miércoles, 27 de julio de 2016

Proponen eliminar la identidad transgénero de las listas de trastornos mentales

La depresión, el sufrimiento y los problemas sociales que padecen los transexuales son causados, en su mayor parte, por el rechazo social y la violencia hacia estas personas, según ha concluido un estudio de campo publicado en The Lancet Psychiatry. La investigación apoya que para reducir el estigma es necesario eliminar la identidad transgénero de la clasificación de trastorno mental.

<p>La definición de la identidad trans como un trastorno mental ha sido utilizada para denegar la asistencia sanitaria. / Santiago González Courel</p>
La definición de la identidad trans como un trastorno mental ha sido utilizada para denegar la asistencia sanitaria. / Santiago González Coure
Un nuevo estudio de campo, dirigido por el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (México), muestra que la angustia y los problemas que sufren los transexuales son resultado del rechazo social y la violencia a la que son sometidos.
El estudio, publicado en The Lancet Psychiatryes el primero realizado sobre el terreno (Ciudad de México) con el propósito de cambiar la catalogación de la identidad trans como trastorno mental. En la actualidad la investigación está siendo replicada en Brasil, Francia, India, Líbano y Sudáfrica.

"El estigma que asocia trastornos mentales a la identidad transgénero ha contribuido a la precaria situación legal y a violaciones de los derechos humanos de las personas trans", comenta el autor principal, Geoffrey Reed, profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México. 
Los investigadores entrevistaron a 250 personas transgénero entre 18 y 65 años de edad que estaban recibiendo servicios de atención médica en la clínica Condesa, la única pública especializada en servicios de asistencia sanitaria a transexuales en la Ciudad de México. 
"La definición de la identidad trans como un trastorno mental ha sido utilizada para denegar la asistencia sanitaria y ha contribuido a la percepción de que las personas transgénero deben ser tratadas por especialistas en psiquiatría”, explica Reed.  “La definición incluso ha sido mal utilizada por algunos gobiernos para negar a las personas trans el derecho a tomar decisiones sobre cuestiones como, por ejemplo, el cambio de documentos legales para la custodia de los niños", añade el profesor.
Rechazo social y violencia, los detonantes
El estudio refleja que los participantes tomaron conciencia de su identidad transgénero durante la infancia o la adolescencia –en edades comprendidas entre los 2 y los 17 años– y que fue durante ese periodo cuando mayor rechazo social experimentaron.
El 90% de los participantes sufrieron durante su adolescencia problemas familiares, sociales, en su vida académica o en el trabajo. El 83% experimentó trastornos psicológicos relacionados con su género, de entre los cuales los síntomas depresivos fueron los más comunes.
Más de tres cuartas partes de los participantes (76%) padecieron rechazo social por su condición sexual, en primer lugar por miembros de la familia, seguido por compañeros de trabajo y amigos. El 63% fue víctima de violencia –física y psicológica– relacionada con su identidad de género y, en casi la mitad de estos casos, la agresión fue perpetrada por un miembro de la familia. 

"Las tasas de experiencias relacionadas con la exclusión y la violencia son extremadamente altas, lo que pone en relieve la necesidad de políticas y programas para reducir la estigmatización y la persecución de esta población”, señala la investigadora principal, Rebeca Robles, del Instituto Nacional de Psiquiatría de México. “Los esfuerzos deben comenzar por la eliminación de la identidad transgénero de la clasificación de los trastornos mentales", añade la investigadora.
Con modelos estadísticos, los investigadores concluyeron que el rechazo social y la violencia son los factores que más desencadenan la angustia y los problemas que sufren las personas transgénero.
Modificar la clasificación
Ser transexual está actualmente clasificado como un trastorno mental en los dos principales manuales de diagnóstico del mundo: en la CIE-10 de la Organización Mundial de la Salud y en el DSM-5 de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.
Su catalogación como trastorno mental es cada vez más controvertida. Un grupo de trabajo de la OMS ha recomendado que la identidad transgénero se incluya en un nuevo capítulo del CIE-11 que hable sobre las condiciones relacionadas con la salud sexual.
"Nuestros hallazgos apoyan la idea de que la angustia que sufren es el resultado de la estigmatización", declara Robles. "El siguiente paso es confirmar esto en diferentes países y conseguir que la Organización Mundial de la Salud apruebe la modificación de la Clasificación Internacional de Enfermedades para el año 2018", concluye.
Referencia bibliográfica:
Rebeca Robles et al.: “Removing transgender identity from the classification of mental disorders: a Mexican field study for ICD-11”. The Lancet Psychiatry26 de julio de 2016 http://dx.doi.org/10.1016/ S2215-0366(16)30165-1

