UNA PÁGINA PARA PUBLICAR LAS BARBARIDADES MÉDICAS,LOS ROBOS DE LOS LABORATORIOS,LAS MEDIDAS PROGRESISTAS Y LAS NOVEDADES MEDICAS MUNDIALES
lunes, 27 de octubre de 2014
domingo, 26 de octubre de 2014
Teresa Romero: de culpable a heroína en solo dos semanas
No solo la salud de la
auxiliar sanitaria ha dado un vuelco; también la actitud de los
responsables políticos madrileños que un día la acusaban de mentir y
ahora la encumbran como ejemplo social
El
Ayuntamiento de Alcorcón (PP), donde vive, lanzará las becas Teresa
Romero para la investigación del ébola con una dotación muy reducida
La Comunidad de Madrid le otorgará la máxima distinción sanitaria por la atención a los misioneros infectados
Javier Rodríguez, junto a Ana Mato, en una reunión de coordinación sobre la crisis de ébola.
Teresa
Romero, la primera contagiada de ébola en España, ha pasado de ser
acusada de mentir a recibir toda clase de halagos y reconocimientos por
parte de las autoridades. Y, curiosamente, los autores de unas y otros
resultan ser los mismos. Con la recuperación se ha pasado en apenas dos
semanas de pregonar su irresponsabilidad y del "pudo haber estado
ocultando información" a ser un ejemplo para todos y por tanto
merecedora de la más alta distinción de Sanidad de la Comunidad de
Madrid, tal y como ha anunciado este jueves el Gobierno de Ignacio
González. Además, el municipio de Alcorcón (PP), donde reside ella, ha
lanzado unas becas de investigación sobre el ébola con el nombre de la
auxiliar de enfermería.
Las jornadas más críticas de la enfermedad pasaron, y Romero ha roto el
obligado silencio de los días en los que las autoridades la señalaron
como la autora de un error que causó la infección. Una portavoz de la
familia comunicó que la auxiliar de enfermería no recordaba haberse tocado la cara
con el guante. Esta versión es la que difundió un médico del hospital
La Paz, Germán Ramírez, en una rueda de prensa a las puertas del
hospital, con el beneplácito de la Consejería de Sanidad. El médico
aseguró tener el consentimiento de la enferma.
Las acusaciones hacia la sanitaria pueden llevar al consejero de
Sanidad de Madrid, Javier Rodríguez, ante los tribunales. El marido de
Romero, Javier Limón, ya ha anunciado que emprenderán acciones legales
contra él por sus palabras. La falta de resultados de la investigación
del Ministerio de Sanidad sobre las causas del contagio (que aún hoy se
desconocen) no evitaron un tour del consejero de
Sanidad de la región por varios medios de comunicación en los que
criticó a la profesional por "haber ocultado información" sobre su
estado de salud.
Rodríguez afirmó, entre otras cosas, que "para explicar a uno cómo
quitarse o ponerse un traje no hace falta un máster", que "tan mal no
debía estar para ir a la peluquería", y que "ha tardado mucho en decir
lo que había hecho, nos hubiera evitado un quebradero de cabeza". Más
tarde pidió disculpas al marido de la enferma en una respuesta a una
carta que éste le había enviado previamente.
Aunque el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González
admitió que Rodríguez no estuvo "nada afortunado en sus declaraciones",
no le obligó a dimitir. Y la tesis del error humano siguió siendo
prioritaria en la comunicación oficial sobre el contagio. De hecho, la
versión del guante fue repetida en varias ocasiones durante una rueda de
prensa –aunque sin descalificaciones– por Salvador Victoria, número dos
de González.
Las alabanzas a la sanidad pública
Las críticas de la oposición al completo sobre la postura de Javier
Rodríguez aumentaron las alabanzas a los profesionales de la sanidad
pública madrileña. Ana Mato ha insistido en este idea en cada una de sus
declaraciones y Esperanza Aguirre, la presidenta del Partido Popular en
Madrid, ha afirmado que los sanitarios que han atendido a Teresa Romero
han demostrado que la sanidad madrileña es "la punta de lanza de la
medicina en España".
