jueves, 7 de julio de 2016

MANDA HUEVOS!!!

EL AGUA DE COCER HUEVOS NO DEBE HERVIR

¿Sabías que el huevo duro perfecto se cuece a 80 grados? ¿Y que los huevos se pueden congelar? Aquí tienes 10 enseñanzas poco conocidas sobre el alimento más versátil de la cocina.


El agua de cocer huevos no debe hervir
. Que nunca te falten huevos en la despensa. 
El huevo, con esa pinta de cosita insignificante y humilde, es uno de los alimentos más versátiles que existen. Como un Mortadelo de las cosas del comer, viste distintos disfraces como estrella absoluta de muchas recetas. Lo vemos resplandeciendo cocinado con o sin cáscara, hecho tortilla, frito, pasado por agua, duro, en revuelto, à la coque, mollet, al plato, en cocotte, escalfado o encurtido. En un solo procedimiento –cocinando el huevo en un baño de agua caliente– la yema y la clara experimentan una transformación extraordinaria que se traduce en unos resultados completamente distintos dependiendo del tiempo y la temperatura aplicados.
Como ingrediente, la cosa se pone aún más interesante. La insípida clara puede montarlos merengues más gloriosos al batirla, o solidificarse al aplicarle calor, mientras que las yemas son fundamentales para hacer las más finas natillas y cremas para repostería. Juntas –yema y clara– trabajan junto a otros ingredientes para conseguir resultados tan dispares como flanes, bizcochos, magdalenas, brioches, soufflés, salsas a base de mantequilla o aceite –mayonesa u holandesa, por ejemplo–. Ayudan a fijar la costra de los empanados, bañan la superficie de hojaldres y bollos para que salgan del horno brillantes, o ayudan a retener las impurezas de un consomé en el proceso de clarificado.
Puede que después de saber esto, al abrir la nevera y ver tu cartón de huevos, lo mires con otros ojos y le hagas reverencia. Y puede que te sorprendan o te venga bien saber estas cosas diez cosas sobre los huevos que te desvelo a continuación.
¿Por qué la yema es de color amarillo o naranja?
Los huevos tienen su propio Pantone. Mientras la clara es transparente y ligeramente amarillenta, la yema aparece opaca y de color amarillo intenso, en ocasiones casi naranja. Su coloración se debe a las xantofilas (luteína) un pigmento vegetal presente en la alfalfa o el maíz del que se alimentan nuestras amigas las hembras de gallus gallus domesticus. Pero ojo ojito, no pienses que siempre que untes una lustrosa y anaranjada yema, mamá gallina se ha atiborrado a maíz. Es posible que entre grano y grano haya caído algún pétalo de tagete. Sí, esos clavelillos que adornan los balcones también sirven para trampear el color de las yemas.
Se pueden congelar
A lo mejor no se te ha ocurrido hacerlo nunca, pero los huevos se pueden congelar. No es cuestión de hacerlo a lo loco y meter la huevera junto a los cubitos, que hacerlo bien tiene su ciencia. Para conservarlos enteros, rompe la cáscara y coloca cada huevo en un recipiente hermético con cuidado de dejar un poco de espacio para que puedan expandirse cuando se conviertan en un témpano. Usa un táper tamaño extramini que te permita optimizar el interior de tu congelador. Pon una lámina de film de cocina sobre la boca del recipiente y cierra la tapa. Así evitarás que el frío queme el contenido y podrás conservar tus huevos congelados durante varios meses.
Esta es una solución de urgencia para aprovechar unos huevos que, de lo contrario, se pondrían malos, no un gesto recomendable por sistema, ya que tras el proceso de congelado y descongelado no vas a encontrar el huevo en el mismo estado original. La mejor manera de hacerlo, para poder regenerarlos en las mejores condiciones, es batirlos con sal, azúcar o zumo de limón –dependiendo de para qué los vayas a usar–, guardarlos en un recipiente hermético y marcar con una etiqueta la fecha de congelado y el aditivo utilizado.
¿Por qué flota un huevo viejo?
La prueba del huevo sumergido para determinar su frescura es muy conocida. Si quieres saber si tu huevo es un vejestorio o un pipiolo sin experiencia, sumérgelo en agua. Si queda en el fondo, está aún en la escuela infantil. Si se entretiene buceando a media altura, un jovenzuelo en la flor de la vida. Si flota, es más viejo que Matusalem.
Huevos en la tierna infancia.. GIPHY
Pero, ¿por qué flota un huevo viejales? Los huevos van perdiendo humedad a través de la cáscara, que es porosa. La clara y la yema van encogiendo, y la cámara de aire que hay en el extremo más redondeado aumenta, convirtiéndose en un flotador que hace que el huevo suba a la superficie. Elemental.
Los huevos viejos se pelan con más facilidad
“Alguna ventaja tenía que tener la jubilación”. Esta frase es parte de una conversación imaginaria entre dos huevos añosos que tiene lugar en mi maltrecha cabeza. Pelar un huevo cocido no debería tener mucha ciencia, pero lo cierto es que a veces se convierte en un suplicio. Empiezas dando un golpecito. Luego dejas que ruede sobre la mesa mientras haces presión con la mano. Terminas por ir quitando trocito a trocito la cáscara pegada y tu huevo parece cubierto de gotelé. Un fail huevero que arruina la estética de tu receta.
Los huevos muy frescos tienen un albumen con un pH bajo, que hace que la clara se pegue con más facilidad a la parte interior de la cáscara. Tras un tiempo de reposo en la nevera, ese pH sube y la cáscara se puede sacar más fácilmente. Ventajas de la edad.
