martes, 26 de marzo de 2013

CHIN CHIN NO VIO NADA

Hallan 700 kilos de cocaína en el avión privado de Alain Afflelou

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Hallan 700 kilos de cocaína en el avión privado de Alain Afflelou

lunes, 25 de marzo de 2013

Desvelan las raíces moleculares del síndrome de Down

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Desvelan las raíces moleculares del síndrome de Down
ABC
Un equipo del Instituto de investigadores de Sanford-Burnham (EE.UU.) ha descubierto que el cromosoma heredado en el síndrome de Down afecta al aprendizaje y la memoria, ya que conduce a bajos niveles de una proteína llamada nexina 27 o SNX27 en el cerebro, cuya producción es inhibida por una molécula codificada en el cromosoma 21.
Su estudio, publicado en la revista Nature Medicine, muestra que SNX27 se reduce en el cerebro humano con el síndrome de Down. Con la copia extra del cromosoma 21, una persona con síndrome de Down produce menos proteína SNX27, que a su vez altera la función cerebral, por lo que los investigadores mostraron que la restauración de SNX27 en ratones con síndrome de Down mejora su función cognitiva y conducta. «En el cerebro, SNX27 mantiene ciertos receptores en la superficie celular de receptores que son necesarios para que las neuronas disparen correctamente», explica Huaxi Xu, autor principal del estudio. «Así que, en el síndrome de Down, creemos que la falta de SNX27, al menos en parte, tiene la culpa de los problemas de desarrollo y cognitivo», agrega.

Xu y sus colegas comenzaron a trabajar con los ratones que carecen de una copia del gen SNX27 y hallaron que esos roedores eran en su mayoría normales, pero encontraron algunos defectos importantes en el aprendizaje y la memoria, así que el equipo investigó más a fondo para determinar qué efecto tendría SNX27. Los investigadores encontraron que SNX27 ayuda a mantener los receptores de glutamato en la superficie celular en las neuronas. Las neuronas necesitan receptores de glutamato para poder funcionar correctamente, por lo que con menos SNX27, los ratones tenían menos receptores de glutamato activos y el aprendizaje y la memoria deteriorados.
Proteínas
A continuación, el equipo pensó en el síndrome de Down. Los ratones deficientes de SNX27 compartían algunas características con el síndrome de Down, por lo que echaron un vistazo a los cerebros humanos con la enfermedad, lo que confirmó la importancia clínica de los hallazgos de su laboratorio: los humanos con síndrome de Down tienen niveles significativamente más bajos de SNX27. Tras esto, Xu y sus colegas se preguntaron cómo bajos niveles de SNX27 y el síndrome de Down están conectados y si el cromosoma 21 extra podría codificar algo que afecta a los niveles SNX27. Estos expertos hallaron que el cromosoma 21 codifica un microARN particular, llamado miR-155, y que en los cerebros humanos con síndrome de Down, el aumento de los niveles de miR-155 se correlaciona casi perfectamente con la disminución de SNX27.

De este modo, Xu y su equipo llegaron a la conclusión de que, debido a la copia adicional del cromosoma 21, los cerebros de las personas con síndrome de Down producen excedentes de miR-155, que por medios indirectos disminuye los niveles de SNX27, que a su vez reduce los receptores de glutamato. A través de este mecanismo, el aprendizaje, la memoria y la conducta se deterioran. El equipo utilizó un virus no infeccioso como vehículo de suministro para introducir nuevas SNX27 humanas en los cerebros de ratones con síndrome de Down. «Todo vuelve a la normalidad después del tratamiento con SNX27. Es increíble, primero vemos a los receptores de glutamato volver y entonces el déficit de memoria se repara en nuestros ratones con síndrome de Down», afirma Xin Wang, autor principal del estudio.

«Sin embargo, la terapia genética de esta especie en realidad no se ha analizado detalladamente en los seres humanos. Así que ahora estamos realizando el cribado de moléculas pequeñas para buscar algunas que podrían aumentar la producción de SNX27 o su función en el cerebro», concluye este experto.

domingo, 24 de marzo de 2013

(PRIMAVERA)



Bulle la primavera por mis venas.
Brilla el sol en mi interior
y vuelve la lluvia a alimentarme
para diluir mis luces y mis sombras.


