viernes, 12 de abril de 2013

UNA PICARA QUE SE APROVECHA DEL CANCER PARA CHORICEAR

Los negocios dudosos de la directora del CNIO

La directora del CNIO, María Blasco, en el centro. La directora del CNIO, María Blasco. .
 
Una entrevista frívola en una publicación de moda destapa los límites borrosos de las relaciones entre la directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, María Blasco, y los negocios de la empresa privada que creó para vender su principal hallazgo científico. Un informe de Economía ya expresó sus dudas sobre la compatibilidad del sueldo público de Blasco y lo que cobra de Life Length. 
 
 
 Que nada te puede sorprender en Spain es algo  común.
Una mediocre investigadora,miembro del PP con una falsa investigacion que promete curar el cáncer,llegó a dirigir el Centro Nacional de Investigacion de Oncología--CNIO--
Pero,pero,pero,tiene una empresa para monopolizar todo lo que se hace sobre el cáncer  en el país,la apoya el monstruo Mariano Barbacid y la anterior ministra  de
 Zapatero,la  "pijita socialista conocida como Garmendia.
Nada más miserable que constituir un grupo mafioso que abarca a todos los partidos politicos españoles para enriquecerse con el cáncer.
Mal rayo los parta HdP...y les deseo  a cada uno de ellos un terrible cáncer  en los huesos donde los analgésicos no actúen,se asfixien,tengan vomitos incoercibles y diarreas espantosas.  

COSA DE LOCOS!!!!


 
¿Estamos todos locos?

Sociedad / La "Biblia" de los psiquiatras experimenta su mayor actualización en 30 años. Y la guerra con los psicoanalistas quizás entre en un punto sin retorno.

Por Matías Loewy

Juan M., un docente de La Plata de 44 años, casado y con dos hijos, es un acaparador serial. No puede dejar de amontonar en la casa de su madre (una viuda de 87 que vive a pocas cuadras) recortes de madera, electrodomésticos en desuso, restos metálicos, cubiertas o piezas mecánicas de vehículos que va juntando de la calle. Los trastos, aunque podrían tener algún uso potencial, terminan en la práctica juntando polvo e invadiendo habitaciones. Pero le cuesta muchísimo desprenderse de ellos. La casa de su mamá, dice con culpa, "se fue vaciando de gente y llenando de objetos". Pero la pulsión recolectora es más fuerte.

Aunque Juan M. tiene recuerdos de esa costumbre desde la infancia, "desde hace un par de años se ha convertido en un problema que se magnificó y al que no pude encontrarle solución". ¿Qué hacer entonces? Una alternativa clásica podría ser la siguiente: embarcarse en un largo tratamiento psicoanalítico, a menudo durante años, para develar la raíz íntima y biográfica de esa manifestación. Pero, como advierte Gabriel Rolón en el prólogo del bestseller Historias de diván, quien opte por ese método deberá saber que va a entrar en un mundo que lo llenará de confusión y perplejidad. "Cada analizante (paciente) trae con él un jeroglífico, algo que se oculta y que desde su escondite se resiste a salir a la luz", grafica.

Otra opción, en cambio, le resulta en principio más seductora. Desdeña las búsquedas de significados y promete soluciones más expeditivas. Para hacer el diagnóstico, el psiquiatra o psicólogo tildará los síntomas del paciente como si se tratara de ir tachando los útiles de la lista del colegio a medida que se los consigue. Y luego, implementará un tratamiento específico, si es posible breve, con psicofármacos o algún tipo de terapia cognitiva, para corregir la desviación o intentar "reformatear" la mente.

Son dos enfoques, dos paradigmas, cuyos defensores han ido radicalizando posiciones en las últimas décadas. Y que podría entrar en un punto sin retorno a partir de mayo próximo, cuando se publique la quinta edición del DSM: la influyente guía de clasificación estadística y diagnóstico de enfermedades mentales que se considera una "biblia" de los psiquiatras. El lanzamiento ya está produciendo una tormenta en el universo psi. El DSM, elaborado por la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos (APA) pero adoptado extensamente en nuestro país, va a experimentar su mayor renovación en tres décadas. Y mientras algunos especialistas valoran el intento de refinar la detección de distintos trastornos que no encajaban en las guías previas, otros denuncian que el DSM-V avanza en el proceso de "patologización" de conductas normales, promueve el diagnóstico "fast-food" por parte de no expertos y alienta el uso desmesurado de psicofármacos, incluso desde la infancia.

"El efecto va a ser nefasto", pronostica Néstor Yellati, psiquiatra y psicoanalista de la Escuela de Orientación Lacaniana, en Buenos Aires. El DSM-V, dice, va a seguir favoreciendo "epidemias de diagnósticos". "No necesitamos más enfermedades, sino profesionales a la altura de su época que sepan escuchar y abordar las problemáticas de sus pacientes", agrega.

El DSM, sobre todo a partir de su tercera edición, ha buscado objetivar las características de las dolencias psiquiátricas y unificar criterios entre los profesionales. Aunque la guía fue diseñada originalmente sólo con fines investigativos epidemiológicos, su impacto en la Argentina y muchos otros países del mundo es marcado: las coberturas médicas la utilizan como referencia para definir qué aflicciones van a cubrir, por cuánto tiempo y bajo qué enfoque de tratamiento.

Sin embargo, los críticos –muchos, aunque no todos, psicoanalistas– denuncian que la propuesta tiende a "mecanizar", burocratizar y expandir los diagnósticos, de manera arbitraria y sin valorar las características subjetivas de cada paciente. Mientras el DSM-II, de 1968, listaba 180 trastornos; el DSM-III, de 1980, hizo subir la cifra a 265. Y el DSM-IV, de 1994, a 297.

Ahora, el DSM-V no sólo añade nuevas patologías definidas como entidades separadas (tales como el "trastorno de acumulación compulsiva" que padece Juan M. o los atracones nocturnos), sino que también va a bajar en algunos casos los "umbrales diagnósticos", lo cual permitirá incluir a más personas de la población general como enfermas.

"Si antes se podía diagnosticar [con alguna enfermedad psiquiátrica] a un 20 por ciento de la población, tal vez ahora la cantidad llegue al 40 ó 50 por ciento", denuncia Elías Klubok, presidente honorario del Capítulo "Nomenclatura, clasificación y diagnóstico" de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA).

Para este tipo de grillas de clasificación y diagnóstico, "los sufrimientos existenciales y hasta el mismísimo desborde vital se entienden como un síntoma vergonzoso que hay que eliminar", fustiga por su parte Miguel Benasayag, filósofo y psicoanalista argentino radicado en París, en la última edición del periódico psi Actualidad Psicológica.

