La explicación científica de por qué el amor roto duele tanto
Cuando rompemos y estamos enamorados el
cerebro sufre un fenómeno parecido al síndrome de abstinencia. Superarlo
requiere iniciar un proceso de aprendizaje y de reorganización
Una ruptura puede llevar a la depresión y a un gran sufrimiento - ARCHIVO
Probablemente una de las baladas más lacrimógenas y de más éxito del grupo Scorpions sea «Still loving you». La canción habla de un amor desesperado y ya acabado y de un protagonista que sufre pero que se resiste a acabar una relación:
«Lucharé, cariño, lucharé, para ganarme tu amor de nuevo».
Probablemente a mucha gente le sonaba aquella historia, porque la
canción fue un éxito de ventas y supuestamente estuvo detrás de un
(romántico) «baby-boom» en Francia. El propio Rudolf Schenker,
guitarrista del grupo, reconoció que la letra no era muy original: «Es
la vieja historia, siempre la misma historia. Pero, ¿qué podemos hacer?
No podemos reinventar la rueda».
«El desamor es una de las experiencias más traumáticas, angustiosas y desconcertantes»
Los
científicos coinciden con el guitarrista en que el desamor es un
fenómeno universal: a todos nos puede ocurrir. Además, se puede decir
que tiene unos síntomas típicos con una base biológica. Según Manuel de Juan Espinosa, catedrático de psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, los efectos del desamor son «tremendamente parecidos al síndrome de abstinencia causado por una droga».
Muchos psicólogos, como Griffin-Sheley, Halpern, Peele y Brodsky, Shaef,
etc, suelen relacionar la adicción con el enamoramiento porque ambos
comparten una serie de comportamientos, como una atención intensamente
centrada sobre una cosa (o persona) o los cambios de humor. Además, y
según estos investigadores, enamoramiento y adicciones generan ansiedad, comportamientos compulsivos y obsesivos, distorsión de la realidad,
dependencia emocional, cambios en la personalidad, pérdida de
autocontrol y hasta cambios en la cantidad de riesgos que se cometen.
«No solo echamos de menos a la persona, sino también las rutinas que teníamos con ella»
Para rastrear el origen del desamor, hay que ir detrás de un único responsable: el enamoramiento. En opinión de Juan Lerma, investigador en el Instituto de Neurociencias de Alicante, «amor y desamor son las dos caras de una misma moneda.
El primero hace subir los niveles de dopamina y oxitocina en tu cerebro
y te hace sentir apego y placer. El otro hace que eches en falta este
apego, y que sufras ansiedad y malestar». El enamoramiento es como una droga y el desamor hace notar su falta- ARCHIVOEsto
puede ser realmente intenso. El desamor es considerado como un evento
vital signiticativo. Tal como escriben los investigadores Boelen, Reijntjes y Fisher, «representa quizás una de las experiencias más traumáticas, angustiosas y desconcertantes (dejando al margen la muerte de un ser querido) que una persona puede experimentar».
¿Hasta qué punto ocurre esto? Se puede decir que el amor romántico es casi universal. Por ejemplo, el investigadora Helen E. Fisher
lo detectó en 147 de las 166 sociedades que estudió. Por eso, no
sorprende que el desamor también sea un fenómeno muy extendido. Otra
prueba de esto es que, en un estudio
hecho entre universitarios estadounidenses, el 93 por ciento de los
encuestados dijo haber sido rechazado por alguien a quien amaban
apasionadamente. Por otro lado, el 95 por ciento de ellos dijo haber rechazado o dejado a alguien que estaba profundamente enamorado de ellos.
En ocasiones esto puede llegar a romper familias: se considera que casi
la mitad de los matrimonios en el mundo occidental acabará en un
divorcio.
La primera etapa del desamor: la protesta
El desamor comienza con una primera etapa de incredulidad, protesta y refuerzo del apego:
«El cerebro se aterroriza, y reacciona como si estuviera ante una
amenaza. Comienzas a sentirte fatal, tu sistema inmune se debilita y
suben los niveles de estrés», explica Espinosa. Investigadores como Ethan Kross han sugerido incluso que en el cerebro se activan algunas de las zonas que intervienen en la generación del dolor físico.
«Los amigos y darse cuenta de que uno sigue siendo atractivo para otros ayuda a recuperarse»
Durante
esa fase, es frecuente que las personas rechazadas traten de volver con
sus ex-parejas, de forma obsesiva. Puede aparecer una sensación general
de irritación y furia, que en algunos casos pueden facilitar que
algunas personas incluso desencadenen comportamientos violentos. En la
situaciones más extremas, puede aparecer la depresión o incluso
comportamientos suicidas y homicidas. ¿Por
qué ocurre todo esto? ¿Por qué nos parece que no podemos vivir sin otra
persona, aunque no sea verdad? Algunas de las causas están en el cerebro
y en las hormonas que influyen en las emociones. Por motivos aún no del
todo claros, en el cerebro se activa una auténtica tormenta química.
En primer lugar, comienza a liberar cortisol, la hormona del estrés.
También disminuyen los niveles de serotonina, y en consecuencia la
capacidad de pensar racionalmente se resiente. Por otra parte, aumenta
la sensación de enamoramiento, porque suben los niveles de dos hormonas
clave en el amor: la dopamina y la oxitocina.
En palabras
del psicólogo Manuel de Juan Espinosa, en ese momento lo que ocurre es
que «sientes que el amor se escapa, así que luchas por él tremendamente.
Al mismo tiempo, se intensifica el deseo y la necesidad de unirte a la
otra persona». Y todo aunque ya sea demasiado tarde.
Últimas etapas: melancolía y reorganización
Por suerte, después de toda tormenta, llega la calma, ya en la segunda fase del desamor. Esta calma es al principio una mezcla de resignación, desesperanza y pesimismo,
cuya superación es fundamentalmente «cuestión de tiempo», según
Espinosa. En los casos más graves, algunas personas reciben ayuda a
través de antidepresivos. Sin embargo, estos tienen un efecto secundario
extra: dificultan poder enamorarse de nuevo porque inhiben algunas de
las hormonas que disparan el «flechazo». Los amigos son clave en el proceso de recuperarse tras una ruptura- ARCHIVOPasado
un tiempo más o menos largo, llega la última etapa, la de
reorganización. «Poco a poco el cerebro vuelve a recuperar la
normalidad. Es verdad que el dolor puede darte un mordisco en el
estómago de vez en cuando, pero las oleadas se van haciendo más lentas»,
relata el psicólogo. En ese momento, es frecuente que el panorama de
amigos haya cambiado o que se hayan visitado nuevos lugares. Para llegar
a esta fase, es especialmente importante haber cambiado las rutinas,
porque «no solo echamos de menos a la persona, sino también las rutinas que teníamos con ella».
