lunes, 27 de enero de 2014


Pechos y pezones: lo que toda mujer quiere saber

El doctor Juan Carlos Kusnetzoff responde las dudas más comunes sobre las lolas y todo lo que las rodea: su rol en el encuentro sexual, lo “normal” y lo inesperado, la decisión de ponerse siliconas, y mucho más.
    Pechos
    Thinkstock Photos | Pechos
    lAS LOLAS EN LA ARGENTINA SON LOS SENOS


    “Tengo lolas muy chicas y aunque mi marido me dice que lo que importa es la forma, no me gusta que me las toque, estoy muy inhibida. ¿Qué me aconseja?”

    Proceder de forma lenta y progresiva. Dejarte tocar primero sólo unos segundos, y luego ir aumentando el tiempo en que las palmas de las manos del compañero lleguen a cubrir tus mamas por completo.
    “Tengo lolas demasiado grandes y me da vergüenza mostrarlas por primera vez, por lo que me quedo con el corpiño puesto siempre… ¿Está mal?”

    No está ni bien ni mal. Si es una necesidad para permitir una sexualidad satisfactoria, el detalle del corpiño puesto no tiene ninguna importancia.

    "A los hombres, ¿les importa más el tamaño o la forma de los pechos femeninos?"

    En general, y pudiendo ser injusto en la respuesta, importa mucho más el tamaño que la forma. Y no solo la forma, sino la turgencia en el tacto.

    “Tengo pezones erectos: ¿Es normal? ¿Es excitante?”

    Los tejidos eréctiles de los pezones, similares a los del pene, pueden erectarse por los estímulos táctiles o imaginarios, por el frío o por el roce. Generalmente, esto resulta placentero y aumenta el placer del erotismo.

    “¿Puede ser que los pechos aumenten su tamaño original luego de la lactancia o en la menopausia?”

    En realidad, más que aumentar de tamaño, pierden turgencia, se “desinflan”. Muchas mujeres se preocupan al pensar si el amamantamiento podría llegar a afectar adversamente la forma y el tamaño de sus pechos. Pero los doctores siempre han supuesto que es el embarazo el que cambia los pechos de las mujeres y no la lactancia, y recientes investigaciones avalan esta creencia. En cuanto a la menopausia, incide sobre la forma de los pechos. Las hormonas son las que dan la turgencia, la ductilidad manual a las mamas, al igual que a otros tejidos. Con la menopausia los pechos no aumentan su tamaño, sino que se vuelven más flácidos.
    "¿A qué edad los pechos alcanzan su máximo tamaño?"

    Alrededor de los quince años, en la mayoría de las mujeres. Desde un punto de vista evolutivo no está aún claro por qué los pechos grandes tienen tanta importancia para los hombres. Algo que resulta muy distinto para las caderas, ya que se tiene bastante claro que la atracción sexual que despiertan unas caderas anchas se asocia de forma importante con una mayor capacidad para dar a luz sin problemas en el transcurso del parto.
    "Mis pezones están más grandes y dolorosos, no disfruto que mi pareja los toque. ¿A qué se debe?"

    Los problemas en los pezones pueden incluir sensibilidad o secreción. La sensibilidad puede ser causada por una secreción inadecuada de las glándulas sebáceas de la areola (parte marroncita que bordea el pezón) o por una irritación producto de una humedad constante (presente normalmente en mujeres lactantes). La sensibilidad también puede ser producto de un golpe o trauma. Lo subjetivo en este problema es lo predominante y sabemos que sobre el particular no hay nada escrito. Las píldoras anticonceptivas también pueden causar secreciones lechosas del pezón. Los principales síntomas de problemas en los pezones son: enrojecimiento, sensibilidad o grietas en la superficie de la piel del pezón; inflamación de una parte del pecho o del pezón; temperatura superficial alta en una porción del pecho o del pezón.

    "En los últimos años parece tener mayor relevancia el tamaño de los senos que el de la cola, cosa que pasaba en otra época. ¿Son modas?"

    Puede que lo sean, pero se constata que ambas zonas, la cola y los pechos, por su calidad de relieve de la superficie corporal, son la preferencia de los hombres. Parece poco creíble, pero es una herencia de nuestros antepasados los animales, quienes a la distancia, son “llamados” o atraídos por estas superficies relevantes de la masa corporal.

