martes, 24 de junio de 2014

investigación del irb barcelona

El colon tiene un mecanismo de seguridad que limita la formación de tumores

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    Un equipo de científicos del Instituto de Recerca Biomèdica (IRB Barcelona), liderados por Eduard Batlle, ha descubierto que el colon dispone de un mecanismo de seguridad para limitar la formación de tumores y su crecimiento.
    El trabajo, que publica la revista Nature Cell Biology, constata que cuando aparecen tumores benignos –conocidos como adenomas–, las mismas células del tejido producen una molécula que neutraliza su progresión. Se calcula que entre el 30 y el 50% de las personas mayores de 50 años desarrollará alguno de estos adenomas o pólipos, que son las lesiones precancerosas que, a fuerza de acumular mutaciones genéticas a lo largo de los años, pueden derivar en un cáncer de colon.
    Los científicos han observado que, cuando se forma un adenoma en el colon, crece al mismo tiempo la producción de una molécula denominada 'BMP' (bone morphogenetic protein). El estudio explica que la acción de BMP limita la capacidad de autorrenovación de las células madre del adenoma, lo que evita que la lesión evolucione rápidamente. "Las células del epitelio del colon reaccionan ante la presencia de estos tumores y tratan de suprimirlos o, por lo menos, tenerlos controlados a través de la ruta de BMP", ha señalado.
    Hay variaciones en el genoma de la población que hace que haya personas con circuitos de seguridad más robustos que otras para hacer frente a la formación de pólipos"Sin dicho circuito de seguridad, tendríamos muchos más pólipos que crecerían rápidamente; el cáncer de colon es una enfermedad de desarrollo lento y es posible que se deba a la existencia de este mecanismo de seguridad", ha descrito Batlle, jefe del laboratorio de Cáncer Colorrectal en el IRB Barcelona, que entre sus líneas de investigación principales está la de entender cómo se inician los tumores de colon y cómo adquieren malignidad.

    Variaciones genéticas poblacionales

    Una hipótesis derivada del estudio es que no todas las personas cuentan con la misma protección y hay variaciones en el genoma de la población que hace que existan personas con circuitos de seguridad más robustos que otras para hacer frente a la formación de pólipos. Esta hipótesis viene determinada porque los científicos han identificado la región genómica a través de la cual se controla la producción de proteína BMP, es decir, el sitio concreto donde se regula el circuito de seguridad que dispara el colon cuando detecta adenomas.
    Estas variaciones genómicas se conocen por estudios poblacionales y por el escrutinio de genomas de enfermos de cáncer de colon que están disponibles en bases de datos como la del 1000 Genomes Project Data.
    En el estudio han participado grupos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, del Hospital Clínic de Barcelona, y del Centre de Regulació Genòmica. Los fondos para desarrollar el proyecto provienen de una ERC Grant del Consejo Europeo de Investigación otorgada a Eduard Batlle, de la Fundación Josep Steiner de Suiza y del Ministerio de Economía y Competitividad.

    lunes, 23 de junio de 2014

    Identifican mecanismo que limita el dolor crónico


    Identifican mecanismo que limita el dolor crónico


    El hallazgo, del que participaron científicos argentinos, británicos y sauditas, puede facilitar el desarrollo de nuevos tratamientos analgésicos en pacientes con diabetes, cáncer e inflamaciones crónicas.

    Un canal neuronal que interviene en la regulación del dolor neuropático fue descubierto por científicos del CONICET de Mendoza, en conjunto con colegas del Reino Unido y Arabia Saudita.

    El hallazgo “apunta a mejorar el tratamiento del dolor crónico o patológico” que afecta a muchos pacientes con diabetes, cáncer e inflamaciones, señaló a la Agencia CyTA, el autor principal del estudio, el doctor Cristian Acosta, del Laboratorio de Neurobiología de Aferencias Primarias y Dolor del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM).

    Acosta y sus colegas comprobaron que un canal iónico llamado TREK2 se expresa casi exclusivamente en neuronas sensoriales especializadas en mediar la sensación de dolor.

