martes, 22 de noviembre de 2016

El cerebro de los obesos se activa más con la comida que con el dinero


El sistema de recompensa cerebral de las personas obesas muestra una mayor activación ante un estímulo de comida que ante una recompensa económica, según un estudio de la Universidad de Granada que ha empleado técnicas de resonancia magnética..
<p>Los autores de esta investigación, Raquel Vilar y Juan Verdejo. / UGRdivulga</p>
Los autores de esta investigación, Raquel Vilar y Juan Verdejo. / UGRdivulga
Científicos del Centro Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC)  de la Universidad de Granada han empleado una técnica de resonancia magnética funcional para evaluar el comportamiento del circuito de recompensa cerebral en personas con obesidad, sobrepeso y peso normal, mientras realizaban tareas relacionadas con alimentos y dinero. El trabajo ha sido publicado en la revista Human Brain Mapping.
Es bien conocido que cuando las personas con exceso de peso observan imágenes de alimentos con altos contenidos en grasas y azúcar, presentan una mayor activación del circuito de recompensa cerebral. Pero hasta ahora, poco se sabía sobre si otro tipo de estímulos más genéricos, como puede ser el dinero, también provocaba el mismo efecto en este tipo de población.
Para llevar a cabo esta investigación, sus autores trabajaron con una muestra formada por 21 adultos con obesidad, 21 con sobrepeso y 39 con un peso normal. A todos ellos se les presentaron una serie de imágenes de comida, algunas más apetitosas que otras (por ejemplo,  hamburguesa y fruta), y se les preguntaba cuánto dinero estarían dispuestos a pagar por ella.
También se les realizó una prueba en la que debían apretar un botón cuando vieran aparecer una estrella en la pantalla, y se les avisaba de que si acertaban recibirían una recompensa de dos, cinco o 10 euros.
Los resultados obtenidos han replicado otros estudios previos, y muestran que un mayor índice de masa corporal (IMC) se relaciona con una mayor actividad del circuito de recompensa cerebral al observar imágenes de comida con altas cantidades de azúcares o grasas.

Otro tipo de estímulos
Por el contrario, durante la realización de la tarea donde se podía obtener dinero, las personas con sobrepeso, y no con obesidad, son las que presentan una mayor activación del circuito de recompensa. Cuando se alcanza un determinado umbral, entre valores de IMC de 27 y 32, se produce una disminución en la reactividad evocada por la expectativa de obtener el dinero, mostrando las personas con obesidad patrones neuronales similares a las personas con peso normal.
“Estos resultados apuntan hacia la necesidad de ampliar el objetivo de las intervenciones más allá de la reacción cerebral que puede provocar la comida, incluyendo otro tipo de estímulos. Además, sería adecuado realizar intervenciones específicas diferenciando entre personas con obesidad y sobrepeso, puesto que muestran patrones cerebrales distintos”, explican dos de los autores de este trabajo, Raquel Vilar y Juan Verdejo.
A la luz de los resultados de este trabajo, el objetivo de las intervenciones con las personas con sobrepeso, que muestran una alta motivación ante cualquier tipo de estímulo, podría ir encaminado a disminuir esta reactividad general, según explican los autores.
“Sin embargo, con las personas con obesidad que sólo muestran una mayor reacción cerebral ante los alimentos, un posible enfoque terapéutico puede ser el de estimular su sistema de recompensa cerebral con otro tipo de reforzadores, para lograr con éstos una reacción cerebral similar a la que provoca la visualización de comida, de modo que no sea el estímulo dominante”, apuntan Vilar y Verdejo.
Referencia bibliográfica:
Verdejo-Román J, Vilar-López R, Navas JF, Soriano-Mas C, Verdejo-García A. "Brain reward system's alterations in response to food and monetary stimuli in overweight and obese individuals". Hum Brain Mapp.2016 Sep 23. doi: 10.1002/hbm.23407

lunes, 21 de noviembre de 2016

AHORA SI QUE LO MATAN...,

El Papa autoriza la absolución indefinida del aborto por parte de sacerdotes

El papa Francisco anunció este lunes que los sacerdotes podrán absolver del pecado del aborto de manera indefinida, una disposición que había autorizado solo durante el Año Santo de la Misericordia que concluyó el domingo.


