miércoles, 5 de noviembre de 2014

Los motivos científicos por los que los hombres se sienten atraídos por los pechos femeninos .

Varias teorías intentan explicar por qué los hombres encuentran tan atractivo el busto femenino

Tal y como reza el refranero español, los pechos siempre han constituido una de las zonas femeninas con más atractivo para los hombres. Aunque a lo largo de la historia han existido numerosas teorías acerca del origen de esta atracción, hasta ahora ningún estudio científico ha sido capaz de explicarlo de forma convincente.
Todos los avances realizados en este campo parecen indicar que la fascinación que siente la mayoría de los hombres por los pechos femeninos tiene su origen en la evolución.
Mientras la ciencia continúa trabajando para tratar de arrojar algo de luz sobre esta curiosa cuestión, los autores del blog «MásQueSalud»han recopilado las tres teorías más extendidas acerca del origen de la fijación masculina con esa parte de la anatomía femenina. Quizá en no mucho tiempo conozcamos los motivos de esta extendida atracción.
1.- Teoría del eco genital: Esta teoría sugiere que los senos femeninos se convirtieron en centro de atención masculino cuando el hombre comenzó a caminar erguido. Hasta entonces, al igual que ocurre con numerosas especies de animales, el varón se interesaba principalmente por el trasero de las hembras, puesto que quedaba justo en su línea de visión. Cuando los seres humanos comenzaron a caminar sobre dos piernas, el trasero ya no se veía tan directamente y destacaban más los pechos. Esta teoría sostiene además que en paralelo, le evolución hizo que los pechos femeninos crecieran y se bambolearan para imitar la anatomía del trasero y seguir así atrayendo la atención de los varones y garantizar la continuidad de la especie.
2.- Atracción de la oxitocina: Otra posible causa de la atracción ejercida por los pechos puede encontrarse en la oxitocina, una hormona que juega un importante papel en la relación que se establece entre madre e hijo durante la lactancia y más tarde en la pareja durante el acto sexual. De hecho, los pezones son una zona erógena para muchas mujeres, que encuentran placentera su estimulación durante la actividad sexual. Quienes defienden esta idea aseguran que esa estimulación favorece la segregación de oxitocina. Así, que argumentan que el atractivo de los pechos se debe precisamente a su capacidad para favorecer la generación de esta hormona y su utilidad es la de activar los sistemas neuroquímicos capaces de mantener unida a una pareja.
3.– Sinónimo de riqueza: La teoría de la evolución es el soporte de esta teoría que asegura que los hombres heterosexuales se sienten atraídos por los pechos femeninos porque en estados anteriores, tener unos pechos voluminosos era señal de que la mujer gozaba de un acceso constante a alimentos y una mayor capacidad para amamantar a sus hijos, lo que implicaba a su vez mayores posibilidades de supervivencia para su prole. Según esta línea de pensamiento, algunos estudios dicen haber descubierto que los hombres de menor nivel y estatus socioeconómico prefieren mujeres con pechos grandes. La conclusión de estos estudios señala que cuando el hombre no tiene acceso garantizado a los recursos suficientes para mantener a su descendencia, busca una pareja del sexo opuesto que sí lo posean. Lo malo de esta teoría es que es válida tanto para el tamaño de los pechos como para el saldo de la cuenta corriente.

martes, 4 de noviembre de 2014

entrevista con peter c. GØTZSCHE

"La industria farmacéutica es muy rica y ha corrompido los sistemas de salud"