Tony Herrera
 

sábado, 23 de marzo de 2013

OTRA ESTAFA PARAMEDICA MAS

Kinesio taping, las vendas de colores que sirven para casi todo sin demostrar casi nada

Los vendajes neuromusculares que se popularizaron en los Juegos Olímpicos de 2008 siguen triunfando aunque no cuentan con respaldo científico
Un nuevo estudio realizado en España con futbolistas de élite vuelve a negar sus capacidades
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Una jugadora de voley playa luce en su hombro uno de estos vendajes neuromusculares / Foto: London 2012
Una jugadora de voley playa luce en su hombro uno de estos vendajes neuromusculares / Foto: London 2012
Pocos momentos son más propicios para lanzar un producto que durante los Juegos Olímpicos. Con cientos de millones de personas delante del televisor, cualquier cosa que resalte puede propiciar el chispazo del éxito. Sin embargo, colarse en las pantallas de más de medio mundo no es tan sencillo. Hace falta un esfuerzo económico descomunal, como el que realizan los patrocinadores oficiales, y apoyo de los atletas. Al fin y al cabo, la foto de una estrella del deporte luciendo una prenda o consumiendo cualquier invento puede marcar la diferencia. Para conseguirlo, en los juegos de 2008 la empresa Kinesio Holding Corporation regaló a los deportistas de 58 delegaciones 50.000 rollos de venda elástica de colores.
Los espectaculares cuerpos de las jugadoras de voley playa, los venerados gemelos de Cristiano Ronaldo, ese escaparate humano llamado David Beckham. Un trabajo de marketing deportivo de primera clase consiguió colocar estas vendas, con todo tipo de supuestas propiedades beneficiosas, en todos los campos, canchas e incluso piscinas del planeta. Un éxito comercial con pies de barro, si acaso el volumen de ventas dependiera de la verdad científica que respalda los reclamos. “Alivia el dolor. Efecto antiinflamatorio, tónico y relajante. Normalización de la función del músculo. Mejora la circulación de la sangre y de la linfa. Recupera los desajustes de las articulaciones y mejora la propiocepción“, asegura en la versión más comedida y oficial.
Se trata de un vendaje elástico, que se estira hasta un 140% de su longitud original, que funciona al elevar la piel. Básicamente, habría que pegarlo a la piel con el músculo estirado para que al relajarlo la venda genere unos pliegues cutáneos que “aumentan el espacio celular subcutáneo”, “disminuyendo la presión sobre la dermis”, “abriendo los vasos sanguíneos y mejorando la evacuación linfática”, todo según los conceptos usados en los estudios que respaldan sus propiedades. Los primeros, a finales de la década de 1990, y firmados por su inventor: Kenzo Kase, el gurú de los vendajes de colores. Aunque su propia leyenda cuenta que los inventó en la década de 1970, lo cierto es que se puso las pilas con su hallazgo a finales del siglo pasado, blindando en la oficina de patentes de EEUU las características de su venda.
Ha sido después del estallido de popularidad, entre 2008 y 2012, cuando han surgido mayor número de estudios para comprobar si es cierto que mejora el rendimiento deportivo y hace desaparecer dolores en las articulaciones. Como explican en la mayoría de ellos, por ver si merece la pena o si conviene dejar de hacerle perder el tiempo a los fisioterapeutas. La mayoría son poco concluyentes y, aunque algunos reseñan determinadas ventajas puntuales o mínimos beneficios, lo cierto es que cuanto más severo es el estudio más lejos está de probarse un provecho real de su uso. Y es realmente complicado de hacer un diagnóstico global, porque se trata de unas vendas que podrían servir en cualquier músculo, inflamación, tendón o ligamento del cuerpo humano.

