jueves, 25 de agosto de 2016

EN LA ARGENTINA SE LLAMABA FATTIGATTI DE TUTTI

Agotamiento emocional: por qué estamos permanentemente exhaustos


Unas personas agotadasImage copyrightTHINKSTOCK
Image caption¿El costo de la vida moderna?
Hace algunos años, Anna Katharina Schaffner se convirtió en víctima de una "epidemia" de agotamiento.
Comenzó con una especie de inercia física y mental y, según sus propias palabras, un "sentido de pesadez" en todo lo que hacía.
Incluso las tareas más mundanas absorbían su energía y cada vez le resultaba más difícil concentrase en el trabajo.
Cuando trataba de relajarse, se encontraba revisando obsesivamente su correo electrónico.
Al cansancio se sumó la apatía: "Estaba desencantada, desilusionada y desesperanza", confiesa.
Esas sensaciones les resultarán familiares a muchas otras personas -incluidos famosos como el papa Benedicto XVI hasta Mariah Carey- que fueron diagnosticadas con agotamiento emocional.

Enfermedad moderna

Si tenemos en cuenta lo que dicen los medios de comunicación, es una enfermedad puramente moderna; casi todas las veces que Schaffner encendía la televisión, había un debate al respecto.
Schaffer, quien es crítica literaria e historiadora en la Universidad de Kent, Reino Unido, decidió investigarlo.
El resultado, su nuevo libro: "Agotamiento emocional: una historia", un fascinante estudio sobre las formas en que doctores y filósofos comprendieron los límites de la mente humana, el cuerpo y la energía.
El agotamiento emocional es una preocupación hoy día, con cifras especialmente sorprendentes en algunos sectores con gran desgaste físico y emocional, como la sanidad.
Hay quien argumenta que el agotamiento emocional es tan sólo una etiqueta no estigmatizada de la depresión.
En su libro, Schaffner cita un artículo de un diario alemán que defiende que el agotamiento es una "versión lujosa" de la depresión para altos profesionales.
"Sólo los fracasados se deprimen", dice el artículo.
Sin embargo, ambos trastornos son muy diferentes.

¿Cerebros evolucionados?

"Los expertos suelen coincidir en que la depresión conlleva una pérdida de autoconfianza e incluso autodesprecio, y ése no es el caso del agotamiento emocional, donde la imagen sobre uno mismo suele permanecer intacta", dice Schaffner.
"La rabia en el agotamiento no se suele volver contra uno mismo, sino más bien contra la empresa o los clientes para quienes uno trabaja, o el sistema socio-político o económico", añade.
Dos mujeres en una oficinaImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionUna teoría que dice que nuestros cerebros evolucionaron para lidiar con el entono laboral moderno. ¿Será cierto?
El agotamiento emocional tampoco debería confundirse con el síndrome de fatiga crónica (SFC), el cual implica periodos prolongados de fuerte cansancio físico y mental durante al menos seis meses. Y muchos pacientes reportan dolor físico con la menor actividad.
Hay una teoría que dice que nuestros cerebros evolucionaron para lidiar con el entono laboral moderno.
El aumento del énfasis en la productividad -y la necesidad de probar que uno merece el puesto de trabajo- dejó a los empleados en un estado permanente de "pelear o huir".
Esto se desarrolló, originalmente, para enfrentar peligros graves.
Pero si sufrimos este tipo de presión día tras día, nuestras hormonas del estrés aumentan.
Además, para muchos la presión no termina con el trabajo.
Las ciudades (y los dispositivos tecnológicos) siempre están activas, lo cual hace difícil tomarse un descanso. Sin poder recargar nuestras mentes y cuerpos, nuestras baterías siempre están en las últimas.