Para el Gobierno, la calidad de la sanidad pública española ha quedado
probada gracias a la recuperación de Romero, como ha indicado el
presidente de Gobierno en sus declaraciones. También, el presidente de
la Comunidad de Madrid, Ignacio González, que ha defendido su gestión en
el Pleno de la Asamblea de Madrid: "Hemos controlado la crisis, buscado
soluciones, curado a Teresa del ébola y no se ha producido ningún
contagio más".
Junto a las palabras, la Comunidad de Madrid va a conceder "la más alta
distinción de Sanidad de la Comunidad de Madrid" a todos los
profesionales que han trabajado desde el 4 de agosto hasta ahora para
superar la crisis del ébola, entre ellos Teresa Romero.
González criticó también a los socialistas por intentar "sacar rédito
político a costa de la salud de los madrileños" cuando el portavoz del
PSOE en Madrid, Tomás Gómez, exigió la dimisión del consejero de Sanidad
y la asunción de los errores en el protocolo contra el ébola.
Y ahora... las "Becas Teresa Romero"
El Gobierno de la localidad madrileña de Alcorcón (169.300 habitantes),
que preside el alcalde David Pérez (PP), impulsará por su parte la
creación de las becas "Teresa Romero para la investigación del ébola y
enfermedades contagiosas". El presupuesto: 50.000 euros anuales, que se
repartirán cinco equipos de investigación. En el Ayuntamiento afirman
que pretenden hacer un homenaje a su vecina, "con la seguridad de que el
objetivo del mismo, la investigación, va a ser de su total agrado".
La oposición critica la medida como oportunista, después de que el
alcalde "haya estado escondido durante dos semanas y haya rechazado
comparecer en el pleno para explicarnos qué medidas se han tomado",
afirma José Antonio López Tinaquero, portavoz de Izquierda Unida en la
ciudad. En el PSOE, la misma crítica, después de que el Ayuntamiento se
haya escudado en la falta de competencias en Sanidad para no comparecer.
"¿Es que ahora el Ayuntamiento sí tiene competencias entonces en esta
materia? Si puede crear unas becas para investigar este virus, ¿por qué
no se puede debatir sobre ello en el Pleno, máximo órgano de
representación democrática?", dice Natalia de Andrés, portavoz del grupo
socialista.
El respaldo del consejero Javier Rodríguez también indigna a la
oposición. En el Gobierno municipal señalan que "son unas palabras que
no son adecuadas desde el momento que pide disculpas el consejero" y
"que no hay que hacer más escarnio".
Respecto a las becas, el portavoz del Ayuntamiento afirma que "aunque
la intención del Gobierno es colaborar con el mayor número de proyectos
posibles y que por ello dijimos cinco investigaciones, ese número se
puede reducir si la universidad lo considera mejor". Sobre si la
cantidad de 10.000 euros puede resultar escasa para este tipo de
proyectos, en el Consistorio consideran que "aportan con lo que pueden,
ojalá pudiese ser más pero algo es algo". El presupuesto saldrá de las
cuentas del Ayuntamiento, según afirma este portavoz.
"Nos parece que es una forma de sacar rentabilidad política de este
caso", denuncia el portavoz de IU de Alcorcón. "Es evidente la
incongruencia del Partido Popular: por una parte, la Comunidad de Madrid
y el Gobierno central recortan en presupuesto y en investigación para
la sanidad pública y, por otro, el alcalde improvisa unas becas de
50.000 euros", concluye López Trinaquero.
No solo la salud de Teresa Romero ha dado –afortunadamente– un vuelco.
