudio.
"Cuando estudiamos a otra especie de primate, el ser humano, encontramos que el volumen de la amígdala se correlaciona de forma positiva con el tamaño y complejidad de las redes sociales de los humanos adultos", agrega.
Los científicos pidieron a 58 voluntarios sanos que enumeraran sus contactos y redes sociales y la complejidad de éstas.
Para ello se les pidió que respondieran a un cuestionario estándar que medía el número total de contactos sociales regulares que cada participante mantenía y el número de grupos distintos a los cuales estos contactos pertenecían.
Los participantes, que tenían entre 19 y 83 años, fueron también sometidos a un escáner cerebral de imágenes de resonancia magnética para medir el tamaño de varias estructuras cerebrales, incluida la amígdala.
Los resultados mostraron un vínculo entre el tamaño de la amígdala y el tamaño de las redes sociales.
Prof. Lisa Feldman
Según los investigadores, el hallazgo confirma la llamada "hipótesis del cerebro social" que sugiere que la amígdala humana pudo haber evolucionado para poder manejar la creciente complejidad de la vida social del individuo.
"Estamos llevando a cabo más investigaciones para tratar de entender mejor cómo la amígdala y otras regiones del cerebro están involucradas en la conducta social de los humanos", afirma la doctora Feldman.
"También estamos tratando de entender cómo las anormalidades en estas regiones cerebrales pueden alterar la conducta social en las enfermedades neurológicas y psiquiátricas", agrega.
Estudios en el pasado también han vinculado a la amígdala con el procesamiento de las reacciones emocionales, incluido el miedo.
Varios estudios llevados a cabo con animales habían demostrado esa asociación.
Pero una investigación reciente llevada a cabo en la Universidad de Iowa, logró demostrar por primera vez el vínculo en el ser humano.
Los científicos descubrieron que una mujer cuya amígdala había quedado destruida debido a una enfermedad, era incapaz de experimentar cualquier tipo de miedo.
Los investigadores creen que la amígdala podría ser un objetivo importante en el desarrollo de nuevos tratamientos para trastornos como el de estrés postraumático.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Las píldoras placebo "sí funcionan"
Los pacientes que tomaron placebo mostraron una mejoría en su enfermedad.
Durante años se ha pensado que los placebos -las medicinas que no tienen ingrediente activo y se utilizan en los ensayos clínicos para comprobar los efectos de nuevos medicamentos- sólo funcionaban con el "pensamiento positivo" del paciente.
Es decir, la persona comienza a sentirse mejor porque piensa que está tomando un fármaco real.
Pero ahora una nueva investigación realizada en Estados Unidos parece poner en duda esta afirmación.
Los científicos de la Escuela Médica de Harvard y el Centro Médico Diaconsa Beth Israel les dieron píldoras placebo a pacientes con síndrome del intestino irritable y les dijeron lo que estaban tomando.
La mayoría de las personas evaluadas -dice el estudio publicado en Public Library of Science - PLoS One (Biblioteca Pública de Ciencia)- comenzaron a sentirse mejor, a pesar que sabían que sus tabletas no contenían ingredientes activos.
Más que la mente
Los resultados, afirman los científicos, sugieren que el "efecto placebo" parece involucrar mucho más que el pensamiento positivo del paciente y podría ser mucho más importante de lo que se pensaba hasta ahora.
En el estudio participaron 80 pacientes con síndrome del intestino irritable, cuyos síntomas incluyen inflamación y dolor abdominal, diarrea y estreñimiento.
estos resultados muestran que, más que el simple pensamiento positivo, podría haber un beneficio importante en la sola relación entre médico y paciente
Prof. Ted Kaptchuk
La mitad de los individuos recibieron un placebo dos veces a la semana durante 21 días y los médicos les advirtieron que los fármacos eran falsos.
La otra mitad no recibió ningún tratamiento.
Al final de la investigación, 59% de los pacientes que tomaron placebo dijeron que sus síntomas habían mejorado. Sólo 35% del otro grupo notó mejorías.