    “Los canales iónicos son minúsculos poros presentes en la membrana celular que permiten el pasaje de iones (partículas cargadas de electricidad) y contribuyen a la excitabilidad neuronal”, explicó Acosta, quien también es investigador asociado de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido.

    Activar el canal TREK2 limita la actividad neuronal que lleva a la aparición de dolor espontáneo. Este es uno de los aspectos más debilitantes y perniciosos de ese tipo de sensación crónica patológica, afirmó Acosta.

    Para llegar a esos resultados, los científicos utilizaron técnicas como la manipulación molecular combinada con mediciones electrofisiológicas en membranas de neuronas sensoriales primarias de ratas adultas in vivo y también cultivadas.

     “Entender mejor estos procesos biológicos abre las puertas al desarrollo de nuevas drogas y mejores tratamientos para pacientes que sufren de esas formas de dolor”, destacó Acosta.

    El trabajo, publicado en “The Journal of Neuroscience”, cuenta con el apoyo de los doctores Juan Carlos Cavicchia del IHEM y de la profesora Sally Lawson de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido.

    La doctora Graciela Jacob, coordinadora del programa de cuidado paliativos del Instituto Nacional del Cáncer (INC) y ex presidenta de la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos, consideró que el dolor neuropático es de difícil tratamiento y cualquier avance en la comprensión profunda de su mecanismo es “muy importante”.

    De todos modos, Jacob advirtió que este tipo de dolores no se trata sólo con fármacos sino también con rehabilitación kinesiológica y asistencia psicológica, entre otros abordajes.

    ¿Realmente los hombres piensan en sexo todo el día?

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    Hombre y mujer apasionados
    ¿Cuántas veces al día ve una imagen como ésta en su mente?
    Corre un mito que asegura que los hombres piensan en "ya sabes qué" con demasiada frecuencia. Cada siete segundos, según algunas versiones.
    La mayoría de nosotros hemos examinado esa aseveración con la suficiente detención como para ser escépticos. Sin embargo, en lugar de limitarnos a preguntarnos si esto es cierto, detengámonos a pensar cómo podría demostrarse esta premisa. O descartarse.
    Si sacamos la cuenta, pensar en el sexo cada siete segundos sumaría un total de 514 veces por hora. O aproximadamente 7.200 veces durante el tiempo en que se está despierto.
    ¿Es mucho? A mí me parece una cifra muy grande, imagino que es más grande que el número de pensamientos que tengo acerca de cualquier cosa en un día.
    Esto da pie a una pregunta interesante: ¿cómo es posible contar el número de pensamientos propios o de los demás (sexuales o no) en el transcurso de un día?
    Los psicólogos denominan los esfuerzos científicos para medir los pensamientos como "muestreo de experiencias". Consiste en interrumpir a las personas mientras llevan a cabo sus actividades diarias y pedirles que registren los pensamientos que tienen en el momento dado, en el lugar determinado.

