miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿DONDE METER A LOS CHORIZOS LOCOS?

U20: de la vergüenza al orgullo


En total trabajan 53 profesionales de la salud. Trece médicos, diez psicólogos, cuatro trabajadores sociales y dieciocho enfermeros. || Hoy, el nivel de alojamiento en la U20 se mantiene por debajo de su capacidad. El máximo de personas que puede albergar es 152. || La clave radica en que la dirección del penal en el Borda es civil, además de policial. (FOTOS:ESTEBAN WIDNICKY)
.
  • Si el censo hubiera preguntado a la ciudadanía cuál es el peor lugar del mundo, la abrumadora mayoría haría que el trono se disputara entre un penal y un manicomio. Pero si las unidades penitenciarias para reclusos con trastornos psiquiátricos fueran más conocidas, sin duda serían las estrellas del ranking de sitios menos queridos.

  • El psiquiatra Luis Ohman dice una obviedad, pero debe decirlo por la ridiculez de la situación actual: “Los internos no deberían estar presos porque no hay reproches con nadie”.

  • El 24 de noviembre, en la Cámara de Senadores se debatirá el proyecto de Ley de Salud Mental y Derechos Humanos que cuenta con media sanción de Diputados. La iniciativa prevé tratamientos sanitarios para las personas que padecen sufrimiento mental y establece la internación del paciente como último recurso.
    La norma a debatirse cuenta con la adhesión de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Federación de Psicólogos de la República Argentina (Fepra) y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).

  • .
  • Lo que a nosotros nos pone contentos es que en este tiempo, desde el 10 de octubre del año pasado, no ha habido un solo muerto por enfrentamientos entre internos en el Servicio Penitenciario Federal.” El que habla es Alejandro Marambio, director Nacional del Servicio Penitenciario Federal, quien asumió el cargo con el objetivo de profundizar la política penitenciaria implementada por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

Una psiquiatría basada en el respeto. La unidad penal que funciona en el Borda, paradójicamente para recluir a inimputables, pasó del espanto a una situación ejemplar, pero es la única y por eso puede volver a colapsar

Si el censo hubiera preguntado a la ciudadanía cuál es el peor lugar del mundo, la abrumadora mayoría haría que el trono se disputara entre un penal y un manicomio. Pero si las unidades penitenciarias para reclusos con trastornos psiquiátricos fueran más conocidas, sin duda serían las estrellas del ranking de sitios menos queridos.
Sin embargo, en una institución como ésa se lleva adelante el trabajo que un equipo de jóvenes eminencias realiza a pulmón, en el marco de un proyecto impulsado por el Ministerio de Justicia, en conjunto con el Servicio Penitenciario Federal (SPF), y que está dando de qué hablar. Aquí y en el mundo.
Al fondo del predio del Hospital Nacional José Tiburcio Borda, el neuropsiquiátrico de Barracas, hay una especie de fuerte. Sólo una de sus paredes no es toda blanca, la que tiene el símbolo del Servicio Penitenciario, debajo del que puede leerse “Unidad Nro. 20”, a pesar de las señoras que, todas con bolsas en las manos, esperan la hora de visita.
La U20, como la llaman comúnmente, es uno de los pocos penales de reclusión para quienes han cometido un delito y padecen trastornos mentales severos. Hoy, el nivel de alojamientos se mantiene por debajo de su capacidad de 107 camas, el equipo de profesionales asciende a 53, las admisiones están controladas, la atención es personalizada, las pautas internacionales previstas en salud y derechos humanos se cumplen y los tratamientos son distintos de simples cócteles de pastillas.

