domingo, 12 de junio de 2016

Paul Ehrlich, el científico que tuvo la idea que le dio inicio a la medicina moderna


Paul Ehrlich
Image captionGota a gota, Paul Ehrlich logró llegar a algo que hasta entonces era inconcebible: una "bala mágica".
Imagínate a un hombre barbudo, envuelto en el humo de su cigarro, caminando de un lado a otro en la sala de su casa mientras su esposa interpreta tonadas alegres en el piano para ayudarle a pensar.
Está tratando de entender algo en lo que ha estado trabajando durante décadas, gota a gota.
Si lo logra, podrá salvar miles de vidas. Decenas de miles.
En su mente, se está imaginando una gota de tintura azul cayendo sobre un pedazo de tejido humano en un portaobjetos de vidrio.
La tintura se esparce, coloreando las células del tejido. Pero no las mancha igual a todas. Algunas se tornan de color índigo oscuro y otras, azul cielo.
Tejido teñidoImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionDesde entonces, colorantes y tinturas se utilizan para resaltar estructuras en tejidos biológicos.
Años atrás, había observado ese tejido manchado y había pensado: "Si algunas células absorben más tintura que otras, quizás podríamos hacer un veneno que algunas células admitan más que otras".
Esa podría ser una fórmula milagrosa para atacar las células de una enfermedad sin afectar a las sanas.
Si puedes manchar una enfermedad, puedes envenenarla. Si la puedes envenenar, la puedes erradicar del cuerpo.
El barbudo era Paul Ehrlich, un doctor alemán que fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina y creó la primera cura efectiva para la sífilis.
Su concepto fue el principio de la medicina moderna: de los antibióticos, de la quimioterapia.
Su idea se esparció irrefrenablemente y ha salvado millones de vidas.
Y una vez una gota de color cae, no la puedes volver a sacar.
Gota azul en aguaImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionEsas gotas teñirían más de lo anticipado...

Sífilis: puede herir tu sensibilidad

Hoy en día es fácil desestimar el flagelo que era la sífilis en Occidente a principios del siglo XX.
Se estima que en el cambio de siglo, casi el 10% de todas las admisiones en los hospitales alemanes eran sifilíticos.
Si los números no te dicen tanto, piénsalo de esta manera: la sífilis sin tratar va empeorando.
Primero causa úlceras, llagas y lesiones en el lugar de la infección. Luego desaparece.
Unas semanas más tarde, la erupción se esparce. El cuerpo del afectado se cubre de nódulos y pústulas infecciosas.
SífilisImage copyrightCNRI/SCIENCE PHOTO LIBRARY
Image captionSegunda fase: las lesiones se riegan por el cuerpo.
Eventualmente, carcome el rostro -el puente de la nariz colapsa, bolas con aspecto de tumores crecen en la cara-. La infección puede llegar a la médula espinal y roer el cráneo y el cerebro.
Es horrible. Es visible. Es un estigma.
Si caminas por la calle, la gente sabrá que tienes esa enfermedad sexual. Si naces con sífilis congénita, posiblemente murmuren que tu madre fue una prostituta.
No puedes esconderla y, al principio del siglo XX, no podías curarla.

Las curas peligrosas

Tratamiento contra la sífilisImage copyrightNEW YORK PUBLIC LIBRARY/SCIENCE PHOTO LIBRARY
Image captionUno de los tratamientos del siglo XVI: El paciente era horneado durante 30 días mientras respiraba vapores de mercurio.
A tu disposición tenías la posibilidad de tomar mercurio, que podía matarte.
O compuestos de arsénico, que también podrían acabar con tu vida.
¿La otra opción? Vivir con ella.
Gracias a Ehrlich, dejó de ser la maldición que era.

