domingo, 16 de febrero de 2014

LOS TROLOS NACEN O SE HACEN


ENTREVISTA Dick Swaab

'La orientación sexual se determina en el útero'

Dick Swaab: 'La orientación sexual se determina en el útero' SERGIO GONZÁLEZ
Esta semana, en una pequeña tertulia en la residencia del embajador de Holanda en España, el neurólogo Dick Swaab (Ámsterdam, 1944) mostraba una foto de sus hijos cuando eran pequeños: la niña entretenida con unas muñecas y el chico con un coche. A continuación, mostró la misma escena pero protagonizada por dos monos, hembra y macho. Las preferencias de unos y otras por unos juguetes y no otros, explicó, no tienen nada que ver con el ambiente o la educación recibida de los padres, sino con las preferencias del cerebro femenino por los rostros (las muñecas) y por los objetos en movimiento (los coches) en el caso del cerebro masculino.
Swaab ha visitado esta semana Madrid invitado a los 'Diálogos por la Ciencia' que organiza la Obra Social La Caixa para presentar su best seller Somos nuestro cerebro (Plataforma actual), un libro que lleva vendidos más de 400.000 ejemplares en Holanda y al que acompaña la polémica desde su publicación por sus puntos de vista sobre la homosexualidad o la religión, entre otras cuestiones. "Sé cuántos se han vendido, pero no cuántos de los lectores lo han acabado o comprendido", bromea con EL MUNDO ante las más de 600 páginas de su manuscrito.
Probablemente uno de los aspectos más controvertidos de su libro es el que indica que la orientación sexual se determina durante la gestación del embrión en el embarazo.
La orientación sexual del individuo se determina en el útero materno por una serie de factores. Un 50% de ellos son genéticos y los otros son interacciones entre las hormonas y las células en el cerebro en desarrollo. Puede haber muchos factores implicados, también externos. Como el estrés de la madre durante la gestación, que segrega altos niveles de hormonas como el cortisol que atraviesan la placenta e interactuan con las hormonas del cerebro en desarrollo, también el tabaco (la nicotina también afecta al cerebro en desarrollo), ciertos fármacos, compuestos de tipo hormonal... Hay otro factor interesante que también influye: el número de hijos varones nacidos antes que tú. Es una cuestión inmunológica, cuando la madre está embarazada de un niño, éste genera una proteína que el organismo de la madre reconoce como extraña, y produce anticuerpos contra este compuesto que reconoce como extraño. Cuantos más hijos varones haya tenido, más eficientes son esos anticuerpos y eso influye en la orientación sexual del cerebro del niño en desarrollo.
Sus puntos de vista sobre la homosexualidad han sido criticados por quienes consideran que se trata de una manera de 'patologizar' o medicalizar la cuestión.
La ciencia es una búsqueda de la verdad. En los años 60 ó 70 se creía que la homosexualidad era fruto de una madre dominante, era la madre a la que se patologizaba sin ningúna razón. Ahora sabemos que la base está en el cerebro, hay variabilidad en todo lo que hacemos, todos nuestros potenciales. La variabilidad es el motor de la evolución. Hay variabilidad en todos los aspectos del comportamiento, y debería aceptarse. Nada más lejos de patologizar, sino aceptar que la gente es diferente, que hay que proteger esas diferencias y permitir a cada uno vivir de acuerdo a lo que marca nuestro cerebro.
Algunos colegas argumentan que sus afirmaciones no se han replicado en otros ensayos, que no hay evidencias científicas suficientes.