El profesor Ted Kaptchuk, quien dirigió el estudio, afirma: "No sólo establecimos con absoluta claridad que estas píldoras no tenían ingrediente activo y que estaban hechas de sustancias inertes, sino que también colocamos una etiqueta con la palabra 'placebo' en las botellas del fámaco".
"Les dijimos a los pacientes que no tenían que creer en el efecto placebo. Sólo debían tomar las píldoras", añade.
En el pasado, experimentos han mostrado que los placebos pueden tener efectos sorprendentes en el paciente debido al impacto del "pensamiento positivo" y a la creencia de que se trata de un medicamento real.
El poder del ritual médico
De hecho, la forma en la que los pacientes responden a los placebos ha llevado a que algunos médicos los receten sin que sus pacientes sospechen de qué se trata.
Un estudio efectuado en Estados Unidos calcula que hasta 50% de los facultativos de ese país han llegado a recetar a placebos alguna vez.
En la nueva investigación, los voluntarios aceptaron participar en lo que los científicos llamaron "un estudio novedoso de control de la mente y el cuerpo".
La relación del paciente con su médico parece ser muy importante.
Aunque este nombre pudo haber sugestionado a los participantes a mostrarse más "abiertos" a los tratamientos, los científicos creen que los resultados muestran la importancia del "ritual médico".
"Nos quedamos sorprendidos por los resultados", explica a la BBC el profesor Kaptchuk.
"No sabíamos lo que iba a ocurrir, pero al parecer basta con llevar a cabo el ritual médico -especialmente en el contexto de una relación compasiva de médico y paciente- para poder lograr una mejoría", dice el científico.
"Aun cuando el paciente no es engañado y se le hace saber que está tomando un fármaco falso".
Los científicos subrayan que el estudio fue muy pequeño y que los resultados deben confirmarse con investigaciones más amplias.
"Pero aún así -dice el doctor Kaptchuik- estos resultados muestran que, más que el simple pensamiento positivo, podría haber un beneficio importante en la sola relación entre médico y paciente".
"Quizás el hecho de que el paciente se sienta apoyado, de que su médico lo escuche, de que sienta que cuenta con un testigo compasivo, son factores poderosos en la forma como nos recuperamos de una enfermedad".
"Ésta es sólo la prueba de principio y ahora tendremos que estudiarlo más a fondo. Pero estamos planteando una pregunta importante: ¿además de los fármacos, la cirugía y de otros procedimientos, podemos utilizar sólo el ritual médico para ayudar a las personas a mejorarse?", concluye el investigador.
C A N C E R
Un grupo de prestigiosos oncólogos publica una “Carta abierta a Mariano Barbacid“ en la que cuestionan tanto lo que oficialmente se afirma del cáncer como los tratamientos que se utilizan. A buen seguro que sembrará la polémica. Los firmantes -miembros de la International Society for Proton Dynamics of Cancer (ISPDC) o Sociedad Internacional de la Dinámica de Protones en el Tratamiento del Cáncer (www.ispdc.net)-, son el Dr. Salvador Harguindey –del Instituto de Biología Clínica y Metabolismo (IBCM) de Vitoria y vicepresidente de la mencionada sociedad-, el Dr. Stefano Fais -Director de la Sección de Medicamentos Antitumorales del Departamento de Investigación Terapéutica y Evaluación de Medicinas del Instituto Nacional de la Salud de Roma (Italia) y presidente del ISPDC-, la Dra. Miriam L. Wahl –ex Directora del Laboratorio de pH Tumoral de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, EEUU) y miembro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Baltimore (EEUU)- y e l Dr. Stephan J. Reshkin -profesor del Departamento de Fisiología General y Ambiental de la Universidad de Bari (Italia)-.
La carta abierta al Dr. Mariano Barbacid -Director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)- está publicada en la revista Discovery DSalud del mes de enero, que ha salido hace unos días-. En ella le solicitan que responda públicamente a una serie de cuestiones de vital importancia en el momento actual de la investigación del cáncer y diga si está de acuerdo en que ha llegado la hora de hacerse un replanteamiento global sobre esta patología, muy especialmente en lo que a la manera de afrontarla se refiere dado el “fracaso de los actuales tratamientos médicos en la mayoría de los tumores malignos”.