    Cuando un científico se atreve a criticar a la industria farmacéutica, enseguida se le critica porque no la conoce bien. Pero al médico danés Peter C. Gøtzsche es difícil pillarle por este flanco. Durante 30 años, Gøtzsche ha trabajado en ensayos clínicos y regulación de medicamentos para varias farmacéuticas y ha publicado más de setenta artículos científicos en las Big Five, las cinco principales revistas científicas. Y es por esto por lo que afirma con rotundidad que la industria farmacéutica está corrompida hasta la médula, extorsiona a médicos y políticos, y mantiene enormes beneficios a fuerza de medicar innecesariamente a la población.
    Su nuevo libro, Medicamentos que matan y crimen organizado (Los libros del lince), ha causado una enorme polémica y ha desatado la ira de la industria, a la que Gøtzsche acusa de propagar mentiras sobre su investigación. El doctor ha atendido a El Confidencial en una extensa entrevista en la que no deja títere con cabeza.
    PREGUNTA. Hace unas semanas entrevistamos al psiquiatra Allen Frances. Nos dijo, literalmente, que la industria farmacéutica está causando más muertes que los cárteles de la droga. Usted opina lo mismo. Cuando se publicó la entrevista muchos lectores se quejaron porque les parecía una aseveración exagerada. ¿Por qué cree que no lo es?
    RESPUESTA. Decir la verdad no puede ser una exageración. En mi libro documento que el consumo de medicamentos con receta es la tercera causa de muerte tras las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. En Estados Unidos, por ejemplo, la prescripción de medicamentos causa cerca de 200.000 defunciones todos los años. Así que está claro que la industria farmacéutica está causando bastante más muertes que los cárteles de la droga.
    P.: Richard Smith, médico y exdirector del British Medical Journal, asegura en el prólogo de su libro que los médicos acabarán cayendo en desgracia ante la opinión pública, como ya ha ocurrido con periodistas, diputados y  banqueros, por no haber sido capaces de ver hasta qué punto han aceptado la corrupción.
    R.: La industria farmacéutica es inmensamente rica y poderosa, y ha corrompido los sistemas de salud de una forma extraordinaria. Es una corrupción de largo alcance. Todo el proceso por el que nuestros medicamentos son investigados, aprobados y recetados ha sido corrompido. Esto implica manipular los datos científicos, pero también comprar a casi cualquier persona que pueda tener influencia en el sistema, incluidos los ministros de salud. En mi país, por ejemplo, sólo hay en torno a 20.000 médicos, pero miles de ellos cobran nóminas de la industria por cumplir funciones discutibles como sentarse en consejos asesores o ser consultores, en muchos casos sin aportar ningún servicio tangible a cambio del dinero. Esta es una forma aceptada y generalizada de corrupción sutil pues, como sabe cualquier médico, el dinero dejaría de fluir si no actuaran en interés de sus benefactores.
    P.: Para la mayoría de la población, es difícil creer que muchos de los fármacos que tomamos causan más problemas que beneficios. ¿Es algo que podemos afirmar de muchos medicamentos?
    R.: Es verdad que muchos de los medicamentos que la gente toma causan más daños que beneficios. Sabemos muy poco sobre la utilidad real de los medicamentos, ya que la práctica totalidad de los ensayos controlados con placebo son desarrollados por la industria farmacéutica, que tiene un tremendo conflicto de intereses. La industria exagera los beneficios y oculta los daños de los medicamentos en la publicación de los ensayos clínicos. Muchos de los fármacos que tomamos ni siquiera tienen efectos; simplemente parece que han tenido un efecto en los ensayos avalados por la industria, pero esto sucede normalmente porque los ensayos no se han 'cegado' de forma efectiva, y en ese caso tanto los pacientes como los médicos tienden a exagerar los efectos subjetivos de los medicamentos de forma substancial.
    No hay duda de que las personas con trastornos psiquiátricos están siendo sobremedicadas de forma masivaP.: ¿Hay fármacos que se utilizan en la práctica médica que no cuentan con ninguna justificación científica válida?
    R.: Creo que los fármacos anticolinérgicos para la incontinencia urinaria y los medicamentos antidemencia no tienen un efecto real, y lo que se midió en los ensayos clínicos está sesgado porque el cegamiento fue insuficiente. Un área particularmente problemática es la de las drogas psiquiátricas. La falta de un cegamiento efectivo en los ensayos conlleva, por ejemplo, que sea dudosa la efectividad real de los antidepresivos para tratar la depresión; probablemente ni siquiera funcionan para tratar la depresión clínica. En cualquier caso, no hay duda de que las personas con trastornos psiquiátricos están siendo sobremedicadas de forma masiva. Sabemos que los antipsicóticos causan daños cerebrales, pero probablemente también los antidepresivos y los medicamentos para tratar el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.
    P.: Lo que ha ocurrido en España con el Sofosbuvir, el medicamento de última generación que cura la mayoría de casos de hepatitis C es, según el farmacólogo Joan-Ramón Laporte (que prologa la edición española de su libro), un claro ejemplo del comportamiento en ocasiones indignante de la industria farmacéutica. El pasado 1 de octubre la ministra da Salud española anunció que el Gobierno había llegado a un acuerdo con la farmacéutica Gilead para incluir el fármaco en la financiación pública. Nadie sabe exactamente cuánto va a costar, pero quizás sean más de 125 millones de euros durante el primer año de comercialización. ¿Están las farmacéuticas chantajeando a los Gobiernos?
    R.: El caso del Sofosbuvir es sólo uno de los más recientes ejemplos de la forma en que las compañías farmacéuticas extorsionan a la sociedad. Gran parte de la investigación que permite el desarrollo de nuevos fármacos ha sido financiada por el dinero de los ciudadanos, que pagan las nóminas de los investigadores públicos. Si un medicamento es considerado un gran avance, la norma es que la compañía farmacéutica que se hace cargo del desarrollo de ésta cobre un precio obsceno, abusando de ese modo el monopolio que la sociedad le ha otorgado. El precio de un nuevo fármaco no tiene nada que ver con sus costes de desarrollo, pero depende por completo de cuánto estemos dispuestos a pagar por él. Es un tipo de extorsión que no es muy distinta del tipo de chantaje que ejercen los piratas en Somalia cuando abordan barcos y toman rehenes. En ambos casos, puede ser una cuestión de vida o muerte, y es puede ser muy difícil para los políticos negarse a pagar los medicamentos cuando los periodistas ponen a pacientes a llorar en la televisión nacional.
    Gregg H. Alton, vicepresidente ejecutivo de Gilead, ganó en 2010 un salario de 4 millones de dólares. (Reuters)Gregg H. Alton, vicepresidente ejecutivo de Gilead, ganó en 2010 un salario de 4 millones de dólares. (Reuters)P.: Uno de los argumentos más utilizados por la industria farmacéutica para defenderse de las críticas es que sin su inversión en investigación no tendríamos los medicamentos que tenemos. ¿Es cierto?