Con futbolistas tampoco funciona

El último trabajo que desacredita su utilidad tiene firma española, como gran parte de la literatura médica que se ha interesado por estas vendas, y se ha realizado con deportistas de élite: el equipo de juveniles del Sevilla FC, campeón de España de su categoría. “No tiene sentido usarlo, lo probamos con los jugadores y no sirve, no mejoraban en nada a pesar de que probamos muchas facetas distintas del rendimiento”, resume Moisés de Hoyo, profesor de la Universidad de Sevilla y fisio del equipo andaluz. “Echo de menos conocer el mecanismo fisiológico subyacente que explicaría sus propiedades”, afirma De Hoyo, al recordar que no cuenta ni con evidencia ni con una explicación convincente.
Un repaso sencillo por cualquier buscador de estudios médicos devuelve frases como estas:
“No se ha podido demostrar que incremente la flexión del tronco”, “ni disminuye ni aumenta la fuerza muscular en atletas no lesionados”, “no vale la pena su uso para pacientes con dolor de espalda crónico, en el mejor de los casos estaba por debajo del efecto mínimo clínicamente válido”, “ nuestros datos muestran una reducción en la respuesta refleja ante los desequilibrios”, “no se recomienda su uso en patologías del hombro”, “Kinesio taping puede tener un efecto placebo sobre el dolor”.
En los últimos meses se han realizado un par de metaestudios, un repaso serio sobre todo lo publicado. Uno, publicado en Sports Medicine, concluye que hay “pruebas de poca calidad para apoyar su uso sobre otros tipos de vendaje elástico en el tratamiento o la prevención de las lesiones deportivas”. Otro, realizado por investigadores de la Universidad de Extremadura, resuelve que ”en la práctica clínica se han obtenido efectos beneficiosos, pero desde el punto de vista de la evidencia científica, no existen estudios de revisión concluyentes”.
Aunque su eficacia es dudosa, no son un timo evidente como aquellas pulseras milagro que llegaron a ser perseguidas por las autoridades de medio mundo, incluida España. Al fin y al cabo, las cintas de kinesio taping son vendas. Y las vendas sí son útiles para múltiples funciones en medicina deportiva. Y no hay que olvidar un factor importante: el efecto placebo es especialmente notable en el ámbito deportivo, con atletas hiperexigidos dispuestos a agarrar cualquier pluma con su trompa, como Dumbo, para convencerse de que son capaces de volar. Lo mismo se ponen las medias del revés, entran a la cancha con el pie derecho, besan una medallita o se ponen un esparadrapo chillón: a ellos les sirve.

Hasta con animales

El doctor Kenzo Kase coloca una de sus vendas en un caballo / Foto: Kinesiotaping.com
El doctor Kenzo Kase coloca una de sus vendas en un caballo / Foto: Kinesiotaping.com
Por algo Kenzo Kase (y sus imitadores) cobran por sus vendas hasta diez veces más que una venda elástica convencional. Además, los distintos colores de las tiras se inspiran en la cromoterapia o colorterapia, y según la tonalidad ayuda con un enfoque curativo distinto. Y no sólo se gana dinero con las vendas: también con los manuales y vídeos para aprender a usarlas. También con los cursos homologados que dan profesores acreditados por la propia compañía, entre los que está un fisio del Real Madrid. Así se puede argumentar que no se está usando correctamente cuando aparecen resultados negativos más allá de los muros de la compañía.
El problema se agrava cuando, además de no probarse, se exageran sus capacidades, reivindicando que cura desde el  dolor de cabeza hasta fascitis plantar. Y no sólo sana a humanos, también cura animales. “En 1987, mi chihuahua fue atacado por un perro más grande. Fue horrible, pero le puse la venda y en tres o cuatro días ya estaba dando saltos por ahí”, contaba el doctor Kase al prestigioso rotativo británico The Observer en 2011. En esa plácida entrevista también contaba que habían usado sus vendas con un flamenco y que, como son resistentes al agua, también servirían en peces: “El único animal al que no ayudaré es a una cucaracha”. La entrevista fue duramente afeada por el defensor del lector debido al escaso espíritu crítico de su autor pero Kase comercializa ahora vendajes para caballos sin el menor pudor.