    Un clic por pensamiento

    Siluetas de hombre y mujer, con signo de "prohibido pensar en sexo"
    Los estudios parecen respaldar la idea de que hay diferencia en la frecuencia en que
    hombres y mujeres piensan en sexo.
    Terri Fisher y su equipo de investigación de la Universidad Estatal de Ohio hicieron esto utilizando "contadores de clics". Se los dieron a 283 estudiantes universitarios divididos en tres grupos y les pidieron que presionaran y registraran cada vez que pensaran en sexo, comida o sueño.
    En el estudio, el hombre promedio tenía 19 pensamientos sobre sexo al día. Una cifra mayor que la de las mujeres, que registraban aproximadamente 10 pensamientos al día.
    Sin embargo, los hombres también tenían más pensamientos sobre la comida y el sueño, lo que sugiere que quizás los hombres son más propensos a tener impulsos complacientes en general. O les parece que cualquier vaga sensación cuenta como si fuera un pensamiento. O una combinación de ambas.
    Lo interesante del estudio fue la gran variación en el número de pensamientos. Algunas personas dijeron que pensaban en sexo solamente una vez al día, mientras que uno de los entrevistados registró 388 clics, lo cual equivale a un pensamiento sexual cada dos minutos.
    Sin embargo, el gran factor de confusión en este estudio es el "procesamiento irónico", conocido más comúnmente como el "fenómeno del oso polar".
    Oso Polar
    "Intente imponerse la tarea de no pensar en un oso polar y verá al condenado animal a cada minuto", Notas de invierno sobre impresiones de verano, de Fyodor Dostoyevski.
    Si quiere jugarle una broma cruel a alguien, dígale que levante la mano y que solo la baje cuando haya dejado de pensar en un oso polar. Una vez que se empieza a pensar en algo, tratar de olvidarlo sólo lo trae de nuevo a la mente.
    Esta es exactamente la situación en la que se encontraban los participantes del estudio de Fisher.
    Los investigadores les dieron un contador de clics y les pidieron que registraran cuando pensaran en el sexo (o en la comida o en el sueño).
    Imagíneselos saliendo del departamento de psicología, con el contador en la mano, tratando de no pensar en el sexo todo el tiempo, pero al mismo tiempo esforzándose por recordar que tenían que presionarlo cada vez que pensaran en el tema.
    Apuesto que el pobre hombre que lo presionó 388 veces fue víctima tanto del diseño experimental como de sus impulsos.

    Siempre en mi mente

    Otro modelo, utilizado por Wilhelm Hoffman y sus colegas, consistía en entregarle teléfonos inteligentes a adultos alemanes voluntarios, que estaban configurados para enviarles notificaciones siete veces al día a intervalos aleatorios durante una semana.
    En este caso les pidieron que registraran qué aparecía en sus pensamientos más recientes cuando recibían la alerta aleatoria. La idea de que la responsabilidad de recordar recayera en un dispositivo dejaba la mente de los participantes más libre para vagar.
    Los resultados no son directamente comparables con los del estudio de Fisher, ya que el número máximo de pensamientos sobre el sexo que una persona podía registrar estaba limitado a siete veces al día.
    Pero lo que está claro es que las personas pensaban en el tema con mucha menos frecuencia que lo que indica el mito de los siete segundos. De hecho, registraron un pensamiento sexual en la última media hora aproximadamente el 4% de las ocasiones, lo que supone aproximadamente una vez por día, en comparación con las 19 veces del estudio de Fisher.
    Hombre pensando en diferentes cosas
    Tantas cosas en qué pensar...
    El verdadero impacto del estudio de Hoffman es la poca importancia relativa del sexo en los pensamientos de los participantes.
    Las personas decían que pensaban más en la comida, el sueño, la higiene personal, el contacto social, el tiempo libre y (hasta cerca de 5 p.m.) en el café.
    Ver televisión, consultar el correo electrónico y otras formas de uso de los medios de comunicación también se imponía sobre el sexo durante todo el día.
    De hecho, el sexo pasó a ser un pensamiento predominante sólo hacia el final del día (alrededor de medianoche), y aún así estaba sólidamente en segundo lugar, detrás del sueño.
    Sin embargo, el método de Hoffman también está contaminado por un fenómeno del oso polar, porque los participantes sabían que en algún momento durante el día se les pediría que registraran lo que habían estado pensando. Esto podría llevar a sobreestimar algunos pensamientos.
    Por otra parte, es posible que las personas hayan sentido vergüenza de admitir que habían tenido pensamientos sexuales durante todo el día y, por lo tanto, no los registraron por completo.

    1, 2, 3, 4, 5, 6, sexo

    Hombre en cama
    ¿Pensando en sexo, o más bien en una hamburguesa?
    Así que, aunque podemos descartar con seguridad eso de que el hombre promedio piensa en el sexo cada siete segundos, no podemos saber con certeza cuál es la frecuencia verdadera.
    Es probable que varíe ampliamente entre unas personas y otras y en una misma persona dependiendo de las circunstancias. Además, la situación se complica aún más por el hecho de que con cualquier esfuerzo para medir la frecuencia de estos pensamientos se corre el riesgo de alterarlos.
    También existe la complicada cuestión de que los pensamientos no tienen ninguna unidad natural de medida. Los pensamientos no son como las distancias, que se pueden medir en centímetros, metros y kilómetros.
    ¿Y qué constituye un pensamiento, en todo caso?
    ¿Qué tan grande tiene que ser para que se tenga en cuenta?
    Mientras leía esto, ¿ha tenido uno o varios pensamientos, o no ha tenido ninguno?
    ¡Son muchas cosas en qué pensar!