martes, 26 de julio de 2016

El mapa mundial de la estatura muestra en qué países se crece más

En España, los hombres han ganado 14 centímetros en un siglo y las mujeres 10

En EE UU, la estarura media se ha estancado mientras en la mayoría de países continúa avanzando.GETTY
La estatura de una persona es mucho más que unos cuantos dígitos. Ser alto está asociado con una salud mejor y una vida más larga. Las personas de mayor estatura tienden también a poseer un nivel educativo más alto, más ingresos y mayor estatus social. A cambio, las personas altas también son más propensas a sufrir algunos tumores. En general, cuanto más rico es un país más altos tienden a ser sus habitantes, lo que convierte a la talla en un indicador del desarrollo mundial. Ahora, el nuevo mapa mundial de estaturas desvela los cambios más importantes que han sucedido en el último siglo y muestra qué países están creciendo más. España es uno de ellos.
El monumental trabajo abarca de 1914 a 2014 y contiene la talla de más de 18 millones de personas en 200 países, el análisis más detallado que se ha hecho hasta la fecha. Los datos ilustran cómo la estatura se está estancando en algunos países ricos mientras avanza imparable en otras partes del mundo tradicionalmente menos favorecidas.
El estudio se ha realizado en coordinación con la Organización Mundial de la Salud y es resultado de una red de colaboración de unos 800 investigadores de todo el mundo que reúnen datos nacionales sobre enfermedades no transmisibles. Fernando Artalejo, de la Universidad Autónoma de Madrid, es uno de los científicos españoles que han aportado datos al estudio. Su análisis de los resultados es que “la talla de los individuos mide el desarrollo de un pueblo”. “La genética influye mucho en la talla de las personas, pero la nutrición adecuada, la educación, las buenas condiciones de vida y la prosperidad económica son los que logran que los sujetos alcancen la máxima talla que permite su genética”, explica. “Debido a que el crecimiento económico ha sido muy desigual, los habitantes de los países más ricos siguen siendo aproximadamente 20 centímetros más altos que los de los países más pobres”, resalta.
En la mayoría de los países analizados la estatura sigue en aumento. En este grupo entran España, buena parte de Latinoamérica (Argentina tiene los mas altos)y las naciones del este de Asia. En otros países el crecimiento se ha estancado, lo que incluye a EE UU y Reino Unido. Por último, la estatura media está bajando en países del África negra como Sierra Leona, Uganda y Ruanda, donde las nuevas generaciones miden unos cinco centímetros menos que hace 30 o 40 años.

EE UU, que en 1914 tenía el tercer y cuarto puesto mundial de estatura de hombres y mujeres, cae a las plazas 37 y 42, respectivamente. Mientras que los estadounidenses han ganado seis centímetros en el último siglo, los chinos han sumado hasta 11.
Los dos países cuya población ha crecido más en el último siglo son Irán y Corea del Sur. En el primero, en apenas cuatro generaciones, los hombres han ganado de media más de 16 centímetros. En el segundo, las mujeres han crecido 20,2 centímetros. Japón, Groenlandia y países del sur de Europa como España, Grecia e Italia registran también aumentos muy destacados.
En España, los hombres nacidos en 1996 tienen una estatura media de 1,76 metros, un aumento de unos 14 centímetros comparados con los nacidos un siglo antes. Las mujeres han pasado de medir poco más de metro y medio a alcanzar 1,63 metros de media, un avance de 12 centímetros, según los datos del estudio, publicados hoy en la revista científica de acceso gratuito eLIFE.
“La talla de los españoles ha aumentado mucho en el último siglo, y lo ha hecho especialmente a partir de 1950, coincidiendo con el inicio del desarrollo socioeconómico, y sobre todo a partir de 1970, de la mano de los cambios políticos y de la aceleración del crecimiento económico”, resalta Artalejo. “No sabemos durante cuánto tiempo seguiremos creciendo, pero es posible que en algunas décadas logremos una talla similar a la de otros países de nuestro entorno que aún son más altos, como Francia”, resalta.

