martes, 2 de octubre de 2018

EL NARCO FEIJOO ARRASA CON LA SALUD


El mayor hospital privado de España, que atiende a 139.000 pacientes de la sanidad pública gallega, al borde de la quiebra

La clínica Povisa de Vigo, propiedad de un industrial naviero que factura 75 millones al año a la Xunta, se declara en preconcurso de acreedores y responsabiliza de su insolvencia al Gobierno de Feijóo.


La clínica Povisa de Vigo.


Hay un mantra neoliberal que identifica la sanidad pública con ineficiencia y derroche, y que asegura que dejarla en manos de la iniciativa privada optimiza automáticamente su gestión y reduce sus costes como por arte de magia. Pues va a ser que no. Al menos si sigue al detalle el caso de la clínica Povisa de Vigo, el mayor hospital privado de España y que nutre buena parte de su negocio gracias a los más de 75 millones de euros que percibe cada año de la Xunta de Galicia por tratar a pacientes del Servicio Galego de Saúde (Sergas).
Povisa –acrónimo de Policlínica de Vigo Sociedad Anónima-, propiedad del grupo de empresas del naviero José Baltasar Silveira Cañizares, está el borde de la quiebra. La semana pasada acudió al juzgado para declararse en preconcurso de acreedores, una figura contemplada en la Ley Concursal que permite a una empresa darse tres meses de plazo para renegociar sus deudas y evitar la obligación legal de reconocerse insolvente por no poder afrontarlas. En el hospital, con más de medio millar de camas, trabajan más de 1.500 personas. De ellos 270 son médicos y cerca de 500, enfermeros, enfermeras y técnicos y técnicas sanitarias.
Povisa es uno de los mejores ejemplos de cómo ese mantra que identifica sanidad privada con menores costes y mejor gestión ha ido avanzando lentamente en el modelo sanitario español. Porque, al contrario de otras fórmulas que camuflan la deriva de pacientes a clínicas privadas mediante acuerdos para cubrir acciones y tratamientos sanitarios concretos cuando la sanidad pública no puede asumirlos por motivos coyunturales o por falta de recursos, la del hospital vigués supone de hecho una privatización estructural y concebida para mantenerse ad eternum.
El Sergas es el principal proveedor de Povisa, que le factura no sólo por consultas, diagnósticos e intervenciones concretas. Para 139.000 habitantes de Vigo y su área de influencia, es su hospital de referencia. Es decir, que si se ponen enfermos o se sienten indispuestos, sus cartillas no están adscritas a un hospital público, sino a la clínica, que no sólo cobra por atenderles sino por la posibilidad de hacerlo. Así se lo garantiza el concierto con la Xunta: unos 542 euros anuales por persona. O sea, más de 75 millones de euros al año.
¿Negocio garantizado? Povisa, que también trabaja con las principales aseguradoras privadas, asegura que no. Que desde que lo renovó en el año 2014 la Xunta ha “reinterpretado” las cláusulas del concierto y que desde entonces pierde dinero a espuertas. Tanto como para provocar en sus cuentas un agujero de 42 millones de euros que le ha impedido liquidar con la Agencia Tributaria la retención del IRPF correspondiente a las nóminas de septiembre de sus trabajadores.