Con suerte, y si todo va bien, «poco a poco vuelves a sonreír, y ya no
sientes ese profundo cansancio de conocer gente nueva y salir».
La recuperación que siempre llega
El
proceso de recuperación puede llevar meses o incluso años, dependiendo
de la persona, pero algunos científicos consideran que siempre llega por
una razón muy sencilla. Si el enamoramiento tiene una función biológica
clara, la reproducción, es probable que el cerebro humano cuente
también con mecanismos para cortar el vínculo y en el futuro establecer
uno nuevo, tal como discuten Beaver, Boutwell y Barnes.
A
nivel cerebral, requiere que las partes del cerebro que están activadas
con el enamoramiento, como algunos circuitos de recompensa (área
ventral tegmental derecha o el cuerpo estriado) vuelvan a la normalidad.
Y, sobre todo, es necesario que ocurra un proceso de aprendizaje en
córtex prefrontal que le permita al individuo recuperar su interés amoroso por nuevas personas.
El aprendizaje requiere bastante tiempo, pero hay formas de acelerarlo. En palabras de Jacqueline Olds,
profesora en la Escuela de Medicina de Harvard, «la conexión social
entre la persona rechazada y sus amigos ayuda mucho. Además, darse
cuenta de que uno aún es atractivo para los demás (incluso las citas
frívolas cuentan), pueden ayudar a que uno no se deje caer en la
depresión». Junto a la compañía de los seres queridos y el flirteo, las actividades placenteras pueden ayudar, según Olds, a corto plazo. Bailar, escuchar música, comer o hacer ejercicio tienen un efecto positivo.
Esta vieja historia del desamor es casi universal
y forma parte de la cultura humana. Está presente en poesías,
canciones, historias, mitos y leyendas. Este dolor se encuentra en la
cultura de Sumeria, Grecia, Roma, Arabia, Japón, China, India, Polinesia
o incluso en la tribu Kung de Naimibia y Botwsana. Es evidente que ha
enriquecido también el patrimonio cultural de las sociedades históricas y
contemporáneas. Tal como ha opinado Manuel de Juan Espinosa, una de las
cosas positivas de ese dolor es que en ese momento «es cuando se escriben las mejores poesías y las mejores canciones». En la mayoría de los casos, la historia de desamor acaba con un punto y final. Y con el tiempo comienza un capítulo nuevo.
Terriers americanos sin pelo, entre ellos Walkyr, a la izquierda, un participante de Westminster. La raza competirá en la exhibición por primera vez. CreditZack Wittman para The New York Times
Cualquiera que haya visto el Westminster Kennel Club Dog Show sabe lo importante que es un corte de pelo adecuado para un perro.
Algunas razas que compiten, y no está claro por qué esto es así, tienen cortes de pelo que los hacen ver como si hubieran salido de la Convención de Peinados Extravagantes. Poodles con adornos complicados en el cuerpo que parecen follaje esponjado; Yorkshire terriers, cuyo pelo es tan sedosamente largo que parecen no tener piernas; los komondor, quizá lo más cercano a trapeadores industriales con vida… el cabello es esencial para estos perros.
Por otro lado están los perros que no tienen pelo.
En una conferencia de prensa el mes pasado, el club kennel presentó orgullosamente a tres razas que están participando por primera vez en la exhibición canina, que comenzó el domingo con la competición de agilidad, siempre popular. Entre las razas que presentaron —hubo otras dos más tradicionales: el peludo pumi, que es tan lindo como un Muppet, y el sloughi, de pelo corto, una criatura elegante proveniente del Norte de África—, estaba una bastante asombrosa llamada terrier americano sin pelo.
Sue Medhurst de Stafford, Virginia, con tres de sus terriers sin pelo. CreditGeorge Etheredge para The New York Times
¿A qué se refieren con terrier sin pelo?
“Significa que no tiene pelo”, dijo Janet Parker de Jackson, Michigan, cuyo perro sin pelo, Walkyr, estará compitiendo en Westminster. No es que tengan el pelo corto, como los doberman o los labradores, sino que en realidad tienen la piel expuesta.
La piel de Walkyr es como la de una persona, aunque es excepcionalmente suave y da la sensación, como alguien una vez se lo dijo, “de un pedazo de mortadela tibia”.
Los terrier americanos sin pelo básicamente son rat terriers mutantes. Inesperadamente comenzaron a existir en 1972, cuando un único cachorro sin pelo nació en una camada de rat terriers (que son conocidos porque les gusta cavar y cazar ratas) en Luisiana.
Al criador le “gustó que el cachorro no tuviera pelo”, explicó Parker, pero tuvo problemas para producir más —el gen que determina la falta de pelo es recesivo— hasta que a la perra sin pelo original “accidentalmente la preñó uno de sus hijos”. Eureka, más progenie sin pelo.
Los terriers sin pelo se conocen por su actitud entusiasta, por no provocar alergias en la gente intolerante al pelo de perro, por no soltar pelo por toda la casa y por quitarles a sus dueños la molesta necesidad de cortar, acondicionar y secar su pelo antes de las exhibiciones.
Sue Medhurst de Stafford, Virginia, quien asistió a la conferencia de prensa con tres de sus terriers sin pelo —Rodney, Candy y Johny, color cemento húmedo— dice que todo lo que hace con su piel es ponerle humectante y, según la temporada, bloqueador solar. “Solo hay que bañarlos y secarlos”, dijo.
Los terriers sin pelo se unen a otras dos razas sin pelo que ya se acostumbra ver en la exhibición canina: el xoloitzcuintle y el crestado chino. Cada uno aporta rasgos distintos a la competencia.