También la actitud de las autoridades sanitarias de Madrid, que han
pasado de verla –y describirla públicamente– como una irresponsable a
una heroína.
viernes, 24 de octubre de 2014
LA ENFERMEDAD MAS ANTIGUA NO NOS QUIERE DEJAR
Crece la tuberculosis: 500.000 enfermos más de lo previsto
Unos 39.000 enfermos no han tenido acceso al tratamiento contra la cepa de la enfermedad más agresiva
Phumeza Tisile, el día en que celebró que se había curado de tuberculosis. / Sydelle Willow Smith (MSF)
Poco o nada parecen servir los muros de contención que pone la
Organización Mundial de la Salud (OMS) para atajar la expansión de la tuberculosis, la enfermedad infecciosa que más muertes provoca solo por detrás del sida.
El último estudio de la OMS sobre la dolencia estima que la llamada
enfermedad de los pobres afectó en 2013, a nueve millones de personas en
todo el mundo, 400.000 más de las que se detectaron en 2012. Pese a ser
una dolencia curable, la tuberculosis ha dejado el año pasado un millón
y medio de fallecidos.
Los expertos de la OMS aseguran que se detectaron unos 500.000 casos más de los que estimaban previamente gracias a la implementación de los programas de vigilancia y las mejoras en los trabajos de recopilación de datos. “Los datos disponibles para estimar la carga de enfermedad de la tuberculosis continúan mejorando. En 2013, las mediciones directas de la mortalidad por tuberculosis estaban disponibles en 126 países y desde 2009 ha habido un aumento sin precedentes del número de mediciones directas de la prevalencia de la tuberculosis a partir de encuestas de población en todo el país”, reza el documento de la OMS. De hecho, el informe estima que, por el uso de diagnósticos y tratamientos adecuados y eficaces, desde el año 2000 se ha salvado la vida a unos 37 millones de personas.
La organización explica que aportará más información en su informe Out of Step, que será publicado el 30 de octubre 2014 y que se basa en un estudio realizado en ochos países donde la tuberculosis es endémica. El documento identifica las cinco brechas mortales que socavan la respuesta a la variante resistente de la enfermedad y detalla aquellas acciones que se pueden llevar a cabo para revertir esta crisis, entre ellas la propuesta de aprovechar la oportunidad de los nuevos y prometedores fármacos existentes que pueden salvar muchas vidas.
Sin embargo, a pesar de las mejoras en las técnicas de detección,
recolección y transmisión de la información, el director del programa
mundial sobre tuberculosis de la OMS, Mario Raviglione, calculó que, de
los nueve millones de personas que según estima la OMS han contraído la
enfermedad en 2013, alrededor de “tres millones están fuera del sistema
y, por tanto, no tienen acceso al tratamiento”. El informe alude a que
estos pacientes quedan fuera de los sistemas nacionales de salud, bien
porque no son diagnosticados o bien porque no quedan registrados en los
programas nacionales de tuberculosis.
A pesar de que se ha conseguido reducir la mortalidad de la dolencia un 45% desde 1990 y los fallecimientos por tuberculosis relacionada con VIH han bajado de 540.000 a 360.000 en la última década, la enfermedad sigue expandiéndose, sobre todo en países del sudeste asiático y en zonas del Pacífico Occidental, donde se concentra el 56% de los casos registrados en 2013. “India y China por sí solas representaron el 24 % y el 11 % del total de casos , respectivamente”, señala el informe.
La OMS ha mostrado su preocupación por los casos de tuberculosis multirresistente —cepas que no responde a ninguno de los dos antituberculosos más potentes—. Según el informe, se detectaron 480.000 casos de este tipo a nivel mundial, con epidemias especialmente graves en Europa del Este y Asia central. Entre 2009 y 2013 se triplicaron los casos detectados de tuberculosis multirresistente. “La caída de la Unión Soviética puso las condiciones idóneas para ello. El sistema de salud colapsó y la pobreza se expandió. Además, había un problema de base, y es que no se trataba a los pacientes con el estándar de cuatro medicamentos, sino solo con uno, con lo que se dejaba escapar bacilos mutantes resistentes a otras medicinas. Las personas comenzaron a infectar unas a otras y se creó la epidemia”, explicó Raviglione. Estos casos son más difíciles de abordar y tienen peores tasas de curación (alrededor del 48%), advierte la OMS.