En busca de la entrada

Había nacido en 1854 en Prusia, el hijo único de una familia judía de clase media, intelectualmente curiosa.
Su primo, 9 años más grande, trabajaba como químico y fue él quien hizo que se interesara en los tintes.
El tema de su tesis de doctorado fue tinción o coloración celular, y sus compañeros y tutores recordaban que andaba siempre con dedos multicolores.
Fue entonces cuando notó que algunas células se coloreaban más que otras y escribió que no sabía exactamente cómo el tinte entraba en ellas, "pero no hay duda de que depende del tamaño de la molécula".
Ya se estaba imaginando lo que iba a ser su revolucionaria revelación: que existían vías para entrar a las células. Y que, claramente, sólo algunos químicos "tenían entrada".
Girolamo FracastoroImage copyrightNLM/SCIENCE SOURCE/SCIENCE PHOTO LIBRARY
Image captionGirolamo Fracastoro (1478-1553), médico, poeta, astrónomo y geólogo italiano, mejor conocido por Sífilis, un recuento en rima de la enfermedad a la que él le dio el nombre.
Para cuando tenía 24 años, Ehrlich ya había identificado una nueva clase de célula en el cuerpo humano: los mastocitos o células cebadas.
Suena extraordinario -¡un estudiante de doctorado identificando un nuevo tipo de célula!- pero el final del siglo XIX y principio del XX fue una época de descubrimientos muy rápidos en biología.
Alemania en particular era un centro mundial de investigación sobre el sistema inmune, teoría microbiana de la enfermedad y bacterias.
Era un momento increíblemente excitante y Ehrlich, con su inteligencia inquieta y penetrante y sus ansias de descubrimiento, podía entender cuánto bien se podía hacer en ese campo.
Ganó el Premio Nobel en 1908, antes de haber siquiera empezado su trabajo con la sífilis, por sus contribuciones a la compresión del sistema inmunológico.
No obstante, esa idea temprana siempre lo acompañó. Cuando no era más que una teoría, una esperanza, la describió como "zauber kugel", una "bala mágica"que al dispararla le pegaría sólo a la enfermedad y no al paciente.

Las gotas siguieron cayendo

Un descubrimiento siguió a otro y ese llevó a un tercero.
En 1905, la bacteria con forma de sacacorchos que causa sífilis fue identificada.Una gota.
Treponema pallidumImage copyrightJAMES CAVALLINI/SCIENCE PHOTO LIBRARY
Image captionTreponema pallidum, la bacteria que causa sífilis, tienen forma de espiral.
Otro inmunólogo alemán probó que un compuesto de arsénico podía matar esa bacteria... pero le producía un daño irreparable a los nervios. Otra gota.
Por eso Ehrlich caminaba de un lado a otro en la sala de su casa pensando en las gotas, mientras su esposa tocaba el piano.
Nunca hubo un momento 'eureka' en el descubrimiento de esta cura.
El concepto de la bala mágica había sido una gran idea pero encontrarla requirió de mucho y muy meticuloso trabajo.
Estaba convencido de que por medio de ensayo y error encontraría una forma de arsénico que las células de sífilis absorbieran más que el cuerpo humano.
Con su asistente japonés Hata Sahachiro experimentaron con cientos de compuestos.
"Creo que 606 es muy eficiente", anotó Sahachiro al llegar a ese número de ensayos... y tenía razón: el compuesto 606 era asfrenamina y fue comercializada con el nombre de "Salvarsán".
Era el arsénico que salvaba. Y lo hizo.
Tras una sola inyección de Salvarsán, los doctores vieron que las heridas faciales de sus pacientes sifilíticos empezaban a curarse, sus úlceras se desvanecían, sus salpullidos se secaban.
Era lo más extraordinario que muchos habían visto. La incidencia de sífilis en Alemania se redujo en un 70% entre 1919 y 1928.
Si dijimos de la sífilis era la plaga de la humanidad, es justificado llamar a Ehrlich 'el benefactor de la humanidad'"
Declaración en una reunión de científicos y doctores alemanes.

Nace la medicina moderna

Salvarsán fue la primera droga de la historia diseñada para curar una enfermedad.
Fue la primera que funcionó.
Sin embargo, lo que Ehrlich había descubierto no era sólo una cura para la sífilis.
Al probar que podía existir una "bala mágica", abrió el camino para que se inventaran más medicinas que pudieran meterse dentro de las células germinales sin afectar las células humanas.
Salvarsán fue el magnífico origen de la quimioterapia bacteriana, y fue lo que despertó mi interés por esa rama de la ciencia"
Alexander Fleming, quien descubrió la penicilina.
GETTY
En resumen: si te tomas una medicina para curar una enfermedad, se lo debes a Paul Ehrlich.
¿O será que nos equivocamos al exaltarlo como un héroe?

