martes, 5 de marzo de 2013

ENTRE ELLAS,SE MATAN

La "competencia entre chicas" de las chimpancés


Chimpancé
La expresión "pelea de gatas" podría cambiar hoy a "pelea de monas". Por lo menos después de que un estudio demostrara que las chimpancé hembras son más agresivas entre sus pares del mismo sexo que los machos con los suyos.
El estudio realizado por el Zoológico de Chester, en Reino Unido, y la Universidad de Minnesota, en Estados Unidos, analizó distintas estrategias gestuales utilizadas dentro un grupo femenino de chimpancés y descubrió que las hembras utilizan una forma más "negativa" de comunicarse con sus pares del mismo sexo.
En la interacción hembra-hembra, las chimpancés utilizan señales más agresivas y "se disculpan" menos frecuentemente, como gesto de consuelo.
El descubrimiento podría ser bastante polémico, ya que "existe una creencia arraigada de que los machos son más agresivos que las hembras", asegura Nicole Scott, estudiante de doctorado de la Universidad de Minnesota, quien lideró la investigación.
"Algunos investigadores tendrán problemas en aceptar mis resultados, ya que yo muestro que las hembras también son agresivas". Tampoco es que sean más agresivas. "Simplemente diferentes de los machos, en las formas en que usan su agresividad", le explica Scott a Michelle Warwicker, reportera de BBC Nature.

Dulces con los machos

Las hembras no son siempre agresivas. La estrategia con los machos es bastante más positiva e incluye expresiones de saludo y presentación.
Según Scott, las hembras tienden a tener una comunicación mucho más halagadora y llena de cumplidos con los machos.
Para desarrollar su investigación, Scott grabó el comportamiento de 17 hembras y cinco machos de un grupo de chimpancés del Zoológico de Chester.
Los resultados del estudio fueron publicados en la revista especializada American Journal of Primatology.
"Hablando desde un punto de vista antropomórfico, puedo incluso ver ciertas similitudes con mi propia vida: las mujeres somos generalmente más agresivas y competitivas entre nosotras"
Nicole Scott, bióloga
"Definí gesto como un movimiento expresivo de las extremidades, de la cabeza o posturas corporales producidas intencionalmente", le explicó la investigadora a BBC Nature.
La evaluación del comportamiento promedio en hombres y mujeres no mostró diferencias en el espectro de gestos mostrados por los animales en un ambiente social. Sin embargo, al analizar las interacciones individuales, aparecen las diferencias en comunicación..
Mientras las hembras adoptan distintas estrategias gestuales dependiendo del sexo de su compañero, los machos no hacen tal diferencia.
Según Scott, esto indica que las chimpancés hembras son más sensibles al género que sus compañeros, por lo que utilizan su gestualidad para hacer la diferencia.
Las presiones sociales de los sexos pueden explicar esta diferencia en la estratégica comunicacional, explica la bióloga.
Por ejemplo, los machos tienen relaciones más positivas con sus pares dada la importancia de la alianza entre machos para resguardar su estatus social alto dentro del grupo.
En las hembras pasa algo distinto. El foco no es caerle bien a sus pares, sino lograr la atención positiva de los machos.

¿Paralelo con las humanas?

Scott sugiere que el complejo comportamiento social de los chimpancés podría repercutir en nuestras propias acciones.
"Hablando desde un punto de vista antropomórfico, puedo incluso ver ciertas similitudes con mi propia vida: las mujeres somos generalmente más agresivas y competitivas entre nosotras (…) y los hombres no cambian su comportamiento fuera del contexto social".
"Quizá heredamos estos rasgos de nuestros ancestros, características de adaptación a las presiones sociales, pero le dejo ese análisis a los antropólogos".


