viernes, 1 de enero de 2010

José Cibelli

“Las terapias con células madre no están aprobadas”


Foto: Veintitres
30-12-2009 / Es pionero y especialista en clonación celular. El investigador analiza los avances científicos que podrán curar enfermedades hoy intratables. Los riesgos y la necesidad de regulación. Por qué ya no cree en Dios.
Por Raquel Roberti

Habla haciendo pausas, como si le costara encontrar las palabras adecuadas y el raro acento en su pronunciación delata el problema: José Cibelli, nacido y criado en Venado Tuerto, Santa Fe, se radicó en Estados Unidos hace más de quince años para doctorarse en fisiología reproductiva en la Universidad de Massachusetts. Desde entonces investigó en el área de clonación y células madre, y logró descubrimientos que conmocionaron el mundo científico. Hoy dirige el Laboratorio de Reprogramación Celular en la Universidad de Michigan y viajó al país como organizador y participante del Simposio Internacional sobre Investigación en Células Madre, que organizó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva nacional. Las células madre son aquellas que tienen la potencialidad de convertirse, mediante estimulación química, en células específicas, por ejemplo, neuronas. Y la clonación es el método por el cual se logra una copia idéntica de la célula original. En las dos áreas la estrella del momento es la reprogramación celular (convertir una célula adulta en una embrionaria) mediante la incorporación de cuatro genes, un método cuyo efecto colateral es la formación de tumores. En el simposio, las mesas trataron desde edad biológica de las células, la posibilidad de cooperar con Brasil, hasta regulación de las investigaciones.

–¿Por qué los científicos necesitan una regulación?

–Los comités de ética siempre estuvieron presentes después de la Segunda Guerra para aprobar y unificar los protocolos de experimentación en humanos. El temor actual es que las terapias no están listas para ser aplicadas en un ser humano y no hay datos suficientes que indiquen que sean seguras o efectivas. Pero hay mucha gente con deseos de tener una alternativa de tratamiento a la enfermedad que padece. En Internet hay gente que vende terapias con células madre y lo más probable es que no haya ninguna prueba científica de que sea eficaz. En general esos resultados se determinan con métodos subjetivos, se alarga la vida del paciente uno o dos meses y no se sabe si es por la terapia o por la supervivencia natural. Se necesita una regulación, que quien quiera hacer una prueba clínica lo haga con los agentes reguladores, la ANMAT en la Argentina. Las pruebas son costosas, es verdad, y el dinero es una traba, pero a la larga es lo único que les dará validez a las terapias.

–Acá se habló de terapias para afecciones cardíacas y diabetes, ¿no están aprobadas?

–No, las pruebas clínicas tienen resultados diversos. En insuficiencia cardíaca, un grupo de Boston hizo una prueba larguísima con muchos pacientes y el resultado no es favorable. Otro grupo, en Brasil, tuvo resultados favorables. Hay que ver la validez de los estudios. Si funcionan, son muy sencillas y seguras, son células que no van a producir tumores ni se van a diferenciar en tejidos que uno no desea.

–¿En qué áreas se investiga en la actualidad?

–En todas, diabetes, enfermedades raras, síndromes metabólicos que suelen tener los bebés recién nacidos… Están entrando todos los laboratorios en el tema. No sé cuál va a llegar primero de las investigaciones más avanzadas, que se relacionan con el sistema nervioso porque el protocolo de diferenciación es el más descripto. Para diabetes es más difícil, las células islote no se diferencian tan fácilmente. Si tuviéramos una fuente de sangre confiable, es muy fácil de tratar.

–En el país se promocionan los bancos de células de cordón umbilical, ¿se trabaja en ese tema?

