martes, 14 de febrero de 2012

LOS MEDICOS CONTRA LOS FACHAS

Los médicos aseguran que el SNS está "en peligro de extinción"

La OMC señala que la crisis ha llevado a una "situación crítica que requiere buscar soluciones desde las máximas instancias políticas del país"


Sala de urgencias del Vall d'Hebron


Madrid. (EUROPA PRESS).- Colegios médicos de toda España protestan este martes contra los recortes que "atentan" la calidad asistencial que hasta ahora se ha venido dando en el Sistema Nacional de Salud, ha explicado el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), el doctor Juan José Rodríguez Sendín, quien ha señalado su temor porque deje de ser la "joya" del Estado de Bienestar. Los médicos se han unido con la lectura simultánea de un manifiesto en todas las comunidades, a excepción de Catalunya, Andalucía y Galicia.

En dicho manifiesto explican que la crisis económico-financiera ha llevado al SNS a una "situación crítica que requiere buscar soluciones desde las máximas instancias políticas del país". "Los médicos estamos realmente muy preocupados porque realmente se atenta contra la calidad, además de muchas otras cosas. Nos preocupa que el SNS no persista como estamos acostumbrados a tenerlo y, sobre todo, que deje de ser la joya del Estado de Bienestar como lo es en este momento", ha explicado en una entrevista a la cadena SER.

"Hay que esperar a ver el diseño definitivo cuando la marabunta electoral termine en todas la comunidades", ha explicado, al tiempo que ha manifestado que su deseo sería un acuerdo entre los grandes partidos "para darle una solución a esta situación". Ha dudado de que en estos momentos el SNS se encuentre en "peligro de extinción", no obstante señala que una vez se asienten los recortes se podrá ver "hasta dónde se va a llegar". Este miedo es ante el que están reaccionando, ha apuntado.

Aunque se supone que más afectados van a ser los usuarios más vulnerables, en este sentido ha explicado que "los recortes tiene muchas consecuencias". Ha destacado la problemática de las listas de espera y ha recordado que "cuando se está en lista de espera y se está enfermo, el que tiene dinero puede buscarse otra alternativa, pero el que no lo tiene se tiene que aguantar y esperar". "Si esto sigue ocurriendo y aumentando el sistema público adelgazará y llegaremos, si no lo evitamos, a tener una sanidad de ricos y una de pobres, con lo cual los médicos españoles no estamos de acuerdo", ha advertido.

lunes, 13 de febrero de 2012

EL FALSO MEDICO DEL PP

El falso título de médico del secretario de Estado de Seguridad Social

La Moncloa atribuye a Tomás Burgos la licenciatura sin poseerla.

El diputado alimentó el error al incluir en su currículum: “Medicina y Cirugía”

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Tomás Burgos Gallego.

Sin embargo, la biografía de Tomás Burgos que figura en la página web del Ministerio de Empleo y Seguridad Social es menos contundente. Asegura que el máximo responsable de la Seguridad Social tiene “formación universitaria en Medicina por la Universidad de Valladolid”. Entonces, ¿es médico?

No lo es. Es decir, nunca se ha licenciado en Medicina. Un portavoz del departamento que dirige Fátima Báñez reconoció a EL PAÍS que Burgos cursó estudios de Medicina en la Universidad de Valladolid —no especificó cuántos cursos— pero nunca los concluyó. Aunque Rajoy presumió de que elegiría a “los mejores” para formar parte de su Gobierno, no es preciso ser médico para ocupar la Secretaría de Estado de la Seguridad Social. Se trata de un cargo de confianza política que no requiere de ninguna titulación previa. Ahora bien, la obtención del título de médico está sujeta al cumplimiento de requisitos muy estrictos y el ejercicio de la medicina sin estar facultado legalmente para ello puede llegar a constituir delito.

Fuentes gubernamentales explican que el currículum que se incluye en la referencia oficial del Consejo de Ministros —un documento que da fe de los acuerdos adoptados por el Gobierno— lo confeccionan funcionarios de la Secretaría de Estado de Comunicación a partir de los datos facilitados por el ministerio que propone el nombramiento.

¿Quién indujo al redactor de la nota oficial a creer que Tomás Burgos era médico sin serlo? Es imposible saberlo, pero no es arriesgado deducir que él mismo ha alimentado el equívoco.