El xoloitzcuintle, una antigua raza mexicana que los mayas veneraban, se conoce por su nombre intimidante (se pronuncia sholo-ITs-cuintle) y por la manera en que es condescendiente con sus dueños, como si fuera un gato.
La piel de Walkyr es como la de una persona, aunque excepcionalmente suave. Una persona lo comparó con “un pedazo de mortadela tibia”. CreditZack Wittman para The New York Times
“Los rodea un aura”, dijo Jennifer Young-Johnson de Hesperia, California, quien planeaba llevar dos a la exhibición. “No hacen cosas como ir por el periódico o algo así. Creen que son dioses. Es como si pensaran: ‘No vales la pena’”.
A diferencia de los terriers sin pelo y de piel suave, los xolos, como también se les conoce, tienen piel “que debe sentirse como un bolso de cuero fino”, dijo Young-Johnson. “Son perros que prácticamente están desnudos de pies a cabeza”.
Mantiene suave la piel de sus perros con una serie de productos, incluyendo un exfoliante especial y humectante provisto por una empresa de accesorios para mascotas que tiene un arreglo especial con uno de sus xolos.
“Es portavoz de su línea para perros sin pelo”, dijo Young-Johnson.
Después están los chinos crestados, el Rodney Dangerfields del mundo canino. La falta de respeto quizá se relaciona con la desnudez de sus cuerpos, a menudo con pecas, que contrasta vívidamente con el pelo despeinado que tienen en la cabeza, así como el pelo esponjado que tienen en los pies, lo cual les da una apariencia frenética y ligeramente alocada.
El xoloitzcuintle de Jennifer Young-Johnson. “Los rodea un aura”, dijo acerca de la raza. “Creen que son dioses”.CreditEmily Berl para The New York Times
Su reputación no ha mejorado pues el perro con el título del Perro Más Feo del Mundo, un perro ciego de 17 años llamado SweePee Rambo, es una mezcla de chino crestado y chihuahua.
Los dueños insisten en que SweePee Rambo difícilmente representa a esta raza. “No era un chino crestado puro, era demasiado viejo y no lo cuidaban bien”, dijo Taylor Potter de North Bergen, Nueva Jersey, cuyo crestado chino, Morgan, participaría en la competencia de agilidad en Westminster.
Young-Johnson, quien también cría chinos crestados, dijo que a los dueños no les gusta hablar del exceso de pelo. “Casi todos los chinos crestados tienen algo de pelo en sus cuerpos en alguna forma o en algún lugar”, dijo. “Es difícil criar a un perro con adornos largos” —pelo en la cabeza y las patas— “cuando no tienen nada de pelo”.
Así que los dueños usan trucos astutos de depilación. “Es un secreto”, dijo Young-Johnson. “No sabrás cuánto pelo tiene mi perro en el cuerpo. Haré que sea perfecto el día de la exhibición”.
Aun así, un perro sin pelo que participa en un concurso de belleza es un concepto extraño.
“No necesariamente tenemos una postura en cuanto a la falta de pelo… creemos que los perros son absolutamente maravillosos”, dijo Brandi Hunter, una portavoz del American Kennel Club, que tiene la decisión final en cuanto a qué razas pueden competir en Westminster.
Aun así, puede ser sorprendente toparse con un perro sin pelo, en especial si no estás preparado. “La gente cree que están enfermos”, dijo Young-Johnson.
“Se requiere de buen gusto y cierto tipo de clase para apreciar la apariencia única de un crestado chino”, dijo Parker, quien es propietaria de algunos de estos perros, además de sus terriers americanos sin pelo (“A mí me gustan los perros sin pelo”, dijo).
Sin embargo, lo más extraño es esto: algunos perros sin pelo tienen pelo.
Los crestados chinos con pelo se conocen como borlas. Los xolos con pelo se conocen como xoloitzcuintles con pelaje. Pero también hay un tipo de terrier americano sin pelo (esto podría parecer un oxímoron) que se conoce como terrier americano sin pelo con pelaje. Estos perros son reconocidos por todas las instituciones caninas más importantes y se aceptan como miembros legítimos de la raza sin pelo, a pesar del hecho de que sí lo tienen.
Parker no se la cree. “Yo opino que un terrier sin pelo con pelo es un rat terrier”, dijo. “Si tengo un terrier sin pelo, no debe tener pelo”.
"Los gatos son capaces de pensar en presente, pasado y futuro, de crear e imaginar"
La
pareja de documentalistas y conservacionistas Dereck y Beverly Joubert
revelan las similitudes que existen ente los gatos domésticos y salvajes
en Alma felina,.
Grandes felinos como el chita y el leopardo están en extinción. Foto: NAT GEO WILD
No
cabe duda de que el gato es uno de los dos mejores amigos del ser
humano, pero pocos pueden mostrarlo en la deslumbrante magnificencia que
logra captar la pareja de documentalistas y exploradores sudafricanos
Dereck y Beverly Joubert. Este matrimonio dedicado desde hace más de 25
años a retratar y filmar a los felinos en sus ambientes naturales, y
cuyo trabajo sobre el comportamiento de los depredadores se cristalizó
en veintidós documentales, diez libros, seis trabajos científicos y
numerosos artículos para la revista National Geographic, está empeñado
ahora en una cruzada para salvar a leones, chitas, leopardos, tigres,
pumas y jaguares, cuyas poblaciones están declinando velozmente en todo
el mundo.
Advierten sobre este drama en desarrollo con el documental Alma Felina,
que se estrena mañana, domingo, a las 23, por Nat Geo Wild, y en el que
los Joubert, merecedores de cinco premios Emmy, un Peabody y el World
Ecology, encuentran las semejanzas que existen entre los gatos
domésticos y sus primos silvestres.
"Hace como siete años Beverly y
yo descubrimos que los números de los grandes felinos estaban
declinando en forma dramática -explica Dereck, desde Washington-.
Vinimos a la National Geographic Society y les pedimos que nos
respaldaran en la «Iniciativa de los Grandes Gatos» (Big Cats
Initiative), que básicamente se concentra en encontrar proyectos que
puedan detener este declive. Estamos viendo declinaciones masivas de
leones, leopardos, chitas... Los leones se redujeron de 450.000 a
20.000, los leopardos de 700.000 a 50.000. Sentimos que teníamos que
hacer algo. Hoy, tenemos alrededor de 95 proyectos en 27 países, todos
sostenidos por personas que donan dinero, algunos apenas 5 o 10 dólares.
