miércoles, 10 de junio de 2015

Por qué en California quieren que los actores porno usen gafas

.
La normativa californiana prevé el uso de barreras protectoras para los ojos cuando estos estén expuestos a fluidos corporales infecciosos.
Gafas
El cartero llama al timbre. Le abre la puerta una bella joven que le invita a pasar. Sus miradas se cruzan y de repente se están quitando la ropa. Una vez desnudos y antes de que comience la acción, ambos se ponen gafas protectoras.
Este argumento, con múltiples variaciones, podría ser el que, según los medios estadounidenses, se verá en las películas pornográficas rodadas en California si entra en vigor una nueva normativa sobre seguridad en la industria del cine para adultos que está siendo estudiada en esta región del oeste de Estados Unidos.
La regulación -elaborada por la división californiana de la Administración de Salud y Seguridad en el Trabajo estadounidense (OSHA, por sus siglas en ingles) y cuyo borrador se presentó recientemente- tiene como objetivo proteger a los actores y actrices porno del contagio de enfermedades de transmisión sexual (ETS) como el VIH, la gonorrea o la clamidia.
Para ello, además de contemplar el uso obligatorio del preservativo y la implementación de unos estándares de higiene muy estrictos, la normativa prevé la utilización de barreras protectoras para los ojos cuando exista el riesgo de que estos sean expuestos a fluidos corporales potencialmente infecciosos, como el semen o la sangre.
De esta manera, los intérpretes deberán utilizar gafas u otros sistemas de protección ocular para llevar a cabo ciertos actos sexuales habituales en las películas pornográficas o sino deberán simularlos, a no ser que quieran ser multados por las autoridades.

Daños a la industria

La demanda de permisos de rodaje de películas pornográficas en Los Ángeles se redujo en 2013 un 90%.
La publicación hace unos días del borrador de la nueva normativa hizo saltar las alarmas entre los representantes de la industria del porno de California.
Consideran que las normas de seguridad que actualmente se aplican -y que incluyen someter a los actores a análisis para detectar ETS cada dos semanas- son efectivas para evitar los contagios.
Además, señalan que obligar al uso del condón y de gafas protectoras dañará su negocio, ya que son elementos que los consumidores no quieren ver en sus fantasías sexuales.
Como ejemplo, ponen la ley que entró en vigor en el condado de Los Ángeles en noviembre de 2012, que obliga a que los actores porno utilicen preservativos, y que hizo que las solicitudes de permisos de rodaje de películas pornográficas se redujeran en 2013 un 90%.
Lea: El rodaje de porno en Los Ángeles en crisis por normativa sobre condones
Detrás de esa legislación estaba Michael Weinstein -presidente de la AIDS Healthcare Foundation (AHF, por sus siglas en inglés), una de las organizaciones de lucha contra el VIH más importantes de EE.UU.- quien también ha sido el impulsor de la nueva regulación estatal sobre seguridad en la industria del cine para adultos.

Protocolos de seguridad "eficaces"Actriz

"Los que han redactado esa normativa no saben lo que sucede en un rodaje de porno. Algunas de las reglas que contempla son las mismas que se aplicarían, por ejemplo, a los trabajadores de un hospital y no creemos que eso sea lo adecuado", señala en conversación con BBC Mundo Diane Duke, presidenta de la Coalición por la Libertad de Expresión, organización que representa los intereses de la industria de la pornografía.
La actual normativa de seguridad en el trabajo de California contempla el uso obligatorio de preservativos en el porno, aunque esta regla no se suele cumplir.
"Tenemos protocolos de seguridad para los actores que son muy eficaces. No ha habido una infección de VIH en un rodaje en cerca de diez años", apunta Duke, quien asegura que en la OSHA no han tenido en cuenta la opinión de los actores y actrices porno a la hora de elaborar la normativa.
"No tiene ningún sentido que se incluyan reglas que hagan obligatorio el uso de gafas protectoras -que nadie va a utilizar- y no los procedimientos efectivos que ya se están utilizando y que previenen el contagio de ETS".
"Los actores para poder participar en un rodaje han de someterse a análisis cada dos semanas y si estos no tienen un resultado negativo, no pueden actuar. De esta manera evitamos los contagios".
En opinión de Amy Martin, consejera de la OSHA en California que ha estado involucrada en la elaboración de la normativa de la discordia, los análisis de los que habla Duke "no son efectivos".

