jueves, 15 de octubre de 2015

ES VIOLENCIA DE GENERO EXTENDIDA A TODO EL MUNDO

Violencia obstétrica: mujeres

 maltratadas en la soledad de la 

sala de parto

Aunque se presentan pocas denuncias, las agresiones y abusos de medicamentos al dar a luz son comunes; a muchas les impiden estar acompañadas; alarma por las estadísticas de cesáreas; cuánto cuesta un parto humanizado
LA NACION.
Tenía 21 años y estaba desnuda en el pasillo del hospital. De pie, llevaba en brazos a su hija recién nacida, recién arropada. Tenía las piernas ensangrentadas. Le extrañó ver tanta gente a medianoche. Después de unos minutos, una de las enfermeras del parto le entregó un paño de gasa. "Ponételo entre las piernas y andá para allá", le indicó. La mujer caminó. El pasillo le pareció interminable. "Caminá con las piernas cerradas que vas a sangrar y te vas a resbalar", escuchó. Se apoyó en la pared. Le costaba respirar. Entonces recibió una nueva indicación: "Respirá bien, porque te vas a desmayar y yo no te voy a levantar".
Finalmente Patricia Solano, primeriza, llegó sin ayuda al cuarto que le habían indicado. Su marido estaba en el edificio, pero el personal de salud del Hospital Evita Pueblo de Berazategui le había prohibido acompañarla en el parto. Cuando se encontró con él, horas después, no le contó lo que había pasado. Ni del maltrato antes de parir -por ejemplo, las cargadas- ni durante -las inyecciones de fármacos sin consultarla-, ni después. En ese momento, todo le pareció normal. Nunca había escuchado hablar de violencia obstétrica. En las paredes del hospital, repletas de carteles con recomendaciones, no había rastro de esas dos palabras.
Patricia Córdoba, tuvo a su bebé por parto fisiológico bajo condiciones de maltrato
Patricia Córdoba, tuvo a su bebé por parto fisiológico bajo condiciones de maltrato.Foto:Patricio Pidal / AFV

Violencia obstétrica

Patricia conoció la expresión meses después, entre páginas web. La violencia obstétrica es una forma de violencia de género. Se ejerce contra las mujeres en las salas de los hospitales públicos y las clínicas privadas. No discrimina por clases sociales, ni edades, ni áreas geográficas. La sufren las adolescentes sin cobertura médica que dan a luz en hospitales públicos y mujeres de treinta que se atienden por la prepaga en sanatorios en la Capital.
Violencia obstétrica es negar información, practicar cesáreas innecesarias, inyectar fármacos cuando no corresponde, maltratar verbal y físicamente a las embarazadas antes, durante y después del parto. Está tipificada en la ley de Protección Integral a las mujeres (26.485), que a su vez cita la de parto humanizado (25.929), promulgada en 2004 pero reglamentada recién este año.
Según un relevamiento de este medio en hospitales y clínicas de la Capital y el conurbano, no hay carteles en los centros de salud que adviertan al respecto.
Una obstétrica con experiencia en el sector público y privado (eligió preservar su identidad) se mostró de acuerdo con la ley, pero advirtió que es imposible cumplirla. "No tienen en cuenta que no tenemos suficientes camas ni personal ni tiempo para esperar a que cada una tenga a su bebé cuando le salga", dijo a LA NACION.
Aunque existe la opción de contratar "aparte" a una obstétrica o médico obstetra "de confianza" para asegurarse un parto humanizado, cuesta entre 30 y 50 mil pesos.