La verdad es que no hacía falta investigar tanto.
Con tener 72 años como yo y haber vivido la vida,era suficiente.
Las mujeres se destripan entre ellas y los hombres matamos a todo el que se nos ponga delante. 

lunes, 4 de marzo de 2013

España es el segundo país con mayor número de intoxicaciones por Anisakis después de Japón


Los pescados más parsitados son la merluza y el bonito, pero los que más anisakiasis provocan son el boquerón, la anchoa y la sardina



El Anisakis es un parásito de unos 20-30 mm del intestino de múltiples especies marinas y que se trasmite al ser humano a través de la ingesta de pescado o cefalópodos contaminados, lo que provoca trastornos gastrointestinales y alérgicos. En los últimos 30 años, el número de casos ha aumentado debido a las modas culinarias y nuevos métodos de conservación o manufactura del pescado.
En 2012 se notificaron 20.000 casos de anisakiasis en todo el mundo. «El Anisakis incluso está presente en el pescado de piscifactoría que ha sido alimentado con comida infectada, y los países más afectados son Japón y en segundo lugar España», apunta el doctor Lucendo.
«Las causas cabe encontrarlas en que España es el segundo país del mundo en cuanto a ingesta de pescado por habitante y año y existe una alto grado de parasitación en la mayoría de especies de consumo habitual», explica el doctor. Si bien el porcentaje de muestras afectadas es muy variable según la zona de origen y la época del año, los pescados más frecuentemente parasitados son la merluza y el bonito (casi el 100% de la merluza del cantábrico mayor de 65 cm, y hasta el 81% del bonito).

Los pescados que más anisakiasis provocan

Sin embargo, los que más episodios de anisakiasis producen son otros pescados, que se consumen con menor preparación (crudos, marinados...), como el boquerón, la anchoa y la sardina. «Contrariamente a lo que solemos pensar, la cocina española ofrece una amplia variedad de platos tradicionales con alto riesgo de Anisakis», explica el doctor Lucendo. «Son platos de pescado preparados en aceites, en vinagre, salazones, ahumados o escabeche». Destaca, este especialista, que las temperaturas extremas suelen destruir el parásito, mientras que la sal, el aceite, el escabeche o el ahumado son procedimientos que no muestran eficacia alguna sobre las larvas.
Hay otras especies marinas infectadas como los crustáceos (langosta, gamba, cangrejo...) o los cefalópodos (pulpo, sepia o calamar), pero que producen menos infecciones por su modo de consumo. Una especie que se salva de la infección son los bivalvos (mejillones, ostras, berberechos...) ya que su modo de alimentación (por filtración) impide que la larva anide en ellos.
«Dado que el parásito del Anisakis está extendido por todos los mares del planeta la única solución es la prevención y la auto responsabilidad en el consumo de pescado», explica el doctor Alfredo Lucendo, experto de la Fundación Española de Aparato Digestivo (FEAD), y señala tres consejos de prevención: cocinar el pescado a una temperatura de 60º, congelarlo al menos 48 horas a - 20º si se va a consumir crudo o semi crudo y asegurarse de que el pescado se ha procesado correctamente cuando se consume fuera de casa. Finalmente, advierte que la cocción en microondas no es segura ya que no garantiza una temperatura homogénea superior a los 60º.

Menos pescado infectado en Galicia

«La incidencia de la anisakiasis en nuestro país depende de las costumbres culinarias de cada zona y de la conservación del pescado y no tanto de la variedad de especies consumidas», señala el doctor Lucendo. Según un estudio publicado en 2012, hay menos pescado infectado por Anisakis en Galicia (0,43 %) que en Madrid (13,4%), por ejemplo. «Lo que implica que el modo de conservación y trasporte del pescado es tan importante como su tratamiento o cocción», indica el especialista.
En los últimos 30 años las infecciones y trastornos intestinales y alérgicos debidos a este parásito han aumentado de forma considerable. Según la Fead tres son las causas de este aumento: cierta preferencia por comer pescado crudo o semi crudo, una mejor técnica de conservación del pescado, que facilita que se consuma fresco en lugares más apartados de la costa y las modernas prácticas pesqueras por las que el pescado se limpia en alta mar y las tripas infectadas se tiran al mar sirviendo de alimento a otros peces.