Tenemos cientos de miles de contribuyentes."
Dereck y Beverly Joubert, autores de "Alma felina". Foto: NAT GEO WILDEn
su film, los Joubert muestran que los felinos de todos los tamaños son
cazadores natos. Cuando detectan una presa, se activan los mismos
músculos y se enciende la misma mirada y los mismos instintos en la
mayoría de las especies de felinos, grandes y pequeños.
Entre
risas, Beverly confiesa que fuera de toda duda ellos son amantes de los
gatos. "Hemos pasado 25 años trabajando, fotografiando y filmando a
leones, leopardos y chitas -cuenta-. En los últimos años, nos sedujo una
pequeña gata doméstica. Nos sentíamos intrigados al ver cómo ella era
de todos los modos posibles igual que un gato salvaje, y así pensamos en
filmar «Alma felina»."
Según apunta Dereck, los gatos no solo son
una magnífica maquinaria biológica, sino que son igual de inteligentes
que los perros o más. "Nosotros entendemos números o palabras, y nunca
vamos a obtener eso de un gato, pero ciertamente tienen un rango de
inteligencia que es sorprendente -dice-. Son capaces de pensar en
pasado, presente y futuro, algo que pensábamos que sólo nosotros
podíamos hacer. Por otro lado, cuando los gatos de todo tamaño, grandes y
chicos, juegan demuestran una gran imaginación. Lo que hace tu gato
cuando salta sobre un ratón de juguete es imaginar el real, y para
imaginar tienes que ser creativo."
Dereck y Beverly se conocieron
en la escuela secundaria y muy jóvenes decidieron que no querían tener
hijos para dedicarse a explorar y descubrir los escenarios salvajes de
África. Ambos coproducen el film; Beverly se ocupa del audio y la
fotografía fija, destinada a libros y muestras que forman parte del
mismo proyecto, y Dereck, de la filmación, que transcurre en todo tipo
de paisajes.
Para este último, el futuro de los grandes gatos es
incierto. "En la primera etapa -afirma-, se van a retraer a las áreas
protegidas y todo lo que quede afuera va a desaparecer. Eso es algo
contra lo que peleamos, porque pensamos que no deberíamos tener límites
estrictos por dentro de los cuales todo está protegido y por fuera de
los cuales todo haya desaparecido. En África están ocurriendo cosas
tremendas, hay una tremenda explosión de ganado, lo que hace más crítica
la protección de los felinos en los parques nacionales. Con nuestra
fundación «Great Plains» compramos tierra en corredores entre los
parques nacionales, porque estamos desesperados por mantener espacios
que son importantes para la diversidad genética."
Y concluye:
"Todos los problemas de los grandes felinos caen dentro de dos posibles
categorías: ignorancia o codicia. Muchos leones son asesinados por
cazadores. Tenemos que pelear contra esto. Es apremiante luchar contra
la ignorancia. Ya no nos podemos dar el lujo de esperar. Sus poblaciones
están reduciéndose tan rápidamente que si dudamos ahora, seremos
responsables de la extinción de los grandes felinos en el mundo entero."
Quienes
quieran seguir la tarea de Beverly y Dereck Joubert pueden hacerlo en
el sitio de la Big Cats Initiative, en National Geographic (http://www.nationalgeographic.org/projects/big-cats-initiative).
90 dependientes mueren al día en España sin haber recibido la ayuda
En Catalunya el 42% de los beneficiarios aún no tiene la prestación reconocida
IMMA COY
Un grupo de jubilados junto a una residencia de ancianos de Barcelona.
.
Unas 150.000 personas dependientes con derecho reconocido a recibir algúna prestación o servicio han fallecido en los últimos cinco años sin llegar a percibir esas ayudas, es decir, que unas 90 personas mueren al día esperando que se materialice su derecho a una atención, según el dictamen del Observatorio de la Dependencia que elabora anualmente laAsociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales. En este trabajo también se ha puesto nota a las comunidades: Catalunya suspende con un 3,93 y se sitúa por debajo de la media. Las notas más altas son para Castilla y León, con un 8,93, y La Rioja, puntuada con un 7,86.
El trabajo analiza a nivel nacional y por comunidades autónomas los datos oficiales del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) a 31 de diciembre del 2016, cuando constaban 1.213.873 personas en situación de dependencia reconocida y otras 103.238 que estaban pendientes de valoración, lo que significa que el 2,6% de la población necesita apoyos de mayor o menor intensidad para desarrollar las actividades básicas de la vida diaria.
LISTA DE ESPERA
De
esa población con dependencia reconocida, y derecho por tanto a recibir
alguna prestación o servicio, el 28,69%, 348.309 personas, no estaba
recibiendo ayuda de ningún tipo, aunque el 35% de ellas, unas 122.000,
han sido diagnosticadas como dependientes de grado II o grado III, de
modo que tienen necesidades de apoyo extenso y en ocasiones continuado.
No
obstante, la tasa de lista de espera varía en función de las
comunidades autónomas, pues mientras en Castilla y León sólo el 0,61% de
los dependientes reconocidos están esperando, en Canarias son el
45,22%. Por encima de la media nacional están también Catalunya, donde
el 41,72% de los dependientes aún no tienen la ayuda
reconocida; Aragón, con el 37,36% esperando; Castilla-La Mancha, donde
la lista llega al 35,96%; Andalucía con un 35,82%; Navarra, donde es del
30,75%; y Extremadura, con el 30,45%.
En el lado
opuesto, siguen a Castilla y León con menor lista de espera de
dependencia, Ceuta y Melilla, con un 4,11%; Madrid, con un 14,42%;
Asturias, donde la tasa está en el 15,6%; y Murcia, con un 16,48%. En
los límites de la media nacional se encuentran Baleares (21,36%), País
Vasco (22,48%), Cantabria (23,28%), Comunidad Valenciana (24,36%),
Galicia (26,16%) y La Rioja (27,255), según el informe.