–Siempre digo ojalá que lo hubiera hecho con mis hijas. Es algo que la gente debe aprovechar. Lo único que sabemos seguro es que se pueden usar para enfermedades de la sangre, pero han demostrado plasticidad y potencial. De ahí a que puedan curar una enfermedad, falta. Hoy se investiga en relación a lesiones de médula espinal, sin transformarlas en neuronas sino como factores de crecimiento que ayudarían a reparar la médula. Es todo experimental, la gente debe tenerlo en claro. Aun así, supongamos que no sirvan como células de cordón en sí mismas, van a ser una fuente ideal de células para reprogramar porque se sacaron cuando el bebé nació, son nuevas y más fáciles de reprogramar, no están diferenciadas y tampoco son multipotenciales.

–¿Qué está investigando ahora?

–En el laboratorio tenemos dos áreas, investigación básica y aplicada. En teoría, el uso de los cuatro genes reemplaza a la clonación en la reprogramación celular, en el área básica queremos ver si las células son equivalentes. Una de las preguntas es cuál es la edad biológica de esas células. En clonación sabemos que se resetea el reloj, ahora debemos averiguar qué pasa con los genes. En el área aplicada, colaboramos con el gobierno de España, en células reprogramadas con genes para intentar un tratamiento de lesiones de médula espinal a nivel cervical, es decir, tetraplejia. Estamos en una etapa preclínica con animales, en colaboración con la universidad de Washington, en Seattle. Estamos usando 400 animales, el 80 por ciento está dedicado a estudiar la seguridad de las células, el 20 restante para ver si funciona o no en la reparación de la lesión. Si demostramos que son eficaces, el gobierno español se encargará de las pruebas en humanos.

–La reprogramación con genes tenía graves efectos colaterales, ¿ya se descartaron?

–En el caso nuestro, las células tienen los genes adentro, pero están apagados. Nunca usaríamos esas células para terapia. El plan de trabajo con la agencia europea es hacerlo con un método de reprogramación que no utilice genes. De los cuatro, ya se demostró que tres se pueden reemplazar con moléculas pequeñas.

–¿Si se reemplaza el cuarto no hay objeción?

–La objeción es que siguen siendo demasiado plásticas, potentes, y a pesar de que no formen tumores malignos, como podrían por los genes que se les incorpora, sí pueden tener un crecimiento desordenado y producir lo que se llama teratomas, tumores benignos, que si están en una cavidad ósea, como la médula o el cerebro, produciría el mismo daño. Todos los experimentos que estamos haciendo con respecto a seguridad son para ver la formación de tumores. Y la otra cuestión es saber si migran, las ponemos en la médula y ¿dónde las encontramos después? Vamos a tardar en encontrar la respuesta. Hasta ahora sabemos que lo ideal es usar células jóvenes, por eso las del cordón serían ideales.

–Células adultas que vuelven a ser embrionarias, ¿cómo es el proceso?

–Sigue siendo una caja negra, lo único que sabemos es qué ocurre durante las primeras 48 horas luego de incorporar los genes. Pero una en cien mil se reconvierte totalmente. A los siete días se ven las colonias de esas células que se han transformado, y a las tres semanas se pueden ver sin microscopio. Por eso es tan fascinante el trabajo del investigador japonés que lo describió por primera vez: empezaron a elegir genes, los tiraron adentro de vectores y los pusieron en las células. Y salió como un tiro de escopeta.

–En ese momento estaba trabajando en la misma línea…

–Y sigo. Pensamos que puede haber genes de reprogramación más efectivos que esos cuatro, o un master gen. Pero como dicen en Estados Unidos, la primicia ya fue. Ahora hay que trabajar en lo que viene.

–¿Qué viene?

–Lo que más puede impactar o ayudar a la gente es encontrar formas de reprogramar células que no involucren volverlas al estado embrionario, poder saltar de un lineaje a otro, de fibroblasto a hepatocito. Volverlas a embrionarias es un trabajo tremendo, que se haya demostrado que es posible significa que puede ser posible saltar de una a otra, es cuestión de encontrar los factores. Eso sería ideal porque convierte a las terapias en más seguras. Cuando mucho se terminará con fibroblastos en el hígado en lugar de hepatocitos pero, bueno, no sería tanto problema porque los tenemos allí naturalmente. Por eso digo que la gente debe tener cuidado cuando le ofrecen terapias milagrosas, nadie llega a ese nivel de un día para otro.