Las controversias no son nuevas en la historia del DSM. La más notoria se desató con el arcaico DSM-II, que etiquetó la homosexualidad como trastorno mental hasta que las protestas públicas condujeron a su eliminación, en 1973. Sin embargo, el circo alrededor del DSM-5 tuvo un pico de conflicto cuando, en diciembre pasado, el principal editor de la versión precedente lanzó críticas furibundas.

Allen Frances, profesor emérito de la Universidad Duke y presidente de la fuerza de trabajo que elaboró el DSM-IV, se mostró desolado cuando la junta directiva de la APA aprobó la versión final del DSM-V. "Es el momento más triste de mis 45 años en la psiquiatría", escribió en Psychology Today. Según Frances, el manual presenta sesgos o distorsiones profundas y contiene muchos cambios claramente inseguros y sin base científica.

Frances es quizás el más prominente de una larga lista de profesionales y activistas psi que han firmado peticiones para rechazar el documento y sospechan una alianza de los autores del DSM-V con las corporaciones farmacéuticas para expandir el número de diagnósticos que obliguen a tomar alguna pastilla.

En la Argentina, donde el psicoanálisis tiene fuerte predicamento, esa desconfianza alcanza el paroxismo. Para Yellati, el DSM "es producto de una época en la que el capitalismo de mercado se ensaña en producir consumidores de medicamentos y la investigación científica se muestra dócil a los intereses de la industria". Alicia Bertaccini, investigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario, considera el DSM como "un instrumento óptimo para producir ganancias al menor costo de las diversas piezas de una red medicalizada, que desecha del acto médico todo lo que pueda tener de humanizante". Andrés Rascovsky, presidente hasta hace pocas semanas de la Asociación Psicoanalítica Argentina, sentencia: "Todo es parte de una estrategia para que el gran imperio farmacológico siga vendiendo sus productos".

eN "EFECTOS colaterales", el nuevo thriller de Steven Soderbergh, nada parece librar al personaje de Rooney Mara del "venenoso banco de niebla" de la depresión, como ella lo llama, mientras toma sin resultados diversos antidepresivos y lucha con ideas suicidas. Sin opciones, su agobiado psiquiatra (Jude Law) prueba con ella un medicamento nuevo: el ficticio Ablixa, que promete en los avisos "devolver el mañana". Y el Ablixa realmente parece funcionar para Mara, pero (celebran los psicoanalistas) por un precio muy alto.

La película llega en un momento en el que la psiquiatría y los laboratorios necesitan confrontar sus propios demonios. En la reunión anual de la Asociación Psiquiátrica de EE. UU. del año pasado, el psiquiatra David Healy dijo que su profesión se estaba suicidando al ignorar su relación incestuosa con la industria farmacéutica. En la Argentina, el psiquiatra Federico Pavlovsky (ex jefe de residentes del Hospital Álvarez e hijo del dramaturgo Eduardo "Tato" Pavlovsky) ha revelado que en los dos congresos de psiquiatría más importantes de la Argentina, más del 90 por ciento de los inscriptos son becados por los laboratorios. A su vez, sus visitadores médicos, "cuando entran en confianza", escribió en la revista Topía, llegan a ofrecer una suma de dinero como "retorno" por la cantidad de recetas en las que se prescriba una droga específica. Otros, como Harrison Pope, profesor de Psiquiatría en Harvard, apunta que la crisis resulta fundamentalmente de la multitud de médicos, no sólo psiquiatras, que recetan con indiferencia medicamentos aunque no estén funcionando.

El mercado de los psicofármacos crece con vigorosa despreocupación por esos reparos. En la Argentina, según el INDEC, es el segmento de medicamentos de mayor facturación, por encima de los destinados al aparato digestivo y el metabolismo, los fármacos cardiovasculares y los antitumorales. Hace dos décadas, el vademecum DPF listaba en el país 31 productos en la categoría "antidepresivos". Hoy la cifra supera el centenar. Había una sola marca de clonazepam, Rivotril, y ahora hay 16 distintas. "Tengo la impresión de que si le sacaran el Rivotril a Buenos Aires, la ciudad se desmoronaría", bromeó días atrás Gabriel Schultz en "TVR". Para 2020, se va a consumir más antidepresivos que remedios para la presión arterial, señala la psiquiatra Norma Derito, subdirectora del Hospital Moyano.

Pero el evidente exceso en el uso de ciertos psicofármacos, así como la inevitable posibilidad de efectos secundarios, no ocultan el hecho de que, en los pacientes adecuados, producen beneficios demostrables. "Los medicamentos se han vuelto fenomenales", destaca la psiquiatra forense Sasha Bardey, coproductora de la película "Efectos colaterales". "Ayudan a las personas que, como el personaje de Rooney, sufren innecesariamente de manera terrible". Sólo que no funcionan para todos. Y deben ser indicados por especialistas. "Yo no me atrevería a tratar a un cardiópata", dice Derito. "En cambio, los cardiólogos y clínicos recetan de rutina medicación psiquiátrica".

Las pastillas, sin embargo, no son las únicas armas que esgrimen los defensores de un modelo "científico" del tratamiento de la enfermedad mental. El auge de las psicoterapias breves, y, en particular, las de tipo cognitivo-conductual que procuran "reeducar" ideas para corregir conductas, asoma como una amenaza incluso más insidiosa para el psicoanálisis: contra ellas no se puede agitar el fantasma del lucro de las corporaciones farmacéuticas. En una década, los ensayos clínicos con ese tipo de enfoque publicados en la literatura internacional (para tratar desde fobias y depresión hasta dolor de oídos o colon irritable) crecieron 150 por ciento. ¿Solamente "aplastan" el síntoma? Quizás. Pero a un número creciente de pacientes (y a los sistemas de salud que financian esas terapias) no parece importarles demasiado.

No es que el psicoanálisis vaya camino de ser una "pieza de museo", aclara el psicoterapeuta cognitivo uruguayo Alberto Chertok, autor de El neurótico que llevamos dentro (Vergara, 2013). "Pero en toda disciplina científica es normal el desarrollo de nuevos paradigmas, los cuales a su vez serán enriquecidos y eventualmente reemplazados por otros enfoques", dice.

Las fragorosas polémicas en el mundo psi tienen su raíz en la naturaleza elusiva de la enfermedad mental. Aunque parte de la rutina cotidiana de los médicos consiste en decidir qué es (y no es) normal, otras especialidades disponen de equipos y pruebas objetivas —electros, radiografías, análisis de sangre, biopsias— para recoger evidencias tangibles, trazar la línea y controlar la evolución de los tratamientos que indican.