Cesáreas

Delfina Bosco tenía 38 años cuando quedó embarazada. El profesional de su cobertura médica privada le había dado fecha para el 22 de diciembre. Tres semanas antes, una obstetra del Sanatorio Anchorena le practicó una maniobra para desencadenar el parto. "Como el bebé no bajó, me volvió a citar y me tomó la presión. Me dijo que tenía 14.9, el mínimo indicador de preeclamsia en el embarazo, que necesitaba una cesárea y me dio una orden de internación. Yo sentía que algo no estaba bien. En lugar de internarme, me fui a una farmacia y me tomé la presión. Tenía 10,6. Fui a tres farmacias. Fui a otro sanatorio para que lo certificaran. Todo con una panza enorme. Me iba dando cuenta de que no había ningún motivo para finalizar el embarazo, excepto que se acercaban las fiestas", contó.
Hoy, Delfina prepara una denuncia judicial. Desde el Sanatorio Anchorena, la directora médica de Neonatología dijo a LA NACION no tener registros de este tipo de situaciones: "Nuestra filosofía de trabajo es respetar los derechos de las madres y sus familia", expresó.
La discusión sobre la cantidad de cesáreas que se practican innecesariamente está vigente en el mundo. Aunque en la Argentina no hay cifras actuales sobre este tema, los expertos ubican el porcentaje en el sector privado por encima del 60% y en el público alrededor del 30%. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la tasa ideal de cesáreas oscile entre el 10% y el 15%. En 2005, ese organismo ubicó en el 35% la tasa en la Argentina.
"Se ha naturalizado la cesárea, es como si fuera 'la otra forma de parir' cuando en realidad es un recurso médico, que tiene una indicación precisa. A nadie le operan el apéndice por las dudas", ejemplifica María Pichot, fundadora de la asociación civil Dando a luz.

Denuncias

Gabriela Satriano vive en San Martín. Tenía 24 años cuando quedó embarazada y no contaba con una obra social cuando se le fisuró la bolsa amniótica. Fue a atenderse al Hospital Materno Infantil Ramón Sardá, en Capital. "Me hicieron muchos tactos dolorosos e innecesarios. Una enfermera incluso se sentó sobre mi panza para ver si el bebé bajaba [maniobra Kristeller]. Al final tuve una cesárea espantosa, me hicieron cualquier cosa. Yo no existía", cuenta en diálogo con LA NACION desde la casa de sus suegros en Villa Urquiza. Hoy, dos años y medio después, con su hijo a upa, está convencida de que tuvo un parto violento.
Gabriela Satriano junto a su hijo de dos años y medio, que nació por cesárea
Gabriela Satriano junto a su hijo de dos años y medio, que nació por cesárea.Foto:Patricio Pidal / AFV
No se sabe cuántas mujeres son víctimas de violencia obstétrica en el país porque no hay estadísticas oficiales. En la página web del Ministerio de Justicia está disponible un formulario de denuncia específico, pero se reciben escasos reportes. Así lo reveló Perla Prigoshin, titular de la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de Violencia de Género (Consavig), que forma parte de esa cartera. "Si esto no se dice, no existe", reflexiona desde la oficina con un grupo formado por psicólogas, médicas y representantes de las Defensoría del Pueblo de la Nación y de la Ciudad, del Inadi y de la Superintendencia de Servicios de Salud.
En cambio, en redes sociales las denuncias abundan. Basta con buscar "violencia obstétrica" en Facebook,TumblrBlogger y YouTube para encontrar cientos de grupos de diferentes provincias y ciudades de la Argentina y del mundo. LA NACION accedió a dos de ellos. Todos los días aparecen nuevos "posts" seguidos por decenas de comentarios. Allí, las mujeres vierten relatos de partos que consideran violentos. De médicos obstetras que les introdujeron vías para administrarles fármacos sin su consentimiento. De cesáreas que, aseguran, no eran necesarias. De maltratos físicos y verbales. De que las "transformaron en pacientes". De que las ataron y obligaron a estar quietas. De que no las dejaron ir al baño.
El año pasado, Agustina Petrella, recién embarazada de su segundo hijo, decidió que no quería volver a atenderse con el prestigioso obstetra de su primer embarazo. Había tenido una complicada cesárea y sospechaba que su médico se la había inducido con una cápsula de prostaglandina. Entonces buscó y encontró un obstetra que le prometió que esperaría el tiempo que ella necesitara para dilatar y tener un parto fisiológico (natural, vaginal). Iba a parir en la Clínica Bazterrica y para asegurarse le envió una carta a la institución en la que pidió un parto humanizado. Citó la ley 25.929 y especificó que después del nacimiento colocaran a la beba sobre su pecho, que no le dieran leche de fórmula y que no la vacunaran. Poco después recibió un llamado de la coordinadora de Neonatología. "Acá no hacemos parto humanizado, así que te recomiendo que te vayas a parir a otro lado", le informó. Petrella no tenía tiempo de buscar otro instituto y cuando empezaron las contracciones ingresó en la Bazterrica. "Me trataron muy mal, me gritaron y me amenazaron con que iban a judicializar a mi beba. 'Acá no estamos para cumplir los caprichitos de los padres', me dijo una médica a los gritos. Fue porque pedí un parto humanizado. Estaba aterrorizada", cuenta desde un café cerca de su casa en Recoleta.
Desde la Clínica Bazterrica prefirieron no hacer comentarios ante la consulta de este medio.
Agustina Petrella sufrió violencia obstétrica en sus dos embarazos
Agustina Petrella sufrió violencia obstétrica en sus dos embarazos.Foto:Patricio Pidal / AFV