Antes y después. Hoy es así, pero hoy, que hace tres años el proyecto de reforma de la U20, a cargo del especialista Luis Ohman, está funcionando. Y que las autoridades penitenciarias comparten la dirección del penal con el sector civil. Hoy se puede decir que “es una experiencia única en la Argentina y en América latina. Una reforma radical. Cuyo eje está en que el dispositivo penitenciario tiene la dirección del penal y lo relativo a la seguridad, y el dispositivo civil, todo el marco del proyecto de reforma, dentro de un proceso general que emprendió el Servicio Penitenciario Federal”, como dice Ohman, porque “se empieza a ver, como parte de la política de Derechos Humanos de este Gobierno, una concepción tendiente a instalar una conducción civil de la institución”.
Pero, antes, no se podía ni hablar de esta unidad. Antes, cuando el Cels publicó el informe en 2005 con los resultados de la investigación que hizo junto al Mdri (Mental Disability Rights International) en la unidad psiquiátrica, y que reveló la grave violación a los derechos humanos padecida por los internos. Antes, cuando el lugar tenía camas para recibir a 90 reclusos y había 130. “Llegó a haber aquí 170 internados con 85 camas y cuando nosotros llegamos eran 140”, dice Ohman. Cuando la situación salió a la luz y preocupó a la Corte Suprema, el alto tribunal designó un comité ad honórem para hacer un relevamiento institucional, que encabezó Ohman. El informe confirmó la situación denunciada por los organismos de DD.HH. y sumó aspectos. La unidad psiquiátrica no estaba dirigida por un psiquiatra y sólo contaba con tres de ellos para toda la superpoblación. Gran cantidad de internados como enfermos psiquiátricos no lo eran, sino que padecían adicciones a sustancias y habían sido derivados allí por la Justicia.
Antes, también se encontraron los abusos de medicación y de aislamiento que suplían a la contención de los profesionales. Antes, cuando el lugar estaba lleno de lo que llaman CIT (celdas individuales de tratamiento), en alusión a los cuartuchos herméticos de 2 por 1 en que eran confinados los internos, a veces durante meses. Ahora existen los Soep, de evaluación y orientación, con ventilación, vidrio, cámaras, aire acondicionado, y donde no pasan más de 72 horas.
Hoy, cada uno “tiene un equipo fijo de profesionales tratantes, cada paciente tiene un psicólogo, un psiquiatra, un trabajador social, que lo atiende habitualmente, más allá de los pedidos de audiencia, que es la modalidad habitual en estas unidades”, relata uno de los coordinadores de psicología, Fernando Matteo Bertolozzi. “Los psicólogos los entrevistamos dos veces por semana, los psiquiatras una, Trabajo Social tiene menos frecuencia, pero los convocamos, tratamos de poner días fijos para que puedan esperar el que les toca, en el que van a ser atendidos”, detalla.
Hoy, los organismos de DD.HH. que hace cinco años denunciaban a la U20, hacen público su apoyo y su reconocimiento. La Suprema Corte, la Defensoría de la Nación y la ONU.
Antes no, por ejemplo, porque “una persona permaneció seis meses desnuda, en un lugar en que no había ni baño, con el diagnóstico de simulación”, evoca Ohman, y explica que ello pudo suceder porque “bajo la idea de peligrosidad se concibe un mecanismo de neutralización y de clausura de la persona”.