"No es una regulación ridícula"

"Sabemos que pese a los análisis que llevan a cabo, ha habido numerosos casos de contagio de enfermedades. Incluso con los mejores análisis, existe un periodo de tiempo en el que los virus pueden estar en un estado latente y no ser detectados, haciendo que una persona sea contagiosa sin que se sepa", señala Martin en conversación con BBC Mundo.
En la industria del porno creen que los consumidores no quieren ver actores con gafas en sus fantasías sexuales.
"Creo que con los titulares que han salido en la prensa sobre las gafas protectoras, se están burlando de la normativa, haciendo que al público le parezca ridícula. Pero no se trata de una regulación ridícula".
"Es muy importante. Los trabajadores del porno, como los trabajadores de otras industrias, están expuestos a enfermedades potencialmente mortales y lo que queremos es protegerlos".
Martin asegura que llevan trabajando en la elaboración de la normativa desde 2010 y que han consultado con todas las partes implicadas, incluyendo a representantes de la industria de la pornografía.
Martin niega que la nueva normativa prohíba la práctica de determinados actos sexuales en las películas pornográficas, como la eyaculación sobre los rostros de los actores y actrices.
"No nos importa lo que se muestra en las películas. A nosotros nos preocupa cómo se ha realizado lo que se muestra y los riesgos a los que se ha sometido a los actores y actrices".
"Por ejemplo, si hay eyaculación en la cara o en otras partes del cuerpo, tendremos que determinar si se tomaron las precauciones necesarias para proteger al empleado".

Fluidos sintéticos

Esas protecciones de las que habla Martin incluirían el uso de gafas, o como señala Jeffrey D. Klausner, experto en enfermedades de transmisión sexual de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, por sus siglas en inglés), la simulación de ciertos actos utilizando fluidos sintéticos.
"En la industria del porno no hay la necesidad de lanzar a la cara de los actores fluidos corporales infecciosos. De hecho, en la actualidad, muchos de los fluidos que se ven en las películas no son reales, sino sintéticos", explica Klausner en conversación con BBC Mundo.
"Los códigos de seguridad en el trabajo de California hace décadas que requieren que las personas que puedan estar expuestas en el trabajo a sustancias infecciosas utilicen gafas protectoras. Así que no hay nada nuevo en la normativa".
El experto de la UCLA asegura que "es posible contraer enfermedades de transmisión sexual a través de los ojos".
Durante décadas California ha sido el epicentro de la producción de cine para adultos de EE.UU.
Klausner cree que como sucedió en otras industrias en el pasado, "la industria del porno está utilizando cualquier táctica a su alcance para evitar proteger a sus trabajadores".
De entrar en vigor la nueva normativa, habrá que esperar para ver qué efectos tendrá en la industria del porno del sur de California, que durante décadas ha sido el epicentro de la producción de cine para adultos de EE.UU.

martes, 9 de junio de 2015

A LOS 54 AÑOS

Muere Pedro Zerolo, diputado del PSOE

El dirigente, activista en defensa de los derechos de los homosexuales, luchaba contra el AIDS o SIDA desde hacia más de 20 años

.Trinidad Jiménez ofició la boda civil de Pedro Zerolo con su pareja, Jesús Santos, en el Ayuntamiento de Madrid.