Sin embargo, como explica Marcelo Cetkovich, jefe de Psiquiatría de INECO y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, el gran problema de la psiquiatría es que "aún no tenemos modelos neurobiológicos que se correspondan en forma exacta y precisa con los cuadros clínicos". No hay alteraciones medibles de neurotransmisores, proteínas o genes que expliquen, por ejemplo, la esquizofrenia, la depresión o el trastorno bipolar. No existe una tomografía que confirme que Juan M. es un acaparador compulsivo o un "coleccionista" algo fanatizado.

Los psiquiatras, entonces, sólo tienen a mano su inteligencia, el interrogatorio clínico y un puñado de pastillas: nada de aparatos ni muestras al microscopio. Lo cual, por otra parte, propició la multiplicación de enfoques terapéuticos eclécticos que a menudo han desestimado la pertinencia de medir y documentar su eficacia. Y que muchas veces, más allá del sustrato teórico, funcionan con la única condición de que el paciente crea en su terapeuta y el terapeuta, en su orientación [el fenómeno se ha bautizado "efecto dodo", por un pasaje de Alicia en el País de las Maravillas en el cual el dodo dictamina el resultado de una carrera: "Todo el mundo ha ganado y todos deben tener premio"].

El DSM, en ese contexto, pretendió confirmar el carácter científico de la psiquiatría, demostrando que tiene una base de evidencias codificada y rigurosa para clasificar de manera objetiva las afecciones mentales y orientar la forma de tratarlas. Por otro lado, procuró establecer un "lenguaje común" que facilitara la comunicación entre clínicos e investigadores de distintas disciplinas y líneas teóricas, lo que ha sido "beneficioso", afirma Marina Drake, ex presidente de la Sociedad de Neuropsicología de la Argentina, docente en las universidades Favaloro y Maimónides, y coordinadora del centro Neuropsic.

La estrategia resultó exitosa y ha permeado desde entonces gran parte de la práctica psi en el mundo (además de granjear a la APA más de US$ 100 millones solamente con la IV edición). Sin embargo, no logró disipar del todo las sospechas de que las enfermedades, definidas como una constelación de síntomas que producen un efecto durante cierto tiempo, no dejan de ser construcciones arbitrarias y con contornos maleables ["No se trata de enfermedades reales como el sarampión o la hepatitis, sino de constructos útiles que reflejan la manera en que la gente comúnmente sufre", escribió el psicoterapeuta Gary Greenberg en The New York Times].

La nueva clasificación que va a proponer el DSM-V, para sus detractores, potencia esos rasgos evanescentes. Uno de los cambios más significativos es que, en lugar de basar el diagnóstico sólo en categorías, introduce un criterio "dimensional": ya no se tratará solamente de marcar una cruz cuando el paciente tiene un síntoma, sino también, en muchos casos, de valorar su severidad y variación en el tiempo. Un veredicto de depresión mayor, por ejemplo, va a incluir un sistema de puntaje para cada uno de los síntomas, como insomnio o ideas suicidas. Lo mismo para el déficit atencional (ADD), la esquizofrenia y otros cuadros.

Este cambio de paradigma habilita la delineación de "espectros". Así, cada persona puede caer en un rango que va desde el comportamiento típico o normal hasta el patológico más severo, con muchos grises en el medio. El lugar en la escala que ocupe el paciente va a determinar si los síntomas ameritan (o no) su tratamiento.

La propuesta es, en principio, difícil de cuestionar: ninguno de nosotros está totalmente sano o totalmente enfermo. La gradación también ayudaría a precisar el tipo de terapia adecuada e identificar a personas en los extremos más benignos del espectro pero en riesgo de agravar su condición (alguien con alguna alucinación aislada, por ejemplo), lo cual permitiría estrategias precoces de prevención.

Sin embargo, los críticos rechazan esa perspectiva. El psicoanalista Juan Vasen, médico del Hospital Tobar García y autor de Una nueva epidemia de nombres impropios. El DSM5 invade la infancia en la clínica y las aulas (Noveduc, 2011), considera que la inminente edición del manual "va a extender el manto clasificatorio y medicalizante sobre cada vez más cuadros difusamente definidos", legitimando, por ejemplo, intervenciones farmacológicas en chicos que resulten englobados en nuevos "espectros". En la misma línea, Klubok sostiene que la nueva versión hacer una "sintonía gruesa" de los diagnósticos. "Cualquier cambio de ánimo pasajero ahora puede entrar como enfermedad", alarma.

La inclusión de espectros puede tener otras aristas negativas. El DSM-V, por ejemplo, va a meter dentro de un nuevo "espectro autista" a los pacientes con síndrome de Asperger: una condición que afecta a personas con gran capacidad para sistematizar información, pero con dificultades para establecer vínculos con los otros. Desde Abraham Lincoln y Franz Kafka hasta Albert Einstein, Bob Dylan y Bill Gates podrían tener o haber tenido Asperger. Aunque el Asperger guarda cierta relación con el autismo, algunos especialistas temen que borrarlo como diagnóstico específico y meter "todo en la misma bolsa" produzca cierta estigmatización de los chicos y, por otra parte, dificulte su detección. "Preferiríamos que siga siendo una entidad propia", indica Rodolfo Geloso, presidente de la Asociación Asperger Argentina y papá de un estudiante universitario con Asperger de 19 años.

Otro espectro que introduce la guía es el "obsesivo compulsivo", que incluye el TOC pero también otras enfermedades novedosas o que eran consideradas "harina de otro costal". Por ejemplo, el "trastorno de acumulación compulsiva", que antes se consideraba una variante del TOC; el "trastorno dismórfico corporal", que describe una preocupación excesiva por alguna anormalidad percibida en el cuerpo (desde el tamaño de los genitales hasta los poros de la piel) y que antes estaba en la misma categoría que la hipocondría; y la excoriación o "skin-picking", la necesidad imperiosa y exagerada de hurgar en la superficie de la cara. Para el psiquiatra Ricardo Pérez Rivera, director de la filial en Buenos Aires del Bio-Behavioral Institute de Nueva York y coordinador de Trastornos de Ansiedad de la Asociación de Psiquiatras de América Latina (APAL), estos cambios facilitarán la indicación de medicación más específica y la búsqueda de nuevos tratamientos.

Fernando Torrente, director de Psicoterapia de INECO y de la carrera de Psicología de la Universidad Favaloro, rescata el intento del DSM-V de evitar o limitar la superposición del diagnóstico de dos o más trastornos en el mismo paciente, así como la introducción de las dimensiones y la consideración del aporte de los últimos avances en neurociencias. De todas maneras, dice, "las dimensiones no están suficientemente integradas y parece que el cambio quedó a mitad de camino".