    R.: En mi libro desacredito este argumento, que, lamentablemente, es ampliamente aceptado entre médicos y políticos. ¿Aquellos que se creen esto estarían dispuestos a pagar veinte veces más por su nuevo coche sólo porque el vendedor les dice que por hacerlo tendrán mejores coches en el futuro? La situación es del todo absurda. Normalmente, las empresas dicen: “Si no gastáramos nuestro dinero en investigación, moriríamos”. Pero las compañías farmacéuticas lo que dicen es: “Si no tenemos vuestro dinero para gastarlo en investigación, vosotros moriréis”. Sólo los líderes religiosos son más listos que ellos, pues prometen que seremos recompensados tras la muerte, lo que hace que sea completamente imposible quejarse.
    Los beneficios de las farmacéuticas se han disparado en la última década; y al mismo tiempo la innovación se ha estancadoEmpíricamente se ha demostrado que este argumento no se sostiene. Los beneficios de las farmacéuticas se han disparado en la última década, y al mismo tiempo la innovación se ha estancado. En definitiva, el capitalismo y el cuidado de la salud son malos compañeros de cama. Nuestras sociedades deben tomar el control sobre el desarrollo y la venta de medicamentos, lo que garantizaría que tuviéramos los medicamentos a precios que incluso los países en desarrollo podrían permitirse.
    P.: Muchos médicos e investigadores conocen a la perfección lo que está haciendo la industria farmacéutica, pero se niegan a hablar porque, después de todo, su trabajo depende de ellas. ¿Hay miedo entre los profesionales a criticar a las farmacéuticas?
    R.: La situación en la que estamos ahora es similar a la que vive un pueblo cuando ha permitido a la mafia ser tan poderosa que ha logrado comprar a todo el mundo, incluidos los políticos, el alcalde y la policía. En una situación así es increíblemente difícil dar marcha atrás. Esto es lo que está pasando ahora con la industria farmacéutica, que ha comprado a muchos doctores clave, que son líderes de opinión. Hay casos de médicos que han perdido su trabajo por criticar a la industria, porque la farmacéutica en cuestión había comprado ya a sus superiores. Esto es lo mismo que hace la mafia cuando se carga a un oficial de policía que hace demasiado bien su trabajo.
    P.: La manipulación que ha realizado la industria farmacéutica de muchos estudios científicos ha hecho que mucha gente niegue la veracidad de los estudios científicos en general. Esto es muy peligroso. ¿Crees que podemos poner en duda la mayoría de la investigación en medicina?
    R.: No creo que sea peligroso que la gente no se crea los estudios científicos sobre medicamentos. Es muy saludable que sean escépticos teniendo en cuenta que nuestros fármacos son la tercera causa de muerte. La gente debería tomar muchísimos menos medicamentos de los que toma. He estado trabajando en estos 30 años y he visto serias manipulaciones y trampas en todas las áreas de la medicina por razones comerciales. Esto es por lo que los científicos que colaboran con la industria en los ensayos clínicos casi nunca tienen acceso a todos los datos en bruto para que pueden analizaros por ellos mismos. Si esto fuera posible, tendríamos la oportunidad de revelar gran parte del fraude.
    P.: Muy a menudo, las personas que critican a la industria farmacéutica mezclan sus argumentos con teorías pseudocientíficas. Es el caso, por ejemplo, de los movimientos antivacunación. ¿Tendemos a mezclar churras con merinas?
    R.: Algunos practicantes de medicina alternativa o defensores de las campañas antivacunación asumen que soy uno de ellos porque critico a la industria farmacéutica. Desde luego no es el caso. La mayoría de nuestras vacunas salvan vidas y el principal efecto de la medicina alternativa es vaciar los bolsillos de la gente, muy pocas de ellas tienen siquiera algún efecto.
    P.: Normalmente hablamos de la industria farmacéutica como un todo. ¿Hay alguna compañía que sea mejor que otra? ¿No hay un solo CEO de las farmacéuticas que tenga ética?
    R.: Cuando el crimen renta se genera más crimen. Esto es exactamente lo que estamos viendo. Los crímenes de la industria farmacéutica, que están entre los peores de todas las industrias, se han incrementado en los últimos años. He sido incapaz de encontrar una sola compañía cuyo CEO tenga sentido de la moral. Lo único que importa es el dinero y los CEO saben perfectamente que su falta de ética conduce a muchas muertes innecesarias. El criminólogo John Braithwaite, que ha entrevistado a muchos CEO para elaborar su libro sobre el crimen organizado en la industria farmacéutica, los llama "bastardos despiadados".
    Los pacientes deben darse cuenta de que prácticamente todo lo que un médico sabe sobre los medicamentos ha sido cuidadosamente preparado por la industria farmacéuticaP.: En los últimos años se han publicado varios libros en los que se critica ferozmente las prácticas de la industria farmacéutica (como Mala Farma de Ben Goldacre o ¿Somos todos enfermos mentales? de Allen Frances). ¿Algo está cambiando? ¿Vamos a ver un cambio en la regulación de la práctica de las farmacéuticas?
    R.: Desafortunadamente, la industria farmacéutica es tan poderosa que es tarde para esperar ningún cambio importante en los reguladores y en la forma en que nuestros políticos entienden su funcionamiento. Hay esperanza, sin embargo, porque nuestros ciudadanos no son tan tontos, ingenios y oportunistas como nuestros políticos. He escrito este libro porque estoy enfadado y quiero que se enfade más gente para decir que ya hemos tenido bastante, así que a lo mejor podemos introducir cambios radicales en la forma en que desarrollamos, investigamos, comercializamos y tomamos medicamentos.
    P.: ¿Qué pueden hacer los ciudadanos para ayudar a revertir esta situación?
    R.: Lo primero, y más importante, es que los pacientes tomen el mando de sus propias vidas, por ejemplo, descargando en internet el prospecto cuando un médico le ha recetado un medicamento. Si lo leen atentamente, probablemente sabrán mucho más sobre el fármaco que su propio médico. Entonces, quizás, todos los peligros, precauciones y advertencias harán que se planteen que quizás es mejor no tomar ese fármaco en particular. Los pacientes deben darse cuenta de que prácticamente todo lo que un médico sabe sobre los medicamentos ha sido cuidadosamente preparado por la industria farmacéutica. Y es más, el médico quizás tiene un interés lucrativo personal en recetarte un fármaco que es mucho más caro que otro que es igual de bueno, porque el soborno a los médicos es común.
    Las organizaciones de pacientes y las de médicos no deberían aceptar dinero de la industria farmacéutica. Deberían preguntarse si les parece éticamente aceptable recibir dinero que ha sido ganado en parte por crímenes que han dañado e incluso matado a muchos pacientes. Y los médicos tienen que negarse a recibir visitantes médicos, porque esto conduce al a prescripción irracional y un gran daño, incluyendo muertes innecesaria