Lo que desató

Una vez Salvarsán salió a la venta, Ehrlich fue blanco de una avalancha de críticas.
Fue acusado de obtener ganancias excesivas con su droga y de habérsela dado a la fuerza a prostitutas, a pesar de haber encontrado la cura para el flagelo que atormentó a los europeos hasta entonces.
"Era hasta un tema político: en esa época de racismo y nacionalismo, preocupaba que esta enfermedad, que además se heredaba, estuviera degenerando la raza", subraya Nick Hopwood, profesor de Historia de Ciencia y Medicina en la Universidad de Cambridge.
Afiche contra sífilis 1940.Image copyrightHULTON ARCHIVE
Image captionNo la erradicó, pero había cura. En este afiche de alerta de 1940 en el que se lee: "Sífilis, un millón de víctimas nuevas cada año.
"La mayoría de las críticas eran antisemitas, pero también estaban las de socialistas que condenaban la droga por su precio; otros decían que la droga debió haber salido al mercado antes; otros, que después -pues al principio producía graves efectos secundarios-", explica Hopwood, cuya especialidad es la historia de la ciencia de los germano parlantes.
"Además, hubo una campaña fuerte de los que defendían la medicina alternativa contra una medicina que era la epítome de lo que ellos denigraban, lo que llamaban 'medicina de escuela'. Temían que el Estado reconociera Salvarsán como la única cura y ordenara que se usara".
Más que eso: temían que esa forma de curar se convirtiera en la norma. Y la historia probó que sus temores no eran infundados.
"Tampoco lo eran otros cuestionamientos", apunta Hopwood.
Paul EhrlichImage copyrightHULTON ARCHIVE
Image captionEn Frankfurt, una calle tuvo su nombre pero los nazis se lo quitaron, en su campaña por erradicar su legado.
"Muchos de los que lo criticaban eran unos personajes francamente desagradables; uno de los peores fue acusado por blasfemia y condenado a un año de prisión".
Pero no todos.
"Piensa que para nosotros ahora es fácil reconocer que el camino que tomó era el correcto -el de atacar la enfermedad y buscar panaceas-, sin embargo en ese momento no era tan claro".
Respecto al precio, "Ehrlich lo justificaba explicando que la investigación había tomado mucho tiempo, esfuerzo y fondos. Agregaba que gran parte de las ganancias se reinvertían en la búsqueda de nuevas medicinas".
"Sin embargo, reconocía que sería mejor que el Estado estableciera un monopolio para la producción de medicamentos esenciales, pero que mientras eso sucediera, eran los investigadores y los fabricantes los que se arriesgaban".
A los ojos de unos, eso no compaginaba con un "benefactor de la humanidad"; a los de otros, eso confirmaba la maldad de los judíos.
Fueron debates que hicieron eco durante el siglo XX... y hasta el XIX
"Salvarsán es el modelo tanto de cómo se desarrollan los farmacéuticos modernos así como de la manera en la que se calcula su precio".
"Curiosamente, esta historia poco conocida nos ayuda a reflexionar sobre una amplia gama de cuestionamientos que aún son de peso para la medicina y las farmacéuticas", concluye Hopwood.

¿La medicina actual podría 

haber salvado a Gaudí?

  • Qué dice su autopsia y qué podrían hacer los médicos actuales por su vida

¿La medicina actual podría haber salvado a Gaudí?
La capilla ardiente de Antoni Gaudí, una de las pocas imágenes que se difundieron del arquitecto en cuerpo presente (Cedida por A. M. Ferrin)

El duelo ennegreció Barcelona la tarde del 12 de junio de 1926. Pocos ciudadanos de pro y de a pie se perdieron uno de los entierros más multitudinarios que recuerda la ciudad, el del arquitecto Antoni Gaudí. Un coche fúnebre, tirado por caballos negros y seguido por centenares de personas, paseó los restos del genio del Modernismo desde la calle del Carme (donde murió en el Hospital de la Santa Creu) pasando por la Rambla (donde las floristas lo cubrieron de flores) hasta la Catedral (donde se ofició la misa). El recorrido terminó en la última joya de su legado arquitectónico, la Sagrada Familia, el lugar escogido para su reposo eterno.
A las cinco de la tarde, cuando Barcelona empezó a despedirse de Gaudí, hacía 119 horas del fatal accidente que acabó desencadenando su muerte. La historia es conocida. Gaudí fue atropellado por el tranvía de la línea 30en la Gran Via de les Corts Catalanes entre las calles Bailén y Girona, cuando acudía a la misa de Sant Felip Neri. Lo que ya no es tan sabido es que Gaudí tenía una concepción decimonónica de la prioridad del peatón frente a los vehículos. “Era aficionado a andar y era consciente de que iba por el medio de la calle, incluso se encaraba con los conductores que le pitaban”, explica Ana María Ferrin, una de sus biógrafas y autora de libros como Gaudí, de piedra y fuegoGaudí, la huella del genio o Gaudí en Madrid.