Un huevo bien cocido no debe hervir
Si haces una consulta rápida, es probable que todas las recomendaciones para hacer un huevo cocido pasen por hervir el agua. Pero claro, así nos salen luego los huevos: con la yema verde y mirando para Tudela, hilillos de plastilina asomando por la cáscara y un sabor que desanima al más pintado. Harold McGee, en La cocina y los alimentos (Ed. Debate, 2015), recomienda cocer los huevos a fuego lento y sin burbujas a una temperatura de entre 80 y 85º para evitar que la agitación del hervido rompa la cáscara, la clara quede gomosa y la yema reseca.
Mantener una temperatura similar no es complicado. Solo tienes que bajar el fuego una vez que empiecen a aparecer las primeras burbujas en las paredes del cazo para controlar la cocción, impidiendo que el agua entre en ebullición. De esta manera evitarás el agrietamiento, el sabor sulfuroso, y obtendrás un huevo cocido con la clara y la yema sólidas pero tiernas.
¿Hay que lavarlos?
Desde el Instituto de estudios del huevo nos cuentan que el modelo europeo de producción de huevos –la normativa que regula la actividad del sector en la Unión Europea–, prohibe lavar los huevos en las granjas y centros de embalaje. Según esta información, los huevos llegan a nuestras despensas sin maquear, tal y como los ponen las gallinas. Una vez en casa, podemos escoger entre lavarlos o no, pero, si lo hacemos, tendremos que lavar cada huevo justo antes de utilizarlo. Por mucho que nos pueda dar asquete pensar que los huevos salen por el bullate de las gallinas, lavarlos y devolverlos a su envase para que esperen a ser usados en la nevera no es una práctica en absoluto recomendable. La cáscara es porosa y se podría facilitar la entrada de microorganismos en el interior del huevo.
Lavemos o no lavemos, es recomendable aprender un sencillo gesto: cuando casquemos un huevo, nunca demos el golpecito de gracia en el borde del recipiente en el que vamos a batirlos o manipularlos.
¿Cómo distinguimos un huevo cocido de uno crudo?
Si tienes un cuñado bromista y le dejas entrar en la cocina, puede que sienta la tentación de cambiarte los huevos cocidos por frescos o viceversa. Para evitar el desastre, haya o no cuñado de por medio, puedes hacer una sencilla comprobación.
Pon el huevo de pie en la encimera y hazlo girar para que dé algunas vueltas. Si el huevo gira con mucha pereza y cae deslomado, está fresco y crudo. Si el huevo se pone a girar a lo loco y se queda de pie como si fuera una estrella del ballet, está perfectamente cocido. Seguro que a tu cuñado le encantará que le enseñes este truco, al que seguro llamará “el huevo de Colón”.
Soy un huevo duro.. GIPHY
¿Hay que guardarlos en la nevera?
Sí, sí y sí. Aunque pueda despistarte que en los comercios los encuentres colocados sobre un palé a temperatura ambiente, al llegar a casa debes guardarlos en frío para preservar su frescura, evitar que se deterioren y que la bacteria salmonella pueda ponerse traviesa.
El interior de los huevos es sensible a la agitación, que puede diluir la clara si es reiterada, así que olvídate de ponerlos en la puerta y busca para ellos un sitio en el que puedan estar quietos, mejor al fondo de uno de los estantes.
¿Cómo leemos los códigos?
En 2004 se implantó la trazabilidad y la garantía de origen del huevo, y desde entonces los huevos llevan un código de origen impreso. A través de esta matrícula puedes saberlo todo sobre ese huevo que vas a cascar y batir. Pero para obtener esa información, hay que saber descifrarlo. Antes de que te pongas las gafas de analista de la C.I.A para dar con su significado, voy a contarte qué información aporta cada dígito.
El primer dígito nos da información sobre la forma de cría. Este es un punto muy importante que puede ser fundamental en tu decisión de compra:
0. Huevos de producción ecológica.
1. Huevos de gallinas camperas.
2. Huevos de gallinas criadas en el suelo
3. Huevos de gallinas criadas en jaulas
El segundo y tercer dígito forman el código del Estado miembro de la UE del que procede el huevo. El de España es ES. Los siguientes dígitos identifican la granja de producción de la siguiente forma: los dos primeros identifican el código de la provincia, los dos siguientes el código del municipio y los dos últimos la granja de origen. Si encuentras un número adicional al final, este identifica cada grupo de gallinas dentro de la granja.
Cuando se te va la pinza imprimiendo el código.. GIPHY
Como ves, de toda esta maraña alfanumérica, los dos datos interesantes y que puedes descifrar sin romperte la cabeza son la forma de cría y el origen del país.
Antiguamente los huevos eran estacionales
Pasamos el invierno esperando a que lleguen al mercado fresas, cerezas y albaricoques. ¿Imaginas que también tuviéramos que esperar a que por fin llegara la temporada de huevos? Ese mundo increíble existió alguna vez.
La introducción de la luz artificial y la evolución de los métodos de crianza convirtieron al huevo en un alimento presente durante todo el año. El médico francés Louis Jean Marie Daubenton escribía lo siguiente en 1788: “En la estación en que los huevos están más abundantes, esto es, desde quince de mayo hasta principios de agosto, se juntan cada tercer día los que se quieren conservar para el tiempo de escasez” (Encyclopedia metódica. Historia natural de las aves, Tomo II).