Síntomas

La infección por Anisakis presenta en un 10% un cuadro de trastornos intestinales y de estos casos un 1% deriva en manifestaciones alérgicas. Los síntomas digestivos o intestinales más comunes causados por la presencia del parásito en el estómago o el intestino son náuseas, vómitos y dolor abdominal, de diferente localización según el punto en que penetra el parásito.
Lo más frecuente es un dolor intenso en la boca del estómago (epigastrio) unas horas después de la ingestión, pero pueden aparecer cuadros obstructivos si el parásito llega al intestino, obligando en ocasiones a cirugía del abdomen. Cuando la infección desencadena reacciones alérgicas, estas son similares a las producidas por el marisco, que van desde urticarias leves (prurito y lesiones cutáneas) hasta la más grave anafilaxia que puede causar shock y peligro vital.
El tratamiento, una vez producida la infección, es sintomático. En casos de clínica digestiva fundamentalmente se utilizan fármacos «protectores gástricos», pudiendo desaparecer la clínica si se realiza una endoscopia que detecte y extraiga el parásito. Pero debe hacerse rápido, cuanto más se demora más difícil es observar el parásito en el tubo digestivo. En caso de clínica obstructiva, los corticoides disminuyen la inflamación local facilitando el tránsito y evitando la intervención quirúrgica. En caso de reacciones alérgicas, aparte de los corticoides, los antihistamínicos reducen la sintomatología.

sábado, 2 de marzo de 2013

A LAS CHICAS LE GUSTAN LOS GAY

El mito del amigo gay tiene base científica

Un estudio de la Universidad de Texas trata de desentrañar el porqué de la alianza entre la mujer hetero y el hombre gay

will & grace
Debra Messing y Edie McCormack representaban el ideal de amistad 'heterogay' en Will & Grace.
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Will y Grace, Kurt y Rachel en Glee, Carrie y Stanford en Sexo en Nueva York, Hannah y Elijah en Girls. La alianza chica hetero-chico gay es ubicua en la ficción y fuera de ella. Por lo menos desde mediados de los noventa, cuando se volvió cliché y la figura del "amigo gay" sustituyó a la de la "amiga cachonda" y a su variante, "la amiga fea" en el diccionario de la comedia romántica. ¿Qué sería Kit de Luca, la amiga de Julia Roberts en Pretty Woman si se hubiese rodado cinco años más tarde? Posiblemente un instructor de yoga bien camp.
Esas alianzas están basadas en la habilidad de esas dos figuras para intercambiar consejos fiables. No lo dice la tele, lo dice la ciencia. O por lo menos un estudio reciente de la Universidad de Texas, que se acaba de publicar en la revista Evolutionary Psychology y que lleva un título la mar de pop: Friends with benefits but without the sex. (Amigos con derecho a roce pero sin el sexo).
El profesor Eric Russell, que lidera el estudio, llevó a cabo tres experimentos que prueban su tesis. Se reclutó a 88 mujeres heterosexuales y 58 hombres homosexuales, a los que se les dijo que el objetivo del estudio era analizar cómo los perfiles online influyen en las amistades. A todos ellos se les mostró el mismo perfil de Facebook de una persona ficticia llamada "Jordan", un nombre neutro, como Taylor, que en Estados Unidos llevan tanto hombres como mujeres. Por grupos, a las chicas se les dijo que "Jordan" era o bien una mujer hetero, un hombre hetero o un hombre gay. A los homosexuales del estudio también les presentaron a Jordan alernativamente como hombre gay, mujer lesbiana o mujer hetero.
A continuación, se dijo a los participantes que imaginasen que estaban en una fiesta, por ejemplo, y el/la tal Jordan les ofrecía consejos románticos, por ejemplo: "¿le gusto a ese chico de ahí? –Llegados a este punto, inscribimos al profesor Russell en la misma escuela investigadora que a la psicóloga Tara C. Marshall, autora de los estudios que determinan que "no conviene echar a tu ex del Facebook" y que "no es cierto que los hombres sean de Marte y las mujeres de Venus"–. El caso es que los participantes debían graduar hasta qué punto se fiaban de la opinión de "Jordan". El resultado fue abrumador: las mujeres consideraban más fiables los posibles consejos de los Jordan gays que de las mujeres heterosexuales y mucho más sólidos que el de los hombres heterosexuales. Y, de la misma manera, los gays tomarían como aliada a una mujer hetero, antes que a una lesbiana o a un hombre heterosexual.
Las participantes en el estudio temían que las opiniones de las otras mujeres hetero no fueran sinceras, que estuvieran tamizadas por su posible interés en el chico de la fiesta, y que los hombres pudieran ahuyentar al hipotetico chico por su propio interés en ellas, al considerarlo un rival sexual. Según el estudio, "la cercanía emocional que disfrutan las mujeres heterosexuales y los hombres gays puede tener su raíz en la ausencia de motivaciones engañosas que frecuentemente dañan sus relaciones con otros individuos".
Esta teoría de los "trenes que no chocan", en principio sugeriría que puede existir la misma cercanía entre hombres gays y heterosexuales, pero, según el estudio, "la falta de atracción por el mismo sexo puede reducir la utilidad del consejo". 
Al profesor Russell le queda abierto todo un campo para futuras investigaciones: ¿qué pasa cuando la chica y el Jordan gay intercambian miradas en una fiesta con un chico bisexual?
dentro
Carrie y Stanford, el paradigma televisivo del mejor amigo gay
Foto: Everett Collection
Cada vez más distribuidoras cárnicas de Europa se ven involucradas en el escándalo a raíz del hallazgo de carne de caballo en productos etiquetados como vacuno.

