domingo, 4 de octubre de 2015

deceso

Murió el gran dramaturgo y psicoanalista Eduardo "Tato" Pavlovsky

Eduardo “Tato” Pavlovsky, dramaturgo, psicoanalista, actor y autor de piezas memorables de la escena nacional como “El señor Galindez”, “Potestad” y “La muerte de Marguerite Duras”, entre otras, falleció hoy a los 81 años y será velado en la funeraria porteña O’ Higgings, situada en O’ Higgings 2842, a partir de las 15

“Tato” Pavlovsky nació en Buenos en Buenos Aires el 10 de diciembre de 1933, médico y terapeuta, fue pionero del psicodrama en América Latina, mientras en forma paralela desarrolló una prolífica obra en dramaturgia, con textos intensos, comprometidos con los temas sociopolíticos de su tiempo.

Exiliado en España a fines de la década del ‘70, con reconocimientos y distinciones a nivel nacional e internacional, su mirada psicoanalítica sobre la historia y sus protagonistas, atravesó sus obras.
Las redes sociales ya comienzan a hacerse cargo del dolor generado por su partida y hoy desde las 15, la gente podrá despedirse del entrañable “Tato” en la casa velatoria, situada en el porteño barrio de Belgrano.

EL GRAN NEGOCIO DE LA MUERTE QUE TIENE LA IGLESIA CATOLICA

Morir con dignidad

Es necesario abrir un debate sobre la conveniencia de regular en España la eutanasia

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.El conflicto que ha enfrentado a los padres de Andrea —una niña de 12 años en estado terminal por una enfermedad neurodegenerativa irreversible— y el servicio de pediatría del Hospital Clínico de Santiago —que se niega a retirarle los soportes que la mantienen artificialmente con vida— revela hasta qué punto es necesario evitar llegar a esta situación en la que los equipos médicos tengan que decidir entre sus propios valores o la voluntad de los pacientes de actuar sobre el final de la vida de las personas.

La actitud del equipo de pediatría, apoyado por la consejera de Sanidad, hace aflorar un problema que, aunque no es generalizado, se da con demasiada frecuencia. Este nuevo caso plantea la necesidad de abrir un debate sobre la conveniencia de regular en España la eutanasia. El socialista Pedro Sánchez se ha comprometido a hacerlo si gobierna, una decisión valiente que le honra y que apoyamos desde estas páginas para evitar casos como el de Santiago.
La discrepancia ha terminado en manos del juez, cuando la normativa vigente permite que el paciente —o sus representantes legales, si es menor— pueda rechazar un tratamiento aunque ello ponga en riesgo su vida. Lo recoge la Ley de Autonomía del Paciente de 2002 y también la ley gallega de muerte digna, aprobada en junio pasado. El comité de bioética del hospital se ha pronunciado a favor de que se le retire a la niña la respiración asistida y la alimentación parenteral, que lo único que hacen es prolongar su agonía. Los padres insisten en que se deje la evolución de su hija al curso de la naturaleza y se le evite si es necesario el sufrimiento mediante una sedación terminal. No piden, por tanto, ni una intervención directa para provocarle la muerte, que sería eutanasia, ni nada que no sea legal y perfectamente previsto en los protocolos de una buena práctica clínica. Así lo ve también la Organización Médica Colegial, que ha insistido en la necesidad de respetar el deseo de los padres.

sábado, 3 de octubre de 2015

Jugando solo con el poder de la mente

Logran la comunicación 'telepática' entre los cerebros de una decena de personas


La mitad de los participantes llevaban un gorro con electrodos para registrar la actividad cerebral mientras jugaban. / UNIVERSIDAD DE WASHINGTON
Cada vez se está más cerca de que dos cerebros puedan comunicarse entre sí sin necesidad de articular palabra. En el penúltimo paso hacia lo más parecido a la telepatía, un grupo de investigadores estadounidenses ha conseguido que una decena de personas conectaran sus mentes para echar una serie de partidas en un juego de adivinanzas.
Andrea Stocco y Rajesh Rao, neurocientífico el primero e ingeniero informático el segundo, llevan años investigando la comunicación mental a distancia en la Universidad de Washington. ¿Qué puede salir de la colaboración entre un profesor de neurociencia y un experto en computación? Pues un interfaz cerebro-máquina (BCI, por sus siglas en inglés): un sistema que capta las ondas cerebrales, las traduce a código binario y las envía por la red hasta otro cerebro, donde, en un proceso inverso, la información se convierte al código neuronal.
Primero lo experimentaron con ellos mismos. En 2013, Rao tuvo que pensar en pulsar el ratón de un ordenador. Llevaba en su cabeza un gorro de un sistema de electroencefalografía (EEG) que recogía la actividad eléctrica de su cerebro. El BCI había sido entrenado para detectar las ondas relacionadas con ese deseo de pulsar, un deseo que, convertido en bits, llegó por internet hasta Stocco, ubicado en otro edificio de la universidad a más de un kilómetro de distancia. Sobre su cabeza había esta vez una máquina de estimulación magnética transcraneal (EMT).