De Galeno en adelante

Esa, al menos, es la teoría.
Un trabajador recibiendo un fuerte regañoImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionEl argumento moderno dice que, debido a nuestra obsesión con la productividad, estamos permanentemente entre la necesidad de "pelear" o "escapar", lo que nos lleva a estar permanentemente exhaustos.
Pero cuando Schaffner analizó la literatura histórica, descubrió que la gente padeció fatiga crónica mucho antes del auge del entorno laboral moderno.
Uno de los primeros análisis sobre el agotamiento lo escribió el médico romano Galeno.
Al igual que Hipócrates, Galeno creía que todas las dolencias físicas y mentales se debían al equilibrio relativo de los cuatro humores: sangre, bilis amarilla, bilis negra y flema.
Una acumulación de bilis negra, decía, ralentizaba la circulación y obstruía las vías cerebrales, provocando letargo, apatía, cansancio, pereza y melancolía.
Aunque ahora sabemos que no tiene base científica, la idea de que nuestros cerebros estén llenos de un líquido similar al alquitrán refleja, sin duda, el hecho de que mucha gente se sienta agotada.
En la época en que el cristianismo se había apoderado de la cultura occidental, el agotamiento era visto como un signo de debilidad espiritual.
"Era visto como una falta de fe y de voluntad; lo espiritual contra lo carnal", dice Schaffner.
Un hombre dormido en el un autobúsImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionCon el nacimiento de la medicina moderna, los doctores comenzaron a diagnosticar una condición llamada "neurastenia".
Las explicaciones religiosas y astrológicas continuaron abundando hasta el nacimiento de la medicina moderna, cuando los doctores comenzaron a diagnosticar síntomas de fatiga, como la neurastenia (trastorno neurótico caracterizado por una sensación de fuerte cansancio).
Personajes intelectuales, desde Oscar Wilde hasta Charles Darwin, Thomas Mann y Virginia Woolf fueron diagnosticados con neurastenia.
Los médicos culparon a los cambios sociales de la revolución industrial, aunque los nervios delicados también eran percibidos como un signo de refinamiento e inteligencia.

¿Parte de la "condición humana"?

Muchas personas a lo largo de la historia se sintieron tan cansadas como nosotros ahora, lo cual sugiere que tal vez la fatiga y el cansancio sean parte de la condición humana
"Lo que cambia a través de la historia son las causas y efectos relacionados con el agotamiento emocional", dice Schaffner.
En la Edad Media, era el demonio del mediodía; en el siglo XIX, lo fue la educación de las mujeres; y en la década de los 70, el auge del capitalismo y la despiadada explotación de los empleados.
En realidad, todavía no comprendemos realmente qué es lo que nos provoca esa sensación de "energía" y cómo puede disiparse tan rápidamente sin esfuerzo físico.
No sabemos si los síntomas se originan en el cuerpo o en la mente; si son el resultado de la sociedad o si son creados por nuestro propio comportamiento.
Tal vez sea un poco de todo: la creciente comprensión de la conexión entre el cuerpo y la mente nos ha mostrado cómo nuestros sentimientos y creencias tienen una profunda influencia en nuestra fisiología.
Sabemos que la angustia emocional puede aumentar la inflamación y exacerbar el dolor, por ejemplo. Y en algunos casos puede incluso provocar convulsiones y ceguera.
"Es muy difícil decir que una enfermedad es puramente física o puramente mental porque suele ser una mezcla de ambas", dice Schaffner.
En ese sentido, no es de extrañar que nuestras circunstancias puedan obnubilar nuestras mentes y casi paralizar nuestro cuerpo con letargo.
Y esto no debería sugerir de ningún modo que los síntomas sean imaginarios o inventados; pueden ser tan "reales" como la fiebre que sentimos cuando tenemos gripe.

Súmale las redes sociales...