Obstétricas y obstetras

La carrera de Obstetricia dura cinco años en la Universidad de Buenos Aires. La residencia, cuatro. Las egresadas -en su gran mayoría mujeres, aunque se admiten estudiantes hombres desde 2000- son obstétricas, no obstetras, que son médicos especializados. Las obstétricas atienden embarazos, partos y puerperios normales. Cuando hay una anomalía, se ocupa el médico especialista.
"Nosotros nos formamos para evitar la violencia obstétrica. Tenemos un plus con respecto a los médicos, la parte psicológica y antropológica de nuestra formación, que supera la biológica. No tomamos a la mujer como una panza que viene caminando", dijo a LA NACION Catalina Gerace, del comité científico de la Asociación Obstétrica Argentina.
Hoy Patricia Solano tiene 27 años y una panza enorme. Falta poco para que llegue su tercer hijo y aún no decidió dónde parirlo. Lo que sabe es que no volverá al Hospital Evita Pueblo. "Una busca ayuda, no porque esté enferma, sino porque está por traer a alguien al mundo y no puede sola, necesita un médico al lado. Con este bebé espero que me toque algo mejor".
Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres: "Violencia obstétrica es aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, de conformidad con la ley 25.929.
Ley 25.929 de parto humanizado. Promulgada en 2004 pero reglamentada recién este año, protege los derechos de madres, padres y recién nacidos en el proceso de parto y nacimiento.

 UN DIA HABLAREMOS DE LAS CESAREAS INNECESARIAS

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miércoles, 14 de octubre de 2015

