jueves, 11 de febrero de 2016

BOLUDOS VOCACIONALES



¿Por qué hay gente que pasea por los espigones durante los temporales?

Con este temporal hemos tenido ejemplos de conductas temerarias

Algunas personas tienden más a las situaciones de riesgo

En Galicia está multado no adoptar medidas de autoprotección.




Una ola rompe próxima a la Torre de Hércules, en A Coruña
Una ola rompe próxima a la Torre de Hércules, en A Coruña.  EFE



En los temporales abundan las imágenes de personas que pasean impávidas ante olas que cuadruplican su altura, con todo el riesgo que eso conlleva.
Este año hemos asistido al trágico episodio de la desaparación por un golpe de mar de una niña de 20 meses en Asturias.
Pero también hemos podido ver el vídeo de un matrimonio de jubilados franceses arrastrados por las olas y que se salvan de milagro:

O el de una madre con un carrito de bebé a quienes una ola pasa por encima:

O la imagen de dos jóvenes a quienes la policía tuvo que sacar del espigón asturiano de San Esteban de Pravia, lo que no solo puso en riesgo a los jóvenes, sino también a los policías encargados de su rescate.
Para proteger tanto a los individuos temerarios como a los rescatistas, la ley de emergencias de Galicia considera una infracción muy grave -con multas de hasta 600.000 euros- no adoptar medidas de autoprotección en situaciones de riesgo y emergencia.
Sin embargo, La Voz de Galicia explicaba que, en más de un año de vigencia, las autoridades jamás han puesto una multa por este motivo. La Axencia Galega de Emerxencias lo valoraba como algo positivo, ya que para ellos demuestra la eficacia disuasoria de la norma.
Más allá de que la valoración sea positiva o negativa, no deja de sorprender la capacidad del ser humano para adoptar conductas peligrosas, hasta el punto de que haga necesaria la existencia de leyes que nos protejan de nosotros mismos.



Las olas en el paseo del Muro de San Lorenzo, en Gijón. J.L.Cereijido (EFE)
¿Por qué a veces adoptamos conductas peligrosas?
Carlos Hugo Criado del Valle es profesor de Psicología en la Universidad de Salamanca y ha estudiado las conductas imprudentes. Según ha contado aVerne, hay tres factores que están muy relacionados y que nos llevan a asumir riesgos desmedidos.
La búsqueda de emoción. El caso extremo sería el de los alpinistas, para quienes la satisfacción de hacer cima está por encima de los riesgos que entraña su actividad. En un escalón más bajo, hay personas a quienes la activación de adrenalina les proporciona placer físico. Aunque tampoco hace falta irse tan lejos: la mera visión de las olas puede sumirnos a cualquiera en un estado emocional positivo.
A esta búsqueda de sensaciones habría que añadir su símil contemporáneo: la búsqueda de una fotografía para compartir en las redes sociales.
Las expectativas optimistas. Las personas pesimistas, cuando toman una decisión, suelen plantearse todos los escenarios posibles, incluyendo lo mejor y lo peor. Las personas optimistas, por contra, suelen confiar demasiado en sus habilidades, anticipando un desenlace favorable para ellos y desconsiderando los aspectos negativos. Esta razón hace que sean más proclives a verse envueltos en situaciones de riesgo.
El control percibido. Por último, también entra en juego el control percibido, que no siempre se corresponde con la realidad. El imprudente tiene una percepción exagerada de su control y minimiza la importancia de los factores externos. Por ejemplo, en el caso del espigón, aunque las olas anteriores no hayan alcanzado tu posición, ¿quién te asegura que la próxima no va a conseguirlo?
Para ilustrar estos factores podríamos pensar en la figura de un bombero. Son personas que buscan emociones, pero que han desarrollado sus habilidades y que valoran justamente los elementos externos. Por lo general, los imprudentes también buscan emociones, pero el cálculo de sus habilidades y de la influencia de elementos externos tiende a ser erróneo.