Las tiritas nasales que también triunfaron sin base científica

Antes de las vendas de kinesio taping y las ridículas Power Balance, triunfó otro producto que mezclaba marketing y supuestas propiedades beneficiosas para el rendimiento deportivo. Eran las tiritas nasales, que afirmaban ayudar a respirar mejor y a recuperar más oxígeno sin esfuerzo. Su primer éxito fue en la SuperBowl de 1994 pero estalló globalmente, y no por casualidad, en 1996: coincidían la Eurocopa de Inglaterra y los Juegos Olímpicos de Atlanta. Todos los deportistas, de todas las disciplinas, las usaban. Se agotaron en todas las farmacias y tiendas autorizadas. CNS, la compañía que lanzó el producto original, una tirita con alambres que abre las aletas nasales, facturó 86 millones de dólares ese año.
Varios estudios señalaron que, si servían para algo, desde luego no era para mejorar el rendimiento de deportistas de élite que, en muchos casos, respiran por la boca. “Los resultados a los que llegan la mayoría de las investigaciones pueden haber estado influenciados por el efecto placebo”, concluía un estudio español, que negaba su valor para los atletas y acaso lo recomendaba para  personas asmáticas. Parecidas conclusiones se obtuvieron en todo el mundo. Aun así, importantes deportistas, como Neymar, siguen luciéndolas. En 2006, la farmaceútica GlaxoSmithKline pagó 566 millones de dólares por CNS y sus tiritas Breathe Right.

Kirchner: "La diabetes es una enfermedad de ricos"

La presidenta de Argentina justifica de esta manera los recortes presupuestarios para el tratamiento de la enfermedad

 

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Mientras los científicos pugnan por encontrar la manera de curar a los enfermos de diabetes, algunos políticos buscan la manera de restar inversiones de donde sea. El último dirigente en causar polémica sobre tan delicado asunto ha sido la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Ante un auditorio preparado para escuchar los planes de Argentina para el 2020 escucharon como la presidenta justificó el recorte de inversiones para el tratamiento del exceso de azúcar en sangre en que "la diabetes es una enfermedad de ricos". En el vídeo es posible reconocer que la propia Kirchner se da cuenta de que algo de lo que ha dicho no es correcto, pero rectificar es solo para los sabios.
Mientras los científicos intentan conseguir una solución quirúrgica para la diabetes --este viernes se ha conocido que el 80% de los obesos con diabetes podría prescindir de la insulina tras la cirugía-- esta enfermedad sigue cobrándose cada vez más enfermos y no precisamente entre las clases más pudientes.
Mientras los científicos constatan que la diabetes se ha convertido en la causa del 65% de las amputaciones y que el 85% de los pacientes sufren dolor de los miembros fantasma --esos que ya no tienen pero que sienten todavía--, la presidenta habla de los enfermos como merecedores de su enfermedad por haber estado demasiado sentados en el sofá de casa. Lo cierto es que la diabetes puede dañar los nervios y causar lo que se conoce como la neuropatía diabética, y es que los altos niveles de azúcar en sangre provocan el envío de señales que hacen que el sistema se debilite y tenga lugar un adormecimiento de las extremidades, por lo que las dificultades de movilidad pueden llegar a ser más una consecuencia de la enfermedad que su causa.

La enfermedad

Aunque la presidenta argentina parece no saber nada de la enfermedad, debería saber que la insulina es una hormona producida por el páncreas para controlar el azúcar en la sangre y que la diabetes puede ser causada por muy poca producción de insulina, resistencia a ésta o ambas situaciones combinadas.
La ingesta de cualquier alimento implica que la glucosa (azúcar), que es fuente de energía para el cuerpo, entre en el torrente sanguíneo. El páncreas produce la insulina, cuyo papel es transportar la glucosa del torrente sanguíneo hasta los músculos, la grasa y las células hepáticas, donde puede utilizarse como energía. Las personas con diabetes presentan hiperglucemia, debido a que su cuerpo no puede movilizar o trasladar el azúcar hasta los adipocitos, hepatocitos y células musculares para que sea almacenado como energía. O también porque el páncreas no produce suficiente insulina o las células no responden de manera normal a la insulina.