El papa Francisco dispuso que los sacerdotes tendrán la "facultad de absolver" a quien haya cometido el "pecado grave" del aborto, decisión dada a conocer este luines en un documento dedicado a trazar un balance del Jubileo Extraordinario de la Misericordia que terminó el domingo.

"Para que ningún obstáculo se interponga entre la petición de reconciliación y el perdón de Dios, de ahora en adelante concedo a todos los sacerdotes, en razón de su ministerio, la facultad de absolver a quienes hayan procurado el pecado de aborto", dispuso el Obispo de Roma en la carta apostólica "Misericordia et Misera", divulgada este lunes por la Santa Sede.



"Cuanto había concedido de modo limitado para el período jubilar, lo extiendo ahora en el tiempo, no obstante cualquier cosa en contrario. Quiero enfatizar con todas mis fuerzas que el aborto es un pecado grave, porque pone fin a una vida humana inocente", agregó el Pontífice, en referencia a una normativa similar que había establecido para el Año Santo iniciado el 8 de diciembre y culminado ayer con una multitudinaria ceremonia en Plaza San Pedro.

"Con la misma fuerza, sin embargo, puedo y debo afirmar que no existe ningún pecado que la misericordia de Dios no pueda alcanzar y destruir, allí donde encuentra un corazón arrepentido que pide reconciliarse con el Padre", reforzó el Pontífice.

"Por tanto, que cada sacerdote sea guía, apoyo y alivio a la hora de acompañar a los penitentes en este camino de reconciliación especial", agregó en referencia a lo que en una entrevista divulgada ayer por el canal católico Tv2000 había definido como "horrendo crimen" que es el "grave pecado" del aborto.

"Termina el Jubileo y se cierra la Puerta Santa. Pero la puerta de la misericordia de nuestro corazón permanece siempre abierta, de par en par", agregó el sucesor de Pedro en la carta apostólica en la que sentencia que "la misericordia no puede ser un paréntesis en la vida de la Iglesia, sino que constituye su misma existencia, que manifiesta y hace tangible la verdad profunda del Evangelio".

En total, según anunció este lunes el responsable del Jubileo Rino Fisichella en conferencia de prensa al presentar "Misericordia et Misera", participaron del Año Santo en Roma 21.292.926 personas de 156 países y "entre 900 y 950 millones de fieles en todo el mundo".

Hasta ahora la facultad del perdón al pecado del aborto, que incluye a todos los involucrados, incluidos médicos, que lo practican, estaba reservado sólo a los Obispos.

En el documento firmado el domingo, el Papa dispuso además que "como otro signo concreto de este Año Santo extraordinario, se debe celebrar en toda la Iglesia, en el XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario, la Jornada Mundial de los Pobres".

Esta jornada, basada en el Jubileo de las personas socialmente excluidas que encabezó en el Vaticano a mediados de noviembre, explicó Francisco, "constituirá también una genuina forma de nueva evangelización, con la que se renueve el rostro de la iglesia en su acción perenne de conversión pastoral, para ser testimonio de la misericordia".



Más allá de la nueva normativa sobre el pecado del aborto, Francisco aprovechó para destacar el "carácter social" de la misericordia y criticar el contexto mundial en el que "todavía hay poblaciones enteras que sufren hoy el hambre y la sed, y despiertan una gran preocupación las imágenes de niños que no tienen nada para comer".

"Grandes masas de personas siguen emigrando de un país a otro en busca de alimento, trabajo, casa y paz. La enfermedad, en sus múltiples formas, es una causa permanente de sufrimiento que reclama socorro, ayuda y consuelo. Las cárceles son lugares en los que, con frecuencia, las condiciones de vida inhumana causan sufrimientos, en ocasiones graves, que se añaden a las penas restrictivas", agregó.

"El analfabetismo está todavía muy extendido, impidiendo que niños y niñas se formen, exponiéndolos a nuevas formas de esclavitud. La cultura del individualismo exasperado, sobre todo en Occidente, hace que se pierda el sentido de la solidaridad y la responsabilidad hacia los demás. Dios mismo sigue siendo hoy un desconocido para muchos; esto representa la más grande de las pobrezas y el mayor obstáculo para el reconocimiento de la dignidad inviolable de la vida humana", sentenció.