Sí, hay estudios que demuestran eso. No estoy muy de acuerdo con esa afirmación. Además, se demuestra también porque la gente ha intentado corregir la homosexualidad de diversas maneras hasta la fecha sin éxito. Se ha tratado con hormonas, castración, trasplante de testículos, psicoanálisis, compuestos como la apomorfina... También se ha encarcelado a la gente, pero nada de esto logra cambiar la orientación sexual. Hay otra línea de investigación más reciente, sobre los hijos adoptados de parejas homosexuales, y se ha demostrado que criar a un niño en este entorno no influye en su orientación sexual, porque todo está programado desde muy temprano en el desarrollo cerebral.
Según esos puntos de vista, ¿no hay nada entonces que podamos hacer para cambiar lo que viene escrito de serie en nuestro cerebro? ¿Nada que la educación o el ambiente social puedan aportar?
No es una cuestión de nada, pero la orientación sexual no se puede influenciar después del nacimiento. Por supuesto que todo lo que aprendemos cambia nuestro cerebro, nuestras sinapsis. El cerebro está cambiando por todo lo que aprendemos, lo que hacemos, lo que vemos, lo que pensamos... el cerebro tiene una cierta plasticidad, pero para algunos comportamientos -como la orientación sexual- no hay esa plasticidad. Igual que la identidad de género. Si eres hombre o mujer está escrito en el cerebro desde que nacemos, y los niños pueden tener fuertes convicciones a la edad de dos o cinco años de que han nacido en un cuerpo equivocado, sin que se pueda hacer nada más que cambiar ese cuerpo, el cerebro no se puede cambiar, me refiero a la transexualidad.
También ha dicho que hay diferencias físicas entre el cerebro de un hombre y una mujer. ¿Cuáles son?
Hay diferencias a todos los niveles. Los genes del cromosoma Y de los varones están ya expresados en todo el cerebro masculino desde la segunda mitad del embarazo, por lo que hay diferencias moleculares, funcionales, también de la conexión entre los hemisferios izquierdo y derecho, que es mayor entre las mujeres. Ellas son capaces de combinar distintas piezas de información para llegar a conclusiones, ésa es la base de la intuición femenina, son mejores en la interacción social, el lenguaje, mientras que los hombres son más capaces de focalizar y centrarse en un aspecto. En todos los niveles, del molecular al tamaño, hay muchas diferencias entre hombres y mujeres.
¿Qué hay sobre la inteligencia? ¿Hay una especie de gen de la inteligencia?
El cociente intelectual [IQ en inglés] es un 88% genético, por eso es importante elegir bien a tus padres. La inteligencia es el producto de todos los genes que componen el cerebro, no hay un gen de la inteligencia. Es la forma en que el cerebro reacciona al entorno y soluciona los problemas.
¿Pero hay algo que las madres puedan hacer durante el embarazo para que sus hijos sean más inteligentes?
Las madres pueden hacer mucho para evitar daños, dejar de usar fármacos que no sean absolutamente necesarios, evitar el tabaco, el alcohol, la contaminación... Todo eso es muy importante para el desarrollo del cerebro en el útero. También se puede ejercitar el cerebro después de nacer si el niño nace en un entorno sano y estimulante, la estimulación es ejercicio para el cerebro. El niño tiene unos potenciales que debe desarrollar, en base a la estimulación que recibe de su entorno. Si crece por ejemplo en un hogar bilingüe, se puede retrasar hasta cuatro años la aparición del Alzheimer. Se pospone porque estás estimulando el cerebro con las dos lenguas. Una buena educación, un trabajo interesante y mantenerte activo hasta una edad tardía son algunas cosas que se pueden hacer para mantener tu cerebro intacto.
De alguna manera admite entonces que el entorno es importante.
Sí, yo no he dicho lo contrario. Pero sí hay cosas importantes que están programadas en el cerebro en el momento de nacer y que no se pueden cambiar después. Tenemos memorias, cambiando todos los días, pero son cambios microscópicos, la plasticidad es muy limitada en algunas cuestiones.

