domingo, 15 de abril de 2018


Dieta, microbiota, lactancia, ATB 
Determinantes ambientales de la enfermedad inflamatoria intestinal
La flora intestinal interviene en la fisiopatología pero también participan factores ambientales que influyen sobre el riesgo y la historia natural de la enfermedad

Autor: Ananthakrishnan A, Bernstein C, Fiocchi C y colaboradores Nature Reviews Gastroenterology and Hepatology 15(1):39-49, 
Introducción y objetivos
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) incluye a la enfermedad de Crohn y a la colitis ulcerosa. La epidemiologia de estos cuadros se ve modificada con el transcurrir del tiempo y según la región geográfica considerada. Esto indica la existencia de factores ambientales que pueden modificar la expresión de la enfermedad.
La epidemiología de la EII se asocia con la occidentalización del estilo de vida y la industrialización. La urbanización, con la consiguiente modificación de la dieta, el uso de antibióticos, la higiene, la exposición a los microorganismos y la polución, podrían constituir factores de riesgo de EII.
En coincidencia con la importancia de los factores de riesgo ambientales para la aparición de la EII, la flora intestinal juega un papel central con respecto a la aparición y propagación de la inflamación en pacientes con EII. Las características de la flora intestinal se encuentran determinadas en parte por factores genéticos, pero la exposición a los factores ambientales también modifica su composición y función, lo cual afecta el riesgo y la evolución de la EII. El conocimiento de los factores que influyen sobre el inicio y la fisiopatología de la EII puede ser útil desde el punto de vista terapéutico.
La presente revisión se llevó a cabo con el objetivo de evaluar la información disponible sobre los factores ambientales que influyen sobre la fisiopatología de la EII y su tratamiento.

