viernes, 25 de diciembre de 2015

LA EPIDEMIA SE DESMADRA ANTE LA PASIVIDAD DE RAJOY

.El número de los afectados por legionella aumenta a 205

El brote de legionella detectado el pasado 11 de diciembre en la localidad ciudadrealeña de Manzanares tiene a 46 personas ingresadas, seis de ellas en estado grave.



El número de los afectados por legionella aumenta a 205. /EFE

MANZANARES.- El brote de legionella detectado el pasado 11 de diciembre en la localidad ciudadrealeña de Manzanares afecta ya a 205 personas, de las cuales 46 están ingresadas y, de ellas, seis se encuentran en estado grave.

De los afectados más graves, cinco se encuentran en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Ciudad Real y otra en la del Hospital La Mancha Centro, de Alcázar de San Juan, según han confirmado fuentes de la Consejería de Sanidad, quienes han precisado que ayer tuvo que ser ingresada otra persona más en la UCI del centro sanitario ciudadrealeño.

Pese a los quince nuevos casos registrados en las últimas 24 horas, las autoridades sanitarias han confiado en que el número de afectados disminuya en estos próximos días, ya que todos los posibles focos de infección quedaron sellaron entre el 12 y el 14 de diciembre para evitar contagios.

El aumento de casos, después de que ayer finalizara el periodo de incubación de la enfermedad, según ha explicado el director general de Salud Pública de Castilla-La Mancha, Manuel Tordera, puede estar determinado porque los pacientes suelen ir al hospital cuando tienen más de un síntoma y no cuando empiezan a padecerlo.

De los posibles focos tan solo dos han dado positivos: una fuente ornamental cercana a la estación de autobuses y una torre de refrigeración de una empresa privada situada en las inmediaciones, en el polígono industrial de Manzanares.

Los responsables sanitarios trabajan en confirmar si en los cultivos de las muestras de los dos focos detectados hay células vivas y, en caso de que fuera positivo, identificarlas y compararlas con las que padecen los enfermos.

Entre recortes,falta de personal que se va al extranjero,ineptitud de los politicos y la corrupcion esto no se puede parar...

jueves, 24 de diciembre de 2015

TEST DE SALIVA

El riesgo de muerte puede determinarse a partir de una simple muestra de saliva

Los niveles bajos de inmunoglobulina A en la saliva se asocian con un elevado riesgo de mortalidad, muy especialmente por cáncer
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Las personas cuya saliva presenta una baja concentración de anticuerpos –más concretamente, de inmunoglobulina A, el anticuerpo más común en la saliva– tienen un mayor riesgo de fallecer por cualquier causa. Y es que como muestran los resultados de un estudio llevado a cabo por investigadores de laUniversidad de Birmingham (Reino Unido) y publicado en la revista «PLOS ONE», los niveles bajos de anticuerpos en la saliva se asocian con un elevado riesgo de mortalidad, muy especialmente por cáncer.
Como explica Anna Phillips, directora de la investigación, «todavía no sabemos cómo podemos utilizar las muestras de saliva en los reconocimientos médicos. Y es que aún tenemos que identificar la tasa de secreción de anticuerpos a partir de la cual debemos empezar a preocuparnos. Pero lo que sí es seguro es que si esta tasa es extremadamente baja, entonces puede considerarse como un indicador temprano del riesgo de mortalidad de gran utilidad».
De hecho, y a la luz de los resultados del estudio, la tasa de secreción de inmunoglobulina A podría emplearse como marcador del riesgo de mortalidad en los reconocimientos –o ‘chequeos’– médicos generales. Y como destacan los autores, «obtener una muestra de saliva es mucho menos invasivo que obtener una muestra de sangre».