EL NEOFRANQUISMO LA CAGA

Varapalo de los colegios médicos a la reforma de la Ley del Aborto

  • La Organización Médica Colegial censura en un informe la supresión del supuesto de aborto por malformación fetal
  • "La mujer que decide abortar no ha de ser considerada ni definida de antemano como una enferma mental", sostiene


Protesta contra la futura Ley del Aborto.  R.M.
Protesta contra la futura Ley del Aborto. R.M.
La Organización Médica Colegial (OMC) ha pedido este sábado que la nueva ley del aborto incluya el supuesto de malformación grave o enfermedad incompatible con la vida del feto para que la mujer pueda someterse a la interrupción involuntaria del embarazo.

La Asamblea General de la OMC, que representa a todos los colegios médicos de España, ha aprobado una declaración sobre el anteproyecto de ley que impulsa el Gobierno en la que recuerda que los poderes públicos son responsables de conciliar sensibilidades diferentes.

"La mujer que decide abortar no ha de ser considerada ni definida de antemano como una enferma mental", sostienen, a la vez que consideran que la responsabilidad de certificar por parte de dos psiquiatras un grave peligro para su salud psíquica como condición para interrumpir el embarazo "queda en manos del criterio de cada profesional".

La OMC manifiesta ser consciente de la "inequidad" que puede derivarse por la transposición de la directiva europea de asistencia sanitaria, que permitirá que cualquier española que desee abortar en los plazos que establecen los respectivos países de la Unión Europea, salvo Irlanda y Malta, pueda hacerlo si asume su coste.

Los médicos piden introducir en la nueva ley que al menos el padre o la madre de la menor de 16 y 17 años sean informados de la decisión de su hija de interrumpir su embarazo y que solo se obvie esta información cuando alegue fundadamente (certificado por los servicios sociales) que provocará un conflicto grave (peligro cierto de violencia familiar, amenazas, coacciones, malos tratos o situación de desarraigo o desamparo).

Además, aboga por una educación sexual y reproductiva "decidida" y el acceso gratuito a la píldora de emergencia (del día después) en los centros de salud y de orientación familiar.

"Es necesario promocionar y favorecer activamente políticas específicas y de apoyo económico a la maternidad responsable y especialmente a familias con hijos con minusvalías y necesidades de cuidados específicos", prosigue dicho informe.

La OMC recuerda que los médicos no pueden negar, ocultar o manipular información para influir en la decisión de la madre sobre la continuidad de su embarazo, por lo que la objeción de conciencia del médico se puede admitir en acciones directas pero no en actuaciones indirectas.

Los colegios médicos consideran que la ley debería especificar que la interrupción voluntaria del embarazo debe ser realizada "por personal sanitario cualificado parta ello".
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jueves, 13 de febrero de 2014

LOS FINOLIS DEL AFANO...

 
NUEVO VARAPALO JUDICIAL CONTRA LA COMUNIDAD DE MADRID
 
Lamelas, Aguirre y Güemes en el hospital del Henares.Lamelas, Aguirre y Güemes en el hospital del Henares. EFE

La Justicia avala investigar si el Gobierno de Madrid cometió 7 delitos al privatizar hospitales

ALICIA GUTIÉRREZ / 
La Audiencia Provincial de Madrid acaba de respaldar la decisión del juez Marcelino Sexmero de investigar si hubo delito en la primera fase de privatización sanitaria acometida por el Gobierno de Madrid. El auto asesta un golpe al Gobierno regional, a Lamela y a Capio cuando afirma que la resolución de juez Sexmero, que abrió diligencias tras la querella de la asociación de facultativos Afem, fue "impecable". 

CON MAS FRIO,MAS DERRAMES CEREBRALES

Acidentes vasculares cerebrais podem estar associados a mudanças no clima

Temperaturas médias anuais mais baixas foram relacionadas a internações por AVC seguidos de morte