En la biografía de Burgos que figura en la página web del Congreso de los Diputados correspondiente a la actual legislatura se lee: “Medicina y Cirugía. Universidad de Valladolid”. Cualquiera interpretaría que estas lacónicas palabras significan que está licenciado en medicina y cirugía por la Universidad de Valladolid, aunque él no lo dijera expresamente, consciente de que no era cierto. Entre los que hicieron esta ingenua interpretación se encuentra nada menos que el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España, que en su diario digital Médicos y Pacientes, correspondiente al pasado 11 de diciembre, publicó un artículo titulado: “18 médicos en la nueva Cámara Baja del Parlamento”. El primero de la lista era Tomás Burgos, al que definía como “licenciado en Medicina y Cirugía. Universidad de Valladolid”. En realidad, Burgos no está colegiado en ningún colegio médico de España. No puede estarlo.

El error nunca se habría producido si el actual secretario de Estado de la Seguridad Social hubiera mantenido en la página web del Congreso el currículum que figuraba en la anterior legislatura (2008-2011), en la que se le definía como “diplomado en Dirección de Instituciones Sanitarias. Máster Ejecutivo en Gestión Sanitaria”. Ni una palabra de medicina o cirugía.

La tentación de engordar los currículos con títulos que aparentan ser lo que no son, o que directamente son falsos, no es nueva. Ya lo hizo Luis Roldán, quien se atribuyó la condición de economista cuando fue nombrado director general de la Guardia Civil, en 1986. Esa mentira fue la primera, y también la menor, de sus irregularidades.


Estudie hasta segundo,declaró,y además quito callos y ayudo a mi mujer a adelgazar...¿no es lo mismo?

Acaso Rajoy dice que es Notario y solo es registrador de la propiedad...

UN PALO CIENTIFICO A LOS FACHAS DEL PP


MUJER | Documento de las sociedades científicas

Expertos defienden la píldora del día después sin receta

La libre dispensación de la píldora del día después no aumenta la incidencia de enfermedades de transmisión sexual (ETS) ni la frecuencia de relaciones sexuales sin protección, según las conclusiones de la Conferencia de Consenso sobre anticoncepción de urgencia de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), celebrada en noviembre de 2011 y presentadas por primera vez este lunes en Madrid.

"Una vez realizada la revisión bibliográfica y una vez puesta en discusión, los expertos han llegado a la conclusión de que los estudios de los que disponemos sobre provisión por adelantado o libre dispensación (de la píldora del día después) muestran que no hay un aumento de la incidencia de infecciones de transmisión sexual (ETS)", ha señalado la presidenta de la SEC, la doctora Esther de la Viuda.

Además, según estas conclusiones elaboradas por expertos de diferentes ámbitos (como la Atención Primaria, la Cardiología o la Hematología), el uso de la píldora del día después "no aumenta la frecuencia de relaciones sexuales sin protección y no van a cambiar los patrones de uso de anticoncepción regular".

Estas conclusiones van en la línea de la última encuesta sobre anticoncepción de urgencia realizada por la SEC, en la que participaron 6.200 mujeres entre 14 y 50 años de edad. Sus datos muestra que sólo el 14% de las españolas habían utilizado alguna vez la píldora del día después, el 77% por haber tenido algún problema puntual con el uso del preservativo. Sólo el 4,6% tomó la píldora por no haber empleado antes ningún otro método regular de anticoncepción.

La SEC y la Fundación Española de Contracepción (FEC) han decidido presentar este lunes las conclusiones de consenso y reiterar los datos de su encuesta coincidiendo con la decisión del Gobierno de estudiar la posibilidad de que la píldora del día después deje de dispensarse libremente en las farmacias, como se decidió hace dos años, y pase otra vez a requerir receta médica.

Un informe científico

Para ello, el Ministerio de Ana Mato ha solicitado un informe "médico y científico" sobre las repercusiones de la píldora del día después en la salud, en el que colaborarán la Organización Médica Colegial (OMC), la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

Tanto la presidenta de la SEC como el presidente de la Fundación Española de Contracepción (FEC), Ezequiel Pérez Campos, lamentan que no se haya pedido la colaboración de sus organizaciones para este estudio y han pedido a Sanidad que se base sólo en datos científicos y no contenga sesgos de otra naturaleza.

"No nos gustaría que el informe no estuviera basado en evidencias científicas ni que tuviera algún sesgo de otra naturaleza, como algún tiempo de juicio previo sobre qué pueden estar haciendo las mujeres o qué se puede estar derivando del uso de la píldora postcoital", ha reclamado el doctor Pérez Campos.

Ambos expertos consideran probada la seguridad del uso de esta píldora como método de anticoncepción de urgencia, también en adolescentes, como lo certifica específicamente la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De hecho, carece de efectos adversos graves --sólo puede provocar náuseas, cefaleas o alteraciones en el sangrado--, ni siquiera con su uso repetido; no es tóxica y no provoca interacciones importantes con otros medicamentos. Según De la Viuda, "cumple con todas las características de un fármaco de libre dispensación".