    miércoles, 18 de junio de 2014

    Expertos en salud pública determinan que en 2012 nacieron 40.000 niños menos por la crisis

    • El desempleo y la falta de perspectivas económicas están entre las causas, según un estudio 
    • El documento revela  que en un 20% de las relaciones esporádicas no se usan barreras contra enfermedades de transmisión sexual 

    Bebé recién nacido en un hospital andaluz.  EP
    Bebé recién nacido en un hospital andaluz. EP
    La crisis económica también tiene consecuencias sobre la natalidad. Así lo pone de manifiesto el trabajo científico Salud sexual y reproductiva y crisis económica en España realizado por expertos de salud pública de la Universidad del País Vasco y el Departamento de Salud del Gobierno Vasco. Según este estudio, incluido en un informe de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) presentado este miércoles en Madrid, en 2012 nacieron40.000 niños menos de los esperados como consecuencia del "empeoramiento del contexto económico y social". Eliminando otros factores explicativos del descenso de la natalidad no relacionados con el contexto económico, como el descenso en el número de personas en edad reproductiva, los autores señalan entre las causas de este descenso al desempleo y a la falta de perspectivas económicas.

    Desde el punto de vista individual, los autores señalan que esta bajada de nacimientos puede estar suponiendo un deterioro de la salud reproductiva de personas que desean tener descendencia pero que se enfrentan a condiciones de vida que no permiten su materialización. Y explican que ha sido en las personas de edades más jóvenes, en las que el desempleo ha tenido más impacto, en las que la fecundidad ha tenido un mayor descenso. Por el contrario, aseveran, se ha producido un aumento de los nacimientos de mujeres de mayor edad, de manera que en 2012 los nacimientos de madres de 40 años y más aumentaron un 29% respecto a 2008. Asimismo, señalan que no hay que olvidar las consecuencias, en términos de salud de la madre y de su criatura, que supone este retraso en la edad a la maternidad.

    Según los autores, esta pérdida de nacimientos tiene "importantes implicaciones desde el punto de vista social". "Con frecuencia –señalan– las respuestas para paliar sus efectos se han centrado en políticas restrictivas, como la remodelación del sistema de pensiones basado en recortes de derechos y prestaciones, y en la merma del bienestar de la población, sin que factores importantes que afectan al descenso de la natalidad hayan formado parte del debate".

    Los niños de la crisis 

    Además del citado, los estudios que componen el informe vienen también a poner de manifiesto el impacto que tendrá la crisis en los niños, uno de los grupos "más vulnerables". Señalan que ese impacto se traducirá en un mayor riesgo de desarrollar enfermedades a largo plazo que, en muchos casos, se prolongará hasta la edad adulta. Los diferentes trabajos evidencian que los niños que viven en entornos familiares enriesgo de pobreza tienen más probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares, trastornos cognitivos y problemas de salud mental de adultos.

    En España la tasa de riesgo de pobreza ha aumentado desde el inicio de la crisis, en especial entre la población infantil, según el informe de SESPAS, que recoge datos de 2011 que mostraban como hasta un 27 por ciento de los menores de 16 años se encontraban en riesgo de pobreza. Esto se traduce en problemas de nutrición, la falta de una escolarización temprana y un mal ambiente familiar, ya que muchos de sus padres llevan mucho tiempo en paro y hay quienes comienzan a perder la prestación por desempleo, lo que también agrava el riesgo de sufrir trastornos mentales --principalmente ansiedad y depresión-- y acaba afectando a sus hijos.

    Además, el informe recuerda que hay varios estudios epidemiológicoscon perspectiva de trayectoria vital que encuentran que las experiencias de pobreza en la infancia tienen efectos negativos sobre la salud a lo largo de la vida, aumentando (entre otros trastornos) el riesgo de retardo de crecimiento, asma y mala salud general en la infancia.