Schaffner no niega las tensiones de la vida moderna.
Una joven tomándose un selfieImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionLa tecnología añade al estrés.
Cree que se deben, en parte, a nuestra mayor autonomía, pues cada vez más trabajos nos dan la libertad para gestionar nuestras propias actividades.
"Se manifiesta, principalmente, en la ansiedad por el bajo rendimiento y en la sensación de no ser lo suficientemente buenos o de no cumplir las expectativas", explica.
También sostiene que las redes sociales y los correos electrónicos pueden agotar nuestras reservas.
"En muchos sentidos, las tecnologías que estaban enfocadas a ahorrar energía se han convertido en factores de estrés por sí mismos", dice Schaffner.
Hoy día, es más difícil que nunca dejar el trabajo en la oficina.
Si la historia nos enseñó algo, es que no hay una cura fácil para este mal.
En el pasado, a los pacientes con neurastenia les prescribían reposo prolongado, pero el aburrimiento aumentaba su malestar.
Hoy, la gente que padece agotamiento puede recibir terapias cognitivo-conductuales para ayudarles a gestionar sus síntomas e identificar la manera de recargar energía.
"Las curas para el agotamiento son específicas. Tienes que saber lo que consume tu energía y lo que la restaura", dice Schaffner.
Algunas personas pueden requerir la estimulación de deportes extremos, mientras que otras prefieren leer un libro.
"Lo importante es definir los límites entre trabajo y placer", agrega.
Schaffner dice que su conocimiento (sobre el tema) le ayudó a manejar los altibajos de sus propios niveles de energía.
"Investigar y escribir sobre el agotamiento fue, paradójicamente, muy revitalizante", dice Schaffner.
"Hay algo muy reconfortante en aprender que uno no está solo, que otras personas se sienten igual, aunque en diferentes circunstancias", concluye.

miércoles, 24 de agosto de 2016

SON MEJORES QUE LOS POLITICOS ESPAÑOLES

Los chimpancés cooperan y castigan a los gorrones

Si les dan a elegir entre cooperar o competir, los chimpancés optan casi siempre por lo primero. Este hecho implicaría que estos primates y los seres humanos utilizan mecanismos similares para superar la competencia y lograr objetivos comunes.
Chimpancés del Centro Nacional de Investigación de Primates Yerkes
Chimpancés del Centro Nacional de Investigación de Primates Yerkes - Imagen Frans de Waal
  • sincSinc
  •  
  • 22.08.2016NEXT

La competencia entre los seres humanos está restringida por gran variedad de estrategias flexibles según la situación, pero
 se creía que en cuestión de cooperación eran únicos. Un estudio del Centro Nacional de Investigación de Primates Yerkes en Atlanta (EE UU) desafía esta percepción y sugiere que las raíces de la cooperación humana son compartidas con otros primates. Los resultados del estudio se publican en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Antonio Martínez Ron
@aberron
Editor de Next

Madrid, 1976. Periodista y divulgador científico. Además de editor de Next, es colaborador del programa Órbita Laika (TVE) y de medios como Quo, Onda Cero y Yahoo. Es uno de los creadores del blog de ciencia más leído en español, Naukas.com, y defogonazos.es, el decano de la blogosfera científica española.
"Las estimaciones anteriores describían la cooperación humana como una ‘gran anomalía’ y a los chimpancés como animales con predilección a la competencia frente a la colaboración", declara Malini Suchak, autor principal de la investigación.
Para determinar si estos animales poseen la misma capacidad de los seres humanos para superar la competencia, los científicos crearon una tarea cooperativa que imitara las condiciones naturales de los chimpancés.
En un recinto al aire libre, los investigadores dieron a los chimpancés numerosas oportunidades para actuar de forma cooperativa en un sistema lleno de recompensas. En la mitad de las sesiones de prueba, dos chimpancés tenían que participar para tener éxito, y en la otra mitad, se necesitaban tres chimpancés.
Los chimpancés realizaron mayoritariamente actos cooperativos –3.565 veces
Si bien la puesta en marcha proporciona amplias oportunidades para la competencia y la agresión, los chimpancés realizaron mayoritariamente actos cooperativos –3.565 veces a través de 94 sesiones de pruebas de una hora de duración–.
Según los científicos, los chimpancés utilizan una gran variedad de estrategias para superar la competencia, que fueron medidas por los científicos a partir de los intentos de robo de recompensas.
Estrategias para evitar la competencia
Estas estrategias incluyen chimpancés que se enfrentan a otros, que se niegan a trabajar en presencia de un gorrón, que indica que la evitación es un componente importante en la gestión de las tendencias competitivas, y chimpancés dominantes que intervienen para ayudar a otros en contra de los gorrones. 
Tal castigo a terceros ocurrió 14 veces, principalmente en respuesta a la agresión entre el gorrón y el chimpancé que estaba trabajando cooperativamente con otros para obtener premios.
Para Suchak los chimpancés “son bastante buenos para prevenir la competencia y favorecer la cooperación. De hecho, la relación entre conflicto y cooperación es bastante similar en los seres humanos y los chimpancés. Para los autores, el estudio muestra sorprendentes similitudes entre las especies y da otra visión de la evolución humana.
Frans de Waal, investigador del mismo centro y coautor del trabajo añade: "En la literatura se ha extendido que la cooperación humana es única. Esto es especialmente curioso porque las mejores pistas que tenemos acerca de la evolución de los comportamientos cooperativos vienen directamente de los estudios con animales. El mundo natural está lleno de cooperación, desde las hormigas a las orcas. Nuestro trabajo es el primero en mostrar que nuestros parientes más cercanos saben cómo disminuir la competencia y a los gorrones. ¡La cooperación gana!".
Referencia bibliográfica: Malini Suchaka et al. "How chimpanzees cooperate in a competitive world". PNAS