En cambio, la psiquiatra Derito y un colega, Federico Rebok, vicepresidente del próximo Congreso Internacional de Psiquiatría en Buenos Aires, cuestionan que la nueva guía haya eliminado las subformas de esquizofrenia, lo que podría propiciar sobrediagnósticos. Hay tiempo de subsanarlo. El DSM-V trae otra novedad: su estructura estaría abierta a revisiones puntuales en la medida en que aparezcan hallazgos sólidos, apunta Cetkovich, quien añade: "Creo que es temprano para hacer más críticas significativas. Tenemos que esperar para ver la versión final publicada y, sobre todo, estudiarla y ver su utilidad y limitaciones en la práctica clínica cotidiana". "El problema no son los libros, sino quienes y cómo los usan", resume Juan Manuel Tenconi, presidente del Capítulo de Psiquiatría de Interconsulta y Psiquiatría de Enlace de APSA.

Tal vez estemos en víspera de la batalla dialéctica final. Quienes usan el DSM, y también quienes lo rechazan, no parecen dispuestos a retroceder. La nueva versión parece reafirmarlos. Donde los discípulos de Freud critican rótulos y tratamientos que se reparten como si fueran pizzas, según la analogía de Benasayag, los psiquiatras de base biológica contraatacan. "Toda la teoría psicoanalítica se cae cuando en la práctica hay que resolver un problema específico", dispara Alberto Monchablón Espinoza, director del Moyano y vicepresidente de la Asociación Argentina de Psiquiatras (AAP). "El diagnóstico no es una etiqueta, sino una hipótesis de trabajo", agrega Cetkovich. "Es notable que se siga usando ese argumento falaz. El objetivo de la psiquiatría no es ocuparse de la mente de las personas y regular su funcionamiento, sino concurrir en auxilio de aquellos que por sus padecimientos perdieron la capacidad de proyectarse como seres humanos".

jueves, 11 de abril de 2013

LA CAÍDA DE LA URSS ACABÓ CON LA OBESIDAD

La dieta del 'periodo especial': cómo Cuba dejó atrás la diabetes y los infartos

La dieta del 'periodo especial': cómo Cuba dejó atrás la diabetes y los infartos
Una calle de La Habana, en 1991. (Corbis)
 

A principios de la década de los 90, Cuba vivió uno de los momentos más difíciles de su historia. El colapso de la Unión Soviética sumió a la isla caribeña en una inmensa crisis, agravada por el recrudecimiento del bloqueo norteamericano. El petróleo y la maquinaria que suministraba la URSS al régimen de Fidel Castro dejaron de llegar a la isla, y la población tuvo que enfrentar una gran escasez de alimentos, debido al colapso de la agricultura, cuya producción cayó enormemente sin tractores, cosechadoras y segadoras. Los cubanos tuvieron que volver a usar burros para trasportar su mercancía y el Gobierno llegó a importar un millón y medio de bicicletas de China, para que la población pudiera moverse.
El “periodo especial”, tal como se conoce a esta época de depresión económica súbita, no es recordado con ilusión por los cubanos, que sin duda vivieron incontables sufrimientos, pero un estudio publicado esta semana en el British Medical Journal (BMJ) asegura que tuvo un impacto positivo en su salud. La población cubana perdió entre 1990 y 1995, los años más duros del “periodo especial”, una media de 5,5 kilogramos de peso, lo que tuvo un impacto decisivo para la salud de los cubanos: disminuyeron las muertes por diabetes a la mitad y las causadas por enfermedades coronarias a un tercio.
El mejor estudio: la realidad
La investigación liderada por el doctor Manuel Franco Tejero, profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, tiene gran importancia debido a que se trata de uno de los pocos análisis a gran escala que se han hecho sobre el impacto de la pérdida de peso en una población en conjunto. El sistema de salud cubano guarda estadísticas completas de la evolución sanitaria de la población, de libre acceso, que han facilitado enormemente la labor de los investigadores. La población cubana es, además, especialmente fácil de estudiar estadísticamente, pues sus 11 millones de habitantes son prácticamente homogéneos en términos económicos, sociales y educativos.
El 'periodo especial' no fue un desastre sanitario porque se lograron mantener las prestaciones sociales previas al desastreNo deja de ser una paradoja que una crisis gigantesca, como la que vivió Cuba en la década de los 90, pueda desembocar en una disminución de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, pero el estudio no deja lugar a dudas. “La grave escasez de alimentos y petróleo”, explican los investigadores en el estudio, “dio lugar a un descenso generalizado en el consumo de calorías y un aumento en el gasto de energía, pues la población tuvo que desplazarse a pie y en bicicleta como alternativas al transporte mecanizado”.
Tal como ha explicado Franco a El Confidencial, el “periodo especial” no fue un desastre en términos de salud pública porque los cubanos lograron mantener las prestaciones sociales previas al desastre: “La vida en Cuba, aunque afectada por la escasez de alimentos y el cambio en el transporte, continuó. La gente siguió con sus trabajos, la universidad siguió investigando y la sanidad siguió ofreciendo sus servicios. Desde el punto de vista de la sanidad pública, se tomaron medidas para que niños, madres y enfermos tuvieran una buena alimentación, y la escasez de comida no devino en hambruna. Además, se siguieron recogiendo los mismos datos que antes, lo que ha permitido realizar este estudio”.
Una lección de salud pública
Franco ha explicado a El Confidencial, que la importancia del estudio no reside en conocer el impacto que la pobreza o la riqueza puede tener sobre la salud, sino en comprender cómo un cambio de los factores de riesgo en el conjunto de la población incide en la prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles. “Nuestro estudio es una observación de cómo unos cambios sociales y económicos, que nada tenían que ver con la salud, tuvieron un impacto en ésta”, explica el médico español. “Es un estudio único porque fue toda la población la que sufrió los cambios”.
Las políticas de transporte activo podrían ser, hoy en día, una de las mejores formas de luchas contra la obesidadEn 1996, el “periodo especial” llegó a su fin, la economía empezó a recuperarse y la alianza de Cuba con Venezuela, a partir de 1998, permitió a Castro tener de nuevo un socio comercial que devolviera el petróleo a los oxidados tractores. La diabetes, desde entonces, no ha dejado de subir. En 2011 la tasa de obesidad triplicó la de 1995 y, aunque las muertes por enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular han seguido disminuyendo, como lo han hecho en todos los países donde han mejorado los tratamientos, lo han hecho a un ritmo menor, similar al registrado antes de 1991.
Para Franco la investigación arroja conclusiones importantes para la población cubana, pero también para el resto del mundo. Su mensaje es claro: “Si queremos prevenir la diabetes y las enfermedades cardiovasculares tenemos que intervenir sobre toda la población, no sólo en las personas de alto riesgo. Tenemos que comer mejor y menos y ser más activos físicamente”.
En el caso de Cuba, cuenta Franco, tuvo un gran impacto la carestía de petróleo, pues obligó a la población a realizar un mayor ejercicio físico. Por ello, asegura, las políticas de transporte activo podrían ser, hoy en día, una de las mejores formas de luchas contra la obesidad.
En el editorial que acompaña al estudio en el BMJ, Walter C Willett, profesor de nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard, asegura que conseguir reducir la obesidad es el mayor reto de la sanidad pública de este siglo, y la investigación ofrece poderosas evidencias al respecto: “En muchos países, andar y montar en bicicleta se considera una práctica propia de las clases desfavorecidas. En Boston debemos celebrar el ejemplo que nos brindó Paul Dudley White, probablemente el más famoso cardiólogo de EEUU y médico personal del presidente Eisenhower que, en los años 80, iba todos los días al Hospital General de Massachusetts en bicicleta. La ciudad construyó un carril bici en su honor y actualmente se está extendiendo el uso de esta. Quizás el doctor White ha salvado más vidas por montar en bici que usando su estetoscopio”.
La tan denostada Corea del Norte tiene los mejores índices de salud de Asia,muy parecidos a los de China y Vietnam.
En Corea del sur la diabetes,obesidad,enfermedades del metabolismo y coronarias matan a los muy "desarrollados" coreanos capitalistas.
¿Cual sistema es mejor?
El que te llena de caprichos y bienes materiales en forma estúpida o el que distribuye más justamente todo.
El creador de este blog llegó a España  por primera vez en 1968,su poblacion no era obesa,ahora la enfermedad predominante y que además los mata es la obesidad,la diabetes,las enfermedades cardiovasculares y los indices de cáncer son los más altos del planeta,quizás debido a las bases militares de EEUU,Gran Bretaña y la OTAN con armas nucleares estacionadas y municion radioactiva acumulada,sin contar las bombas nucleares que cayeron  en Palomares...
Viviamos mejor sin el capitalismo bestial que tenemos ahora.
Sin contar los años de la crisis que empezó en 2007.
Pero Felipe Gozález los convenció y así están........