José Baltasar Silveira Cañizares

Povisa forma parte del entramado empresarial Grupo Nosa Terra XXI, propiedad de José Baltasar Silveira Cañizares, un empresario vigués nacido en Extremadura que hizo fortuna en la década de los setenta con una exitosa empresa de remolcadores –Remolcanosa-, que le permitió convertirse en el mayor naviero de España cuando en 1997 adquirió a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales la antigua Empresa Nacional de la Marina Mercante Elcano.
Era la época dorada de la fiebre privatizadora de empresas públicas impulsada por los gobiernos de José María Aznar. Un año antes, Silveira había comprado Povisa, y unos años después se haría con el sanatorio La Esperanza de Santiago, que también mantiene conciertos con el Sergas y que hoy pertenece a Hospitales de Madrid (HM).
Povisa parecía intocable en Galicia. Porque incluso cuando la Xunta decidió construir un nuevo hospital en Vigo, la mayor ciudad de Galicia con un área asistencial de más de medio millón de personas, el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo modificó el proyecto inicial diseñado por el Ejecutivo bipartito del PSOE y el BNG de forma que la clínica de Silveira siguiera teniendo garantizado su colosal negocio.
En Vigo aún se recuerdan las multitudinarias manifestaciones contra el rediseño del hospital Álvaro Cunqueiro. La contestación social incluso le costó el cargo a la entonces conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, a quien, sin embargo, Feijóo ha premiado convirtiéndola en gerente de Galaria, la empresa pública encargada de gestionar las multimillonarias contratas del Sergas.
Lo cierto es que Povisa siempre fue un filón. Un ejemplo: en el año 2013, cuando la crisis seguía destruyendo empresas, empleos y vidas, Povisa fue la filial del Grupo Nosa Terra XXI que más dinero ganó. Sus beneficios ese ejercicio ascendieron a 11,8 millones de euros, es decir cinco veces más que la naviera Elcano, que arrojó un saldo positivo de 2,2 millones.
Ahora, la dirección de la clínica dice que las pérdidas la han acogotado. Que lo que recibe del Sergas desde el 2014 no cubre los gastos y las inversiones en personal y en los nuevos equipos necesarios para garantizar la calidad asistencial, y que se ve obligada a tratar pacientes por servicios no incluidos en el concierto y por cuya atención la Xunta no le paga lo que debiera. La empresa, eso sí, asegura que hasta que negocie con la Administración autonómica “una solución” a sus problemas, “la atención seguirá teniendo el mismo nivel de excelencia” que, afirma, ha mantenido hasta ahora.
Por su parte, la Consellería de Sanidade de la Xunta, que dirige Jesús Vázquez Almuiña –quien por cierto empezó a ejercer la medicina en las consultas de Povisa-, se contradice a sí misma. Por un lado defiende que el precio que paga a la clínica por cada paciente potencial -542 euros al año- supone un ahorro del 12% con respecto al coste por persona en el resto de la sanidad pública. Pero, por otro, niega ser la responsable de la insolvencia del hospital.
El conselleiro de Sanidede (a la izquierda) en los actos del 25 aniversario de la Escuela de Enfermería de la clínica en junio del año pasado.
Y, lo más curioso de todo: le ha ofrecido echarle una mano en la gestión del centro, auditando la documentación financiera sobre la que sostiene la declaración del preconcurso de acreedores e implantando el mismo sistema informático de gestión y administración de productos farmacéuticos que ya funciona en los hospitales públicos. Es decir, que la misma Administración que paga millones a una empresa privada por gestionar los asuntos que le competen, se ofrece a explicarle a sus administradores cómo tiene que montárselo para obtener beneficios.
El alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero, culpa de la situación a la “falta de capacidad de gestión” de Feijóo. Mientras tanto, profesionales y usuarios subrayan el dislate y reiteran que un negocio privado no puede ni debe nutrirse de los presupuestos destinados a cubrir un servicio público básico y esencial como la atención sanitaria. Así lo asegura la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), que viene denunciando desde hace años las incongruencias del concierto de la Xunta con Povisa.
Esas contradicciones, a juicio del CESM, ponen de manifiesto que la gestión privada de la sanidad no garantiza ni mucho menos su calidad: las listas de espera de Povisa triplican la media de las del resto de Galicia, el concierto no incluye la atención primaria ni la atención pediátrica, se excluyen especialidades esenciales como la Obstetricia y la Psiquiatría... Y sobre todo, se paga un dineral. Según el CESM, la Comunidad de Madrid abona al hospital de Valdemoro 380 euros por cada persona a la que podría llegar a atender con un concierto similar. Es decir, 224 euros por

Y SIGUEN MATANDO TODO LO QUE ENCUENTRAN

Una invasión borró del mapa a los hombres de lo que hoy es España hace 4.500 años

Los yamnayas conquistaron el territorio y tuvieron "un acceso preferente a las mujeres locales, una y otra vez", según una investigación dirigida por la Universidad de Harvard

