Manu Pineda, activista y militante de IU, sobrevive al bombardeo del hospital de Wafa en Palestina
- A las 19:45, mientras el
líder de Unadikum ayudaba en la evacuación de heridos, el hospital fue
alcanzado por varios obuses lanzados desde tanques israelíes.
El militante de Izquierda Unida, PCE y activista pro palestino
Manu Pineda, ha sobrevivido al bombardeo por parte de Israel del
hospital de Wafa en el que se refugiaba, según ha confirmado él mismo en
su cuenta de Twitter.
Según anunció el propio Pineda, Israel avisó del inminente bombardeo
del Hospital Wafa de Gaza en el que se encontraba, y en el que había
cientos de heridos con movilidad reducida que tienen imposible la huida.
Pineda solicitó ayuda en forma de movilizaciones cuando a las 19:30
hora española fue informado del inminente bombardeo del hospital, que se
desarrolló tan sólo 15 minutos después.
A las 19:45, mientras el líder de Unadikum ayudaba en la evacuación
de heridos, el hospital fue alcanzado por varios obuses lanzados desde
tanques israelíes.
Según relató Manu, el hospital se llenó de humo y escombros tras los
ataques.En el momento del impacto se encontraban en el mismo pacientes,
médicos y ocho voluntarios internacionales, entre los que
se hallaba también la venezolana Valeria Cortés.
No fue hasta las 23:23 hora española cuando Manu Pineda informó de
que estaban sanos y salvos y de vuelta en su residencia de Palestina.
Según ha avisado Izquierda Unida, este bombardeo es un paso más en el
camino de barbarie emprendido por la entidad sionista, y constituye un
caso de terrorismo y castigo psicológico que sólo puede ser considerado
como crimen de guerra.
IU ha reafirmado la exigencia de ruptura de relaciones políticas,
diplomáticas y comerciales con Israel y la realización de una campaña de
boicot, desinversión y sanciones a Israel que pongan fin al apartheid
al que somete al pueblo palestino, tal y como se consiguió en Sudáfrica.
Así relataba ayer Manu Pineda lo que está ocurriendo en Gaza
Después de algunos años en Gaza, sigo sin acostumbrarme al dolor de
este pueblo, al sufrimiento de las familias de los mártires, sigue
afectándome mucho cada uno de sus hijos muertos, de sus mártires
asesinados por las fuerzas israelíes de ocupación.
Todo duele mucho, pero este dolor es especial cuando estos mártires
son niños, y es muy doloroso cuando tenemos que encontrarnos con los
padres de estos niños.
Gracias al tiempo que llevo en Gaza he tenido oportunidad de conocer a
muchas familias, gente amable, acogedora y cariñosa, cuyo sentido de la
hospitalidad los lleva a ofrecerte lo que no tienen, familias con
muchos niños que te tratan enseguida como si fueras su amigo de siempre,
como si fueras parte de su familia cercana, niños con una mirada viva y
clara, y una sonrisa que hace olvidar lo que padecen día a día.Una de
las familias a las que más he tratado es la familia Baker, una familia
de pescadores, modestos, pero muy dignos, bravos, casi todos sus
miembros has sido secuestrados varias veces por las fuerzas israelíes de
ocupación.
Hoy hemos visitado a la familia Baker para expresarle nuestro apoyo
ante la pérdida de cuatro de sus niños. Israel ayer los mató cuando
jugaban al futbol en la playa.
Les lanzaron un primer misil, pero éste no dio en su objetivo, los
niños echaron a correr para refugiarse en un hotel cercano, desde el
cual muchos periodistas presenciaron la escena.
A los asesinos les dio tiempo a apuntar mejor y dieron en el blanco cuando estos niños se habían desplazado ya unos 200 metros.
Intento siempre mantener la compostura en este tipo de encuentros con
los familiares de los mártires, pero hoy no lo he conseguido, me he
derrumbado cuando Mohammad Baker, padre de Ismail de 11 años, se me ha
lanzado a abrazarme al reconocerme, y cuando he visto todo ese dolor y
sufrimiento en su cara.
No he podido mantener el tipo.
Disculpad que esté hablando de mí, pero a veces me resulta necesario como una especie de terapia.
Manu Pineda.