Mortalidad por cáncer

El objetivo de la investigación fue analizar la posible relación entre la concentración de inmunoglobulina A en la saliva y la mortalidad por cualquier causa. Y para ello, los autores contaban con las muestras de saliva –y las consecuentes tasas de secreción de inmunoglobulinas– de 639 participantes de 63 años de edad incluidos en el Estudio ‘West of Scotland Twenty-07’. Concretamente, las muestras fueron obtenidas en 1995, por lo que los investigadores pudieron realizar un seguimiento de la mortalidad de los participantes durante un periodo de 20 años.
Los resultados mostraron la existencia de una relación negativa entre la tasa de secreción de inmunoglobulina A y la mortalidad por cualquier causa. Es decir, a menores niveles de anticuerpos, mayor es la mortalidad, sobre todo por cáncer –y muy especialmente, por tumores no pulmonares.
Tal y como sucede con el estrés, la dieta, el ejercicio físico, el alcohol y el tabaco, nuestro estado de salud puede afectar a los niveles de anticuerposAnna Phillips
Es más; la relación entre anticuerpos en la saliva y mortalidad fue independiente de otros factores como el género, la medicación, el tabaquismo o la percepción de los propios pacientes sobre su salud.
Como explica Anna Phillips, directora de la investigación, «existen diversos factores que pueden afectar a nuestra capacidad de producir y mantener unos niveles óptimos de anticuerpos. Y entre estos factores hay algunos que escapan a nuestro control, como sería la edad, la herencia o la enfermedad. Pero, además, nuestro estado de salud también puede afectar a los niveles de anticuerpos. Y lo mismo sucede con el estrés, la dieta, el ejercicio físico, el alcohol y el tabaco».

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Tratamientos antihipertensivos a partir de descartes de sardinas y jureles

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.Investigadores de la Universidad de Granada han desarrollado tratamientos antihipertensivos de bajo coste a partir de la fracción proteica de especies de pescado de descarte de la zona surmediterránea. La sardinas, el jurel y el aligote son algunas de estas especies.
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<li>Sardina pilchardus (FOTO: WIKIPEDIA). </li>

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  1. Sardina pilchardus (FOTO: WIKIPEDIA).Mienbros del departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Granada (UGR) han diseñado tratamientos antihipertensivos baratos con la fracción proteica de especies de pescado de descarte en la región surmediterránea o la costa norte del mar de Alborán.
En esta zona, las especies más descartadas son especies comerciales como la sardina (Sardina pilchardus), el jurel (Trachurus mediterraneus) y el aligote (Pagellus acarne). Estos descartes se deben a que no cumplen la talla mínima, a restricciones de cuota y a prácticas comerciales como el highgrading (aumento del descarte por retención solo del pescado de mayor valor).

Los péptidos antihipertensivos son componentes bioactivos obtenidos de fuentes naturales (animal o vegetal) y pueden reducir la presión arterial en el organismo, mediante la inhibición de la enzima convertidora de angiotensina (ACE), la cual es la responsable que se altere la presión sanguínea en el organismo.
Otras especies como la pintarroja (Scyliorhinus canicula) y la boga (Boops boops), altamente presentes en la captura, son normalmente descartadas debido a su bajo valor comercial.
Como explica la directora de esta investigación, Emilia María Guadix Escobar, los estudios existentes estiman una tasa global de descarte, referida a las capturas totales, del 8 %, lo que da lugar a un volumen anual de descartes de 7.3 millones de toneladas.
“De ahí que, la generación de descartes, además de tener consecuencias económicas negativas, también conlleva un importante impacto ecológico sobre el hábitat marino. Por ello, la reducción de los descartes así como su posterior aprovechamiento se manifiestan como medidas estrictamente necesarias a llevar a cabo”, apunta la investigadora.
El jurel y la pintarroja, los mejores
Debido a su alto contenido proteico, entre 17 y 23% en base húmeda, estos residuos se han empleado tradicionalmente para la obtención de harina de pescado, ensilados o fertilizantes, todos ellos productos de un bajo valor comercial.
No obstante, estos descartes pueden ser transformados en productos de un mayor valor añadido, como hidrolizados de proteínas, que presentan una serie de biomoléculas beneficiosas para la salud humana.
En este contexto, el objetivo de este trabajo ha sido estudiar la producción e identificación de péptidos inhibidores de ACE a partir de la fracción proteica de las 5 especies de descarte en el Mar de Alborán señaladas (sardina, jurel, aligote, boga y pintarroja). Los hidrolizados finales que presentaron una mayor actividad inhibidora de ACE fueron los de jurel y pintarroja producidos mediante la hidrólisis simultánea de subtilisina y tripsina.
Estos resultados indican el potencial de estos descartes como materias primas de bajo coste para producir péptidos de cadena corta con alta actividad inhibidora de la enzima convertidora de angiotensina.