Alterações de temperatura podem elevar o risco de uma pessoa sofrer um acidente vascular cerebral (AVC), especialmente quando está mais frio, alertam os pesquisadores. Um novo estudo constatou que os seres humanos têm mais probabilidade de ter um AVC e morrer em decorrência dele em ambientes onde há grandes mudanças na temperatura e alta umidade. A pesquisa foi apresentada em uma conferência internacional sobre o tema, realizada pela American Stroke Association, em San Diego.
Entretanto, o clima mais quente reduz o risco de se precisar de um tratamento hospitalar e melhora as chances de sobrevivência. Já temperaturas mais baixas podem provocar acidentes vasculares devido à exposição ao frio, o que pode acarretar desde aumento da pressão arterial e a retração dos vasos sanguíneos, o que resultaria na coagulação de plaquetas.
A chefe da pesquisa, Judith Lichtman, professora associada de Epidemiologia na Escola Yale de Saúde Pública, declarou: “O clima não é algo ao qual as pessoas costumem associar ao risco de AVC, mas descobrimos que as condições climáticas estão entre os múltiplos fatores associados a estas internações”.
A equipe dela examinou uma amostra nacional de 134.510 pessoas acima dos 18 anos que foram internadas em hospitais entre 2009 e 2010 para tratamento de acidente vascular cerebral isquêmico – o tipo mais comum, causado por um coágulo sanguíneo que bloqueia o fluxo de sangue levado para o cérebro.
Eles compararam as informações com dados sobre o clima, incluindo temperatura e ponto de orvalho - indicando maior umidade do ar - à época. Os pesquisadores descobriram que grandes variações diárias de temperatura e maior umidade média foram associadas com taxas altas de hospitalização.
As temperaturas médias anuais mais baixas foram relacionadas a internações por acidentes vasculares seguidos de morte, segundo o estudo. "Pesquisas futuras são necessárias para entender melhor a causa e o efeito de alterações nas condições climáticas, bem como para explorar potenciais mecanismos para essa associação", disse Judith Lichtman.