Un interfaz cerebro-máquina capta las ondas cerebrales de un sujeto y envía la información a otro cerebro
Con forma de ensaimada, este aparato emite una serie de pulsos electromagnéticos que, a una frecuencia determinada y sobre las zonas del cerebro relacionadas con las actividades motoras de la mano, obró el milagro: Stocco presionó el botón del ratón. Al año siguiente, repitieron su experimento, pero esta vez con dos voluntarios. Aquí se trataba de jugar a salvar la ciudad de un ataque enemigo. Uno tenía en su pantalla el escenario del combate y veía venir los misiles enemigos. El otro no podía ver la escena, pero tenía el disparador bajo su dedo. Como en el primer experimento, el BCI consiguió que cuando el primero pensaba en disparar, el segundo lo hacía.
A pesar del éxito de ambos experimentos, es evidente su gran limitación. Más que comunicación entre dos cerebros, se trataba de una zombificación de uno por el otro, era una comunicación inconsciente. El pensamiento de un participante era convertido en órdenes para activar el córtex motor del otro, sin que interviniera la parte ejecutiva de su cerebro.
"En general, los humanos codificamos la información de manera similar pero no idéntica", dice Stocco. "Otros investigadores ya han demostrado que, por ejemplo, los patrones de actividad cerebral que muestra mi cerebro cuando pienso en un martillo son muy similares a los patrones que muestra el tuyo cuando piensa en la palabra martillo", añade. Sin embargo, reconoce que la correlación no siempre es perfecta. "Cada cerebro es diferente y cuanto más abstracto y complejo es el concepto, más diferentes tienden a ser sus patrones. Así, los comandos motores simples son muy similares en todos los cerebros, pero los conceptos son mucho más individualizados", comenta.


Un investigador coloca el aparato de estimulación transcraneal a una de las participantes en el experimento. /UNIVERSIDAD DE WASHINGTON
Otra limitación de sus primeras investigaciones era la exigua cantidad de información transmitida entre los cerebros, apenas una orden de pulsar el ratón. Además, en los dos experimentos solo habían participado un total de cuatro personas. Por eso, a la tercera, rediseñaron el experimento para hacerlo con más información, más participantes y, sobre todo, con un grado mayor de consciencia.
Para eso recurrieron al juego de las 20 preguntas. De origen estadounidense, recuerda un poco al veo veo, ¿qué ves? de los niños. Aquí, el preguntado piensa en una cosa y, por medio de una secuencia de preguntas que van acotando las posibilidades, el que pregunta tiene que adivinarla. Por su estímulo del pensamiento deductivo, se usa con frecuencia en la inteligencia artificial. Stocco, Rao y un grupo de colegas lo han usado para demostrar que dos cerebros se pueden comunicar a distancia, realizando una tarea entre ambos y hacerla de forma consciente.
Reclutaron a 10 personas de las que solo dos se conocían entre ellas. Las repartieron en dos grupos, los preguntados y los que preguntan, y tuvieron que jugar una serie de rondas. Si el primero pensaba en un perro, el segundo debía de llegar hasta él con tres preguntas como si es un animal, es un mamífero o es una mascota. Cada pregunta aparecía en la pantalla de ambos, pero el que tenía que responder debía hacerlo mirando a un extremo de la pantalla, donde había una luz para el sí, o al otro extremo, para el no. La respuesta era recogida por el electroencefalograma y enviada al edificio donde se encontraba el segundo participante. Allí, la estimulación magnética transcraneal activaba el córtex visual de su cerebro generando una especie de destello solo en caso de respuesta afirmativa.