ESTAS APESTÁ SUSANITA,CANE CORRUPTA

M&D-08-Junio-2015-01 copy

domingo, 7 de junio de 2015

Diario de una madre inexperta

Mi vagina bien, gracias

.
Recuerdo que hace unos meses me preguntaba angustiada qué iba a ser de mi aspecto, visto como me encontraba tras el post parto. Mi cuerpo en aquel momento era como una cama deshecha, un escombro, como si al muñeco de Michelín de repente le hubiesen pinchado con una aguja y al salir el aire hubiese quedado como un sharpei, un cúmulo de pliegues. Esta desazón se incrementó con la incertidumbre sobre cómo iba a ser mi pecho tras la lactancia. Pues bien, nueve meses después del parto debo decir que hay de todo.
Mi cuerpo no ha vuelto a ser el mismo, mantengo cierta tendencia extraña a acumular grasa en mi cintura y caderas (al parecer debido a que tengo que tener depósitos de grasa suficientes para alimentar a mi retoño, aunque ya haya dejado de dar el pecho), mis piernas si bien ya no son dos flanes no han recuperado su tersura (es más, debería hacer algún ejercicio de tonificación o me da que no van a mejorar por sí solas) y recuperé mi peso muy rápido (en dos meses) aunque ahora fluctúo como un yo-yó enloquecido.
Lo peor ha sido el pecho. No es que antes yo tuviese unos pechos enormes, pero eran bonitos, firmes, de tamaño mano (que diría mi marido) y con los pezones sonrosados y pequeños. Ahora no solo han menguado de tamaño, sino que se han quedado como dos lenguados aplastados donde sobresalen mis pezones como dos pitorros de botijo, de un color marrón oscuro y más grandes que antes. Desde luego, mi pecho ha perdido mucho y eso le quita calidad a la película (que diría el gran Sanchidrián)
¿Debería hacer algo de dieta y mucho gimnasio? Desde luego. ¿Tengo ganas de hacerlo? Ninguna. No puedo pedir milagros si no estoy dispuesta a hacer algo, todo se consigue con esfuerzo, así me educaron, aunque a veces se pueden coger atajos. Así que en vez de dieta he pasado a cenar un yogur, una sopa o un gazpacho, y he notado que algo hace (por favor nutricionistas del mundo no os lancéis encima de mí)
En vez del gimnasio que me aburre y no me gusta, voy un día a la semana a que una chica muy simpática me haga una sesión de cavitación y radiofrecuencia, y algo hace también (tampoco os lancéis encima de mi todos los monitores de fitness). Ahora que se acerca el verano, iré un par de veces a la semana a la playa y caminaré por la orilla del mar, que eso tonifica mucho y encima te pones morena.
Debo decir que lo que más me preocupaba que era el estado de mi vagina, ha dado un giro para bien en los últimos dos meses. Aún no la noto al 100% de su capacidad, pero hemos pasado de unos primeros meses donde al ver el pene de mi marido automáticamente cogía el tubo de vaselina, rezaba para que no doliese y buscaba la postura más cómoda, a no notar casi molestia y probar posturas nuevas...
Por desgracia sigo teniendo un problema (grave) con la libido. Al principio no tenía ganas de hacerlo por culpa de las hormonas post parto, muy deprimidas porque se les había acabado la fiesta del embarazo. Ahora porque me he pinchado un par de veces medroxiprogesterona, una inyección para no quedarme embarazada cuyo efecto dura tres meses (no debe usarse como anticonceptivo habitual). Dicha inyección al parecer deja mi libido tirada por el suelo y pisoteada, así que estoy rezando para que llegue julio y se me pase el efecto, a ver si así de una vez mi cuerpo vuelve a su ser.
Lo que esta claro es que parir es una revolución tremenda, que tu cuerpo ya no es lo que era y que si me planteo un segundo embarazo, automáticamente me viene a la cabeza un cirujano plástico amigo de mis padres, que cuando me vio embarazada me dijo: "tu pare todo lo que tengas que parir y da todo el pecho que quieras, y luego vienes y yo te recompongo y te dejo como nueva". Para pensárselo muy seriamente...