El envase de la cerveza influye en la respuesta emocional del consumidor

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El impacto del envase sobre las emociones del consumidor de cerveza es mayor que el que ejercen las propiedades sensoriales del propio producto. Además, las botellas con más alcohol evocan emociones como agresividad y aventura, frente a la tranquilidad que transmiten las que tienen menos. Así lo refleja un estudio europeo en el que ha participado la Universidad Politécnica de Madrid.
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El envase de la multitud de cervezas del mercado influye en la respuesta emocional de las personas que las beben. / Pixabay
La investigadora Carolina Chaya de la ETSI Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid, junto a investigadores de las universidades de Nottingham y Montpellier, han llevado a cabo un estudio entre consumidores de cerveza para evaluar cómo influyen los atributos sensoriales y los envases de diez tipos distintos de lager en la respuesta emocional evocada tras su cata.
Los resultados, publicados en el Journal of the American Society of Brewing Chemists, pueden ayudar en la innovación de este tipo de productos en cuanto a su posicionamiento en el mercado y a sus campañas de promoción y marketing.
Los resultados del estudio pueden ayudar en la innovación ymarketing de las cervezas
Los avances recientes en neurociencia demuestran que sin emociones es realmente difícil para el ser humano tomar decisiones. Está demostrado que las emociones guían y orientan la toma de decisiones y pueden ayudar a comprender el comportamiento del consumidor a la hora de elegir un producto frente a otro, por lo que medir la respuesta emocional se convierte en un elemento fundamental para proporcionar una visión más rica de las respuestas del consumidor.
En este contexto, el trabajo perseguía varios objetivos: medir la respuesta emocional de los consumidores ante la cerveza, determinar si existe alguna relación entre los atributos sensoriales y emocionales evocados por los productos, e investigar sobre el impacto relativo de los atributos sensoriales y del envase en la respuesta emocional evocada por la cerveza.
Cata ciega, paquete e informada
Para ello, utilizando una técnica denominada EsSense Profile, noventa consumidores evaluaron 10 tipos distintos de cervezas comerciales lager en tres condiciones diferentes de cata: ciega (solo líquido), paquete (solo envase), e informada (líquido más envase).
Los resultados muestran que la respuesta emocional es diferente de unas cervezas a otras y que dichas diferencias se producen tanto en términos de placer como en términos de activación e implicación. En el conjunto de cervezas evaluadas, productos con mayor carbonatación suscitaron emociones más placenteras y productos con mayor dulzor se asociaron con emociones de menor activación.
Los productos con mayor carbonatación suscitaron emociones más placenteras
El impacto del envase sobre la respuesta emocional es mayor que el ejercido por las propiedades sensoriales de las cervezas a ciegas, pudiendo en algunos casos acentuar y en otros contrarrestar el perfil emocional de unos productos frente a otros.
También observaron que en relación con el envase, la dimensión de activación se asocia claramente con el contenido en alcohol. Es decir, envases de cervezas con alto contenido alcohólico evocan emociones más activadas, tanto negativas como positivas -agresivo y aventurero, por ejemplo-, mientras que los envases con niveles reducidos de alcohol evocan emociones con menor activación, como aburrido y tranquilo.
En los mercados extremadamente competitivos de hoy en día, el uso de la medición hedónica por sí sola es insuficiente para evaluar la experiencia de consumo, por lo cual, el éxito y mantenimiento de un producto en el mercado frente a sus competidores requiere de una mejor comprensión de los factores que guían el comportamiento del consumidor.
Referencia bibliográfica:
Chaya, C; Pacoud, J; Ng, M; Fenton, A; Hort, J. "Measuring the Emotional Response to Beer and the Relative Impact of Sensory and Packaging Cues".Journal of the American Society of Brewing Chemists, 73 (1):49-60; 10.1094/ASBCJ-2015-0114-01 2015

martes, 13 de octubre de 2015

lunes, 12 de octubre de 2015

¿Para qué nos sirve dormir?

Pasamos un tercio de nuestra vida durmiento. El neurólogo y neurocientífico Facundo Manes explica por qué

 Buenos Aires .
El sueño permite mantener los cerebros más ágiles. / SALLY ANSCOMBE / GETTY

Si llegamos a vivir hasta los 90, habremos logrado dormir alrededor de ¡30 años! Además de que resulte placentero, alguna función importante debe cumplir el sueño en los seres humanos para que nos ocupe un tercio de nuestra vida. ¿Cuál es?
La mayoría de los animales, y probablemente la mayoría de los organismos vivos, presentan un ritmo biológico de descanso-actividad. El sueño tuvo una implicancia crucial en el proceso de adaptación y puede haberse originado por la necesidad de los animales de protegerse y para permitir que los organismos conservaran y restauraran su energía. Muchas especies buscan alimento y agua durante el día porque es más fácil ver cuando sale el sol. En cambio, cuando está oscuro, es el mejor momento para ahorrar fuerza, evitar ser devorados o caer en un precipicio. El sueño mejoraría la supervivencia mediante la optimización de los tiempos de actividad y ocio, además de permitir mantener los cerebros más ágiles.
El sueño, lejos de ser una actividad pasiva, es sumamente activa, ya que el cerebro sigue trabajando toda la noche. Durante el sueño ocurren varios fenómenos en nuestro cuerpo: se produce una relajación postural característica, se elevan los umbrales sensoriales para desvincularnos del medio ambiente y aparece un patrón distintivo de actividad eléctrica cerebral. El sueño posee dos grandes etapas: una llamada NREM (por su sigla, en inglés, de Non-rapid eye movement sleep) y otra etapa llamada REM (Rapid eye movement sleep). La etapa NREM tiene, a su vez, diferentes fases basadas en el tipo de actividad en el cerebro. Durante la noche, una persona atraviesa las diferentes etapas, alternando sueños livianos y más profundos. En las primeras horas de la mañana, el sueño se vuelve más liviano y pasamos más tiempo en sueño REM, lo que significa que “soñamos” más.