Los hombres más altos del planeta son los holandeses (altura media 1,82 m) y los más bajos los de Timor Oriental (1,62 m). En mujeres, las letonas ocupan la primera posición mundial (1,70 m) y las guatemaltecas la última (1,49 m).
La brecha entre los hombres más altos y los más bajos del planeta es ahora unos cuatro centímetros mayor que en 1914. En mujeres, la diferencia permanece estable, al igual que la diferencia global entre hombres y mujeres, de unos 11 centímetros.
Majid Ezzati, investigador del Imperial College de Londres y coordinador del trabajo, dice que este estudio, especialmente la brecha entre los países ricos y pobres, “confirma que tenemos que ocuparnos del entorno y la alimentación de los adolescentes y los niños en una escala global y asegurarnos de que les damos las mejores oportunidades posibles”. El problema conecta también con las peores epidemias que afrontan las naciones más ricas. “Los países de habla inglesa, en especial EE UU, están cayendo respecto a otros países ricos de Europa y Asia. Dado que además estos países están empeorando su situación respecto a la obesidad, esto enfatiza la necesidad de políticas más efectivas para promocionar una nutrición más saludable a lo largo de toda la vida”.

lunes, 25 de julio de 2016

Y SI EN VEZ DEL MOSQUITO Y EL ZIKA ES UN TOXICO DIFERENTE?

Nace en Barcelona el primer bebé de España con microcefalia por el Zika

El recién nacido está estable y no ha requerido ninguna reanimación específic.

Una mujer sostiene a su nieta, nacida con microcefalia en Brasil.- EFE

BARCELONA.- Una mujer afectada por fiebre vírica de Zika, que contrajo el virus al ser picada por un mosquito en un viaje que hizo a Latinoamérica, ha dado a luz a un bebé con microcefalia y otras malformaciones, han informado hoy los médicos del Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona.

Se trata del primer caso de microcefalia causado por Zika en España y probablemente en Europa, después de que la madre no ha querido abortar pese a que el pasado mes de mayo le detectaran las malformaciones en el feto cuando estaba de 20 semanas de gestación.

En Catalunya, un total de 21 gestantes han sufrido de Zika tras viajar a América, cinco de las cuales ya han dado a luz a bebés sanos, mientras que este era el único caso en el que los médicos detectaron las malformaciones en el feto.

domingo, 24 de julio de 2016

EL PLANETA PSI

Por una psicología sin ajardinamientos

por Marino Pérez


El catedrático de Psicología Marino Pérez pone en duda la credibilidad de la psicología positiva y la califica como “una ciencia que hay que sostener con alegatos porque no se sostiene por sí misma”

 


“¿Es que la psicología no estaba interesada en el bienestar hasta la llegada de la psicología positiva?”
Sin dejar de reconocer la legitimidad de la carta de la Sociedad Española de Psicología Positiva y su comprensible defensa de la psicología positiva, no dejan de llamar la atención algunas “debilidades”, más que “fortalezas”, del alegato. Por lo pronto, parece que la propia psicología positiva abandona la “resiliencia” y la “positividad” a favor del cabreo y del malhumor, cuando encuentran algo que nos les gusta. De todos modos, lo que más sorprende, como defensa del carácter científico de la psicología positiva, es ver que, según parece también, es una ciencia sin teoría: “no es una teoría, sino un campo de estudio”, se dice. La psicología positiva se reconoce o arroga como la “ciencia de la felicidad” y, sin embargo, no tendría, entonces, una teoría de la felicidad, que investigarían sin saber qué es (si fuera así, sería como aquellos que fueran a explorar el polo Oeste sin plantearse qué es un polo terrestre).psicologia: Traiga la creatividad para su negocio, visión de negocio, conceptos headhunter, inteligencia de negocios, la salud mental y la psicología, la toma de decisiones empresariales; derechos de autor y propiedad intelectual.
Pero lo cierto es que la psicología positiva tiene teoría, cómo no, siendo una de sus más conspicuas formulaciones la distinción entre hedonismo y eudaimonía, junto con el supuesto crecimiento en espiral (“upward spiral”) del mutuo fortalecimiento entre las emociones positivas, las relaciones sociales y la salud física. Se trata de una teoría debida a Barbara Fredrickson, considerada una de las investigadoras con mayor perfil científico dentro de la psicología positiva, que ella y sus colaboradores tratan de fundamentar con análisis matemáticos y bases genómicas. Una vez más, porque no es la primera, un análisis crítico de sus estudios muestra que están plagados de problemas que van desde la teoría y la conceptualización, pasando por las mediciones, a los análisis estadísticos e interpretaciones de los “hallazgos”. De uno de estos análisis críticos se hace eco la revista Materia, del que viene esta espiral de comentarios, y que tanto parece cabrear a la psicología positiva. En realidad, con quien debieran estar cabreados es con la reincidencia de Fredrickson.

