sábado, 3 de febrero de 2018

¿Por qué los hombres tienen sueño tras el sexo?

La respuesta a esta pregunta, y a muchas otras, está en neurosexualidad, cuyos expertos celebran en febrero su Encuentro Internacional en Madrid
No podría escribir sobre sexualidad sin mencionar la neurociencia. Por supuesto, es necesario conocer y comprender nuestras claves y misterios desde diversos puntos de vista como el biológico, neurológico, psicológico, cultural y espiritual, entre otros, pues en nuestra sexualidad operan y conviven todos ellos. Responder a los porqués no sería posible sin una visión global de lo que supone el fenómeno y la experiencia sexual, física, química, mental y energética.
Pero no seré yo quien ilustre sobre neurosexualidad, a pesar de haber tenido maestros excepcionales al respecto, sino que será uno de ellos quien se encargará de hacerlo en el Encuentro Internacional de NeuroSex Madrid 2018.
Me refiero al pionero de los programas de NeuroSexualidad en castellano, Noel Alicea, quien lleva más de 30 años profundizando en la relación entre química cerebral y sexualidad humana. Siendo experto en neurociencia cognitiva y creador de la denominada Ingeniería CognitivaTM, aplica la neurociencia a la vida cotidiana, donde la sexualidad encuentra su campo de juego, se expresa y desarrolla.

Desde el átomo al orgasmo

Curiosa relación, ¿verdad? "Sin energía no hay orgasmo. Sin átomos no hay energía", contesta Alicea. El experto asegura que entender la sexualidad humana a nivel atómico hoy es posible, gracias a los adelantos de la ciencia y la tecnología. Al igual que comprender la composición atómica de nuestro organismo es el principio de un mundo de revelaciones que culminan en el comportamiento humano.
Anima a hacer uso de la ciencia para alejarse de la ignorancia, de los mitos y supersticiones culturales, porque hoy es posible. "Esto nos llevaría a tener dominio sobre nuestro comportamiento y, por ende, sobre nuestra sexualidad", revela el experto. Mientras en otros animales la sexualidad cumple solo el propósito de la perpetuación de la especie, en el caso do los seres humanos estos son muy diversos.
"Llevaremos a los participantes por una maravilloso viaje a través de la física, la química y la biología, para que ellos mismos puedan optimizar su salud, sexualidad y sabiduría", afirma, siendo esta la base de la neurosexualidad.

Neurosexualidad

"La sexualidad es una puerta de doble vía. Abres en una dirección y vives en un verdadero paraíso. Abres en la otra dirección y vives en un verdadero infierno. ¿Crees que es importante conocer ambas direcciones antes de abrir?" Así me hace saber el doctor cuál es la importancia de la neurosexualidad en nuestra vida.
La vida sexual nos despierta bastantes dudas pero, muchas de ellas, ni siquiera llegamos a despertarlas, pues desconocemos que existan o que puedan afectarnos.
¿Conoces cuál es el mejor estado mental para abordar una relación sexual plenamente satisfactoria?, ¿por qué fase de maduración sexual pasa una persona?, ¿cómo activar las áreas neuronales responsables del bienestar y el placer? Quizá desconozcas los beneficios neurológicos de las prácticas sexuales saludables o de qué manera podemos integrar los sistemas cerebrales del cuerpo para trascender la sexualidad primitiva animal. La neurosexualidad nos lleva a completar el trinomio de las 3S de la Felicidad: Sexo-Salud -Sabiduría.
El doctor Noel Alicea, acompañado por otros expertos, como la doctora Silvia Lugo, bióloga doctorada en Medicina y el doctor en Psiquiatría Johnny Turner, que también desarrollan su labor científica y divulgativa en su sede de Miami, Estados Unidos, nos resolverán estas y muchas otras dudas y curiosidades.