miércoles, 12 de febrero de 2014

MI COÑO,TU COÑO

Por: Diana López Varela
Es bastante probable que a simple vista parezca que tengo un coño normal: tiene sus labios (internos y externos), su clítoris justo encima, su vagina en medio, su vello púbico (más del que me gustaría)… absolutamente nada con lo que sorprender al personal (con el gustazo que tiene que dar ser hermafrodita). Pero, desde mi punto de vista, mi coño tiene una particularidad bestial: es mío, y yo decido lo que entra y lo que sale de él.
Cuando una mujer es consciente de su sexualidad y de su cuerpo, que no es ni más ni menos que una parte importantísima de su vida, sabrá qué tiene que hacer con su coño. Del mismo modo en que aprendimos a no meter los dedos en los enchufes (sinceramente, no conozco ningún caso de muerte por choque eléctrico) o a no echar las piernas a la vía del tren, sabemos lo que hacer con nuestros órganos sexuales. Cualquier mujer inteligente, que sepa utilizar sus manos y sus piernas y alimentarse solita sabrá cómo utilizar su coño. Las mujeres, señor Ministro, no somos deficientes por defecto. Puede que usted haya tenido malas experiencias, pero le advierto que abusar de una persona deficiente no está bien visto. Ni siquiera en España.
Dicho esto, yo me considero una mujer competente, autónoma y lo suficientemente adulta como para saber si quiero procrear o no. Del mismo modo, considero que absolutamente todas las mujeres que conozco y con las que tengo relación: mis amigas, mis compañeras de trabajo, la dependienta del Zara, la de la gasolinera, la contable de mi padre, mi madre o mis cuñadas, están sobradamente capacitadas para saber qué hacer con sus respectivos coños. Lo cual, además, no deja de ser una decisión personal que de ninguna manera me afecta a mí. Bastante trabajo me da el mío (depilaciones, citologías, menstruaciones…) cómo para preocuparme del de la vecina.
Pero partiendo cómo partimos del principio de que la inmensa mayoría de la población española es medianamente inteligente me pregunto yo qué coño –con perdón- le importará a usted señor Ministro, a la Iglesia y a la panda de fachas que pasean carteles asquerosos mientras defienden guerras que matan a niños (de los carne y hueso), lo que sale de MI COÑO.
Porque yo follo con quien quiero, Alberto. Y cómo quiero. Como soy una mujer inteligente, utilizo métodos de anticoncepción que, dicho sea de paso, son una barrera contra las indeseables enfermedades de trasmisión sexual. Sepa también, que prácticamente ningún hombre –inteligente, a mi entender- con el que me he acostado se negaría a tener sexo sin protección la primera noche. Y que algunos hombres –inteligentes, por supuesto-, lo pidieron expresamente. Si yo, nublada por el calentamiento o por el amor que sentía hacia esa persona, hubiese cedido y hubiese aceptado mantener relaciones sin preservativo quizá me hubiese quedado embarazada. Quizá también me podría haber quedado embarazada con mi pareja, por haber jugado algún día más de la cuenta –las relaciones son un juego de dos, a mí la masturbación no suele embarazarme-, porque falló el método anticonceptivo –fallan, se lo aseguro- o porque esa persona me obligó a hacerlo. Afortunadamente, a mí no me ha pasado. Pero si me hubiese pasado, yo, mujer inteligente, hubiese querido abortar.