"Sabemos mucho sobre cómo descodificar la información del cerebro, pero menos de cómo reproducirla en otro"
Andrea Stocco, neurocientífico de la U. de Washington
Al final del experimento, el número de juegos donde el que preguntaba acertó lo que el otro pensaba fue del 72% de media entre las cinco parejas, aunque hubo dos de ellas que lograron casi un pleno. Los propios investigadores reconocen que en una situación real, con comunicación oral, los jugadores habrían acertado el 100% de las veces. Pero ellos piensan en otros escenarios. Allí donde al menos una de las personas no pueda hablar o comunicarse gestualmente. También reconocen que la comunicación no es del todo bidireccional y que habrá que avanzar mucho para la transferencia de pensamiento complejo.
"El mayor obstáculo es la tecnología de estimulación", asegura Stocco y añade: "Sabemos mucho sobre cómo descodificar la información del cerebro, incluso información compleja, pero menos de cómo reproducirla en otro cerebro. Estamos explorando muchas tecnologías para mejorar en esto , pero aún queda mucho por hacer".

viernes, 2 de octubre de 2015

SE ACABO LA GOMITA Y LA MARCHA ATRAS...

Una proteína del esperma, clave para el éxito del anticonceptivo masculino

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Desde hace años los expertos estudian posibles mecanismos para lograr un anticonceptivo masculino de larga duración que acabe con el reinado (y los efectos secundarios para la mujer) de los métodos hormonales femeninos. Investigadores japoneses parecen haber encontrado en la proteína calcineurina la vía para su desarrollo.

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La identificación de una proteína específica del esperma podría conducir al ansiado anticonceptivo masculino. / Fotolia
Mientras que los anticonceptivos orales para las mujeres han existido desde hace décadas, hasta el momento la ciencia no había encontrado un equivalente para hombres que consiguiera controlar la natalidad.
Ahora, la identificación de una proteína específica del esperma podría conducir al ansiado anticonceptivo masculino. Así lo afirma un nuevo estudio, liderado por investigadores de las Universidades de Osaka y Tsukuba (ambas en Japón), publicado esta semana en Science.
Hasta el momento la ciencia no había encontrado un equivalente de anticonceptivo para hombres que consiguiera controlar la natalidad
Aunque anteriores trabajos ya sugerían que la proteína calcineurina (una enzima dependiente del calcio expresada en los testículos) desempeña un papel importante en la fertilidad masculina, sus múltiples formas hacían difícil su análisis.
 Sin embargo, después de comprobar que dichas formas –que expresan los genes PPP3CC y PPP3R2– solo se encuentran en las células que intervienen en la formación del esperma, el equipo de científicos estudió con más detalle estas subunidades de la calcineurina en ratones.
Así, los machos en los que el PPP3CC fue eliminado, creando con ello una mutación en la proteína, fueron capaces de tener relaciones sexuales pero eran infértiles. Además de no nadar bien, los espermatozoides que carecían de PPP3CC no pudieron fertilizar los óvulos, incluso a través de fertilización in vitro.
Tal y como explican los autores japoneses, “si se puede inhibir específicamente la calcineurina de los espermatozoides, esto conduciría al desarrollo de los tan buscados anticonceptivos masculinos orales”.
Cinco días para infertilizar el esperma
Un análisis más detallado reveló que la parte intermedia de los espermatozoides sin PPP3CC no se dobla como hace normalmente durante la hiperactivación, un proceso que consiste en un cambio en el patrón de movimiento necesario para penetrar la membrana del óvulo.
Esta proteína es importante para el desarrollo, pero no para la maduración, de los espermatozoides
Los autores analizaron el uso de medicamentos inhibidores de la calcineurina y descubrieron que se tarda de cuatro a cinco días de inhibición para conseguir que el esperma sea infértil, lo que sugiere que esta proteína es importante para el desarrollo, pero no para la maduración, de los espermatozoides.
 Es más, la fertilidad de los ratones macho, así como la motilidad del esperma y la flexibilidad de su parte intermedia, se recuperó una semana después de detener la administración del fármaco.
“Como este complejo de calcineurina del esperma también se encuentra en humanos, su inhibición puede ser utilizada como una estrategia para el desarrollo de anticonceptivos masculinos reversibles”, concluyen.
Referencia bibliográfica:
H. Miyata; Y. Satouh; D. Mashiko; M. Muto; K. Nozawa; Y. Fujihara; A. Isotani; M. Ikawa; K. Shiba; K. Inaba. ‘Sperm calcineurin inhibition prevents mouse fertility with implications for male contraceptive’. Science, 2 de octubre de 2015. http://www.sciencemag.org/lookup/doi/10.1126/science.aad0836 