En esa línea, denunció que "no tener trabajo y no recibir un salario justo; no tener una casa o una tierra donde habitar; ser discriminados por la fe, la raza, la condición social...: estas, y muchas otras, son situaciones que atentan contra la dignidad de la persona, frente a las cuales la acción misericordiosa de los cristianos responde ante todo con la vigilancia y la solidaridad".

La Carta Apostólica toma su nombre de las dos palabras que san Agustín usa para comentar el encuentro entre Jesús y la adúltera, según recordó el papa Francisco en la introducción.

"No podía encontrar una expresión más bella y coherente que esta para hacer comprender el misterio del amor de Dios cuando viene al encuentro del pecador: 'Quedaron sólo ellos dos: la miserable miseria y la misericordia'", explicó el Pontífice.



(ADJUNTAMOS CARTA APOSTÓLICA COMPLETA)

MAS ARGENTINOS INVASORES...PERO SON HORMIGAS


Cooperación, eficiencia y guerra: así ha llegado la hormiga argentina a tu terraza

Todo comenzó a finales del siglo XIX, en el delta del río Parana


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Matthew Townsend / <a href="https://www.flickr.com/photos/matthewtownsend/3055479103/">Flickr</a>
Matthew Townsend / Flickr


“La guerra más grande en la historia animal -de hecho, la guerra más grande de la historia- está pasando ahora mismo”. Así comenzaba el texto que la zoóloga Suzanne Sadedin publicaba en la red social de preguntas y respuestas Quora, en respuesta al tema: “¿Los animales luchan en guerras y, en tal caso, cuál ha sido la guerra más grande?”.
La respuesta de Sadedin tiene como protagonista a un animal pequeñajo y al que no solemos dar importancia: la hormiga, en concreto la Linepithema humile,conocida como hormiga argentina.
Según narra Sadedin en un texto que se ha leído más de 270.000 veces, esta hormiga es originaria del río Paraná, en el norte de Argentina, pero a finales del siglo XIX llegó a Nueva Orleans, probablemente en la bodega de algún barco. Y una vez allí, "comenzó la guerra”.
En el delta del Paraná, está hormiga “se defiende ferozmente de otros hormigueros, tanto de su especie como de otras clases de hormigas. Era una vida de conflictos territoriales sin fin, en los que nadie podía realmente avanzar. Cuando dos L. humile coinciden, golpean sus antenas contra el cuerpo de la otra, probando la combinación de hidrocarbonos de su cuerpo. Si tiene un sabor familiar, la reconoce como una hermana”, le “ofrece comida y le da la bienvenida a su hormiguero”. En caso contrario, “las hormigas intentarán matarse la una a la otra”.
La expansión en América del Norte fue rapídisima: “En lugar de formar colonias independientes y competidoras, se comportaron como un ejército unido. Atacaron brutalmente a otras especies de hormigas, pero acogieron a las demás L. humile como viejas hermanas de batallas”.
Esta cooperación les dio ventaja frente a otras hormigas, ya que no perdían tiempo y energía compitiendo entre ellas. “Aunque son individualmente pequeñas, pueden rodear en masa a otras hormigas nativas varias veces más grandes”.
La supercolonia cubrió todo Estados Unidos, para después llegar a Europa, Japón, Australia y Nueva Zelanda. Esta hormiga “abunda en todos los continentes excepto en la Antártida, y vaya donde vaya, masacra a las nativas”.
Pero no todo ha sido perfecto. Cerca de San Diego, se ha formado una supercolonia independiente: “El campo de batalla se extiende a lo largo de millas; unas 30 millones de hormigas mueren allí cada año”. A pesar de estos contratiempos, "de Europa a Estados Unidos y hasta Nueva Zelanda, sigue existiendo una megacolonia global, formada por 1.000 billones de individuos: una humilde hormiga marrón unida en una guerra contra todas las demás hormigas vivas”.
¿Pero realmente podemos hablar de "guerra"?
La historia es apasionante y, desde luego, Sadedin sabe cómo contarla. Pero no es cierto que se pueda hablar de guerra, más allá de su uso metafórico. Xavier Espadaler, entomólogo del instituto de investigación medioambiental CREAF, de la Universidad Autónoma de Barcelona, considera que usar este término es “francamente exagerado”, entre otras cosas porque “no hay coordinación entre las supercolonias”.
¿Qué significa que haya supercolonias? Hay supercolonias en América del Norte, Europa, Asia, Hawaii, Nueva Zelanda y Australia. La más grande tiene 6.000 kilómetros, desde Italia a la costa Atlántica española, “formando la unidad cooperativa más grande jamás registrada”. Estas hormigas se reconocen y aceptan las unas a las otras como miembros de una única supercolonia global, si bien se muestran agresivas con otros grupos, como la supercolonia de Cataluña o las cuatro colonias que hay en California. Esta capacidad de formar este tipo de sociedades es única de algunas especies de hormigas y de los humanos.