La flora intestinal
En pacientes con EII, la inflamación intestinal se asocia con una disminución de la diversidad de la flora intestinal, lo cual puede aumentar la susceptibilidad ante la colonización provocada por diferentes patógenos
La disbiosis es la modificación de la flora microbiana normal y puede tener lugar en el intestino de los pacientes con EII. En general, la flora intestinal cambia en un mismo individuo. Además, existen diferentes tipos de floras entre los individuos. La simbiosis entre la flora intestinal y el huésped se encuentra equilibrada y responde a la aparición de infecciones, a los cambios de la dieta, al consumo de drogas y a la exposición a los xenobióticos.
Es sabido que la flora intestinal es importante para el mantenimiento de la salud y que su composición puede estar influenciada por factores del entorno y del huésped. Entre estos últimos se incluyen factores genéticos como los polimorfismos de nucleótido único (SNP). Asimismo, la inflamación intestinal y su resolución modifican la flora.
En pacientes con EII, la inflamación intestinal se asocia con una disminución de la diversidad de la flora intestinal, lo cual puede aumentar la susceptibilidad ante la colonización provocada por diferentes patógenos. Además, la disbiosis intestinal puede desencadenar cambios adicionales de la flora en pacientes con EII. El uso de antibióticos amplifica la disbiosis en pacientes con enfermedad de Crohn. También se observó una asociación entre las características de la flora intestinal y el riesgo de EII y los factores relacionados con el nacimiento, la lactancia y el uso de antibióticos en edades tempranas.
Factores tempranos
Los factores que actúan durante las primeras etapas de la vida y pueden modificar la flora intestinal y, en consecuencia, el riesgo y la evolución de la EII son variados. Entre los mismos se incluye el uso de antibióticos. Por ejemplo, la administración de ciprofloxacina se asoció con una disminución de la diversidad, la abundancia y la uniformidad de la flora intestinal.
Si bien las características de la flora intestinal retornaron a la normalidad a las 4 semanas de interrumpido el tratamiento, no se observó la recuperación completa de la flora. El efecto del antibiótico sería rápido y acentuado y dejaría secuelas permanentes.
Es posible que el uso de antibióticos sea un factor de riesgo para la aparición de la EII. De hecho, en diferentes estudios se informó una asociación entre la exposición a los antibióticos durante las primeras etapas de la vida y la aparición posterior de la EII. También se informó que los adultos con EII tienen una probabilidad mayor de haber recibido antibióticos 2 a 5 años antes del diagnóstico.
Según los resultados de diferentes estudios, al final del primer año de vida el individuo posee un perfil de flora intestinal que coincide con el observado en la adultez. Esto indica la importancia de los factores que actúan durante las primeras etapas de la vida en términos de riesgo de EEI.
Por ejemplo, los niños que nacen por cesárea tendrían una flora intestinal diferente en comparación con los niños que nacen por parto natural debido a que no tienen contacto con el intestino materno y la flora vaginal. No obstante, no se demostró una asociación entre el modo de nacimiento y el riesgo posterior de EII.
La lactancia materna influye sobre la composición de la flora intestinal del niño. La exposición a la leche materna durante la maduración del sistema inmunológico puede conferir tolerancia para ciertos antígenos. Además, la administración de antibióticos durante el parto se asocia con disbiosis, en tanto que la lactancia materna modifica algunos de estos efectos. Otros autores informaron una asociación inversa entre la lactancia materna y la incidencia de colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn. Asimismo, la prolongación de la lactancia materna tiene un efecto protector ante la aparición de EII.
Urbanización, polución y dieta
El consumo de frutas y verduras se asocia en forma inversa con el riesgo de enfermedad de Crohn
La EII es más frecuente en regiones urbanas, industrializadas y occidentalizadas. El efecto de la urbanización estaría mediado por los cambios del estilo de vida y la conducta, la exposición a la polución ambiental y la modificación de la dieta. La polución ambiental tiene componentes que afectan la salud. A nivel intestinal, la exposición aguda a las partículas del ambiente se asocia con un aumento de la permeabilidad y de la respuesta inmune innata del intestino delgado.
Si dicha exposición es crónica se observa un aumento de la expresión de citoquinas proinflamatorias y una alteración de la composición de la flora y de la función colónica, además de la exacerbación de la colitis en modelos murinos. De todos modos, no se cuenta con datos concluyentes sobre la asociación entre la polución ambiental y la EII.