jueves, 1 de octubre de 2015

CIENCIAS SOCIALES: Psicología

La ciencia explica por qué la belleza está en los ojos del que mira

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En muchas ocasiones, en una reunión familiar o en un grupo de amigos se debate sin llegar a acuerdo si un famoso es o no atractivo. Ahora, un grupo internacional de investigadores ha probado que realmente la belleza está en los ojos del que mira y que esa mirada está influida sobre todo por el ambiente único que rodea a cada individuo.
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SINC |  | 01 octubre 2015 18:00
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Se encuentra atractivas a personas cuyos rasgos faciales se asemejan a la cara de alguien que te importa, como una pareja. / Fotolia
Un estudio, liderado por la Universidad de Harvard (EE UU) y publicado en la revista Current Biology, muestra que las diferencias de opinión sobre el atractivo de un rostro son en su mayoría el resultado de experiencias personales que son únicas para cada individuo. A pesar de que hay aspectos de la atracción que son bastante universales e incluso pueden estar codificados en nuestros genes –como la preferencia por caras simétricas–, la percepción de la belleza se configura durante el desarrollo.
Los investigadores analizaron las preferencias de más de 35.000 voluntarios
“Hicimos que un conjunto de gemelos idénticos y otro de no idénticos otorgara una puntuación del 1 al 7 a 200 caras y comprobamos el grado de coincidencia entre las respuestas de cada participante del estudio y la puntuación media obtenida por cada rostro”, comenta a Sinc Laura Germine,investigadora de psiquiatría y neurodesarrollo de la Universidad de Harvard y autora del trabajo. “Esto permitió medir la idiosincrasia, la individualidad y la extravagancia de las respuestas ofrecidas”, concreta.
Para preparar esta prueba, los investigadores realizaron un primer experimento abierto y analizaron las preferencias de más de 35.000 voluntarios que visitaron su web Test my Brain. Con los conocimientos adquiridos desarrollaron un test que emplearon con los dos grupos de gemelos que proporcionaron los resultados del estudio. 
“Cuando se analizan las inclinaciones individuales se observa que las respuestas de los gemelos idénticos solo fueron un poco más similares entre sí que las ofrecidas por los no idénticos. Esto apunta a que los genes juegan un papel poco destacado en la configuración de las preferencias faciales: casi la totalidad de la variación se explica por el ambiente único que rodea a cada individuo”, destaca Germine.
El gran impacto de la experiencia personal
Según los investigadores, los entornos que son importantes para esta configuración de la belleza no son los que comparten los miembros de una misma familia sino otros más sutiles e individuales que incluyen las experiencias personales con amigos y compañeros, así como las imágenes y la información recibida en los medios de comunicación.
Los científicos concretan que no se trata de la escuela a la que se asiste, la cantidad de dinero que posee la familia o quién vive al lado. La belleza percibida en
Pantallazo del experimento online  "Rate That Face"
Pantallazo del experimento online "Rate That Face" que se empleó para configurar la prueba del estudio. /Germine et al
un rostro tiene mucho más que ver con experiencias personales: los rostros que ve en la televisión y las revistas, las interacciones sociales que tienen lugar todos los días de la vida de una persona, e incluso la cara de la primera pareja son las influencias que más marcan esta visión.
“En general, se encuentra atractivas a personas cuyos rasgos faciales se asemejan a la cara de alguien que te importa o con quien pasas mucho tiempo, como una pareja o el círculo de amigos más cercano”, añade Germine.
Los autores sostienen que el descubrimiento del gran impacto de la experiencia personal en nuestras preferencias sobre rostros proporciona una nueva ventana a la evolución y la arquitectura del cerebro social. Además, señalan que futuros trabajos deberán profundizar en los aspectos del entorno más relevantes en la formación de estas inclinaciones e investigar de dónde proviene la inclinación por otras cosas como el arte, la música o los animales domésticos.
Referencia bibliográfica:

miércoles, 30 de septiembre de 2015

¿Pudo la endogamia acabar con los neandertales?

