sábado, 28 de abril de 2018

LA MEJOR SALUD PUBLICA DEL MUNDO

Foto: Prensa Latina
La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, afirmó este jueves en Matanzas, que el sistema de salud cubano es único y defiende la salud universal, la equidad, la solidaridad y los derechos humanos, destaca Prensa Latina.
'Muchos países no tienen la oportunidad de acceder a servicios de salud de calidad, cerca de las comunidades y de manera gratuita'', expresó la directiva de OPS tras recibir una detallada información sobre el sector sanitario de la occidental ciudad de Matanzas.
Etienne subrayó que Cuba es líder en loa sistemas de salubridad por desempeñar un modelo justo, y señaló que la isla ha alcanzado muchos logros internacionales al producir ocho vacunas para diversos planes con tecnologías del país.
La alta funcionaria de la OPS visitó en esta tricentenaria urbe el policlínico Carlos Verdugo, de la barriada matancera de Pueblo Nuevo, que lleva a cabo, con resultados alentadores, el Proyecto Reducción de Riesgos Cardiovasculares a través del Control de Hipertensión y Prevención Secundaria.
Esa institución atiende una población de unos 26 mil habitantes nucleados en 23 consultorios del Médico de la Familia con tres farmacias comunitarias, y es abanderada en el país en la prevención y control de la hipertensión, al fomentar hábitos de vida responsables, con la disminución del consumo de sal y de tabaco, además del incremento de la actividad física y de dietas saludables.
Nosman Campbell, profesor de la Universidad canadiense de Calgary y consultante de la OPS, comentó a la prensa que el programa de su país sobre este tema fue tomado como modelo aunque se diseñó hace muchos años.
'Seguro que Cuba lo hará mejor, porque cuenta con un sistema de salud mejor que el nuestro, y creo que dentro de cinco años Cuba será la nación de mejores resultados en la atención a la hipertensión arterial', acotó.
Yamilé Valdés, coordinadora nacional del Proyecto Reducción de Riesgos Cardiovasculares a través del Control de Hipertensión y Prevención Secundaria, sostuvo que actualmente uno de cada tres cubanos mayores de 18 años de edad padece de hipertensión arterial, lo que convierte a esta enfermedad en la más prevalente en los adultos.
'Muchas personas desconocen que son hipertensas y otras, aunque lo saben, no llevan tratamiento médico o no lo cumplen adecuadamente y a la largo plazo deteriora numerosos órganos, enfermedades cerebrovasculares, infarto del miocardio', explicó Valdés.
Añadió que en la mayor de las Antillas existe un programa de atención a esa mal, y mencionó que el proyecto en Matanzas es una iniciativa ligada al desempeño médico, a mejorar la calidad de la asistencia, y a involucrar más al paciente en sus cuidados de salud. El proyecto del policlínico Carlos Verdugo debe generalizarse -según especialistas- a otras instituciones de la salud en la provincia y el país.
Barbados, Colombia, Chile y ahora Cuba participan en esta iniciativa, que espera sumar en los meses venideros a Argentina, Ecuador, Panamá, Trinidad y Tobago, Santa Lucía y Perú.

SIEMPRE HUBO CRISTINAS CIFUENTES

Grandes tramposos de la ciencia


Suicidios, humillaciones, fraudes, sabotajes y chantajes. Los investigadores han recurrido a todo tipo de mañas y mentiras para obtener el reconocimiento de sus colegas. La presión ha llevado a biólogos, paleontólogos y físicos a anteponer las malas prácticas por el supuesto bien del conocimiento.

<p>El biólogo austriaco Paul Kammerer fue un apasionado de la zoología.</p>
El biólogo austriaco Paul Kammerer fue un apasionado de la zoología.
En los años 20, un grupo de sapos parteros –una especie que vive y se reproduce en tierra– fue obligado a vivir en el agua. Según el artífice del experimento, las crías se acostumbraron al medio acuático, donde se aparearon. El resultado fue una tercera generación de estos anfibios que ya estaban empezando a desarrollar unas almohadillas negras en sus patas delanteras, un rasgo típico de especies acuáticas.