Distribución de la hormiga argentina en España y Portugal, tanto la de la colonia principal europea (en azul) como de la catalana (en rojo). Mapa facilitado por Xavier Espadaler
A Europa llegaron probablemente a través de Oporto, cuenta Espadaler, que añade que somos nosotros quienes transportamos a estas hormigas “en barco y otros medios de transporte de mercancías, en los cepellones de los árboles… Son pequeños polizones que pasan desapercibidos”. Se han registrado al menos 28 introducciones de la hormiga argentina en todo el mundo.
Pero esto no quiere decir que todos los hormigueros de las supercolonias estén conectados entre sí, sino que tienen un mismo perfil genético y se reconocen las unas a las otras como miembros de la misma especie. “No es continuo, hay hiatos bastante grandes sin argentinas. Se concentran sobre todo donde hay humedad y en las zonas urbanas”.
Por cierto, en su región de origen, las colonias son muchas, pero pequeñas, según escribe Mark W. Moffet en Adventures Among Ants. Esta zona es origen de otras especies invasoras, por lo que hay mucha competencia: “Cualquier colonia de hormigas de esta región es como un equipo de fútbol ganador del mundial que se va a jugar en la liga universitaria de un barrio de Ohio”. Hay 12.400 especies diferentes de hormigas y solo una minoría son invasoras, según recuerda Scientific American.
¿Son agresivas? Cuando se encuentran dos hormigas de colonias diferentes, como la catalana y la europea, en una placa de petri, “se pelean a muerte”. Pero solo “porque no pueden huir de la placa. Si están en campo abierto, tienen espacio para escapar y lo normal es que no se materialice esta lucha, aunque la otra hormiga se identifique como enemiga”. Aquí tenemos un ejemplo grabado por el propio Espadaler.
De hecho, en las calles de Barcelona “hay hormigas de las dos supercolonias. Ambas coexisten”. Incluso el mencionado “frente de batalla de San Diego” es muy relativo. “Hay competencia por fuentes de agua o recursos de comida con la hormiga de fuego de California, pero esto no se traduce necesariamente en luchas físicas”.Entonces, ¿cómo ha invadido esta hormiga el mundo? Estas hormigas han desplazado a las demás porque, al no enfrentarse entre ellas, pueden colaborar en mayor número para hacerse con los recursos alimenticios. Las demás especies, menos numerosas, acaban teniendo que mudarse o simplemente mueren. Pueden darse encuentros agresivos “si ha lugar” (y ocurre), pero no es lo más habitual.
¿Suponen algún riesgo para nosotros? No, afirma Espadaler. “No pican ni muerden, aunque entiendo que a muchos no les guste tenerlas en la cocina”. Tampoco transmiten enfermedades ni causan desperfectos. Siempre y cuando no seamos agricultores, claro, sobre todo de cítricos. También hay que tener cuidado en los quirófanos. Pero aparte de esas contadas excepciones, las hormigas argentinas “no suponen un problema sanitario”, por lo que no hay ninguna necesidad de exterminarlas.
¿Cuántas hay en todo el mundo? “Los americanos tienen la costumbre de cuantificarlo todo”, explica Espadaler, pero no hay un sistema de muestreo estadístico fiable. “Pueden ser cien mil millones o un billón… Miles de millones, seguro. No son centenares de millones”.
Es decir, aunque la historia es apasionante, en opinión de Espadaler no hace falta usar “términos cargados de significado. Afortunadamente, todo es mucho más complejo de lo que parece”.

domingo, 20 de noviembre de 2016

¿Qué mecanismo hace que no nos guste la música?