martes, 22 de diciembre de 2015

Ha descendido en todas las comunidades autónomas
 salvo en Galicia, donde permanece igual
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Este aborto de ministro no se cae,lo echan
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El número total de interrupciones voluntarias del embarazo en el 2014 fue de 94.796, un 12,8 % menos que en el año anterior, cuando se registraron 108.690 abortos, y supone la tercera bajada consecutiva desde que entró en vigor la actual ley de plazos en el 2010.
Según el informe anual del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad remitido a las comunidades autónomas, en el 2014 se realizaron 13.894 abortos menos que al año anterior y la tasa nacional se ha situado en el 10,46 por cada mil mujeres de entre 15 y 44 años. Este descenso en el número de abortos se ha registrado en todas las comunidades autónomas menos en Galicia, donde permanece igual, según los centros que han notificado interrupciones voluntarias del embarazo (191 frente a los 198 del 2013).
El mayor número de abortos se ha registrado en Cataluña (12,59 por cada 1.000 mujeres), Madrid (12,58), Asturias (12,70) y Baleares (12,26). Por el contrario, las tasas más bajas las tienen Ceuta y Melilla (3,53), Castilla y León (6,14), La Rioja (6,19), Extremadura (6,22) y Galicia (6,78).
La mayor incidencia se produjo en la franja de edad de 20 a 24 años, tramo de edad en el que interrumpieron su embarazo 16,56 mujeres de cada mil, seguida de la de 25-29 años (15,34), de 30-34 años (12,33) y entre las menores de 19 años (9,92), la tasa más baja desde 2005, primer año del que se tienen datos. El número de abortos ha descendido en todas las edades. Así, en las menores de 19 años la tasa pasó del 12,23 al 9,92; en las de 20-24 años, del 19,43 al 16,56, y en las de 25 a 29 años, del 16,84 al 15,34. Asimismo, se redujo en el grupo de edad de 30 a 34 años (del 13,42 al 12,33), de 35 a 39 (del 9,22 al 8,65) y en las mayores de 40 años (del 3,92 al 3,83).
Por lo que respecta a las semanas de gestación, un 70,18 % del total de abortos se ha realizado en embarazos de 8 o menos semanas; un 19,20 % entre las 9 y las 12 semanas; un 6,25 % de 13 a 16 semanas; un 2,87 % entre 17 y 20, y un 1,50 % a partir de la semana 21 de embarazo. Según los datos de Sanidad, en el 88,90 % de los casos el motivo fue a petición de la mujer; un 7,15 % por grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada; un 3,61 % por graves anomalías del feto, y 0,32 % por anomalías fetales incompatibles con la vida o enfermedad extremadamente grave e incurable. El 73,84 % de las mujeres tenía nacionalidad europea -un 64,35 % española-, mientras que el 18,27 % procedía de América, el 5,03 % de África y un 2,82 % de Asia.
La mayoría de las interrupciones de embarazo continúan llevándose a cabo fuera de la sanidad pública y, de hecho, el 89,91 % se practicaron en centros privados. Respecto a los centros que han notificado interrupciones voluntarias del embarazo en 2014, destaca por su número Cataluña (con información de 52 centros públicos y 21 privados), Comunidad Valenciana (9 públicos y 14 privados) y Madrid (1 centro público y 7 privados). 