viernes, 1 de marzo de 2013

LA VERDADERA DACION EN PAGO

Cuerpos desnudos e indefensos

La discusión sobre la prostitución queda irresuelta porque no se buscan las raíces del conflicto. La polémica, según el autor de la nota, abunda en argumentos sobre lo sagrado, la explotación de los cuerpos y el derecho al goce sexual en la sociedad.

POR Manuel Cruz

A ciertos sectores de la izquierda parece reconfortarles mucho atribuir a sus adversarios electorales de la derecha las actitudes más cerriles e hipócritas en cualesquiera ámbitos de la vida social, como si esa sola atribución bastara para liberarles a ellos de la necesidad de especificar y justificar su posición ante los mismos asuntos. Parecería como si el argumento de fondo, nunca del todo explicitado, que les proporcionara tan pasmosa tranquilidad fuera de un orden análogo a éste: cualquier cosa que podamos proponer siempre será –casi por definición– mejor que lo que propongan esos otros.
Quizás uno de los problemas ante los que semejante actitud se hace más evidente es ante el problema de la prostitución. No basta con decir que lo que hacen los conservadores es tapar el problema, intentar esconderlo sin ir a las raíces.
Ni siquiera es suficiente con señalar la necesidad de tomar en consideración las condiciones sociales que se encuentran en el origen de un fenómeno como el del comercio sexual, por más que esta indicación resulte del todo inexcusable para un adecuado tratamiento de la cuestión. Es necesario también explicitar los supuestos teóricos, el punto de vista y los valores desde los que se está hablando.
Por supuesto que al decir esto último no se está haciendo referencia al hecho de que, en una enorme (según algunas estadísticas, casi abrumadora) cantidad de casos, las condiciones en las que se lleva a cabo la prostitución son de auténtica explotación, pudiendo ésta llegar a alcanzar unos niveles que merecerían la calificación de esclavitud. No creo que a nadie se le plantee alrededor de este asunto el menor problema de orden doctrinal.
Cuando éste si parece plantearse es cuando se examina el mismo fenómeno desde otro ángulo, tal y como ha hecho en alguna ocasión el filósofo y todavía eurodiputado por la Italia de los valores, Gianni Vattimo.
A juicio del pensador italiano lo que está expresando el generalizado y espontáneo rechazo de la prostitución es el hecho de que en nuestras sociedades, a pesar de las apariencias, el sexo no está todavía desacralizado, desecularizado, siendo la tendencia dominante la de verlo como algo que pertenece a la órbita de lo religioso.
Una cosa parece ser cierta: si realmente de lo que se tratara fuera únicamente de una cuestión de explotación abusiva, el problema quedaría resuelto a base de regular y organizar la actividad, homologándola a cualquier otra prestación de servicios. Desde esta perspectiva, incluso cabría avanzar en propuestas –según quienes las plantean, inequívocamente progresistas– como la de, una vez convertida la prestación en tan libre como cualquier otra, promover la organización de cooperativas de prostitutas.
Probablemente lo más útil de la propuesta sea que permite afrontar el problema ideológico de fondo que aquí parece encontrarse en juego. La hipótesis de una relación de intercambio de sexo por dinero no mediada por la explotación (o, al menos, no por más explotación que la existente en el resto de las actividades sociales) acaba por convertir en ineludible la pregunta: ¿se puede considerar la prostitución bajo el mismo modelo que cualquier otra “relación entre adultos” o, por el contrario, debemos entender más bien que el vínculo que en ella se establece es en sí mismo degradante y, en consecuencia, la figura bajo la que esa transacción debe ser analizada es bajo la figura de situaciones como las de los malos tratos, que la sociedad considera condenables en sí mismas, por más que los involucrados las admitan?
Regresemos al principio. Sin duda, a más de uno (y, sobre todo, una) le parecerá que, en las actuales circunstancias, reparar en esta dimensión, casi especulativa, del problema no constituye en absoluto una prioridad. Pero tal vez que sea o no una prioridad depende en gran medida de la situación de cada cual.
El propio Vattimo lo planteaba en unos términos francamente descarnados, pero no por ello menos dignos de atención: “Cuando tienes una cierta edad, no es fácil hallar sexo. ¿Hay que condenar sin sexo a millones de personas sólo porque sigue divinizado, secuestrado por lo sagrado?”.

