Prohíben la comercialización y el uso en todo el país del "cigarrillo electrónico" La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió la comercialización y el uso en todo el país del denominado "cigarrillo electrónico", porque además de ser un potencial riesgo para los individuos con patologías cardiovasculares, puede inducir en nuevos usuarios a una dependencia a la droga. |
Según publica hoy el Boletín Oficial, la ANMAT, a través de la disposición 3226/2011 prohíbe la importación, distribución, comercialización y publicidad en todo el país del sistema electrónico de administración de nicotina denominado "cigarrillo electrónico" y a todo tipo de accesorio para ese sistema, como asimismo a los cartuchos de nicotina. La resolución se basa en que "en la actualidad, el tabaquismo es la mayor causa de muerte prevenible en el mundo" y que "es política de estado disminuir el uso del tabaco y tratar de impedir que nuevas generaciones de jóvenes se inicien en el tabaquismo". Recuerda que a fin de atenuar el síndrome de abstinencia, se desarrollaron procedimientos basados en la administración de nicotina como "chicles, sprays inhalatorios, parches o drogas que activan los circuitos neuronales" y que los “cigarrillos electrónicos” son un dispositivo similar al cigarrillo convencional con un mecanismo microelectrónico que vaporiza cartuchos. "Estos cartuchos pueden contener cantidades variables de nicotina, aceites esenciales de tabaco, sustancias aromatizantes, propilenglicol, glicerol y otras sustancias", agrega. La ANMAT explica que aunque fueron diseñados para "ser utilizados en reemplazo de cigarrillos en los lugares donde se prohíbe fumar" y que se aduce que "están desprovistos de los efectos deletéreos de los productos de la combustión del tabaco" por el contrario "el uso de estos dispensadores, además del potencial riesgo que representa para individuos con patologías cardiovasculares, puede inducir en nuevos usuarios una dependencia a la droga". Recuerda además que "el Grupo de Estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la Reglamentación de los Productos de Tabaco en la cual se examina el cigarrillo electrónico" determinó que "no se ha establecido la seguridad y el grado de absorción de la nicotina a través de estos productos" y que "la evidencia es insuficiente para concluir que los cigarrillos electrónicos sean una ayuda eficaz para dejar de fumar". Ese documento remarca que "no existen pruebas suficientes que determinen que son seguros para el consumo humano". Además la ANMAT considera que "los cigarrillos electrónicos podrían perpetuar la conducta de fumar por lo que se ha denominado de doble uso, por un lado, mantiene la dependencia de la nicotina en los ambientes donde fumar está prohibido" y por otra parte "puede desalentar a la gente que quiere dejar de fumar, ya que los usuarios pueden mantener su adicción a la nicotina a pesar de las restricciones de fumar y volver a fumar, donde tales restricciones están ausentes". |
El ajenjo fue muy popular en el siglo 19.
Es una bebida verde, increíblemente alcohólica y algunos dicen que hasta altera la mente. Éstas son las características que llevaron a prohibir el ajenjo o absenta en Francia hace casi 100 años.
Sin embargo, la situación está a punto de cambiar luego que el Senado de ese país votó a favor de permitir la venta de la bebida apodada el "hada verde".
"No voy a ser visto como un adicto a las drogas", dijo Clemente Arnoux, un entusiasta bebedor de ajenjo.
"Cambia todo, desde el punto de vista de mis amigos y mi familia", agregó.
El licor verde, con sabor a anís, es asociado con muchos de los artistas y escritores más famosos y apreciados del país -como Edouard Manet, Edgar Degas, Henri de Toulouse Lautrec y Paul Verlaine- pero fue prohibido en Francia en 1915 debido a sus presuntos efectos nocivos.
El ajenjo es destilado con las hojas de la hierba Artemisia absinthium, que contiene el "ingrediente especial"de la bebida, tujona, que supuestamente tiene efectos vinculados a la alteración de la mente.
Más tarde, la prohibición fue relajada y se permitió que la bebida fuera vendida siempre y cuando no se le llamara ajenjo y en su lugar la etiqueta dijera "una bebida a base de extractos de la planta de ajenjo".