"En los últimos cinco años, se estima en 150.000 el número de personas dependientes con derecho reconocido que causó baja por fallecimiento
sin haber llegado a recibir prestaciones o servicios. Esas personas no
fallecieron por esa causa, pero sí lo hicieron con la expectativa
incumplida de ejercer sus derechos y recibir atenciones", denuncia el
observatorio.
RECORTES
Por otra parte, se refiere al presupuesto para la atención de estos dependientes y señala que "el recorte acumulado" de la Administración General del Estado en dependencia desde 2012 "es de 3.734 millones de euros,
considerando la supresión del nivel acordado, la reducción del nivel
mínimo y la supresión de las cotizaciones de cuidadoras familiares".
En concreto, afirma que la financiación a las comunidades autónomas
(nivel mínimo y acordado) desde julio de 2012 a hasta diciembre de 2016
se ha reducido en 2.236 millones de euros. Mientras, en las cuantías de
las prestaciones por cuidados familiares el Estado ha dejado de
invertido "casi mil millones de euros", recortes estos que, además,
"supusieron una fase de la parálisis y retroceso generalizado del
sistema", según el observatorio.
CANTABRIA, LA QUE MÁS INVIERTE
Al cierre del año pasado, la comunidad autónoma donde más dinero se invertía por habitante
potencialmente dependiente era Cantabria, con 906,51 euros, seguida del
País Vasco, con 898,09 euros. Les siguen por encima de la media
nacional, que está en 554,97 euros, La Rioja, que destinó 767,59 euros;
Castilla-La Mancha, con 758,03 euros; Madrid, donde son 675,24; Murcia,
651,44 euros; Catalunya, 628,25 euros; Andalucía, 613,48; y Extremadura,
con 610,80 euros.
En el lado opuesto, Canarias, con
300,10 euros, es la comunidad autónoma que menos invierte por
dependiente, junto a Valencia, con 366, 73; Baleares, con 409,6 euros;
Galicia, donde son 409,69; Aragón, que llega a 424,97 euros; Asturias,
con 443,35; y Ceuta y Melilla, que están en 484,68 euros por cabeza.
Navarra, con 529,33 es la más cercana a la media nacional.
PUESTOS DE TRABAJO
"Los
costes de oportunidad solo por no haber mantenido la ya parca
financiación estatal inicial entre el 2012 y el 2016 se cifran en una pérdida acumulada de 900 millones de euros
en recaudación directa por cuotas a la Seguridad Social, IRPF, IVA e
Impuesto de Sociedades y en haber desperdiciado la oportunidad de
generar 78.000 puestos de trabajo netos y anclados al territorio", dice el informe.
Asimismo,
asegura que el coste directo de las prestaciones y servicios entregados
durante 2016 asciende a 7.116,1 millones de euros, de los cuales las
administraciones públicas aportaron 5.670,8 millones mientras el resto
(1.455,3 millones) "lo aportan los usuarios en forma de copago regulado,
lo que supondría un 20%"
El observatorio también asigna puntuaciones
a las distintas comunidades autónomas por su gestión del SAAD. Ocho
suspenden y solo dos superan el notable, mientras el resto se quedan
entre un 'suficiente' y un 'bien'. La nota media para toda España no
llega al cinco: 4,96 sobre 10. Catalunya está por debajo.
En
concreto, Castilla y León saca un 8,93 y La Rioja consigue un 7,86, las
dos notas más altas de la tabla. Después van Andalucía, con un 6,79;
Castilla La Mancha, con 6,79; Madrid, Galicia y Murcia que obtienen 6,07
puntos; País Vasco saca un 5,36; y Extremadura un 5. Suspenden
Asturias, con un 4,64; Ceuta y Melilla con un 4,29; Catalunya, que tiene
un 3,93; Baleares y Cantabria, con 3,57: Comunidad Valenciana con un
3,21; Navarra con 2,86; Aragón con un 2,5; Canarias 1,79.
AUNQUE EL 45 % MANTIENE LOS HOGARES DE SUS HIJOS O LOS AYUDA...
Investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, estudia las bases neurobiológicas de la toma de decisiones
SENC
El
investigador mexicano Ranulfo Romo fue uno de los ponentes del XV
Congreso de la Sociedad Española de Neurociencia celebrado recientemente
en Oviedo
Ranulfo Romo estuvo en España con motivo del XV Congreso de la Sociedad Española de Neurociencias,
celebrado en Oviedo del 25 al 27 de septiembre. Investigador del
Instituto de Fisiología Celular de l Universidad Autónoma de México
(UNAM) y miembro del Colegio Nacional de Mexico, su trabajo se centra en
comprender qué hay detrás de la toma de una decisión. “Probablemente tomar una decisión es el mecanismo cumbre de nuestro cerebro.
Y dado que no tenemos acceso directo a los procesos finos de la
maquinaria cerebral, tenemos que generar modelos experimentales, en mi
caso utilizando primates, que en la escala sensorial, motora y de
memoria a corto plazo tienen un cerebro muy parecido al nuestro. En
monos entrenados para tomar decisiones, como evaluar opciones o
información sensorial, podemos estudiar directamente las neuronas
involucradas en esta función. Lo bonito de esto es que detrás de una
decisión perceptual podemos estudiar mecanismos muy básicos aún no bien
conocidos, como por ejemplo cómo se representa la información del mundo
externo en nuestro cerebro. Por ejemplo, cuando vemos una cara, ¿se ve
en el cerebro?, o ¿qué representación hay en el cerebro auditivo cuando
oímos una voz? Y lo que hemos visto es que hay una copia cerebral,
neuronal, muy dinámica, de lo que ocurre en el mundo externo. El mundo
que percibimos tiene una representación física en la actividad de
nuestras neuronas.
-¿Cómo es esa representación?