Enterramiento humano en el yacimiento de La Bastida, en Totana (Murcia), del 2500 a. C.
Enterramiento humano en el yacimiento de La Bastida, en Totana (Murcia), del 2500 a. C. ASME/UAB
Hace más de 5.000 años, grupos de pastores a lomos de caballos se lanzaron desde las estepas del este de Europa a la conquista del resto del continente. Los jinetes, conocidos hoy como yamnayas, llevaban consigo una innovación tecnológica: carretas con ruedas que facilitaban la rápida ocupación de nuevas tierras. Hace 4.500 años, los descendientes de estos habitantes de las estepas llegaron a la península Ibérica y borraron del mapa a los locales, según una nueva investigación de un equipo internacional de científicos. “La colisión de estas dos poblaciones no fue amistosa, sino que los hombres llegados del exterior desplazaron a los hombres locales casi por completo”, según el genetista estadounidense David Reich, que adelantó sus resultados el 22 de septiembre en un evento organizado por la revista New Scientist.
La llegada de los invasores a lo que hoy es España y Portugal tuvo “un rápido y generalizado impacto genético”, según afirmó el genetista español Íñigo Olalde hace dos semanas en un congreso científico en Jena (Alemania). Las posteriores poblaciones de la Edad del Bronce presentaban "un 40% de la información genética y el 100% de sus cromosomas Y procedentes de estos migrantes”, según la charla de Olalde. Dado que el cromosoma Y se hereda de los padres, “esto significa que los hombres que llegaron tenían un acceso preferente a las mujeres locales, una y otra vez”, describió Reich en el acto de New Scientist.
El nuevo estudio, que analiza el ADN de los restos de 153 individuos desenterrados en la península Ibérica, está pendiente de publicación en una de las revistas científicas más importantes del mundo. Ni Reich ni Olalde, ambos de la Universidad de Harvard (EE UU), quieren ofrecer más detalles por el momento. En el trabajo también ha participado el genetista Carles Lalueza-Fox, del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona.
Hace tres años, otra investigación del equipo de Reich sugirió que las lenguas indoeuropeas —la familia lingüística a la que pertenece la mayoría de los idiomas de Europa— se propagaron sobre las ruedas de los yamnayas y sus descendientes. El prehistoriador Roberto Risch, de la Universidad Autónoma de Barcelona, explicó entonces a este diario que la excavación en el yacimiento murciano de La Bastida sacó a la luz una “inmensa sorpresa”. “Nos hemos dado cuenta de que la península Ibérica no solo fue colonizada por la primera migración neolítica de hace 8.000 o 9.000 años, sino también por otra muy posterior, de hace 4.500 años, y portadora de una cultura muy diferente”, apuntó Risch. En las capas de tierra de hace 4.500 años aparecen hachas de guerra y carros de cuatro ruedas. “Las tumbas de los hombres acaparan desde entonces casi todo el armamento, los adornos y las muestras de riqueza, y la arqueología revela marcados signos de una sociedad jerárquica que rompió con el antiguo igualitarismo del Neolítico temprano”, describió Risch.
Los nuevos resultados del grupo de David Reich también concuerdan con otro estudio previo. El año pasado, el equipo de los genetistas Dan Bradley, del Trinity College de Dublín, y Rui Martiniano, de la Universidad de Cambridge, anunció “una discontinuidad” del cromosoma Y durante la Edad del Bronce en la península Ibérica, tras analizar el ADN de los restos de 14 personas hallados en yacimientos de Portugal. “En cuanto a por qué sucedió este reemplazo del cromosoma Y, se podría especular que estas poblaciones de las estepas tenían una tecnología superior, con mejores armas y también caballos domesticados, lo que pudo haberles aportado alguna ventaja en la guerra”, hipotetiza ahora Martiniano.

lunes, 1 de octubre de 2018

LOS MEDICOS CUBANOS FUERON LOS PRIMEROS EN APLICAR INMUNOTERAPIA ...Y NI UNA PALABRA

Los ‘padres’ de la inmunoterapia ganan el Nobel de Medicina 2018

James Allison y Tasuku Honjo realizaron investigaciones claves para el desarrollo de las nuevas terapias contra el cáncer

