Descubiertos más de 500 microbios hasta ahora desconocios en la flora intestinal humana
Los individuos que tienen muy pocas de estas especies padecen enfermedades como la de Crohn
Tener o no tener estos microorganismos marca la diferencia entre estar sano o no
WIKIPEDIA
'Escherichia coli', una de las muchas especies de bacterias presentes en el intestino humano.
Un equipo de investigadores del
Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) ha participado en una investigación internacional que ha identificado
518 nuevas microbacterias, completamente desconocidas hasta ahora, en la microbiota (
flora intestinal) humana.
La
investigación, en la que los científicos han empleado un nuevo enfoque
de análisis bioinformático, ha ampliado además el catálogo de genes
microbianos conocidos, de 3 a 10 millones.
Los resultados de esta investigación, que publica hoy la revista '
Nature Biotechnology',
forman parte del proyecto europeo MetaHIT (Metagenomics Human
Intestinal Tract), dotado con 11,4 millones de euros para investigar
cómo se
relaciona el microbioma humano con la salud y la enfermedad.
El
Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) es uno de los 13 que
participan en este proyecto -y el único centro español-, bajo la
dirección del doctor Francisco Guarner, quien ha explicado que no todas
las muestras estudiadas poseen esta cantidad de especies desconocidas.
Individuos enfermos
Las
muestras de la flora intestinal de algunos individuos tienen muy pocas
de estas especies y, al analizarlo con detalle, han visto que se trata
de las muestras de
pacientes con enfermedad de Crohn.
"Esto
plantea que estas especies, hasta ahora desconocidas, son posiblemente
las que marcan la diferencia entre la microbiota de las personas sanas y
la de las enfermas", ha anunciado Guarner.
Según el
investigador, estos datos abren estrategias para intentar recuperar
estas especies con intervenciones nutricionales: administrando fibras,
prebióticos que ayuden al crecimiento selectivo de algunas especies o
probióticos.
Estas bacterias desconocidas son, probablemente, de
las llamadas "bacterias buenas" pues al no ser las típicas que producen
una infección, ni se conocen ni se han aislado antes.
Según
Guarner, las bacterias descubiertas no pueden ser aisladas porque "casi
con toda seguridad no sobrevivirían fuera del colon para poder ser
trasplantadas".
El responsable del trabajo e investigador del
Grupo de Fisiología y Fisiopatología Digestiva del VHIR ha señalado que
las nuevas especies descubiertas "no son cultivables, son muy sensibles
al oxígeno, es decir, son anaerobias muy estrictas y establecen una gran
dependencia con su entorno para poder sobrevivir".
"Por ese
mismo motivo, cuando acudimos a las bases de datos no hallamos ni rastro
y hasta ahora no sabíamos nada de ellas", ha indicado Guarner.
El descubrimiento ha sido posible gracias a un nuevo enfoque de análisis bioinformático que permitido "aflorar" estas especies.
"Actualmente
-según Guarner-, solo se conoce con un 95 % de fiabilidad el 10 % del
material genético secuenciado. Esto deja una enorme zona gris en la que
se está trabajando ahora mismo".
El estudio ha detectado 741 especies metagenómicas distintas, llamadas así por la imposibilidad de adjudicarles un nombre.
Al
contrastarlas con las bases de datos, los investigadores han visto que
115 de estas especies ya eran conocidas, mientras que 518 son
desconocidas; las 108 restantes son parcialmente conocidas.
"Ahora sabemos cómo es el genoma de estas especies metagenómicas pero no sus nombres y apellidos", ha explicado Guarner.
Existe
un pequeño número cuya especie no es conocida, pero sí su género o la
familia a la que pertenecen, y aproximadamente 200 especies
metagenómicas de las descritas no se pueden clasificar de ningún modo,
pues más del 80 % de sus genes son totalmente desconocidos a día de hoy.
Según
los científicos, los microorganismos que viven en los humanos son unos
100 billones, 10 veces más que el número total de células humanas.
Los
resultados iniciales de este mismo proyecto, en el año 2010, apuntaron a
3.300.000 genes diferentes, traducidos en 20.000 funciones diferentes,
5.000 de las cuales eran totalmente desconocidas hasta el momento.
Cada persona tiene unos 600.000 de estos genes microbianos y 300.000 se repiten de manera constante entre todos los individuos.
"En este nuevo estudio la cifra se multiplica por tres y se alcanzan los 9.879.896 genes diferentes", ha destacado Guarner.