Conciencia con ciencia

La sexualidad consciente no sólo es una moda hoy en día, sino también una necesidad. La práctica del MindfulSexTM o sexualidad consciente, el cual imparto y conozco sus beneficios, se vuelve fundamental tanto en terapia como en la vida diaria. También para resolver las diversas disfunciones sexuales, relacionales y emocionales, de la sociedad de hoy en día, teñida por el devastador estrés, entre otras amenazas.
Tomar conciencia no es más que estar en contacto con nuestros pensamientos, emociones, sensaciones y deseos, pero también ser conscientes de quién somos a nivel biológico, químico, neurológico y energético. Por supuesto, conocer esto, nos acerca más a las personas con quien compartimos nuestra sexualidad, pues funcionan y disfuncionan de manera muy similar a nosotros, en relación a diversos factores como los genéticos, epigenéticos o culturales, entre otros.
La empatía, siendo fundamental para el entendimiento y convivencia, también en el ámbito sexual, incluye entender diversas cuestiones sobre neurosexualidad que, hasta ahora, nadie nos había contado, ni sabían cómo hacerlo.
El doctor Alicea, a quien tendré el honor de acompañar en su visita, nos regala estas cinco preguntas que hoy se pueden responder de manera científica, sencilla y práctica. Conocer las respuestas nos puede ayudar a resolver algunos conflictos personales, de pareja, entendernos mucho más y mejor, y potenciar nuestro placer y satisfacción afectiva y sexual.
  1. El 65% de nuestro organismo esta compuesto de átomos de Oxígeno. Somos seres gaseosos.
  2. ¿Por qué crees que después de un orgasmo sientes tu cuerpo mucho mas liviano?
  3. Algunas son tan sorprendentes como esta. ¿Sabías que las bacterias de nuestro intestino determinan el grado de placer que se obtiene en una relación sexual?
  4. El 10% de nuestro organismo está compuesto de átomos de Hidrógeno, que proviene del sol. El sol es nuestra principal fuente de energía. ¿Por qué crees que a la mayoría de los hombres, después de orgasmar, les da sueño?
  5. Los seres humanos vivimos en una burbuja de Nitrógeno. Siendo el 78% de la masa de aire que nos rodea. El descubrimiento de la molécula compuesta de Nitrógeno y Oxígeno ganó el premio Nobel en 1998. ¿Por qué crees que las mujeres al orgasmar tienden a perder la conciencia momentáneamente?
  6. Y te has parado a pensar, ¿por qué en las relaciones sexuales hay tendencia introducir la lengua en los diferentes orificios de sus compañeros sexuales o parejas?
Cuestiones tan curiosas como las anteriores, son las que nos resolverán en este encuentro internacional sobre neurosexualidad, donde pondrán al alcance de todos, estudiosos del tema o no, todo un mundo de ciencia y sabiduría, desconocido aun por la mayoría.

Neuronas de ansiedad activadas en el hipocampo
Neuronas de ansiedad activadas en el hipocampo - CUMC
ANSIEDAD

Identificadas las neuronas responsables de la ansiedad

El descubrimiento de estas neuronas del hipocampo abre la puerta al desarrollo de nuevos tratamientos para reducir la ansiedad y tratar el trastorno de ansiedad





Como explica René Hen, co-autor de esta investigación publicada en la revista «
Neuron», «hemos encontrado estas neuronas en el cerebro de ratones, si bien es probable que también existan en los humanos. Y las denominamos ‘neuronas de ansiedad’ porque solo se activan cuando los animales se encuentran en lugares y situaciones que son innatamente percibidos como amenazantes. En el caso de un ratón, estos lugares podrían ser un espacio abierto en el que hay una mayor exposición a los depredadores, o una plataforma elevada».La ansiedad se define como la respuesta de anticipación totalmente involuntaria que experimenta el organismo frente a estímulos que, ya sean externos o internos –como sería una mera idea o pensamiento–, son percibidos como amenazantes o peligrosos. En consecuencia, y percibida la amenaza –justificada o injustificada–, el cuerpo se ‘prepara’ para reaccionar y experimentamos unos síntomas muy poco ‘agradables’ –como la sudoración o la taquicardia–. Así, la ansiedad se presenta como una respuesta totalmente natural frente a las situaciones de estrés. Pero, exactamente, ¿dónde se origina esta ansiedad? Pues según un nuevo estudio dirigido por investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia en Nueva York (EE.UU.), en un grupo de neuronas localizadas en el hipocampo y bautizadas como ‘neuronas de ansiedad’. Un descubrimiento que, según sus autores, puede abrir la puerta al desarrollo de tratamientos para combatir la ansiedad, muy especialmente cuando se dispara hasta el punto de suponer una enfermedad –el consabido ‘trastorno de ansiedad’.