    "Mi hija está obsesionada con el tamaño de sus pechos. Tiene 16  años y ya se quiere operar para aumentarlos. ¿No es muy chica para someterse a esa intervención quirúrgica?"

    En el caso de adolescentes, se requiere un minucioso examen clínico. Se debe añadir un examen psicológico y familiar, para determinar la necesidad de efectuar la cirugía correspondiente. El aumento del tamaño de las mamas es una de las intervenciones de cirugía estética más solicitadas por las mujeres de todo el mundo. Consiste en la colocación de unos implantes especialmente diseñados para esta finalidad, cuyos fabricantes han venido desarrollando desde hace más de 40 años. Actualmente, los implantes de mama ofrecen un amplio margen de seguridad. El material de relleno de los implantes mamarios que se utilizan es el gel de silicona cohesivo, que, a diferencia del gel de silicona convencional, ofrece aún mayor seguridad en caso de ruptura.

    "¿Por qué las mujeres curvilíneas son más atractivas?"

    A los hombres les gusta tocar. Hay que aceptarlo, el tacto en ellos es casi tan importante como la vista. Y en el tema de la vista… ¿Acaso no han notado cómo un escote puede enloquecer a un hombre? Una chica con curvas se ve más como una “mujer”. Para ellos las curvas son la diferencia entre una niña y una mujer. Al ver a una mujer con curvas ellos la perciben como una chica que será mejor en la cama.

    domingo, 26 de enero de 2014

    gallardon-aborto


    Coral Bravo
    CORAL BRAVO
    Retazos
    Hablemos de sexo*.    .
    Decía Rosa Montero, en su columna en El País del pasado domingo, que “lo cierto es que el sexo sigue siendo un enorme tabú, aunque parezca que vivimos en una sociedad en la que hay una superabundancia de sexo explícito por todas partes. O quizá el problema sea justamente eso: que parece que todo está dicho y que lo sabemos todo sobre el sexo, cuando en realidad no se sabe ni se dice nada”. Efectivamente, vivimos en una sociedad que se autoproclama como libre y muy docta en materia de sexualidad, cuando la realidad sigue siendo la pervivencia de mil tabúes, miedos, silencios y prejuicios con respecto a ella.
    Es más que obvio que la incultura de la “moral” católica sigue impregnando las creencias, las actitudes y el día a día de muchos españoles en materia de sexo. Se sigue sin informar a los adolescentes en institutos y escuelas sobre un aspecto tan importante de la vida afectiva de las personas. Se sigue fomentando la desinformación y criminalizando las consecuencias de esa desinformación. Se sigue deformando la realidad, y se sigue ensuciando el significado de algo tan esencial que es la fuerza que genera la vida.
    Como con tantas otras cosas, la ideología cristiana tiene mucho que ver con esa actitud castradora y denigrante de la sexualidad humana no reproductiva (en el santo matrimonio, como dios manda). El cristianismo, como todas las sectas, iglesias y religiones, bloquea el aprendizaje natural de la sexualidad, la criminaliza y obstruye su comprensión, atribuyéndole unas maldades que sólo se corresponden, en realidad, con la represión y la subsiguiente perversión que sus adeptos preconizan. Porque donde hay represión de la naturaleza humana existe, de manera automática, desvaríos, desviaciones y depravaciones, en algunos casos de carácter muy grave. El objetivo de esa represión no es otro que el del control y el bloqueo de la libertad de los individuos y de los grupos humanos. Porque controlar la sexualidad de las personas es controlar a esas personas, dominando y bloqueando sus ámbitos más privados, íntimos y personales.
    Pues bien, no hablo de abstracciones ni de realidades escondidas o lejanas en el tiempo. Hablo de la actualidad. Porque la Iglesia católica continúa criminalizando la sexualidad ajena, aunque alimentando una insultante permisividad en las depravaciones sexuales propias. Hace pocos días Fernando Sebastián, recientemente nombrado cardenal por el Papa Francisco, insistía en la terrible tesis eclesial de que “la homosexualidad es una deficiencia que se normaliza con tratamiento, como la hipertensión”, cuando la ciencia lleva siglos explicando que la homosexualidad es una condición natural de la especie humana; que siempre ha habido una parte de la población, alrededor de un 10-15%, que es homosexual, y que no pasa nada. Es gente completamente normal, que tiene unas coordenadas sexuales que responden a la natural biodiversidad de la naturaleza misma.
    Me pregunto, al respecto, si el señor cardenal, ya que tiene una fórmula infalible para “curar” la homosexualidad, tiene también otra fórmula infalible para “curar” los múltiples y sistemáticos casos de abuso sexual de menores que se repiten en sus filas. Quizás una pastillita diaria, como en los casos de hipertensión, paliaría una monstruosidad endémica que deja en el camino a miles de víctimas afectadas y traumatizadas de por vida. O me pregunto qué opinión tendrá de la vida sexual de los jerarcas católicos, que Eric Frattini investigó y detalló muy bien en su ensayo “Los Papas y el sexo”.
    Hace también escasos días que circuló por la prensa una noticia que hacía referencia a una afirmación de la presidenta de la Federación de asociaciones provida (esas asociaciones de gente muy religiosa que defiende mucho a los cigotos no nacidos y ataca con saña a muchos otros seres sí nacidos); supuestamente, esta señora había afirmado que “la masturbación es un crimen y una forma de aborto”. Días después esta noticia fue desmentida; afortunadamente, porque la cuestión era de juzgado de guardia, o de sanatorio de reposo. Aunque no se trata de una afirmación muy desconocida para muchos españoles. Desde la Iglesia católica siempre se ha criminalizado la masturbación, y se han emitido crueles mensajes a los adolescentes que, durante muchísimas generaciones, han temido quedarse ciegos, o albinos, o tontos, o vaya usted a saber cuántas barbaridades más. Lo de siempre: “El sexo es sucio y es pecado. El placer es cosa del demonio. La virginidad es la gran virtud. La libertad es una transgresión. La felicidad un atentado. El amor humano es una debilidad.” Vivir es pecado, en definitiva.
    Las consultas de los psicólogos suelen estar, aun hoy en día, repletas de personas reprimidas y afectadas por trastornos emocionales y sexual-afectivos a causa de los mensajes misóginos, coercitivos y opresores que la moral católica sigue difundiendo acerca de la sexualidad. Hablemos, por todo ello, de sexo. Informemos a nuestros hijos de manera natural de los aspectos referentes a la sexualidad humana. Eduquemos a las nuevas generaciones en el aprendizaje sano, responsable y sensato de un ámbito que va a tener una gran importancia en sus vidas, en su afectividad, en su salud y en sus relaciones. Porque el sexo forma parte del amor y de la comunicación profunda entre dos seres humanos; lo que es dañino, para uno mismo y para los demás, es la represión antinatura y la actitud persecutoria, morbosa, sucia e inmoral de los que le coartan y le censuran. Afirmaba Sigmund Freud, gran conocedor de las terribles consecuencias de la insana represión sexual, que la religión es equiparable a una neurosis obsesiva colectiva. Porque, como decía Jorge Luis Borges algunos años después, el mayor pecado que de verdad puede existir es el de no ser feliz por repudiar las cosas de la vida.
    Coral Bravo es Doctora en Filologí
    a