¿Para qué le sirve al ser humano dormir? Aunque quedan numerosos interrogantes, sí sabemos que el sueño está asociado con funciones inmunes, endocrinas, de aprendizaje y memoria. También juega un rol esencial en nuestro bienestar emocional y puede conducir a ideas creativas. El sueño ayudaría a consolidar los nuevos recuerdos y a actualizar los antiguos sobre la base de lo que acabamos de aprender. También a forjar nuevas conexiones neuronales filtrando de estas las que no tienen importancia. El cerebro dormido sabe qué información nueva es lo suficientemente significativa como para mantenerla y, por el contrario, qué puede atenuarse o desaparecer. Científicos han descubierto recientemente que los buenos hábitos de sueño también fortalecen el cerebro a largo plazo y auxiliarían al cerebro en tareas de autorreparación. Investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison realizaron un estudio por el que concluyeron que durante el sueño aumenta la actividad en los genes involucrados en la producción de “oligodendrocitos”. Estas células son fundamentales ya que son responsables de recubrir las neuronas de mielina, que es el “material aislante” del cerebro. Por el contrario, la privación de sueño produce una mayor actividad en los genes implicados en el estrés y la muerte celular.
No todos tenemos idéntico reloj biológico. Hay personas que prefieren despertarse en la madrugada y comienzan el día muy temprano con energía y otras que necesitan varias horas para ponerse en funcionamiento luego de apagar el despertador en reiteradas oportunidades, se sienten mal apenas se levantan y no pueden comer nada hasta media mañana. Lo más probable es que estas mismas personas sí puedan quedarse estudiando o trabajando hasta altas horas de la noche. Es así que existe un porcentaje de hombres y mujeres que califican como “alondras” o “amantes de la mañana” y otro como “búhos” o “amantes de la noche”. El resto nos hallamos en algún punto intermedio. El estado de búho o alondra es llamado “cronotipo”. Los cronotipos están asociados a variaciones genéticas, ánimo, función cognitiva y riesgos de problemas de salud. Algunos neurocientíficos aseguran que es importante descubrir a qué grupo cronobiológico pertenece una persona y así adaptar sus horarios de trabajo a su patrón de sueño natural. Sin embargo, otros especialistas mostraron que los “búhos” que suspendieron su exposición nocturna a la luz artificial y aumentaron su exposición a la luz solar lograron desplazar sus relojes biológicos hacia el despertar temprano y el dormir nocturno.El ciclo sueño-vigilia posee un equilibrio que se autorregula espontáneamente desde nuestro nacimiento. Sin embargo, una vez alterado, resulta muy difícil de recuperar. Se estima que antes del invento de la electricidad el ser humano dormía unas tres horas más que en las condiciones actuales. La iluminación artificial y la posterior implantación del trabajo por turnos nos ha separado progresivamente del ciclo natural de luz y oscuridad. Los horarios tempranísimos de la escuela o el trabajo, las programaciones de televisión que desplazan más y más los horarios centrales a horas avanzadas de la noche, la consulta permanente de redes sociales y el desproporcionado estrés cotidiano son algunos de los factores que atentan contra nuestro descanso. El uso de aparatos tecnológicos en horas cercanas al momento de dormir puede dificultar la conciliacióny el mantenimiento del sueño porque provocan una activación de la atención. Asimismo, la alerta y la luz de sus pantallas funcionan como estimulantes y reducen el nivel de melatonina (hormona que se encarga, entre otras cosas, de regular nuestro reloj biológico). Como consecuencia de esta situación, hemos caído en un bucle estimulación-sedación, donde se utilizan estimulantes como la cafeína y la nicotina para la vigilia durante los días y sedantes tales como hipnóticos y alcohol en la noche para inducir el sueño.