La composición de la flora intestinal puede influir sobre el riesgo de EII. Las modificaciones de la dieta cambian dicha composición y pueden afectar la inmunidad intestinal y el riesgo de EII. La disbiosis puede desencadenar una EII, aunque se desconocen los mecanismos implicados en dicho cuadro. Es posible que el aumento de las especies bacterianas invasivas y la disminución de las especies bacterianas protectoras influyan sobre la homeostasis intestinal, aumenten la permeabilidad epitelial y disminuyan la tolerancia inmunológica.
Según lo informado, el consumo de frutas y verduras se asocia en forma inversa con el riesgo de enfermedad de Crohn. Asimismo, el consumo de fibras disminuiría la probabilidad de enfermedad de Crohn, en tanto que el consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega 3 y omega 6 se asoció en forma inversa y directa con el riesgo de colitis ulcerosa, respectivamente.
Los resultados sobre la asociación entre la EII y la ingesta de proteínas y carbohidratos son heterogéneos. Más allá de los macronutrientes, los micronutrientes también pueden modificar el riesgo de EII. Muchos funcionan como coenzimas y participan en el mantenimiento de la barrera epitelial, en la respuesta inmune o en la composición de la flora intestinal. Por ejemplo, se informó una asociación entre el déficit de zinc o vitamina D y la EII.
 Otros factores
El uso de antiinflamatorios no esteroides (AINE) se asoció con la aparición de EII. Esto podría deberse a la inhibición de la ciclooxigenasa y la consiguiente reducción de la síntesis de prostaglandinas. Además, la frecuencia y la duración del uso de AINE se asociaron con la incidencia de enfermedad de Crohn y de colitis ulcerosa. Otros autores informaron que el consumo de AINE favorece la presencia de enfermedad de Crohn activa y las recaídas. El uso de inhibidores selectivos de la COX2 como el celecoxib no exacerbó la EII.
La exposición a condiciones de hipoxia como las generadas por las altitudes elevadas aumenta la inflamación sistémica. Una de las respuestas a la hipoxia es el aumento de la síntesis de factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGF; Vascular Endothelial Growth Factor) y otras proteínas implicadas en la angiogénesis.
Según lo informado, los pacientes con EII presentan un aumento de la concentración sérica de VEGF. En un estudio se halló que los pacientes con EII que viajan a regiones de más de 2000 metros de altitud presentan recaídas, al igual que los pacientes que viajan en avión. De todos modos, es necesario contar con más estudios sobre el papel de la hipoxia en pacientes con EII. No obstante, en concordancia con la hipótesis sobre la asociación entre la hipoxia y la inflamación intestinal, se evaluó la utilidad de la terapia con oxígeno hiperbárico en pacientes con EII, con resultados positivos.
 Perspectiva terapéutica
La fisiopatología de la EII incluye componentes ambientales, genéticos, epigenéticos, microbiológicos e inmunológicos que interactúan entre sí y brindan diferentes blancos terapéuticos potenciales. Por ejemplo, la deleción o el reemplazo de variantes genéticas implicadas en la aparición de la EII podrían ser blancos terapéuticos.
Asimismo, los factores epigenéticos que modulan la flora intestinal y el sistema inmune son numerosos y pueden inducir inflamación crónica. No obstante, no resulta simple crear estrategias terapéuticas que actúen sobre dichos factores.
Otros tratamientos potencialmente útiles son aquellos dirigidos a recomponer la homeostasis de la flora intestinal, como el uso de prebióticos y probióticos, ciertos antibióticos o el trasplante fecal, aunque es necesario contar con más información sobre la utilidad de estas estrategias.
Finalmente, la modulación del sistema inmune es el abordaje terapéutico más utilizado en pacientes con EII e incluye la acción sobre citoquinas, receptores, moléculas de adhesión celular y vías de señalización. Si bien los tratamientos disponibles resultan eficaces, los blancos terapéuticos son limitados, y la eficacia depende del estado inmunológico del huésped y puede disminuir con el correr del tiempo.
 Conclusión
La flora intestinal interviene en la fisiopatología de la EII. No obstante, también participan factores ambientales que influyen sobre el riesgo y la historia natural de la enfermedad. Dichas asociaciones podrían deberse a factores epidemiológicos, entre otros. Es necesario contar con estudios adicionales que permiten integrar la información disponible y comprender la fisiopatología de la EII con el fin de crear estrategias terapéuticas y preventivas satisfactorias.
SIIC- Sociedad Iberoamericana de Información Científica