-La coordinación de chispas eléctricas, que es el lenguaje
de las neuronas, en un instante del tiempo representan variables físicas
de los estímulos. Se puede decir que las secuencias temporales de una
palabra se representan en las chispas eléctricas de las neuronas, es una
especie de código digital para reconstruir las imágenes del mundo
externo. Esas representaciones son muy útiles porque nos permiten sentir
y, como material primario, generar los procesos de percepción. Por
ejemplo, en el caso del reconocimiento de una cara, se combina lo que
guardamos en la memoria y la representación sensorial inmediata, que se
produce en ese momento. Al cotejarlo se reconoce a la persona. Si falla
la memoria no sabemos quién es, y si falla la representación sensorial
tampoco, como ocurre en Alzheimer, donde se han perdido los circuitos
cerebrales de la memoria. Se pueden representar los atributos físicos
pero no se pueden combinar con los guardados en la memoria y no lo
reconoceríamos, ni podríamos entender las palabras que escuchamos. Hace
falta la información sensorial inmediata más la representación del
código para decodificar las palabras. Esto nos permite estudiar en qué
parte del cerebro y en qué forma guardamos la información y podemos
encontrar el código neural de la memoria. Y ver cómo se combina con la
entrada sensorial. Y la parte cumbre de todo esto es la toma de una
decisión: ahí está esta persona que conozco.
-Según esto, todo lo que hacemos a diario son decisiones...
Absolutamente todo. Y, por ejemplo, cuando tecleamos en el
ordenador, el cerebro está tomando decisiones muy rápidas para escribir
lo más relevante.
-¿Cómo
sabe una neurona lo que es más importante? ¿Tomamos nosotros esa
decisión o es una ilusión y en realidad la toman nuestras neuronas?
-Es una ilusión creer que somos dueños de nosotros mismos y
que tenemos control en la toma de decisiones. Quienes toman las
decisiones son los circuitos neuronales, que en su trabajo por detrás
del nivel de consciencia hacen estas operaciones y finalmente mandan una
decisión para que creamos que la hemos tomado nosotros. Es cierto que
parece que hay un tiempo muy corto, donde interviene la consciencia, y
se puede vetar esa decisión. Pero es muy corto, y ahí intervienen mucho
los sistemas de educación familiar, que nos hacen ser prudentes. Porque
tomar una decisión tiene muchas consecuencias para bien o mal. Y detrás
están todos los valores, y tenemos circuitos que le dan valor al
contenido de una decisión. Hay decisiones fáciles, difíciles y otras
imposibles, pero hay que hacer algo siempre. Aunque sea no hacer nada,
que ya es una decisión que tomó el cerebro
-¿Qué circuitos están implicados en la toma de decisiones?
-Cuando se trata de evaluar el contenido de la información
que entra por nuestros sentidos, por ejemplo un documento que tiene
información, entra por la vista, al leerlo, se representa en la corteza
visual y luego viaja por muchos circuitos cerebrales hasta ir a
cotejarse con su experiencia, con la información adquirida a lo largo de
la vida para tomar una decisión. Hay múltiples circuitos de neuronas
que se coordinan espacial y temporalmente para tomar decisiones. Los
circuitos muy bien integrados optimizan una decisión. Por ejemplo, los
de un ingeniero, un abogado, un médico o un tenista como Rafa Nadal, que
basados en la experiencia toman una decisión. Nadal debe tener un
circuito muy interesante para coordinar la información visual, auditiva y
propiceptiva –[que proporciona información sobre la posición del
cuerpo]- y evalúa de dónde llegan las bolas y cómo responder. Estos
circuitos tiene que ver con la experiencia previa y el entrenamiento.
-¿Estas habilidades para tomar decisiones son innatas o se pueden entrenar?
-Esa cuestión es un eterno debate. Hay quienes piensan que
se nace con circuitos óptimos para ser algo concreto en la vida. Otros
tienen la postura de que es una cuestión de educación. Yo pienso que es
la combinación de ambas cosas, que hay factores genéticos que optimizan
la circuitería cerebral y también que con entrenamiento, es decir, con
educación o ejercicio, nosotros podemos hacer circuitos muy óptimos para
tomar decisiones. Un cerebro no entrenado, aun con circuitos óptimos,
no va muy lejos. Y a la inversa, un cerebro mal construido y bien
educado tampoco. Se requiere una combinación de ambas cosas, pero la
educación es fundamental.
-¿Las emociones interfieren en la toma de decisiones?
-No solo somos entes racionales. Tenemos también un cerebro
emocional. Y así como se combina la información sensorial con la
memoria y el aparato motor, también lo hace con el aparato emocional.
Las emociones también le dan color a nuestras decisiones. Tiene que ver
con los procesos de todos los días, en los que obtenemos recompensas.
Cada vez que tomamos una decisión correcta, el cerebro nos da una
recompensa. Y tenemos circuitos cerebrales que dan valor a nuestras
decisiones. Hace años participé en estos experimentos donde descubrimos
que había circuitos cerebrales que tienen una molécula llamada dopamina
que da valor al contenido de la información. Sin este valor no podemos
aprender ni memorizar, y por tanto sin dopamina la vida podría ser un desastre.
-¿El sistema de recompensa del cerebro está implicado entonces en la toma de decisiones?
-Totalmente. Nuestro cerebro busca recompensas todos los
días. Al llegar a casa busca que le reciban bien, que la comida sea
sabrosa, que la cama sea la adecuada para un buen descanso, que le
llamen sus amigos y le demuestren su afecto. Si hacemos algo mal, como
no pasar un examen, la recompensa es tan negativa que puede hacer que
nos deprimamos. Este sistema de recompensa da valor a lo que recibimos a
cambio de las decisiones que tomamos.
-¿Se puede cambiar esta valoración cambiando nuestra forma de pensar?
-Los psiquiatras, que son más prácticos, le pueden dar una
pastilla. Pero cuando se tiene un problema, el hecho de comentarlo con
alguien también ayuda. Nuestra vida es importante siempre y cuando uno
tenga un impacto en el otro. Solos no somos nadie. Somos alguien por los
demás. Yo no sabría si mis decisiones son o no correctas si los demás
no me dan una referencia.
-¿La toma de decisiones es exclusiva de nuestra especie?
No. Hasta un gusano como Caenorhabditis elegans tiene que
tomar decisiones. Y nos parecemos en que son categóricas. Quizás en lo
que nos diferenciamos es que yo puedo posponer mis decisiones y no estoy
seguro de que el gusano pueda hacerlo. Las decisiones dependen mucho
del medio y del contexto donde esté cada organismo. Aunque son
categóricas en ambos casos, las del gusano C. elegans son muy
diferentes.
-¿Mucha información perjudica la toma de decisiones?