El estadounidense James Allison y el japonés Tasuku Honjo han ganado el Nobel de Medicina 2018.
El jurado del Instituto Karolinska de Estocolmo ha otorgado el premio a estos dos científicos por "su descubrimiento de la terapia contra el cáncer por la inhibición de la regulación inmune negativa".
James Allison, de 70 años, es investigador del Centro de Cáncer MD Anderson de Houston (EE UU). Estudió una proteína que funciona como un freno para el sistema inmune y entendió que eliminar ese freno podría hacer que las defensas ataquen a los tumores. La idea que se plasmó en una nueva estrategia para tratar a pacientes, ha explicado la Academia.
El año pasado ganaron el premio Jeffrey Hall, Michael Rosbash y Michael Young "por sus descubrimientos de los mecanismos moleculares que controlan el ritmo circadiano". Gracias en parte a su trabajo, hoy se sabe que los seres vivos portan en sus células un reloj interno sincronizado con las vueltas de 24 horas que da el planeta Tierra.
El galardón está dotado con nueve millones de coronas suecas, unos 940.000 euros.

«Muchos enfermos mentales de Cádiz no acuden a consulta por miedo al estigma social»

Eulalio Valmisa, director de la UGC de Salud Mental del Hospital de Puerto Real, previene del aumento en los casos de depresión en la provincia, que supera la media nacional




Nadie conocen tanto el sufrimiento que genera una enfermedad como el que la vive en primera persona o en el cuerpo de un ser querido. Es por eso que a un especialista curtido en felicitaciones como es el doctor Eulalio Valmisa, director de la unidad de Gestión Clínica de Salud Mental del Hospital de Puerto Real (que se encarga de coordinar las distintas unidades de salud mental de la provincia) esta distinción supone un motivo muy especial de satisfacción.
–Enhorabuena por la distinción que le ha hecho la Federación Andaluza de Familiares y Personas con Enfermedad Mental.
–Muchas gracias. Que te reconozcan ellos, que son los auténticos expertos en el sufrimiento que provoca una enfermedad mental (nosotros sólo lo sabemos en el plano teórico) es el mejor de los premios.
–¿Sigue existiendo cierto estigma hacia el enfermo mental?
–Muchísimo. Hasta el punto de que muchas personas que sufren una enfermedad mental no acuden a consulta por miedo a qué pensarán los familiares, o los amigos, o en el trabajo. En la unidad comentamos a veces que es curioso que mucha gente que no está enferma acude al hospital (ojo, no quiere decir que no lo estén pasando mal, sólo que no tienen una patología severa) mientras que quienes necesitan ayuda, se quedan en casa.


–¿Ese estigma aumenta la gravedad de la situación del enfermo mental?
–Sin duda. Si se rompieran las barreras que encuentra el enfermo para relacionarse con amigos o para encontrar trabajo se lograrían grandes mejoras. De hecho, se está trabajando mucho en la inserción laboral como parte de la terapia.
–¿Cuántos gaditanos sufren de alguna enfermedad mental?
–No hay datos 100% fiables porque, como decíamos antes, muchas personas se quedan sin tratar. Pero si atendemos a los datos de la OMS, entre un 20% y un 25% de la población terminará pasando por una unidad de salud mental a lo largo de su vida. En cuanto a los enfermos graves, podemos estar hablando de entre un 2% y un 3% de la población.
–Siempre se ha dicho que Cádiz, por su clima y por el carácter de la gente, es un antídoto para la depresión.
–Pues lamento decirle que, a tenor de los datos que tenemos, es más una leyenda que una realidad. La incidencia de la depresión en Cádiz es ligeramente superior a la media española.

«Las condiciones sociales hacen que haya más casos de enfermedad mental en Cádiz que en el resto de España»