sábado, 14 de abril de 2018

ES EL PARTONEGOCIO

En España, uno de cada cuatro partos atendidos entre 2000 y 2016 fue por cesárea. Sin embargo, las probabilidades de que una mujer dé a luz por cesárea cambian según la provincia donde viva, si la atienden por la sanidad privada o pública o, incluso, según el hospital donde ingrese. En la sanidad pública, durante ese periodo, el 22% se realizaron por cesárea, una tasa que aumenta hasta el 36% de media en los hospitales privados, según datos remitidos por el Ministerio de Sanidad tras una solicitud de información de eldiario.es a través del  Portal de Transparencia.
La probabilidad de dar a luz por cesárea en un hospital privado de Valencia cuadriplica la de los centros públicos de Euskadi. Además, las diferencias entre regiones también se muestran comparando solo la sanidad pública. En la provincia de Cáceres, la tasa de cesáreas en los centros públicos es 9 puntos superior a la que hubo en Toledo, la provincia vecina.
Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS)  no establece ninguna obligación sobre la tasa de cesáreas ideal para cada país, sí concluyó que "las tasas superiores al 10% no están asociadas con una reducción en las tasas de mortalidad materna y neonatal".

El lugar donde pares determina cómo lo haces

Porcentaje de partos por cesárea en los hospitales públicos y privados en cada provincia entre 2000 y 2016
Fuente: MSSSI

"En España no somos de los que peor estamos pero todavía estamos trabajando en ello", opina Elena Gil, portavoz de la asociación 'El parto es nuestro'. "Si comparamos nuestra tasa de cesáreas (el 24,7% entre 2000 y 2016) con la de Brasil, tenemos claro que estamos mejor y que eso es una barbaridad", explica. 
Aunque España se encuentra en la media de la OCDE por debajo de países como Alemania, Italia o Estados Unidos, la mayoría de expertos consultados por eldiario.es coinciden en que la tasa es muy alta. "Es una tasa excesiva, en los países desarrollados la tasa idónea estaría en torno al 15% y no la cumplimos ni en la pública ni en la privada", explica Txantón Martínez-Astorquiza, presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).
"Básicamente, la razón de fondo es que no se cumplen los protocolos que se establecen sobre el parto", afirma. Entre las posibles causas, menciona la presión legal sobre los médicos, las malas infraestructuras de los hospitales, el exceso de inducciones al parto o la falta de personal.
"La medicina de hoy en día es bastante exigente, prefiero hacer una cesárea de más que jugarme la vida de un niño", asegura Tamara Sánchez, ginecóloga en un hospital privado de Alcorcón. Afirma que las diferencias entre las distintas provincias "dependen mucho del nivel asistencial de cada sitio y de las provincias de cada región".
El presidente de SEGO señala las diferencias entre centros: "No es lo mismo un hospital grande que un hospital pequeño y aislado que tenga menos recursos. Al final, la gente hace lo que puede; por ejemplo, hay hospitales privados que están muy bien dotados y otros que no". La probabilidad de que un parto se realice por cesárea en la sanidad privada de Alicante es del 46%, en la pública baja al 23%, la mitad.

Parir en un hospital privado multiplica las posibilidades de hacerlo por cesárea

Porcentaje de partos por cesárea en los hospitales públicos y privados en cada provincia entre 2000 y 2016
Fuente: MSSSI

Sobre la diferencia entre públicos y privados, Elena Gil, de 'El parto es nuestro', recalca que el equipo que atiende a una mujer durante su embarazo en la sanidad privada es el mismo del parto. "Entonces, se organiza tu parto para que coincida con la agenda del médico que te atiende", explica.
Los expertos consultados por eldiario.es coinciden en que muchas veces los recursos del hospital son un factor clave a la hora de decidir si realizar o no una cesárea. Tamara Sánchez, ginecóloga en la sanidad privada, reconoce que "si tiene que programar algo" lo hace entre semana porque es cuando el hospital está más completo. "Es cuestión de personal y de recursos, intentas no complicarte la guardia lo máximo posible", comenta.
Precisamente, una investigación de El País reveló que cada vez hay menos nacimientos en sábado o domingo respecto a hace 40 años. Al analizar 2,3 millones de nacimientos en la Comunidad de Madrid desde 1975, revelaron que el aumento de los partos programados concentró los nacimientos en días laborables.

Evolución de la tasa de cesáreas por provincia y tipo de hospital entre 2000 y 2016

Hospitales públicos
Hospitales privados

En los últimos 15 años, la tasa de cesáreas en los hospitales públicos se ha mantenido estable en torno al 20% y el 23%. En la privada, el porcentaje de partos realizados por esta vía pasó del 30% en 2000 a el 37% en 2016, un aumento de siete puntos. 