    viernes, 24 de enero de 2014

    DEBERIAN BOICOTEAR A BAYER EN TODO EL MUNDO,SE LES VE QUE SIGUEN SIENDO NAZIS

    Polémicas declaraciones de su consejero delegado

    La farmacéutica Bayer no fabrica medicamentos 'para indios', sólo para los que 'pueden permitírselos'

    Vea unos minutos de la intervención de Dekkers FT-LIVE.COM
    .
    "Nosotros no desarrollamos este medicamento para el mercado indio, lo hemos desarrollado para los pacientes occidentales que pueden permitírselo". Son las palabras del consejero delegado de la farmacéutica alemana Bayer, Marijn Dekkers, en un foro de la industria farmacéutica celebrado el pasado 3 de diciembre en Londres y posteriormente recogidas por la revista semanal Bloomberg Business Week y que han provocado la indignación de muchos.
    Marijn Dekkers.
    Los medicamentos a los que se refiere son tratamientos contra el cáncer, VIH y la diabetes, según fuentes de Business Week citadas por Bloomberg, aunque podría ampliarse hasta 20. Y es que existe una polémica por las nuevas licencias que la India está aplicando sobre la propiedad de las patentes farmacéuticas y que beneficiará a las empresas locales para que fabriquen medicamentos genéricos más baratos y, por tanto, más asequibles para la población.
    "Es esencialmente un robo", afirma Dekkers para referirse a la ley india. Y es que la medida pretende presionar a las grandes farmacéuticas para que bajen los precios, ya que con las nuevas licencias cualquiera podrá fabricar el mismo medicamento pero mucho más barato al no tener que pedir permiso al titular de la patente ni pagar por su uso.
    De lograrse estas nuevas licencias, además de impulsar la industria nacional de medicamentos genéricos, estos medicamentos más baratos ayudarán a la India a satisfacer las necesidades de los ciudadanos con más bajos ingresos. La diabetes afecta a 65 millones de indios, según la Federación Internacional de Diabetes, mientras que el país cuenta con unos 2,1 millones de personas que viven con el VIH, según el Programa Conjunto de las Naciones Unidas.
    La primera empresa en haber conseguido una de estas licencias fue Natco Pharma con la que desarrolló el genérico Nexavar (sorafenib), un anticancerígeno desarrollado por Bayer que pasó a costar en su versión genérica un 97% menos que el original. La farmacéutica alemana decidió denunciar el caso y ahora se encuentra en manos del Tribunal Superior de Justicia de Bombay.
    Las palabras de Dekkers han causado la indignación de muchos. Según Manica Balasegaram, director de la Campaña de Acceso a los Medicamentos (CAME) de Médicos Sin Fronteras, la franqueza de Dekkers resume resume las verdaderas intenciones de la industria farmacéutica multinacional. "Bayer está admitiendo a las claras que los fármacos que desarrollan van a ser deliberadamente repartidos entre sus pacientes más ricos", ha afirmado.
    "Esto es un reflejo de la manera perversa en la que se desarrollan hoy en día los medicamentos. Las compañías farmacéuticas están claramente enfocadas en multiplicar las ganancias y para ello presionan de una manera enormemente agresiva con el objetivo de lograr patentes y elevar los precios", denuncia.
    El protagonista de la polémica se ha visto obligado a matizar sus declaraciones en una carta abierta dirigida a Forbes: "Lamento que lo que una rápida respuesta en el marco de una discusión haya salido a la luz de una manera que yo no pretendía. No puede ser más contrario a lo que yo quiero y lo que hacemos en Bayer", ha dicho.

    jueves, 23 de enero de 2014

    MODALIDADES Y VAIVENES DE LA AUTOESTIMA



    “¿Cuánto valgo?”

    El autor distingue entre cuatro modalidades de autoestima: cuando la autoestima es alta y estable, el sujeto “no necesita defenderla”, ya que su autoestima “se defiende sola”. Cuando es alta pero inestable, el sujeto “percibe como amenazas las críticas y fracasos”. Cuando es baja e inestable, está siempre “a la espera de acontecimientos exteriores que la puedan elevar”. Y cuando es establemente baja, “se dedica a cuidar ese poco que le queda, antes que a desplegarse en busca de más”.