Peligrosos o vulnerables. Antes, la línea de pensamiento que predominaba en general y en particular era otra, única y perduró por muchos años. Para colmo, resultó ideal para la política de exclusión y abandono como la que hubo desde el menemismo hasta el 2003. Las nuevas líneas de pensamiento emergentes en el campo político, en el de la Justicia y los DD.HH., también emergieron en la psiquiatría. “Se tiende a generalizar y a veces se piensa que hay una sola psiquiatría, y que es ‘peligrosista’. No es así, ni acá ni en muchos otros lados, hay una psiquiatría democrática que viene construyendo una psiquiatría de vulnerabilidad”, esclarece Ohman.
“La psiquiatría de peligrosidad, aislación sanitaria, racista, tiene que ver con el nacimiento de esta disciplina y con todo lo que fue la psiquiatría argentina en su etapa fundacional”, enseña el especialista, a la vez que advierte que esa concepción aún “se prolonga, por ejemplo, en las pericias forenses y en los dictámenes. No es nada que hayamos inventado nosotros, y hay un montón de psiquiatras y médicos forenses que tienen una fuerte convicción democrática que han dado por terminada la idea de la peligrosidad. Fallos de la Corte Interamericana y de nuestra Corte han dado por terminada esa categoría. Todos deberían acatar.”
La parte de la reforma que le toca a las instituciones de seguridad para la democratización, es la conducción civil o compartida. Miguel González es el jefe por parte del Servicio Penitenciario, coincide con Ohman y los coordinadores en que la relación entre civiles y uniformados es buena. Una presunción personal es que minimizan la tensión. O la dejaron atrás de las nuevas necesidades. González tiene a su cargo los 107 alojamientos de la U20 más un anexo con capacidad para otros 45. Así y todo, sabe que no es suficiente. “Es la única unidad psiquiátrica” de varones del SPF, y recibe “internos derivados de Tribunales, comisarías, por orden de los juzgados, y también de las unidades nuestras. “Hemos llegado a tener 107 internados, la capacidad máxima, y cuatro o cinco más en Tribunales, en lista de espera”, confiesa, y suma otra coincidencia con los civiles “queremos hacer ver a todo el mundo que necesitamos un lugar más amplio, porque no damos abasto”, dice el director policial.
El proyecto le debe su éxito a un esfuerzo compartido, la vocación de los profesionales, la responsabilidad del SPF, las convicciones de Ohman y, como remarca el especialista, también a la “firme decisión política”. Porque nació con el ex ministro de Justicia Alberto Iribarne, fue impulsado por Aníbal Fernández, cuando era el titular de esa cartera, y continúa ahora con el respaldo de Julio Alak. Sobre todo, Ohman rescata al titular del área de que depende, el secretario de Seguridad Interior, Héctor Masquelet.
Hoy, la contracara del éxito del proyecto son los problemas edilicios, su capacidad y las causas de que haya médicos sin cobrar hace 12 meses. Para Ohman “hay que fundar un hospital psiquiátrico penitenciario, en espacios diferentes, porque esto tiene 150 años. Planteamos al ministro Alak para que también le diga a Manzur, su par de Salud, que hay que fundar una institución para la atención de inimputables, que no deberían estar presos”.

.

martes, 16 de noviembre de 2010

LABORATORIOS QUE MATAN


Un medicamento para la diabetes causa en Francia 500 muertos en 33 años

Mediator fue comercializado hasta noviembre de 2009.- En España fue retirado en 2005

.

Un medicamento diseñado para la diabetes y tomado también como tratamiento para mitigar el apetito ha causado al menos 500 muertes en 33 años en Francia, según un informe médico elaborado por la Seguridad Social francesa presentado ayer en la Asamblea Nacional. El medicamento en cuestión, Mediator, del laboratorio Servier , comenzó a circular en Francia en 1976, y según los datos del estudio, causaba disfunciones en las válvulas cardiacas.

También fue vendido en España, donde fue prohibido en 2005. En Estados Unidos, en cambio, fue retirado mucho antes, en 1997. En Francia no se impidió su comercialización hasta noviembre de 2009, después de que las autoridades sanitarias comprobaran "que tenía una eficacia modesta contra la diabetes" y, a su vez, acarreaba "un riesgo de disfunción de las válvulas cardiacas". Por entonces, cerca de 300.000 personas se administraban Mediator. Desde 1976 fueron dos millones. Además de las 500 personas que murieron, el informe añade que cerca de 3.500 fueron hospitalizadas.

Las autoridades sanitarias francesas han pedido hoy por la mañana a los pacientes que hayan tomado este medicamento durante tres meses que acudan a su médico para asegurarse de que no corren ningún riesgo.