Son mejores que nosotros y no como en el Planeta de los Simios...

Una tribu amazónica crea una enciclopedia de medicina tradicional


La enciclopedia está disponible solo en la lengua nativa de los Matsés para evitar que sus conocimientos sean robados por las farmacéuticas.

naturagente.org

Tradiciones, historias, lenguas y culturas indígenas están desapareciendo paulatinamente del mundo. En algunos casos, incluso, se extinguen grupos indígenas enteros y, con ellos, sus conocimientos. Una forma de luchar contra esta tragedia de nuestro tiempo es la curiosa propuesta de por un tribu del Amazonas: crear una enciclopedia de 500 páginas que recoja su medicina tradicional. 
Los Matsés, tribu que habita en la selva amazónica entre Perú y Brasil, uno de los lugares más ricos del planeta por su biodiversidad, desarrolló una enciclopedia tradicional de medicina de 500 páginas, recopilada por cinco chamanes con ayuda del grupo de conservación Acaté. Este importante trabajo detalla cada planta utilizada por la medicina matsé para curar una gran variedad de enfermedades. 

naturagente.org
El objetivo es tener una guía para la formación de los jóvenes y que los conocimientos sobre su medicina tradicional no se pierdan a lo largo del tiempo. La mayoría de los chamanes son ancianos y no tienen aprendices. De modo que cuando mueren, sus amplios conocimientos de medicina también desaparecen con ellos.
Medidas de protección frente a las corporaciones fármaceúticas
La enciclopedia solo está impresa en la lengua nativa de los Matsés para garantizar que su conocimiento de la medicina tradicional no sea robado por corporaciones o investigadores, tal y como ha sucedido en el pasado. Otras medidas de protección incluyen no usar nombres científicos para identificar especies de plantas locales y no describir nunca una planta detalladamente para que, de este modo, los forasteros no puedan identificarlas. 

naturagente.org
En la selva amazónica hay millones de plantas que podrían ser ingredientes fundamentales en medicamentos que todavía no se han descubierto. Por ello, muchas compañías farmacéuticas financian proyectos para estudiar las plantas indígenas con las que ejercen la medicina los chamanes y desarrollar, así, nuevos fármacos. 
En esta enciclopedia, cada entrada está clasificada por el nombre de una enfermedad e incluye explicaciones sobre cómo reconocer la dolencia según los síntomas, entender sus orígenes y saber cómo preparar medicamentos con plantas específicas para utilizarlas como tratamiento. 

¿DIOS TIENE SEGURO MEDICO ?

Por los siglos de los siglos
SI DIOS SE PONE ENFERMO,QUIEN CUBRE EL SEGURO,QUIEN LO ATIENDE,EN QUE PAIS LO ATIENDEN Y SI SE MUERE SE PUDRE TODO...

HAY QUE SEGUIR BUSCANDO EN ARGENTINA,URUGUAY,BRASIL Y CHILE...

ARITZ INTXUSTA 
Ocultos entre huesos de animales a más de 50 metros de profundidad, espeleólogos y miembros de Aranzadi han encontrado en Erro restos humanos junto a una albarca de caucho que podrían ser de un desaparecido del 36.

RAJOY ES EL MAYOR MENTIROSO DEL MUNDO?

Cómo atrapar a un mentiroso: los secretos de un experto en saber cuándo no se dice la verdad.