O TE HACES EL LOCO O TE HACE LA SOCIEDAD

La doble tragedia de la salud mental

  • La atención a las necesidades psicológicas ha sido tradicionalmente obviada en las crisis

  • Todavía hoy, muy pocas agencias y ONG proporcionan este tipo de atención

  • No obstante, las necesidades mentales durante o un conflicto o un desastre son enormes

Un refugiado de Chad llora en un campo de refugiados en República...
Un refugiado de Chad llora en un campo de refugiados en República Centroafricana. LABAN MATTEL UNHCR
 
En el sur del Chad, justo en la frontera que linda con República Centroafricana, se hacinan decenas de miles de refugiados que han escapado de la violencia de su país. Uno de ellos es Musa (nombre ficticio), un hombre de 35 años que huyó hasta Chad desde la capital del país centroafricano, Bangui. Allí, él y su mujer llevaban una vida tranquila: Musa tenía un pequeño negocio y era bastante conocido como boxeador amateur.
Sin embargo, un día, la dureza del conflicto que su país está viviendo llegó hasta su propia casa, y la mujer de Musa fue asesinada delante de sus ojos. Musa huyó al país vecino. Se sentía terriblemente culpable de estar vivo mientras su esposa había muerto. Presentaba síntomas de depresión severa: tenía pesadillas por la noches y no tenía ninguna esperanza en el futuro.
PUBLICIDAD
Pero eso fue hace tres meses. Por aquel entonces, uno de los médicos que trabajan en el campo de refugiados en el que ahora Musa intenta empezar una nueva vida lejos del conflicto de su país, le derivó a uno de los trabajadores psicosociales locales, que había sido formado para tratar a gente traumatizada. Él le recetó un antidepresivo que costaba menos de un dólar al mes, y tramitó su ingreso en una clínica durante su período más crítico, en el que llegó a tener fuertes pensamientos suicidas.
Hoy Musa sigue estando triste y afectado por la muerte de su mujer, pero ve las cosas de otra manera: tiene más esperanza, e incluso ha empezado a dar clases de boxeo a algunos de los chicos del campo. Historias como la suya no son raras, y demuestran que, en ocasiones, la atención médica más necesaria no es la más evidente. "Con recursos limitados se puede hacer mucho, incluso salvar vidas. Pero, desafortunadamente, esto no es una prioridad política", cuenta desde Chad a EL MUNDO Pieter Ventevogel, asesor de salud mental de ACNUR, quien ha conocido a Musa.
Hoy, en un mundo en el que 50 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, son muchos los escenarios en los que la seguridad, el bienestar y la salud de la gente ha saltado por los aires. Desde Siria hasta Nepal, todas estas emergencias llevan aparejadas, desde el minuto uno, unas altísimas demandas de asistencia sanitaria: traumatología, cirugía, atención pediátrica, ginecológica... Son pilares que no pueden faltar cuando se atiende a las víctimas de un conflicto armado o de un desastre natural. Sin embargo, hay un factor que suele quedarse aparcado, a pesar de ser igual de importante, o incluso más, que los demás: la salud mental. Las secuelas psicológicas que puede provocar lo soportado durante un conflicto o los momentos de pánico vividos en un terremoto pueden condicionar a una persona de por vida.