    lunes, 3 de noviembre de 2014

    EE.UU.: muere por suicidio asistido Brittany Maynard

    Brittany Maynard, la estadounidense de 29 años enferma de cáncer terminal que había anunciado su suicidio asistido para el 1 de noviembre, murió el sábado en su casa de Oregón, Estados Unidos, según anunció el domingo el grupo que defiende el derecho a elegir la muerte digna Compassion and Choices.
    "Nos entristece anunciar el fallecimiento de una querida y maravillosa mujer, Brittany Maynar", anunció a través de su cuenta de Facebook esa organización.

    "Falleció en paz, en su cama, rodeada de la familia cercana y los seres queridos".Maynard en el cañón del colorado con su familia

    Dedicó los últimos días de su vida a viajar.
    Pese al mensaje de esta semana en la que se planteaba postergar su decisión, la joven estadounidense de 29 años que se mudó a Oregon tras enterarse que tenía un tumor maligno en el cerebro para beneficiarse de la ley de sucidio asistido acabó con su vida este sábado.
    "Adiós a todos mis queridos amigos y la familia que amo", escribió en su cuenta de Facebook.
    "Hoy es el día que he elegido para morir con dignidad debido a mi enfermedad terminal, este cáncer cerebral terrible que se ha llevado tanto de mí... pero que se podría haber llevado mucho más", escribió la joven en su cuenta de Facebook, según informa la revista Time.

    "Adiós mundo"

    "El mundo es un lugar precioso, viajar ha sido mi gran forma de aprender, mis amigos cercanos y colegas son quienes más dan. Incluso ahora, mientras escribo, tengo un aro de apoyo alrededor de mi cama... ¡Adiós mundo. Difundan buenas energías. Retribuyan!".

    Junto con su marido, se mudó a Oregón, uno de los cinco estados de EE.UU. que permite el suicido asistido.
    Maynard, que decidió crear una plataforma para recaudar fondos para los que defienden el derecho a la muerte digna, se dedicó en los últimos días de su vida a cumplir una lista de deseos y aventuras que quería hacer antes de morir.
    La historia de la chica se dio a conocer a través de un video publicado en YouTube que fue visto por millones de personas.
    Allí explicaba que tomaría unas píldoras, recetadas por un médico, para morir en la habitación que compartía con su marido, en compañía de sus seres queridos y escuchando la música de su preferencia, y así evitar las peores fases de su enfermedad.

    Debate sobre el suicidio asistido

    La historia de Maynard está teniendo un impacto inusual en Estados Unidos, donde se ha reavivado el debate sobre el suicidio asistido, con voces que se alzaron para respaldarlo y otras -incluso de otros pacientes terminales- para cuestionarlo.

    La joven murió rodeada de su familia.
    Maynard había elegido el 1 de noviembre para morir, dos días después del cumpleaños de su marido, Dan Díaz.
    Ella y su esposo, recién casados, se mudaron de California a Oregón, uno de los cinco estados en EE.UU. en los que el suicidio asistido por doctores está permitido.
    Sólo en ese estado, 750 personas se han beneficiado de esa ley aprobada en 1998 y han muerto con la ayuda de un médico desde entonces.
    Sin embargo, el gobierno de ese estado no tiene datos de cuantas personas se trasladaron desde otro estado para morir como hizo la joven que estaba a punto de cumplir 30 años.
    Y pese a que la decisión que tomó la joven puede resultar controvertida, en uno de los últimos textos en los que promovía lo que consideraba era el derecho a una muerte digna, Maynard dijo que su sueño es que todos los estadounidenses con enfermedades terminales puedan elegir morir en sus propios términos.

    Se cumple un siglo de la primera transfusión, una técnica argentina que salvó millones de vidas

    El 9 de noviembre de 1914 el médico argentino Luis Agote efectuaba en el Instituto Modelo del Hospital Rawson de Buenos Aires la primera transfusión sanguínea, un descubrimiento científico impulsado por ese médico pionero, investigador y político, brillante exponente de la generación del ’90.
     La técnica desarrollada por Agote, la transfusión de sangre anticoagulada con citrato de sodio, se aplicó por primera vez a una madre que sufría una hemorragia posparto y el donante fue el portero del Instituto Modelo, Raúl Mosquera.

    “El resultado fue tan favorable que se tuvo, desde ese instante, la firme convicción de que el problema estaba resuelto”, dijo Agotes tras aquella primera experiencia.

    Este hito en materia de salubridad coincidió con el inicio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y el propio Agote pediría al gobierno nacional de la época que transmitiera la exitosa experiencia a los países beligerantes.

    Los beneficios son inimaginables, pues este nueva técnica no sólo permitió salvar millones de vidas sino que abrió nuevos caminos en la evolución de la medicina a nivel mundial y fue soporte imprescindible en el desarrollo de cirugías, trasplantes y tratamientos oncológicos, convirtiéndose en un hito de la medicina.