Una mujer en el paseo marítimo de A Coruña. Cabalar (EFE)
¿Y por qué las leyes tienen que protegernos de nosotros mismos?
Este tipo de leyes están más extendidas de lo que podría parecer. Por ejemplo, las sanciones a los conductores sin cinturón o a los motoristas sin casco entran en esta categoría llamada "paternalismo jurídico".
Macario Alemany, profesor de Derecho en la Universidad de Alicante, define el paternalismo jurídico como el "conjunto de normas jurídicas cuya finalidad principal es evitar que los individuos se dañen a sí mismos".
En conversación con Verne, Alemany recuerda que las medidas paternalistas pueden destinarse a colectivos concretos, como los mayores y los menores de edad. Sin embargo, hay otras que se dirigen a personas indeterminadas, las cuales suelen arrastrar más polémica social, al alimentar la siguiente pregunta: ¿Por qué el estado debe entrometerse si, aunque me perjudique, estoy tomando una decisión libremente?
Para responder a esta pregunta debemos acudir a las tres razones que, según Alemany, justifican la existencia del paternalismo jurídico.
La primera es que la conducta sancionada tenga su origen en algún problema de capacidad. En el caso de la gente que se expone demasiado en los temporales, Alemany considera que sí que podría haber problemas de capacidad, porque en la gran mayoría de casos los individuos infravaloran claramente el riesgo de sus conducta (es a lo que nos referíamos antes al hablar de "control percibido"). "La mejor muestra de que se trata de un comportamiento irracional es que los individuos parecen más dispuestos a alejarse del peligro por evitar la multa que por salvar su vida", explica Alemany.
La segunda es que los daños que se evitan sean mayores a los producidos por la intromisión del Estado. En este caso, Alemany considera que no hay lugar a duda, ya que los daños provocados por la muerte son obviamente superiores a los causados por una multa.
Y la tercera razón es la suposición de que, si los individuos estuviesen libres de problemas de capacidad, estarían de acuerdo con la medida adoptada. Para ello bastaría con preguntar a las personas que se han visto envueltas en situaciones de riesgo durante este temporal. Es fácil suponer que a ninguno de ellos les gustaría pasar por la misma experiencia y que todos pagarían las multas con gusto.
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miércoles, 10 de febrero de 2016

Los caballos pueden reconocer las emociones en los rostros humanos

Miran con el ojo izquierdo y les sube el ritmo cardíaco frente a la imagen de una persona enfadada



Los caballos pueden distinguir las emociones en los rostros humanos - Fotolia

Investigadores británicos anunciaban hace unos días los resultados de un estudio que concluía que los perros son capaces de reconocer las emociones humanas, algo que probablemente no ha asombrado a los dueños de estas mascotas. Pero resulta que no es el único animal capaz de entender nuestro estado de ánimo solo con mirarnos la cara. Otro equipo británico, este de laUniversidad de Sussex, ha demostrado por primera vez que los caballos también son capaces de distinguir si una persona está contenta o enfadada por la expresión de su rostro. Si usted es de los afortunados que disfrutan de la compañía de estos equinos quizás se haya dado cuenta de ello.
El equipo de psicólogos estudió cómo 28 caballos reaccionaban al ver unas fotografías de personas con expresiones alegres o enfadadas. Los animales fueron reclutados de cinco establos en Sussex y Surrey entre abril de 2014 y febrero de 2015. Los científicos no necesitaron «susurrarles» sujetando sus cabezas para realizar la prueba. Simplemente, les mostraron fotografías de dos caras masculinas desconocidas felices y enfadadas. Las pruebas experimentales examinaron las reacciones espontáneas de los caballos, sin ninguna formación previa, y los experimentadores no podían ver las fotografías que mostraban para no influir de forma inadvertida en los caballos.
Cuando les fueron enseñadas las caras de enojo, los caballos miraron más con su ojo izquierdo, un comportamiento asociado a percibir estímulos negativos. Su ritmo cardíaco también aumentó más rápidamente, un efecto que no se había visto antes en las interacciones entre humanos y animales, y mostraron más comportamientos relacionados con el estrés. El estudio, publicado en Biology Letters, llega a la conclusión de que los caballos tenían una comprensión funcionalmente relevante de los rostros enojados que estaban viendo.
«Lo que es realmente interesante de esta investigación es que demuestra que los caballos tienen la capacidad de leer las emociones a través de la barrera de las especies. Sabíamos desde hace mucho tiempo que los caballos son una especie socialmente sofisticada, pero esta es la primera vez que hemos visto que son capaces de distinguir entre las expresiones faciales humanas positivas y negativas», dice Amy Smith, estudiante de doctorado en Sussex y codirectora de la investigación.