Ahora se espera que en cualquier momento la prohibición sea levantada por completo, después de que el Senado francés votó a favor de un cambio a mediados de abril.
Mientras que los consumidores como Clemente Arnoux se sienten aliviados de la desaparición del estigma de la ilegalidad, no todo el mundo ve el cambio de la ley como motivo de celebración.
El ajenjo tiene por lo general alrededor de entre 60% y 70% de alcohol, aunque no está diseñado para tomarse puro sino mezclado con agua.
Para algunos, parte del atractivo del ajenjo es su alto contenido de alcohol. "He tenido jóvenes en la escuela secundaria que me han dicho que están buscando ajenjo porque es un alcohol fuerte", indicó Laurent Legay, quien trabaja con personas con problemas de alcoholismo en la región de Pas de Calais, en el norte de Francia.
Legal en la UE
Pablo Picasso pintó a bebedores de ajenjo.
El ajenjo fue legalizado en el resto de la Unión Europea (UE) en 1988, siempre que la cantidad de tujona permaneciera dentro del límite acordado de 10 mg/kg, o 35mg/kg de ajenjo amargo.
Sin embargo, en Francia se aprobó un decreto que permite la venta de ajenjo, pero sólo sin utilizar ese nombre.
"Era una situación extraña", expresó George Rowley, el director general de La Fee Absinte, quien fue una de las personas clave detrás de la reanudación de la producción de ajenjo en Francia.
"Podías destilar el ajenjo en Francia, embotellarlo, etiquetarlo para el resto del mundo como ajenjo, pero no podías hacerlo para venderlo en Francia”, agregó.
"Era ridículo, era una ley sin sentido que debía ser abolida", dijo.
Reina de los bulevares
A mediados y finales del siglo 19, el ajenjo tuvo su apogeo.
"La bebida de ajenjo era considerada la reina de los bulevares de París", afirmó Marie-Claude Delahaye, directora y fundadora del Museo de Absenta en Auvers-sur-Oise, cerca de la capital francesa.
Los artistas pasaban el rato en los cafés de París para escapar del frío de sus estudios y toda una escena social se desarrollaba en torno a la bebida que fue apodada la fee verte, es decir, el "hada verde".
El ajenjo convenientemente llenó un vacío dejado por la industria del vino, que había sido diezmada en años anteriores por la filoxera -un parásito de la vid- pero la bebida también tenía sus propios atractivos.
"La bebida de ajenjo era considerada la reina de los bulevares de París"
Marie-Claude Delahaye, Museo de Absenta en Auvers-sur-Oise
"Era barato, era un alcohol industrial y era muy fácil de comprar", comentó Jad Adams, autor del libro: "Hideous Absinthe: History of the Devil in a Bottle" ("Horrible Absenta: la Historia del Diablo en una Botella").
"Fue la bebida de los pobres y si usted era un pobre artista, como Vincent Van Gogh, tomaba la forma más barata de alcohol que podía".
A finales del siglo XIX, Francia –al igual que otros países de Europa- estaba al borde de un problema grave de alcoholismo y esto provocó una reacción violenta. Sus repercusiones han perdurado hasta nuestros días.
En la época de Van Gogh no hubo regulación del ajenjo, lo que significa que probablemente había más tujona que la permitida actualmente por las reglas de la UE, señaló Jad Adams.
Desafío suizo
Inicialmente el ajenjo fue fabricado, no en Francia, sino al otro lado de la frontera, es decir, en la región de Val-de-Travers, en Suiza.
Y un juez suizo aprobó recientemente una solicitud para dar a la región los derechos exclusivos para su producción.
Por el momento, esta regla se aplica sólo en Suiza, país que no es miembro de la Unión Europea - y por ello tiene un impacto limitado.
Pero debido a la estrecha relación de Suiza con la UE, es posible que los suizos podrían tratar de que la sentencia sea extendida a lo largo del bloque.
Los productores aseguran que esto es lo que ahora ha impulsado el gobierno francés a levantar la prohibición.
Francia sería el mayor perdedor si tal decisión se extendiera, pero con la bebida técnicamente ilegal en su terreno, le habría resultado casi imposible protestar la sentencia.