Ha empezado a tomarse en serio

No obstante, a pesar de que los beneficios de la atención psicológica quedan demostrados con la historia de Musa y otras tantas, a día de hoy, todavía son pocas las agencias humanitarias que proporcionan servicios clínicos para los problemas mentales. "La salud mental durante las emergencias ha sido, hasta hace poco, una de las grandes olvidadas, pero en los últimos cinco años se ha empezado a tomar en serio", explica a este periódico Carmen Viciana, responsable de salud mental de Médicos Sin Fronteras.
Sabiendo esto, y con la idea de intentar paliar ese déficit de atención que tradicionalmente ha tenido la salud mental en los contextos humanitarios, la OMS y ACNUR han elaborado una guía conjunta en la que pretenden orientar a los sanitarios no especializados en salud mental (justamente, los primeros en atender a las víctimas de una emergencia) sobre cómo tratar las secuelas soterradas que deja, por ejemplo, un terremoto como el de Nepal.
El objetivo era darle un enfoque no especialista, es decir, que no estuviera enfocada a psicólogos o psiquiatras, sino a todo aquel profesional médico que trabaje en una emergencia. "Si se observa la pirámide de necesidades de salud mental, con la aplicación de esta guía, manejas el 70 o el 80% de esas necesidades. Esto disminuye mucho la carga total, y puedes dejar el resto a los especialistas", explica en conversación con EL MUNDO Jorge Castilla, asesor de la OMS y uno de los participantes de esta guía.
¿Y cuáles son esas necesidades? ¿Qué consecuencias psicológicas tiene para una persona, por ejemplo, haber sobrevivido al terremoto de Nepal? Castilla, quien no ha estado en Nepal pero sí estuvo en Haití en el año 2010, cuenta que "las secuelas son las mismas que sufriríamos cualquiera de nosotros: el miedo a regresar a cualquier estructura sólida, la tristeza por la pérdida de posesiones personales o familiares, el pánico a cualquier réplica..."
Precisamente porque todo esto no deja de ser lo que le pasaría a cualquier ser humano al que de un día para otro se le cae la casa encima, Ventevogel, uno de los autores principales de la guía de la OMS, aclara que " hay que distinguir entre las reacciones normales que disminuyen con el tiempo, si se tiene el apoyo adecuado, y los trastornos mentales que sí requieren una atención más específica".

Distintas emergencias, distintas necesidades

En una emergencia humanitaria, en general, tal y como explica Ventevogel, "la mayoría de la gente sentirá angustia, estrés, y miedo, pero no tendrá un problema mental. Después, un grupo significativo de personas desarrollará, con el tiempo, trastornos mentales moderados, como depresión, ansiedad y estrés postraumático; y finalmente, un grupo pequeño desarrollará un trastorno mental grave. Muchos de ellos serán gente que ya tenía problemas previos, y cuyas condiciones se deterioran durante la emergencia al interrumpirse la atención médica".
En cualquier caso, no todas las emergencias son iguales, y por tanto, la atención tampoco debe ser la misma. Las necesidades mentales de una madre que acaba de perder a su hijo por culpa de un terremoto son distintas a las del hombre que lleva cinco años malviviendo en un campo de refugiados.
En los primeros momentos de una crisis, cuenta Ventevogel "la gente tendrá estrés agudo y reacciones a la pérdida de sus seres queridos". En esos momentos, como podrían ser los actuales en Nepal, "se intenta hacer una intervención poco intrusiva que ayude a las personas a reactivar sus propios mecanismos de superación", explica Viciana.

La fragilidad de los niños

Los niños son un público al que siempre hay que prestar especial atención, pues su fragilidad, especialmente si han perdido a sus padres, es extrema. La estrategia de UNICEF, tal y como explica desde Nepal a EL MUNDO Mariana Palavra, es desplegar lo que llaman en la organización los "espacios amigos de la infancia", donde los niños pueden jugar, pintar, cantar y recibir apoyo psicológico. "Si nuestros voluntarios se percatan de que hay algún niño demasiado afectado emocionalmente (porque está pasivo, no habla, o no puede dormir), será derivado a los psicólogos", explica.
Castilla pone un ejemplo muy claro del potencial que tiene la atención a nivel mental para que los más pequeños puedan superar las dificultades: "Hay crisis en las que se han visto malnutriciones en niños que no tenían una causa aparente, y a veces, se ha probado que dar asistencia psicológica les ayuda más que darles comida", dice Castilla.