No es lo mismo dar a luz con 20 que son 40

"Hoy en día, muchas veces no te queda más remedio que practicar una cesárea porque la sociedad y la demografía van cambiando", explica Sánchez, que argumenta que la obesidad y la edad de la mujer ya son "factores de riesgo" para que un parto termine en cesárea.
En los últimos 40 años de democracia, la demografía de los nacimientos en España ha cambiado radicalmente. Hasta 1995, las madres veinteañeras (20-29 años) eran mayoría entre las mujeres que daban a luz cada año. A partir de ahí, parir con treinta años es la nueva regla. En 2016, el 65% de los partos fueron de mujeres con edades entre 30 y 39 años.
"Que la media de parto ya esté en torno a los 33 años nos obliga provocar más partos y tomar más medidas preventivas", opina Martínez-Astorquiza, presidente de Sego. Asegura que el aumento de la edad media trae consigo más patologías y que eso obliga a los profesionales a actuar. Desde el 2000, el número de mujeres que paren con 40 o más años (y con mayor número de factores de riesgo) se ha triplicado. En 2016, ya suponían el 8% de todos los partos en España.

Así ha aumentado la edad media de las madres en España

Evolución del porcentaje de partos en cada año según el grupo de edad de la madre
Fuente: INE

 
Aunque las diferencias entre comunidades y hospitales siguen siendo muy grandes, muchas veces esta desigualdad se muestra en hospitales de la misma comunidad autónoma. La Comunidad de Madrid, de las pocas que publica estadísticas por centros hospitalarios, muestra diferencias que van desde el 11% hasta el 28% en hospitales públicos de la región.
Para Elena Gil, de 'El Parto es Nuestro', esto se debe a que los protocolos "dependen mucho del hospital y en la misma provincia pueden existir hospitales con políticas opuestas". En su asociación, muchas mujeres practican lo que ella denomina "turismo obstétrico". "Hay muchas mujeres que se desplazan a otros hospitales que paren con otros protocolos", explica.
En unos casos este desplazamiento se da para buscar hospitales que priorizan el parto natural pero también están las mujeres que buscan hospitales donde sea más fácil que le hagan una cesárea. "Hay muchas mujeres a las que les da miedo parir y me vienen pidiendo una cesárea", explica Sánchez, ginecóloga de un hospital privado. 

Espacios cómodos para parir

"Se programa mucho más en la sanidad privada y la inducción te lleva a mayor dolor y así se altera todo el proceso que suele terminar en cesárea", afirma Ángela Müller, arquitecta de maternidades en el estudio Parra-Müller. De su estudio nació la idea de humanizar los paritorios de los hospitales y así crear espacios más cómodos y adaptados a las necesidades de la mujer en procesos de parto.
"Tienes que crear un ambiente de intimidad, que tenga posibilidad de moverse y que tenga alternativas para paliar el dolor", explica. Las salas de maternidades diseñadas incluyen ducha, aseo, espacio para moverse, una cama y sofá: casi una habitación de hotel. "Lo que más valoran las mujeres es que son espacios que no agreden", revela.
Sala de parto integral a modo proyecto piloto para el Hospital público de Getafe de Madrid. Parra-Müller
Sala de parto integral a modo proyecto piloto para el Hospital público de Getafe de Madrid. Parra-Müller
Por el momento, el proyecto ya se ha probado en el hospital público de Getafe y en dos centros más de Andalucía. Según las arquitectas responsables, los resultados son positivos: cae la tasa de cesáreas entre las mujeres que dan a luz en esas unidades.

No intervenir si no es necesario

"Ante el más mínimo problema, en los hospitales públicos suelen esperan mientras que en los privados no se arriesgan tanto", aseguran desde 'El parto es nuestro'. Desde la organización apuestan por hacer cumplir los protocolos, dotar de más recursos y personal a los hospitales, aumentan el ratio de matronas en los centros y reducir el intervencionismo de los profesionales.
"Si no intervienes salvo que sea necesario, las probabilidades de que ese parto termine de forma natural es mucho mayor", comenta Elena Gil. Reducir el número de inducciones al parto también está en la agenda de los hospitales para evitar la realización de cesáreas innecesarias.
"Muchas veces no es cuestión solo de recursos sino también de querer realizar menos cesáreas. Hay hospitales muy grandes que tienen una tasa de cesáreas altísima", critica Martínez-Astorquiza, presidente de Sego. 
Un ejemplo es el Hospital Universitario La Paz, en Madrid, que tiene una tasa de cesáreas del 27% y gestiona más de 5.600 partos al año. Martínez-Astorquiza argumenta que "hay una relajación" respecto a las indicaciones de los protocolos de cesárea y defiende que es necesario "ayudar a los hospitales" que quieran mejorar sus estadísticas.
Al final, también es una cuestión de ahorrar millones al Sistema Nacional de Salud. "Un parto por cesárea (6.000 euros) cuesta el doble que uno vaginal (3.000 euros) en la sanidad pública", sentencia.