-No lo creo. Es bueno tener información, pero más
importante que eso es tener conocimiento. El paso de información a
conocimiento es muy importante. Quizá es algo que aún no se ha evaluado
muy bien en nuestras sociedades, porque ahora tenemos acceso a la
información, que a veces se confunde con conocimiento. Ese paso
significa que damos sentido a la información y que la usamos para un
propósito. Cuando leo el periódico tengo acceso a la información. Pero
con detalle solo le presto atención a la que es útil para mi vida y la
incorpora a mi conocimiento. Y eso requiere una toma de decisiones
-¿Podrán las máquinas tomar decisiones mejor que nosotros en un futuro, un robot, por ejemplo?
-Decisiones razonadas como las nuestras, no creo. Pero hay
algo muy importante. Hace unos meses escribí el prólogo de un libro
sobre la consciencia y el autor hacía énfasis en si podremos generar
alguna vez una consciencia artificial. Una consciencia artificial
significa un consciencia capaz de evaluar información, de sentir,
percibir y tomar decisiones razonadas y con emociones. El autor sugiere
que sí y lo argumenta. Yo dudé, pero me acordé del libro de Verne “Viaje
a la luna”. El libro tardó cien años en hacerse realidad. No quiero ser
profeta pero quizá en cien años tengamos una consciencia artificial. Y
no sé cómo se transformarían nuestras vidas. Crearíamos organismos
autónomos con capacidad para tomar decisiones. Y no sé como podrán
interaccionar los seres biológicos con esos seres, que después se
podrían autoconstruir y generar su propia cultura “artificial”. Yo no lo
voy a ver, pero, basándome en lo que ocurrió con Julio Verne, creo que
todo lo que uno se imagina algún día lo cristalizará.
-Julio
Verne, aunque era abogado, tenía una gran afición por la ciencia y
estaba muy al tanto de los avances científicos, de forma que podía
intuir que cosas serían factibles en un futuro relativamente cercano y
cuáles no. ¿Con el conocimiento que tenemos ahora sobre el cerebro
podríamos llegar a crear esa consciencia artificial? ¿O pasará como con
la máquina del tiempo imaginada por H.G. Wells, contemporáneo de Verne,
que hoy sigue siendo una ficción?
-Por el momento crear una consciencia artificial es
prácticamente imposible. Tendríamos que conocer el cerebro muy bien para
llegar a eso…y me gustaría que nunca sucediera. Pero dado el avance
científico, muy rápido, vamos conociendo los secretos de nuestro propio
cerebro. Pero cabe la duda y la posibilidad de que el cerebro mismo,
como se estudia a sí mismo, nos genere una trampa, de forma que nunca
podamos conocerlo en su totalidad. Y en ese caso generaremos máquinas
imperfectas, perfectas sólo para el automatismo, como los ordenadores,
que tienen una capacidad de cálculo superior a la nuestra, pero que
funcionan sólo con nuestras instrucciones, en forma de programa. Lo que
sabemos del cerebro actualmente es mucho y muy poco al mismo tiempo.
Sabemos dónde y en qué parte ocurren los procesos cerebrales, pero cómo
ocurren, los principios básicos, no solo sabemos.
-¿La
teoría del gen egoísta de Richard Dawkins, para explicar las bases
biológicas de nuestra conducta, podría interpretarse como “la neurona
egoísta”, que toma decisiones por nosotros y nos hace creer que son
nuestras?
-Este asunto de Dawkins lo discutía hace poco con mi
esposa. Con mi cerebro consciente he decidido preservar mis genes a
través mis nietos. Y ocupo mucho de mi tiempo en seguirles de cerca en
su educación, llevarles al colegio, enseñarles cosas útiles. No es que
quiera hacerlos a mi imagen y semejanza, sino que quiero contribuir a su
educación. Y reflexionando con mi esposa, me di cuenta de que en el
fondo lo que "a mí me interesaba", en mi egoísmo, era lo que mis
neuronas estaban decidiendo: que teníamos que preservar nuestros genes.
Es probable que no seamos otra cosa que títeres de nuestras neuronas. Y
que todas nuestras decisiones sean producto de nuestra maquinaria
cerebral. Y nuestra consciencia no es más que un producto emergente que
es muy difícil de ubicar en un lugar concreto, porque es producto de la
actividad de nuestras neuronas.
-Esto que dice pone en tela de juicio el libre albedrío…
- Ese es un tema que me interesa mucho. Hace un año
organicé un simposio en el Colegio Nacional de México, con
personalidades de diversos ámbitos, para discutir si nuestras acciones
están determinadas o si tenemos libre albedrío. La conclusión a la que
llegamos fue muy interesante: Los físicos y matemáticos, en su mayoría,
dirán que todo está determinado. La mayoría de los biólogos pensamos que
hay cierta libertad. Sin embargo, hay un experimento muy bonito de
Benjamin Libet, en el que registraba la actividad cerebral de sujetos a
los que pedía que hicieran un movimiento cuando quisieran, y mientras
Libet registraba la actividad cerebral. Y encontró que antes de que los
sujetos decidieran mover el dedo, sse activaban sus neuronas. Y al ver
este resultado les preguntó cuándo notaron que querían hacer ese
movimiento. Y encuentra que 300 milisegundos antes [de la intención] las
neuronas estaban activadas, y llega a la conclusión de que todo
movimiento voluntario es involuntariamente iniciado y que todo acto
conscientemente iniciado es inconscientemente iniciado. Si esto fuera
cierto, quiere decir que no tenemos libre albedrío. Sin embargo, existe
la posibilidad de que tengamos una franja de tiempo muy corto donde
podemos juzgar ese deseo, esa intencionalidad y dejarla pasar,
bloquearla, vetarla o modularla. Puede que los asesinos tengan mucho más
corto este tiempo y no puedan cancelar la ejecución de la acción. Si
existe el libre albedrío, tendríamos una franja de tiempo muy corta para
modular nuestras acciones y decisiones.
-
Entonces, la frase de Cajal, padre de la neurociencia moderna, que dice
que un hombre puede, si se lo propone, esculpir su propio cerebro,
¿cómo encaja?
-Por supuesto, porque en el fondo, una vez que he tomado
una decisión recibo un feedback externo que va moldeando mis acciones.
