martes, 17 de diciembre de 2013

COMO SE DESTRUYE UN SISTEMA SANITARIO BUENO Y SE LO HACE MALISIMO

La promoción de salud, la prevención de la enfermedad y la

 atención sanitaria es el resultado de una tarea colectiva

Por Esther Nieto Blanco | Los principales actores de un SNS son 
sus trabajadores que con diferentes responsabilidades y cualificaciones
 dan sentido a su tarea y seguridad a los miles de ciudadanos, sanos o 
enfermos, y a sus familias, los 365 días del año...
 | Esther Nieto .
Los principales actores de un SNS son sus trabajadores que
 con diferentes responsabilidades y cualificaciones dan sentido
 a su tarea y seguridad a los miles de ciudadanos, sanos o enfermos, 
y a sus familias, los 365 días del año. Y aunque muchas prestaciones
 son intangibles, aquí queremos señalar algunos de los servicios 
esenciales, singulares, que presta el SNS, y reconocer el papel
 de los trabajadores que los proporcionan.
No pretenden ser estas líneas un panegírico autocomplaciente
 sobre todos los trabajadores de la sanidad pública. Como en todos
 los sectores y estamentos hay profesionales competentes e 
incompetentes, personas que cumplen con la tarea con
 responsabilidad y personas que viven del trabajo de los otros.
 Nada que no conozcamos todos, por lamentable que sea ver 
cómo muchos de los responsables públicos mantienen e incluso
 premian a personas afines, sin evaluar su desempeño o su idoneidad
 para el puesto.
Los párrafos siguientes quieren, humildemente, reconocer el trabajo 
y dedicación de tantos trabajadores sanitarios y no sanitarios, anónimos,
 ocultos, que hacen posible que este complejo SNS funcione con cierta
 “armonía”, no exento de problemas, y hoy protagonistas de una larga 
lucha por la defensa de la sanidad pública en Madrid.        
Para que todo el SNS funcione con calidad y seguridad es preciso que
 los centros sanitarios estén limpios, que se cumplan las normas 
internacionales de higiene y seguridad en el trabajo, y además, se recojan los residuos sanitarios, las basuras, sin olvidar que la ropa de trabajo y de los pacientes esté limpia.
Prevenir las infecciones, que pueden aparecer como consecuencia de un acto clínico, es una tarea conjunta de todos los trabadores sanitarios, pero sin duda, el personal de la limpieza, en su mayoría mujeres, tienen un papel clave.
Hace ya años que su trabajo pasó a engrosar la cartera de negocios de empresas diversas, muchas, ligadas a la construcción. Hoy vemos cómo cambian de dueños, decrecen las plantillas- además de las condiciones laborales y salariales- sin medir la repercusión en la calidad de la atención sanitaria y en los riesgos que esos recortes tendrán en la salud de todas las personas que reciban 
atención en un centro sanitario.
Recientemente se ha reducido personal en los servicios de limpieza de los
 Centros de Salud de Madrid, y las alarmas se han encendido. Y ahora 
estalla el conflicto de la lavandería de Mejorada del Campo. Se privatizó en
 octubre del pasado año, para ahorrar 36 millones, decía el gobierno, aunque según fuentes de la oposición, el presupuesto solo era de seis. Hoy la
 propuesta de la empresa (integrante del grupo ONCE), propone rebajas
 salariales en torno al 43%. Una agresión más a la sanidad madrileña.
Es básico que el servicio de restauración de los centros sanitarios públicos 