Tipos de diabetes

Mientras la presidenta argentina dice que los gordos y ricos tienden a contraer la diabetes, sería conveniente recordar es que hay dos tipos principales de diabetes y que las causas y los factores de riesgo son diferentes para cada tipo:
La denominada diabetes 1 puede contraerse a cualquier edad, pero se diagnostica con mayor frecuencia en niños, adolescentes o adultos jóvenes. Esos que todavía no han tenido ocasión de vivir demasiado tiempo de manera acomodada, como presume Cristina Fernández de Kirchner por el mero hecho de tener la enfermedad. El cuerpo de los enfermos no produce o produce poca insulina y se necesitan inyecciones diarias de esta hormona. La causa exacta se desconoce. Pero los costes para los sistemas públicos de salud son elevados.
La denominada diabetes tipo 2 corresponde a la mayoría de los casos de diabetes. Generalmente se presenta en la edad adulta, pero cada vez se diagnostica más en adolescentes y adultos jóvenes debido a las altas tasas de obesidad. Lo cierto es que la obesidad, han constatado los últimos estudios, es menos habitual en las clases pudientes. Quizá porque eligen mejor las viandas de su mesa. Muchas personas con este tipo de diabetes no saben que padecen esta enfermedad. Sin un Estado del bienestar potente, la detección de la enfermedad es tardía y sus demoledores efectos en la salud más irreversibles.
La diabetes gestacional es el azúcar alto en la sangre que se presenta en cualquier momento durante el embarazo en una mujer que no tiene diabetes. Quizá la criatura vaya a tener una cuna alta, pero ser de alta cuna no predispone a padecer diabetes, dicen los expertos.
Cris acierta muchas veces,pero se equivoca como todo el mundo y esta metida de pata es gigantesca.
¿Habrá querido decir otra cosa?
Me temo que este desliz es el primero de su desbarrar o su soberbia la llevó a este terreno de la medicina.Se puede hablar de todo siendo presidente,pero no de temas de salud que desconoce o que tiene malos asesores.El ministro de Salud,un tal Manzur parece que salvo distribuir comisiones con los sindicalistas peronistas no sabe otra cosa.

jueves, 21 de marzo de 2013

el vino es más sano

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Consumo de refrescos puede ser responsable de 180.000 muertes al año, según estudio

Consumo de refrescos puede ser responsable de 180.000 muertes al año, según estudio
El consumo de refrescos y zumos azucarados podría ser responsable de 180.000 muertes al año en todo el mundo, según se desprende de un estudio presentado por la Asociación Americana del Corazón.
Los autores del estudio, un equipo de investigadores estadounidenses, advierten de que un consumo elevado de estas bebidas provoca el exceso de peso, el cual, a su vez, puede ser causa del diabetes, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
Tras analizar los resultados de un estudio global de 2010, los científicos revelaron la relación entre el consumo de bebidas azucaradas, por un lado, y 133.000 muertes por diabetes, 44.000 muertes por enfermedades cardiovasculares y 6.000 decesos por cáncer. Según los investigadores, el 78% de estos casos, todos ellos registrados entre la población adulta, correspondieron a países con un nivel bajo y medio de ingresos.
Según el trabajo, América Latina fue en 2010 la región del mundo con mayor número de muertes, unas 38.000, por la diabetes relacionada con el consumo de refrescos. A su vez, Europa Central y del Este resultó la más castigada por la mortalidad a raíz de enfermedades cardiovasculares provocadas por la misma causa (11.000 casos). En EEUU se registraron cerca de 25.000 muertes asociadas al consumo de bebidas azucaradas.
Entre los 15 países más poblados del mundo, el triste liderazgo en número de “muertes dulces”, 318 por un millón de habitantes, pertenece también a un Estado latinoamericano, en concreto México. En el extremo opuesto de este “ranking” se encuentra Japón, con tan solo 10 muertes.
Los expertos recomiendan que las calorías consumidas con las bebidas azucaradas no superen las 450 a la semana en dietas de 2.000 calorías diarias.