Además, el presidente de FEC subraya que esta píldora "no es abortiva", a pesar de contar con un prospecto "obsoleto" en este sentido, que no precisa que este fármaco "no impide la implantación del huevo fecundado". Tampoco supone, ha precisado, "una bomba hormonal" para el organismo de la mujer, un error que, según dice, ha calado hondo en la sociedad.

Para el doctor Pérez Campos, la píldora del día después lleva dos años siendo de libre dispensación en España "sin que se haya dado ningún problema médico" y consideraría "una regresión social y sanitaria" que volviera a necesitar prescripción. A su juicio, sería también "ir contracorriente" en Europa, donde países como Francia o Reino Unido la dispensan libremente y ahora comienza Irlanda.

A juicio de la doctora De la Viuda, el problema no estaría en volver a la receta para conseguir este fármaco, sino en que este cambio "supusiera una vuelta a la situación anterior", en la que había una cobertura deficiente en fin de semana para conseguir esta pastilla y su disponibilidad dependía de cada comunidad autónoma. Sin embargo, apunta, mejorar la situación requeriría una inversión.

LA DEPRE

¿Por qué alguna gente nunca se deprime?

.Joven sonriente y actividad cerebral

Ante experiencias perturbadoras de la vida -como la ruptura de un matrimonio, la pérdida de un trabajo o la muerte de un familiar- muchas personas se deprimen. Sin embargo, otras no. ¿Por qué ocurre esto?

Una persona que vive experiencias traumáticas y no se deprime posee una cualidad que en psiquiatría se conoce como "resiliencia". (La academia de la lengua define el término como "la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas").

De acuerdo con la doctora Rebecca Elliott, psicóloga de la Universidad de Manchester, todas las personas están situadas en algún lugar de la escala: "En un extremo hay personas que son muy vulnerables. Enfrentadas a situaciones bajas de estrés, o ninguno en absoluto, van a desarrollar un problema de salud mental".

"En el otro extremo, hay personas que han tenido experiencias muy terribles, y sin embargo permanecen positivas y optimistas".

La mayoría de nosotros, piensa la doctora de la universidad británica, está más o menos en el medio de la escala.

Pero, ¿qué es la resiliencia? ¿Es algo que hemos heredado o que aprendemos? ¿Puede ser rastreada en la química del cerebro o en la actividad eléctrica? Y si nos falta, ¿la podemos adquirir?

Lamentablemente, la respuesta a todas esas preguntas es muy similar. No lo sabemos.

Flexibilidad cognitiva

Aeron, sujeto del estudio de Manchester

Tuve un negocio que acabamos cerrando. Perdí mi empleo, mis ingresos y mi casa.

Soy generalmente una persona feliz. Todo el mundo tiene momentos de tensión, y no parece normal que una persona esté feliz todo el tiempo. Pero yo no he tenido ningún episodio de depresión.

En mi infancia, cuando me di cuenta de que era gay, no le dije nada a mis padres o amigos hasta que fui mucho mayor. Creo que, tal vez, eso resultó en que me creara un mecanismo de defensa fuerte que me ayudó a hacer frente a situaciones más adelante en la vida.

Creo que si hay un problema siempre hay una solución. No es que yo considere que no existan situaciones de estrés en mi vida, sino que siempre pienso que uno puede encontrar una solución.

Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión afecta a más de 120 millones de personas en todo el mundo.

Bill Deakin, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Manchester, estima que "lo preocupante es que la cifra de personas aquejadas de depresión tiende a aumentar y el problema está empezando a afectar a los jóvenes".

Con el apoyo del Consejo británico de Investigación Médica, Bill Deakin, Rebecca Elliott y sus colegas están estudiando el cerebro y tratando de comprender los orígenes y la naturaleza de la resiliencia.

Ellos piensan que el mejor entendimiento de esta cualidad podría ayudar a quienes carecen de ella.

Los expertos estudian intencionalmente a un grupo mixto: algunos integrantes han sufrido episodios de depresión, otros no. Algunos han experimentado eventos adversos en su vida, mientras que otros han vivido relativamente sin preocupaciones.

El equipo tiene la ventaja de poder aprovechar una investigación previa sobre la resistencia al trastorno de estrés post-traumático.

Esto, dice Bill Deakin, les ha permitido rastrear rasgos relevantes de la función cerebral.

Estos rasgos incluyen la flexibilidad cognitiva, que es la capacidad de adaptar el pensamiento a diferentes situaciones, y también el grado en que nuestros cerebros se concentran en el procesamiento de recuerdos felices o tristes.