Logran hacer transparente el cerebro para verlo mejor

Una técnica que se presenta en Nature permite apreciar con detalle la estructura en 3D de bloques de tejido o pequeños cerebros enteros, como el de un ratón



Un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford ha logrado volver transparente un cerebro de ratón completo al tiempo que mantiene intacta su forma tridimensional y su estructura molecular. La nueva técnica, denominada Clarity, permite observar con gran detalle la conectividad entre las neuronas y será importante en el estudio de la estructura y función del cerebro, sostienen los autores de la investigación que se publica en la revista “Nature”.
Hasta ahora para obtener imágenes de alta resolución de los tejidos biológicos era necesario hacer secciones muy finas, lo que conlleva perder información sobre la conexión espacial entre sus estructuras, un dato fundamental cuando lo que se estudia es el cerebro. Para paliar este problema esas seccione se reconstruyen después tridimensionalmente, un proceso largo y complicado que tiene la limitación de que ha de hacerse con pequeños volúmenes de cerebro.
Obtener información tan detallada tanto desde el punto de vista estructural como molecular de distintos tejidos biológicos ha sido un reto fundamental en todos los campos de la investigación biológica. Por eso el equipo de Stanford, liderado por Karl Deisseroth, se propuso como objetivo hacer los tejidos transparentes y a la vez permeables a las macromoléculas preservando su estructura tridimensional.
Puesto que las membranas lipídicas que rodean las células son el principal obstáculo para el paso de las moléculas que tiñen y diferencian las estructuras de las células, los investigadores se plantearon eliminarlas sin dañar el tejido. Y lo lograron sumergiendo las muestras de tejido, e incluso el cerebro entero de un ratón de tres meses, en acrilamida, que hace posible conservar la estructura de los tejidos y células, al tiempo que los hace transparentes y permeables a macromoléculas permitir su examen.

La relación de las neuronas

Gracias a esta técnica han logrado ver como las neuronas se relacionan entre sí, además de las “estructuras subcelulares, proteínas, ácidos nucleicos y neurotransmisores”, destacan los investigadores. Además es compatible con las técnicas histoquímicas tradicionales para el estudio de los tejidos del cerebro.
Según los autores, esta técnica que transparenta grandes volúmenes de tejido puede utilizarse para analizar muestras clínicas y puede proporcionar información de las diferencias estructurales y moleculares en condiciones fisiológicas y patológicas. De hecho, los investigadores de Stanford han aplicado la técnica a una muestra de un cerebro humano almacenado en un banco de tejidos. Este tejido cerebral perteneció a un paciente con autismo y en él han podido ver las neuronas y sus proyecciones en muestras de medio milímetro de grosor obtenidas del lóbulo frontal. Es más, han podido observar que algunas de las neuronas establecían conexiones entre sí que no son habituales y que se parecen a las anomalías observadas en cerebros de personas con síndrome de Down.

Cerebros enteros

“La idea de transparentar las grasas [de las membranas celulares y axones] es algo tradicional y es lo que hacemos de rutina con las secciones finas de tejido para poder ver las estructuras de interés al microscopio”, explica Carmen Cavada, catedrática de Neuroanatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid. Lo novedoso de esta técnica, continúa, es que “se aplica a bloques de tejido o a cerebros enteros, lo que permite tener imágenes completas en tres dimensiones de las células o estructuras marcadas, evitando tener que estudiarlas en cortes y hacer luego reconstrucciones tridimensionales, como se viene haciendo tradicionalmente”.
En opinión de la doctora Cavada, ex presidenta de la Sociedad Española de Neurociencia, la nueva técnica “puede ayudar mucho a entender la estructura molecular del sistema nervioso en tres dimensiones”. Otra de las cualidades que resalta es la alta resolución que presenta, ya que permite ver axones individuales, somas y dendritas con gran nitidez.
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martes, 9 de abril de 2013

POR FIN ME LO RECONOCEN...