    En homenaje a Luis Agote, cada 9 de noviembre se conmemora en el país el “Día Nacional del Donante de Sangre”, en el marco del cual el Ministerio de Salud de la Nación desarrolla una serie de actividades.

    Este hito en materia de salubridad coincidió con el inicio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y el propio Agote pediría al gobierno nacional de la época que transmitiera la exitosa experiencia a los países beligerantes
    "Descubrimientos como el alcanzado por Agote hablan de la calidad de nuestros científicos, y no por casualidad Argentina cuenta con tres premios Nobel en ciencia, una distinción que ningún otro país de la región pudo alcanzar", celebró el ministro de Salud, Juan Manzur.

    Para el funcionario, “hoy Argentina se ha convertido en un enorme laboratorio para que se multipliquen desarrollos de esta significación mundial”.

    La técnica de la transfusión sanguínea era un objetivo largamente perseguido por la comunidad científica mucho antes del siglo XX, que tropezaba con importantes riesgos que llegaban hasta la muerte impidiendo aplicarla de forma general.

    Motivado por las continuas hemorragias que sufría un niño hemofílico de su familia y ante la imposibilidad de practicar los métodos de transfusión existentes, el doctor Agote se dedicó a estudiar el tema.

    Lo primero era evitar la coagulación de la sangre fuera del organismo y para ello utilizó citrato neutro de sodio, pues se sabía que impedía la coagulación de las proteínas del huevo.

    El facultativo procedió entonces a guardar exitosamente 100 mililitros de sangre líquida durante 15 día.

    Tras esa primera etapa, debía probar que esa sustancia agregada no afectaba al receptor o a las propiedades de la sangre a transfundir y el propio médico se inyectaría dosis crecientes de citrato neutro de sodio, comprobando la inocuidad para el ser humano.

    Luis Agote había nació el 22 de septiembre de 1868 en la ciudad de Buenos Aires y en 1893 obtuvo su diploma de Doctor en Medicina en la Universidad de Buenos Aires.

    Paralelamente a su carrera médica y académica, tuvo una activa participación en la vida política argentina, siendo dos veces diputado de la Nación (1910 y 1916).

    domingo, 2 de noviembre de 2014

    ¿Cuáles son las bondades de la cebolla?



    En nuestra serie sobre los beneficios de ingredientes populares de BBC GoodFood, la nutricionista Jo Lewin nos cuenta cuán bueno puede ser algo que nos hace llorar.
    Haz clic y descubre más sobre Nutrición
    En casi cualquier cocina es posible encontrar al menos una humilde cebolla, pues es un aliño tan delicioso que es difícil pensar en una cultura que no la use.
    Pero además de su sabrosura, se cuenta entre las plantas medicinales importantes por sus poderes curativos.
    Como el ajo, es miembro de la familia de las liliáceas, que se caracterizan por su fuerte olor y sabor.
    Lágrimas
    Quien haya llorado tajando una cebolla alguna vez sabe bien cuán poderoso es su jugo.

    A veces llorar es inevitable.
    Cebolla roja tajada
    El responsable es el componente sulfuro de alilo, que se produce cuando las células rotas de la cebolla quedan expuestas al aire.
    Para reducir la producción de este compuesto, enfría las cebollas durante media hora antes de cortarlas: eso bajará el nivel de actividad de la enzima.
    Tradiciones curativas
    Las cebollas fueron usadas como medicina preventiva durante las epidemias de cólera y la peste.
    Aparentemente, el emperador romano Nerón las comía para curar resfríos.
    También se dice que frotar ampollas o verrugas con cebolla roja ayuda a que desaparezcan.
    Y en algunos países árabes se aplican cebollas mezcladas con sal y pimienta en el cuero cabelludo como remedio para la caída del cabello.
    Su reputación de ser beneficiosas para la salud las hizo un componente muy popular en la dieta de muchos países.
    Sin embargo...
    El olor de la cebolla puede ser un problema, tanto en las manos como en el aliento.
    Después de tajarlas, trata de lavarte las manos con agua fría, frotándotelas con sal. Enjuágatelas y vuélvetelas a lavar con jabón y agua caliente.
    Unas ramas de perejil o una manzana ayudan a que no se queden en el aliento.

    Ventajas nutricionales

    La cebolla contiene azúcar natural, vitaminas A, B6, C y E.
    También minerales como el sodio, potasio, hierro y fibra alimentaria.
    Además son un buena fuente de ácido fólico.
    100 gramos de cebolla contienen 44 calorías y 1,4 gramos de fibra.

    Es mejor comer cebolla cruda, si no te cae mal.
    El poder de la crudeza
    La cebolla es mucho más activa cruda que cocinada, pues contiene una variedad de compuestos organosulfurados que se destruyen parcialmente con el calor.
    Así que al comerla cruda, ingerimos azufre, un elemento esencial para la vida.
    Sin embargo, hay gente a la que le queda difícil digerirla o sencillamente no le atrae el sabor.
    Una alternativa es hornearlas enteras, con todo y su cáscara, como se hace con las papas.
    Ese método mantiene todo lo bueno adentro y el resultado es más suave y aromático que la cebolla cruda.