Dejar a un lado los miedos

Sentir ansiedad no es solo normal. También es absolutamente necesario. Y es que esta ansiedad es un mecanismo de alarma para que los animales –incluidos los seres humanos– eviten aquellos comportamientos o situaciones que amenazan su existencia. El problema tiene lugar cuando una persona tiene una percepción desmesurada de las amenazas. Por ejemplo, cuando su cerebro interpreta que caminar entre una multitud tiene el mismo peligro que meterse en una fosa con cocodrilos. Y es que en estos casos, la ansiedad deja de ser una molestia transitoria para convertirse en una enfermedad.


El objetivo del nuevo estudio fue tratar de comprender qué es lo que funciona mal en el trastorno de ansiedad. Y para ello, utilizaron un modelo animal –ratones– para intentar descifrar cómo el cerebro procesa la ansiedad ‘saludable’.

El descubrimiento de las ‘neuronas de ansiedad’ abre la puerta al diseño de nuevos tratamientos frente al trastorno de ansiedad

En este contexto, el hipocampo juega un papel bien conocido en la capacidad cerebral para crear nuevos recuerdos y ayudar a los animales –caso también de los humanos– a navegar a través de entornos complejos. Sin embargo, las evidencias recientes apuntan a que el hipocampo también está implicado en la regulación del estado de ánimo, hasta el punto de que la alteración de la actividad en el ápice ventral de esta región cerebral puede disminuir la ansiedad. Pero aún hay más. También se sabe que el hipocampo envía señales a otras áreas del cerebro –sobre todo a la amígdala y al hipotálamo– implicadas en el control del comportamiento relacionado con la ansiedad. Entonces, ¿es posible que el hipotálamo sea la fuente de esta ansiedad?
Para averiguarlo, los autores insertaron un microscopio en miniatura en el cerebro de un modelo animal –ratones– al que dejaron moverse libremente por el laboratorio. Y lo que vieron es que cuando los animales se encontraban en una situación que les provocaba ansiedad, se activaban un grupo de neuronas específicas en la región ventral del hipocampo. Es más; cuanto mayor era la ansiedad del animal, mayor era la activación de estas neuronas y, por tanto, más intenso era el envío de señales a las regiones cerebrales encargadas de desencadenar los comportamientos asociados a la ansiedad –como sería, por ejemplo, buscar refugio.
Pero, ¿son estas neuronas las verdaderas responsables del control de la ansiedad? Pues sí. los autores emplearon una técnica que, denominada ‘optogenética’, permite controlar la actividad de las neuronas con la emisión de haces de luz. ¿Y qué pasó? Pues que cuando ‘apagaban’ estas neuronas del hipocampo, los animales perdían el miedo y se paseaban por sitios elevados y estrechos y no les importaba permanecer en espacios abiertos a la vista de todos. Por el contrario, cuando estas células eran sobreestimuladas, los ratones se mostraban totalmente temerosos incluso en los lugares que en condiciones normales percibían como totalmente seguros.

Posible tratamiento

En definitiva, el estudio describe el lugar exacto en el que residen las ‘neuronas de ansiedad’. Y como indica Jessica Jiménez, directora de la investigación, «ahora que ya sabemos donde encontrar estas células en el hipocampo, se abren nuevas áreas para la exploración de posibles tratamientos que ni siquiera sabíamos que existían».