Evolución de los genitales masculinos

El tamaño del pene sí le importa a las mujeres heterosexuales

Modelos masculinos usados en el estudio. | PNASModelos masculinos usados en el estudio. | PNAS
Se acabó el mito de que el tamaño no importa. La afirmación bienintencionada que viene calmando las inseguridades masculinas desde hace décadas ya no se sostiene por más tiempo. Una investigación recién publicada por la revista científica 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS) no deja espacio para la duda: las mujeres heterosexuales se sienten más atraídas sexualmente por los hombres con penes grandes.
Pero también es cierto que no sólo la talla del miembro viril es lo determinante. Según el estudio realizado por científicos de la Escuela de Biología de la Universidad Nacional de Australia, las preferencias de las mujeres se basan en una combinación de la altura, las formas masculinas pronunciadas (relación entre ancho de cintura y de hombros) y el tamaño del pene.
"La postura erguida del ser humano y los genitales prominentes y no retráctiles de los hombres hacen que el pene sea particularmente llamativo, incluso cuando está flácido", detallan los investigadores en el artículo.

Selección evolutiva del pene grande

Los biólogos evolutivos han estudiado la importancia del tamaño del órgano sexual de los machos en diferentes especies y no parece haber duda de que el tamaño tiene un efecto positivo sobre la elección del macho por parte de la hembra, pero siempre se ha demostrado la selección postcopulatoria. Es decir, que las hembras eligen (de nuevo) a los machos con miembros grandes después de haber copulado con ellos.
La novedad del estudio dirigido por los científicos Brian Mautz y Michael Jennions en la Universidad Nacional de Australia, situada en Canberra, es que por primera vez se demuestra que las mujeres también se dejan llevar por el tamaño del pene si tienen la posibilidad de comprobar su tamaño antes del acto sexual.
Según los datos recabados por el equipo científico tras evaluar las preferencias de 105 mujeres australianas de distintas razas y procedencias, el tamaño del pene tiene un efecto positivo en la selección por sí mismo, pero este atractivo se ve potenciado si se combina con una altura mayor del varón. "El tamaño del pene tiene un efecto más fuerte sobre el atractivo en hombres altos que en hombres bajos", cita el estudio. Pero los datos sugieren que la proporción también es importante para el atractivo sexual. "Por ejemplo, el mismo tamaño de pene puede ser percibido de forma diferente en hombres bajos que en altos", explican los investigadores.

¿Mejor más largo o más ancho?

Los psicólogos también se han ocupado largo y tendido de este asunto sin obtener conclusiones determinantes al respecto. Sus estudios, basados en encuestas en las que se pregunta directamente sobre las preferencias de las mujeres, ofrecen resultados muy variados. Hay trabajos que muestran que ellas los prefieren más largos, otros que lo importante es el ancho y otros que aseguran que el tamaño del pene no es importante. No obstante, Mautz y Jennions aseguran que estos estudios están mal diseñados y muestran un número importante de sesgos que invalidan los resultados.
Los datos del estudio australiano reflejan que hay una correlación lineal entre tamaño y atractivo hasta que se llega a tamaños de pene por debajo de 7,6 centímetros en relajación, lo que está por debajo de la media, según una gran encuesta realizada en Italia. Por el contrario, lo que se considera el tamaño de pene con mayor atractivo sexual para las mujeres (combinado con la altura y una buena proporción corporal) ronda los 13 centímetros relajado.
Según los científicos australianos, estas preferencias femeninas son responsables, al menos en parte, de la evolución hacia penes más largos en humanos, cuyo tamaño es actualmente grande respecto del tamaño corporal si se compara con el de otras especies.
Sin embargo, no está todo perdido para quienes se aferraban como a un clavo ardiendo al dicho caritativo de que el tamaño no importa. Los científicos también destacan que las mujeres también eligen a sus parejas por la simetría facial, la altura y la forma corporal. Y, además, no queda demostrado que la preferencia provenga de que los penes largos sean capaces de provocar orgasmos vaginales con mayor facilidad. Los orgasmos femeninos están asociados con altos niveles de satisfacción sexual, cita el estudio. Y eso, de momento, no es tan sencillo de medir.





  Hiperexcitación sexual

'Intrusos' que causan orgasmos

  • La mujer experimenta una excitación genital sin un estímulo previo
  • No existen más de 1.000 casos diagnosticados en todo el mundo
  • Las mujeres tienen mayor capacidad de respuesta sexual de lo que se pensaba
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Apenas existen unos 1.000 casos diagnosticados en todo el mundo, pero lo cierto es que es casi imposible contabilizar los casos reales que hay debido a la falta de investigación y conocimiento que existe: tanto en la población en general como en los propios médicos y especialistas de la medicina. Pero a pesar de no conocer su incidencia real, se estima que un ginecólogo a lo largo de su vida puede ver entre uno y dos casos de este problema.
Así lo asegura a ELMUNDO.es la doctora Francisca Molero, directora del Instituto de Sexología de Barcelona y vicepresidenta de la Federación Española de Sexología (FESS) quien presentó recientemente una ponencia sobre este trastorno, el Síndrome de la excitación sexual persistente (PSA) o Trastorno de la Excitación genital persistente (TEGP) en la Societat Catalana de Sexología de la Academia de Ciencias Médicas. Una revisión científica que pone todavía más en boga la urgencia y necesidad de investigación científica.
"La mujer experimenta todos los cambios genitales pero sin haber tenido la sensación de una excitación previa", explica. Es decir, aparece una excitación genital sin haber tenido antes un estímulo. "Es como si sensaciones intrusas invadieran tu cuerpo y te provocasen orgasmos", explica. Puede ocurrir de forma aislada a lo largo de la vida, pero el problema surge cuando esto se repite de manera continuada e interfiere gravemente en el día a día.