Eso es una amenaza

«La reacción a las expresiones faciales de enojo eran particularmente claras: hubo un aumento más rápido en su ritmo cardíaco y los caballos movían la cabeza para mirar a las caras enfadadas con su ojo izquierdo», explica. Muchas especies ven eventos negativos con su ojo izquierdo debido a la especialización del hemisferio derecho del cerebro para el procesamiento de estímulos amenazantes (la información del ojo izquierdo se procesa en el hemisferio derecho).
«Es interesante observar que los caballos tuvieron una fuerte reacción a las expresiones negativas pero en menor medida a las positivas, lo que puede ser debido a que es particularmente importante para los animales reconocer las amenazas en su entorno En este contexto, el reconocimiento de rostros airados puede actuar como un sistema de alerta, lo que permite a los caballos anticipar el comportamiento humano negativo, como un manejo brusco», apunta la investigadora.
Esta tendencia para la visualización de las expresiones faciales humanas negativas con el ojo izquierdo también se ha documentado en los perros.
«Hay varias explicaciones posibles para nuestros hallazgos. Los caballos pueden haber adaptado una capacidad ancestral para leer las señales emocionales en otros caballos para responder adecuadamente a las expresiones faciales humanas durante su coevolución», señala Karen McComb, también codirectora de la investigación en Sussex. Y ofrece una teoría alternativa: «Los caballos individuales pueden haber aprendido a interpretar las expresiones humanas durante su propia vida. Lo que es interesante es que la evaluación precisa de una emoción negativa es posible a través de la barrera de las especies a pesar de la gran diferencia en la morfología facial entre los caballos y los seres humanos»
A juicio de los investigadores, es probable que la conciencia emocional sea muy importante en especies altamente sociales como los caballos.

Cada dia que pasa ,aprendo cosas que la vida me había enseñado pero que no las decía por no quedar como un boludo.
Criado en la Pampa argentina,teniamos una tropilla de caballos y todos los dias salía a recorrer el campo para controlar los robos de cuatreros.
Tenía desde chico mi propio "animal",o mejor mi amigo para ir de un lado a otro,me seguían dos o tres perros.
Por experiencia  y aprendizaje de los gauchos,me acercaba siempre por la izquierda.
Tenía un brillo especial,le hablaba y se sabe que a los caballos se sube por la zurda,para que te vean,bien .El te esta ojeando.
Mi Pangaré me conocía si estaba cabreado,triste,alegre.

UN TRABAJO PARA TOMAR CON PINZAS






Un estudio prueba por primera vez que el uso de esta droga causa cambios en la estructura de la materia gris  













De cara a la galería, la cocaína desinhibe, excita, envalentona e incluso hace perder la percepción de la realidad. De puertas adentro, concretamente en el interior del cerebro, provoca graves alteraciones. Un equipo de científicos delhospital de Sant Pau de Barcelona, el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) y la Universidad Autónoma de Barcelona han demostrado, por primera vez, que la cocaína altera las funciones cerebrales y modifica la estructura del propio órgano. Estas adulteraciones provocan, por ejemplo, que el cerebro de los consumidores no detecte las consecuencias adversas de su propio comportamiento.
Una treintena de personas diagnosticadas con una adicción a la cocaína pero en fase de desintoxicación participaron en el estudio, que se ha publicado la revistaAddiction Biology. Los investigadores sometieron al grupo a un juego de azar y observaron su actividad cerebral a través de tres técnicas distintas de neuroimagen por resonancia magnética. Los expertos querían ver, de forma simultánea, la función cerebral, la estructura de la materia gris y la blanca y el estado de las vías de comunicación entre las áreas del cerebro. "Descubrimos que habían sufrido cambios en los tres elementos que estudiamos", resume el doctor Jordi Riba, investigador principal del estudio.