El diputado socialista Gérard Bapt, cardiólogo, tras examinar el informe y catalogarlo como de "escándalo de la sanidad francesa" se preguntó Por qué había tardado tanto la Administración francesa en prohibir este medicamento peligroso- "Tengo la impresión de que algunos expertos que trabajan en la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria (Afssaps) están demasiado cerca de ese laboratorio", asegura este diputado hoy en el periódico Le Parisien.

La persona que descubrió el problema, la neumóloga Irène Franchon, detectó el primer caso en 2007. A base de investigaciones y de cotejar otros episodios parecidos con otros pacientes, acudió a la Agencia Francesa de Securidad Sanitaria en febrero de 2008 con un expediente. "Pero no lo tuvieron en cuenta. No parecían muy conformes con la idea de denunciar este medicamento peligroso." Lo hicieron, ante la insistencia de esta doctora y de otros especialistas, en noviembre de 2009. "Sin nosotros, que levantamos la liebre, eso seguiría aún en venta", asegura la doctora en Le Parisien.

POBRES FEOS!!!!

El club de los feos y la ecuación económica de la cara perfecta

Las nuevas "medidas de oro" para la belleza no se refieren al cuerpo, sino a la cara.


Ilustración de Pablo Blasberg

Ilustración de Pablo Blasberg


En el mundo de la belleza femenina, el 90-60-90 no va más. Las nuevas "medidas de oro" para identificar mujeres lindas son "36-46", y no se refieren al cuerpo, sino a la cara.

Una investigación realizada este año por psicólogos de EE.UU. y Canadá, que luego sirvió de insumo para un original experimento llevado a cabo por economistas argentinos, determinó que la belleza femenina está altamente determinada por la distancia que guardan los ojos entre sí, y la de los ojos con la nariz y la boca. Kang Lee, de la Universidad de Toronto; y Pamela Pallett y Stephen Link de la Universidad de California le mostraron a centenares de estudiantes rostros de una misma persona, pero con sus principales facciones separadas por distintas distancias. El resultado: las mujeres fueron juzgadas como más atractivas cuando el espacio entre sus ojos y su boca es el 36% del largo total de la cara; y el que media entre los ojos, un 46% del ancho total del rostro. "La 'divina proporción' se discute desde la Antigua Grecia; y hasta se dice que Leonardo Da Vinci la tuvo en cuenta para dibujar su Mona Lisa, pero esta es la primera vez que surgen conclusiones muy contundentes desde la psicología", dice Pallet en su estudio.

Los hallazgos fueron tomados por los economistas Martín Rossi (Universidad de San Andrés), Florencia López Boo (BID) y Sergio Urzúa (Northwestern) para estudiar la relación entre la belleza y el acceso al mercado laboral. "Sacamos fotos de gente real, las mezclamos para generar caras sin identidad, y luego un diseñador manipuló estas distancias para volverlas atractivas o feas", cuenta Rossi a Clarín. El paso siguiente fue enviar las imágenes a empresas que solicitaban empleados. "Encontramos que la gente atractiva tiene un 9,8% de chance de ser llamada a una entrevista; en tanto que con los CVs de gente fea, la tasa de respuesta bajó a 7,2%", explica. La "economía de la belleza" es un campo relativamente nuevo.

Hamermesh y Jeff Biddle hallaron que la gente atractiva gana un 5% más que la menos agraciada. Reciben más ofertas laborales, salarios más altos de entrada y mayor periodicidad de aumentos.