OBSERVE A RAJOY CON EL GUIÑO  DEL OJO Y LOS MOVIMMINETOS DE LOS OJOS

Interrogatorio de un sospechosoImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionEn un interrogatorio, los investigadores prestan atención a la consistencia de la historia y al lenguaje corporal.
"Me robaron. Un hombre me apuntó con una pistola…", denuncia un individuo a la policía.
"Ok, ok", contesta el detective. "¿Dónde estabas cuando ocurrió?"
"Estábamos en una estación de gasolina".
"A las cuatro de la mañana, pararon en una estación de gasolina. ¿Con qué propósito?"
"Este, paramos para usar el baño".
"Muy bien. Así que van al baño…"
"Sí, y un tipo me sale al paso… "
"Espera, espera", interrumpe el detective. "Entran al baño. ¿Ocurre algo cuando entran al baño?"
"¿Qué?"
"Intercambiaron palabras con un empleado. Hubo algún altercado…"
"Este... ¡oh, no, no, no! Nada de eso...
(Silencio).
"¿Habré tocado una fibra sensible?", piensa el detective. "¿Por qué será que no quiere hablar de lo que sucedió en el baño pero sí del resto de las cosas?"
Investigador Joe KendaImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionJoe Kenda es un completo escéptico cuando escucha los relatos durante un interrogatorio.
Este es un diálogo imaginado que utilizó el teniente Joe Kenda, veterano del Departamento de Policía de Colorado Springs, oeste de EE.UU., para explicar a la BBC su método para detectar mentiras.
Lo hizo en referencia al caso de Ryan Lochte y otros tres nadadores del equipo olímpico de Estados Unidos que fueron atrapados en una mentira, después de denunciar un asalto armado en las calles de Río de Janeiro, durante una noche de fiesta para celebrar sus medallas.

Malos mentirosos

La policía brasileña rechazó rotundamente la versión de los nadadores acusándolos en cambio de vandalismo, por lo que temporalmente les prohibieron la salida del país.
De regreso en Estados Unidos, Lochte salió en un programa de la cadena de televisión NBC para decir que asumía toda responsabilidad de lo ocurrido.
"Exageré esa historia y si yo no hubiera hecho eso no hubiéramos estado en este problema. Nada de esto hubiera pasado y fue mi comportamiento inmaduro", reconoció el campeón olímpico de natación.
Ryan Lochte durante una rueda de prensa en las Olimpiadas de Río 2016Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionRyan Lochte luego reconoció que su versión de los hechos había sido "exagerada" y pidió perdón.
"Cuando la gente miente, tiende a no ser muy buena haciéndolo", señaló el teniente Kenda a la BBC. "Deberían, por lo menos, tener la decencia de ser buenos al mentir. La mayoría no lo son".
Joe Kenda es ahora presentador del programa investigativo "Homicidio", en el canal Discovery de EE.UU. pero, cuando fue policía en Colorado Springs, su departamento tuvo una de las tasas más altas de detección de delitos en todo el país.
Pero, ¿cómo puede saber si una persona está mintiendo o diciendo la verdad?

El método "Columbo"

"Como policía no confío en nadie ni le creo a nadie", afirmó sin rodeos.
"El comportamiento humano es muy predecible y si tú me dices algo fuera de lo común, eso me va a llamar la atención. '¿Por qué hiciste eso? Porque yo no conozco a otra persona que hubiese hecho eso en particular, pero tú dijiste que lo hiciste, ¿por qué?'"
Peter Falk interpretando el papel del detective ColumboImage copyrightMCA
Image captionEl detective Columbo, interpretado por Peter Falk, tenía la característica de hacer preguntas aparentemente inocuas.
Cuando alguien llega con un relato o denuncia de algo que sostiene que le ocurrió, Kenda quiere discutirlo punto por punto.
La supuesta víctima siempre quiere resaltar el hecho central de su relato, pero el detective debe explorar el entorno, los detalles aledaños.
Es una técnica que sigue muy de cerca el método del a famosa serie policíaca "Columbo", en la que el desgarbado detective insiste con preguntas aparentemente inocuas.
"Ah, una cosa más antes de que me vaya. ¿Usted fue al mercado antes o después de ver a su novia?", diría Columbo.
Ese es exactamente el juego que un buen detective juega con un interrogado, señaló Kenda. Porque las personas no pueden recordar todo lo que dijerono lo que hicieron cuando lo que dijeron o hicieron es una invención, sostuvo.