Historia, características y causas

El Síndrome de la excitación sexual persistente (PSA, por sus siglas en inglés) en la mujer fue descrito en 2001 por las investigadoras Sandra Leiblum y Sharon Nathan. Las características de este síndrome son: sensación de excitación genital sin un desencadenante sexual previo, que persiste durante períodos prolongados de tiempo, y no desaparece a pesar de tener uno o varios orgasmos. En las mujeres con este problema genera sentimientos de vergüenza o culpa, ansiedad y angustia personal. "Puede darse también casos de depresión", puntualiza Molero.
Más adelante, en 2003, se redefinió como "excitación genital espontánea intrusiva y no deseada en ausencia de interés sexual y deseo". Y por último, en 2005, Leiblum hizo una revisión del tema, tomando en cuenta los testimonios de cientos de mujeres que contestaron a una encuesta sobre el PSAS, publicada en la revista 'The Journal of Sexual Medicine'. Con estos datos, Leiblum planteó el problema como Desorden o Trastorno de la Excitación genital persistente (TEGP), ya que éste no se conceptualiza como un problema sexual sino como la generación incesante de sensaciones genitales.
No se saben las causas de este problema, que puede ocurrir en cualquier sitio y cualquier situación, aunque las investigaciones apuntan a un amplio abanico de posibilidades: factores neurológicos, vasculares, hormonales o por efectos secundarios de medicamentos.
El tratamiento más eficaz es la terapia cognitiva-sexual, pero, Molero matiza que "hay que trabajar y estudiar mucho en este terreno".
Por su parte, la doctora Lola Pérez Jaraíz, ginecóloga del Hospital San José de Madrid, insiste en que se trata de una patología de la que todavía se desconoce bastante y en la que todas las publicaciones coinciden en que son muy pocas las personas que vencen su vergüenza y confiesan este problema. Además, indica que no hay un tratamiento a seguir y que lo importante es controlar los síntomas. "En muchas ocasiones se utilizan fármacos psiquiátricos o sedantes que ayudan a calmar los síntomas. Pero, lo importante es controlarlos ya que, por el momento, no disponemos de cura para este síndrome".

Excitación y respuesta sexual

Todavía en el siglo XXI, lamenta la experta, cuesta hablar de sexualidad y mucho más de la femenina. A pesar de que la ciencia haya avanzado en este terreno y los tiempos estén cambiando, se necesitan más estudios, especialmente de la respuesta sexual femenina.
Los trabajos de Chivers y Bailey (2005) demuestran que las mujeres responden a una gama mucho más amplia de estímulos sexuales que los hombres y que además su respuesta de excitación es más sensible a las señales de actividad sexual que la masculina. Pero la diferencia está en la asociación que se hace, es decir, los hombres suelen manifestar mayor concordancia que las mujeres entre la excitación subjetiva (psicológica) y la genital.
"La investigación actual sugiere que las mujeres son capaces de una mayor capacidad de respuesta sexual de lo que se pensaba", apunta Molero, porque pueden experimentar sensaciones genitales de excitación sin sensación subjetiva de excitación. "Todos los estudios de sexología coinciden en señalar que las mujeres responden a una mayor gama de estímulos sexuales, miradas, olores, etc. Todo influye, y todo puede agudizar nuestro disfrute", añade Pérez Jaráiz.
Sin embargo, el problema real, concluye Molero, es detectar y saber diagnosticar el problema. Por ello, insiste en la investigación, en el deber de los médicos a la hora de preguntar y explorar por temas relacionados con la sexualidad y con las propias pacientes para que cuenten sus problemas y/o síntomas a sus médicos y ginecólogos.

lunes, 8 de abril de 2013

LA MATO PORQUE ERA MUY GORDA...


Se invesiga si fue una temeridad o algo premeditado

El detenido por descuartizar y mandar incinerar a su esposa la mato con sus propias manos...es veterinario .

Vídeo: Atlas | Foto: Efe
Carteles en la puerta de la clínica veterinaria que regentaba el fallecido, este domingo. | EfeCarteles en la puerta de la clínica veterinaria que regentaba el fallecido, este domingo. | Efe
  • En una primera versión aseguró haber encontrado a su mujer ya muerta
  • Posteriormente ha explicado que trató de practicarle una liposucción
  • Al salir mal la operación y fallecer la mujer, descuartizó el cuerpo
  • Llamó a la empresa que incinera los animales sacrificados de su clínica
  • Ésta no comprobó el contenido de las bolsas por confianza con su cliente
  • La Policía investiga si fue planeado o es una negligencia temeraria
Los problemas de obesidad de su mujer animaron a un veterinario de Benijófar a jugar a ser cirujano y a practicarle una liposucción. Pero salió mal y ella se quedó en la mesa de operaciones.
El hombre, de 46 años y nacionalidad argentina, decidió tirar por la calle de en medio y en lugar de avisar a los servicios de urgencia, optó por descuartizarla. Todo ocurrió en la clínica donde el hombre pasaba consulta, situada en la avenida García Lorca.
Ahora la Policía Judicial de Almoradí investiga si todo formaba parte de un plan premeditado para matarla o si, realmente, fue una negligencia temeraria.
Con el cadáver troceado y metido en bolsas de plástico, regresó a su casa en Dolores y acudió a la empresa que habitualmente se encarga de incinerar a los animales que sacrifica en su consulta.
Al día siguiente, los responsables de esta sociedad recogieron los paquetes. La confianza que le tenían al veterinario –todas las semanas recogían este tipo de bolsas con restos de animales sacrificados– jugó a su favor. Nadie se preocupó de comprobar el contenido.
El suceso se registró la semana pasada pero la detención no se produjo hasta el pasado viernes, cuando el hombre se entregó a la Guardia Civil. Acudió al puesto del Instituto Armado acompañado de su abogado.
Los hechos ocurrieron el pasado 28 de marzo. Y durante una semana el veterinario intentó llevar una vida normal pese a la insistentes preguntas de sus hijos acerca del paradero de su madre. Él les respondía que estaba de viaje. Pero el viernes decidió entregarse.
Las pesquisas quedaron entonces en manos de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Almoradí, quien en este momento investiga si la versión ofrecida por el hombre se sostiene.

Primera versión

Según fuentes del caso, el veterinario también ofreció otra versión distinta. Aseguró a los agentes que encontró a su esposa ya muerta dentro de la clínica porque había ingerido medicamentos. Dijo que la muerte se habría producido por la ingesta masiva de unos fármacos que se hallaban en el establecimiento, y que había intentado reanimarla durante varias horas sin éxito.
Ante estos dos relatos distintos de los hechos, fuentes cercanas al caso sostuvieron que la operación existió. Que fuera una excusa para matarla y tener después las espaldas cubiertas o que fuera una temeridad, lo tendrá que aclarar el avance de la investigación.
Los agentes de la Guardia Civil procedieron a la detención del hombre y llevaron a cabo el registro de la clínica y de un segundo domicilio en la urbanización Benimar de Benijófar, al mediodía del mismo viernes. El detenido pasará a disposición de la autoridad judicial en próximas horas

domingo, 7 de abril de 2013

El Salvador: polémica por la reducción del precio de medicinas

 
Medicamentos en farmacia
El Salvador es uno de los países con los precios de fármacos más altos de toda Centroamérica.
Desde esta semana, los fármacos son más baratos en El Salvador. La nueva ley de Medicamentos obliga a reducir los precios de las medicinas entre un 35% y un 60%.
La normativa, cuyo propósito dicen las autoridades es regular el precio de mercado, no ha sentado bien a algunos laboratorios que, aseguran, retirarán del mercado alrededor de 40 fármacos porque no les resulta rentable, según informó la Dirección Nacional de Medicamentos, en una rueda de prensa.
"La salud no va a ser patrimonio del que tenga el dinero para comprar la medicina", fueron las declaraciones de José Vicente Coto, director de la institución salvadoreña, quien criticó la postura de las grandes farmacéuticas a la implementación de la nueva ley.