Este campo económico se vio favorecido también con el aporte estadístico de los sitios de citas por Internet, que explotaron comercialmente y sumaron muestras de millones de datos. Gizmodo.com, uno de los más populares en Inglaterra, lanzó recientemente una alternativa de citas on line para aquellos que enfrentan "desafíos estéticos" ("aesthetically challenged people"). La iniciativa evita lugares comunes como "la belleza está adentro" y va al grano con consejos prácticos: "Un 50% de la gente en Gran Bretaña es considerada 'fea' y pierde su tiempo buscando en la limitada pileta de los 'lindos'; cuando seguramente tendrían más éxito en el vasto océano de los feos". Y un dato 100% corroborado por las abundantes estadísticas de Gizmodo: los feos se esfuerzan más en la cama. ¿A quién le importa el 90-60-90 y el 36-46?

lunes, 15 de noviembre de 2010

ESTUDIANDO LA CROQUETA

ANTONIO DAMASIO, NEURÓLOGO

«La violencia responde a un mal funcionamiento del cerebro»

El Director del Brain And Creativity Institute de la Universidad del Sur de California acaba de publicar «Y el cerebro creó al hombre»


El título la edición española, «Y el cerebro creó al hombre» (Destino), difiere ligeramente del original americano —«Self Comes To Mind»—, pero la idea es la misma: ¿cómo puede el cerebro generar emociones, sentimientos, ideas y el yo? Eso es lo que se pregunta y responde el profesor Antonio Damasio en su último libro, obra que presentó en Barcelona coincidiendo con su viaje para ser investido doctor honoris causa por la Universitat Ramon Lull.
Galardonado con el premio príncipe de Asturias de Investigación Científica de 2005, el director del Brain and Creativity Institute de la Universidad del Sur de California vuelve a demostrar una vez más porqué es una de las máximas autoridades en neurociencia. O, lo que es lo mismo, en el funcionamiento del cerebro y todos sus entresijos. Y lo hace, una vez más, renunciando a convertir sus escritos en un coto privado para los muy iniciados y tratando de acercarse a cuanta más gente mejor. «No me gusta divulgar, sino expresar y compartir mi opinión», explica el también autor de «El error de Descartes» y «En busca de Spinoza» sobre un libro que explora los mecanismos de la conciencia.
—Asegura que no hay conciencia sin mente, pero que hay mentes sin conciencia. ¿También entre los seres humanos?
<—Sí, eso es algo que sale de observación en seres humanos, porque hay pacientes que pierden la capacidad de crear al sí mismo, al yo, y aún así tienen mente. Cuando lo contemplamos desde la perspectiva de la evolución, vemos que los organismos evolucionaron sin tener siquiera un cerebro. Luego se desarrollaron las mentes y más tarde la conciencia.
—¿Y cuándo se puede decir que tenemos conciencia de nuestra propia conciencia?
—¿Nosotros mismos? Sabemos que los niños al nacer probablemente no tengan conciencia, pero poco a poco empiezan a desarrollarla y obviamente a los dos años de edad ya tienen las estructuras de conciencia que luego encontraremos más adelante en la vida.
—Se utiliza el símil de la orquesta que acaba creando a su propio director. ¿Es así como funciona el cerebro el relación a la conciencia?
—Obviamente es una metáfora, pero es importante, ya que te permite tener la idea de que uno solo puede crear la conciencia con la contribución de muchos y distintos participantes. En la metáfora, son los distintos músicos los que contribuyen a construir la conciencia.
—El cerebro es, pues, el origen de todo.
—Es uno de los orígenes, sí, pero no olvidemos que el cerebro está dentro del cuerpo, por lo que tenemos que decir que la vida es el origen de todo, y un organismo vivo, si tiene cerebro, tiene la posibilidad de tener una mente y una conciencia.