–Sin esperanza, es fácil agarrarse a cualquier promesa…

–No conozco un solo investigador serio que no responda a las preguntas de los pacientes. El que está a punto de dar un salto así que mande correo electrónico a diez de los investigadores, uno le va a contestar al día siguiente, el otro al mes, pero le van a contestar. Es lo único que tengo para darles a los pacientes: que busquen información en gente seria que está trabajando en el tema y no está vendiendo nada.

–Dice venta y pienso en propiedad intelectual…

–Está muy bien organizado en Estados Unidos y creo que aquí el ministerio lo va a tratar de la misma forma. Uno trabaja para una institución, el dinero viene del gobierno o de fundaciones, pero la propiedad intelectual queda en la institución, que tiene derecho a la patente siempre y cuando lo que se ha logrado sea único y reproducible. El sistema, a lo sumo, puede encarecer un producto un tres o cuatro por ciento, pero se va a diseminar. El día que se quieran quitar las patentes, no va a haber dinero para investigación. Muchas empresas financian las investigaciones porque saben que están protegidas por las patentes. Hay que mantenerlo y lo digo yo, que no hice ningún dinero con ninguna patente.

–¿Cómo invierten esas empresas?

–Se acerca una a nuestro grupo y dice qué busca, en general los proyectos son muy acotados a lo que quieren. Por ejemplo, un producto para encontrar marcadores de cáncer de próstata. Ok, desarrollamos un plan de trabajo, nos dan el dinero y la universidad promete que, si hay una patente, van a ser los primeros a los que se les ofrecerá la fabricación del producto. En Estados Unidos hay 17 años de gracia antes de que se puedan fabricar genéricos, pero las patentes en América latina tienen sus complicaciones, porque no todos están dispuestos a pagar royalties.

–Vino a fines de los ’90, ¿qué diferencia encontró en el país?

–Guau, pasó por tantas cosas el país… Hay grupos serios, gente tan comprometida, que pase lo que pase en el país en economía o política, seguirán estando. A esos grupos hay que levantarlos. Inclusive me saco el sombrero ante los chicos que volvieron, que dejaron oportunidades en otros países, vinieron sabiendo que tenían otros presupuestos y están publicando muy bien, como Diego Golombek. La productividad del científico argentino, con el dinero que maneja es cien veces más alta que la de uno de un país desarrollado.

–Hace un tiempo dijo que cuanto más investigaba más creía en Dios, ¿lo sostiene?

–No, no sigo pensando de esa forma. Uno tiene derecho a cambiar de idea, ¿no? A lo mejor me estaba refiriendo a que hay preguntas que nos va a costar tanto responderlas, que a veces es preferible decir: tiene que existir algo superior que haya creado tal cosa. Pero la evidencia de que existe un ser superior hasta ahora es muy chiquita, o nada. Uno se puede convencer, pero siempre hay que poner un elemento de fe en el medio, es creer o no, sin explicación, y en mi vida no es así.

lunes, 28 de diciembre de 2009

domingo, 27 de diciembre de 2009

Arqueología
Detectan Huellas de Enfermedad Cardiaca en Momias Egipcias

Foto: Dr. Michael Miyamoto / UC San DiegoUn estudio ha desvelado el endurecimiento de las arterias en momias egipcias, algunas con hasta 3.500 años de antigüedad, lo cual sugiere que los factores que causan los ataques al corazón y los derrames cerebrales no son modernos; también afectaron a los pueblos antiguos.
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La aterosclerosis es omnipresente entre las personas de la actualidad y, a pesar de diferencias en los estilos de vida antiguo y moderno, el equipo del cardiólogo Gregory Thomas de la Universidad de California en Irvine ha comprobado que era bastante común en los antiguos egipcios con un estatus socioeconómico alto que vivieron tres milenios atrás.