–¿Por alguna razón?
–No hay una respuesta única, pero obviamente los niveles de paro y de exclusión social son un factor determinante. En las patologías mentales puede haber cierta predisposición genética, que se ve potenciada si el entorno en el que se encuentra el individuo es más hostil.
–Habrá quien le diga que la depresión no es algo tan serio, que es sólo propio de personas débiles.
–Mucha gente lo sigue pensando, y no pueden estar más equivocados. Es un problema de primer orden que puede desembocar, en los casos más graves, en el suicidio de la persona que lo sufre. Quien está deprimido, en el fondo, está pidiendo ayuda porque no puede soportar una carga que lleva encima. El suicida no quiere quitarse la vida, sino dejar de sufrir.
–Para no abandonar del todo el tema de Cádiz, ¿es verdad eso de que el levante te trastorna?
–No hay ninguna evidencia científica de que esto sea cierto. Dicho esto, sí le diré que está en desarrollo un estudio científico para comprobar sus efectos sobre la población. Porque yo creo que algo hay, vinculado sobre todo a los cambios en la presión barométrica.
–¿Cuáles son los problemas mentales más frecuentes en la provincia?
–Actualmente (y cada vez más) la depresión y la ansiedad. Eso sí, no todas requieren tratamiento médico, sólo algunas moderadas y las graves. Luego, por supuesto, la esquizofrenia y el trastorno de personalidad.
–Doctor, ¿por qué aumentan tanto los casos de depresión?
–De nuevo, no hay una respuesta clara. Los factores socioeconómicos, como se vio durante la crisis económica, son fundamentales. Pero también que vivimos en una sociedad que es competitiva y, además, tiene una menor tolerancia a la frustración. Muchos problemas derivan del ‘cómo si’. Cómo sería mi vida si hubiera estudiado más, cómo sería si tuviera más dinero, cómo si no hubiera tomado esa decisión.
–¿Por qué de la mala fama de los fármacos para enfermedades mentales?

–En muchos casos, por prejuicios, porque se cree siempre que te anulan como persona y te alienan. Pero para determinadas patologías (como la esquizofrenia) son muy necesarios. Aunque hay que reconocer que el intento de la industria farmacéutica por extender tanto su uso entre quienes no los necesitaban ha contribuido al rechazo.

HERMANO LOBO


Arturo Menor, biólogo y director de documentales de naturaleza

“El lobo es un veterinario del monte, controla enfermedades que son lacras para la ganadería”