Mejor nos iría a los psicólogos con la Psicología, sin más, que ya bastantes problemas tiene para establecer su campo científico, como para ajardinarlo y quedarse con lo que florece. Mejor le iría a la Psicología, sin andar por las ramas y sin dividirla en positiva y negativa.
Si hubiera que quedarse con que la psicología positiva es un “campo de estudio”, en vez de una teoría, ello de por sí no define una ciencia. Si bien una ciencia tiene un campo (de teorías, conceptos, términos, procedimientos, métodos, etcétera), con algún “cierre” o recurrencia lógica y empírica, un campo de estudio sin teoría o con teorías “por los suelos” no se ve que sea una ciencia. Desde luego, no sería una gran ciencia, si acaso una ciencia que hay que sostener con alegatos porque no se sostiene por sí misma. Dejando aparte consideraciones de este tipo (difíciles de eludir si se quiere tratar a fondo del asunto), la pregunta sería de qué y cómo se puebla el campo de la psicología positiva. A lo que parece, de meter en su campo todo lo relacionado con “lo positivo” de la psicología de siempre y acotarlo con rótulos y vallas de psicología positiva, de modo que no se puede tocar ni entrar con “malas noticias”. ¿Es que la psicología no estaba interesada en el bienestar hasta la llegada de la psicología positiva en el año 2000?
— Marino Pérez, catedrático de Psicología de la Universidad de Oviedo

AMAMANTO UNA REVOLUCION QUE NADA LE DIO



La teta de Waswalito
Julián Axat, poeta y escritor, nos envía este bello texto que desde la foto de la miliciana nicaragüense de Waswalito, interpela los sueños que nosotros reescribimos a nuestro modo junto a muchas madres que desde las plazas del conurbano emulan la imagen de la anónima miliciana para interpelar al poder de turno.

Por Julián Axat*

Hace pocos días me topé con una imagen. Fue a partir de que una mujer daba el pecho a su bebé en una plaza de San Isidro cuando policías la quisieron detener con el argumento de que está prohibido amamantar en la vía pública. La mujer denunció la situación que se viralizó y puso en alerta a vastos sectores que, como protesta, organizaron una amamantada masiva en esa misma plaza. Pero la imagen no era esa. La imagen con la que me topé hace pocos días y que algunos usan para la convocatoria, es la foto de una mujer amamantando a su bebe con un fusil al hombro. El fotógrafo Orlando Valenzuela la tomó en 1984 en Waswalito, comunidad rural de Waslala, a más de 100 kilómetros al noreste de Matagalpa, en Nicaragua. Aquella joven campesina Sandinista de sonrisa franca con su hijo al pecho y fusil al hombro recorrería el mundo.