¿Sabe por qué? Tengo 27 años, he estudiado, soy profesional y NO quiero ser madre en estos momentos. Además, creo que tengo derecho a equivocarme como usted y como alguno de sus cuatro hijos, que, seguro, alguna vez debieron de haber practicado sexo sin haber convertido ese polvo en un ser humano.
Tengo derecho a abortar sin ser estigmatizada por ello y a hacerlo en las condiciones médico-sanitarias que se esperan de un país europeo en el año 2014. Tengo derecho a no joderme la vida porque un día algo salió mal y ni usted, ni mis padres, ni un cura, ni un psiquiatra ni el mismísimo Dios aparecido en la Tierra pueden negarme mi derecho a decidir lo que sale de MI coño.
Porque entonces, cuando yo y otras mujeres demos a luz, y en el hipotético caso de que todo saliese bien, tendrían usted y su gobierno que hacerse cargo de todos los hijos no deseados que llevan mala vida porque sus padres simplemente, no estaban preparados. O no podían darle un hogar. O no se conocían casi entre ellos. O no podían alimentarlos correctamente, o comprarles sus medicinas. Cosa, que, como bien sabrá, pasa cada día en España. Una nación que tiene el vergonzoso honor de tener a casi un 30 por ciento de la población infantil viviendo bajo el umbral de la pobreza, sólo por detrás de Bulgaria y Rumanía en el conjunto de los 27 países de la Unión Europea.
¿Sabe usted, señor Ministro, cuántos niños hay tirados ahora mismo en las calles de España? ¿O sin calefacción? ¿Y sabe los que comen todos los días lo mismo? ¿Se ha preocupado de conocer a aquellos que llevan los zapatos rotos al colegio? ¿Y a los que no han podido comprar un abrigo este año? ¿No le dan pena? A mí, sí. Lo que no me da pena es un embrión de pocas semanas que, sintiéndolo mucho señor Ministro, ni siente ni padece y que, efectivamente, podría convertirse en algo mucho más importante y entonces sí –y no antes- merecería toda su atención y la de su gobierno. Mientras tanto, amantes como son de la vida, deberían de preocuparse de que yo y el resto de las mujeres de este país tengamos una vida digna, estemos sanas y traigamos hijos deseados al mundo que tendremos que cuidar, inteligentemente, el resto de nuestras vidas.
A veces cuando lo escucho, señor Ministro, me hace sentir usted como mi gata. Le contaré que he tenido que esterilizarla porque la pobre no dejaba de traer hijos al mundo que no podía mantener, ni yo tampoco. Ella, simplemente, se acostaba con varones sin saber lo que hacía ni sus consecuencias. Tuvo dos partos múltiples. Como mi gata es un animal, si yo hubiese querido habría abandonado a todas esas crías, o las habría matado –qué más da, son gatos- Pero no hice eso, me preocupé de cuidar a cada uno de esos gatitos y de buscarles un hogar donde los quisiesen. Me preocupé, además, de llevar a mi gata al veterinario cuando enfermó después del parto –y de pagarlo-. Y después, me responsabilicé de que mi preciosa gata no volviese a quedarse embarazada otra vez. Porque no me gusta abandonar a los animales. Y menos, a las personas. Ojalá ustedes cuidasen a las ciudadanas de este país tanto como yo a mi gata.