PELUQUERIA INTIMA

Pubis: peluquería y estética

Su cuidado nunca ha estado tan en alza. Se llevan las partes íntimas depiladas y, si es necesario, retocadas gracias a la cirugía estética. Donde hay pelo ya no hay alegría.

dentro
Depilación de pubis extrema también encima de la pasarela. En la imagen, modelos en el desfile de Victoria's Secret.
Así como las fallas y los estratos permiten determinar la historia geológica de la Tierra, la cantidad de pelo que las actrices y actores porno exhiben en sus partes íntimas bastaría para poder clasificar, sin lugar a error, el año de producción de la película.
La línea del pubis, que empezaba un poco más abajo del ombligo, en los años 50, desciende algo más y se va estrechando, poco a poco, hasta desaparecer del todo con el paso del tiempo. Procedimiento paralelo al que muchas mujeres han vivido en carne propia. Recuerdo una amiga que empezó rebajando en horizontal, porque alegaba que así se veía más alta. Ahora, a sus 40 y tantos ha decidido quitárselo todo, en parte porque, según dice “las canas siempre te hacen mayor”.  Sobre gustos no hay nada escrito y menos de cintura para abajo, pero la tendencia de los últimos años es clara: menos es más. Encontrar un pubis con todo su pelo en una playa nudista es casi imposible, aunque las variantes del pequeño felpudo son numerosas y los nombres para designarlas se han sofisticado cada vez más. Red carpet es como se denomina ahora a las ingles brasileñas, y si una pide un martini, un margarita o un champán puede que no quiera refrescarse, sino depilar sus partes dejando solo un pequeño triángulo, como la forma de las copas en que se sirven estas bebidas. Una cosa sí es común a todos estos estilos: hasta ahora, todos llevan raya al medio.
La mayor parte de la gente –excepto en Corea del Norte donde su estrafalario líder obliga a sus súbditos a elegir entre un determinado número de peinados, norma que él se salta a la torera– decide cómo lleva su pelo en función de sus gustos personales, pero no es tan seguro que la elección del diseño capilar de nuestros  genitales sea tan libre e independiente. Muchos, tanto ellas como ellos, optan por lo que más le gusta a su pareja. Un amigo fue rechazado en su tercera cita porque no estaba depilado y ella le instó a quedar más adelante, cuando estuviera arreglado. Parece que la pregunta ahora, cuando se intenta ligar, no es ¿estás en paro o trabajas?, sino ¿red carpet, martini o integral?
Mientras la democratización del porno nos continúa dando clases de anatomía genital, los centros de depilación íntima proliferan. Uno de los que gozan de mayor reputación es Pink Cheeks, en el Valle de San Francisco, en Los Ángeles. Es el Hollywood del porno, –no se sabe si por mucho tiempo más, debido a la prohibición de rodar sin preservativo– donde viven las estrellas y se hacen las películas. Este pequeño salón de belleza fue pionero en el terreno de la depilación íntima y del Pubis-Art, una disciplina que te deja el pubis con forma de mariposa, corazón –modelo muy demandado por San Valentín– o con las iniciales del ser querido, entre infinitas variantes. La leyenda cuenta que Pamela Anderson, cuando todavía no era famosa ni existía la serie Los vigilantes de la playa, era una de sus principales clientas.
Claro que lo último en este tipo de arreglos es el foxy bikini, que consiste en depilarse totalmente la zona genital para luego aplicarse en el lugar pelo teñido de zorro, últimamente sintético, debido a las protestas de los ecologistas. La idea surgió del Completely bare salón, en Nueva York, donde realizan también el vajewel, aplicaciones de piedras preciosas y cristales Swarosky en el pubis para presumir de tener un tesoro entre las piernas.  Además de para estar al día, las que acostumbran a podar su monte de Venus alegan que, el no tener pelo aumenta la sensibilidad y hace mucho más confortable y apetecible al sexo oral.
Pero los partidarios de no remover el pelo de los genitales son también legión, entre ellos el periodista francés Stephane Rose, que escribió el libro La defensa del pelo. Contra la dictadura de la depilación íntima, cuyo título ya da una idea de la teoría que puede encontrarse en el interior.