La foto circuló en posters, remeras, revistas, murales, exposiciones, etc. Junto con la del rostro del poeta Ernesto Cardenal devenido en Ministro de Cultura de la revolución, para mediados de los 80, “La Miliciana de Waswalito” se convertirá en la imagen oficial de la Campaña Mundial de Solidaridad con Nicaragua; y el fotógrafo Orlando Valenzuela en una suerte de Alberto Díaz (Korda) inmortalizando su imagen. “… Ese día yo estaba en una pequeña tarima de tablas, y desde arriba apretaba el disparador a todo lo que miraba interesante. De repente vi una mujer joven con un fusil al hombro, lo cual era muy común en esos años, pero me llamó la atención que tenía un niño en brazos y le daba el pecho. Alguien le dijo algo señalando hacia arriba y sonrió justo cuando tomé la foto y un poco apenado, moví el lente hacia otro lado… y de pronto Nicaragua era aquella joven armada con su hijo en el pecho”, diría Valenzuela, para quien con esa foto circulando por el mundo, su suerte estaba sellada. Aunque esa será la única foto que se conocerá de su carrera.

Pero en este caso, la joven miliciana nicaragüense no tendrá nombre, será una mujer más al servicio de la revolución. Anónima, armada y amamantando a su bebe, está cargada de futuro. La promesa de Nicaragua (una mujer) que trajo la revolución (otra mujer) es un niño al que sostiene en su regazo y alimenta para el mañana mejor. El AK 47 colgado sobre el hombro derecho y la ternura confluyen en un punto que es un gesto sonriente de la boca, como un rictus de pasión, alegría y belleza que la cámara de Valenzuela logra capturar espontánea.

Amamantar en público subvierte el orden del Poder. La imagen de la miliciana es, en cierta forma, la reinterpretación de toda la iconografía cristiana sobre las vírgenes amamantando al niño Jesús. Pero en este caso no es una santa, es una mujer muy joven que hace la revolución mientras carga a la vez la metralla y a su descendencia. La violencia y el amor juntos en un equilibrio. Una mujer – madre con tiempo para ejercer la ternura y trabajar la violencia. Todo en un mismo plano.

Por eso la imagen encandila. La subversión tiende a ser mayor en el proceso del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), siendo el primer proyecto que incluye el rol femenino como hacedor principal de la revuelta y de la construcción de un nuevo Estado, a la par de los hombres. Si con el mismo brazo la miliciana sostiene el fusil, con el otro alimenta de sus entrañas el porvenir. La leche guerrillera asegura el futuro de los hijos de la revolución. No solo como madre, sino como mujer guardiana y hacedora en el mismo lugar que el (nuevo) hombre revolucionario del que tanto hablaba “el Che”. Allí están las “mujeres nuevas” como Leticia Herrera, Dora María Téllez, Idania Fernández, Nora Astorga, Mónica Baltodano, solo por nombrar a algunas que hicieron Historia en el FSLN.

Pero la “Miliciana de Waswalito” por ser anónima se pierde en la historia y su fotógrafo Valenzuela también. Sabemos que la revolución Nicaragüense fracasó en las elecciones 1990, pero la imagen de la miliciana siguió viajando en el tiempo con la misma edad y con la promesa de la reproductibilidad técnica en remeras nostálgicas, posters y tatuajes en brazos de mujeres y hombres que hoy tienen la edad de ella cuando los amamantaba.

Los hijos de la revolución sandinistas alimentados por la miliciana quedaron lejos del aura que la cámara capturó para imantar a la generación de sus padres. Hace tres años, un periodista de la revista del diario “La Prensa” de Managua, decidió buscar a la famosa Miliciana. Recorrió muchos lugares y al final logró encontrarla. Sin fusil y sin casa. Sin trabajo y con quince hijos que alimentar, Doña Blanca López del Socorro dice que quiere que la olviden. Su rostro curtido y cansado está lejos de ser la imagen de una lucha nacional. Blanca espera una ayuda del Estado para sobrevivir. Sus pechos ya no dan leche: “Yo nunca he sido egoísta, si Nicaragua recaudó dinero por medio de esa fotografía, si el mundo dio dinero a gente que lo necesitaba no me molesta, está bien porque aquí somos muy pobres… pero a mí me tuvieron olvidada”, dice con modestia mientras acaricia la cabeza de su hija de cuatro años. Entonces aparece José Antonio, ya tiene 27 años. Es el niño amamantado en la foto. El hijo de la Revolución. Para él la vida tampoco ha sido fácil. Como licenciado en administración de empresas y periodista trata de ganarse el pan en una Nicaragua complicada. Se crió con su abuela, pues su madre no tenía capacidad para cuidar y alimentar a todos sus hijos. “La foto en sí tiene gran mérito, me sentí orgulloso al saber que había sido utilizada como imagen oficial, fue la imagen de una realidad que recorrió el mundo y me satisface como nicaragüense cada dólar que recaudó. Valenzuela hizo un gran trabajo. Pero atrás de eso también estaba la historia de mi madre…”. Gracias al reportaje, una empresa cuyas siglas son HEMCO ayudó a Blanca López y a si hijo a comprar unas tierras para poder cosechar y vivir con su familia.