Un tranvía de la línea 30 en el punto exacto donde fue atropellado Antoni Gaudí
Un tranvía de la línea 30 en el punto exacto donde fue atropellado Antoni Gaudí (Cedida por A. M. Ferrin)
“Puig i Cadafalch, que se movía en bici, le aconsejó que también la utilizase y Gaudí le respondió que para él sería muy peligroso porque se metía por todas partes”, insiste la investigadora. Y así ocurrió en el día del accidente. Llegó a darse cuenta de que le venía un tranvía de frente y, para evitarlo, reculó con la mala fortuna que le alcanzó otro por detrás. El fuerte golpe lo arrolló y permaneció en el suelo algo más tiempo de lo habitual debido a su aspecto desaliñado. Confundido con un mendigo, no fue atendido hasta que un guardia civil obligó a que un taxi lo llevara a un hospital. “Primero fue a la Casa del Socorro, una especie de morgue, luego decidieron trasladarlo al Hospital Clínic y no sabemos por qué, acabó en el Hospital de la Santa Creu”, relata Ferrin.
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Parte médico y autopsia
Los detalles médicos que se conocen de su estado de salud cuando llegó alHospital de la Santa Creu indican que Gaudí sufría un conjunto importante de lesiones y su pronóstico era de suma gravedad. Se le diagnosticó conmoción cerebral, diversas fracturas, tanto de costillas como de la base del cráneo. Y la autopsia detallaba: “Ha muerto el señor Gaudí por trastornos mecánicos en la capacidad de funcionamiento del cerebro y la médula, por presión de un derrame en la cavidad donde se encuentran. Y del corazón, a consecuencia de quedar impedidos sus movimientos por encontrarse anegado en la sangre vertida en el pericardio... si bien este señor ha sobrevivido más de 60 horas a lesiones tan considerables, en este espacio de tiempo su vida ha estado limitada, realmente, a las acciones puramente orgánicas”. El certificado de defunción indica que la muerte fue consecuencia de “una hemorragia interna traumática”.