cuente con dietistas, cocineros, pinches de cocina, que hagan posible que los pacientes reciban una alimentación sana, adecuada en sabores, texturas y adoptada a sus edades y problemas de salud. Así mismo, es necesario que dispongan de los medios materiales y humanos para que la comida llegue a las mesas de los pacientes, caliente y apetitosa. Hoy tenemos noticias acerca de la limitación de algunos alimentos, como la leche o la fruta, que en ocasiones servían de complemento para adminístrala fuera de las comidas habituales.
Es primordial que los centros  y espacios de trabajo sean seguros para 
usuarios y trabajadores, de ahí que los servicios de mantenimiento, sus infraestructuras, sus sistemas de ventilación,  calefacción, su utillaje 
tecnológico, deban estar siempre a punto; de lo que se ocupan calefactores, fontaneros, electricistas, pintores, ingenieros, etc. También estos servicios y a sus trabajadores se les ha privatizado, y ahora, contratas varias, han conseguido otro trozo de la tarta pública. Un hecho que se da tanto en los centros de salud como en los ambulatorios o en los hospitales.
Es importante que los laboratorios clínicos: bacteriológicos, de bioquímica, hematología o inmunología, sean eficientes, eficaces y seguros en su cometido, por lo que médicos, enfermeros y técnicos, son los trabajadores centrales 
para conseguir este objetivo. En  muchos de estos servicios, además se
 llevan a cabo proyectos de investigación, en ocasiones  coordinados con otros grupos de dentro o fuera del país; una actividad muy afectada por los recortes.
Varios de estos laboratorios se han privatizado, desmantelado, en la CM. Un negocio limpio y seguro que, como se ha visto, no es ajeno a los intereses espurios de quienes ayudaron a su privatización.
Los sanitarios de los servicios de rehabilitación, los de salud laboral, de medicina preventiva, los de maternidad, lo servicios especiales, los de cuidados paliativos o las unidades de apoyo de la atención primaria, son profesionales especializados que trabajan en equipos multidisciplinares con un papel, también  fundamental, dentro del SNS.
Lo mismo que sucede con los profesionales de las consultas externas
 de los hospitales, de los ambulatorios, que atiende a miles y miles de
 personas a lo largo del año; especialistas y enfermeros altamente
 cualificados, que estudian, diagnostican y curan muchas dolencias o
 facilitan un tratamiento a los pacientes complejos remitidos por los 
médicos de familia. Cierto que las nutridas listas de espera son uno de los
 inconvenientes que más sienten los ciudadanos: un problema que viene de lejos. Un asunto poliédrico, cuyo análisis excede el objetivo de este texto, sin embargo, es preciso denunciar los desvíos de pacientes a las consultas privatizadas de antiguos ambulatorios, Quintana y Pontones y a sus respectivos hospitales de referencia (Fundación Jiménez Díaz, H. Rey Juan Carlos).
Sabido es que los servicios de radiología, hospitalarios o ambulatorios son herramientas básicas para el diagnóstico clínico. Y que sus técnicos, enfermeros y radiólogos han de conformar equipos eficientes: todos necesarios para cumplir dicho propósito. Los avances tecnológicos en este campo han sido extraordinarios, casi vertiginosos, lo que ha encarecido la factura sanitaria de forma considerable, aunque el aumento de su utilización no siempre haya estado justificada.
Son los trabajadores que cuidan y curan, -tradicional separación- enfermeras/os, médicos/as,  los más numerosos dentro de SNS, tanto en el ámbito hospitalario como en la atención primaria (AP).