     Por Luis Hornstein *
    La autoestima es un estuario turbulento. De muchos ríos: la infancia, las realizaciones, la trama de relaciones significativas, pero también los proyectos (individuales y colectivos) que desde el futuro nutren el presente. La hacen fluctuar la sensación (real o fantaseada) de ser estimado o rechazado por los demás; el modo en que el ideal del yo evalúa la distancia entre las aspiraciones y los logros. La elevan la satisfacción pulsional aceptable para el ideal y la sublimación. También la imagen de un cuerpo saludable y suficientemente estético. Intentan socavarla, simultáneamente, la pérdida de fuentes de amor, las presiones superyoicas desmesuradas, la incapacidad de satisfacer las expectativas del ideal del yo. Sin olvidar las enfermedades y los cambios corporales indeseados. La autoestima es lo que pienso y siento sobre mí mismo, no lo que piensan o sienten otras personas acerca de mí. Aunque mi familia, mi pareja y mis amigos me amen o me admiren, yo puedo sentirme insignificante. Puedo ofrecer una imagen de seguridad y aplomo y aun así temblar por sentirme inadecuado. Puedo satisfacer expectativas de otros y aun así sentirme un fracasado. El síndrome del impostor es crónico en personas con baja autoestima que piensan que no merecen el reconocimiento logrado. Para ellas, la verdad es otra y en algún momento saldrá a la luz. ¿Quién soy? ¿Cuáles son mis cualidades? ¿Cuáles son mis éxitos y mis fracasos, mis habilidades y mis limitaciones? ¿Cuánto valgo para mí y para la gente que me importa? ¿Merezco el afecto, el amor y respeto de los demás? ¿Estoy trabajando bien? ¿Descuidé a mis personas queridas? ¿Mi vida es acorde con mis valores? Para cada uno hay un entramado de proyectos que son com-partidos o compartibles y que implican el reconocimiento del otro. Ese entramado está siempre renovándose y de él deriva la autoestima. Como los proyectos son muchos y los reconocimientos difieren, es posible tener una buena autoestima en el terreno intelectual y una frágil en lo afectivo. Es difícil que fracasos y logros no irradien sobre otros sectores. Las bases de la autoestima se establecen en la infancia, pero la autoestima va variando en las otras etapas de la vida. Incluso en una misma etapa, puede ser más o menos alta, más o menos estable. La autoestima es alimentada desde el exterior.
    Se podrían comparar las estrategias de inversión con las que usamos para la autoestima. La cantidad y calidad del amor recibido durante nuestros primeros años constituye un capital inicial. Los “grandes inversores”, que disponen de un importante capital de salida, realizan inversiones que suponen cierto riesgo, pero que pueden generar muchos beneficios. Los “pequeños ahorristas” temen perder lo poco que poseen si corren riesgos; invierten con prudencia. De ese modo, sus beneficios están a la altura del riesgo: son bajos. Aplicado a la autoestima, este modelo “financiero” permite, especialmente, comprender por qué las personas con alta y baja autoestima utilizan estrategias distintas. Las primeras tienen una actitud más audaz ante la existencia: corren más riesgos y toman más iniciativas, y por ello obtienen mayores beneficios. Los segundos, en cambio, son más precavidos y prudentes: se muestran reticentes a correr riesgos.
    Distingo cuatro modalidades de autoestima, teniendo en cuenta su nivel y estabilidad: alta y estable, alta e inestable, baja e inestable, baja y estable.
    Cuando la autoestima es alta y estable, las circunstancias exteriores y los acontecimientos de vida corrientes tienen poca influencia sobre la autoestima. El individuo no consagra mucho tiempo ni energía a la defensa o la promoción de su imagen. No necesita defenderla. Su imagen se defiende sola. La excesiva confianza en el propio valor y eficacia podría hacerlo más vulnerable a los peligros si no reconoce límites y rechaza cierta información.
    La autoestima también puede ser alta pero inestable. Aunque elevada, la autoestima de estas personas padece grandes altibajos. Perciben como amenazas las críticas y fracasos. Siempre están pendientes de desafíos o del reconocimiento de los otros. Luchan denodadamente para destacarse, dominar, hacerse querer o admirar. La imagen les reluce, pero no es oro. Cuando se empaña un poco, asoma una inquietante vulnerabilidad. Este perfil es la base de diversos sufrimientos: ira incontrolable, abuso del alcohol y drogas, adicción al trabajo, depresiones, colapsos narcisistas. El éxito es postizo cuando se siente como una prótesis, cuando implica desgaste emocional, ansiedad excesiva y riesgo depresivo. Un sentimiento de fragilidad los inquieta ante las agresiones (reales o imaginarias), por lo que abunda la tentación de huir hacia adelante, de brillar para no dudar.