Memoria emocional

Cada persona objeto del estudio de Manchester ha sido asignada a uno de cuatro grupos, en función de las cuatro combinaciones posibles de estrés alto y bajo y con o sin depresión.

Todas dieron muestras de saliva para comprobar sus niveles de hormona del estrés y muchas se someterán a un escáner cerebral.

El panorama global de la depresión

  • La depresión afecta a cerca de 121 millones de personas en todo el mundo.
  • Está entre las principales causas de discapacidad en todo el planeta.
  • Menos del 25% de los afectados tienen acceso a tratamientos eficaces.
  • Un estudio de 2011 encontró que el 15% de la población de países de altos ingresos era susceptible de padecer depresión en algún momento de su vida.
  • En países de bajos y medianos ingresos la tasa es del 11%.
  • Las mujeres son dos veces más propensas a sufrir depresión que los hombres.

Fuente: World Mental Health Survey Initiative, de la OMS.

El procedimiento de imagen por resonancia magnética funcional permitirá a los especialistas ver las partes del cerebro que están activas mientras los sujetos realizan tareas específicas.

"En una de las tarea damos imágenes con una alta carga emotiva", dice Rebecca Elliot. "Ellos tienen que memorizarlas".

Poco después "se les muestra una vez más estas imágenes" para probar la memoria emocional y "cómo la gente recuerda qué material tiene un componente emocional".

La investigación aún no ha concluido, por lo que Rebecca Elliott no puede decir si los distintos grupos ponen en juego diferentes funciones cerebrales.

Pero hay indicios alentadores como la correlación encontrada entre las mediciones de la resistencia psicológica de los sujetos y cómo se comportan en algunas de las pruebas.

"Por ejemplo, nuestros datos preliminares sugieren que las personas más resistentes son más propensas a reconocer las caras felices y menos propensas a reconocer las caras tristes o temerosas. Las personas más resistente recuerdan mejor las palabras y fotografías positivas".

En términos generales, se espera que la comprensión de la actividad del cerebro que genera resiliencia pueda ofrecer indicaciones que conduzcan a nuevos tratamientos o mejores maneras de usar los ya existentes.

¿Una píldora de resiliencia?

Bill Deakin habla de la exploración del cerebro para crear lo que él llama un "perfil neurocientífico" del problema de un individuo. Esto podría ser utilizado para identificar metas y objetivos y decidir sobre el mejor tratamiento.

El paciente puede llegar a tener un funcionamiento cognitivo normal, pero una tendencia a concentrarse en pensamientos tristes. "Esto podría permitir que la terapia reduzca la probabilidad de un episodio de depresión", dijo Deakin.

Respondiendo a la sugerencia de que si una "píldora de resiliencia", adaptada a la actividad y la química de nuestro cerebro, podría ser útil, Rebecca Elliott se muestra cauta. "Supongo que, teóricamente, sería posible", dice.

"De lo que no estoy segura es de que la gente esté dispuesta a tomar ese tipo de fármaco".

Pero de cualquier manera hallar una manera de estimular la capacidad de resistencia psicológica es un propósito por el que vale la pena trabajar.

Por ahora ningún médico es capaz de recetar un fármaco que estimule la resiliencia. Pero un día ... eso tal vez sea posible.

HOMO SAPIENS ARGENTINUS


El cerebro de Messi

Un centro holandés estudiará la forma de actuar del jugador argentino

Un grupo de investigadores del holandés Donders Centre for Cognition estudiará el cerebro de Messi. Su forma de tomar decisiones instantáneas, su habilidad para la anticipación o la elección entre muchas variables serán algunas de las “pruebas” a las que será sometido el jugador. Manuel Martín-Loeches, del UCM-ISCIII, analiza las claves del trabajo.


A finales de la década de los 70 del pasado siglo, el neurólogo Benjamin Libet revolucionó el campo científico de la consciencia al descubrir que nuestro cerebro toma decisiones antes de que seamos conscientes de ellas. Por extraño que nos pueda parecer a los humanos de a pie, en nuestro cerebro se ponen en marcha los mecanismos necesarios para llevar a cabo una respuesta concreta por lo menos medio segundo antes de que creamos haber tomado la decisión de llevarla cabo. ¿Existe por tanto el libre albedrío? ¿Qué es la voluntad?

Unos años después , Antonio Damasio (premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2005) desató otra revolución, también asentada sobre evidencias científicas sólidas: la mayoría de nuestras decisiones no son fruto de la razón, sino de nuestros sentimientos más viscerales. El sistema cerebral de las emociones reacciona rápidamente ante los estímulos, mucho antes incluso de que seamos conscientes de ellos. La sensación emocional resultante nos pondría en guardia inmediatamente para actuar: huir o atacar. En realidad, para cualquier tipo de actividad, alguna tan cotidiana como elegir la chaqueta que nos vamos a llevar al trabajo.