Si nos referimos a la asistencia que se da en la AP, la menos divulgada por los medios de comunicación, son los médicos de familia, las enfermeras de familia, pediatras y enfermeras de pediatría, junto con administrativos y auxiliares de enfermería, los responsables de la promoción de la salud, de la educación sanitaria, de la prevención de la enfermedad y de los cuidados a lo largo de la vida de las personas: desde el nacimiento hasta su muerte. Se realiza control y seguimiento del niño sano; se cuida a los pacientes crónicos, para mejorar su calidad de vida, para evitar sus recaídas; se diagnostican y tratan las patologías más prevalentes que sufre la población; se detectan numerosos problemas sociales que subyacen a la enfermedad física. Y esta atención se proporciona tanto en el centro de salud como en el domicilio del paciente.
A este nivel asistencia siempre se le definió como la puerta de entrada al sistema sanitario. Si bien, ha ido perdiendo protagonismo, financiación, relevancia social y en ocasiones capacidad resolutiva de los problemas, y en parte ha perdido sus señas de identidad, sus raíces.
La hegemonía del modelo neoliberal se va afianzando paulatinamente en el SNS; el aseguramiento individual  crece, y la atención sanitaria tiene de nuevo como núcleo central de atención, la enfermedad, siendo el hospital y la alta tecnología, su tótem.
Y ha contribuido a su deterioro, la reestructuración organizativa realizada en la CM, -el área sanitaria única- que con el argumento de mejorar la eficiencia ha destruido la zonificación sanitaria, y se ha revelado como uno de los pilares necesarios para impulsar la privatización.
Dentro de este entramado de funciones, responsabilidades y tareas, someramente enunciadas, no puede faltar, un breve apunte, acerca del personal administrativo, que es mucho, y que cumple tareas imprescindibles, invisibles en muchos casos. Son sin embargo, los que entretejen y sostienen toda esta nutrida y variada estructura. Una vasta red de trabajadores que sustentan los servicios de compras, de nóminas, de farmacia, las unidades de investigación y formación continuada, de pregrado y postgrado, los servicios técnicos, las bibliotecas y un largo etc., Distintas categorías trabajando por un objetivo común: que el sistema funcione, y que lo haga prestando una atención sanitaria de calidad.
Comentario final
Tal como expresamos al inicio de estas líneas, su finalidad, era mostrar, desvelar, la diversidad de trabajadores sanitarios y no sanitarios que conforman el SNS, y reconocer la relevancia de su trabajo, invisible en la mayoría de las ocasiones, como se observa en las noticias del conflicto de la sanidad madrileña. 
Sería deseable que se adopten una mirada integradora de todos los trabajadores del SNS, e ir arrinconando en “clasismo” que aún se observa en el lenguaje, en la palabra de representantes políticos, de asociaciones profesionales y de medios de comunicación.  Es justo reconocer que la defensa de la sanidad pública la ejercen muchos de estos trabajadores en los centros de trabajo, en las calles de la ciudad  con la estimable participación ciudadana.
Verse reconocidos socialmente, como parte de este movimiento reivindicativo, de esta marea blanca, sería una grata recompensa al esfuerzo, ya largo, y además, revitalizaría los ánimos, en ocasiones decaídos, para continuar el camino emprendido – aún con muchos frentes abiertos-. Más si tenemos presente que los gobernantes de la CM, no cejan en su empeño privatizador y todavía ninguno de ellos haya dimitido por su irresponsable e ineficaz gestión.