Más económico

Los nuevos precios entraron en vigor el 4 de abril, después de que oficialmente se aprobara la ley hace más de un año.
"Les hemos dado tiempo a las farmacias para que se adapten a la normativa. No ha sido de repente", explica José Vicente Coto en conversación con BBC Mundo.
San Salvador es uno de los países con los precios de fármacos más altos de toda Centroamérica. Coto argumenta que la intención de la ley es asemejar los precios en el país a la media del resto de la región.
"Ahora, los medicamentos se encontrarán en un mercado real con competencia, y no uno dominado por los grandes laboratorios"
José Vicente Coto, jefe de la Dirección Nacional de Medicamentos de El Salvador.
Por este motivo, la reducción de entre el 35% y el 60% que establecen las autoridades se aplicará según las referencias de precios regionales de cada medicamento que no sea de venta libre. Esto es, sólo aquellos que precisen de receta médica.
Entonces, ¿cuánto más económico, mejor?
Andrea Mayorga de González, abogada y docente universitaria, vive con su bebé de tres meses afectado de toxoplasmosis congénita en San Salvador, la capital del país centroamericano.
Para Mayorga, la medida de momento no es perfecta. Asegura que antes, las farmacias aplicaban descuentos a sus clientes del 25% y ya no lo harán. "Pudiera ser que el costo de aquellos medicamentos que no varíen mucho su precio aumente porque ya no disfrutaremos del descuento de las droguerías", apunta.
Una de las preguntas de las asociaciones de laboratorios es si esta medida trastocará el mercado salvadoreño. Entre otros motivos, aseguran que las farmacias ingresarán menos y algunas tendrán que cerrar o que existe la posibilidad de que el precio de los genéricos aumente.
José Vicente Coto opina que ocurrirá todo lo contrario. "Ahora, los medicamentos se encontrarán en un mercado real con competencia, y no uno dominado por los grandes laboratorios. Si quieren subir el precio, se van a encontrar con otros más baratos y con esa dinámica de mercado, no va a ser tan fácil ".

Fármacos "estrella"

En los últimos días, algunos laboratorios en desacuerdo con la nueva ley aseguraron que retirarán casi 40 fármacos del mercado porque ya no les resulta rentable venderlos en el país.
Entre los medicamentos, se encuentran los más consumidos -y conocidos- por los ciudadanos. Y ahí es donde saltó la alarma.
Andrea Mayorga de González acudió ayer a varias farmacias de la ciudad para abastecerse de un jarabe que debía tomar su bebé afectado de toxoplasmosis -enfermedad contraída durante la gestación que puede causar anomalías fetales-, para un periodo de un año.
"Es lo que dura el tratamiento de mi bebé. Hasta que los médicos evalúen cuáles serán los siguientes pasos en 12 meses, no quieren interrumpir el tratamiento que incluía este jarabe y un medicamento".
"Mi doctora me dijo que comprara todo el jarabe que pudiera para tratar la toxoplasmosis de mi bebé. El tratamiento dura un año así que salí a abastecerme para 12 meses. Fue mi preocupación toda esta semana."
Andrea Mayorga de González, abogada y vive en San Salvador.
Explica que el precio del tratamiento lo redujeron a la mitad. "De US$30 por frasco de jarabe, pasó a costarme US$15", dice con alivio. "Así, sí que puedo costeármelo al mes. Sin embargo, tuve que comprar el tratamiento de todo un año que salió por más de US$200".
Ese jarabe es uno de los productos que serán retirados. A cambio del fármaco que recibía el recién nacido, le darán un nuevo medicamento genérico con el mismo principio activo. "Este sábado mismo tenemos consulta con el doctor", explica.
Como Andrea Mayorga, otros ciudadanos se han hecho eco de la posiblidad de desabastecimiento de los medicamentos a los que estaban acostumbrados.
"Los que quieren retirar las farmacéuticas son sus 'medicamentos estrella', es decir, aquellos más vendidos en el país por lo que han creado una alarma social entre sus consumidores que son la mayoría de los ciudadanos o como nosotros lo llamamos, el marketing del miedo", asegura Coto y añade que ello "no significa que no exista alternativa, puesto que los genéricos tienen el mismo principio activo que los medicamentos 'de marca', pero son más baratos".
En un comunicado, las autoridades rechazaron que la normativa pueda provocar el desabastecimiento de algunos fármacos porque, aseguran, "hay entre 15 y 30 alternativas para cada uno" de los fármacos que amenazan con salir del mercado.
Para Adela Méndez, que trabajó en la Junta de Vigilancia de la Profesión Médica en El Salvador, la nueva ley "ha roto con el oligopolio que existía en el mercado farmacéutico".
Así piensa el Director Nacional de Medicamentos, José Vicente Coto, que asegura que la normativa "ha logrado desvincular los intereses económicos de la política" en este caso.
A la pregunta de qué diferencia hay entre una marca de medicamento conocida y un medicamento genérico -ambos con el mismo principio activo-, tanto Méndez como Coto opinan que se debe al marketing. "Los doctores han sido 'convencidos' por las farmacéuticas para recetar tal fármaco y no otro", arguyen ambos.

Cuestión de calidad... y de derecho

¿Con el cambio de medicamentos y la bajada de precios, se comprometerá la calidad? Lo cierto es que lo desconocido asusta, y más cuando se trata de salud.
Pero las autoridades salvadoreñas aseguraron que todos los medicamentos pasarán por el laboratorio del Instituto Nacional de Salud para someterse a un control de calidad.
Además, desde la Dirección Nacional de Medicamentos se priorizarán los controles de los genéricos equivalentes a los casi 40 fármacos que amenazan con salir del mercado.
"La gente puede estar tranquila de que tras estos controles, todo lo que esté en el mercado tiene el sello de calidad y seguridad", concretó el doctor Coto.
Las autoridades esperan con esta nueva medida educar a la población en el consumo de genéricos.
"En los países desarrollados, su compra supera el 80%. Aquí, sin embargo, no llega al 10%. Así es como se encareció la salud en El Salvador", asegura José Vicente Coto.
Para él, para la salud es un derecho constitucional. "Y nuestro deber es ajustar los precios para proveer a los ciudadanos", concluye.