Fotocopia del parte de defunción de Antoni Gaudí
Fotocopia del parte de defunción de Antoni Gaudí (Cedida por A. M. Ferrin)
“Si el accidente hubiera ocurrido hoy en día, una ambulancia del SEM lo hubiera recogido, le hubiera dado las primeras atenciones médicas y seguramente, por cercanía, lo hubiera llevado al Hospital de Sant Pau o al Mar, aunque tampoco cabe descartar el Clínic”, especula el doctor Piero Galilea, fisiólogo del CAR de Sant Cugat. “Hubiera sido un paciente muy difícil para el servicio de urgencias y hubiera requerido una rápida atención de varios equipos”, añade. “En el hospital, le habríamos hecho unescáner craneal, otro torácico y otro abdominal”, detalla el doctor Andreu Gabarrós, jefe del servicio de neurocirugía de Bellvitge. “Sólo con esto ya sabes si lo puedes salvar o no. Por la autopsia se entiende que tenía una lesión cerebral grave y una lesión cardiaca grave. En la época no se hizo más porque no podían hacer más”, explica.
Paciente Gaudí en el siglo XXI
El caso de Gaudí es el habitual de una víctima de un grave siniestro. “El politraumatismo que presentaba es típico de los accidentes de tráfico”, apunta el doctor Josep Arimany, médico forense y ex director del Institut de Medicina Legal de Catalunya. Incluso el doctor Galilea lo equipara a los dos recientes atropellos de bicicleta en Barcelona que han acabado con la muerte de las dos mujeres de avanzada edad arrolladas por el vehículo. “Lo hubiéramos tenido difícil para salvarlo”, apunta el médico. “Sus lesiones eran mortales, como para fallecer en el lugar del accidente, pero estuvo 48 horas en situación preagónica, lo que demuestra que era una persona fuerte”, analiza el doctor Arimany antes de afirmar: “Las técnicas actuales de neurocirugía le hubieran dado alguna esperanza de sobrevivir”.
Por la autopsia se entiende que tenía una lesión cerebral grave y una lesión cardiaca grave
ANDREU GABARRÓS
Jefe del servicio de neurocirugía de Bellvitge
El experto en la materia, el doctor Gabarrós, explica: “Por una fractura de la base del cráneo no tienes por qué morirte, tendríamos que saber qué lesiones tuvo dentro del cráneo, en el cerebro. Para el neurocirujano, “si hubiera tenido un hematoma cerebral, corres, se lo sacas y quizás lo salvas”. “Tenemos casos de pacientes, están mucho tiempo en la UCI, se les monitoriza, se les controla la presión intracraneal... se puede llegar hasta a hacer craniectomías descompresivas quitando la mitad del hueso del cráneo para que el cerebro salga descomprimido. Con el tiempo se va desinflamando y luego se vuelve a poner la parte del hueso ya sea propio o con una plastia artificial”.
Pero aparte de la lesión cerebral, Gaudí sufrió un derrame pericárdico, “que chafa el corazón e impide que se mueva”, aclara el doctor Gabarrós. “Su interior estaba anegado de sangre, quizás tendría alguna víscera rota y hubiera necesitado una intervención rápida”, comenta el doctor Galilea. “Se tendría que vaciar ese sangrado y ahora hay medios para hacerlo”, apunta. “Si los órganos afectados hubieran sido el bazo o el hígado, por ejemplo, la pericarditis se podría haber solventado más o menos”, señala.
Sus lesiones eran mortales, como para fallecer en el lugar del accidente, pero estuvo 48 horas en situación preagónica, lo que demuestra que era una persona fuerte
JOSEP ARIMANY
Médico forense y ex director del Institut de Medicina Legal de Catalunya
El último aliento
En el hospital de la Santa Creu, Gaudí, un paciente todavía sin identificar, fue instalado en la cama número 19 de la sala Sant Tomás, destinada a los heridos traumáticos. Cuando se supo de quién se trataba y después de que los diarios vespertinos dieran la noticia, empezaron a llegar las primeras visitas. Fue entonces cuando se decidió trasladarlo a la única habitación individual del centro. “Era una pequeña estancia cercana a la sala de los médicos donde instalaban a pacientes infecciosos o con postoperatorios especiales”, explica Ferrin.
El doctor Josep Trueta relata en sus Fragmentos de una vida: “...cuando llegué al hospital sobre las ocho de la mañana ya se sabía que el accidentado era Antoni Gaudí y las visitas empezaban a menudear... (como sólo disponíamos de una salita individual) el único recurso para colocar (privadamente) al arquitecto era trasladar a la sala general al “bon vellet” gitano, que ya se encontraba en unas condiciones bastante buenas y ocupaba la habitación por indicación del doctor Corachán. Instalamos en la salita a Gaudí...”. “El paciente trasladado era el señor Pubill de Mataró, un antepasado del cantante Peret, como él mismo me comentó. El doctor Corachán lo había operado de colostomía con una técnica propia y ya casi estaba recuperado”, detalla Ferrin.
El corazón de Gaudí, instalado en la pequeña habitación precursora de la UCI, aún aguantó varias horas. Los tres doctores consultados coinciden en señalar que el arquitecto debió de estar en coma buena parte del tiempo. Pero en el momento de la expiración llegó a musitar: “Dios mío, Dios mío”. Así se desvanecía la vida de uno de los arquitectos que ha logrado la inmortalidad gracias a sus obras. Un dato curioso: su cadáver fue embalsamado con éxito con un método nuevo en aquel entonces, el procedimiento Aeternitas del químico badalonés Joan Vila Francisca. Un detalle más de su eternidad.

sábado, 11 de junio de 2016

El autismo no solo está en el cerebro

Las dificultades de relación social, la ansiedad y el desagrado ante sensaciones táctiles son rasgos típicos del espectro autista. Un nuevo estudio en ratones indica que estas conductas se producen por problemas de conexión entre las terminaciones nerviosas de la piel y la médula espinal. Los investigadores creen que los defectos en el procesamiento de otros sentidos, como la vista, el gusto o el oído, también son precursores de estos trastornos.