“Nunca pudo haber hecho los experimentos que afirmó haber hecho”, manifiesta a Sinc
 Jacques van Alphen, profesor emérito de la Universidad de Ámsterdam y autor de varios estudios que refutan el renovado interés por la labor científica de Kammerer.Hasta aquí todo podría parecer un exitoso capítulo de la historia de la ciencia, si no fuera porque el artífice de los experimentos, el biólogo austriaco Paul Kammerer, fue acusado de falsear los resultados inyectando tinta negra a los sapos para simular las almohadillas. Incapaz de defender sus resultados, Kammerer se suicidó en septiembre de 1926.
Tras caer en descrédito, los hallazgos del biólogo, nacido en 1880 e hijo de un fabricante de instrumentos científicos, volvieron a ver la luz con un libro del periodista Arthur Koestler de 1971 en el que se sugería no solo que Kammerer fue víctima de una conspiración antisemita, sino que en realidad fue un científico adelantado a su tiempo. De hecho, el investigador de la Universidad de Chile Alexander Vargas le considera ahora el padre de epigenética, la ciencia que estudia cómo los cambios en el ambiente imprimen alteraciones en los individuos.
“La evidencia del papel de la epigenética en la evolución es escasa o inexistente. Si Vargas tuviera razón, Kammerer también habría sido la primera persona en proporcionar esa evidencia”, dicen Alphen y Jan W. Arntzen, del Naturalis Biodiversity Center, en un estudio publicado recientemente en la revista Contributions to Zoology.
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A la izquierda, Kammerer. A la derecha, arriba, los dedos de un sapo partero de agua. A la derecha, abajo, un esquema del animal tomado de una publicación de Kammerer. / Universidad de Chile

Los resultados antes que las evidencias

Kammerer, licenciado en biología en la Universidad de Viena, centró sus trabajos en alterar la reproducción y el desarrollo de lagartos, anfibios y otros animales. Fue contratado en su universidad siendo aún un estudiante. Eso pudo hacer que el joven se sintiera presionado para producir buena ciencia porque tanto sus directores como sus colegas de la Estación de Investigación Biológica era científicos famosos.
Hace un siglo, Kammerer, que abogada por el lamarckismo (teoría sobre la evolución adaptada al entorno defendida por Jean-Baptiste Lamarck), publicó sus primeros trabajos. Según él, en dos especies –la salamandra y el sapo partero–, los cambios parecían transmitirse de generación en generación.
Hasta el año 1923 Kammerer trabajó en la institución austriaca y los últimos tres años se dedicó a dar charlas por Europa y EE UU. En 1925 le propusieron una plaza en la Universidad Estatal de Moscú donde se le encomendó la tarea de construir un laboratorio para el departamento de biología.
Pero nunca llegó a cumplir esa misión. Sus hallazgos empezaron a ser muy criticados. “Los resultados de sus experimentos invariablemente parecían mostrar que los animales que él estudiaba eran de plástico en su comportamiento reproductivo, color o morfología cuando eran desafiados con ambientes distintos al natural”, señala Alphen en su último trabajo.
El investigador revisó los estudios de Kammerer sobre las salamandras comunes y las ciegas, y concluyó que había cometido fraude también en estos estudios. En respuesta a Vargas, Alphen discutió todos los experimentos de Kammerer para evaluar si la epigenética podría explicar los resultados. No sería el único. Otros como Hannes Svardal, de la Universidad de Viena, o Sander Gliboff de la Universidad de Indiana (EE UU) también cuestionaron a Vargas y a Kammerer. 
En 1926, tras inspeccionar al microscopio el último sapo partero macho con almohadillas, el herpetólogo estadounidense Gladwyn Kingsley Noble demostró en Nature que las almohadillas del anfibio habían sido manipuladas con tinta negra, un hecho que el propio Kammerer confirmó a pesar de mantener su inocencia. Pero seis semanas después, el biólogo austriaco, sumido en una gran depresión, se pegó un tiro en un bosque cerca de Viena.
“La razón del suicidio solo la conoce el propio Kammerer, pero creo que no le gustó la perspectiva de ir a Moscú y no tenía futuro científico en su propio país o en el resto de Europa”, revela a Sinc Alphen.
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Ilustración realizada por Marsh en 1896 de los huesos de un estegosaurio, descrito y nombrado en 1877. / Othniel Charles Marsh

Espionaje, errores y sabotajes científicos

La obsesión de Kammerer por publicar a toda costa no es un caso aislado en la historia. La rivalidad entre equipos de investigación, el afán por los hallazgos y la obstinación por ser los primeros ha enfrentado a muchos científicos.