Además, los investigadores hallaron que, aparte de las anomalías en la función cerebral, los consumidores también sufren cambios en la estructura del cerebro. "Vemos que, en la materia gris, se ha reforzado el circuito de recompensa y las conexiones entre ellas mientras que baja el tamaño de la materia blanca fuera del área de recompensa", apunta el médico. Esto significa que aparecerían reforzadas las estructuras que tratan la gratificación en detrimento de las áreas que controlan procesos cognitivos como son la regulación de la propia conducta y la atención.
Las resonancias magnéticas revelaron que, a diferencia de la población sana, los consumidores de cocaína tenían una zona primitiva del cerebro hiperactivada. Se trata del estriado ventral, un eslabón del llamado "circuito de recompensa", vinculado a favorecer comportamientos básicos, más bien automáticos e impulsivos, como comer o el sexo. Los expertos advirtieron que esta hipersensibidad contrastaba con una hipoactividad en otra parte del cerebro mucho más evolucionada, la corteza prefrontal, encargada de regular la propia conducta. "Ante condiciones adversas, en este caso era que fallaban en una apuesta, los voluntarios sanos activaban la corteza prefrontal para afrontarlo, pero esta zona estaba desactivada en los consumidores de cocaína", señala Riba.
"Este hallazgo nos explica por qué la gente no cesa en el consumo y tiene tantas recaídas. No es por simple debilidad o falta de fuerza de voluntad, es que la estructura cerebral ha cambiado", concluye Riba. Los expertos investigan ahora si este daño cerebral es irreversible o, a medida que el paciente ceja en el consumo, el cerebro es capaz de regenerarse y normalizar sus funciones. 

martes, 9 de febrero de 2016

EL TEMA CENTRAL DE LAS DISCUSIONES DE PACTOS EN ESPAÑA

Viñeta Forges

DEL VIL COMERCIO DE LA ALOPATIA A LA ESTAFA DE LA HOMEOPATIA

¿Cómo funciona el hospital de homeopatía más grande de América Latina?

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Hospital Nacional Homeopático de México
Image captionMéxico tiene el hospital homeopático más grande de Latinoamérica.
Es una historia poco conocida, incluso en México.
A finales del siglo XIX el entonces presidente Porfirio Díaz sufría por una vieja herida que nadie podía curar.
Alguien le recomendó consultar a un grupo de médicos, discípulos de otros que tenían unos años de haber llegado de España.
Eran homeópatas, una parte de la medicina entonces desconocida en México.
Dio resultado. El presidente quedó completamente curado y en poco tiempo, en 1895, promulgó un decreto para reconocer oficialmente la enseñanza y práctica de la homeopatía en México.
Han pasado casi 121 años. Actualmente el ejercicio de esta disciplina médica es de los más extendidos en el continente.
En el país existe incluso el hospital especializado más grande de América Latina.
La Secretaría de Salud prepara un catálogo de medicamentos homeopáticos, para regular adecuadamente su prescripción en todo el territorio.