lunes, 21 de diciembre de 2015

LOS FUMADORES SON ASESINOS INVOLUNTARIOS

Aproximadamente cada una hora mueren dos personas en nuestro país debido a enfermedades atribuibles al consumo del tabaco. Esta estadística, que arrojan las investigaciones más actualizadas, es escalofriante, y lo peor, cotidiana; en un contexto donde las enfermedades crónicas no transmisibles se han colocado como las primeras causas de muerte, y en las cuales fumar es uno de los mayores factores de riesgo.
La Organización Mundial de la Salud ha tipificado el acto de fumar como una adicción: síndrome de dependencia tabáquica en la clasificación internacional de enfermedades. “Los cigarrillos y otras formas del uso del tabaco son adictivos. Los patrones del uso del tabaco son regulares y compulsivos y ocurre el síndrome de retiro que acompaña normalmente a la abstinencia. El proceso farmacológico y de actitud que determina la adicción al tabaco es similar a aquellos que determinan la adicción a las drogas como la heroína y la cocaína”.
Lo curioso es que aunque están demostrados científicamente los numerosos daños que produce a la salud tanto esta adicción, como la exposición al aire contaminado por el humo de tabaco, cada año más de 600 000 personas pierden la vida por esta causa sin ser fumadores activos, es decir que mueren por respirar humo ajeno. Y la paradoja radica en que es justamente el consumo de tabaco la principal causa prevenible de defunción en todo el mundo.
Expertos de la Unidad Nacional de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades alertan que la exposición por corto tiempo al humo de tabaco tiene un efecto cuantificable en el corazón de los no fumadores, en tanto 30 minutos de ex­posición son suficientes para reducir el flujo sanguíneo del corazón.
Los estudios han demostrado que una hora expuesto al aire contaminado por tabaco, equivale a fumarse tres cigarrillos; y que los no fumadores que están expuestos al humo de tabaco en el hogar tienen un 25 % más de probabilidades de su­frir una cardiopatía. Asimismo, las investigaciones realizadas muestran que esta exposición incrementa hasta en un 300 % las posibilidades de que un menor padezca de neumonía y en un 35 % la de desarrollar asma.
Si bien la prevalencia global del tabaquismo en nuestro país ha disminuido, en determinados grupos de edad como los adolescentes ha aumentado el consumo de tabaco, de acuerdo con los resultados de la encuesta nacional de tabaquismo en jóvenes, entre 13 y 15 años de edad, realizada en el año 2010.
Entre las razones planteadas los jóvenes dijeron que fumar hacía que lucieran más atractivos, más de un 60 % de los encuestados piensan que fumar los hace perder peso y un 93 % cree que es dañino para la salud.
Más de la mitad de los integrantes de las familias cubanas están expuestos al humo del cigarro. Las estadísticas muestran que el 54 % de las familias cubanas, el 65 % de los niños, el 51 % de las embarazadas y el 60 % de los adolescentes están expuestos a este agente contaminante.
Es esencial entonces el papel que debe desempeñar la familia dentro del hogar, donde los más afectados son los niños. En los infantes los daños a la salud se acrecientan, dado que las sustancias tóxicas que inhalan se mantienen mayor tiempo en su organismo, según el criterio de varios especialistas.
El 15% de la mortalidad en el país se produce por el tabaquismo, lo que equivale a 13 300 personas cada año, mientras alrededor de 1 500 mueren en ese periodo por exposición al humo de tabaco ajeno. Evitar el aire contaminado por humo de tabaco es un derecho, pues no se trata de una mera molestia sino un grave riesgo para la salud.
La prohibición a fumar no cuestiona el derecho a consumir un producto legal como es el tabaco, sino que hace valer el derecho de los no fumadores a respirar aire limpio y puro; y en ese sentido existen medidas y leyes muy precisas que exigen el respeto a los no fumadores en los lugares públicos y en los centros de trabajo. Es deber de todos ayudar a cumplirlas, pues el único modo de acabar con el tabaquismo pasivo es ser plenamente conscientes del daño que nos ocasiona.

domingo, 20 de diciembre de 2015

sábado, 19 de diciembre de 2015

ASI SE ASESINA EN ESPAÑA

Las últimas 48 horas de Samba Martine

Un informe de Cruz Roja enviado al juzgado detalla la desatención sufrida por la congoleña que murió en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Madrid