“La rivalidad creció naturalmente a finales de la década de 1860, cuando ambos eran jóvenes científicos que buscaban formas de hacerse un nombre y de obtener financiación. Ambos eran ricos, aunque el dinero de Marsh provenía principalmente de su tío. La familia de Cope era rica y poseía una línea de buques mercantes”, cuenta a Sinc
 Jane  P. Davidson, profesora de Historia del Arte en la Universidad de Nevada (EE UU).Un ejemplo fue la lucha que protagonizaron los paleontólogos estadounidenses Edward Drinker Cope y Othniel Charles Marsh en la conocida como Guerra de los Huesos en el siglo XIX. Calumnias, destrucción de yacimientos, hurtos, mentiras y un sinfín de barrabasadas enredaron la labor científica de los descubridores de especies  de dinosaurios tan populares como el diplodocus, el alosauro, el estegosaurio o el triceratops. Su enemistad les empujó a describir entre los dos un total de 142 nuevas especies de animales extintos.
Sin duda, el incidente que desencadenó el odio fue en 1868 la restauración incorrecta por parte de Cope del fósil del plesiosaurio Elasmosaurus platyurus, una especie de reptil marino de 14 metros de longitud que vivió hace 80 millones de años. Aunque la principal característica de este animal era un cuello extremadamente largo, Cope, que tenía una idea preconcebida de cómo tenía que ser, situó la cabeza en el extremo equivocado: la cola. 
El paleontólogo intentó encubrir su error comprando todas las copias de la revista que había publicado su reconstrucción, pero su equivocación le persiguió el resto de su carrera. Y de hecho pudo cometer más deslices, según un estudio. “Marsh se burló de él por eso y desde entonces dejaron de ser amigos”, comenta Davidson. Pero Marsh tampoco fue infalible: colocó un cráneo equivocado en un cuerpo de Apatosaurio y lo describió como un nuevo género, el Brontosaurio.
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Versión del Elasmosaurus platyurus reconstruido por Cope, con la cabeza al final de la cola. / Edward Cope

Ser el primero, cueste lo que cueste

A partir de ese momento, la búsqueda de fósiles se convirtió en un asunto personal en el que no faltaron humillaciones y ataques mutuos. Cada uno de los científicos hizo todo lo que pudo para arruinar la credibilidad del otro. “Lo peor que sucedió, aunque no fue totalmente ilegal, fue la destrucción de posibles yacimientos de fósiles por parte de los hombres de Marsh para que los hombres de Cope no pudieran visitarlos”, señala a Sinc Davidson.
El yacimiento al que se hace referencia es el de Como Bluff, que se descubrió con la construcción del Ferrocarril Transcontinental en una zona remota de Wyoming y de cuyo hallazgo fue informado primero Marsh. El investigador envió dinero a los cazadores de huesos para que le encontraran fósiles y se los hicieran llegar lo antes posible. Cuando Cope se enteró, envió ladrones de fósiles al yacimiento para robar muestras.
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Portada de la novela escrita por Jim Ottaviani e ilustrada por la compañía Big Time Attic en 2005.
Entre los dos acumularon tantos fósiles que incluso después de sus muertes se siguieron describiendo dinosaurios. De esos hallazgos surgieron el alosaurio, el diplodocus y el estegosaurio. Pero la recogida de huesos estuvo marcada por chantajes, sabotajes y espionaje.
“Cuando su pelea llegó a los periódicos, dijeron cosas el uno del otro que hoy hubieran sido calumniosas. Sus amigos estaban bastante avergonzados”, detalla la experta de la Universidad de Nevada, autora del libro The Bone Sharp: The Life of Edward Drinker Cope.
Durante 15 años, ambos paleontólogos, que financiaban sus propias expediciones, realizaron búsquedas frenéticas  de especímenes de dinosaurios y otros vertebrados como peces, aves y mamíferos. “Algunas veces había incluso rivalidad por el derecho de nombrar un animal primero”, dice la investigadora.
En realidad, a pesar de enviar los nuevos nombres de especies al este del país por telégrafo mientras seguían en el campo, los científicos estaban encontrando y nombrando los mismos animales a la vez. “Lo fundamental para ellos era reivindicar: 'Soy mejor en ciencia que él, y él es un tonto o algo peor, un plagiario”, subraya Davidson.
Fue Marsh con 80 nuevas especies quien terminó ganando la guerra. Pero debido a la enemistad entre los dos, algunos de los errores en la descripción de nuevos dinosaurios que cometieron ambos perduraron durante décadas. 
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El paleontólogo Othniel Charles Marsh (en medio en la fila superior) posando junto a los hombres que excavaban los fósiles. / John Ostrom/Peabody Museum