Sustancias personales

Fernando Ochoa Bernal, director del Hospital Nacional Homeopático de México
Image caption"Los pacientes llegan con patologías de años": Fernando Ochoa, director del Hospital Nacional Homeopático.
Desde que en 1796 el alemán Samuel Hahnemann creó la homeopatía, la práctica ha estado en el centro de lapolémica.
Muchos dicen que no se trata de una verdadera ciencia médica, y que no existe evidencia científica de que realmente cure enfermedades, con lo que puede poner en peligro la vida de quienes recurren a ella.
Pero sus defensores argumentan que los datos científicos existen, y que se trata de una terapia efectiva para aliviar muchas dolencias.
La medicina convencional utiliza elementos y sustancias para combatir a las enfermedades.
Sus medicamentos son los mismos en todos los padecimientos y se aplican en todas las personas que lo requieran, con las restricciones de dosis y efectos que pueda tener en los distintos pacientes.
En la homeopatía, en cambio, se usan sustancias específicas para cada tipo de persona.
Además, el tratamiento incluye una observación atenta y una entrevista profunda del médico para conocer al paciente y la forma como reacciona ante sus padecimientos.
El principio básico no es combatir directamente la enfermedad, sino estimular al cuerpo humano para que cree anticuerpos específicos contra esa patología, basándose en la doctrina de que "lo similar cura lo similar", es decir, la sustancia que causa los síntomas de una enfermedad en personas sanas curará lo similar en personas enfermas.
Y cada persona reacciona de manera distinta, por eso los fármacos no pueden ser exactamente iguales a los de otros pacientes.
Estos dos elementos, el tipo de medicina y la observación clínica, son el centro del debate sobre la homeopatía.
La Organización Mundial de la salud (OMS) profundizó la controversia hace varias décadas cuando clasificó a la homeopatía y otras disciplinas, entre ellas la herbolaria y acupuntura, como medicinas tradicionales distintas a la convencional.

Miles de consultas

Ante la controversia muchos han cuestionado el apoyo de las autoridades sanitarias a esta disciplina médica.
Hospital Nacional Homeopático de México
Image captionLa homeopatía se basa en la doctrina de que "lo similar cura lo similar".
Las críticas incluyen al Hospital Nacional Homeopático, en Ciudad de México, el único nosocomio de segundo nivel de la especialidad que hay en el país.
Es, también, el más grande en su tipo de Latinoamérica, asegura su director, Fernando Ochoa Bernal.
De hecho, funciona como cualquier institución de segundo nivel, es decir, con servicio de pediatría, maternidad, quirófanos para cirugías generales, oftalmología, atención dental y áreas de hospitalización.
Es un centro hospitalario para población abierta, es decir, que cualquier persona tiene acceso a sus servicios, sin importar que tenga otro tipo de prestaciones de salud.
El costo para los pacientes es muy bajo en comparación con la medicina convencional. Una consulta cuesta, por ejemplo, 70 pesos, unos US$ 3.
Casi todos los doctores estudiaron medicina convencional y después una especialización en homeopatía.
Hospital Nacional Homeopático de México
Image captionEn el hospital homepático se ofrecen 37.000 consultas al año.
El presupuesto y estrategia es similar al de otras instituciones en el sistema nacional de salud.
El Hospital Nacional Homeopático atiende un promedio de 37.000 consultas anuales.
Es, también, una de las instituciones médicas más antiguas del país. Nació en 1850, aunque sus instalaciones se renovaron hace unos años.
El edificio actual se reinauguró en noviembre de 2014.

Desprestigio

La clasificación de la OMS, que ubica a la homeopatía como medicina "complementaria", es vista por sus seguidores como un obstáculo para esta disciplina.
Otra cosa son los practicantes improvisados, le dice a BBC Mundo el director del Hospital Nacional.
Horpital Nacional Homeopático de México
Image captionLa medicina homeopática suele ser más barata que la convencional.
"Tenemos un grillete, la mala práctica pero eso sucede en todas las disciplinas. Muchos hacen homeopatía demasiado empírica", explica.
"Hay personas que no tienen todo el bagaje y prescriben homeopatía, eso desprestigia a todos".
Actualmente en México hay unos 7.000 médicos homeópatas con reconocimiento oficial, egresados de las universidades que imparten la carrera como el Instituto Politécnico Nacional (IPN).
A pesar de las críticas, la Secretaría de Salud mantiene el respaldo a la disciplina.
"Negar a la homeopatía es como decir que mañana no va a amanecer", le dice a BBC Mundo Francisco Navarro, director de Coordinación de Hospitales Federales de Referencia de la Secretaría.
El apoyo, sin embargo, no está exento de condiciones. La medicina convencional "está basada en evidencias científicas que son comprobables y reproducibles", explica.
"Se necesita trabajar para crear la evidencia científica de que la medicina homeopática tiene resultados, porque una cosa es el anecdotario, y otra un soporte científico".