El silencioso sufrimiento de los hombres

Pero no sólo los niños están necesitados de atención psicológica. Ventevogel alerta de que, muchas veces, se subestima el sufirimiento de los hombres. Ellos son uno de los grandes perjudicados cuando lo que era una crisis momentánea se acaba alargando: "para muchos hombres, convertirse en un refugiado les afecta profundamente a su rol, ya que muchos estaban acostumbrados a ser quienes traían los ingresos a casa, pero en los entornos humanitarios, esto no es posible, y acaban muy frustrados", explica.
En una crisis humanitaria, el tiempo puede jugar a favor de las personas, pero también en contra. Y no son pocas las emergencias que se han cronificado. Siria o Palestina son sólo algunos ejemplos. "En una emergencia crónica, las personas sufren el doble de enfermedades de salud mental que la población general", explica Castilla, que cuenta cómo nuestra mente se adapta a esta situación: "Cuando se tiene una tensión, el cuerpo se adapta a ella y responde de manera temporal, pero, cuando la tensión no cesa, tu cuerpo se adapta, la respuesta es más baja, y esto desemboca en un estrés crónico", asegura Castilla.
Tal y como relata a EL MUNDO Ventevogel, "cuando una situación se prolonga, la gente empieza a perder la esperanza, se convierten en dependientes de la ayuda y se desmoralizan. Las consecuencias de esto son muy claras: "más niveles de depresión, de violencia de género, y de abuso del alcohol y otras sustancias". Es algo que Castilla llama la teoría de la patada al perro: "el hombre está frustrado porque no tiene trabajo, así que bebe, llega a casa y pega a su mujer. La mujer, que también está desesperada, acaba pegando al hijo..."
Es evidente que la solución a estos problemas no existe, ya que ésta sólo pasaría por que el conflicto en sí mismo se acabara. Pero todos los especialistas coinciden en que, mientras que las personas estén bajo unas condiciones tan límite como las que se soportan durante una emergencia humanitaria, sería un gran error menospreciar el valor que puede tener la salud mental. Es esencial, concluye Ventevogel, "garantizar que la asistencia humanitaria se organiza de manera que promueva la dignidad y la autosuficiencia". Y añade: "hay que ayudar a la gente a que se ayuden a sí mismos. Muchos supervivientes tienen la capacidad de ayudarse los unos a los otros una vez que se les da la oportunidad de hacerlo, y es importante animarles a ello".

sábado, 6 de junio de 2015

EL QUE SE ACUESTA CON LA MEDICINA ALTERNATIVA SABE QUE EL NEGOCIO ES EL NEGOCIO

Los padres del niño con difteria, "destrozados", se sienten engañados por los antivacunas

El menor sigue "estable dentro de la gravedad". Los médicos del Hospital Vall d'Hebron están utilizando antitoxinas procedentes de Rusia

. 
El secretario de Salud Pública, Antoni Mateu.- EUROPA PRESS
.
BARCELONA.- Los padres del niño de seis años de Olot (Girona) con difteria que está ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona están "destrozados y se sienten engañados" por los grupos antivacunas, que les convencieron para no inmunizar a su hijo.

Lo ha explicado este viernes en una atención a los medios el secretario de Salud Pública, Antoni Mateu, que ha destacado que conoció a los padres la mañana de este jueves en el Vall d'Hebron, donde se desplazó con el conseller de Salud de la Generalitat, Boi Ruiz.

"Son encantadores y tienen un profundo sentimiento de culpabilidad que les intentamos quitar", ha destacado Mateu, que ha añadido que Salud no se ha planteado en ningún momento responsabilizarles de los gastos del tratamiento ni del dispositivo de búsqueda del origen del contagio.
"Estable dentro de la gravedad"

El niño sigue "estable dentro de la gravedad", sin que haya habido cambios sustanciales en las últimas horas, ha informado hoy a Efe una portavoz del centro sanitario.
Los médicos del Hospital Vall d'Hebron están utilizando antitoxinas procedentes de Rusia
Los médicos del Hospital Vall d'Hebron están utilizando antitoxinas procedentes de Rusia para atender al niño enfermo de difteria.

La Sociedad Española de Epidemiología calificó ayer de "desacertada" la decisión de los padres del niño por no haberlo vacunado contra la enfermedad, y defendió que la vacunación es "un bien" no solo para la persona que la recibe sino para toda la comunidad.

Por su parte, el conseller de Salud de la Generalitat, Boi Ruiz, se mostró a favor de "una vacunación responsable y obligatoria" para "proteger a terceros" ante el caso de difteria que mantiene grave al niño de Olot.
.

.