Con los descubrimientos de Libet y Damasio la mente humana quedaba en muy mal lugar, o al menos no en ese lugar central que siempre hemos supuesto cuando a nuestra especie la hemos llamado sapiens. Todos estos datos, sin embargo, no tendrían por qué resultarnos tan sorprendentes si nos paramos a pensar de dónde venimos y cómo hemos llegado hasta aquí. No debemos perder de vista que somos un producto de la selección natural, como dejó claro Darwin. El ser humano, y por tanto su cerebro, es el resultado de cientos de miles de años de competencia por subsistir y de reproducirse en un medio hostil, un lugar donde había que actuar antes que pensar, porque de esos milisegundos básicos dependía nuestra supervivencia.

Cazadores y guerreros

El medio del que venía esa información que había que tener en cuenta fue, en el caso del ser humano, de dos tipos. Uno era un medio natural, la sabana africana, donde la vista se pierde en el horizonte y en el que se ubican numerosos animales, de los cuales algunos pueden ser presas y otros depredadores. El otro era un medio social, el grupo humano, en el que hay que luchar por obtener el mejor puesto, pues de ello depende también nuestro acceso a los recursos y nuestra probabilidad de dejar más y mejor descendencia.

Como resultado final hemos llegado a ser una especie compuesta por seres que son fundamentalmente cazadores y guerreros, con cerebros altamente preparados. El que no era ni buen cazador ni buen guerrero no dejaba descendencia. El ser humano actual, el del medio urbano, es en esencia el mismo que aquél que surgió en África hace unos 200 mil años, sólo que trasladado a un escenario algo más artificial. Hoy no hay que cazar, tampoco hace falta defender el territorio. Pero lo que no faltan son héroes. Es sólo que los encontramos en otros ámbitos.

Necesitamos héroes, y qué mejor sitio para encontrarlos que una actividad donde se pongan a prueba las mejores cualidades físicas y mentales de un cazador y de un guerrero: el deporte en equipo. No hay más que echar un vistazo a los medios de comunicación para darse cuenta de dónde están los héroes del siglo XXI. Quién mueve ingentes cantidades de dinero, personas, emociones... Los futbolistas de élite son los más admirados héroes de hoy. Es natural (en todos los sentidos de la palabra), pues demuestran tener unas capacidades físicas y mentales muy superiores para la actuación rápida y coordinada en un espacio amplio que contiene amigos, enemigos y objetivos a alcanzar.

Un partido de fútbol es nuestro equivalente actual a un campo de batalla primigenio o a la cacería en grupo de un antílope en la sabana. Lo que buscamos en los héroes del siglo XXI es lo mismo que buscábamos hace cientos de miles de años. Uno de nuestros héroes actuales más destacados, qué duda cabe, es el jugador de fútbol Leo Messi. No hay lugar del mundo donde no se haya oído hablar de él. Hace ganar a su equipo y demuestra unas tremendas virtudes físicas y mentales para el juego. Son las mismas que la selección natural ha estado potenciando en nuestra especie: manejar una inmensa cantidad de información y tomar decisiones rápidas. Su cerebro debe saber en todo momento dónde se encuentran los demás jugadores de su equipo y del rival, cómo y hacia dónde se mueven. Y todo ello a la carrera, en movimiento, tomando múltiples iniciativas prácticamente instantáneas.

El cerebro de Messi es un prodigio de la evolución humana. En él se dan, de manera extraordinaria, algunas de las claves del éxito adaptativo de la especie humana. Empezábamos diciendo que las decisiones las toma nuestro cerebro inconscientemente. He aquí la cuestión: por mucho que le preguntemos a Messi cómo lo hace, qué estrategias utiliza, qué piensa y cómo llega a actuar así durante un partido, lo más probable es que no nos sepa responder con certeza.

Dentro del organismo

Para saber lo que hace a Messi tan especial debemos mirar directamente dentro de su cerebro. Esto es lo que se propone un equipo de investigadores dirigidos por Pieter Medendorp, del prestigioso Donders Centre for Cognition, una institución holandesa con un elevado historial investigador a sus espaldas. Dado el gran interés de los objetivos de este estudio, pues se trata de descubrir algunos de los mecanismos cerebrales que la especie humana tiene en tan alta estima, el presupuesto para esta investigación asciende a un millón y medio de euros, una cifra impensable para nuestro país, lugar donde casualmente reside nuestro jugador.