lunes, 16 de diciembre de 2013

UNA NORMA EJEMPLAR DE BUENA SALUD EN ARGENTINA

Reglamentan cuánta sal tienen que tener los alimentos

Se publicaron hoy en el Boletín Oficial los valores máximos de sodio que podrán contener en un plazo máximo de un año. Cuáles serán los más "salados".




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Por ley, los alimentos tendrán que bajar hasta 15% el sodio

La sal ya tiene promulgada su ley. El Boletín Oficial publica hoy la norma número 26.905, que fija a través de un anexo los valores máximos de sodio permitidos por cada 100 gramos de los alimentos que se venden.
La ley fue aprobada el mes pasado por el Congreso y busca que en un año los alimentos reduzcan al menos un 15% su contenido de sodio. Además, estableció que deben incorporarse advertencias en los envases sobre los riesgos del consumo en exceso y fijó que el tamaño máximo de los sobrecitos de sal será de 500 miligramos (hasta ahora llegaban a los 2.000). Los restoranes deberán ofrecen opciones de menúes sin sal y con sal reducida en sodio. Está probado que el consumo excesivo de sal tiene un impacto negativo para la salud, ya que se relaciona directamente con la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares.
Según la ley promulgada hoy, se fijan los valores máximos de sodio que deberán alcanzar los grupos alimentarios a partir del plazo de un año, que se cuenta a partir de la entrada en vigencia de la norma. Las pequeñas y medianas empresas productoras de alimentos tendrán un plazo mayor, de 18 meses, siempre a contar desde hoy. Y para su comercialización y publicidad en el país, los productores e importadores también deben acreditar las condiciones establecidas en esta ley. La autoridad de aplicación es el Ministerio de Salud.
Según el Anexo 1, como valores máximos de sodio cada 100 gramos del alimento, se establece que "los productos cárnicos y sus derivados como chacinados cocidos y embutidos como salchicha, salchichón, mortadela, jamón cocido y morcilla podrán tener hasta 1.196 miligramos de sodio". Los embutidos frescos como los chorizos podrán tener hasta 950 miligramos cada 100 gramos y los chacinados frescos como las hamburguesas, hasta 850 miligramos de sodio.
Entre los alimentos farináceos, los "snacks" podrán tener hasta 950 miligramos de sodio; las galletas dulces secas hasta 512 miligramos y los panificados sin salvado hasta 501 miligramos de sodio cada 100 gramos del producto. En tanto, los caldos en pasta (cubos y tabletas) y granulados y conservas, hasta 430 miligramos de sodio y las sopas instantáneas hasta 352 miligramos de sodio, cada 100 gramos del producto.
Pero estos valores pueden no ser definitivos, ya que la misma ley habilita al Ministerio de Salud a disminuirlos recién en un plazo mínimo de dos años.

ESTOS MEDICOS PIENSAN

Captura de la edición digital de «Metro»

Implantan una mano en el pie para mantenerla con vida

Los médicos llevaron a cabo una operación para salvar la mano antes de volver a ponérsela en su lugar

sábado, 14 de diciembre de 2013

LA HIPOCRECIA DE LOS RICOS

Mujica criticó a la ONU por tener "dos discursos" en el tema drogas

Respondió al titular de la junta de estupefacientes, quien cuestionó la ley de legalización de cannabis, por violar pactos. El uruguayo señaló que no se aplica la misma mirada en estados de EE UU donde también fue legalizada.


Tiempo Argentino
El presidente de Uruguay, José Mujica, reclamó al presidente de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de la ONU, Raymond Yans, que "no mienta" cuando dice que no le han querido recibir las autoridades del país y le acusó de tener un doble discurso sobre la marihuana.
"Dígale a ese viejo que no mienta: conmigo se reúne cualquier tipo 
en la calle. Que venga a Uruguay y se reúna conmigo cuando quiera. 
Que no hable para la tribuna", afirmó al ser consultado por un 
reportero del canal 4 de televisión, en declaraciones reproducidas 
este viernes.
Mujica agregó que Yans, "porque está en un puesto internacional,
 se cree que puede decir cualquier 'bolazo'", y pidió al representante
 de la ONU que le aclare "lo que pasa en un montón de Estados
 norteamericanos, donde cada uno de ellos, solo con la capital,
 superan la población de Uruguay".
"¿O tienen dos discursos, uno para Uruguay y otro para lo que 
son fuertes?", cuestionó el mandatario, en alusión a la diferente
 reacción de la JIFE ante la legalización de la marihuana en la
 nación sudamericana, de 3,3 millones de habitantes, y la aprobación 
de leyes similares en varios estados de Estados Unidos.
En una entrevista exclusiva con la agencia Efe en Viena el jueves, 
Yans se mostró muy crítico con la ley uruguaya y subrayó que
 no respetar los convenios internacionales de los que se forma 
parte es propio de "piratas".
Según Yans, la aplicación de la ley viola la Convención sobre drogas 
de 1961, de la que forman parte 186 Estados, incluido Uruguay.
 Además  lamentó la supuesta falta de diálogo con las autoridades de
 Montevideo.
Se quejó de que el representante uruguayo en una reunión de la JIFE 
en noviembre ni siquiera asistió para explicar la situación y 
aseguró que las autoridades de Uruguay no les han permitido
 viajar para mantener un encuentro directo con Mujica.
El Senado uruguayo ratificó el miércoles un proyecto de ley 
aprobado en julio por la Cámara de Diputados que regulariza 
la producción y venta de marihuana en el país, donde su consumo
 ya era legal desde hacía cuatro décadas, y el país tiene ahora 
120 días para redactar un reglamento con el que aplicarlo.
La nueva norma, que al cierre de esta edición no había noticias
 de su promulgación y todavía falta su reglamentación, dispone 
la creación de un ente estatal regulador encargado de otorgar
 licencias a los consumidores y controlar la producción y distribución
 de la droga, que se hará efectiva en clubes o farmacias.
Mujica planteó por primera vez la iniciativa en junio de 2012 
como una nueva forma de combate al narcotráfico, tras denunciar 
que la vía de la respuesta violenta y represiva contra las organizaciones
 criminales ha fracasado. 
A propósito de la reglamentación, el gobierno uruguayo pedirá ayuda
 a las naciones de la región para avanzar en el texto. En esa línea
, también, el secretario general de la Junta Nacional de Drogas de 
Uruguay, Julio Calzada, expondrá el martes en Buenos Aires
 en la embajada uruguaya.  «