Un nuevo estudio explica los mecanismos cerebrales que explican la anhedonia musical específica, es decir, la falta de sensibilidad a la música. El estudio, publicado en la revista PNAS, da pistas sobre la importancia de la música a nivel evolutivo según la conexión entre las áreas auditivas y emocionales del cerebro.
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<p>Correlatos neurales de la anhedonia musical específica. / IDIBELL</p>
Correlatos neurales de la anhedonia musical específica. / IDIBELL
Científicos del grupo de Cognición y Plasticidad Cerebral del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge y de la Universidad de Barcelona (IDIBELL-UB), en colaboración con la Universidad de McGill (Montreal), han publicado un nuevo estudio en el que determinan los mecanismos cerebrales que explican la falta de sensibilidad a la música.
A pesar de que escuchar música se considera como una actividad gratificante a escala universal, alrededor de un 3-5% de la población sana no experimenta sensaciones placenteras en respuesta a ningún tipo de música. Esta condición que se conoce con el nombre de anhedonia musical específica.
Alrededor de un 3-5% de la población sana no experimenta sensaciones placenteras en respuesta a ningún tipo de música
"Las personas anhedónicas no tienen problemas para percibir y procesar correctamente la información contenida en una melodía (como intervalos o ritmos) y presentan una respuesta de placer normal ante otro tipo de estímulos agradables (como por ejemplo, el dinero), pero no disfrutan con los estímulos musicales", explica Noelia Martínez-Molina, investigadora del grupo IDIBELL-UB y autora principal del estudio.
Aunque desde hace unos años se conoce la existencia de este fenómeno, no se sabía cuál era el motivo por el que se producía. El estudio, publicado en la revista PNAS, da pistas sobre la importancia de la música a nivel evolutivo según la conexión entre las áreas auditivas y emocionales del cerebro.
Reducción en la actividad del núcleo accumbens
En el estudio, los investigadores estudiaron 45 voluntarios sanos utilizando imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI). Los participantes se dividieron en tres grupos en función de la puntuación obtenida en un cuestionario desarrollado por el mismo grupo de investigación, el Barcelona Music Reward Questionnaire (BMRQ, disponible on line).
Durante la sesión de fMRI, los participantes tenían que escuchar fragmentos de canciones del género clásico y proporcionar valores de placer en una escala del 1 al 4 en tiempo real. Para controlar la respuesta cerebral ante otros tipos de recompensas, los participantes también tenían que jugar en una tarea de apuestas monetarias en la que podían ganar o perder dinero real.
Los resultados mostraron que la disminución de respuesta placentera ante la música de los participantes con anhedonia musical está relacionada con una reducción en la actividad del núcleo accumbens, una estructura subcortical clave del sistema de recompensa.
La anhedonia está relacionada con una reducción en la actividad del núcleo accumbens, una estructura subcortical clave del sistema de recompensa
Por el contrario, la actividad de esta estructura se mantiene frente a otros reforzadores, como el dinero ganado en la tarea de apuestas.
"Resulta interesante considerar la importancia evolutiva de la conexión entre las áreas auditivas, corticales, y el sistema más primitivo de evaluación emocional, subcortical", comenta la investigadora. Esta conexión es muy clara en las personas hedónicas musicales –las que disfrutan con la música– y en cambio se encuentra disminuida en las anhedónicas.
"El vínculo entre áreas asegura que la música sea experimentada como algo muy gratificante, al tiempo que asegura su importancia a nivel evolutivo, incluso cuando no parece evidente cuál es la ganancia biológico de esta producción cultural", concluye.
Referencia bibliográfica:
Martínez-Molina, N., Mas-Herrero, E., Rodríguez-Fornells, A., Zatorre, R. J., & Marco-Pallarés, J. (2016). Neural correlates of specific musical anhedonia. Proceedings of the National Academy of Sciences, octubre 2016. https://doi.org/10.1073/pnas.1611211113