  • (instituciones)
  • Genética(acontecimientos)
  • Paleontología(acontecimientos)
  • Antropología(acontecimientos)

Investigadores del CSIC han descubierto que las anomalías genéticas halladas en la primera vértebra cervical de esta especie demostraría que la endogamia les llevó a la extinción

Un estudio llevado a cabo por investigadores de CSIC en la cueva asturiana de El Sidrón indica que la endogamia (la práctica de contraer matrimonio personas de ascendencia común o naturales de un pequeño espacio geográfico) pudo ser un factor decisivo en la extinción de los neandertales, la «otra» especie inteligente que compartió con nosotros el continente europeo y que desapareció sin dejar rastro hace cerca de 30.000 años.
La investigación, que se publica en la revista PLOS ONE, indica que losneandertales vivían en grupos pequeños, relativamente aislados y con una baja diversidad genética. Según afirma a ABC el paleoantropólogo Antonio Rosas, que ha dirigido el estudio, «la endogamia, con la consecuente pérdida de diversidad genética fue, sin duda, uno de los factores que contribuyeron a la extinción de la especie. Se sabe, además, que por debajo de ciertos niveles de diversidad genética el proceso se hace irreversible, ya que disminuye la capacidad de reacción de la especie ante eventuales cambios ambientales».
Los investigadores llegaron a esta conclusión tras analizar una serie deanomalías congénitas en la primera vértebra cervical, llamada atlas y que constituye el punto de apoyo del cráneo sobre la columna vertebral.
«El atlas –explica Rosas– forma un anillo de hueso donde descansa el cráneo, y puede presentar una gran variedad de anomalías congénitas en la parte anterior y posterior del anillo. Entre ellas, la más sencilla es la dehiscencia (falta de cierre) del arco posterior en la línea sagital media».
En las poblaciones humanas actuales, esta clase de anomalía se presenta con una frecuencia muy baja, entre el 1% y el 4%. Por eso, las cifras de El Sidrón, donde se han hallado ya 13 individuos, resultan tan sorprendentes.
«De los tres atlas que tenemos en El Sidrón –asegura el investigador a ABC– dos presentan anomalías congénitas, lo cual supone una proporción muy superior a la tasa normal. Sabemos, por comparación con poblaciones humanas actuales y con otras especies de mamíferos, que esta clase de anomalías son muy poco frecuentes, y que suelen aparecer relacionadas con la endogamia».

Causa de extinción

«Si sumamos esta anomalía a otros indicadores de endogamia –afirma Rosas–, como la retención del canino de leche (que no se cae durante la infancia y permanece en edad adulta), las evidencias de que esa práctica pudo contribuir de forma decisiva a la extinción cobra gran importancia».
Los datos resultan coherentes con otras investigaciones genéticas llevadas a cabo tanto en los 13 neandertales de El Sidron, que indican que todos ellos estaban genéticamente muy próximos, como con lo que se sabe de los neandertales en general, «que vivían en grupos pequeños y con baja variedad genética. Esta causa, junto con otras, pudo ser uno de los desencadenantes de la extinción», afirma Rosas.
La misma situación de endogamia también puede darse en gruposhumanos modernos, que vivan relativamente aislados en una isla o en valles poco comunicados.
Para el investigador, «una especie con baja diversidad genética está menos preparada para enfrentarse a un cambio climático brusco. Si a eso añadimos la llegada de un grupo nuevo al continente, los Sapiens, entonces la extinción se precipita».
A diferencia de los neandertales, nuestros antepasados directos vivían en grupos mayores y que se relacionaban entre sí, lo que se traducía en una mayor variabilidad genética de la que existía entre los neandertales.
A pesar de que los neandertales lograron sobrevivir en Europa durante 350.000 años, «siempre han funcionado en grupos pequeños», asegura Antonio Rosas, quien aclara que «no es lo mismo endogamia que consanguineidad, extremo que se da en una misma familia. El grado máximo de endogamia es la consanguineidad».
Mientras la consanguineidad puede tener efectos muy rápidos, la endogamia en un grupo pequeño y no necesariamente familiar va mucho más lenta. «Lo que hace, explica Rosas, es que las poblaciones estén cada vez más indefensas ante cualquier adversidad. Es como un virus oportunista, que no te mata él, pero te debilita y te termina matando otra enfermedad. Es lo mismo, pero no en un individuo, sino en una población. Se trata de un fenómenio evolutivo».