La tasa de cesáreas en los privados se multiplica en los últimos 15 años

Evolución del porcentaje de partos por cesárea en los hospitales públicos y privados en cada provincia entre 2000 y 2016. Cada punto es una provincia y la línea representa el promedio nacional
Fuente: MSSSI

María Neira, directora de Salud Pública y Medioambiente de la OMS

“Somos kamikazes que alteramos nuestra salud con obesidad y sedentarismo”


María Neira (Asturias, 1960) no para. Desde su cargo en la Organización Mundial de la Salud viaja por todo el mundo defendiendo una cobertura sanitaria universal y de calidad. Recién llegada a su oficina de Ginebra, repasa los principales problemas sanitarios y las vías para hacerles frente. Para ella “no hay nada más noble que trabajar por la salud”.n
Verónica Fuentes |
<p>María Neira, directora de Salud Pública y del Ambiente de la Organización Mundial de la Salud. / OMS</p>
María Neira, directora de Salud Pública y del Ambiente de la Organización Mundial de la Salud. / OMS
En 2018 la Organización Mundial de la Salud (OMS) cumple 70 años. ¿Cuáles son los grandes problemas a los que se enfrenta?
Uno de ellos es el auge de las enfermedades crónicas no transmisibles, relacionadas con nuestro estilo de vida, como la diabetes, la hipertensión o trastornos vinculados con la exposición a sustancias cancerígenas. Se trata de uno de nuestros mayores retos, sobre todo en los países más pobres. Tenemos que vigilar que el desarrollo de nuestra sociedad no afecte a nuestra salud. Controlar la contaminación del aire y del agua o la cantidad de productos químicos que nos rodean cada día es otra forma de protegernos. El entorno en el que vivimos no debe atentar contra nosotros sino al contrario, debería aportarnos una mayor protección.

Quiero creer que no. Va a haber una grandísima transformación tecnológica y de información y la gente pensará más en su salud. Además, el sector privado tiene que entender que sus beneficios deben venir también de iniciativas como un sistema de transporte que no contamine y de ciudades hechas cada vez más a la medida del ser humano y no a la del coche. Los problemas sanitarios estarán relacionados con la longevidad y las enfermedades crónicas, porque vivimos mucho.
¿En veinte años nos seguiremos preocupando por esos mismos problemas?
La semana pasada se celebró el Día Mundial de la Salud con el lema ‘cobertura de salud universal para todos y en todas partes’. ¿Qué medidas se deberían tomar para alcanzar esa cobertura?
Todavía hoy la mitad de la población mundial no tiene cobertura sanitaria universal ni acceso a los servicios más básicos. Muchas personas gastan el poco dinero que tienen para protegerse y cubrir esos gastos. El acceso al servicio de salud tendría que ser para todos y en todos los casos en los que se necesite. En aquellos países en los que ya se han alcanzado logros, debemos asegurarnos de que no se pierden e ir a más. Y en los que no se ha llegado a esos niveles, hay que ofrecer servicios básicos a la población para ampliarlos de forma paulatina.
¿Existe desigualdad de género en el acceso a la salud?
Las mujeres no tienen prioridad en el acceso a los servicios de salud e incluso piensan que no lo necesitan o no lo merecen, priorizando siempre a los hombres de la familia y después a los niños. Una medida radical y fundamental sería asegurar la igualdad de género. Otra consistiría en convencer a los gobiernos de la importancia de invertir recursos en asegurar la planificación sanitaria para toda la población.
Usted es la directora de Salud Pública y Medioambiente de la OMS. ¿Cómo afectan el medioambiente y sus problemas a la salud?
Hay casi 13 millones de muertes que tienen que ver con factores de riesgo ambiental. Si pensamos en positivo, hablamos de prevenir 13 millones de muertes cada año si tomáramos las decisiones ambientales oportunas. Medidas que no solo beneficiarían nuestra salud, sino que también mejorarían el medioambiente e, incluso, la economía de un país.