    La autoestima baja e inestable es vulnerable, a la espera de acontecimientos exteriores que la puedan elevar. Ese sentimiento es frágil y se resiente cuando surgen dificultades. Pagan tributo al juicio de los otros. Su temor a engañarse o engañar a los demás los expone a dudas. La vivencia de impostura transforma los aplausos en dudas constantes acerca del mérito real. Son indecisos por temor a equivocarse. Padecen de una ansiedad permanente en el cumplimiento de sus tareas que los expone a estados depresivos a pesar de “éxitos” notables. Su incomodidad ante el éxito se basa en la contradicción entre la idea que tienen de sí mismos y la mirada de los otros.
    Cuando la autoestima es baja y estable, las personas se dedican más a cuidar ese poco que les queda que a desplegarse en busca de más; en otras palabras, más a prevenir fracasos que a intentar un logro. Niños criados en hogares demasiado tristes, caóticos o negligentes probablemente serán adultos con una visión derrotista, que no esperarán ningún estímulo o interés de los otros. Este riesgo es mayor para los hijos de padres ineptos (inmaduros, consumidores de drogas, deprimidos o carentes de objetivos). La autoestima se ve así poco afectada por los acontecimientos exteriores favorables. Están resignados y hacen pocos esfuerzos para valorarse a sus propios ojos o a los de los demás. Si no se sienten queridos, tenderán a replegarse en lugar de renovar vínculos sociales satisfactorios. Si creen haber fracasado, tenderán al autorreproche y a paralizarse. En personas con baja autoestima predominan sufrimientos vinculados con emociones negativas (vergüenza, cólera, inquietud, tristeza, envidia) y padecen de un sentimiento de vulnerabilidad al sentirse amenazadas por las vicisitudes de la vida cotidiana.
    Los sujetos con autoestima equilibrada soportan una evaluación, mientras que los de baja exigen aprobación. No se trata de miedo al fracaso, sino de alergia al fracaso. Cuando la autoestima es baja, disminuye la resistencia frente a las adversidades y las personas se atascan en escollos superables. Los déficit en la autoestima no suponen incapacidad para logros, ya que se puede tener el talento y empuje necesarios para conseguirlos. Sin embargo, una baja autoestima disminuye la capacidad de alegrarse con sus logros, que siempre serán vivenciados como insuficientes. Prefieren tener un lugarcito asegurado en un grupo poco valorizado socialmente a esforzarse para defender un lugar en un grupo competitivo. Están dispuestos a compartir los éxitos grupales y encuentran allí la seguridad de una dilución de las responsabilidades si las cosas terminan mal.
    Una baja autoestima, sin embargo, tiene aspectos beneficiosos porque admite puntos de vista diferentes de los propios. Por el contrario, una elevada autoestima puede hacer que el sujeto no escuche las informaciones del entorno; y si bien soportan mejor los fracasos, los atribuyen a causas ajenas a ellos mismos. Para evitar cuestionamientos, suelen rodearse de halagadores, lo que fomenta actitudes omnipotentes.
    La autoestima necesita estrategias de sostenimiento, desarrollo y protección. Algunos necesitan enormes esfuerzos para protegerla: negación de la realidad, huida o evasión, agresividad hacia los demás. Sacrifican mucho de la calidad de vida y se torturan ante exigencias por expectativas propias y ajenas. ¿Cómo sobreponerse al temor y afrontar lo nuevo? Entrenándose con frustraciones que no los tumben y con gratificaciones que los compensen, aunque no sean inmediatas, aunque sean promesas. Las personas autoevalúan su habilidad en la ejecución de tareas, su concordancia con los patrones éticos y estéticos, la forma en que otros las aman o aceptan y el grado de poder que ejercen.
    * Texto extractado del trabajo “Sufrimientos y algo más”, incluido en el libro Los sufrimientos. 10 psicoanalistas-10 enfoques, de Hugo Lerner (comp.).