Por qué no dormimos

Uno de los trastornos más frecuentes del sueño es el insomnio. Se habla de insomnio cuando tardamos más de 30 minutos por noche para empezar a dormir, los despertares nocturnos son repetidos o se prolongan por más de media hora, existe baja eficiencia del sueño, o cuando dormimos aproximadamente menos de 6 horas y media. La presencia del insomnio por tiempo prolongado provoca consecuencias negativas en la calidad de vida y, en particular, se asocia con peor rendimiento cotidiano, cambios en el estado de ánimo, irritabilidad y una mayor probabilidad de sufrir accidentes. Algunas de las causas comunes de insomnio son: el estrés, la ansiedad y la depresión; medicamentos recetados, incluyendo varios para el corazón y la presión arterial; la cafeína, el alcohol y la nicotina; condiciones médicas subyacentes; malos hábitos de sueño; y el envejecimiento.

LA IMPORTANCIA DEL SUEÑO
Es importante destacar que las preocupaciones y las creencias sobre el sueño y sus posibles consecuencias juegan un papel central en la gravedad y el mantenimiento del insomnio. Los insomnes suelen presentar un estilo de personalidad ansioso y perfeccionista, por lo que intentan controlar el proceso del sueño. Paradójicamente, cuanto mayor es el intento de control, mayor es la dificultad para conciliar el sueño. Las personas con insomnio crónico suelen presentar problemas en la atención y la memoria, disfrutan menos de las relaciones sociales y familiares, y exteriorizan más quejas físicas que las personas que no sufren de este problema. Asimismo, suelen irritarse más fácilmente y refieren estar tensas. Estudios longitudinales mostraron que la privación de sueño aumenta la mortalidad causa de accidentes y exacerbación de enfermedades. La falta de sueño afecta al sistema endocrino, al sistema inmune y al metabolismo. Por lo tanto, puede convertirse también en un factor de riesgo para la obesidad, la diabetes y la falla cardíaca.
Resulta clave conocer pautas para la higiene del sueño, que buscan desarrollar hábitos compatibles con el buen dormir. Por ejemplo, asociar el dormitorio con esta actividad, eliminando de esta manera las conductas incompatibles con el sueño, como ver TV, escuchar radio, leer libros o revistas, etc. Además, este ambiente debe tener una temperatura adecuada y niveles mínimos de ruido y luz. También debe evitarse beber alcohol dos horas antes de acostarse porque, pese a ser depresor del sistema nervioso central, da lugar a un sueño poco reparador. Actúan como estimulante las bebidas, alimentos y medicamentos con cafeína, por eso no hay que consumirlos seis horas antes de dormir. Fumar y consumir grandes cantidades de azúcares tienen el mismo efecto. Otro consejo es no comer si se interrumpe el sueño, ya que generaríamos la costumbre de despertarnos cada vez que tenemos hambre.
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Pero todas estas respuestas a la pregunta inicial sobre las funciones del sueño, que ya de por sí parecen suficientes, están obviando una fundamental para los seres humanos. Porque también el sueño ha servido de inspiración a una de las tradiciones más bellas de la literatura popular a lo largo de la historia: las nanas infantiles. A esas justamente se refirió Federico García Lorca cuando dijo que “para provocar el sueño del niño intervienen varios factores importantes si contamos, naturalmente, con el beneplácito de las hadas. Las hadas son las que traen las anémonas y las temperaturas. La madre y la canción ponen lo demás.”
Facundo Manes es neurólogo y neurocientífico (PhD in Sciences, Cambridge University). Es presidente de la World Federation of Neurology Research Group on Aphasia, Dementia and Cognitive Disorders y Profesor de Neurología y Neurociencias Cognitivas en la Universidad Favaloro (Argentina), University of California, San Francisco, University of South Carolina (USA), Macquarie University (Australia).
@ManesF

domingo, 11 de octubre de 2015

ABUELITA QUE HORA ES?