—En el libro apunta que existe el temor de que las pruebas que se han aportado sobre la función cerebral puedan acabar socavando la aplicación de las leyes.
—Lo que yo digo es que, si piensas en una persona que comete un delito y mata a otra persona, existen dos posibilidades. La primera sería que la mató porque quería robarle y eso implicaría que esa persona realmente es un delincuente que, por lo demás, es una persona normal. Luego tenemos otro caso y es la persona que mata de un modo impulsivo y al final resulta que tiene un tumor cerebral en el lóbulo frontal que aumenta el nivel de impulsividad. Ambas personas son culpables y eso no cambia de cara a la aplicación a la ley, pero lo que es importante es que si eres el juez tienes que tratar a esas dos personas de un modo diferente, ya que en un caso existe una intención malévola y en el otro caso es un paciente con un problema cerebral.
—Aún así, en ambos casos, tanto en el de la intención malévola como en la enfermedad, tendrían que ver con el cerebro y con la maldad que pueda anidar en él.
—Eso es interesante, ya que podría ser que a la larga se acabe demostrando que la gente con intenciones malévolas son en realidad personas cuya función cerebral no es normal, pero no lo sabemos todavía. Es una hipótesis tan solo. Sócrates ya dijo hace unos cuantos siglos que nadie es malo de un modo intencionado, lo que ya sugiere que incluso entonces si eras malévolo era porque te pasaba algo.
—¿Se podría entonces decir que la maldad y la violencia son defectos del cerebro?
—Más que defectos, son cosas que responden a un mal funcionamiento del cerebro.
—El libro arranca con una cita de Pessoa relativa al alma —«Mi alma es como una orquesta oculta; no sé qué instrumentos tañe o rechinan en mi interior, cuerdas y arpas, timbales y tambores. Sólo me reconozco como sinfonía»—, pero el texto de «Y el cerebro creó al hombre» apenas deja espacio para este alma. ¿Es incompatible con la neurociencia?
—No, simplemente son dos enfoques distintos de la realidad. Se puede construir una visión del mundo en la que cabe la fe y todo lo divino, pero el papel de los científicos no es investigar la fe ni la divinidad, porque son elementos sobrenaturales. Lo que yo intento es trabajar con aquello que se puede estudiar científicamente, pero a la vez tengo el máximo respeto por aquellas personas que tiene fe. De hecho, podría ser que las personas que tienen fe sean más felices que aquellas que no creen. No tenemos ninguna evidencia, como tampoco la tenemos de que quienes no creen sean más felices que quienes sí que lo hacen. Además, la conciencia nos ha llevado a crear la cultura y uno de los aspectos que hemos creado es el de las creencias religiosas.
—¿Qué nos queda por saber de la mente humana?
Muchísimas cosas. Creo que es muy importante que seamos muy humildes en cuanto a lo que sabemos. Por ejemplo, todavía no sé a ciencia cierta cuáles son los ingredientes exactos de los sentimientos.
— ¿Siguen siendo el Parkison y el Alzheimer los grandes retos de la neurología?
— En mi opinión, hemos desarrollado un cerebro que tiene un protagonista, que es la conciencia, pero cuando estudiamos el cerebro nunca tenemos acceso a ese protagonista, ese director de orquesta no está ahí en los orígenes. Ése es el principal reto a la hora de estudiar la mente. El problema es que nosotros no podemos ver a ese protagonista, solo podemos imaginarlo, porque lo sentimos.
—¿ Y será posible verlo algún día?
—Creo que sí que será posible a medida que consigamos conectar diferentes partes y disciplinas de la ciencia.