No pretendo sacar una moraleja de esta historia, solo intentar desentrañar el lugar de mi generación en países más o menos similares en sus procesos sociales y políticos. Fuimos amamantados como los hijos de una revolución, y elegimos otro lugar. La imagen de la miliciana puede ser la de mi madre conmigo en brazos antes de desaparecer (tengo muchas de esas fotos, pero claro que sin fusil). Yo deseo ese pecho. Deseo la teta de Waswalito. Pero esa leche, como a José Antonio, lejos estuvo de darnos la fuerza para sostener el legado. Cuando conozco la verdadera historia de la imagen de la miliciana, toda esa carga se disipa. Y solo queda el recuerdo, de la caricia del momento.

La teta de Waswalito alimenta a un niño que sigue viajando en el tiempo paralelo, menos real, o más cercano a los sueños que nosotros reescribimos a nuestro modo. Mientras tanto, en una plaza del conurbano, muchas madres emulan la imagen de la anónima miliciana para interpelar al poder municipal de turno.

La Plata, 22 de julio de 2016

*Poeta, escritor y abogado

sábado, 23 de julio de 2016

YO SOY BISEXUAL,NACI CON PENE Y TENGO UN COÑO METIDO EN LA CABEZA

Las grandes preguntas sobre la identidad de género para las que la ciencia aún no tiene respuesta

Los científicos aún no saben por qué una persona se siente hombre siendo biológicamente mujer o viceversa, pero están intentando resolver el enigma
"Sabemos más sobre cómo la naturaleza moldea la orientación sexual, y mi punto de vista es que la educación influye poco, pero no sabemos casi nada sobre cómo una persona llega a sentirse transgénero", explica un investigador