El próximo 19 de octubre se estrena en cines el documental Barbacana, la huella del lobo, un largometraje del biólogo Arturo Menor que narra, a tres tiempos, cómo el lobo, “el tradicional enemigo, puede ser la tabla de salvación de la ganadería extensiva”. Su viaje visual por la naturaleza ibérica permite contemplar los paisajes más emblemáticos de nuestro territorio.
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<p>Arturo Menor durante el rodaje del documental “Barbacana, la huella del lobo” / Pep Candela | Barbacana</p>
Arturo Menor durante el rodaje del documental “Barbacana, la huella del lobo” / Pep Candela | Barbacana
Arturo Menor es investigador científico de la Universidad de Huelva y, además, lleva treinta años dedicado a la divulgación. La naturaleza ibérica es la protagonista de su último documental, Barbacana, un trabajo de tres años que muestra el día a día de un clan de lobos en su hábitat natural. Su ópera prima, WildMed, el último bosque mediterráneo, estuvo nominada a ocho premios Goya y logró numerosos reconocimientos internacionales.
¿Qué simboliza la barbacana?
La barbacana es el símbolo de que la coexistencia entre el lobo y la ganadería es posible. Para aquellas personas que no sepan qué es, se trata de un instrumento para evitar que los lobos ataquen por sorpresa al ganado. Es un invento sencillo y barato. Consiste en una cuerda que se coloca atada a unos postes a un metro de altura, en torno al perímetro del redil donde el pastor guarda las ovejas por la noche. Cuando los lobos acechan al ganado, al llegar a la barbacana no se atreven a rebasarla, ni por encima ni por debajo. La barbacana detiene el ataque, permitiendo que los mastines puedan salir a ahuyentar a los lobos.
¿Por qué son necesarios los documentales conservacionistas en cine?
El cine de naturaleza es una herramienta educativa de primer nivel. Ya quedó de manifiesto con la gran labor que hizo Félix Rodríguez de la Fuente. El medioambiente, a escala local y global, se encuentra en una situación delicada. De todos es conocida la gran acumulación de plásticos en el mar y la pérdida de biodiversidad; muchos de estos problemas tienen su origen en nuestro comportamiento como consumidores. La educación ambiental nos puede ayudar a seguir pautas para corregirlos. Las televisiones públicas deberían aprovechar su potencial educativo y dedicar más presupuesto para la producción documentales naturaleza y otros contenidos didácticos. El nivel de producción en estas televisiones está muy lejos de los de otras como, por ejemplo, la británica BBC.
¿Qué ha aprendido de los pastores? ¿Cómo conviven con el lobo y qué opinan de las batidas?
Sobre todo, he aprendido que para ellos el lobo no supone un problema. Perciben que la ganadería tiene otros conflictos mucho más graves, que tienen que ver más con la comercialización y la globalización que con el lobo. En el tiempo que he estado con los pastores, me ha llamado la atención que para ellos las batidas no son la solución. Reconocen que, en muchos casos, es contraproducente y lejos de reducir los ataques, los incrementa. Las manadas, al quedarse sin alguno de sus ejemplares, se desestructuran y tienen problemas para cazar, recurriendo a lo más fácil: atacar al ganado que se encuentra desprotegido.
Juan Aragonés/Barbacana
Juan Aragonés/Barbacana
“En las zonas donde hay lobos la incidencia de la tuberculosis es menor”
Pero en prensa se publican titulares que reclaman medidas urgentes ante los daños que causan los lobos. ¿Qué alternativas hay?
Las medidas urgentes que proponen los ganaderos con los que hemos hablado son articular ayudas públicas para la protección del ganado. En la mayor parte del territorio, con la puesta en práctica de medidas preventivas se evitan los ataques del lobo al ganado en un cien por cien. Son actuaciones que se han venido realizando desde tiempo inmemorial y que se resumen en dos acciones sencillas: recoger el ganado por la noche y tener pastores y perros mastines de guarda durante el día.
Es una especie que estuvo a punto de extinguirse en los 70 en algunas zonas, ¿cuál es el mensaje que debe calar sobre el beneficio que producen al ecosistema?
Por un lado, el lobo es una especie esencial en nuestros ecosistemas que no tiene sustituto posible. Cuando desaparece, se producen desequilibrios y a largo plazo, el medio natural se resiente. Por otro lado, el lobo es útil para  la ganadería. Es la única especie que controla los herbívoros silvestres, protegiendo la hierba que consumen los animales domésticos. Asimismo, el lobo es un eficaz veterinario del monte. Es el mejor controlador de enfermedades que son una enorme lacra para la ganadería. Los lobos eliminan a los animales tuberculosos. En las zonas donde hay lobos la incidencia de la tuberculosis es menor.
Si el documental concluye que no existe un conflicto generalizado entre ganaderos y lobos, ¿por qué es esa la idea más extendida?
Porque no es noticia el hecho de que en la mayor parte de las zonas donde existen lobos no hay conflicto. Por el contrario, cuando hay un ataque al ganado se genera alarma social y eso sí es noticia, aunque algunos de esos ataques ni siquiera son perpetrados por lobos, sino por perros asilvestrados. Por eso, me parece interesante dar a conocer iniciativas ganaderas que se desarrollan sin conflicto. Este es el caso de Pastando con lobos, en el que la asociación Grefa y la empresa Llobu están dando difusión a uno de los muchos casos de éxito y de coexistencia pacífica entre ambos.
“Al sur del Duero los lobos parecen estar en una situación sanitaria deplorable, con casos de sarna que diezman las manadas”
¿Cuál es el estado de conservación del lobo en la Península?
Aunque parezca increíble, no se sabe a ciencia cierta. Según los datos oficiales del Ministerio, en los últimos 30 años las poblaciones se han mantenido estables en torno a 300 manadas. También se sabe que con el tipo de gestión que se lleva realizando durante todo este tiempo la población se encuentra inmersa en un proceso de pérdida de variabilidad genética.  Esta situación puede comprometer su conservación en la península ibérica a largo plazo. Por otro lado, las poblaciones al sur del Duero parecen estar en una situación sanitaria bastante deplorable, con numerosos casos de sarna que diezman las manadas.
¿Qué proyectos tiene de cara al futuro?
Estoy centrado en la distribución de la película Barbacana, la huella del lobo y, a corto plazo, me gustaría hacer una película sobre la migración de las aves en Europa. Pero esa ya es otra historia.
Juan Aragonés/Barbacana
Juan Aragonés/Barbacana
Zona geográfica: España
Fuente: SINC

Eva Rodríguez

Eva Rodríguez
Periodista y redactora de SINC especializada en información sobre ciencias naturales 

domingo, 30 de septiembre de 2018

LUCHEMOS JUNTO A ELLAS,4 ARGENTINAS MUESTRAN SUS MUTILACIONES

Las imágenes son impactantes, tal como se lo propuso la creadora de la campaña.