Lo descubierto sugiere que quizás tengamos que mirar más allá de los factores de riesgo modernos para entender completamente esta enfermedad.


Thomas y un equipo de cardiólogos estadounidenses y egipcios, ayudados por expertos en egiptología y preservación, seleccionaron 20 momias del Museo de Antigüedades Egipcias y las escanearon con un escáner de tomografía computerizada.

A las momias se les escaneó todo el cuerpo, con especial atención al sistema cardiovascular. Los investigadores encontraron que 9 de las 16 momias que tenían corazones o arterias identificables, que fueron dejados en sus cuerpos después del proceso de momificación, tenían calcificación claramente visible en la pared arterial o en el trazado por el que habría discurrido la arteria de estar presente. Algunas momias tenían calcificación en hasta 6 arterias diferentes.

Mediante análisis del esqueleto, el equipo de expertos en egiptología y preservación pudo estimar la edad de la muerte de todas las momias. De las 8 momias que habían muerto con más de 45 años de edad, 7 tenían calcificación y por tanto aterosclerosis, mientras que sólo 2 de las 8 que murieron con menor edad tenían calcificación. Se observó calcificación vascular tanto en momias masculinas como en femeninas.

Información adicional en:

sábado, 26 de diciembre de 2009

IMAGEN MÉDICA

El PET se 'casa' con la resonancia magnética

[foto de la noticia]
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JOSÉ LUIS DE LA SERNA

MADRID.- Ocho instituciones de seis países europeos –el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) español entre ellos– trabajan para poner a punto pronto una nueva técnica de imagen que revolucionará la medicina. El proyecto Hyperimage, financiado en buena parte por la Unión Europea, unirá en una sola máquina dos prometedoras tecnologías de imagen que no han logrado juntarse todavía.

Se trata del PET y la RM. La primera, la Tomografía por Emisión de Positrones, visualiza mediante isótopos el metabolismo de las células y se ha convertido en una pieza clave para diagnosticar el cáncer, muchas lesiones funcionales del cerebro, el riesgo de algunas lesiones de aterosclerosis de las paredes de los vasos sanguíneos y, en general, cualquier proceso inflamatorio serio.

La segunda, la Resonancia Magnética, ha demostrado su capacidad no sólo de afinar en la definición anatómica sino también de definir la estructura de los tejidos de forma superior a la que logra la Tomografía Axial Computarizada (el TAC). Además, la RM no emite radiaciones como hacen los aparatos que usan rayos X. Es lógico, por tanto, que el matrimonio de ambos métodos acabe dando muy buenos resultados.

Sin embargo, hasta este momento existían inconvenientes técnicos que imposibilitaban un enlace de estas características. Pero se han solventado ya. El primero de ellos ha sido conseguir que muchos de los componentes del PET funcionen en el entorno de un campo magnético tan elevado como el que se genera con la RM. El segundo consiste en mejorar la pérdida de calidad de las imágenes que obtiene la resonancia cuando en la misma máquina hay que acoplar un PET. El tercero es un complejo algoritmo que debe ser resuelto afinando el software que permita la compatibilidad simultánea de las dos tecnologías.

Si la unión de PET y TAC en un solo aparato es ya una realidad presente en muchos hospitales punteros en el mundo –y la oncología moderna no puede hoy en día prescindir de esta técnica– las ventajas para la medicina de la conjunción del PET y la RM van a ser mucho más importantes.