domingo, 14 de noviembre de 2010

CUIDADO!!!!!!YA VIENEN LAS FIESTAS

Navidad es la época más triste del año para el 20% de la población

Los psiquiatras alertan del aumento de los suicidios al llegar la fiesta de fin de año

Los mensajes de exaltación de la felicidad perjudican a los depresivos

Toda su infancia y juventud, Miquel G. V., 50 años, empleado de banca con oficina en el Clot, Barcelona, esperó con ilusión la llegada de Navidad. Y cada año le pasaba lo mismo: «Cuando acababan las fiestas, me sentía defraudado. Nunca se cumplieron mis expectativas». Se casó, tuvo hijos y cuñados, y dejó de ilusionarse. Ahora su Navidad es un pulso contra la tristeza. «Me carga muchísimo –dice–. No sé mantener conversaciones hipócritas, soy malo para disimular. Si no creara un conflicto familiar, cada año por estas fechas desaparecería. Me iría». Miquel no es un personaje extraño.

La consigna de la "felicidad" de los mensajes navideños induce la sensación de exclusión y tristeza a muchísimos ciudadanos.

La Navidad es el periodo más triste del año para uno de cada cinco ciudadanos españoles, según varios estudios psiquiátricos. Las fiestas del final de año se asocian, desde semanas antes de su aparición, con una especie de estado depresivo del que los afectados –más del 20% de la población española, según el psiquiatra Enric Álvarez, del Hospital de Sant Pau, de Barcelona– querrían escapar. Es una época que da miedo, desagrada o incomoda a personas de todas las edades y por diferentes motivos, explican los sociólogos.

MELANCOLÍA / Inspira temor a quien intenta sobrevivir a una depresión y siente cercana la sombra de sus pensamientos más terribles; desa-grada al adolescente melancólico que aún no ha encontrado su camino; e incomoda a las mujeres que por tradición familiar deberán cocinar de lujo para 25 comensales expectantes. Son esas señoras que, desde hace días, repiten: «¡Ya querría que hubiera pasado Navidad!».

Quienes están solos todo el año pueden percibir como algo anómalo su circunstancia al llegar la Navidad. Es el único momento del año en que Elena L., 48 años, profesora de Teoría de la Imagen en una universidad de Barcelona, toma consciencia de que ni está casada ni tiene hijos. «Evito el consumismo, pero he de estar vigilante para no deprimirme», confiesa. La muerte lejana de alguien querido se acerca en el tiempo navideño y vuelve a doler. La oscuridad de los días pesa más. Da lugar a lo que el psiquiatra José Manuel Menchón, del Hospital de Bellvitge, define como «un trastorno afectivo estacional». «Tal vez por eso se iluminan las calles», dice Elena.

Lo más difícil en la vida es ser feliz pero, contra esa evidencia, reiterada por médicos y filósofos, se presenta la Navidad y pone en un compromiso a quienes se sienten infelices. «La Navidad da miedo a muchísima gente por el mensaje de que hay que estar contento», afirma Álvarez.

EN LA MEMORIA / Como el episodio se repite cada año, la «memoria bioquímica» de los individuos que lo pasan mal estos días acumula un denso poso de sustancias llamadas excitatorias –adrenalina, cortisol, noradrenalina y dopamina–, que se segregan en exceso cuando afrontamos situaciones que dan miedo, explica el psiquiatra. Al llegar la Navidad, esa acumulación actúa como un recordatorio del viejo temor, y lo reproduce. «Las emociones que se viven muy intensamente crean una memoria en el organismo», resume.

Quienes no impiden que esa tristeza melancólica –los psiquiatras la llaman blues– llegue a un extremo de difícil retorno pueden incluso intentar acabar con su vida. «En fin de año aumentan los suicidios por depresión, al igual que en el cambio de estación de otoño a invierno», explica el psiquiatra Menchón.

Intentar esquivar el alud de mensajes que componen el márketing navideño –cuyo núcleo central dice que «debes» ser feliz, porque todo el mundo ya lo es– no es mala idea, pero el éxito solo acompañará a quienes apliquen el antídoto adecuado, advierten los expertos. Beber más alcohol de la cuenta para acallar el dolor melancólico empeora la situación e incluso puede contribuir a creer que el suicidio es una buena solución, alertan los médicos.

LA ESQUIZOFRENIA

Las personas con esquizofrenia tienen una esperanza de vida un 20% menor que la población general

El próximo domingo día 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental con el lema “Bienestar Emocional para una Salud General”

.
Esquizofrenia

.