Actividad eléctrica

El centro holandés cuenta con las más modernas tecnologías para estudiar el cerebro de Messi. Podrán analizar en él tanto la actividad eléctrica de sus neuronas como el consumo que éstas hacen de glucosa cada vez que se esfuerzan. Se podrá saber por tanto qué núcleos, estructuras y circuitos neuronales se ponen en marcha, y en qué momento, mientras Messi toma decisiones.

Se sabe que algunos de esos núcleos y estructuras están especializados en dar un valor emocional instantáneo a cada situación; son partes del cerebro muy primitivas, como el núcleo accumbens o la amígdala, y se sitúan en las profundidades del cerebro. A la par, la corteza cerebral, que es de las estructuras más modernas y desarrolladas, analiza los detalles de la situación, recupera acciones pasadas y proyecta otras futuras. La más favorable emocionalmente será la elegida. Todo esto, como hemos dicho, ocurre en milésimas de segundo, pero si hubiera algún conflicto entre las alternativas posibles rápidamente interviene el cíngulo anterior, una curiosa banda de materia gris situada en la mitad anterior de los lóbulos frontales que contiene un tipo muy especial de neuronas que sólo compartimos con los grandes simios o las ballenas (animales muy sociables). En caso de conflicto, pues, el cíngulo actúa, y también en menos de un segundo. Es un verdadero puente entre los mundos emocional y racional.

Éstos son los circuitos, por tanto, que intervienen cuando hay que tomar decisiones difíciles e instantáneas, y son los mismos que, como Messi, tienen que utilizar frecuentemente los cirujanos, los pilotos o los toreros. Los resultados del estudio holandés permitirán saber en qué proporción contribuyen a su éxito sus reacciones emocionales instantáneas, sus percepciones, sus cálculos de distancias, velocidades y direcciones, su memoria, su atención, su anticipación y un nutrido número de variables que se podrán monitorizar.

El grupo de científicos se ha propuesto estudiar el cerebro de Messi en movimiento. Y es que el cerebro no actúa igual en todas las situaciones. Esperemos que las investigaciones de Medendorp y sus colaboradores den pronto buenos frutos y podamos saber con una base científica qué hace tan especial el cerebro de uno de los mejores jugadores del mundo.

viernes, 10 de febrero de 2012

Hallan forma de revertir los efectos del Alzheimer en el cerebro

Científicos en Estados Unidos lograron, con un fármaco que se utiliza para cáncer, despejar las perjudiciales placas de proteína que se forman en el cerebro de los pacientes con Alzheimer.

Placas de beta-amiloide

Las placas (marrón) se forman alrededor de las neuronas (azul) causando daños y muerte celular.

En el estudio con ratones, el fármaco, aprobado para uso en cáncer de piel, logró limpiar las placas "a una velocidad sin precedentes", afirma la investigación publicada en la revista Science.

Y pruebas posteriores mostraron una mejora en las funciones cerebrales de los animales, agrega.

Se piensa que una de las principales características de la enfermedad de Alzheimer es la acumulación de fragmentos de una proteína, llamada beta-amiloide.

Todos los seres humanos producen esta proteína en el cerebro, pero en las personas sanas hay un mecanismo que ayuda a la descomposición de estos fragmentos.

En los pacientes con Alzheimer, sin embargo, este mecanismo no funciona y esto provoca la acumulación y formación de placas de beta-amiloide que resultan en el daño y muerte de neuronas y eventualmente los problemas de memoria y otras incapacidades cognitivas.

La limpieza de estas placas ha sido durante años la base de varias investigaciones y ya hay fármacos que se están probando en ensayos clínicos humanos.

Placas dañinas

En el cerebro la encargada de la función de limpieza de beta-amiloide es una proteína llamada ApoE, de la cual existen diferentes versiones.

Se sabe que la gente que tiene la variante ApoE4 de esta proteína es la que está en mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

En el nuevo estudio los científicos de la Universidad Case Western Reserve en Ohio se centraron en buscar formas de incrementar los niveles de ApoE, lo cual, en teoría, debería ayudar a reducir los niveles de beta-amiloide en el cerebro.

En los experimentos con un modelo de ratones con una forma de Alzheimer probaron un medicamento, llamado bexaroteno, que se utiliza para tratar tumores de piel.

"Éste es un hallazgo sin precedentes. Previamente, el mejor tratamiento disponible para Alzheimer en ratones tardaba varios meses para poder reducir las placas en el cerebro"

Dra. Paige Cramer

En el grupo de ratones jóvenes observaron que después de suministrar una dosis del fármaco los niveles de beta-amiloide "se redujeron rápidamente" en seis horas.

Y lograron mantener una reducción de 25% durante 70 horas.