Los expertos también reprochan la falta de recursos para hacer frente a la enfermedad. “Las deficiencias del sistema de salud, la falta de regímenes eficaces y otros desafíos de tratamiento son responsables de inaceptablemente bajas tasas de curación, y la respuesta a la tuberculosis multirresistente se ve seriamente obstaculizada por la falta de fondos . Estas barreras deben ser abordados con urgencia”, reza el informe. La OMS calcula que cada año serían necesarios 6.000 millones de euros para dar respuesta completa a la tuberculosis y, sin embargo, hay un déficit de cerca de 1.500 millones anuales. La escasez de recursos económicos ha provocado, por ejemplo, que de los 136.000 casos detectados en 2013 de tuberculosis extremadamente resistente (inmune a más fármacos que la multirresistente), solo 97.000 iniciaron el tratamiento. Esta cepa es más difícil de tratar y los tratamientos para combatirla son mucho más caros y largos -dos años en lugar de seis meses. “Los avances que se han logrado han sido duros y deben intensificarse. Contener y revertir la epidemia requiere esfuerzos inmediatos y sostenidos por parte de todas las partes interesadas”, apuntó Karin Weyer, coordinadora de la OMS para laboratorios, diagnósticos y resistencia a medicamentos.
Los expertos de la OMS aseguran que se detectaron unos 500.000 casos más de los que estimaban previamente gracias a la implementación de los programas de vigilancia y las mejoras en los trabajos de recopilación de datos. “Los datos disponibles para estimar la carga de enfermedad de la tuberculosis continúan mejorando. En 2013, las mediciones directas de la mortalidad por tuberculosis estaban disponibles en 126 países y desde 2009 ha habido un aumento sin precedentes del número de mediciones directas de la prevalencia de la tuberculosis a partir de encuestas de población en todo el país”, reza el documento de la OMS. De hecho, el informe estima que, por el uso de diagnósticos y tratamientos adecuados y eficaces, desde el año 2000 se ha salvado la vida a unos 37 millones de personas.
Datos preocupantes
Mientras los ratios de incidencia y mortalidad de la tuberculosis siguen descendiendo, Médicos Sin Fronteras (MSF) destaca “la tendencia alarmante del aumento de la epidemia de tuberculosis resistente”. Advierte que existen algunos datos preocupantes:- Algunos países muestran un aumento significativo del contagio de tuberculosis resistente de persona a persona, con cifras de hasta el 35% de los nuevos casos de la variante multiresistente a los medicamentos.
- La tuberculosis extremadamente resistente ha aumentado también dentro de las áreas de la antigua Unión Soviética, donde representa aproximadamente el 20% de los casos de la variante resistente.
- A pesar del aumento en los diagnósticos confirmados de tuberculosis multirresistente, sólo una de cada cinco personas que la padece en todo el mundo, recibe el tratamiento adecuado; el número de personas sin tratamiento aumenta anualmente.
La organización explica que aportará más información en su informe Out of Step, que será publicado el 30 de octubre 2014 y que se basa en un estudio realizado en ochos países donde la tuberculosis es endémica. El documento identifica las cinco brechas mortales que socavan la respuesta a la variante resistente de la enfermedad y detalla aquellas acciones que se pueden llevar a cabo para revertir esta crisis, entre ellas la propuesta de aprovechar la oportunidad de los nuevos y prometedores fármacos existentes que pueden salvar muchas vidas.