legal antes de la reglamentación
Hasta ayer no había noticias de la promulgación de la ley 
que regula el consumo y producción de cannabis en Uruguay, 
tarea que corresponde al presidente José Mujica. Si bien la
 información extraoficial señalaba que la firma estaría este
 viernes, al cierre de esta edición no había información en 
ese sentido. La ley aprobada esta semana, requiere además
 de reglamentación, para lo cual el gobierno uruguayo convocó
 a los países de Latinoamérica y Caribe y también a Italia, a participar 
en el estudio del desarrollo de la normativa. Sin embargo, según 
dijeron funcionarios, la vigencia de la ley y aplicación, no están ligadas a la reglamentación. Según reflejaron medios uruguayos, el secretario 
de Presidencia, Diego Cánepa, señaló que en Uruguay las leyes no
 dejan de entrar en vigencia por falta de reglamentación. Por lo tanto,
 cuando el presidente promulgue la Ley "quedará vigente en todos sus
 aspectos". Según este funcionario, le reglamentación estaría lista en 
un plazo de "90 días". A su vez, el senador frenteamplista Luis Gallo 
dijo que tras ser votada la ley "lo que entra a regir es el concepto de
 la legalización".

viernes, 13 de diciembre de 2013

jueves, 12 de diciembre de 2013

NO TODOS LOS MEDICOS SON HIJOS DE PUTA,PERO HABERLOS HAILOS Y LOS BUENOS ACABAN DE SALVARLE LA VIDA A MI HIJA

Por qué revistas como ‘Nature’, ‘Science’ y ‘Cell’ hacen daño a la ciencia

El premio Nobel protesta contra el sistema de publicaciones en el mundo de la investigación