    Enfermedades de transmisión sexual 

    El mismo informe Salud sexual y reproductiva y crisis económica en España también revela que hay un descenso en el uso de anticonceptivos desde 2007. Y desvela que en un 20% de las relaciones esporádicas no se usan barreras contra enfermedades de transmisión sexual. "Esta realidad, junto con una incidencia creciente de sífilis, gonococia o VIH en algunos colectivos, evidencia la necesidad de incidir en las estrategias de sexo seguro", señalan los autores.

    Relacionan el maltrato infantil con cambios en la materia gris del cerebro

    Investigadores del King's College de Londres han descubierto un déficit significativo en varias regiones del cerebro que podrían estar relacionadas con este problema


    Relacionan el maltrato infantil con cambios en la materia gris del cerebro
    El maltrato infantil tiene consecuencias físicas en el cerebro, según un estudio GYI

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    Madrid.  Investigadores del King's College de Londres (Reino Unido) han analizado mediante técnicas de neuroimagen la materia gris del cerebro de personas que habían sufrido algún tipo de maltratodurante la infancia y han descubierto un déficit significativo en varias regiones que podrían estar relacionadas con este problema.
    Hasta el momento los estudios de neuroimagen estructural habían sido inconsistentes pero en este nuevo trabajo que publica la revista American Journal of Psychiatry se ha observado como el maltrato"produce una cascada de cambios fisiológicos y neurobiológicos que podrían provocar alteraciones permanentes de la estructura cerebral".
    Así lo ha reconocido a SINC Joaquim Radua, investigador del centro británico y de la Fundación para la Investigación y la Docencia (FIDMAG) de las Hermanas Hospitalarias, que también ha participado en el estudio.
    Para comprender cuáles son las anomalías más robustas en el volumen de sustancia gris, el equipo investigador, del que también forma parte la Universidad Nacional de Singapur, ha realizado un metaanálisis de los estudios de morfometría basada en vóxel (VBM) sobre el maltrato infantil.
    La VBM es una técnica de análisis en neuroimagen que permite investigar diferencias focales en la anatomía del cerebro comparando las resonancias magnéticas cerebrales de dos grupos de personas. El estudio incluyó doce conjuntos diferentes de datos que comprendían un total de 331 individuos (56 niños o adolescentes y 275 adultos) con historia de maltrato infantil, más 362 sujetos no maltratados (56 niños o adolescentes y 306 adultos).
    Para examinar las regiones cerebrales con menor o con mayor volumen de sustancia gris en los individuos maltratados, se usó un método metaanalítico de neuroimagen tridimensional llamado signed differential mapping (SDM), desarrollado expresamente por Radua.
    En comparación con los sujetos no maltratados, los individuos expuestos a maltrato infantil tenían un volumen significativamente menor de sustancia gris en varias zonas del cerebro: el giro orbitofrontal y temporal superior derecho que se extendía a la amígdala, la ínsula y los giros parahipocampal y temporal medio, así como en los giros frontal inferior y poscentral izquierdos.
    Anomalías no relacionadas con ninguna medicación
    "Los déficits en las regiones orbitofrontal-temporal-límbica derecha y frontal inferior izquierda también se observaron cuando solo se incluyeron participantes no medicados, indicando que estas anomalías no estaban relacionadas con la medicación sino con el maltrato", ha apuntado Radua.
    Por el contrario, las anomalías en el giro poscentral izquierdo solo se observaron en los individuos maltratados de mayor edad. Estos hallazgos demuestran que las anomalías de sustancia gris más consistentes en individuos expuestos a maltrato infantil se encuentran en las regiones prefrontal ventrolateral y límbica-temporal.
    Estas regiones tienen un desarrollo relativamente tardío, es decir, después del maltrato, y su disfunción podría explicar el déficit afectivo y cognitivo que pueden sufrir las personas con historia de maltrato infantil.
    "Estos datos muestran las graves consecuencias de las adversidades ambientales infantiles en el desarrollo cerebral", añade Radua, que confía en que los resultados de este estudio ayuden a minimizar el riesgo ambiental en la infancia y a desarrollar tratamientos para normalizar estas alteraciones morfológicas", concluye.