A pesar de que se ha conseguido reducir la mortalidad de la dolencia un 45% desde 1990 y los fallecimientos por tuberculosis relacionada con VIH han bajado de 540.000 a 360.000 en la última década, la enfermedad sigue expandiéndose, sobre todo en países del sudeste asiático y en zonas del Pacífico Occidental, donde se concentra el 56% de los casos registrados en 2013. “India y China por sí solas representaron el 24 % y el 11 % del total de casos , respectivamente”, señala el informe.
La OMS ha mostrado su preocupación por los casos de tuberculosis multirresistente —cepas que no responde a ninguno de los dos antituberculosos más potentes—. Según el informe, se detectaron 480.000 casos de este tipo a nivel mundial, con epidemias especialmente graves en Europa del Este y Asia central. Entre 2009 y 2013 se triplicaron los casos detectados de tuberculosis multirresistente. “La caída de la Unión Soviética puso las condiciones idóneas para ello. El sistema de salud colapsó y la pobreza se expandió. Además, había un problema de base, y es que no se trataba a los pacientes con el estándar de cuatro medicamentos, sino solo con uno, con lo que se dejaba escapar bacilos mutantes resistentes a otras medicinas. Las personas comenzaron a infectar unas a otras y se creó la epidemia”, explicó Raviglione. Estos casos son más difíciles de abordar y tienen peores tasas de curación (alrededor del 48%), advierte la OMS.
Los expertos también reprochan la falta de recursos para hacer frente a la enfermedad. “Las deficiencias del sistema de salud, la falta de regímenes eficaces y otros desafíos de tratamiento son responsables de inaceptablemente bajas tasas de curación, y la respuesta a la tuberculosis multirresistente se ve seriamente obstaculizada por la falta de fondos . Estas barreras deben ser abordados con urgencia”, reza el informe. La OMS calcula que cada año serían necesarios 6.000 millones de euros para dar respuesta completa a la tuberculosis y, sin embargo, hay un déficit de cerca de 1.500 millones anuales. La escasez de recursos económicos ha provocado, por ejemplo, que de los 136.000 casos detectados en 2013 de tuberculosis extremadamente resistente (inmune a más fármacos que la multirresistente), solo 97.000 iniciaron el tratamiento. Esta cepa es más difícil de tratar y los tratamientos para combatirla son mucho más caros y largos -dos años en lugar de seis meses. “Los avances que se han logrado han sido duros y deben intensificarse. Contener y revertir la epidemia requiere esfuerzos inmediatos y sostenidos por parte de todas las partes interesadas”, apuntó Karin Weyer, coordinadora de la OMS para laboratorios, diagnósticos y resistencia a medicamentos.
jueves, 23 de octubre de 2014
EL SADISMO DEL PP
CRISIS SANITARIA INTERNACIONAL
Romero se desespera al alargarse su aislamiento unos días más
La aparición del virus en heces y saliva de la auxiliar motivó el cambio de planes
La enfermedad pone
al desnudo las apetencias de los grandes monopolios farmacéuticos y del
Pentágono. Entrevista a Peter Piot, descubridor del virus.
Walter Goobar

Famoso por su novela Robinson Crusoe, el
escritor, periodista y espía inglés, Daniel Defoe (1660-1731) reflejó
en Diario del año de la peste uno de los más espeluznantes frescos
sobre la peste bubónica que asoló a Londres en el verano de 1665, cuando el
autor no tenía más que cinco años.
Esa crónica novelada escrita en 1720, hace más de 300 años, cobra una vibrante actualidad con la irrupción del virus del Ébola en África. Al igual que ocurre hoy, aquella narración está acompañada de los datos oficiales del número de muertos en cada semana de epidemia (hasta alcanzar un total cercano a los cien mil), de las normas que se emitieron para luchar contra la epidemia y otros documentos.