En los animales más viejos con placas amiloides ya establecidas, lograron con siete días de tratamiento reducir a la mitad el nivel de placas en el cerebro.

Los científicos también observaron mejoras en la función cerebral de los ratones después del tratamiento, en pruebas como construcción de nidos, rendimiento en un laberinto y recuerdo de choques eléctricos.

"Éste es un hallazgo sin precedentes", afirma la doctora Paige Cramer, quien dirigió el estudio.

"Previamente, el mejor tratamiento disponible para Alzheimer en ratones tardaba varios meses para poder reducir las placas en el cerebro".

La investigadora subraya, sin embargo, que la investigación está todavía en sus primeras etapas y ahora habrá que confirmar si se pueden obtener los mismos resultados en humanos.

Pero según el profesor Gary Landreth, quien también participó en el estudio, el hallazgo "es particularmente estimulante y provechoso" y "promete potencialmente poder conducir a una terapia para la enfermedad de Alzheimer".

El científico expresa, sin embargo, que el fármaco sólo ha sido probado en tres modelos de ratones que simulan las primeras etapas de la enfermedad y no en la enfermedad establecida.

Advierte que todavía no se ha demostrado que el fármaco funcione en pacientes con Alzheimer y que aún se desconoce cuál dosis funcionaría.

"Necesitamos dejar muy en claro que el fármaco funcionó bastante bien en modelos animales con la enfermedad. Nuestro siguiente objetivo es asegurarnos de que actúa de forma similar en humanos", expresa el profesor Landreth.

El equipo de investigadores está ahora preparando ensayos clínicos en un grupo pequeño de personas para ver si se pueden obtener efectos similares.

Encontrar un fármaco capaz de revertir o al menos detener los síntomas de Alzheimer y otras formas de demencia se ha convertido en asunto de urgencia en todo el mundo.

Se calcula que actualmente unos 26 millones de personas sufren alguna forma de demencia en el mundo y se predice que la cifra se duplicará cada 20 años para alcanzar 81 millones en el 2040.

SE NOS FUE UN AMIGO

Adiós a la sensatez en medicina


Por Mónica Müller *

La bandera nacional debería estar a media asta en todos los hospitales y ministerios de Salud del país. Hemos perdido al último de los grandes médicos argentinos.

El fallecimiento del doctor Alberto Agrest no mereció espacio en los medios donde aparecieron centenares de entrevistas y notas obscenas sobre los detalles mórbidos de la muerte de una modelo.

El lo hubiera comentado divertido con una frase cortita y agridulce. Decía que había llegado a un escepticismo total sobre la capacidad de los humanos para reconocer y desandar el camino del error. Después de luchar durante toda su vida profesional para enderezar el rumbo de desastre que sigue la medicina desde hace décadas, declaraba que la complejidad del sistema hace muy improbable que un día se lleguen a desmontar los desatinos que tienen maniatados a médicos y pacientes. “La dificultad radica en que al complejo médico-industrial se le hace imprescindible un aumento en el consumo de sus productos, sean o no necesarios, mientras que el consumo innecesario deteriora los recursos de la red de salud y provoca conflictos entre pacientes, médicos y empresarios”, reflexionaba en su último libro, En busca de la sensatez en medicina.

Lo decía y lo escribía con una firmeza que debe haber caído en el mundo de los negocios como una mosca en un vaso de leche.

Agrest se obstinaba en que la práctica médica volviera a la sobriedad. En colisión con el precepto presuntamente científico y moderno de pesquisar, anular y prevenir cada síntoma, defendía la racionalidad de reducir los estudios, las prescripciones, los tratamientos y los medicamentos a un mínimo indispensable. Su independencia de cualquier interés económico le permitió decir que “prevenir es mejor que curar en la mayoría de las enfermedades infecciosas, pero debe tenerse en cuenta la gravedad de la enfermedad que se pretende prevenir y los riesgos de los recursos preventivos como las vacunas o el uso de profilaxis antibiótica”, frase que a un médico de planta le costaría la reputación en el mejor de los casos y seguramente su empleo en el hospital.

Sobre el abuso de análisis y tratamientos que encarece a la medicina y en consecuencia pone sus recursos al alcance de muy pocos, explicó en un editorial que “se venden mejor beneficios que riesgos, y así estamos vendiendo beneficios con grandes y atractivos caracteres y ocultando riesgos en letra chica que nadie lee. No me parece mal que la medicina se venda, el problema es saber si lo que se vende es legítimo. Legítimo es que el conocimiento en que se basa sea verdadero y útil para quien lo compra. Legítimo es que sea necesario y no superfluo, y si es verdadero, útil y necesario, el principio de equidad exige que esté al alcance de todos”.