<p>Las anomalías en los sentidos, como en el tacto, la vista, el gusto o el oído, son consideradas como precursoras de los trastornos del espectro autista. / Fotolia</p>
Las anomalías en los sentidos, como en el tacto, la vista, el gusto o el oído, son consideradas como precursoras de los trastornos del espectro autista. / Fotoli
Los trastornos del espectro autista (TEA) se caracterizan por afectar a las interacciones sociales e inducir conductas repetitivas en el niño, a menudo acompañadas por reacciones anormales a los estímulos sensoriales."Los avances en la genética han hecho posible estudiar en ratones los genes relacionados con los TEA y observar los efectos que propicia su mutación solo en ciertos tipos de células nerviosas”, explica el autor David Ginty, profesor de neurobiología en la Escuela de Medicina de Harvard e investigador en el Instituto Médico Howard Hughes (HHMI).Se suele dar por sentado que el autismo se origina por un déficit en el desarrollo del cerebro. Sin embargo, un nuevo estudio realizado en ratones y publicado en Cell sugiere que algunos aspectos de esta enfermedad, como las anomalías en las conductas sociales, la percepción del tacto y la ansiedad, están relacionados con defectos en otras zonas del sistema nervioso: los nervios periféricos de las extremidades, dedos y otras partes del cuerpo que comunican la información sensorial al cerebro.
Cuatro fueron los genes examinados que se relacionan con los trastornos del espectro autista. Entre ellos, los investigadores destacan dos: el MECP2, cuya mutación causa síndrome de Rett, y al GABRB3, implicado también en los trastornos asociados con el autismo.
Estos genes son considerados esenciales para el normal funcionamiento de las células nerviosas y estudios previos habían vinculado sus mutaciones con problemas de la función sináptica, es decir, disfunciones en las conexiones entre neuronas.
"Ya conocíamos la existencia de genes asociados con los TEA. Nuestro desafío y el objetivo principal era encontrar en qué parte del sistema nervioso se producen los problemas", comenta Ginty.
Hipersensibilidad al tacto
Mediante ingeniería genética los investigadores indujeron, en ratones, mutaciones en los genes que afectan a las neuronas sensoriales del sistema nervioso periférico, las encargadas de transformar los estímulos externos en internos.
“Gracias a esta tecnología demostramos que estas mutaciones son necesarias y suficientes para la creación de ratones con una hipersensibilidad anormal al tacto”, afirma el investigador del HHMI.

Según los resultados, los roedores mostraron niveles elevados de sensibilidad a estímulos al tacto pero fueron incapaces de diferenciar entre texturas.
Tras alterar la secuencia de ADN, los autores estudiaron las reacciones de los ratones a los estímulos –como ligeros golpes de aire en su espalda– y probaron su capacidad para diferenciar objetos con diferentes texturas.
“Identificamos el lugar donde se produce la disfunción que altera el tacto en organismos con autismo”, aclara a Sinc David Ginty. “Encontramos una comunicación defectuosa entre los nervios sensoriales de la piel y las neuronas de la médula espinal que reciben sus impulsos".
Además, los investigadores creen que las anomalías de otros sentidos, como la vista, el gusto o el oído, también son precursoras de trastornos del espectro autista. “Es posible que una combinación de déficits en varios sistemas sensoriales, además del tacto, contribuya al trastorno”, detalla a Sinc el investigador del HHMI.
Ratones menos sociables
Los ratones, en condiciones normales, suelen ser animales sociables que evitan estar a la intemperie y que buscan interactuar con el resto de ratones, incluso con los que nunca han visto antes.
Siguiendo este patrón, los investigadores examinaron cómo las mutaciones podrían alterar las interacciones sociales. Los resultados confirman que los roedores con mutaciones mostraron una mayor ansiedad y socializaron menos con otros ratones.
"En qué medida estos comportamientos se asemejan a la ansiedad sufrida por las personas con trastornos de autismo es una cuestión sometida a debate”, señala Ginty. “Pero nosotros creemos que funciona de la misma manera en humanos”, apunta el investigador.
"Hemos demostrado que la disfunción somatosensorial induce anomalías en el comportamiento, algo que no se conocía anteriormente", afirma Ginty. Sin embargo, cómo conllevan los problemas de procesamiento de la sensación a producir ansiedad y problemas sociales es algo que se desconoce.