La «hipótesis de la abuela», impres-cindible para la supervivencia humanaEPABC_FAMILIA

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La clave de por qué las madres pueden tener los siguientes bebés no se debe a que el padre lleve a casa alimento


DE SAN BERNARDO
La antropóloga de la Universidad de Utah, en Estados Unidos, Kristen Hawkes, es conocida por la «hipótesis de la abuela»que acredita que la ayuda de las abuelas prehistóricas pudo alargar esperanza de vida humana. Ahora, esta experta ha empleado simulaciones por ordenador para vincular el papel de las abuelas y la longevidad a un excedente de hombres fértiles de más edad y, a su vez, a la tendencia masculina a proteger a una hembra frente a la competencia y formar un «vínculo de pareja» con ella en lugar de aparearse con varias compañeras.
«Parece que el papel de las abuelas fue crucial para el desarrollo de los vínculos de pareja en los humanos», afirma Hawkes, autora principal del nuevo estudio publicado en la edición digital de «Proceedings of the National Academy of Sciencess». «Los vínculos de pareja son universales en las sociedades humanas y nos distinguen de nuestros parientes vivos más cercanos», añade esta experta y sus colegas en este trabajo.
«Nuestra hipótesis es que los vínculos de pareja humanos evolucionaron con el aumento de las ventajas de proteger al compañero, los cuales resultaron de la evolución de nuestra historia de vida de la abuela». Esta conclusión contradice la visión tradicional de que los vínculos de pareja «resultaron de cazadores machos que alimentan a las hembras y sus crías a cambio de la paternidad de de esos retoños, de forma que los machos tienen descendientes y transmiten sus genes», dice Hawkes.
La hipótesis de la abuela sostiene que «la clave de por qué las madres pueden tener los siguientes bebés pronto no se debe a que el padre lleva a casa alimento, sino a que la abuela ayudar a alimentar a los niños destetados. Eso favoreció el aumento de la longevidad a medida que las abuelas de larga vida ayudaban más».
El nuevo estudio se centra en el exceso resultante de varones de más edad que compiten por compañeras, una fuente probable de la preferencia de los hombres por las mujeres jóvenes. «Esto es diferente a lo que se ve en los chimpancés, donde los machos prefieren las hembras mayores», dice Hawkes, distinguida profesora de Antropología y miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
Como la longevidad humana aumentó, hubo «mucho machos más viejos, por lo que existía un mayor número de varones compitiendo por la paternidad y la única forma en que pueden convertirse en padres es con una hembra fértil, lo que significa mujeres más jóvenes. Así que los hombres que tenían preferencia por mujeres más jóvenes tenían más probabilidades de dejar descendientes», explica.
Hawkes, antropóloga de la Universidad de Utah y de la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, publicó por primera vez la hipótesis de la abuela en estudios en 1997-1998, con base en las observaciones iniciadas en 1984 en personas del pueblo Hazda de Tanzania, que viven de la caza y la recolección de alimentos como nuestros antepasados. Los científicos señalaron la importancia de las mujeres de más edad Hazda a la hora de recolectar tubérculos para alimentar a los jóvenes que no eran lo suficientemente fuertes como para desenterrar tubérculos ellos mismos.
Las chimpancés hembras rara vez viven más allá de los años fértiles, por lo general hasta los 30 años y, a veces hasta los 40. Las mujeres humanas, a menudo, viven décadas más allá de sus años fértiles y esta longevidad puede haber comenzado con nuestros primeros parientes «Homo», hace 2 millones de años. La hipótesis de la abuela dice que antes de esa fecha, pocas mujeres vivían más allá de sus años fértiles pero que entornos cambiantes llevaron a la utilización de los alimentos como tubérculos enterrados que los niños destetados no podían desenterrar por sí mismos, de modo que las mujeres mayores ayudaron a esos niños a alimentarse, permitiendo a sus hijas tener los siguientes bebés antes.
Al posibilitar que sus hijas tuvieran más niños, los genes de la longevidadde las abuelas se hicieron cada vez más comunes en la población y la esperanza de vida humana aumentó. Un estudio de simulación por ordenador realizado por Hawkes en 2012 apoyó la hipótesis, encontrando que sin las abuelas, la esperanza de vida simulada alcanzaría el equilibrio coincidiendo con la de los grandes simios, pero con las abuelas, la esperanzas de vida calculada se vuelve más larga, como la de los humanos, a menudo hasta los 70 y 80 años.
Investigaciones anteriores por otros expertos también han demostrado un vínculo en el «cuidado del compañero» —en el que varios animales machos protegen a su pareja femenina frente a pretendientes que compiten cuando la ratio hombre-mujer es alta—, desarrollando el vínculo de pareja en los seres humanos.
El vínculo de pareja incluye, pero no requiere, una relación exclusiva —los polígamos pueden tener múltiples vínculos de pareja— pero sí significa «una relación especial y persistente entre un varón y una hembra». «Incluso, cuando dos personas están juntas durante un par de meses, se trata de un vínculo de pareja —dice Hawkes—. La cópula sola no cuenta. En los seres humanos, hay sin duda un peso emocional en las relaciones sociales para los vínculos de pareja».
Los chimpancés, por el contrario, no tienen relaciones de emparejamiento especiales persistentes entre un macho y una hembra en particular. Un chimpancé femenino puede emparejarse con múltiples machos. Especies desde la mosca del estiércol a primates cuidan a sus compañeros para asegurarse de que otros no se aparean con ellos.