    CALAVERA NO CHILLA

    ¿Eres gallo o búho? Tus genes determi-nan tus hábitos nocturnos.

    Tengas la edad que tengas, serán tus padres -y su herencia genética- quienes te indiquen a qué hora has de irte a la cama

    Algunos son madrugadores y diligentes y otros trasnochadores y fiesteros. Llegadas las once de la noche hay quien ya se encuentra en el quinto sueño y, en cambio, para otros comienza su pico elevado de actividad diaria. Tanto si eres perezoso y te cuesta levantarte temprano, como si te metes en la cama casi con las gallinas, puede que no sea culpa tuya, ni la de tu personalidad ni la de tu trabajo, sino la de tus genes.
    Expertos de la Universidad de California certifican que nuestra composición genética podría determinar nuestros hábitos y ritmos diarios. En este sentido, el neurogenetista Louis Ptacek advierte de que «nos guste o no, nuestros padres nos dicen cuándo tenemos que irnos a la cama según los genes que nos dieron», tal y como publica la BBC.
    De este modo, los científicos han descubierto la importancia de entender el cronotipo de una persona, esto es, la hora del día en que funcionan mejor. Todos tenemos un reloj interno que se reseta a diario por la luz y que está compuesto por miles de células nerviosas localizadas en el hipotálamo. Es aquí donde se controlan todo tipo de funciones corporales, desde la liberación de hormonas hasta la regulación de la temperatura.