El diagnóstico y el pronóstico de la aterosclerosis, y el resultado que sobre esta patología se consiga con determinados tratamientos, se van a ver con una fiabilidad sin precedentes gracias precisamente a esta unión. «El PET capta la inflamación de una manera muy precisa y la RM, además de definición anatómica, logra muy buena resolución tisular», ha reconocido a ELMUNDO.es el doctor Valentín Fuster, director del CNIC en Madrid y del Instituto Cardiovascular del Hospital Monte Sinaí en Nueva York y uno de los mayores impulsores del proyecto.

De hecho, todos los estudios cardiovasculares relacionados con el proyecto Hyperimage europeo se llevarán a cabo en el CNIC. En sus laboratorios de aterotrombosis e imagen cardiovascular se investigará –en un primer momento en modelos animales– el papel del PET/RM en el diagnóstico de la aterosclerosis y el infarto de miocardio. Madrid y Nueva York serán las sedes de los primeros aparatos de esta clase que se utilizarán en seres humanos.

jueves, 24 de diciembre de 2009

El ojo del huracán de la “pandemia” de gripe A
Publicado por Miguel Jara el 24 de Diciembre de 2009

Las cosas están sucediendo de una manera muy rápida con el asunto de la gripe A. Eso es bueno, corre la información gracias a internet como antes no hubiera corrido y lo que se ha presentado como la mayor campaña de marketing de la historia de la Humanidad está siendo desmontada a una velocidad de vértigo. Un especialista que ha investigado el fenómeno desde sus comienzos y ha publicado influyentes reportajes, F. William Engdahl, nos regala una información que a mí me parece de lo mejor que he leído, y ha sido casi todo, en lo referente a la gripe A. En concreto a cómo personajes concretos, que trabajan para instituciones “de prestigio” en el mundo científico y financiadas por la industria farmacéutica influyen en la Organización Mundial de la Salud (OMS) de manera directa y decisiva para que se promuevan “pandemias”. Como en el caso de la de la gripe A, pero no sólo esta.

18profesor Albert Osterhaus

Les destaco algunos párrafos del excelente y concluyente trabajo de Engdahl y al final de los mismos les incluyo los enlaces originales. ¡Cuántas veces me habrán preguntado estas semanas pasadas periodistas y no periodistas sobre el papel y la responsabilidad de la OMS en la creación de la “pandemia”! Cuánto sospechábamos de las relaciones furtivas de la OMS con los grandes laboratorios farmacéuticos pero no teníamos datos concretos. Pasen y lean:

Lo llaman «Dr. Flu» (Doctor Gripe). El profesor Albert Osterhaus es el principal consejero de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ante la pandemia de gripe H1N1. Venía prediciendo desde hace años la inminencia de una pandemia global y lo que hoy sucede parece estar dándole la razón. Pero el escándalo que ha estallado en los Países Bajos y que está siendo tema de debate en el parlamento ha puesto de relieve los vínculos personales del profesor Osterhaus con los laboratorios que fabrican las vacunas que él mismo prescribe en sus recomendaciones a la OMS.

F. William Engdhal nos relata cómo un experto poco escrupuloso ha logrado manipular la opinión pública internacional, sobredimensionando el impacto de la gripe H1N1 y enriqueciendo así a los laboratorios que le pagan.

lbert Osterhaus no es un individuo cualquiera. Se trata de un científico que ha desempeñado un papel en todas las grandes olas de pánico que se han desatado debido a la aparición de virus, desde las misteriosas muertes imputadas al SRAS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) en Hong Kong, donde la actual directora general de la OMS Margaret Chan promovió su carrera como responsable de la salud pública a nivel local. (…)

Posteriormente, cuando se dejó de hablar de los casos de SRAS, Osterhaus se dedicó a otra cosa y se dio a la tarea de dar envergadura mediática a los peligros de lo que él llamaba la gripe aviar H5N1. En 1997, ya había hecho sonar la alarma después de la muerte, en Hong Kong, de un niño de 3 años sobre el que Osterhaus sabía que había estado en contacto con pájaros. Osterhaus desarrolló su labor de cabildeo en los Países Bajos y a través de Europa afirmando que una nueva mutación letal de la gripe se había transmitido a los humanos y que había que tomar medidas drásticas. (…)