Las serpientes que viajaron en avión para invadir una isla


Las serpientes arbóreas marrones, protagonistas de #Cienciaalobestia, llegaron a la isla de Guam, en el océano Pacífico, por accidente durante la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces se han convertido en la mayor plaga de todos los tiempos al aniquilar casi todas las especies de aves de la isla. Ahora, un estudio señala que su éxito invasor se ha producido en parte por la introducción del transporte aéreo.   
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<p>Un ejemplar de serpiente arbórea marrón. / Creative Commons</p>
Un ejemplar de serpiente arbórea marrón. / Creative Commons
Aunque parece el argumento de una película de terror de serie B, la historia de las serpientes arbóreas marrones (Boiga irregularis) es tan real como aterradora. En los últimos 80 años, este reptil procedente del este y norte de Australia, Papúa Nueva Guinea, y otras islas del Pacífico, se ha convertido en una de las especies invasoras más exitosas del mundo.
Todo empezó durante la Segunda Guerra Mundial cuando fueron introducidas por error en la isla de Guam, el territorio más grande y meridional de las islas Marianas en el océano Pacífico y que corresponde a uno de los 14 territorios no incorporados de EE UU. El impacto del reptil en la isla ha sido devastador.
“La serpiente hizo ‘autostop’ subida en los portaaviones de la tropas australianas y desde entonces ha llevado a la extinción a múltiples especies de aves nativas. En la actualidad, solo quedan tres en la isla”, relata Bryan Fry, investigador de la Universidad de Queensland y coautor del trabajo, que se ha publicado en el Journal of Molecular Evolution.
Para entender por qué se está produciendo este exterminio de pájaros, el equipo de científicos australianos y estadounidenses analizó la toxina del reptil y concluyó que es especialmente venenosa para las aves. Para los humanos no es peligrosa.
“El veneno de la serpiente es 100 veces más tóxico para las aves que para los mamíferos”, subraya Fry. “Contiene una toxina formada por otras dos más pequeñas que están unidas”, añade el investigador australiano. Esta característica, sin embargo, no es exclusiva de esta especie de serpiente.
La investigación revela que cualquier serpiente del género Boiga, al que pertenece la serpiente arbórea marrón, también conocida como la culebra arbórea café, hubiera podido provocar una hecatombe similar de pájaros. Pero solo Boiga irregularis fue transportada a un lugar que no le correspondía.    
La invasión aérea continúa
El veneno de estas serpientes ha sido la principal razón del éxito de su propagación natural desde África, donde se originó el género, hasta el subcontinente indio, el sudeste de Asia y Australia. “Para la serpiente arbórea marrón, esta ventaja biológica se ha visto favorecida por la introducción del transporte aéreo”, recalca el experto.
En la actualidad, el gobierno de EE UU todavía envía aviones militares desde Guam a Hawái y “las serpientes siguen haciendo colándose”, advierten los biólogos. “Son interceptadas de manera regular en los aeropuertos de Hawái, por lo que si se permite que estos vuelos directos continúen, es solo cuestión de tiempo que lleguen a Hawái y aniquilen a las aves como lo hicieron en Guam”, lamentan.
“Ahora que sabemos más sobre la biología básica de la serpiente, podemos ayudar a desarrollar un enfoque inteligente para prevenir y gestionar esta y otras especies invasoras”, concluyen.
Bryan Fry
El investigador Bryan Fry sostiene una serpiente pariente de la arbórea marrón. / Foto cedida por el autor
Referencia bibliográfica:
Dashevsky D et al. “Three-Finger Toxin Diversification in the Venoms of Cat-Eye Snakes (Colubridae: Boiga)”. Journal of Molecular Biology