Ya, pero estamos hablando de salud. Proteger el medioambiente no es un lujo. Los países han crecido económicamente gracias a que no hemos destruido el medioambiente y, de paso, no nos hemos llevado por delante nuestros pulmones y nuestra circulación sanguínea. Se trata de tomar medidas lógicas y de largo recorrido porque no podemos vivir en un ambiente contaminado. No es bueno ni para nuestra salud, ni para nuestra economía ni para nuestro planeta.
Claro, pero los países empobrecidos tienen otras prioridades…
Hablemos de la actividad física. ¿Estamos muriendo de sedentarismo?
Estamos muriendo de éxito. La obesidad y el sedentarismo tienen que ver con el progreso económico. Somos kamikazes que alteramos nuestra salud con la obesidad y el sedentarismo.
Entonces el papel del urbanismo es fundamental aquí...
No se puede solo culpabilizar a la persona sedentaria, hay que ver el ambiente en el que se mueve. La planificación urbanística es una de nuestras mejores herramientas para proteger la salud de las personas. Ese binomio entre urbanistas y profesionales de la salud –junto con los gobernantes– podría aportar las mejores soluciones.
Fue también presidenta de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. ¿Cómo puede ser que el mundo sufra hambre y obesidad al mismo tiempo?
Es una pregunta para la que no se encuentra respuesta aunque uno se la haga mil veces al día. La producción de alimentos podría satisfacer el hambre de toda la población mundial. En los países ricos nos alimentamos de manera excesiva y, por ello, se padece cada vez más obesidad. Sin embargo, todavía hay 800 millones de personas que pasan hambre en el mundo o que no satisfacen de forma adecuada sus necesidades nutricionales. A nadie le beneficia que haya hambre en el mundo. Es una prueba más de la absurda planificación y la falta de racionalidad que aplicamos al mundo en el que vivimos.  
¿Mejorarán en el futuro las cifras de la esperanza de vida?
La esperanza de vida no podrá crecer como lo estaba haciendo hasta ahora y, en algunos casos, incluso habrá un pequeño retroceso. Si no resolvemos los factores de riesgo ambientales a los que nos estamos exponiendo (el sedentarismo, el tabaquismo y la obesidad), corremos el riesgo de que la esperanza de vida se reduzca.

Muchos problemas tienen que ver con factores generados por nosotros mismos. La resistencia antimicrobiana hará que nuestro sistema sanitario se enfrente a nuevos retos y que nuestra esperanza de vida se estanque. Podríamos evitarla si hicéramos un uso racional de los antibióticos, que son tan necesarios, por ejemplo, en veterinaria.
¿La resistencia a los antibióticos también ha sido una mala gestión por nuestra parte?
Otro gran problema es la corrupción sanitaria. ¿Cómo se puede prevenir el fraude en la asistencia sanitaria?
Primero, con legislación: creándola o ejecutándola. El sistema legislativo permite controlar ese tipo de producción, la cuestión está en aplicarlo. Y por otro lado, los ciudadanos debemos ser mucho más intolerantes con la corrupción.
Después de hablar de tantos desafíos pendientes, ¿cómo ve el futuro de la salud en el mundo?
Soy patológicamente optimista al respecto. Y tengo toda la intención de seguir siéndolo ya que, de lo contrario, dejaría de trabajar mañana mismo. Son causas que uno no puede de ninguna manera abandonar; no hay nada más noble que trabajar por la salud.