En abril de 2009 pareció que su búsqueda fructificaba cuando en La Gloria, un pueblecito del Estado mexicano de Veracruz, se diagnosticó un caso de un niño portador de la gripe por entonces llamada «porcina» o H1N1. Con un apresuramiento totalmente fuera de lugar, el aparato propagandístico de la Organización Mundial de la Salud arrancó a toda máquina con las declaraciones de su directora general, la Dra. Margaret Chan, sobre la posible amenaza de una pandemia mundial. (…)

Osterhaus no sólo ocupaba una posición estratégica para recomendar a la OMS que declarara la «urgencia pandémica» y para incitar al pánico sino que era además el presidente de una organización que se encuentra en la primera línea en lo tocante a ese tema. Se trata del Grupo Europeo de Trabajo Científico sobre la Gripe (ESWI, siglas correspondientes a European Scientific Working group on Influenza), que se define como un «grupo multidisciplinario de líderes de opinión sobre la gripe, cuyo objetivo es luchar contra las repercusiones de una epidemia o de una pandemia gripales». Como sus propios miembros lo explican, el ESWI es –bajo la dirección de Osterhaus– el eje central «entre la OMS en Ginebra, el Instituto Robert Koch en Berlín y la Universidad de Connecticut en Estados Unidos». Lo más significativo en cuanto al ESWI es que su trabajo está enteramente financiado por los mismos laboratorios farmacéuticos que ganan miles de millones gracias a la urgencia pandémica, mientras que los anuncios que hizo la OMS obligan a los gobiernos del mundo entero a comprar y almacenar vacunas. El ESWI recibe financiamiento proveniente de los fabricantes y distribuidores de vacunas contra el H1N1, como Baxter Vaccins, MedImmune, GlaxoSmithKline, Sanofi Pasteur y otros, entre los que se encuentran Novartis, que produce la vacuna, y el distribuidor del Tamiflu, Hofmann-La Roche.

Información original de Engdahl: WHO ‘Swine Flu Pope’ under investigation for gross conflict of interest

martes, 22 de diciembre de 2009

Y DICEN QUE EL PESCADO ES CARO.......

Los riesgos de los pescadores,cuadro de Joaquín Sorolla
Publicado por Miguel Jara

De todos los resúmenes sobre cómo ha transcurrido la Cumbre del Clima de Copenhagen y qué conclusiones pueden obtenerse creo que uno de los más claros y concretos es el que reproduce Internautas TV escrito por el ex europarlamentario de Los Verdes, David Hammerstein, que les muestro a continuación. El actual modelo económico es un fracaso. No sólo no hace felices a la mayoría de las personas que viven bajo su órbita, casi todos los habitantes del planeta, sino que aumenta las desigualdades, promueve la guerra como manera de abrir nuevos mercados, condena a la explotación laboral a la mayor parte de las personas y depreda la naturaleza sin contemplaciones. El acuerdo de mínimos de la ciudad danesa es lo más parecido a un suicidio programado al que sólo le veo como positivo que es la viva demostración de que buena parte del mundo ha asimilado el fracaso del capitalismo. El desacuerdo generalizado cuando era tan necesario un acuerdo ambicioso así lo demuestra. Creo que lo responsable es ejercer la desobediencia civil hacia un modelo ruinoso, no participar en la medida de lo posible en su alimento. Pero no debemos olvidar que son necesarias las alternativas aquí y ahora, participemos también en la medida de nuestras posibilidades en la construcción de alternativas, las hay y pueden resumirse en una palabra: Ecología.