miércoles, 6 de julio de 2016

EL MAS PURO CAPITALISMO SANITARIO

ANDALUCÍA

Las recetas que prescriben representan el 50% de los puntos que determinan sus incentivos de productividad.


La presidenta,una obesa zampabollos y analfabeta,socialista del Opus Dei,catequista y confidente de la Embajada U$A,muestra que es la derecha de la derecha nazi-fascista of Spain.
En el partido socialista se juntan firmas para expulsarla 

MAS PELIGROSOS QUE UN PORRO,ALCOHOL Y TABACO...

Los químicos potencialmente peligrosos ocultos en productos que usamos en casa a diario


Aunque las autoridades sanitarias coincidan en que repercuten en la salud, muchos químicos siguen estando muy presentes en nuestras vidas.Image copyrightTHINKSTOCK
Image captionAunque las autoridades sanitarias coincidan en que repercuten en la salud, muchos químicos siguen estando presentes en nuestras vidas.
"Hace diez años este consenso no hubiera sido posible, pero hoy las investigaciones al respecto son abundantes y los resultados, claros".
Así de contundente es Irva Hertz-Picciotto, subdirectora del Departamento de Ciencias de la Salud Pública de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en Davis, Estados Unidos.
La epidemióloga ambiental se refiere a los riesgos para la salud que puede implicar la exposición a algunos de los químicos presentes en los productos de uso diario.
Y el consenso al que hace alusión es el alcanzado por expertos estadounidenses de diversas disciplinas englobados en el proyecto TENDR (Targeting Environmental Neuro-Developmental Risks, que podría traducirse como Apuntando a los Riesgos Ambientales del Desarrollo Neurológico).
En la iniciativa, de la que Hertz-Picciotto es copresidenta, participan investigadores de las principales universidades de EE.UU., como Harvard y Columbia, miembros de organismos como el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Medioambiental, la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí, entre otros.
Según los expertos que engloba en Proyecto TENDR, los químicos mencionados aquí afectan al desarrollo neuronal.Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionSegún los expertos que engloba en proyecto TENDR, los químicos mencionados aquí afectan al desarrollo neuronal.
Todos ellos concuerdan que "la exposición continuada a químicos tóxicos presentes en nuestro aire, el agua, la comida, el suelo y los productos de consumo pueden aumentar el riesgo de discapacidades cognitivas, sociales o de comportamiento, así como desórdenes específicos en el desarrollo neurológico, como el autismo y el síndrome de déficit de atención con hiperactividad".
La de TENDR es la última de las voces que se ha alzado contra estos componentes, presentes en algunos alimentos, en plásticos y envoltorios, en cortinas de ducha, muebles, electrodomésticos, hasta en ciertos productos cosméticos y de higiene diaria.
En la misma línea, la Federación Internacional de Ginecología y Obstetriciaconcluyó en su informe del año pasado que el contacto continuado con esos productos "amenaza la salud reproductiva de los humanos".
Hace poco más de dos años, los científicos Philippe Grandjean, de la Universidad de Harvard, y Philip Landrigan de la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí, publicaron una polémica revisión en The Lancet Neurology que acaparó la atención de la prensa del todo el mundo.
La amplia presencia de estas neurotoxinas es una Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionLa amplia presencia de estas neurotoxinas es una "pandemia silenciosa" los científicos Philippe Grandjean, de la Universidad de Harvard, y Philip Landrigan de la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí, ambos de EE.UU.
En ella aseguraban que la humanidad se enfrenta a una "pandemia silenciosa", causada por un conjunto de neurotoxinas, capaces de alterar el correcto desarrollo del cerebro humano.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha advertido en distintos informes sobre el uso de productos con estos componentes, aunque aclara que las consecuencias directas no siempre son fáciles de medir y que su gravedad depende del grado de exposición.
Sin embargo, los usuarios no siempre son conscientes de ello.
De hecho, un informe de 2011 del Eurobarómetro -una serie de encuestas llevadas a cabo por la Comisión Europea- concluía que más de la mitad de la población de la Unión Europea es incapaz de identificar los productos químicos de uso diario como potencialmente peligrosos y que "raramente" sigue las instrucciones de seguridad.
De acuerdo a los estudios, los usuarios no siempre son conscientes del peligro que implica la exposición continuada a estos compuestos.Image copyrightTHINKSTOCK
Image captionDe acuerdo a los estudios, los usuarios no siempre son conscientes del peligro que implica la exposición continuada a estos compuestos.
¿Pero cuáles son estos químicos potencialmente perjudiciales? ¿Y qué podemos hacer ante ellos?