VISA KOPU/FLICKR

Pocas cuestiones científicas están tan llenas de tensión como las que se refieren al género. En el peor de los casos, la política desalienta a investigadores y financiadores, y deja a las personas que se necesitan para ser parte de las investigaciones con una sensación de desconfianza. Como resultado, la mayoría de las respuestas que ha dado la ciencia se reducen a las cuestiones más básicas y menos controvertidas: cómo es que las niñas nacen niñas y los niños nacen niños. Pero todavía no se sabe con seguridad por qué una persona biológicamente mujer se siente hombre, o viceversa.
"Es la gran pregunta en este momento", afirma Qazi Rahman, director de una investigación sobre salud mental LGTB en el King’s College de Londres. "Sabemos mucho más sobre cómo la naturaleza moldea la orientación sexual, y mi punto de vista científico es que la educación influye muy poco, si acaso algo, en la conformación de la orientación sexual. Pero no sabemos casi nada sobre cómo una persona llega a sentirse transgénero".
Los embriones comienzan a definirse como masculinos o femeninos entre la sexta y la octava semana de gestación. En ese momento, los que tienen activo un gen llamado SRY, generalmente ubicado en el cromosoma Y, comienzan a producir testosterona, la hormona del sexo masculino. Sin una cierta cantidad de esa hormona, el embrión será femenino. Con la testosterona comienza la masculinización. Es la bifurcación de un camino que determina la anatomía y fisiología de la persona, y potencialmente su comportamiento.
Cuando llegan a la pubertad, el 75% de los niños y niñas que se han cuestionado su género se identifican con el que les fue asignado en el útero materno. Pero para otros, ¿qué hace que se genere la clara e ineludible sensación de se les ha asignado el género equivocado? Probablemente los genes y las sustancias a las que está expuesto el feto durante la gestación tengan algo que ver, pero todavía no está claro hasta qué punto son determinantes.
El escáner cerebral de personas trans sugiere que hay ciertos apuntalamientos biológicos, pero aunque el tema se investiga desde los años noventa, la información certera todavía es poca. En general, los estudios indican que el cerebro de una persona trans no es completamente masculino ni femenino, sino que contiene regiones y sistemas que se masculinizan o feminizan selectivamente. Todavía queda por aclarar si estas diferencias son a corto plazo o permanentes, o si cambian tras pasar por tratamientos hormonales, entre muchas otras preguntas.
Además, existe evidencia de que el condicionamiento social puede tener algún papel en la identidad de género. Cuando una persona nace intersexual y se le aplica un tratamiento en edad temprana para que sea de sexo femenino, generalmente crece sintiéndose mujer, y viceversa. "Mucho del condicionamiento sucede muy pronto, y podría incluso comenzar en la última fase de la vida intrauterina", señala Robin Lovell-Badge, director del departamento de genética del desarrollo y biología con células madre del Instituto Francis Crick en Londres.
La política sexual es un tema muy delicado y eso dificulta las investigaciones, pero no es el único obstáculo al que se enfrentan los científicos. La proliferación de palabras para describir la identidad de género suma más complicaciones: los científicos necesitan saber si esos términos son construcciones psicológicas estables, dice Rahman. "No significa que no sean términos reales o importantes para las personas, pero los investigadores tenemos que cuestionar esta terminología a fondo para ver si representa un cambio de base verdadero y si está conectada de alguna forma real a identidades no heterosexuales o transgénero".
La situación podría ser aún más complicada. La identidad sexual de una persona se puede entender como producto de cuatro factores relacionados: su sexo biológico, su orientación sexual, el género del que se siente y el género que domina su comportamiento. "Habrá personas en cualquiera de esos cuatro espectros diferentes", afirma Lovell-Badge, "así que es difícil tener una terminología que encaje bien a todo el mundo".
Rahman indica que la clave está en el cruce entre factores fisiológicos y psicológicos. "En un sentido más profundo, mostrar diferencias cerebrales o encontrar diferencias genéticas no es para nada sorprendente. La gran pregunta es cómo estas influencias biológicas moldean el sentido percibido de la identidad de género", señala.
"¿Cómo hacen las hormonas sexuales prenatales para formar los circuitos cerebrales en desarrollo que controlan tu sentido de la identidad de género? ¿Dónde está esa red? ¿Cómo funciona y cómo se configura con el tiempo, desde la primera infancia, pasando por la infancia hasta la adolescencia y llegando a la juventud? ¿Y por qué en algunas personas este proceso termina dando un resultado diferente del sexo asignado al momento de nacer?".
"La respuesta es que no lo sabemos".

viernes, 22 de julio de 2016

¿Por qué es importante que los niños duerman siestas?

Una buena rutina de sueño diurno favorece el descanso nocturno de los más pequeños, les ayuda a reponer fuerzas y a mantener el buen humor.

La siesta es básica para los niños hasta los 3 años, les ayuda a evitar las rabietas, reponer fuerzas y estar de buen humor.
La siesta es básica para los niños hasta los 3 años, les ayuda a evitar las rabietas, reponer fuerzas y estar de buen humor.FOTOLIA

.Dormir donde esta habituando, de manera que al llegar esa franja del día, el niño empezará a sentirse somnoliento y se sentirá feliz a reconocer en la cama un lugar en el que dormir. Por eso es tan importante procurar mantener unos horarios fijos, tanto en la mañana como en la tarde. Sin embargo, aunque duerman en su cama en su habitación, se pueden establecer diferencias respecto del sueño nocturno, para eso es recomendable no dejar la habitación completamente a oscuras ni ponerle el pijama.
La duración de este sueño reparador puede llegar hasta las dos horas si el niño duerme sólo de tarde u oscilar entre los 40 y los 60 minutos si descansa por la mañana y por la tarde.
Si tu hijo es de los que tiene una terrible rabieta cada vez que intentas llevarlo a dormir la siesta, lo ideal es seguir las mismas recomendaciones que se siguen para el descanso nocturno. Dedicar unos minutos a caricias y masajes que le hagan sentir más relajado y leerle un cuento son las dos principales claves.