"Tomando como base nuestros resultados, creemos que los ratones con mutaciones asociadas a los TEA tienen un defecto en el control de sus neuronas sensoriales periféricas", detalla Lauren Orefice, la autora principal de la investigación que está realizando una beca posdoctoral en el laboratorio de Ginty. En concreto, indica que estas neuronas tienen un ‘volumen’ más alto, lo que lleva a los animales a sentir el tacto a un nivel exagerado.
Neuronas con el ‘volumen’ alto
"El sentido del tacto es importante para intervenir en nuestras interacciones con el entorno", dice Orefice. "Si bien no podemos explicar con esto todas las patologías observadas en las personas con TEA, los defectos en el procesamiento táctil puede ayudar a explicar algunos de los comportamientos observados en los pacientes con estos trastornos”, subraya Orefice.
Los investigadores ahora están buscando enfoques que podrían devolver el ‘volumen’ de las neuronas sensoriales a los niveles normales, incluyendo tanto enfoques genéticos como farmacológicos.
Referencia bibliográfica:
Orefice et al.: "Peripheral Mechanosensory Neuron Dysfunction Underlies Tactile and Behavioral Deficits in Mouse Models of ASDs", Cell (2016), http://dx.doi.org/10.1016/j.cell.2016.05.033

viernes, 10 de junio de 2016

26 J Unidos Podemos #VolverASonreír

Dilma Rousseff exalta identificación entre

 médicos cubanos y

 pueblo brasileño

¡Vivan los médicos cubanos!, manifestó Rousseff en una entrevista exclusiva concedida al diario digital Brasil 247.

¡VIVAN LOS MÉDICOS CUBANOS!, MANIFESTÓ ROUSSEFF EN UNA ENTREVISTA EXCLUSIVA CONCEDIDA AL DIARIO DIGITAL BRASIL 247.

Brasilia, 10 jun (PL) La apartada presidenta Dilma Rousseff exaltó la gran
 identificación existente entre el pueblo brasileño y los especialistas cubanos
 de Más Médicos, un programa que en casi tres años dio cobertura a 63 
millones de personas. (PLRadio)

¡Vivan los médicos cubanos!, manifestó Rousseff en una entrevista 
exclusiva concedida al diario digital Brasil 247 y destacada hoy en su portada,
 en la cual subrayó que ellos tienen el rostro y el carácter del brasileño.

El médico cubano le da seguridad al paciente; lo mira, lo toca, revisa su historial
 (clínico); va a su casa si fuera necesario. Ellos tienen una visión de la medicina
 que es muy importante para los galenos brasileños, expuso.

Dilma significó además que los especialistas cubanos elogian mucho a sus
 pares de Brasil y aprecian de modo particular la calidad de las enfermeras. 
Yo creo que existe una complementariedad, afirmó.

Interrogada acerca del hecho que uno de los isleños incorporado al programa,
 el doctor Argelio Hernández Pupo, resultara elegido para portar la antorcha 
de los Juegos Olímpicos en representación del poblado de Vila Nova de Piauí, 
donde labora, Dilma sostuvo que eso no es más que una señal de reconocimiento
 a su trabajo.

Por otra parte, la mandataria electa con más de 54 millones de votos para
 gobernar Brasil hasta diciembre de 2018 recordó que el programa Más
 Médicos está sustentado por un convenio internacional suscrito con la
 Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Si el gobierno provisional de Michel temer quisiera excluir a los cubanos
 del proyecto crearía un gran problema con la OPS, la Organización Mundial 
de la Salud y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
 (OCDE), pues sería un rompimiento unilateral del contrato, remarcó.

Semanas antes de ser separada de su puesto por un plazo de hasta 180 días
 para ser sometida a un juicio político, Rousseff suscribió una medida 
provisional que prorrogó por tres años más la permanencia de médicos 
extranjeros y de brasileños formados en el exterior en el Programa Más Médicos.

De este modo, esclareció entonces, "actuamos preventivamente para que
 la salud de nuestro pueblo continúe siendo atendida", pues el 71 por 
ciento de los actuales participantes del programa deberían ser sustituidos 
en el transcurso de este año.

El programa Más Médicos cuenta en la actualidad con más de 18 mil 
profesionales, de los cuales 11 mil 487 son cubanos, distribuidos en cuatro 
mil 058 municipios y 34 distritos sanitarios especiales indígenas.