DA IGUAL,LOS FABRICANTES DE MAMOGRAFOS INUNDARON EL MUNDO Y SE HICIERON DE PASTA CON LA GILADA

UN NUEVO ESTUDIO pide eliminar la prueba

Uno de cada cinco cánceres detectados en una mamografía se trata innecesariamente

    Aunque el escáner mamográfico, tal como hoy lo conocemos, se empezó a generalizar hace ya más de treinta años, es un procedimiento que sigue rodeado de una gran polémica en los círculos médicos. Las dudas sobre su utilidad no son nuevas, pero un nuevo estudio, publicado esta semana en The British Medical Journal, parece dar el espaldarazo definitivo a los médicos que piensan que los escáneres mamográficos universales deberían retirarse de la cartera de servicios de salud.
    La investigación es la más larga y meticulosa que se ha realizado nunca sobre el asunto. Han participado 90.000 mujeres canadienses durante 25 años, que se sometieron, aleatoriamente, a mamografías y exámenes táctiles de los senos. Y sus conclusiones son contundentes: uno de cada cinco cánceres que se detectan en una mamografía no suponen un peligro real para la salud de la mujer, pero aun así se tratan con quimioterapia, radioterapia o cirugía.
    Las mamografías podían tener sentido antes de la aparición de fármacos como el tamoxifen, pero en la actualidad es peor el remedio que la enfermedadSegún los investigadores, a día de hoy, no reporta ninguna ventaja detectar un tumor antes de que sea lo suficientemente grande como para que la mujer lo reconozca al tocarlo. Aunque numerosos estudios anteriores llegaron a la conclusión de que la implantación sistemática de los escáneres mamográficos reducía la mortalidad, el doctor Mette Kalager, epidemiologista de la Universidad de Oslo, y autor de un editorial que acompaña el estudio, cree que muchos de ellos no se realizaron correctamente, pues no se respetó la aleatoriedad exigible en todo ensayo clínico.
    Kalager apunta que las mamografías podían tener sentido antes de la aparición de fármacos como el tamoxifen, que reduce significativamente la mortalidad por cáncer de mama, pero en la actualidad es peor el remedio que la enfermedad. Además, las mujeres de hoy en día –al menos en Canadá– son más conscientes del peligro que conlleva padecer un cáncer de mama y es más difícil que hace unas décadas que pasen por alto un bulto en el pecho.
    El peligro del sobrediagnóstico
    La importancia del estudio canadiense no sólo reside en que pone en duda la eficacia de las mamografías, lo más destacable es que alerta del peligro que conlleva el sobrediagnóstico que, según los investigadores, está mucho más extendido de lo que se pensaba. Muchos cánceres que se detectan en las mamografías crecen lento, no crecen o, incluso, acaban desapareciendo, por lo que no requerirían tratamiento. Pero, al ser detectados, es imposible saber si acabarán siendo peligrosos, por lo que muchas mujeres que no deberían tener nada que temer acaban en la planta de oncología de un hospital.
    El sobrediagnóstico empuja a las mujeres a sufrir intervenciones inútilesEl doctor Anthony B. Miller, investigador de la Universidad de Toronto y autor principal del estudio, apunta que, si se incluyen las mamografías en las que se detecta un carcinoma ductal in situ (CDIS) –la forma más frecuente de cáncer de mama, que no es invasor en mujeres y no siempre revierte peligro–, el sobrediagnóstico alcanza a uno de cada tres cánceres.
    El CDIS es imposible de detectar con el tacto y sólo aparece en las mamografías. Aunque tan sólo el 30% de las pacientes con CDIS acaban desarrollando un cáncer de mama invasivo, en un promedio de 10 años a partir del diagnóstico inicial, la mayoría acaban sometiéndose a radioterapia o a una mastectomía.
    Sólo Suiza planea reducir los escáneres mamográficos
    Pese a que la evidencia científica en contra de las mamografías preventivas es cada vez más solida, sólo un país del mundo está pensando seriamente en dejar de recomendar la intervención a todas las mujeres mayores de 50 años –a las que el Observatorio Europeo del Cáncer aconseja someterse a la prueba cada dos o tres años–. Se trata de Suiza, donde un panel de expertos establecido por los ministerios cantonales de salud ha recomendado cancelar las revisiones mamográficas sistemáticas.
    Según ha explicado el doctor Peter Juni, miembro del Swiss Medical Board, en The New York Times, una cosa es que las mamografías no tengan un impacto significativo en la reducción total de la mortalidad por cáncer de mama y otra es que aumenten el sobrediagnóstico y empujen a las mujeres a sufrir intervenciones inútiles, como están demostrando los nuevos estudios.
    El diagnóstico precoz hace que haya menor necesidad de servicios asistenciales y evita a los pacientes pasar por quimioterapiaPese a la contundencia de los últimos estudios publicados sobre el tema, la comunidad médica sigue dividida. El doctor Antonio Llombart, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Arnau de Villanova (Valencia) y vocal de la Sociedad Española de Oncología Médica, reconoció a El Confidencial que el debate sobre la conveniencia de realizar mamografías poblaciones es “tremendamente complicado”. Pero en su opinión, de momento, las mamografías son útiles.
    Para Llombart es mejor someter a toda la población a mamografías que no hacer nada pues, pese a que estadísticamente no parece alterar la tasa de mortalidad, la prueba sí funciona a nivel individual y permite la detección precoz de tumores que, si se vieran más tarde, tendrían un coste mucho mayor para el sistema sanitario. “Los tumores avanzados”, explica Llombart, “tienen una tasa del 88% de curabilidad, pero el coste del tratamiento es muy elevado, no sólo a nivel humano, también económico, pues cuesta unos 100.000 euros al año. El diagnóstico precoz hace que haya menor necesidad de servicios asistenciales y evita a los pacientes pasar por quimioterapia”.
    Parece que el debate seguirá abierto, pero las evidencias inclinan cada vez más la balanza hacia un lado.