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    martes, 17 de junio de 2014

    Tener clítoris pequeño está asociado a anorgasmia


    Un estudio compara aspectos fisiológicos entre mujeres anorgásmicas y otras que alcanzan sin problema el clímax, y concluye que el tamaño del clítoris y su posición interna pueden condicionar la excitación genital y llegada al orgasmo.

    16_06_2014_articulo_Clitoris_pequeno_asociado_a_anorgasmia_F1
    Los factores más comúnmente asociados a la anorgasmia femenina son tener poca experiencia en masturbación, bloqueos psicológicos que impiden dejarse llevar por la excitación sexual, o problemas en la relación de pareja.
    En algunas ocasiones también pueden intervenir factores físicos como desequilibrios hormonales, lesiones en nervios pélvicos, o falta de flujo sanguíneo y sensibilidad genital.
    Ahora el estudio “Clitoral Size and Location in Relation to Sexual Function Using Pelvic MRI”, publicado en la revista Journal of Sexual Medicine, establece que tener un glande clitoriano pequeño o que la parte interna del clítoris esté más alejada del canal vaginal, podrían también ser factores que dificultaran alcanzar el grado de excitación física necesaria para llegar el orgasmo.
    Debemos tener en cuenta que el clítoris es el principal órgano de placer femenino, que gran parte de su estructura es interna, y que –al igual que el pene- también aumenta de tamaño durante la excitación.
    16_06_2014_articulo_Clitoris_pequeno_asociado_a_anorgasmia_F2
    El clítoris puede estimularse directamente por frotación externa de su glande, pero también indirectamente desde el interior de la vagina por medio de dedos, pene o juguetes sexuales.
    En este sentido, la hipótesis planteada por los investigadores fue que las mujeres cuyo glande clitoriano fuera más pequeño, y cuya estructura interna del clítoris estuviera más distante a la vagina, podrían tener más dificultades en llegar al máximo de excitación física.
    Para averiguarlo reclutaron 10 mujeres anorgásmicas sexualmente activas de 32 años de media, con pareja estable y buen estado psicológico, y compararon varios parámetros fisiológicos con 20 mujeres de función orgásmica normal y similar edad, índice de masa corporal, raza y estatus socioeconómico.
    Los investigadores analizaron niveles hormonales, historial sexual, posiciones utilizadas durante el coito, frecuencia de masturbación, niveles de lubricación y excitación, índices de dolor, y tomaron imágenes de resonancia magnética de la estructura de sus genitales.
    De todos estos valores, en su artículo los investigadores documentan que el tamaño externo del clítoris, y la distancia sagital desde el cuerpo interno del clítoris a la pared de la vagina son las mayores diferencias entre grupos, concluyendo que “un glande clitoriano pequeño y una mayor distancia desde el cuerpo del clítoris a la pared vaginal podría estar asociado a la anorgasmia”.
    En concreto el tamaño de la sección coronal del glande clitoriano era el doble en el grupo de mujeres orgásmicas, y la distancia sagital desde el clítoris interno a la vagina un 30% menor (Foto superior).
    Los autores reconocen que una limitación del estudio es el reducido tamaño de muestra, y otra el no saber si tener más orgasmos puede influir en el tamaño y posición del clítoris. También insisten en que muchos factores psicosociales intervienen en la anorgasmia. Pero aseguran que los resultados son consistentes con otra bibliografía científica, que la selección de participantes en el estudio ha sido muy rigurosa, y que “a pesar de que estas características no pueden cambiarse, conocerlo puede plantear estrategias para el tratamiento de mujeres con problemas”.
    Referencia: “Clitoral Size and Location in Relation to Sexual Function Using Pelvic MRI”, Oakley SH, Pauls RN, et al. Journal of Sexual Medicine. 2014 Apr;11(4):1013-22

    Escrito por Pere Estupinyà

    Pere Estupinyà