Aunque el Ébola todavía no tiene un cronista de la talla del autor deRobinson Crusoe que desnude las causas económicas y políticas de la epidemia, el prestigioso Centro para el Control de Enfermedades (CDC, Center for Disease Control) del gobierno federal de EE.UU. publicó en el mes pasado un informe sobre la epidemia en el que vaticinaba que “los casos de Ébola podrían expandirse en una cantidad que podría variar de 550.000 casos a 1,4 millones en los primeros cuatro meses”. El mismo informe cuestionó las cifras proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS, la agencia de salud de las Naciones Unidas) sobre el número de casos de la enfermedad causada por el virus (5.800 casos) y el número de muertos (2.800 casos). El CDC señalaba que probablemente los números sean mucho mayores, alrededor de 20.000 casos. Y subrayaba que era probable que el número de nuevos casos de afectados y de muertos aumentara exponencialmente, pasando de cientos de casos a miles por semana. El CDC también indicaba que hoy la epidemia se centra en tres países del oeste de África, Liberia, Sierra Leona y Guinea, donde las infraestructuras de higiene, salud pública y servicios sanitarios son muy deficientes, habiendo empeorado en los últimos años como consecuencia de las políticas de austeridad del gasto público, incluyendo el gasto público sanitario, impuestas a tales gobiernos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
Por su parte, el científico que dirige la respuesta del Reino Unido a la pandemia de ébola lanzó un ataque devastador a la gran industria farmacéutica, acusando a los gigantes del sector, entre ellos a las compañías GlaxoSmithKline (GSK), Sanofi, Merck y Pfizer, de no haber fabricado una vacuna, no porque no fuera posible, sino porque “no era negocio”.
La epidemia podría haberse evitado desde el principio si se hubiera desarrollado una vacuna y se hubiera hecho acopio de una cantidad adecuada de dosis, cosa que según el profesor Adrian Hill, de la Universidad de Oxford, era factible.
A pesar de las medidas extraordinarias, la OMS admitió que “no se prevé que para antes de finales de 2014 haya disponibles nuevos tratamientos o vacunas suficientes para un uso extendido”. Junto con la vacuna de GSK/NIH, que se ensayará en Oxford con voluntarios sanos dentro de dos semanas, hay una vacuna canadiense que también parece prometedora y se está ensayando en EE.UU. El profesor Hill explicó que la vacuna de GSK/NIH, que se basa en una cepa del virus del resfriado de chimpancé llamada ChAd3, se desarrolló inicialmente en EE.UU. para su uso potencial frente a un atentado bioterrorista y que sólo existía gracias a los cuantiosos fondos de financiación otorgados a las vacunas destinadas a la defensa.
A la pregunta de por qué no había una vacuna autorizada, el profesor Hill explicó al diario The Independent: “¿Quién fabrica las vacunas? Hoy en día, la producción comercial de vacunas está monopolizada por cuatro o cinco megaempresas –GSK, Sanofi, Merck, Pfizer–, que figuran entre las compañías más grandes del mundo. El problema es que incluso si se descubre una vía para crear una vacuna, si no tiene un gran mercado las grandes empresas consideran que no vale la pena... La vacuna contra el ébola para las personas que más la necesitaban no era negocio debido, en primer lugar, a la naturaleza del brote; en segundo lugar, al número de personas que probablemente se verían afectadas, que hasta entonces se consideraba que sería reducido; y en tercer lugar, al hecho de que la gente afectada se halla en algunos de los países más pobres del mundo y no pueden pagar una nueva vacuna.”
La empresa canadiense que posee la patente del medicamento TMK-Ébola señala la dificultad de proporcionarlo en un corto espacio de tiempo. Sin embargo, ha visto subir sus acciones en Bolsa. De un 25% en agosto llega a superar el 70% en octubre. Precisamente, eldiario.es señala que las tres empresas farmacéuticas –dos norteamericanas, BioCryst y Chimerix, y la canadiense Tekemira– han aumentado en 1.100 millones su valor desde el comienzo de la crisis. Por el momento, la tasa de mortalidad oscila entre un 25% y un 70% de los infectados. Un porcentaje nada despreciable en términos de rentabilidad económica. La guerra entre las farmacéuticas se ha desatado.