    Lo que dice la ciencia

    A pesar de que no ser tan valorada como el ajo en la medicina alternativa, la cebolla ha sido casi igual de popular en ese ámbito.
    Se ha usado para aliviar la toz, el resfrío, el catarro y el asma.
    Pero más recientemente sus propiedades curativas han sido atribuidas a un componente llamado sulfuro de propilo, que se cree tiene un efecto similar al de la insulina.
    Eso significa que ayudaría a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre.
    Lo que no significa es que puede sustituir la terapia de insulina, pero sí podría ayudar a quienes sufren de hipoglicemia.
    (Recuerde: siempre hay que consultar al doctor).

    A la hora de comprar y guardar...


    La cebolleta tiene un sabor más dulce.
    Las cebollas tienen diferentes tamaños, colores y sabores.
    La cebolleta crece en climas cálidos y tiene un sabor más suave y dulce.
    Las cebollas de alamacenaje se cultivan en climas más fríos y generalmente tienen un sabor más fuerte. Usualmente, se les nombra según el color: blanca, amarilla y roja.
    La cebolla redonda debe estar limpia y firme y tener una cáscara seca y lisa.
    Evita las que tengan el tallo desarrollado.
    Las cebollas deben guardarse a temperatura ambiente, lejos de la luz y en un lugar bien ventilado.
    Las que tienen sabores más fuertes, como las amarillas, duran más que las dulces, como las blancas, pues los compuestos que producen el sabor también sirven de preservativo natural.
    Todos los tipos de cebolla deben guardarse lejos de las papas, pues si no las papas absorben la humedad y el gas etileno y se estropen más rápido.
    No guardes cebollas cocinadas en contenedores de metal pues eso hace que se descoloren.
    Y congelar cebolla picada no es buena idea pues pierde mucho de su sabor.
    .

    sábado, 1 de noviembre de 2014

    EN ESPAÑA NO HAY NIÑOS QUE PASEN HAMBRE?????

    halloween-2

    PICHON -RIVIERE Y EL SER SUDAKA

     LA FIGURA DE PICHON-RIVIÈRE Y LA CONDICION LATINOAMERICANA

    “Los textos rotos, los rezagos”

    Al indagar sobre la condición latinoamericana de Enrique Pichon-Rivière, Horacio González concluye en que “el latinoamericanismo no es otra cosa que la visita absolutamente libre, libertaria, a los textos más importantes de la contemporaneidad, que son los textos rotos, los rezagos de una civilización a la espera de que otra los complete”.