    Una mutación

    Podríamos creer que desde que el día en la Tierra dura 24 horas, todos seguimos los mismos horarios y ritmos de vida. Pero eso no es así. Hay quien es más gallo y quien es más búho. Según la investigación de la Universidad de California, los familiares de los búhos y los gallos que presentan el Síndrome de la Fase del Sueño Retrasado (SFSR) y el Síndrome de la Fase del Sueño Anticipado (SFSR) tienen una mutación diferente en el mismo gen, cerca del cromosoma 2.
    El doctor Louis Pateck estuvo estudiando esta enfermedad en el caso de Rick Neubig, un profesor de farmacología en Michigan con sueño anticipado. «Es más fácil para mí que para otros madrugar por las mañanas. En mi familia es muy común. Mi madre nos despertaba a las cuatro de la mañana para irnos de vacaciones y mi hija se levanta muy temprano para hacer ejercicio», confiesa Neubig.
    Por su parte, el profesor Derk-Jan Dijk, jefe del Instituto de Investigación para el Sueño de laUniversidad de Surrey añade a este estudio: «Si tienes un reloj rápido, te gusta hacer las cosas temprano, si tienes un reloj lento, tu actividad será más nocturna».
    ¿Tú eres de los que dependen del despertador para levantarse? Pregunta a tus padres e identificarás qué ave eres.

    miércoles, 22 de enero de 2014

    PARIRAS SIN DOLOR

    Josep Maria Lailla: «El parto

     vaginal siempre es la mejor

     opción»


    El presidente de la Sociedad Española de Ginecología rompe mitos sobre la seguridad de dar a luz por cesárea

    Aunque muchas imaginan cómo será, un parto no se puede predecir. La cesárea, que históricamente se ha visto como una opción segura y que han vivido muchas caras conocidas como Shakira, Victoria Beckham o la recién estrenada mamá Sara Carbonero, también tiene sus riesgos. Josep Maria Lailla, presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), rompe mitos acerca de esta intervención y exige a las madres que piensen más en el feto.
    -¿Han crecido las cesáreas en España?
    -Las cifras se mantienen desde hace dos años en los hospitales públicos españoles: suponen entre el 21 y 23%, pero cada vez hay más autonomías, como el País Vasco, con un 12%, o Navarra, con casi un 16%, que lo están reduciendo gracias a un mejor control del embarazo. La cesárea ya no es un arma de la medecina defensiva. A nivel de hospital privado la incidencia es mayor, pero por motivos muy diversos.
    -¿Y las cesáreas a demanda han ido a más?
    -No. Hay pacientes que la solicitan basándose en el principio de autonomía, pero el médico puede aducir el principio de no maledicencia, que está al mismo nivel. A pesar de que la tenemos muy por la mano y a pesar de que se trata de una intervención sencilla, debemos reconocer que el porcentaje de la morbilidad, los riesgos y secuelas que pueden quedar, en una cesárea, son muy superiores al de un parto vaginal normal.
    -¿Puede que algunas madres quieran la cesárea porque ofrece una mejor recuperación para la madre?
    -No le veo relación. No olvidemos que es una intervención quirúrgica en la que hay una anestesia más profunda, hay que abrir el abdomen y hay un sangrado superior. Lo tenemos muy por la mano y lo minimizamos pero no deja de ser un hecho quirúrgico. Además, la recuperación es algo más lenta, aunque no mucho peor que en los partos normales.
    -¿Es cada vez más habitual pedir una liposucción junto a la cesárea?
    -Para nosotros, las excentricidades nunca deben ser la norma en medicina. La SEGO nunca apoyará asociaciones quirúrgicas a una cirugía tan seria como la cesárea que no tengan una justificación médica.
    -Y el bebé, ¿sufre menos?
    -Que la cesárea es lo mejor para el bebé no es cierto. La vía natural para nacer y la mejor para los recién nacidos es la vaginal, aunque pueden surgir complicaciones. En todo caso, también hay muchas patologías fetales o neotales debido al parto por cesárea. Por ejemplo, el niño no sufre de falta de oxigenación, pero sí que puede tener más trastornos respiratorios postnatales.
    -¿Qué le recomienda a la madre que se plantea tener un hijo por vía abdominal?
    -La paciente suele tener la información sobre el parto a partir de una amiga o de Google. El deber de un médico es explicar, razonar las técnicas médicas y a partir de aquí la madre debe pensarlo bien. Y el médico defenderá siempre la opción menos arriesgada, que en casos normales siempre será el parto por vía vaginal.

    «Las madres tienen que ir al ginecólogo sin el "yo quiero..."»