En la misiva se denuncia que la afirmación de que la palabra “cáncer” engloba en realidad “a más de 200 enfermedades distintas” es una aseveración que “corresponde a una visión obsoleta del cáncer que se opone frontalmente al moderno paradigma surgido en la Oncología hace escasos años”.
“(…) Cabe preguntar tanto al Dr. Barbacid como a quienes con él comparten aún la misma reduccionista y disgregadora cosmovisión oncológica –agrega la carta- qué es lo que en verdad sabe la mayoría de los investigadores en la actualidad sobre la naturaleza íntima y esencial de las enfermedades neoplásicas para sostener que el cáncer son ‘200 enfermedades diferentes’. Es regla de oro de la Medicina que sólo llegando a la raíz, a lo que subyace en cualquier problema de salud, se puede acceder a una comprensión racional e interpretación correcta de una patología, paso previo imprescindible para aspirar tanto a prevenirla como a tratarla adecuadamente una vez se haya manifestado. Sin conocer la causa o causas primarias (etiología), los mecanismos intermediarios (etiopatogenia) y la esencia íntima de una enfermedad (su naturaleza) no se puede siquiera pensar en superarla. Y eso es así muy especialmente en este caso porque como ya dijo el padre de la bioquímica del cáncer, Otto Warburg, sólo podremos curar lo que primero podamos entender”.
El escrito es radical y supone una especie de enfrentamiento entre dos modos de conocer y tratar el cáncer:
“El enfoque y paradigma conceptual asumido hasta hoy está muerto –se afirma en la carta-. Ha sido necesario replantearse todo lo que se cree saber sobre esta patología desde la raíz antes de haber conseguido poder integrar sus muchas caras y ramas dentro del árbol de la ciencia de una unidad superior, el llamado ‘paradigma emergente’”.
Y se añade:
“¿No se puede -o no se quiere- entender aún que ha llegado ya la hora de que los profesionales de la investigación oncológica de todo el mundo se conciencien de esta realidad y de que deben familiarizarse cuanto antes con las claves de los principales sistemas energéticos del funcionamiento anormal y específico de todas las células y tumores malignos?”.
Más adelante se afirma:
“Tal vez haya llegado la hora -o esté cada vez más cerca- de que los oncólogos básicos y clínicos consigan despertar y decidirse a plantear otras alternativas y, al mismo tiempo, hagan acopio de la necesaria inspiración, generosidad y valor para dejar de vivir esclavizados y embobados por ese Gran Hermano de la Oncología que constituyen las grandes multinacionales farmacéuticas, entidades de dudosa ética a las que sólo les importan sus intereses económicos y cuyas dinámicas y motivaciones -muchas veces pseudocientíficas- llevan a tratar por todos los medios de comercializar medicaciones cada día más tóxicas, menos efectivas y más caras”.
La carta, que como explico puede leerse íntegra en el número de Discovery DSALUD que se encuentra a la venta en los kioscos, termina diciendo:
“En suma, los abajo firmantes postulamos un nuevo paradigma integral, unitario y radical de las enfermedades neoplásicas por entender que todos los tumores malignos tienen más factores en común que diferencias entre ellos, tal como ha sido consensuado en el reciente I Congreso Internacional de la Sociedad para el Estudio de las Dinámicas de Protones en el Cáncer celebrado a principios de septiembre pasado en Roma. Ello exige abandonar, también radicalmente, el actual modelo analítico-reduccionista y desintegrado que insiste en que la palabra cáncer designa a más de 200 enfermedades distintas que han de ser tratadas con infinidad de combinaciones farmacológicas diferentes a pesar de que a día de hoy los quimioterápicos han demostrado ser más tóxicos que eficaces, exceptuando los tumores germinales y algunas leucemias y linfomas, neoplasias que conforman una muy reducida minoría dentro del conjunto de todos los tumores malignos. Y eso significa que persistir en el camino trillado sólo puede ahondar aún más en el mayoritario fracaso terapéutico de la Oncología Médica actual al mismo tiempo que impedir y detener todo posible avance y verdadero progreso”.