Así son las increíbles 50 nuevas figuras de Nasca descubiertas en Perú

Geoglifo de mono y una figura humano.Derechos de autor de la imagenLUIS JAIME CASTILLO/DIEGO OCHOA/ PROYECTO PARACAS
Image captionLas nuevas figuras tienen representaciones humanas y no solo geométricas o lineales como las de Nasca.
Al enigma que ya rodeaba a los geoglifos de Nasca, en Perú, se suman ahora algo más de medio centenar de figuras que indican que estos misteriosos diseños son más antiguos de lo que se pensaba.
Un equipo de arqueólogos peruanos, apoyados por la revista National Geopgraphic e investigadores internacionales, hizo el descubrimiento en las laderas de los valles de Palpa .Éstas se encuentran a unos 50 kilómetros de donde están las primeras figuras y dentro de lo que se conoce como la Pampa de Nasca, en la zona costera de Ica, en el sur del Perú.
Según el equipo investigador del Proyecto Paracas, estos nuevos geoglifos son más antiguos que los que ya se conocen. Fueron diseñados por la cultura Paraca, que vivió antes que la Nasca, hace más de 2.700 años.
Las imágenes fueron descubiertas gracias al estudio detallado de imágenes de satélite, escaneos 3-D y las fotografías tomadas por drones que no se habían utilizado antes en la zona.
Imagen zoomorfa recientemente restaurada en Palpa.Derechos de autor de la imagenLUIS JAIME CASTILLO/DIEGO OCHOA/ PROYECTO PARACAS
Image captionImagen zoomorfa recientemente restaurada en Palpa. (Foto: Luis JaimeCastillo/ Diego Ochoa/ Proyecto Paracas).
"Los drones permiten tomar una visión muy precisa sin dañar el lugar", cuenta a BBC Mundo Luis Jaime Castillo, co-líder del proyecto junto al arqueólogo Johny Isla y profesor de Arqueología de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Guerreros más que animales

Uno de los misterios que rodean a las figuras del valle de Palpa es que representan imágenes de figuras humanas.
Al contrario de lo que ocurre con las de Nasca, donde son líneas geométricas y animales, en Palpa son representaciones de seres humanos y animales asociados a ellos.
"Esto representa un cambio fundamental", insiste Castillo, "es una representación antropocéntrica, mucho más centrada en el propio ser humano y sociedad que lo rodea".
Las nuevas figuras son en muchos casos conjuntos formados por figuras humanas o un guerrero junto a un animal.
Imágenes humanas con tocados.Derechos de autor de la imagenKARLA PATRONI/LUIS JAIME CAMPILLO/PROYECTO P
Image captionFiguras humanas con tocados descubiertos en las laderas de los valles del Palpa, en el sur del Perú.
Otro de los misterios, asegura Castillo, reside en el tamaño. En los tiempos de la cultura Paraca, "los geoglifos podían verse perfectamente desde abajo" porque las figuras están situadas en las laderas de las montañas, lo que hacía posible su visión desde los cerros.
Las de Nasca, por el contrario, solo podían observarse desde arriba porque están en una planicie.

Un hallazgo casi casual

La exploración de la zona comenzó hace años casi por casualidad, después de una protesta que llevaron a cabo activistas de Greenpeace en 2014 muy cerca de las líneas de Nasca y que dañó el terreno.
Los trabajos de reparación y protección descubrieron "una línea junto a la figura del colibrí que nunca se había visto antes", recuerda Castillo.
Líneas de NascaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLas figuras de Nasca son geométricas o de animales. Algunas teorías apuntan a están vinculadas a la presencia de agua.
Fue a partir de ahí cuando se intensificaron más los trabajos hasta llegar a las más de 50 figuras recién descubiertas. Pero Castillo advierte que podría haber muchas más.
"Con todo lo que hemos hecho solo hemos cubierto el 5%, nos falta aún el 95% restante así que se espera descubrir cientos de geoglifos más que después habrá que restaurar y proteger".