.Soy científico. El mío es un mundo profesional en el que se logran grandes cosas para la humanidad. Pero está desfigurado por unos incentivos inadecuados. Los sistemas imperantes de la reputación personal y el ascenso profesional significan que las mayores recompensas a menudo son para los trabajos más llamativos, no para los mejores. Aquellos de nosotros que respondemos a estos incentivos estamos actuando de un modo perfectamente lógico —yo mismo he actuado movido por ellos—, pero no siempre poniendo los intereses de nuestra profesión por encima de todo, por no hablar de los de la humanidad y la sociedad.
Todos sabemos lo que los incentivos distorsionadores han hecho a las finanzas y la banca. Los incentivos que se ofrecen a mis compañeros no son unas primas descomunales, sino las recompensas profesionales que conlleva el hecho de publicar en revistas de prestigio, principalmente Nature, Cell y Science. Se supone que estas publicaciones de lujo son el paradigma de la calidad, que publican solo los mejores trabajos de investigación. Dado que los comités encargados de la financiación y los nombramientos suelen usar el lugar de publicación como indicador de la calidad de la labor científica, el aparecer en estas publicaciones suele traer consigo subvenciones y cátedras. Pero la reputación de las grandes revistas solo está garantizada hasta cierto punto. Aunque publican artículos extraordinarios, eso no es lo único que publican. Ni tampoco son las únicas que publican investigaciones sobresalientes.
Estas revistas promocionan de forma agresiva sus marcas, de una manera que conduce más a la venta de suscripciones que a fomentar las investigaciones más importantes. Al igual que los diseñadores de moda que crean bolsos o trajes de edición limitada, saben que la escasez hace que aumente la demanda, de modo que restringen artificialmente el número de artículos que aceptan. Luego, estas marcas exclusivas se comercializan empleando un ardid llamado “factor de impacto”, una puntuación otorgada a cada revista que mide el número de veces que los trabajos de investigación posteriores citan sus artículos. La teoría es que los mejores artículos se citan con más frecuencia, de modo que las mejores publicaciones obtienen las puntuaciones más altas. Pero se trata de una medida tremendamente viciada, que persigue algo que se ha convertido en un fin en sí mismo, y es tan perjudicial para la ciencia como la cultura de las primas lo es para la banca.
Es habitual, y muchas revistas lo fomentan, que una investigación sea juzgada atendiendo al factor de impacto de la revista que la publica. Pero como la puntuación de la publicación es una media, dice poco de la calidad de cualquier investigación concreta. Además, las citas están relacionadas con la calidad a veces, pero no siempre. Un artículo puede ser muy citado porque es un buen trabajo científico, o bien porque es llamativo, provocador o erróneo. Los directores de las revistas de lujo lo saben, así que aceptan artículos que tendrán mucha repercusión porque estudian temas atractivos o hacen afirmaciones que cuestionan ideas establecidas. Esto influye en los trabajos que realizan los científicos. Crea burbujas en temas de moda en los que los investigadores pueden hacer las afirmaciones atrevidas que estas revistas buscan, pero no anima a llevar a cabo otras investigaciones importantes, como los estudios sobre la replicación. En casos extremos, el atractivo de las revistas de lujo puede propiciar las chapuzas y contribuir al aumento del número de artículos que se retiran por contener errores básicos o ser fraudulentos. Science ha retirado últimamente artículos muy impactantes que trataban sobre la clonación de embriones humanos, la relación entre el tirar basura y la violencia y los perfiles genéticos de los centenarios. Y lo que quizá es peor, no ha retirado las afirmaciones de que un microorganismo es capaz de usar arsénico en su ADN en lugar de fósforo, a pesar de la avalancha de críticas científicas.
Hay una vía mejor, gracias a la nueva remesa de revistas de libre acceso que son gratuitas para cualquiera que quiera leerlas y no tienen caras suscripciones que promover. Nacidas en Internet, pueden aceptar todos los artículos que cumplan unas normas de calidad, sin topes artificiales. Muchas están dirigidas por científicos en activo, capaces de calibrar el valor de los artículos sin tener en cuenta las citas. Como he comprobado dirigiendo eLife, una revista de acceso libre financiada por la Fundación Wellcome, el Instituto Médico Howard Hughes y la Sociedad Max Planck, publican trabajos científicos de talla mundial cada semana.
Los patrocinadores y las universidades también tienen un papel en todo esto. Deben decirles a los comités que toman decisiones sobre las subvenciones y los cargos que no juzguen los artículos por el lugar donde se han publicado. Lo que importa es la calidad de la labor científica, no el nombre de la revista. Y, lo más importante de todo, los científicos tenemos que tomar medidas. Como muchos investigadores de éxito, he publicado en las revistas de renombre, entre otras cosas, los artículos por los que me han concedido el Premio Nobel de Medicina, que tendré el honor de recoger mañana. Pero ya no. Ahora me he comprometido con mi laboratorio a evitar las revistas de lujo, y animo a otros a hacer lo mismo.
Al igual que Wall Street tiene que acabar con el dominio de la cultura de las primas, que fomenta unos riesgos que son racionales para los individuos, pero perjudiciales para el sistema financiero, la ciencia debe liberarse de la tiranía de las revistas de lujo. La consecuencia será una investigación mejor que sirva mejor a la ciencia y a la sociedad.
Randy Schekman es biólogo estadounidense. Ha ganado el Premio Nobel de Medicina en 2013.