La madre de Samba Martine (izquierda), durante su entierro. / GORKA LEJARCEGI
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Samba Martine apenas podía tenerse en pie. Tenía muchos y fuertes dolores. Pero el doctor no había llegado aún a la consulta y la enfermera decidió suministrarle un ansiolítico. No la vio ningún médico. Unas compañeras, las mismas que la habían sostenido para subirla a la enfermería, la ayudaron a bajar las escaleras y la llevaron a la sala de estar. Ella no tenía fuerzas ni para estar sentada, así que se tumbó en el suelo.
 Por la tarde seguía allí, tapada con mantas, y se quejaba de que el humo le impedía respirar. Muchos fumaban a su alrededor, una sala repleta y cerrada del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Madrid en el que la congoleña estaba recluida por haber entrado de forma irregular en España. El ambiente era irrespirable y nocivo. Viendo el pésimo estado de la mujer, una mediadora de Cruz Roja subió a avisar a la enfermera, que respondió que no podía hacer nada por ella. Horas después, al verla peor, insistió. Sin éxito. La sanitaria no bajó a ver cómo estaba la enferma ni llamó a un médico.
Las compañeras de Martine se quejaron de la escasa atención sanitaria que estaba recibiendo la mujer y pidieron a Cruz Roja papel y sobres para contárselo al juez. Aseguraron a la mediadora que la congoleña nunca había sido derivada a un hospital a pesar de que su estado de salud no hacía más que empeorar. Y no exageraban. La mujer estaba tan mal que al día siguiente, seis antes de la Navidad de 2011, murió. Hoy se cumplen tres años.
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Estos hechos forman parte del relato de las últimas horas de vida de Samba Martine que consta en un informe de Cruz Roja, firmado por la coordinadora de su programa para inmigrantes y refugiados de la Comunidad de Madrid, al que ha tenido acceso este diario y que fue remitido al Juzgado de Instrucción número 38 de Madrid, que investiga su muerte.
El informe detalla también lo que ocurrió el mismo día en el que murió la congoleña. Esa mañana subió a la consulta a primera hora, pero el personal sanitario solo le enseñó ejercicios de respiración para que no hiperventilara. Después, dado que no se calmaba, le inyectaron diazepam. Ella siguió hiperventilando, solo que dormida. Horas después, finalmente, decidieron llevarla a un hospital, aunque el equipo sanitario consideró que podía ir en coche patrulla y que no era necesaria una ambulancia a pesar de que Martine “se encontraba desorientada, sin apenas poder hablar y descalza”, según el informe de Cruz Roja.
Cuando la policía llegó, la mediadora de la ONG pidió unas zapatillas para ella. Una de las agentes le “espetó que por qué no iba descalza, que daba igual”. Después, siempre según el relato de la organización humanitaria, ante las dificultades para calzar a una mujer que apenas podía moverse, la policía insistió en que se diera prisa, dijo que no hacía falta que le pusieran bien las zapatillas y luego se negó a ayudarla a bajar las escaleras alegando que no era su función.
Otro policía que pasaba por allí sí la auxilió y varios agentes comentaron que no entendían por qué no se había llamado a una ambulancia. El terrible estado de salud de la mujer resultaba evidente para todos salvo para la enfermera que la había atendido, que aseguró a los policías que “no se preocuparan, que no le pasaría nada, que había subido a la consulta andando”. “Efectivamente, Samba pudo subir las escaleras a primera hora de la mañana, pero su estado físico había empeorado y además había recibido una medicación que provoca, entre otros efectos, mareos, visión borrosa o somnolencia”, señala el informe de Cruz Roja. De hecho, la mujer estaba tan mal que tuvieron problemas incluso para sentarla en el coche de policía y acabaron usando el cinturón de seguridad para que no se cayera hacia un lado. Cuando llegó al hospital 12 de Octubre, los médicos no pudieron hacer ya nada para salvar su vida.
Martine tenía 34 años y una hija pequeña. Llevaba 38 días en el CIE y había dicho que se encontraba mal desde el principio. Que le dolía la cabeza y la nuca, que casi no podía mover el cuello ni los brazos. Acudió al menos 10 veces al servicio médico. Pero lo único que le dieron durante más de un mes fue paracetamol y tranquilizantes. La autopsia determinó más tarde que tenía sida, algo que nunca le diagnosticaron en el centro de internamiento, y que murió por una infección derivada llamada criptocosis, para la que existe tratamiento.
Cuatro años después, seis responsables sanitarios, médicos y enfermeros, están imputados. Se trata de personal contratado por Servicios Médicos Especializados, SL (Sermedes), la empresa encargada de prestar el servicio al CIE. El magistrado del juzgado número 38 de Madrid, encargado del caso, a la espera de los escritos del fiscal, las acusaciones y las defensas, está a punto de acabar la instrucción y tendrá que decidir ahora si se abre juicio oral contra algún imputado.
El juez tuvo que reabrir el procedimiento en enero de 2014, tras haberlo archivado, después de que le obligara la Audiencia Provincial de Madrid. El tribunal, que criticó la cadena de fallos e irregularidades cometidos por parte del equipo médico, fue tajante: si la congoleña hubiera recibido tratamiento para la causa de su muerte, “se podría haber evitado el fatal desenlace”. Los magistrados entendieron que los síntomas de Martine obligaban a sospechar de la existencia de una enfermedad grave y que, dado que los internos en un CIE no pueden acceder a médicos distintos de los del centro, es especialmente relevante “la posición de garante” del personal de la instalación.
“La administración de tratamiento antirretroviral adecuado habría podido cambiar la evolución clínica al poder impedirse la aparición de infecciones oportunistas asociadas a la infección por VIH como es el caso de la criptocosis”, opina el doctor Santiago Moreno Guillén, jefe del servicio de Inmunodeficiencia del hospital Ramón y Cajal, en un dictamen aportado al procedimiento. “No puede descartarse que la evolución hubiera podido ser la misma, pero es más probable la hipótesis contraria, es decir, puede afirmarse que el tratamiento de la infección por VIH hubiera disminuido de forma relevante el riesgo de desenlace letal”.
Cruz Roja acaba el informe recomendando que se garantice a todos los extranjeros internos en un CIE un reconocimiento médico completo y que los traslados al hospital “se lleven a cabo siempre a través de ambulancia y no de coche patrulla”. Consejos para que no vuelva a repetirse una situación como la de Samba Martine, que agonizó en el suelo rodeada de humo mientras suplicaba, sin éxito, ayuda médica.