De la gloria al olvido

Casos como los de Kammerer, Cope o Marsh siguen produciéndose en la actualidad. En 2002 se desveló que uno de los científicos más prometedores del siglo, el físico alemán Jan Hendrik Schön, había inventado la mayoría de sus resultados. Con apenas 31 años, parecía el artífice de uno de los mayores descubrimientos en nanotecnología y física de la materia condensada. Gracias a su investigación se crearía un mundo diferente hacia la electrónica orgánica.  
“Lo más asombroso de Hendrik era que cada cosa que tocaba parecía funcionar”, decía Paul McEuen, de la Cornell University, en un documental que emitió la cadena británica BBC. Esto se tradujo en un prolífico número de publicaciones. El físico, que fue contratado en 2010 por los prestigiosos Laboratorios Bell en EE UU, cuna de once premios Nobel, llegó a producir un estudio cada ocho días de media. Muchos de ellos se publicaron en revistas como Nature o Science.

Sohn y McEuen, junto a otros científicos que se unieron a ellos, pronto hallaron más resultados duplicados. Tras una investigación de cuatro meses, se concluyó que el físico alemán usó de manera imprudente datos que había inventado deliberadamente. Además, ninguno de sus colegas había presenciado los experimentos y la información original para llegar a sus resultados había sido eliminada por Hendrik, según dijo, porque no contaba con suficiente memoria en su ordenador personal.
Dos de ellos tuvieron un importante impacto entre la comunidad científica, ya que se demostró la creación de transistores a partir de moléculas individuales. Fue aquí donde empezaron las dudas. Cuando Lydia Sohn, ahora investigadora de Ingeniería Mecánica en la Universidad de California en Berkeley, los analizó con detención, notó que los resultados de los experimentos eran idénticos y pensó que Hendrik pudo cometer algún error. Al consultarlo con McEuen, los científicos encontraron un tercer experimento en el que se empleaban los mismos datos. Ya no podía tratarse de una equivocación.
El niño de oro de la física, cuyo nombre sonaba incluso para el Premio Nobel, fue despedido después de ser acusado de 16 cargos de mala conducta científica. Dos años más tarde, la Universidad de Constance (Alemania), donde se había doctorado, le retiró el título, a pesar de no haber encontrado indicios de haber manipulado su propia tesis. En octubre de 2002, la revista Science retiró ocho artículos escritos por Hendrik. Nature lo hizo en marzo de 2003 con otros siete.
Fuera cual fuera la motivación de estos científicos para mentir, falsificar o engañar, no llegaron a alcanzar el prestigio que tanto anhelaban. En su lugar terminaron cayendo en descrédito. La integridad es la que ennoblece el trabajo, también en ciencia.
Ros

viernes, 27 de abril de 2018

Los neandertales pudieron desaparecer por el tamaño de su cerebelo


Un equipo de investigación internacional, con participación española, ha reconstruido la forma del cerebro de los neandertales y lo ha comparado con la de los primeros Homo sapiens. Los resultados muestran que hubo diferencias en el tamaño de los cerebelos de ambas especies, lo que indica que los humanos modernos tenían mayor capacidad para procesar información que los neandertales. Esta pudo ser la causa que contribuyó a su misteriosa y rápida desaparición.