Aumento ratio hombre-mujer

A medida que la esperanza de vida de los humanos se hizo más larga, la fertilidad de la mujer continuó para terminar en alrededor de los 45 años, mientras que los hombres de edad avanzada se mantuvieron fértiles. El nuevo estudio indica que la proporción de hombres fértiles frente a mujeres fértiles aumentó con el tiempo, lo que —según Hawkes— «favoreció que los hombres cuidaran a una hembra y desarrollaran un vínculo de pareja con ella».
Para este nuevo análisis, los investigadores realizaron simulaciones por ordenador de la evolución humana, 30 simulaciones con las abuelas y 30 sin ellas. Las simulaciones mostraron cómo la proporción de sexos entre hombres y mujeres cambió con el tiempo para convertirse en cada vez más dominada por los hombres, a diferencia de las poblaciones de grandes simios no humanos reales, que tienen más hembras fértiles que machos fértiles.
Por ejemplo, la proporción de hombres y mujeres en edades fértiles pasó de 77 hombres por cada 100 mujeres sin las abuelas a 156 hombres por cada 100 mujeres con las abuelas en 30.000 a 300.000 años simulados.A diferencia de los seres humanos, la mayoría de las especies de mamíferos tienen hembras más fértiles que machos fértiles.
«Este sesgo masculino en la proporción de sexos en las edades de apareamiento hace de la protección de la pareja la mejor estrategia para los hombres que tratan de buscar una pareja adicional, porque hay demasiados hombres en la competencia —dice Hawkes—. Cuantos más hombres hay, más disminuye su promedio de éxito reproductivo».
Los investigadores también mostraron que las relaciones sexuales entre hombres y mujeres en las simulaciones están estrechamente vinculadas con las de poblaciones que viven, específicamente, los chimpancés, que carecen de abuelas y que son los únicos otros grandes simios con buenos datos demográficos, y cuatro sociedades de cazadores-recolectores humanos en África y Sudamérica. El estudio cita investigaciones anteriores de animales vivos —desde mosca del estiércol a mamíferos— y simulaciones por ordenador para mostrar que cuando la proporción de machos y mujeres fértiles es alta, el cuidado de la compañera es más probable.