Entonces, ¿cuál es el siguiente paso? Pues como concluye René Hen, «estamos analizando si estas neuronas son molecularmente diferentes de otras neuronas. Y si encontramos un receptor específico en las ‘neuronas de ansiedad’ que permitan distinguirlas de sus vecinas, entonces será posible desarrollar un nuevo fármaco para reducir la ansiedad».

viernes, 2 de febrero de 2018

A MAMADIÑA


Una experta te enseña los trucos para hacer el mejor sexo oral posible

Traemos una guía básica sobre los mejores preliminares que puedes hacer antes de la penetración o como plato único. Aquí, a gusto del consumidor

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Aunque la penetración no es comparable al sexo oral, hay que saber hacer bien de todo. Como decimos por aquí, "es de buen nacido ir a la cama bien aprendido". Por eso hoy nos fijamos en los consejos de la experta en esta materia, Tracey Cox, cuyas declaraciones son bastante claras.
El sexo oral es un entrante maravilloso, y a veces un gran plato único. Si quieres cocinar un gran manjar en cualquier restaurante, aquí tienes unas recetas básicas, para ellas y ellos.

Sexo oral a él

Cuando el receptor es un hombre, tienes que hacer lo siguiente, según ha revelado la sexóloga a 'Femail'.
1) Deja las luces encendidas
Ellos se estimulan más con la vista que ellas. Es biológico. Por ello, has de dejar las luces encendidas, o en semipenumbra, para que vea cómo haces la felación. Él tiene que tener una visión clara de lo que está pasando. Si tienes el pelo largo, apártatelo para un lado para que pueda ver cómo el pene se introduce en la boca.
Si eres una persona valiente y nada tímida, mantén el contacto visual mientras lo haces. Si no, mira hacia el pene o cierra los ojos. Ninguna es mejor que otra, por mucho que el porno haya enseñado que observar al hombre mientras tanto y poner cara de picarona es lo que hay que hacer.
Ellos se estimulan más con la vista que ellas. Es biológico. Por ello, has de dejar las luces encendidas para que vea cómo haces la felación
2) Ponte en posición
La felación se puede hacer desde numerosas posiciones. Él de pie y tú de rodillas, él tumbado y tú agachada frente a su sexo... etc. Elige la que más se adapte a ti y a la situación y ponte a ello. Nosotros recomendamos la del 'pájaro carpintero', aunque cuidado con los dolores de cuello.
3) Lame
Antes de comer hay que lamer. La lengua debe recorrer el ombligo hacia abajo.Puede bordear el pene y empezar en los testículos (detente aquí un buen rato). También es bueno chupar la parte interna de los muslos.
4) Añade manos
Antes de meterla en la boca, cógela con las manos. Manipula el pena de arriba a abajo, muy suavemente. Cuando esté medio erecto, si aún no lo está, ya puedes empezar con la lengua. Cuando comiences, no dejes de mover la mano. Son dos tipos de estimulación, bucal y manual, que funcionan bien juntas
5) In crescendo
Al igual que con las mujeres, es importante que mantengas un ritmo constante para generar excitación. A medida que se acerque al orgasmo, has de aumentar la velocidad y la presión.
6) Final feliz
Si no quieres tragarte el semen, continúa la estimulación con las manos o comienza con la penetración. Haz cualquier cosa, pero no le dejes a medias al pobre.