     Por Horacio González *
    Latinoamericanizar a Pichon-Rivière me parece una gran oportunidad para pensarlo, para invocarlo y para reflexionar en torno de esta figura, que personalmente a mí siempre me interesó mucho. Quiero entonces, remontarme a una época un poquito más lejana que la de Pichon-Rivière, que es aquella en la que Buenos Aires recibe la noticia de la obra de Lautréamont, cuya lectura tendría tanto interés para él. Los primeros que lo leen en la Argentina son psicólogos o psiquiatras, a los que no les podríamos decir psicólogos sociales. Y lo hacen de una manera muy particular, que me parece inspiradora para replantear el interés por esos psicólogos y literatos que son sus primeros lectores y que me producen cierta invitación a relacionarlo con algunas cuestiones que veo alrededor de la presencia de Pichon-Rivière en la lectura y en las prácticas psicosociales en Argentina.
    Los primeros que leen a Lautréamont en Argentina son los miembros de un grupo humorístico, un grupo intelectual de características dramatúrgicas, digamos así, que es el grupo La Siringa: se reunían en el actual edificio de las Galerías Pacífico, que en algún momento fue un gran centro cultural donde participaba muy especialmente Rubén Darío, quien es uno de los que trae la lectura del Conde de Lautréamont a Latinoamérica. Y uno de los lectores importantes de Lautréamont es José Ingenieros, del cual se puede decir que, en la historia de la psiquiatría argentina, es un psicólogo social, aunque esa expresión no existiera. Ingenieros imagina que la obra de Lautréamont es una invención humorística y sarcástica de grandes simuladores. Su tesis es la idea de que hay una simulación que constituye esencialmente el ideal del Yo o la presencia del Yo en la sociedad. Y en ese sentido, imagina que textos inventados podrían dar lugar a una terapéutica. Y supone que esa invención es también un pacto literario, vinculado a un simulacro de capillas intelectuales de vanguardia. Es así que llega a Latinoamérica la lectura de Lautréamont. Los cantos de Maldoror es un gran libro, su gran reflexión onírica es el gran sacudón de la modernidad ese libro, el origen del surrealismo.
    Ingenieros, erróneamente, y no sé si Rubén Darío, lo dan como la base inicial de un gran simulacro que podría transformarse en una terapia. Y es así que esta terapia vinculada al modo de desatar los núcleos de simulacro de la personalidad tenía que estar vinculada a la broma, al humor, a la invención de personalidades, al enmascaramiento de la personalidad, y el psiquiatra o el psicólogo debían asumir un enmascaramiento. En ese sentido, tenemos el caso de un pobre paciente de la época, uruguayo. Un caso que relata Ingenieros. Lautréamont, cuyo nombre civil era Isidore Ducasse, nació en Uruguay por una de esas raras peripecias del destino: el fundador del surrealismo es uruguayo, esto en un sentido amplio, latinoamericano. Su padre era cónsul en Montevideo, nada menos que en la época del sitio de Rosas. Y el paciente del caso que relata Ingenieros cree ser hijo del propio papá de Isidoro Ducasse y, por lo tanto, hermano del Conde de Lautréamont. Ingenieros sigue con la burla, le toma la palabra a este paciente porque piensa que la vía de la curación es explotar la cuestión Lautréamont, esto es, la cuestión del padre, de la ficción o, dicho de otra manera, del padre ficcional. Es decir, inventar textos o dejar que se inventen en fórmulas enigmáticas y ficcionales para la personalidad y que eso permitía de algún modo una suerte de intervención muy firme a través de un shock teatral humorístico, en el cual participaban el psiquiatra y el paciente del mismo modo. Por lo tanto, podemos suponer que la primera intervención en la historia de la psiquiatría, de la psicología o del psicoanálisis en Argentina, como lo quieran llamar, es este pequeño episodio alrededor de escritores, donde están implicados ni más ni menos que Rubén Darío y José Ingenieros.
    Los intereses sociales y políticos de José Ingenieros y su contradictoria intervención en todos los ámbitos de la cultura nacional son evocaciones muy firmes de lo que se puede hacer con este mismo tema. Sería un error muy grande ubicarlo en categorías que ya no pertenecen enteramente a la comprensión analítica de este período: positivismo, biologismo, incluso racismo. Algo de eso hubo pero la primera experiencia de la psiquiatría en la Argentina, a pesar de que proviene de una escolástica positivista, es más libre de lo que pensamos. Y hoy la podemos rescatar de otra manera, porque es una fórmula irremplazable para dar cierta pertenencia en términos de una memoria psiquiátrica en la Argentina relativa a la cuestión del surrealismo.
    Pichon-Rivière entra de alguna manera surrealista a esta historia, y de ahí la posibilidad de enlazarlo a esta formulación humorísticapsiquiátrica de Ingenieros. Y es surrealista de por sí su vocación personal, artística, estética, por sus compañeros de viaje, digamos. Son historias muy conocidas, no es necesario recordarlas aquí. Y se puede decir que este ciclo de la psiquiatría argentina va del Lautréamont de José Ingenieros, que lo considera falso, al Lautréamont de Pichon-Rivière, quien no lo considera falso porque efectivamente son escrituras que no han sido falsificadas. Pero que de alguna manera supone cierto nivel de dramatismo en la construcción del sujeto, lo cual no deja de tener cierta relación con el modo en que se estructuró ese grupo humorístico de principios de siglo XX, vinculado a los comienzos de un cierto psicoanálisis en la Argentina. José Ingenieros recibe el psicoanálisis pero lo desvía; no le interesa, porque le interesan más estas experiencias. Primero de base más biológica, podría no interesarnos ahora eso, y segundo de base más dramatúrgica, y eso sí puede interesar. Y en ese sentido, el compromiso de Pichon-Rivière con el surrealismo es la otra veta para interpretar lo presuntamente latinoamericano, puesto que el surrealismo es lo más latinoamericano que hay: es la formulación de textos, vinculados a la manera de escrituras que surgirían de los lugares innominados del “yo”, lo llamemos como se quiera, no quiero pronunciar los nombres canónicos, porque todos estos nombres para mí están bajo fuerte discusión. El surrealismo sería la irrupción de la diversidad temporal proveniente de un barroquismo del inconsciente, que da origen a una extensa literatura. Pero no solo eso.
    En Breton, no hay ninguna duda de que hay una relación con Pichon-Rivière importante. Una relación parisina. Pichon-Rivière es hijo de franceses que están en Argentina, en el Chaco. Y no sólo Breton, sino que también convendría indagar sobre ese latinoamericanismo de los personajes de Horacio Quiroga. Los desterrados y Los destiladores de naranjas, por ejemplo, son personajes muy pichonianos, hay un desarraigo del francés que busca un arraigo finalmente imposible, como quizás es la categoría de lo imposible en materia de arraigos personales con cualquier cosa que sea. Ahí yo revisaría, en la perspectiva de colocar a Pichon en ciertos cánones latinoamericanos, la vinculación con la cuentística de Horacio Quiroga, que son todos personajes con una inmigración hacia la zona chaqueña y misionera muy parecida a la familia Pichon-Rivière. Es el ámbito ficcional, se dirá, pero no es tan diferente del vínculo intelectual que establece Pichon-Rivière con André Breton, es decir, su interés por la obra del autor del manifiesto del surrealismo.