1. Ftalatos:

Los ftalatos o ésteres de ácido ftálico son un grupo de productos químicos industriales utilizados como disolventes y para la fabricación de plásticos más flexibles o resistentes, como el policloruro de vinilo (PVC).
Los más empleados son el DEHP (di-2-etilhexilftalato), el DIDP (diisodecilftalato) y el DINP (diisononilftalato).
Asimismo, los ftalatos sirven para fijar esencias a productos químicos.
Gracias a estas características, se pueden encontrar en champús, acondicionadores, aerosoles para el cabello, perfumes, esmaltes de uñas, embalajes para comida, cápsulas de medicamentos y en juguetes sexuales.
Productos de bellezaImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionLos ftalatos están presentes en muchos cosméticos.
"Se calcula que al año se producen 4,9 millones de ftalatos a nivel mundial", señala el proyecto TENDR.
Varios estudios relacionan estos compuestos con cocientes intelectuales más bajos, con el síndrome de déficit de atención y con alteraciones en el sistema hormonal.
"Estos compuestos entran a través de la piel, por la vía respiratoria o digestiva, pasan al torrente circulatorio y por la sangre se distribuyen por todo el organismo, pasan a las células de los tejidos y en algunos tienen efectos tóxicos importantes (no de forma aguda, sino con el paso del tiempo), concretamente en el sistema hormonal", señalan los expertos.
Ante esto, EE.UU. y la Unión Europea empezaron a regular su uso y se prohibió en juguetes y en cualquier material que pudiera estar en contacto con los menores.
Los juguetes con ftalatos están prohibidos en muchos países.Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionLos juguetes con ftalatos están prohibidos en muchos países.
Pero a pesar de las prohibiciones, otros estudios demuestran que la población mundial sigue expuesta a los ftalatos.
Así que, los expertos recomiendan tomar las siguientes medidas para reducir la posible exposición a estos componentes:
  • Optar por detergentes y lociones sin fragancia.
  • Para calentar la comida en el microondas utilizar envases de cristal, no de plástico.
  • No comprar juguetes cuya etiqueta dice que contienen DEHP, DBP y BBP.
  • Si el prospecto de un medicamento con cápsula menciona la palabra ftalato entre los principios inactivos, elegir otra marca.
  • Si vas a cambiar el piso de tu casa, evitar el PVC y optar mejor por madera o corcho.