Sexo oral a ellas

Si es una mujer la que recibe, esto es lo que debes hacer:
1) Conquista otras áreas primero
Como en el caso de los hombres, tienes que empezar a conquistar los pueblos cercanos antes de ir a por el reino. Avanza por su cuerpo con la lengua, besa, mordisquea... ¿El qué? Todo lo que puedas. El cuerpo de la mujer está repleto de terminaciones nerviosas. Boca, orejas, cuello, pezones, ombligo, muslos...
Si no quieres tragarte el semen, continúa la estimulación con las manos o comienza con la penetración. Haz lo que quieras, pero acaba
2) Ponte en posición de ataque
Para gustos, los colores. Hay una que es muy buena, y que recomienda Tracey Cox, que es la siguiente: el activo del sexo oral se tumba boca arriba y ella se sienta a horcajadas sobre su cara, sin aplastar al ser humano, por supuesto. Esto a la que recibe le da un control completo sobre el ritmo y la zona a estimular, pues le es más fácil moverse.
Otra es la básica: ella se tumba y abre las piernas y el otro hace lo propio descendiendo al terreno húmedo. Se pueden utilizar las manos para abrir las piernas y dejar más visible el sexo de la agraciada.
3) Dile que lama tu mano
Antes de comenzar a probar (y a pifiarla), dile a ella que lama tu mano. No hay dos mujeres a las que les guste el sexo oral de la misma forma, por eso es importante para que te indique cómo le gusta a ella. Según lo que haga con su lengua en tu mano, así será lo que debas hacer en sus partes.
Pista: probablemente, ella usará toda su lengua en lugar de una punta tiesa (que es lo que suelen hacer muchos hombres... y es un horror/error), y se moverá lentamente por la mano.
4) No la desnudes del todo
En lugar de quitarle toda la ropa directamente, déjala medio vestida. Esta situación le recordará a sus primeras experiencias en el sexo, donde ambos estaban demasiado asustados como para desnudarse por completo.
5) Comienza a mover la lengua
Ahora tienes que encontrar su clítoris (una pequeña canica, generalmente en el extremo superior, cubierto con una capa de piel) y haz movimientos húmedos, lentos, suaves y ascendentes alrededor del clítoris, NO EN ÉL.
¿Recuerdas el movimiento que ella demostró en tu palma? Pues haz eso.
Dile a ella que lama tu mano. No hay dos mujeres a las que les guste el sexo oral de la misma forma, por eso es importante que te indique bien
Un buen truco es que mantengas la lengua relajada, que no solo será mejor para ella sino también para ti, pues te cansarás menos.
Haz círculos lentos alrededor de la circunferencia, y combina esto con un balanceo de arriba a abajo.
6) Pide indicaciones
Cuando estás en posición, es difícil interpretar las señales de ella, sobre todo si eres un hombre (no es un ataque, es una realidad). Pídele que te dé indicaciones sobre cómo vas: si lo quiere más rápido, más duro, más lento... Hablando se entiende la gente, dicen.
7) Elige un lado
Un lado del clítoris suele ser más propenso al placer que el otro. Ahora te toca descubrir cuál es.
8) Vete al ano, pero no con la boca
Con tus manos, comienza a estimular la zona anal. No metas los dedos, sólo comienza a hacer círculos grandes alrededor de la entrada. Así estimularás un área anal muy sensible para la mayoría de mujeres, así como la de los hombres.
9) No te flipes
Sabemos que has aprendido mucho y que quieres demostrar todas las técnicas, pero el objetivo es que ella se corra. Elige una técnica y ve con ella a muerte hasta el final.
10) Final feliz
Aumenta la velocidad y la presión pero sigue haciendo lo que sea que estés haciendo si ella no te dice lo contrario. Mantén un ritmo regular.
Muchas mujeres permanecen muertas, quietas durante el orgasmo; otras comienzan a moverse y a gritar como locas... Recuerda: pase lo que pase, tienes una misión, no te distraigas.
Los orgasmos femeninos pueden tardar muchos minutos en llegar, y si te paras en el momento crucial, pensando que todo terminó, no terminará bien.
Una vez que se haya corrido, debes apartarte. El clítoris es muy sensible después del orgasmo.
Y colorín colorado, esta clase de sexo se ha acabado.
Practica y nos cuentas, querido lector.