De hecho, se dice que sólo se aprende de los errores, y no de los
refuerzos positivos, o éxitos. Si Nadal no se entrenara, por más
aptitudes que tenga, no sería el campeón que es ahora. Si don Santiago
Ramón y Cajal no hubiese pasado horas y horas al microscopio viendo las
muestras de tejido que preparaba, nunca hubiese podido ser el gran
neurobiólogo español, quizá el más grande todos. Y se hizo a sí mismo,
con muy pocos recursos. Cuando tomamos un libro para leerlo, por
ejemplo, supone una opción personal, una disciplina para sentarse y
leerlo. Toda acción tiene un coste, con un refuerzo positivo o negativo.
Y de esas dos cosas muy elementales, binarias, uno va esculpiendo su
cerebro haciéndose a si mismo lo que uno cree que quiere ser.
-Pertenece a Colegio Nacional de México, ¿qué significa eso para usted?
-Somos un grupo de 40 personas de diversos ámbitos:
pintores, novelistas, matemáticos... Diego Rivera perteneció a la
Sociedad, así como Mario Molina (Nóbel de Química en 1995) Octavio Paz o
Carlos Fuentes, recientemente fallecido, un grupo selecto de personas.
Esto nos otorga una posición vitalicia muy conveniente para los
miembros, porque tenemos mucha libertad para nuestro trabajo. El lema es
‘libertad por el saber’. No dependemos de las instituciones, sino de
nosotros mismos. Somos libres.
País Vasco y Canarias, cara y cruz de la eficiencia en hospitales públicos
.Investigadores españoles han estudiado 230 hospitales generales del Sistema Nacional de Salud de las 17 comunidades autónomas españolas entre 2010 y 2012. El trabajo, publicado en Gaceta Sanitaria, confirma que la eficiencia depende de las características demográficas y socioeconómicas de la comunidad en la que se ubiquen.
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El 23% de la variabilidad en la eficiencia técnica de los hospitales públicos españoles está relacionada con la comunidad autónoma donde se ubican. / Hospital Universitario Virgen del Rocío
Por primera vez, un trabajo analiza la eficiencia del conjunto de los hospitales públicos españoles tras el inicio de la crisis económica. Llevado a cabo por un equipo de investigadores de las Universidades de Jaén y Granada, junto con la Escuela Andaluza de Salud Pública, estudia total de 230 hospitales generales del Sistema Nacional de Salud de las 17 comunidades autónomas entre 2010 y 2012.
El trabajo, que acaba de publicar la revista Gaceta Sanitaria, ha permitido comprobar que la eficiencia de los hospitales del SNS depende de las características demográficas y socioeconómicas del territorio en el que se ubiquen.
El nivel de eficiencia técnica del conjunto de los hospitales del SNS fue de 0,828 (en una escala de 0 a 1) en 2012, si bien se observa una importante variabilidad por comunidades autónomas. Madrid y Cataluña concentran un mayor número de hospitales eficientes, seguidos por el País Vasco, Galicia y Andalucía. La eficiencia técnica de los hospitales está influida por las características específicas de cada comunidad, particularmente el envejecimiento, la riqueza y las políticas de gasto público de cada una de las mismas.
Entre 2010 y 2012, la media de camas instaladas en el conjunto de los hospitales públicos españoles ha disminuido un 1,71%, de 412,1 a 405,04 camas por centro hospitalario. También la media de personal facultativo a tiempo completo ha disminuido cerca del 2%, de los 283,75 médicos de 2010 a los 278,26 de 2012.
A pesar de estos datos, la eficiencia técnica global de los hospitales públicos españoles ha logrado mantenerse durante los tres años analizados. En una escala que mide, entre factores, la utilización óptima de los factores productivos, y cuyo máximo es 1, la media de los centros hospitalarios españoles se situó en 2010 en 0,762. En 2011, la eficiencia técnica global disminuyó un 6,03%, colocándose en el 0,716, para aumentar en 2012 un 2,79%, hasta el 0,736.Pero el mayor retroceso se presenta en el número de empleados no sanitarios, que ha disminuido un 7,58%, y el de otro personal sanitario, que se ha visto reducido un 6,71%. El único factor que ha experimentado un crecimiento es el de las compras y servicios exteriores, que ha crecido un 6,17% durante el período de estudio.
Por comunidades autónomas, los hospitales públicos de Canarias presentaron en 2012 la media más baja de eficiencia técnica global (0,590), mientras que el País Vasco se situó en el primer puesto, con una media de 0,879. En los primeros puestos le siguen también Cataluña, con una puntuación de 0,866, Madrid (0,790), Navarra (0,785) y La Rioja (0,732), mientras que a la cola, tras las islas Canarias, se sitúan Extremadura (0,601), Castilla y León (0,633) y la Región de Murcia (0,634).
De qué depende la eficiencia
El 23% de la variabilidad en la eficiencia técnica de los hospitales públicos españoles está relacionada con la comunidad autónoma donde se ubican. El estudio también ha podido determinar que la eficiencia técnica global de los hospitales generales disminuye a medida que aumenta el número de residentes por cada 100 facultativos hasta llegar a 8,95 residentes, número a partir del cual la eficiencia aumenta paulatinamente.
La eficiencia técnica también está relacionada de una forma estadísticamente significativa con el índice de envejecimiento y el gasto público sanitario per cápita. De esta manera, la eficiencia disminuye 0,091 puntos porcentuales por cada unidad de aumento del índice de envejecimiento y retrocede 3,546 puntos por cada 100 euros invertidos en gasto sanitario.
Por el contrario, la renta anual per cápita y el gasto per cápita en servicios públicos fundamentales está relacionado positivamente con la eficiencia de los hospitales públicos. La eficiencia técnica global aumenta 1,575 puntos porcentuales por cada 1.000 euros de renta anual per cápita y 2,272 puntos por cada 100 euros invertidos en servicios públicos fundamentales.
Referencia bibliográfica:
Carmen Pérez Moreno et al. Análisis de la eficiencia técnica en los hospitales del Sistema Nacional de Salud español. Gaceta Sanitaria 2017. Disponible en: http://gacetasanitaria.org/es/analisis-eficiencia-tecnica-los-hospitales/avance/S0213911116302588/
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