El actual modelo ha de dar paso a una economía limpia, equitativa, en la que productores cuenten a la hora de producir, enfocada a las necesidades y no a la pulsión del consumo por el consumo. El modelo político que sostenga esa economía ha de ser democrático, participativo por democrático, llevada la capacidad de decisión de las personas a todos los ámbitos: familia, empresa, comunidades e instituciones de todo tipo y a la administraciones públicas.

Es el propio modelo económico global el que está en crisis.
Seguramente habrá quien piense que la crisis es el propio
sistema. A decir verdad, la crisis es el estado normal de funcionamiento
del modelo. Así ha sido desde el principio. No puede
ser de otro modo cuando dicho «proyecto económico», por
llamarlo de algún modo, se cimenta en el crecimiento infinito
en un espacio finito como es el planeta Tierra, la casa común
que nos acoge.

Es el propio modelo económico global el que está en crisis. Seguramente habrá quien piense que la crisis es el propio sistema. A decir verdad, la crisis es el estado normal de funcionamiento del modelo. Así ha sido desde el principio. No puede ser de otro modo cuando dicho «proyecto económico», por llamarlo de algún modo, se cimenta en el crecimiento infinito en un espacio finito como es el planeta Tierra, la casa común que nos acoge. Y ahora vemos y sufrimos sus consecuencias.

Alguien dirá que no hay más que ver el estilo de vida occidental o los progresos de la civilización occidental para ver que “nunca hemos vivido mejor”. Precisamente observando dicho “estilo de vida” entendemos que vivimos en una burbuja, un modelo de alienación psíquica, insostenibilidad ecológica, injusticia social -sólo una minoría puede vivir en el despilfarro-. Urge revisar qué consideramos progreso, bienestar, calidad de vida, porque me temo que estos sólo podemos hacer que perduren en el tiempo, que sean sostenibles -que se sostengan por sí mismos hacia el infinito- dando un giro a nuestro sistema de vida y apostando por valores como la austeridad, el reducir la velocidad de nuestro ritmo de vida y de la economía, el ahorro y la eficiencia energética, el consumo en función de necesidades. Podría seguir y seguiré en otras ocasiones pero creo que este último concepto puede bien servirnos de villancico navideño, no se me ha ocurrido nada mejor, no tengo ánimo para ello. Sean felices estos días navideños, intenten practicar la esperanza del cambio.


sábado, 5 de diciembre de 2009

Y A N (O B A M A) S

La salud de los enfermos....



Ya n(o va ma)s...el grone se desinflo,mucho blablabla,como ZP,pero nadaie quiere poner las castañas en el fuego.


Opuestos. Miles de personas marcharon contra la reforma planteada por Obama.
26-11-2009 / Obama logró una reforma “conservadora” del sistema sanitario. El millonario lobby de aseguradoras, farmacéuticos y de la derecha contra el cambio propuesto por el presidente demócrata impidió que la cobertura médica fuese universal y gratuita.
Por Alfredo Grieco y Bavio

Que Barack Obama fuera el primer presidente negro en la Casa Blanca tuvo entre sus consecuencias otro acontecimiento hasta entonces desconocido en la historia norteamericana: la derecha salió a las calles, organizó protestas multitudinarias, e incluso viajó a Washington en una versión blanca de la gran marcha de Martin Luther King. Cualquier otro país del mundo estaría feliz porque los planes de salud pública aumentaran su cobertura. Sólo en Estados Unidos puede concebirse que la reacción ante una propuesta de mejor atención médica universal fuera acusar al gobierno de intervencionismo, llenar las ciudades de carteles denunciando el “obamanismo” (algo así como un comunismo bien oscuro), y defender la posibilidad de morir libremente y en manos privadas. Estos movimientos de masas blancas iracundas no fueron siempre espontáneos. Muchas veces se vieron alentados, y aun financiados, por aseguradoras y farmacéuticas. Tampoco gusta a los norteamericanos gastar, y a los más ricos disgustaba notablemente una suba de los impuestos cuyo solo fin era que los más pobres contaran con una mejor atención que la que podían pagarse. Obama tuvo que resignarse a que su partido demócrata y los opositores republicanos votaran en el Congreso una reforma sanitaria conservadora, que excluyó lo que antes era su ilusión más importante: un servicio público de salud por el que todos pudieran optar.