<p>Una pareja de mujer neandertal y hombre <em>Homo sapiens</em>. / José Antonio Peñas (SINC)</p>
Una pareja de mujer neandertal y hombre Homo sapiens. / José Antonio Peñas (SINC)
Utilizando técnicas de anatomía neuronal computerizada, un equipo internacional, con participación del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), ha reconstruido la forma del cerebro de los neandertales y los primeros Homo sapiens. Los resultados se han publicado en la revista Scientific Reports.
“Estas reconstrucciones, basadas en una muestra de comparación de cerebros muy grande, nos ha permitido hacer un análisis más detallado que no se limita a la capacidad craneal de cada especie”, explica el investigador del MNCN Markus Bastir. “Hemos comprobado que los neandertales no tenían mayor capacidad craneal que los primeros H. sapiens, pero que el cerebelo de H. sapiens era mayor y la región occipital algo menor”, añade.
El cerebelo tiene gran cantidad de haces nerviosos que lo conectan con otras estructuras del encéfalo. Es la parte del cerebro que se encarga de enviar las órdenes que la corteza cerebral manda al aparato locomotor. Está además relacionado con procesos cognitivos. Por su parte, el lóbulo occipital se encarga de procesar las imágenes que recibimos.
Tras conocer cómo eran las reconstrucciones de los cerebros de ambas especies, el equipo estudió sus posibles implicaciones funcionales: la relación del cerebelo con la atención, la flexibilidad cognitiva, el funcionamiento de la memoria y cómo procesamos el lenguaje.
El equipo pudo comprobar que estas funciones están directamente relacionadas con el tamaño del cerebelo. “Dado que los hemisferios del cerebelo están estructurados como una matriz de neuronas, cabe suponer que tener un cerebelo mayor nos proporciona más capacidad para procesar la información que recibimos”, aclara Bastir, que trabaja en el Grupo de Paleoantropología del MNCN.

El misterio de la desaparición de los neandertales
“Llevamos tiempo usando métodos 3D computacionales para estudiar la evolución, el crecimiento, y la forma del cerebro de los neandertales y otros homininos. Nos preguntamos hasta qué punto la diferencia anatómica en la forma y el tamaño de los cerebelos de ambas especies pudo marcar diferencias significativas en la capacidad cognitiva y el desarrollo de habilidades sociales, y si esto podría haber contribuido a que H. sapienssustituyera a H. neanderthalensis”, continúa.
Los neandertales tenían una gran capacidad craneal, formaban sociedades complejas, rendían culto a sus muertos y cuidaban de los enfermos. Fueron capaces de crear arte abstracto y sobrevivir a etapas tan duras como la edad del hielo. Sin embargo, desaparecieron del planeta.
Se sabe que esta especie vivió en Europa hace, como mínimo, 200.000 años y que despareció hace entre 40.000 y 30.000, poco después de la llegada de Homo sapiens al continente. El motivo de su desaparición sigue siendo una incógnita que paleoantropólogos de todo el mundo continúan investigando.
“Nos preguntamos qué pistas podría darnos la forma y tamaño del cerebro para aclarar esta cuestión y decidimos comparar la estructura cerebral de ambas especies”, concluye Bastir. 
Referencia bibliográfica:
Takanori Kochiyama, Naomichi Ogihara, Hiroki C. Tanabe, Osamu Kondo, Hideki Amano, Kunihiro Hasegawa, Hiromasa Suzuki, Marcia S. Ponce de León, Christoph P. E. Zollikofer, Markus Bastir, Chris Stringer, Sadato, N., Akazawa, T., 2018. Reconstructing the Neanderthal brain using computational anatomy. Scientific Reports, in press. doi:10.1038/s41598-018-24331-0

ESPAÑA ES UN PAÍS DEL SIGLO UNO

LAS ESTAFAS PEPERAS DE LA FALSA SANIDAD

EL NEGOCIO DE LOS TÍTULOS

La Universidad Rey Juan Carlos ha avalado másteres en terapias pseudocientíficas

Los vendía como título propio el Instituto de Derecho Público, del director del máster de Cifuentes

El psicólogo andaluz Manuel Zapata imparte una charla sobre Configuraciones Arquetípicas en Granada el pasado 5 de febrero.
El psicólogo andaluz Manuel Zapata imparte una charla sobre Configuraciones Arquetípicas en Granada el pasado 5 de febrero. / IMAGEN DE MINDALIA TV
Por una reserva de plaza de 700 euros y dos pagos más de 1.000, el Instituto de Derecho Público de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha estado proporcionando títulos de máster en dos terapias que carecen de reconocimiento científico.
Son los másteres en Configuraciones Arquetípicas y Configuraciones Sistémicas, bajo las cuales se cobija la psicoterapia de las Constelaciones Familiares. Sus defensores aseguran curar enfermedades haciendo reflexionar al paciente sobre sus relaciones parentales.
El Instituto de Derecho Público (IDP) les ha dado barniz universitario bajo la dirección del catedrático de Derecho Constitucional Enrique Álvarez Conde, el mismo que dirigió el máster de Cristina Cifuentes.
Enrique Álvarez Conde, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Rey Juan Carlos y director del Instituto de Derecho Público de esa universidad. / JOSÉ LUIS ROCA
La URJC investiga, por orden del rector, Javier Ramos, el programa y las cuentas de los cursos del IDP. Estas pseudociencias han figurado en la oferta de títulos propios del IDP hasta el pasado lunes, cuando fueron eliminados de su web. El rector suspendió a Álvarez Conde en sus funciones el 13 de abril.