Otros, como Emily Gibson, directora del centro de salud de la Western University del Estado de Washington, dan razones algo más científicas que apoyen sus teorías: “La eliminación del vello púbico irrita e inflama naturalmente los folículos pilosos, dejando heridas abiertas microscópicas. Para tener la piel suave es necesario depilarse con frecuencia, causando irritación crónica en la zona. Combinado esto con el calor, el ambiente húmedo de los genitales se convierte en un buen lugar de cultivo de los peores patógenos bacteriales”, comenta.
Otro arma que esgrimen los que abogan por el lado salvaje es que una de las funciones del pelo en  esta zona es que participa en la retención del aroma de las feromonas, que sirven para estimular los sentidos y la libido del compañero sexual. La ginecóloga y sexóloga Francisca Molero, del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, apunta que “la depilación integral, tanto en hombre como mujer, es una moda, y por lo tanto es de obligado cumplimiento, pero es cierto que el vello de los genitales tiene una misión y es la de actuar como barrera para evitar la entrada de virus e infecciones. Un poco como ocurre con el pelo de las fosas nasales”.
Quizás el punto medio esté en no centrarse siempre en un mismo look sino, como hacemos con nuestra cabeza, cambiar de vez en cuando de peinado. En la película Las edades de Lulú, uno de los amantes de la protagonista cumple uno de sus sueños eróticos, rasurándole el pubis. Aida Folch, la actriz que dio vida a Dina Vierny, musa del pintor y escultor francés Aristide Maillol, en la película de Fernando Trueba, El artista y la modelo, me comentaba en una entrevista sus experiencias tras dejarse crecer el pelo de sobacos y pubis para hacer más realista su papel: “Me pasé un verano entero sin ir a la playa ni ponerme camisetas de tirantes, pero fue muy bonito experimentar lo que es tener pelo en el cuerpo. Es suave, es tuyo. No me sentía incómoda, sino más fuerte y segura de mí misma, más natural, más salvaje. Es lo que necesitaba para interpretar mi papel”.
Quién sabe, quizá vuelva la moda troglodita y, tras rasurar nuestras partes ininterrumpidamente, debamos entonces ponernos postizos, como hacía la aristocracia del siglo XIV. Últimamente, he observado que en las páginas de contactos ya hay algunas profesionales que se publicitan con el anzuelo de “pubis totalmente poblado”.
En el apartado de estética, las demandas de operaciones de cirugía íntima femenina se han duplicado en los últimos cinco años en España, según datos de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad. Al estar desprovisto de pelo y expuesto a la vista, aparece el ideal estético del órgano sexual femenino, que según el Doctor Miguel Chamosa, Presidente de  la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética es el siguiente: “Monte de Venus no demasiado prominente, esto es indicio de exceso de peso, –hacemos liposucciones en esta zona cuando se acumula demasiada grasa–, labios mayores con tono y turgentes –la edad hace que adelgacen y se vuelvan flácidos– y labios menores pequeños, nunca sobresaliendo de los mayores”. La gente se hace fotos con su móvil y compara sus genitales con los de sus amigos. A veces hasta las cuelgan en Internet”, continúa el doctor Chamosa, “pero la mayoría de los pacientes vienen con una idea muy clara de lo que quieren. Lo que más hacemos es reducción de los labios menores, injertar grasa en los mayores –en mujeres maduras– o la clitorisplastia, que consiste en extirpar parte del capuchón del clítoris para hacerlo más visible”. Del total de operaciones de este tipo, el 88% se practica en mujeres y el resto en hombres que, preocupados siempre por cuestiones de tamaño, demandan injertos de grasa en el pene para aumentar su grosor y rotura del ligamento suspensorio del miembro, para que este caiga y parezca más largo.
Mientras ellas piden unas rajitas más pequeñas, ellos demandan penes más grandes. Ciertamente, los sexos estamos llamados a no entendernos nunca.