Tal vez el rasgo que más distancie a Estados Unidos de los restantes países desarrollados sea la ausencia de atención sanitaria gratuita y universal. Los costos médicos son los más altos del mundo. El efecto inevitable es que el negocio de la salud, en todos sus rubros, sea uno de los más prósperos.

Los ciudadanos norteamericanos –para los migrantes el panorama es todavía más sombrío– enfrentan en sus vidas una pesadilla que no sueña el resto del planeta: la quiebra por causa de enfermedad. O con otras palabras: la bancarrota médica. Esto quiere decir que “te embargan por deudas sanitarias, porque los honorarios del médico, las facturas de los análisis y los gastos de hospitalización se han acumulado. Entonces interviene el oficial de justicia y te lo quitan todo: por si fuera poco estar enfermo, quizá moribundo, te quitan la casa, el coche, los muebles, te dejan en la calle, te impiden mandar a tus hijos a la universidad. Es una salvajada. Las bancarrotas médicas no son un fenómeno marginal, pues el 62% de todas las quiebras declaradas por los tribunales norteamericanos corresponde a deudas médicas, y todos los años un millón de personas va a la quiebra por esta clase de deudas”. De esta manera definió la situación al diario italiano Il Manifesto el doctor Quentin Young, de Chicago. A sus 86 años, es una figura histórica entre los militantes por la reforma de la salud en Estados Unidos y durante años hizo campaña con ese joven político de Illinois que era Obama.

Aunque las manifestaciones callejeras de la derecha norteamericana sean un fenómeno nuevo e inquietante, resultan marginales. Más importante es el poder de quienes las alientan. Las aseguradoras (el equivalente en Estados Unidos de las prepagas) disponen de una enorme capacidad de lobby. Del presidente de la comisión del Senado que se ocupó de evaluar la reforma sanitaria, el senador demócrata Max Baucus, del estado de Montana, se dice que cobró millones de estas empresas, que impulsaron y sostuvieron su carrera política. Si el Estado federal ofreciera un plan de salud propio, que racionalizara los recursos, los costos bajarían, y con ellos las ganancias de hospitales y médicos privados y farmacéuticas, y de todos quienes viven del sector salud.

El déficit público de Estados Unidos corresponde al 41% de su PBI. Es el más grande del mundo, y en la década siguiente podría duplicarse. El envejecimiento de la población promete aumentarlo, a menos que también se aumenten los impuestos. Tres fuentes mayores en el drenaje de fondos son la Seguridad Social (el sistema de jubilaciones y pensiones), Medicare (la atención médica gratuita para los mayores de 65 años y para los discapacitados) y Medicaid (la atención médica para pobres y desempleados). El sistema Medicaid es de segunda calidad, aunque es mejor que nada. Medicare, en cambio, es muy bueno. Si pudo ponerse en funcionamiento, fue porque convenía a las aseguradoras: los viejos sufren demasiadas enfermedades, para no hablar de los minusválidos, y las empresas salían ganando pasándole al Estado esta carga.

Para los más radicales, a Obama le faltó el coraje de proclamar, o reclamar, un Medicare para todos. La propaganda republicana había difundido que el presidente negro les sacaría el dinero a los viejos para atender a los pobres. La base de las socialdemocracias europeas y aun de Japón es que los ricos pagan más impuestos y así puede atenderse a los pobres –o a los menos ricos–, y de esa manera la distancia social entre los que están más arriba y más abajo disminuye. Barack Obama entendió cuán difícil era que este programa entusiasmara a los representantes del pueblo norteamericano que votan leyes en el Congreso.