En Estados Unidos, a mediados de agosto, el ejército estadounidense anunció estar en posesión del fármaco secreto ZMapp, considerado la respuesta al virus del ébola. Dicho anuncio se hizo coincidir con el traslado desde Liberia del médico Kent Brantly y la cooperante Nancy Writebol, ambos afectados por el virus, al centro de enfermedades infecciosas en Atlanta.
Esto abre más de un interrogante: ¿Por qué el gobierno estadounidense envió a 3.000 soldados –en lugar de médicos y enfermeras– para "combatir la epidemia".
Igualmente, en Sierra Leona el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas de la Armada de EE.UU. tiene un equipo de especialistas para trabajar con el virus del ébola desde hace un año, justo cuando apareció el brote infeccioso.
Utilizar la droga norteamericana, el ZMapp, fármaco con el cual se trató a los enfermos en Atlanta, como autoriza la OMS, facilita al Pentágono el ensayo sobre humanos salteando todas las fases experimentales y convirtiendo al África en un laboratorio a cielo abierto.
Escenas dantescas en las que montañas de cadáveres son transportados en carros hacia gigantescas hogueras que cubren Londres de un insoportable olor a carne quemada; actos de locura y asesinato, como si todas las bajas pasiones explotaran al mismo tiempo, son los elementos que mueve Defoe para darnos a entender su postulado: no hay colaboración ni fraternidad en una sociedad cuyos principios son la ambición y el egoísmo. Mucho no ha cambiado en los 300 años transcurridos.
Esa crónica novelada escrita en 1720, hace más de 300 años, cobra una vibrante actualidad con la irrupción del virus del Ébola en África. Al igual que ocurre hoy, aquella narración está acompañada de los datos oficiales del número de muertos en cada semana de epidemia (hasta alcanzar un total cercano a los cien mil), de las normas que se emitieron para luchar contra la epidemia y otros documentos.
Aunque el Ébola todavía no tiene un cronista de la talla del autor deRobinson Crusoe que desnude las causas económicas y políticas de la epidemia, el prestigioso Centro para el Control de Enfermedades (CDC, Center for Disease Control) del gobierno federal de EE.UU. publicó en el mes pasado un informe sobre la epidemia en el que vaticinaba que “los casos de Ébola podrían expandirse en una cantidad que podría variar de 550.000 casos a 1,4 millones en los primeros cuatro meses”. El mismo informe cuestionó las cifras proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS, la agencia de salud de las Naciones Unidas) sobre el número de casos de la enfermedad causada por el virus (5.800 casos) y el número de muertos (2.800 casos). El CDC señalaba que probablemente los números sean mucho mayores, alrededor de 20.000 casos. Y subrayaba que era probable que el número de nuevos casos de afectados y de muertos aumentara exponencialmente, pasando de cientos de casos a miles por semana. El CDC también indicaba que hoy la epidemia se centra en tres países del oeste de África, Liberia, Sierra Leona y Guinea, donde las infraestructuras de higiene, salud pública y servicios sanitarios son muy deficientes, habiendo empeorado en los últimos años como consecuencia de las políticas de austeridad del gasto público, incluyendo el gasto público sanitario, impuestas a tales gobiernos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
Por su parte, el científico que dirige la respuesta del Reino Unido a la pandemia de ébola lanzó un ataque devastador a la gran industria farmacéutica, acusando a los gigantes del sector, entre ellos a las compañías GlaxoSmithKline (GSK), Sanofi, Merck y Pfizer, de no haber fabricado una vacuna, no porque no fuera posible, sino porque “no era negocio”.
La epidemia podría haberse evitado desde el principio si se hubiera desarrollado una vacuna y se hubiera hecho acopio de una cantidad adecuada de dosis, cosa que según el profesor Adrian Hill, de la Universidad de Oxford, era factible.