    martes, 11 de febrero de 2014

    MEDICOS QUE CURAN O MEDICOS QUE GANAN ...GUITA

    La pedagogía de los médicos cubanos

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     Por Emir Sader


    “Las médicas cubanas se parecen a empleadas domésticas.” La afirmación, la más expresiva de una ola de expresiones de intolerancia y discriminación racista, hecha por una periodista brasileña de derecha, representa, sin darse cuenta, el más significativo elogio a Cuba.
    Frente a las necesidades de atención médica de su población, el gobierno brasileño, después de convocar a médicos de ese país a ocupar los puestos en las regiones del país con más necesidades y menor atención, hizo un convenio con el gobierno de Cuba para traer a Brasil a miles de médicos –ya han llegado más de seis mil– del país que incuestionablemente tiene una de las mejores medicinas sociales del mundo. Los extraordinarios –más todavía por el nivel de desarrollo económico del país– índices de salud de la población cubana –de la mortalidad infantil a la expectativa de vida al nacer, pasando por todo y cualquier criterio que se analice– lo confirman.
    Ese convenio, que podría pasar simplemente por uno más entre Brasil y Cuba, generó una ola de reacciones que ha promovido un diagnóstico social de una y de otra sociedad, inédito y de una profundidad inesperada. Empezando por los mismos médicos brasileños, en su gran mayoría formados en universidades públicas brasileñas –las mejores del país—, pero que no tienen que entregar ninguna contraparte a la sociedad que los ha formado, de forma gratuita. A menudo concluyen sus cursos y abren consultorios en los barrios mejor situados de las grandes ciudades brasileñas, para atender a una clientela de gran poder adquisitivo.
    Como resultado, el mapa de las enfermedades del país y el de la ubicación de los médicos suele ser brutalmente desencontrado, prácticamente lo opuesto: donde están las enfermedades no están los médicos; donde están los médicos, no están las enfermedades.
    Aun así, después de negarse a ir atender a la población más pobre –la gran mayoría, en el país todavía el más desi-gual, a pesar de los inmensos avances de la última década, del continente más desigual del mundo—, han intentado impedir que el gobierno brasileño trajera médicos de afuera del país –de otros países también, además de Cuba—, para atender a su población. Han hecho manifestaciones callejeras, han intentado crear situaciones de malestar con los médicos cubanos, han intentado desarrollar campañas en contra de la reelección de Dilma Rousseff, creyendo disponer de autoridad política sobre sus pacientes.
    La declaración con que empieza este artículo se inscribe en ese escenario de elitismo y falta de sensibilidad social de médicos brasileños. La frase, que pretende descalificar a médicas cubanas, porque en lugar de la imagen del médico hombre, blanco, con fisonomía de los doctores de las películas de Hollywood, son personas nacidas del pueblo cubano, se revela como un inmenso elogio de la sociedad cubana y en una dura crítica de la brasileña. Mujeres de origen popular, que en Brasil serían empleadas domésticas en Cuba es normal que puedan formarse como médicas y salir a expresar su solidaridad con otros pueblos, necesitados de profesionales que Cuba logra formar en exceso para las necesidades de su país.
    Esa reversión del sentido de la frase se dio también en el plan más general de la sociedad brasileña que, confundida al inicio, muy rápidamente reaccionó de forma muy positiva y más del 80 por ciento apoya activamente la venida de los médicos cubanos a Brasil. Por las necesidades que pasaron a ser atendidas por los médicos cubanos, así como por la atención que inmediatamente empezaron a recibir sectores populares muy amplios de Brasil, hasta allí sin ninguna atención o con atención absolutamente precaria. Ciudades que nunca habían tenido la presencia de médicos, cuya población tenía que desplazarse kilómetros de distancia para tener una consulta esporádica, empiezan a conocer un derecho esencial a la atención médica directa y permanente, gracias a los médicos cubanos.
    Es un programa de salud pública, pero que encierra consigo una lección, una pedagogía política de gran evidencia –que es lo que incomoda más a la derecha brasileña—. Personal formado en universidades públicas –en Cuba todas lo son– tiene que atender las necesidades fundamentales de su pueblo, que además son los que pagan los impuestos que financian las universidades públicas, a las que, sin embargo, sus hijos no acceden.
    Brasil ha avanzado como nunca en su historia con los gobiernos de Lula y Dilma Rousseff en el combate a la desigualdad, a la pobreza y a la miseria, pero no encuentra todavía correspondencia en las estructuras educacionales que forman al personal médico. De ahí el apoyo de Cuba –que la presidenta de Brasil agradeció a Fidel Castro, en ocasión de la reciente reunión de la Celac en La Habana, cuando se inauguró la primera parte del puerto de Mariel, que Brasil construye en la isla, colaborando con la ruptura del bloqueo impuesto por Estados Unidos.
    Los médicos cubanos son mejores que gran parte de los médicos que Brasil tiene hoy porque –además de su excelente formación profesional– son mejores ciudadanos, formados por una sociedad orientada no por la medicina mercantil, sino por las necesidades reales de la población. La venida de los médicos cubanos permite, como ningún manual de educación política, aclarar los principios de las sociedades capitalistas –volcadas hacia los valores de cambio– y las sociedades socialistas –volcadas hacia los valores de uso—. Una, atendiendo demandas del mercado, la otra, a las demandas de las personas.