Gracias compañeros,mi hija Tamara vive por los buenos compañeros...

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Y MIENTRAS LOS LABOS SE FORRAN COBRANDO AL ESTADO Y A LA GENTE UN PASTON

Un estudio eleva los falsos positivos en el cribado de cáncer de pulmón al 18%

Estas pruebas de diagnóstico precoz no han demostrado ser costo-eficaces

 Valencia .

Tomografía computerizada de un cáncer de pulmón.
Existen programas de cribado (diagnóstico precoz a gran escala) que cuentan con el consenso de la comunidad científica respecto a su utilidad. El ejemplo más claro son las mamografías en el caso del cáncer de mama o las citologías en el de cérvix. En los tumores de colon, cada vez hay más acuerdo sobre la detección de sangre en heces en población entre 50 y 69 años, una prueba que ya han implantado varias autonomías. Pero respecto al cáncer de pulmón, hay bastantes más dudas de si resultaría una medida coste-eficaz practicar TAC (tomografía axial computerizada) a fumadores intensivos respecto a los beneficios que puede aportar.
Un estudio publicado este lunes por el Journal of American Medical Association (JAMA) Internal Medicine añade argumentos (en contra) a este debate. El trabajo alerta del elevado porcentaje de falsos positivos: un 18% a partir de la revisión efectuada en 53.452 estudios con tomografía computerizada de baja dosis.
La investigación, dirigida por Edward Patz de la Duke University Medical Center (Durham, Carolina del Norte), advierte del riesgo que conlleva el sobrediagnóstico y su “daño potencial” tanto debido al coste adicional de recursos que supone la intervención quirúrgica del paciente como por la ansiedad que provoca el diagnóstico y el paso por el quirófano del supuesto enfermo, sin olvidar las complicaciones asociadas con el tratamiento innecesario que conlleva la detección de un cáncer”.
Es cierto que estas pruebas diagnósticas tienen su cara positiva. El cribado se dirige a detectar el tumor antes de que muestre síntomas, lo que es especialmente importante en una neoplasia como la de pulmón, que suele dar la cara en estadios avanzados, cuando es mucho más difícil de tratar. En personas con un historial de entre 40 y 50 años consumiendo un paquete al día, la prueba con TAC permite una reducción de la mortalidad del 16% entre estos pacientes, según apunta Bartomeu Massuti, secretario del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP).
En esta población, en un 20% de los casos se detectan nódulos pequeños (de 5 a 10 milímetros) que suelen acabar en el quirófano. Pero de ellos, en torno a otro 20% -como refleja el estudio presentado este lunes- serían falsos positivos, como apunta Massuti. Y aquí está el problema, ya que es una cifra “excesiva”, comenta el también jefe de servicio de oncología del Hospital General de Alicante.
“Faltan estudios de coste-efectividad”, explica Massuti, pero también afinar los criterios para que resulte una medida diagnóstica que aporte un beneficio claro. Por ejemplo, respecto al diámetro a partir del cual hay que prestar atención a los nódulos, o para fijar los periodos de control para el seguimiento de las lesiones más pequeñas y detectar su ritmo de crecimiento. Quizás entonces se extienda un diagnóstico que, de momento, no se ofrece de forma generalizada en ningún sistema sanitario europeo.