2. Polibromodifenil éteres (PBDE)

Los polibromodifenil éteres o PBDE son compuestos bromados y se usan como retardantes de llama en plásticos y espumas.
Se los encuentra en numerosos equipos electrónicos pero, sobre todo, en los muebles, pues se aplica en las espumas de poliuretano presentes en estos.
Su uso se popularizó para sustituir a los éteres bifenilos policlorados (PCB) que se prohibieron a finales de los 70. Pero, según los expertos, el sustituto no fue mucho mejor.
Los PBDE se usan como retardantes de llama en plásticos y espumas.Image copyrightTHINKSTOCK
Image captionLos PBDE se usan como retardantes de llama en plásticos y espumas.
Su degradación en la atmósfera es muy lenta, por lo que es un compuesto difícil de eliminar.
Además, se va acumulando en los animales.
En 2006 el estado de California, EE.UU., prohibió su uso después de que un estudio de la Universidad de Columbia comprobara que la sustancia estaba presente en altas concentraciones en la leche materna, lo que se relacionó con un menor coeficiente intelectual y una pérdida de atención en los lactantes.
En Europa su uso está permitido dentro de determinados umbrales considerados -de momento- seguros.
Los rellenos de algunos sofás contienen estos compuestos.Image copyrightTHINKSTOCK
Image captionLos rellenos de algunos sofás contienen estos compuestos.
Sea como sea, estas son las recomendaciones de los expertos para minimizar la exposición a los PBDE:
  • Al comprar muebles con relleno, como sofás o sillones, leer la etiqueta con detenimiento y escoger el modelo "libre de retardantes de llama".
  • Limpiar el polvo de la casa con frecuencia.
  • Colocar un felpudo en la puerta, para que quien deje allí las partículas de PDBE que podría traer en los zapatos.

3. Mercurio

"El mercurio es una sustancia tóxica con efectos nocivos para el ser humano, en especial para las embarazadas, los lactantes y los niños", señala la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El mercurio se acumula en el suelo o en las aguas superficiales, y los microorganismos son capaces de transformarlo en metilmercurio (CH3Hg), un compuesto mucho más tóxico.
"En el feto, el lactante y el niño, el principal efecto del metilmercurio es laalteración del desarrollo neurológico(…); afecta negativamente el desarrollo del cerebro y del resto del sistema nervioso del niño".
Aun así, el mercurio y sus derivados siguen estando presentes en nuestras vidas.
Sustituir el termómetro de mercurio por uno digital es una medida recomendada por los expertos.Image copyrightTHINKSTOCK
Image captionSustituir el termómetro de mercurio por uno digital es una medida recomendada por los expertos.
Las medidas para reducir su incidencia en la salud pasan por fomentar el uso de energías limpias que no se basen en la combustión del carbón, acabar con la minería de este mineral y dejar de utilizarlo en la extracción de oro y en otros procesos industriales.
Pero cada uno también puede poner de su parte para reducir la exposición a este compuesto tan tóxico, tal como señala la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de EE.UU:
  • Desechar el termómetro de mercurio que tienes guardado en el cajón y sustituirlo por uno digital.
  • Deshacerte de las pilas ya agotadas por las vías establecidas y nunca tirarlas a la papelera común.
  • Asegurarte de que los cosméticos que usas no contengan mercurio.
  • Si por causa de una caries debes hacerte un empaste, solicitar una alternativa al amalgama de mercurio, también conocido como amalgama de plata.
  • En el pasado, el cloruro mercurioso se usó extensamente en medicamentos tales como laxantes, medicinas para eliminar gusanos y polvos dentales. Estos medicamentos antiguos deben desecharse propiamente y deben ser reemplazados con medicamentos más seguros y eficaces.

Más ejemplos

Estas sustancias presentes en los productos que usamos a diario sólo son algunas de las que preocupan a las autoridades sanitarias. La lista de químicos potencialmente tóxicos es más larga y en ella se incluyen también el plomo, el flúor, el DDT, el tetracoloetileno, etcétera.
Las consecuencias para la salud de estos compuestos dependen de la dosis, aclaran los expertos.Image copyrightTHINKSTOCK
Image captionLas consecuencias para la salud de estos compuestos dependen de la dosis, aclaran los expertos.
"Muchos de estos químicos son neurotóxicos del desarrollo bien conocidos, perotodo depende de cuál sea el nivel de exposición", explicaba la doctora en toxicología Laura Plunkett en la revista estadounidense The Atlantic.
"Es como todo. Si no le das a la gente lo suficiente o no consumes bastante en tu agua, tu comida o el aire que respiras, no va a tener ningún efecto".
En su opinión, la mayoría de la población está en contacto con niveles demasiado pequeños de los neurotóxicos identificados por los autores como para que supongan un peligro.
Sin embargo, la precaución no está de más.