“Parafernalia new age”

La Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) incluye las Constelaciones Familiares en su lista de prácticas sanitarias fraudulentas. "Nos han llegado afectados de las Constelaciones Familiares al borde del suicidio", relata Emilio Molina, su vicepresidente. Algunos monitores de Constelaciones Familiares, cuenta, "llegan a explicar el cáncer de alguien como resultado de una violación que sufrió su abuela". Molina considera buena parte de la enseñanza de configuraciones arquetípicas y sistémicas "parafernalia new age".
La terapia de las Constelaciones Familiares nace del magín de Bert Hellinger, exsoldado de la Whermacht en la segunda guerra mundial, exmisionero católico y defensor de la familia patriarcal.

Algunos monitores de Constelaciones Familiares "llegan a explicar el cáncer de alguien como resultado de una violación que sufrió su abuela", cuenta Emilio Molina

El IDP ha impartido esos másteres asociado al centro de terapias alternativas y "psicología integrativa" Área Esencial, con sedes en Sevilla y Granada. Desde esta última, un monitor explica que los másteres "están en ‘stand by’ por los problemas de la Rey Juan Carlos", y que se seguirán impartiendo "pero ya no como título universitario".
Dirige el centro el psicólogo Manuel Anguita, con consulta en Salobreña (Granada), asociado al gurú andaluz de las Constelaciones Familiares Manuel Zapata. Las charlas de Zapata se difunden en Mindalia TV, el mismo canal de internet en el que Jim Humble, creador del curalotodo clorito o MMS, cuenta sus tratos con los extraterrestres.
Los alumnos del máster en Configuraciones Arquetípicas estudian, entre otras cosas, una teoría de “los protoarquetipos” que resume este esquema de Zapata: "La astrología reconoce 12 arquetipos. Jesucristo eligió 12 apóstoles. Para los mayas el 13 es la integración de 12. Los caballeros de la Tabla Redonda eran 12 y el Rey Arturo el decimotercero".

Grandes nombres, pequeños negocios

La dictadura del mercado manda en la industria del máster no oficial. Para competir, algunos cursos que vende la URJC se bautizan con grandes nombres que no siempre casan con el tamaño de quienes los imparten. 
El IDP vende un título propio en Relaciones Internacionales y Cooperación, y otro en Márketing Político, Gobernanza y Comunicación Estratégica (de 9.500 euros) asociado con Vonselma Education-Instituto Universitario de Liderazgo y Alto Gobierno. Su sede es una oficina en un desvencijado edificio del céntrico barrio chino de Madrid. Este aliado igualmente imparte, con el escudo de la Rey Juan Carlos, un máster en Habilidades Directivas en la Gestión de Energías, Petróleo y Gas, también de 9.500 euros. El coste de la matrícula es tres veces más que todo el capital que tiene suscrito Vonselma, según el Registro Mercantil.
Por ese registro desfilan las firmas aliadas de los másteres del IDP invariablemente con el mismo mínimo capital social, y con pocos años de vida empresarial.

Mucho perro, poco Derecho

El gas, como las constelaciones familiares, no parecen materias muy cercanas al Derecho Público. Tampoco las de otros cursos del IDP, como el de Perito Judicial en Odorología Forense. La odorología, explica la URJC, es "la identificación molecular del olor humano en la escena del crimen con caninos".
Una clase de protección con perros de Megafor Security para la Universidad Rey Juan Carlos / MEGAFOR SECURITY
Los canes son protagonistas en otro curso de la universidad, como el de Especialista en la Detección de Sustancias Explosivas con Perros. Sus precios oscilan entre los 1.800 y los 2.300 euros.
Para estos casos, el socio es Megafor Security, una academia de Albatera (Alicante), dedicada sobre todo a la formación de vigilantes privados y aspirantes a policía o guardia civil. La firma tiene aularios en cinco ciudades, a veces compartidas con las autoescuelas San Francisco, y en las que atiende, para todas, el mismo teléfono móvil.