EE.UU.: cierra el gobierno, nace el nuevo sistema de salud
Carlos Chirinos
BBC Mundo @bbc_chirinos

Algunos estados promueven información sobre el nuevo sistema, otros no tanto.
Es irónico que el mismo día que
el gobierno federal estadounidense tuvo que cerrar algunas dependencias
por falta de fondos, haya entrado en vigencia la parte clave de la
reforma del sistema de salud, el llamado "Obamacare", que era justo lo
que los republicanos querían evitar con el pulso parlamentario que
mantuvieron con los demócratas en torno al presupuesto.
La mayor ampliación de un programa social
federal desde que en 1965 se creara el Medicaid, para dar cobertura
médica a lo más pobres, compartió la atención informativa con la suerte
de casi un millón de empleados que quedaron automáticamente sin sueldo.
El pulso político sigue, con el gobierno cerrado pero con Obamacare funcionando, porque no depende de presupuestos anuales.
Como el resto del sistema de atención médica
para retirados y los más pobres (Medicare y Medicaid), es un derecho
adquirido y por tanto goza obligatoriamente de las asignaciones de
fondos necesarias, al igual que pasa con la Seguridad Social.
Eso hace difícil de comprender para muchos por
qué la bancada republicana se empeñó en bloquear el presupuesto federal y
forzar un cierre del gobierno por primera vez en 17 años.
Contra Obamacare

EL plan aspira dar cobertura médica a unos 30 millones de ciudadanos no asegurados.
"Este cierre no es sobre déficits. No es sobre
presupuestos. Este cierre es acerca de revertir nuestros esfuerzos por
proveer seguros de salud a personas que no lo tienen. Todo es sobre
revertir la Ley de Cuidados de Salud Accesibles", dijo este martes el
presidente Barack Obama en la Casa Blanca usando el nombre oficial de lo
que se considera es su mayor legado hasta ahora.
La ley fue firmada en marzo de 2010 por Obama
luego de que fuera aprobada por la mayoría demócrata que había entonces
en ambas cámaras del Congreso.
Desde entonces diferentes provisiones han ido
entrando en vigor y, como estaba previsto, el martes 1 de octubre de
2013 empezó a regir lo que se considera su parte clave: las "bolsas de
seguros de salud" con las que se espera que unas 30 millones de personas
actualmente sin seguro puedan adquirir pólizas a precios menores, o en
algunos casos subsidiadas, sin las limitaciones de cobertura o edad que
solía haber.
La clave del éxito de las nuevas bolsas de
seguros dependerá de cuánta gente logre atraer, sobre todo adultos
jóvenes que suelen no adquirir pólizas por considerarse sanos y es
justamente el sector social en el que se concentra el esfuerzo
promocional del gobierno en el semestre de enrolamiento.
La Oficina de Presupuestos del Congreso de
EE.UU. estima que en la fase inicial del sistema de bolsas, hasta marzo
de 2014, unos 7 millones de personas contrataran coberturas y que para
2016 lo harán unas 25 millones más.
Para marzo de 2014 todo el que pueda adquirir un seguro de salud deberá tenerlo, en caso contrario, tendrá que pagar una multa.
Críticas republicanas
Cifras de la salud

- 82,6% ciudadanos asegurados
- 50% ciudadanos cubiertos por empresas
- 30% cubiertos por programas oficiales
- 17.4% sin seguros (57 millones de personas)
Fuente: Oficina del Censo de EE.UU.
Desde la promulgación de la reforma, los
republicanos han intentado revertirla o al menos dejarla en suspenso,
unas 43 veces con diferentes iniciativas en el Congreso. Todas han
fracasado.
Para los republicanos la expansión del sistema
de salud equivale a la expansión del gobierno y sus controles,
incluyendo la creación de nuevos impuestos, algo a lo que se oponen por
principio doctrinario.
Además, aseguran que algunas previsiones de la
ley implican aumento de costos para las empresas y en algunos casos
debilitan la calidad del empleo, porque muchas compañías prefieren
reducir sus nóminas para evitar tener que cumplir con algunos aspectos
de la reforma.
En el proceso de adaptación a la nueva ley, en
los últimos meses varias grandes firmas han anunciado reducciones de
horas de trabajo para su personal y la eliminación de seguros de la
empresa para sus empleados para no caer bajo alguno de los nuevos
mandatos.
Es previsible que los trabajadores afectados
acudan ahora a las bolsas de seguro para tener cobertura médica a partir
del próximo 1 de enero.
Con esos argumentos, en las presidenciales de
2012, el aspirante republicano Mitt Romney hizo del rechazo a la reforma
sanitaria demócrata su principal punto de campaña, a la que bautizó
como una "máquina de destruir empleos".
Sin embargo, Obama fue reelegido y por eso los
demócratas repiten que la ley cuenta con el respaldo del electorado, con
la legítima sanción del Congreso y con el aval de la Corte Suprema, que
este año determinó que era perfectamente constitucional.
Problemas técnicos

En el capitolio de Washington sigue el pulso político para aportar fondos operativos al gobierno.
Los demócratas se quejan de que en algunos
estados con gobernadores republicanos no se ha puesto a disposición de
los ciudadanos la suficiente información para que opten por el nuevo
sistema.
La ley no funcionará igual en todos los estados,
porque la Corte Suprema hizo opcional la participación de los estados
en la expansión del plan de cobertura para los pobres, el Medicaid.
Solo 26 gobiernos regionales se han sumado al
plan para subsidiar los seguros privados para quienes ganen hasta un 33%
por encima de la línea federal de pobreza (US$31.322 para familias de 4
personas), el resto son estados con gobiernos republicanos que se
negaron a participar.
Para muchos, la frustración no pasa por el pulso
político en torno a la ley que se vive en Washington o el cierre del
gobierno, sino por las dificultades técnicas que experimentaron este
martes cuando intentaron ingresar a los portales electrónicos donde
pueden comprar los nuevos seguros.
En medio de la avalancha de informaciones sobre
las consecuencias del cierre, algunos medios tuvieron espacio para
reportar esos problemas, que muchos consideraron previsibles dado el
alto tráfico registrado.
El propio presidente Obama los reconoció, aunque
recordó que cuando recientemente Apple tuvo dificultades con un nuevo
sistema operativo, "lo solucionó" sin que alguien sugiriera que dejara
de vender sus populares teléfonos iPhone o que alguien amenazara con
cerrar la empresa.
Cobertura relativa

La reforma del sistema de salud es el principal logro del presidente Obama.
El cierre de la administración pública desvió la
mirada de lo que es la mayor ampliación de un programa social del
gobierno federal estadounidense en medio siglo, un evento notable que en
condiciones normales habría concentrado la cobertura periodística de la
jornada.
Aunque vistas las complicaciones técnicas del
estreno del sistema, quizá haya sido conveniente que la atención de
buena parte del público estuviera copada por las preocupaciones en torno
al cierre del gobierno.
Sin duda que, en condiciones normales, la
noticia del día habrían sido esas dificultades en el acceso a los sitios
web de las bolsas de seguros.
Aunque se trata de un problema técnico que con
seguridad se solucionará en los próximos días, habría generado una
andanada de críticas –sobre todo en medios de tendencia conservadora,
como Fox News- sobre la supuesta falta de preparación del nuevo sistema.
Así que de alguna manera, el bloqueo político
entre republicanos y demócratas en el Congreso, aunque pone en riesgo el
crecimiento del país y las economías familiares de millones de
estadounidenses, terminó haciéndole un favor a la reputación inmediata
de Obamacare