¿CUAL ES EL PEOR DOLOR?

El peor dolor es el que se sufre sin esperanza

Lo dice un experto que escribió el libro "La historia cultural del dolor". Asegura que el sufrimiento se agudiza cuando se pierde la fe.
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El peor de los dolores. Ese que rompe el corazón en mil pedazos. El que no deja respirar y devora el alma con angustia. Es el que sufre sin esperanza.
El historiador español Javier Moscoso, autor de "La historia cultural del dolor" (2012) explicó hoy tras una conferencia de prensa que el peor de los dolores es aquel que se atraviesa sin ningún tipo de esperanza.
En declaraciones en Bogotá, donde hoy impartió una conferencia en la Universidad de los Andes, Moscoso subrayó que durante los diez años de investigación para su libro las historias y testimonios que más le impactaron son los de "personas sometidas a un infierno de dolor del que saben que no tienen salida".
El historiador, investigador del español Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) formado en Reino Unido, Francia, Estados Unidos y Alemania, abarca en su libro un periodo que va del siglo XVI a mediados del siglo XX.
Interesado desde siempre por la historia del cuerpo y las emociones y por la objetivación de experiencias consideradas subjetivas, Moscoso eligió el dolor como materia de investigación porque es un "ejemplo paradigmático, con implicaciones en la moral y la política".
Su objetivo es arrojar luz sobre cómo son los mecanismos para hacer compartibles el dolor y las experiencias en este terreno de una persona con otras.
Antes del libro, en 2004, organizó en el Museo de la Ciencia de Londres una exposición sobre el dolor que recibió unos 200.000 visitantes y que reunió objetos y otros materiales de muy variada temática con tres ejes: la pasión, la sensibilidad y la compasión.
"El dolor demanda siempre espectadores", afirma este estudioso al explicar el contenido del eje de la compasión.
Como ejemplo afirma que está científicamente probado que los niños de los orfanatos lloran menos que otros niños, porque nadie los escucha.
Otra de las conclusiones de su investigación es que de manera general los que sufren quieren creer que el dolor es algo transitorio y tiene solución, pero el sufrimiento se agudiza cuando pierden esa fe.
El componente psicológico del dolor es muy fuerte y a veces determinante, pero no el único, agrega Moscoso, quien no está de acuerdo con la idea de que hay culturas u orígenes que hacen a las personas aguantar mejor o ser menos sensibles al dolor.
En su opinión, son estereotipos que se han usado con sesgos ideológicos y para justificar castigos y recuerda que en el sur de Estados Unidos se alegaba que los esclavos negros no sufrían de la misma manera que los blancos y que incluso en los inicios del uso de la anestesia a los afroamericanos se les negó su aplicación, porque era solo para personas de "alta sensibilidad".