A pesar de las medidas extraordinarias, la OMS admitió que “no se prevé que para antes de finales de 2014 haya disponibles nuevos tratamientos o vacunas suficientes para un uso extendido”. Junto con la vacuna de GSK/NIH, que se ensayará en Oxford con voluntarios sanos dentro de dos semanas, hay una vacuna canadiense que también parece prometedora y se está ensayando en EE.UU. El profesor Hill explicó que la vacuna de GSK/NIH, que se basa en una cepa del virus del resfriado de chimpancé llamada ChAd3, se desarrolló inicialmente en EE.UU. para su uso potencial frente a un atentado bioterrorista y que sólo existía gracias a los cuantiosos fondos de financiación otorgados a las vacunas destinadas a la defensa.
A la pregunta de por qué no había una vacuna autorizada, el profesor Hill explicó al diario The Independent: “¿Quién fabrica las vacunas? Hoy en día, la producción comercial de vacunas está monopolizada por cuatro o cinco megaempresas –GSK, Sanofi, Merck, Pfizer–, que figuran entre las compañías más grandes del mundo. El problema es que incluso si se descubre una vía para crear una vacuna, si no tiene un gran mercado las grandes empresas consideran que no vale la pena... La vacuna contra el ébola para las personas que más la necesitaban no era negocio debido, en primer lugar, a la naturaleza del brote; en segundo lugar, al número de personas que probablemente se verían afectadas, que hasta entonces se consideraba que sería reducido; y en tercer lugar, al hecho de que la gente afectada se halla en algunos de los países más pobres del mundo y no pueden pagar una nueva vacuna.”
La empresa canadiense que posee la patente del medicamento TMK-Ébola señala la dificultad de proporcionarlo en un corto espacio de tiempo. Sin embargo, ha visto subir sus acciones en Bolsa. De un 25% en agosto llega a superar el 70% en octubre. Precisamente, eldiario.es señala que las tres empresas farmacéuticas –dos norteamericanas, BioCryst y Chimerix, y la canadiense Tekemira– han aumentado en 1.100 millones su valor desde el comienzo de la crisis. Por el momento, la tasa de mortalidad oscila entre un 25% y un 70% de los infectados. Un porcentaje nada despreciable en términos de rentabilidad económica. La guerra entre las farmacéuticas se ha desatado.
En Estados Unidos, a mediados de agosto, el ejército estadounidense anunció estar en posesión del fármaco secreto ZMapp, considerado la respuesta al virus del ébola. Dicho anuncio se hizo coincidir con el traslado desde Liberia del médico Kent Brantly y la cooperante Nancy Writebol, ambos afectados por el virus, al centro de enfermedades infecciosas en Atlanta.
Esto abre más de un interrogante: ¿Por qué el gobierno estadounidense envió a 3.000 soldados –en lugar de médicos y enfermeras– para "combatir la epidemia".
Igualmente, en Sierra Leona el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas de la Armada de EE.UU. tiene un equipo de especialistas para trabajar con el virus del ébola desde hace un año, justo cuando apareció el brote infeccioso.
Utilizar la droga norteamericana, el ZMapp, fármaco con el cual se trató a los enfermos en Atlanta, como autoriza la OMS, facilita al Pentágono el ensayo sobre humanos salteando todas las fases experimentales y convirtiendo al África en un laboratorio a cielo abierto.
Escenas dantescas en las que montañas de cadáveres son transportados en carros hacia gigantescas hogueras que cubren Londres de un insoportable olor a carne quemada; actos de locura y asesinato, como si todas las bajas pasiones explotaran al mismo tiempo, son los elementos que mueve Defoe para darnos a entender su postulado: no hay colaboración ni fraternidad en una sociedad cuyos principios son la ambición y el egoísmo. Mucho no ha cambiado en los 300 años transcurridos.
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