En póker y en sociedad

Y el análisis va más allá de las propias palabras, también hay una lectura del comportamiento del individuo.
"Si en algún momento de esa conversación, levantas la voz, tomas la defensiva o te vuelves evasivo, estás mintiendo", aseguró el expolicía.
Jugadores de pókerImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionLos buenos jugadores de póker se vuelven expertos en analizar los gestos delatores de sus rivales.
Cuando alguien miente y sabe que está mintiendo, siempre hay señales quelo delatan. Esas son las señales que buscan los detectives, como cuando se juega al póker.
Ese juego de cartas se basa en quién puede engañar mejor, por eso los grandes jugadores se vuelven expertos en detectar las señales corporales de sus rivales para sacar información sobre las cartas que esconden: un pequeñísimo guiño, una pulsación imperceptible de la carótida, una mirada fugaz.
Eso mismo observan los detectives durante un interrogatorio.
"Dónde están tus ojos. Mantienes contacto visual, estás nervioso, estás zapateando con el pie, golpeando la mesa con los dedos, estás de cara a la puerta, tienes los pies firmes bajo tu cuerpo para que puedas pararte rápidamente e irte", explicó Kenda.
Panel del programa Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionKenda (izq.) forma parte de un panel en el programa "Homicidio" del canal Discovery.
Todas esas manifestaciones corporales están sucediendo inconscientementeen respuesta al engaño y la mentira.
No hay que ir muy lejos para encontrar situaciones similares, indicó Joe Kenda.Sucede a menudo en encuentros sociales.
"Cuando conoces a alguien en una cena o una fiesta, hay algo que sucede diferente. No te miran directamente, miran alrededor, miran a otros sitios, miran por encima de tu hombro o por encima de tu cabeza. O a través tuyo pero no directamente a ti".
En eso es lo que se fija. "¿Por qué eres diferente. Diferente al resto de las personas aquí? ¿Qué es lo que pasa. Qué es lo que pasa contigo?"

Los "buenos" mentirosos

Naturalmente, hay personas que son muy buenas para mentir y, en su larga carrera, Kenda se ha encontrado con uno que otro.
"Son sociópatas", expresó a la BBC. "Una personalidad de esas no tiene emociones humanas. No sienten amor, ni culpa, no siente compasión. No siente nada de eso".
Eso hace difícil detectar si mienten. Curiosamente, únicamente son capaces de manifestar ira: "¡No me pongas furioso! ¡Si me pones furioso te voy a matar!"
Ahí, es donde pueden caer.
El método de Joe Kenda va más allá de sus propios casos. Lo utiliza para analizar declaraciones de los políticos y las personas en el poder.
Un ejemplo fue en 1998, cuando el entonces presidente de EE.UU. Bill Clinton, envuelto en un escándalo con la pasante de la Casa Blanca Monica Lewinsky, dijo directamente a las cámaras de la televisión nacional y mundial: "Yo no tuve relaciones sexuales con esa mujer".
Bill Clinton niega su relación con Monica Lewinsky, 1998Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionPara Joe Kenda, los gestos y el tono en la voz de Bill Clinton fueron suficientes para hacerle pensar que el entonces presidente mentía.
Cuando vio eso por televisión, Kenda pensó inmediatamente que estaba mintiendo.
Explicó que la cara de Clinton, su aparente ira, el afectado tono de repugnancia en su voz, todo eso estaba diseñado para que el televidente sintiera empatía con el fingido sentimiento del otrora presidente: "¿Cómo puede alguien acusarme de semejante cosa?"
Lo primero que pensó Kenda es por qué estaba siendo tan defensivo. "Inmediatamente me causó interés".
Durante la declaración Clinton levantó una ceja y señaló indignadamente con el dedo.
Kenda concluyó que estaba haciendo lo que todos (los culpables) hacen: "Creen que la mejor defensa es irse a la ofensiva".
Clinton sobrevivió el juicio político al que el Congreso lo sometió tras el escándalo.
Por su parte, el nadador olímpico Ryan Lochte está viendo desaparecer sus jugosos contratos de patrocinio con firmas internacionales.