    Cuando hablamos de latinoamericanismo estamos hablando de un objeto muy difícil de aprender: no es una categoría preexistente, no es un concepto que ha sido construido por alguien que, efectivamente, nos obligue a ser latinoamericanos. No es una prohibición al universalismo ni al surrealismo, ya que ha dado lugar a la gran obra de Carpentier, a la gran obra de Lezama Lima, que no dejan de tener vinculación con algunos aspectos de la obra de Pichon-Rivière, sobre todo con sus grandes artículos sobre la noche, el fútbol. Me parece que también hay que buscarlo por ahí. Es un viaje a Latinoamérica: el latinoamericanismo no es un estar siempre ahí. Y es un viaje de un descubrimiento incesante, que llega hasta nuestros días y que no se va a agotar. En ese sentido también me parece que hay una posible latinoamericanización, si entendemos por esto una interconexión que involucra sorpresas territoriales, viajes y exploraciones que tienen el desarraigo como tema fundamental del existir y cierto prematuro existencialismo que está muy presente, es un capítulo interno de cierto extraño existencialismo que en este caso sí tiene vertiente latinoamericana.
    En el esfuerzo de pensar esta latinoamericanización, me atengo a ciertas biografías, encuentros y familias de ideas que tienen algunos puntos convergentes. Pienso, a través de los textos y su irradiación, a veces casual, de significados coincidentes, en explorar otra posibilidad, un gesto que no me animo a definir claramente, por la envergadura que tendría. Me refiero a la posibilidad de que ciertas corrientes indigenistas contemporáneas puedan encontrarse, de alguna forma, dentro de la psicología social, de la psiquiatría o del psicoanálisis existencial de la Argentina, en cualquiera de sus vertientes. Esto podría ocurrir en la medida que se acudiera a los cimientos mitológicos y legendarios del pensamiento de los pueblos que originariamente habitaron estas tierras y cuyos legados viven de maneras muy secretas, muchas veces imperceptibles. Por eso, no es un nudo que alguien vaya a deshacer fácilmente, es tarea de una generación, es una invitación intelectual a reflexionar con los más altos instrumentos del pensamiento.
    Y no dije “existencial” en vano. Voy a mencionar a Sartre. El ECRO (“esquema conceptual referencial operativo” de Pichon-Rivière) personalmente me produce cierta una incomodidad, esa sigla. La razón dialéctica de Sartre tiene la misma disposición para decir algo en relación a lo espiralado, al modo en que se producen los contrastes, al concepto anterior que se cancela para llegar a una experiencia superior, que son las fórmulas del pensar. Lo de Pichon es más o menos simultáneo a la Crítica de la razón dialéctica de Sartre, pero Sartre lo llama de otro modo, lo llama método progresivoregresivo. No le veo tanta diferencia, porque son todos los hijos de la dialéctica. Lo menciono porque, sin duda, si Sartre hubiera venido a Latinoamérica y se hubiera quedado, como los destiladores de naranjas de Horacio Quiroga, hubiéramos hablado de una latinoamericanización de Sartre, que no hubiera sido sólo la del huracán sobre el azúcar y otros compromisos que tuvo con Latinoamérica a través de la Revolución Cubana.
    Lo latinoamericano sería, entonces, una apertura fuertemente evocativa de un conjunto de lecturas que provienen también de desterrados, provienen del gran pensamiento europeo, que no vamos a negar, mucho menos porque en este caso proviene de un pensamiento de exiliados, de ese pensamiento europeo que está en las márgenes, que está en la disidencia, que está vinculado a las grandes transformaciones sociales y cuyo eco está en Latinoamérica. Pero el latinoamericanismo es más que un eco, es un diálogo acuciado por la innegable historicidad que, si no hace diferente a la conciencia humana, la hace diferir en relación a sus experiencias de temporalidad y territorialidad. En cualquier época se escucha un eco que algunas veces es un grito dormido de las civilizaciones primitivas o que estuvieron primero en este lugar. Y también de todo aquello que se construyó en términos de una gran conjunción de ideas, que es la palabra surrealismo, que también yo pongo en discusión, pero que supone que hay una realidad, una otra cosa que la hace otra, que la arenga desde otro tiempo quebradizo, que la espiraliza, como diría Pichon-Rivière, que la convierte en una grieta existencial, que le permite una cura, en todas las enormes extensiones que tiene esta expresión.
    Y en ese sentido me parece que la épica pichoniana, que es una ética terapéutica, científica, artística, existencial, es sumamente prometedora para este país y esta ciudad, podemos decir que para Latinoamérica, porque efectivamente, supone un escritor con un texto que se parece mucho al de Lautréamont, es un texto compuesto por sueños rotos, por símbolos enigmáticos, por el misterio de la escritura, y eso se parece mucho a lo que definiríamos como cierto inconsciente individual y social. Por eso, cuando esta historia comenzó puede haber uno que haya creído que el texto de Lautréamont era una mera invención de una capilla literaria que hacía de la terapéutica una burla y de la burla una terapéutica capaz de desentrañar las sujeciones del individuo que no le permitirían comprender el fondo irónico de toda experiencia. Y concluiría o tendría una estación primordial en un Pichon-Rivière que también, con esta misma imagen de Lautréamont, indica que el latinoamericanismo no es otra cosa que la visita absolutamente libre, libertaria diría yo, a los textos más importantes de la contemporaneidad, cualesquiera sean, que son los textos rotos, los rezagos de una civilización que espera que otra los complete. Los textos que tienen la carga del enigma son los que, quizás, un continente como Latinoamérica pueda desentrañar.
    En ese sentido me parece que el viaje mismo de Pichon-Rivière, el intento de economía familiar de su padre desde el Chaco, la fundación del Partido Socialista de Goya, que es una experiencia extraordinaria de Pichon-Rivière, y su venida a la Buenos Aires de la calle Corrientes y del Luna Park, me parece que ahí se constituye un tipo de experiencia urbanoexistencial que no hace fácil el concepto de Latinoamérica, porque, frente a todo lo que dije, parece una abstracción. Pero que lo hace una efectiva promesa. Y como promesa, ya no como abstracción, el concepto Latinoamérica aún me parece que nos está esperando. Y el nombre de Pichon-Rivière va a tener mucho que ver con eso. Pero va a tener que ser leído como parte de una literatura universal que se hace latinoamericana y de ninguna manera desvinculada de las grandes fuentes del pensamiento filosófico, fenomenológico también y existencial de su época. Y sólo como individuos de una época que no tiene fronteras, me parece, podemos construir ese latinoamericanismo.
    * Director de la Biblioteca Nacional. Transcripción de una conferencia pronunciada en el seminario “Pichon-Rivière como autor latinoamericano”, realizado en 2011. Incluida en Pichon-Rivière como autor latinoamericano, de Fernando Fabris (comp.), recientemente publicado por Lugar Editorial, que se presentará el próximo lunes a las 19 en la Biblioteca Nacional.