EL TOXICO DE PLASTICO MAS COMUN


Vinculan la exposición al bisfenol A con el asma infantil

El bisfenol A se utiliza para dar rigidez a los plásticos.El bisfenol A se utiliza para dar rigidez a los plásticos. | Jordi Soteras
Científicos del Centro de Salud Ambiental de los Niños en la Escuela Mailman de Salud Pública de la Universidad de Columbia, en Nueva York (Estados Unidos), han detectado una asociación entre la exposición infantil al químico bisfenol A (BPA), un componente presente en algunos plásticos, un elevado riesgo de asma en los niños pequeños, según los resultados de su investigación, publicados en 'Journal of Allergy & Clinical Immunology'.
"La prevalencia del asma ha aumentado dramáticamente en los últimos 30 años, lo que sugiere que algunas exposiciones ambientales, que aún no se han descubierto, pueden estar implicadas. Nuestro estudio indica que una exposición puede ser al BPA", dice la autora principal, Kathleen Donohue, profesora asistente de Medicina en el Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia e investigadora en el Centro para la Salud Ambiental Infantil.
Donohue y sus colegas siguieron a 568 mujeres madres y sus recién nacidos inscritas en el estudio sobre exposiciones ambientales. La exposición al BPA se determinó midiendo los niveles de un metabolito de BPA en muestras de orina tomadas durante el tercer trimestre de embarazo y en los niños de edades de 3, 5 y 7 años. Los médicos diagnosticaron asma en niños de 5 a 12 años en base a los síntomas de la enfermedad, una prueba de función pulmonar y la historia médica, además de un cuestionario validado para evaluar las sibilancias.
Después de ajustar por tabaquismo pasivo y otros factores que se sabe están asociados con el asma, los investigadores encontraron que después del parto la exposición al BPA se asoció con un mayor riesgo de sibilancias y asma y, durante el tercer trimestre del embarazo, se asoció inversamente con el riesgo de sibilancias a la edad de 5 años. El aumento del riesgo de sibilancias y asma fue visto en dosis bajas de exposición al BPA, señaló el doctor Donohue, quien explicó que no ven una clara relación lineal dosis-respuesta.

Bisfenol en sus cuerpos

En los tres puntos en el tiempo, más del 90% de los niños del estudio tenía niveles detectables del metabolito de BPA en sus cuerpos, un hallazgo que está en consonancia con investigaciones previas, pero que no significa que todos ellos desarrollan asma. "Al igual que el fumar aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, pero no todo el que fuma tiene cáncer de pulmón, no todos los niños expuestos al BPA se desarrollarán asma", concreta Donohue.
Así, el mecanismo biológico detrás de la conexión del BPA y el asma no está claro, ya que el estudio no encontró evidencia de que la exposición a BPA aumentara el riesgo de que el sistema inmune desarrollara más anticuerpos a alérgenos comunes en el aire. "Otras vías posibles pueden incluir cambios en el sistema inmune innato, pero esto sigue siendo una pregunta abierta", afirma el doctor Donohue.
"Es muy importante contar con sólida investigación epidemiológica como la nuestra para dar a los reguladores la mejor información posible sobre la que basar sus decisiones acerca de la seguridad del BPA", dice el autor principal, Robin Whyatt, DrPH, profesor de Ciencias de Salud Ambiental y subdirector del Centro de Salud Ambiental de los Niños de Columbia.
No se trata del primer estudio que relaciona la exposición al bisfenol A con alguna patología. Investigaciones previas han mostrado que esta sustancia genera un mayor riesgo de disfunción sexual, con mayor riesgo de desarrollar diabetes, y con defectos cromosómicos. Debido a esta evidencia, Francia ha prohibido su uso en los productos que estén en contacto con alimentos infantiles y Canadá lo ha añadido en la lista de sustancias tóxicas.



¿Para cuando la prohibicion de usarlo?