Su pensamiento científico se encrespaba frente a la pretensión de eficacia y exactitud de las disciplinas médicas que se basan en la estadística: “Es probable que hoy las verdades cuantitativas estén ocultando falsedades cualitativas. La dificultad con los números es que generan una sensación de certeza; la realidad médica no admite esa certeza y debe aprenderse a tolerar la incertidumbre. En medicina, la certeza es un certificado de ignorancia o insensatez”, publicó en un editorial de la revista Medicina en 2011.

“La manipulación estadística permite no mentir en las conclusiones estadísticas, pero también permite no decir la verdad de su irrelevancia y también ocultar que las estadísticas carecen de sentido cuando se aplican a un individuo único. Las estadísticas se desarrollan burocráticamente en un escritorio; en medicina, la realidad se desarrolla en el contacto del médico con su paciente y esto es creativo, no burocrático.”

“Beneficios estadísticos ocultan daños cualitativos orgánicos, psicológicos, sociales y económicos en los pacientes”, se atrevía a expresar en público. Y en privado comentaba: “Bueno, tengo 88 años y a esta edad se nos perdona todo”.

Hoy, el vacío de información sobre su muerte me hace pensar que ese perdón era sólo aparente.

El doctor Agrest era doctor en Medicina por la UBA y completó su formación en la Universidad de Michigan, en el Hospital Universitario de Ann Arbor y en el Hospital Claude Bernard de París. En Buenos Aires se desempeñó en el Hospital de Clínicas y en el Instituto Modelo de Clínica Médica del Hospital Rawson. Fue docente en la UBA y durante veintidós años en el Instituto de Investigaciones Médicas bajo la dirección del doctor Alfredo Lanari. Desde 1995 fue miembro titular de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires. Publicó varios libros con sus reflexiones y propuestas para volver a humanizar la práctica médica y mejorar la salud pública.

A pesar de su inmenso prestigio, no era un especialista. Más que los órganos le interesaban las personas. Afirmaba que en la consulta el paciente cuenta el cuento de su vida, y hay que saber escuchar y entender ese cuento para poder curar.

Pienso que los textos de Alberto Agrest debieran integrar la bibliografía obligatoria para los estudiantes de Medicina de todo el país. El me hizo llegar los que no había leído y le aseguré que me acompañarían siempre, porque estimulan una reflexión independiente y original sobre cuestiones esenciales como ética médica, bioética, salud pública y la relación entre médicos y pacientes.

Siento su ausencia como una aguda pérdida personal. Desde septiembre del año pasado tuve el privilegio precioso de ser su corresponsal por correo electrónico y de recibir sus mails llenos de gracia y agudeza día a día. Tuvo la generosidad de leer mis libros en profundidad y de devolverme su crítica paternal pero dura y clara como un diamante. Del intercambio de opiniones sobre textos y temas médicos pasamos a la literatura y al cine. Nos cruzamos recomendaciones y coincidimos en Philip Roth y Woody Allen para nuestra lista de favoritos. Aunque estaba enfermo y cansado, tenía energía para lanzar elogios y anatemas sobre autores, directores, películas y libros con furor juvenil. Un día me mandó por sorpresa una pila de libros y un cuento suyo nostálgico, fantasioso y autobiográfico. Me hizo llorar contándome recuerdos de sus seis años cuando comparamos sucesos tristes de nuestra infancia. Un día me escribió que “la combinación de los genes de la obsesividad y los de la paranoia pueden hacer a este mundo exento de alegría. Le confieso que creo que sólo el humor puede desactivar esos genes”.

Me mostró sin reservas su alma alegre y despreocupada que se estaba despidiendo de un mundo un poco absurdo y sin sentido. Saber que su final no mereció ni una mención para el periodismo de su país le hubiera confirmado que era mejor retirarse por un tiempo.

Me consuela pensar que esperaba con curiosidad la experiencia de la muerte, o que por lo menos no le tenía ningún temor. Eso creí entender cuando en uno de sus últimos mails me dijo: “No logro ponerle unidades temporales al futuro; mientras tanto carpe diem”.

* Médica.


Coincidí con él en el Instituto Modelo del Hospital Rawson.Mis juveniles 19 años contrastaban con sus 37.

Afable,un enamorado del gayego Palacios,médico clínico republicano refugiado en Argentina y amigo de mi padre.

No se si me enseño medicina,pero me hizo ser un médico humanista,cosa que hoy no existe.

Adios compañero de profesion,es una pena que en Argentina ni sepan lo bien que enseñabas.

Nadie se acordó de él,ni figuraba en Wiki.