Seis médicos y enfermeras imputados por la muerte

El magistrado del juzgado número 38 de Madrid debe decidir ahora si abre juicio oral contra alguno de los cinco médicos y enfermeras que han declarado como imputados y contra la persona que organizaba el servicio médico del Centro de Internamiento de Extranjeros de Madrid (CIE).
La cuestión central es si los sanitarios que trataron a Martine pudieron o no evitar su muerte y si, en virtud de sus síntomas, estaban obligados a prestar una asistencia médica que no se prestó.
Según reconoció uno de los médicos ante el juzgado, muchos sanitarios del CIE no saben que en los centros de inmigrantes de Ceuta y Melilla se hacen analíticas a todas las personas que ingresan para detectar enfermedades infectocontagiosas. De hecho, en Melilla, por donde entró la congoleña, sí habían detectado el sida que padecía, pero desde el CIE nunca requirieron el informe en el que constaba a pesar de que la mujer acudió al menos en 10 ocasiones al servicio médico del centro.
Las defensas han alegado que sus síntomas eran muy generales y que muchas veces los internos de los CIE piden ir a la consulta solo para salir de los espacios en los que están recluidos.
Al margen del proceso penal hay también iniciado un procedimiento administrativo por una posible responsabilidad patrimonial del Estado: por no socorrer correctamente a una mujer que se encontraba bajo su custodia.

Quien es el culpable?
El PP y todos sus militantes y votantes...