Investigadores del Instituto de Salud Carlos III, desvelan que un 65% de ese exceso de mortalidad se debe a causas naturales

Los autores han recibido el premio “Jaime Albert Solana”, otorgado por la Confederación Española de Agrupaciones Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES) por su profundización en la interrelación entre la salud física y mental de las personas con enfermedades mentales

El próximo domingo día 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental con el lema “Bienestar Emocional para una Salud General”

La esquizofrenia es un trastorno mental grave, crónico y universal y su incidencia anual es estima en 11,1 casos por 100.000 personas

Las personas que padecen esquizofrenia tienen un riesgo de muerte natural 1,8 veces superior a la población general, según desvela el estudio “Elementos para la atención de la salud física del paciente con esquizofrenia”, elaborado por la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, que ha sido galardonado con el premio “Jaime Albert Solana” de la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES)

La investigación, liderada por José María Amate, Carmen Bouza y Teresa López Cuadrado, ha sido distinguida por su aportación y profundización en la interrelación entre la salud física y mental de la persona que padece esquizofrenia, especialmente, según destaca FEAFES en un año en el que el lema elegido para la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el próximo domingo 10 de octubre, es el de “bienestar emocional para una salud general”.

El trabajo también desvela que este exceso de mortalidad, que parece ser mayor entre mujeres, muestra una tendencia creciente y está asociado principalmente con patología respiratoria (42%), patología cardiovascular (38%) y cáncer (18,5%).

Por otra parte, también se han constatado unas tasas de enfermedad física significativamente superiores, destacando las tasas relativas de incidencia/prevalencia de diabetes y de síndrome metabólico que son 2 - 4 veces superiores en la población con esquizofrenia que en la población general.

Asimismo, aunque se detectan ciertas discrepancias entre los estudios revisados, la patología respiratoria es notablemente superior a la estimada en la población general y en ella aparece la implicación de otros factores, además del tabaquismo.

Ante estos datos, los autores recomiendan establecer sistemas apropiados de monitorización para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las patologías de mayor impacto, así como establecer intervenciones para reducir los factores de riesgo modificables como la eliminación del consumo de alcohol y otros hepatotóxicos y coordinar la intervención de los servicios de salud mental y los de atención primaria que atienden a cada paciente.

Para llevar a cabo su labor, los investigadores han revisado más de 160 referencias bibliográficas y analizado datos de 17 países de Europa, Norteamérica y Asia, así como los registros nacionales de altas hospitalarias durante el año 2004.

martes, 9 de noviembre de 2010

MEDICAMENTOS CON PELIGRO

Medicamentos contra el dolor "riesgosos para embarazadas"

Pastilla

El estudio advierte sobre el riesgo en el uso de analgésicos por mujeres embarazadas.

El uso prolongado de paracetamol y otros medicamentos contra el dolor durante el embarazo pueden presentar un riesgo para bebés de sexo masculino, advirtieron expertos.

Una investigación llevada a cabo en Dinamarca sugiere que los medicamentos aumentan el riesgo de testículos no descendidos en bebés de sexo masculino, una condición que ha sido asociada a la infertilidad y el cáncer más adelante en la vida.

Los doctores ya le aconsejan a las mujeres embarazadas evitar tomar medicina contra el dolor si es posible, para proteger al bebé que está por nacer.

Los expertos dicen que los resultados publicados en la revista Human Reproduction ameritan más investigación, "como un asunto prioritario".

Pero aseguraron a las mujeres que tomar ocasionalmente un medicamento contra el dolor para aliviar un dolor de cabeza no debería causar problema alguno.

Uso simultáneo

El consejo que actualmente ofrece el Servicio Nacional de Salud británico es que las mujeres deberían evitar tomar medicinas durante el embarazo pero que el paracetamol es considerado seguro si es tomado en pequeñas dosis para alivio a corto plazo del dolor.

Sin embargo, más de la mitad de las mujeres embarazadas en Europa y Estados Unidos dicen tomar medicamentos moderados contra el dolor.

Claramente, se necesita más investigación como un asunto prioritario


En esta reciente investigación, investigadores de Dinamarca, Finlandia y Francia estudiaron a más de 2.000 mujeres embarazadas y sus bebés.

Encontraron que las mujeres que usaban más de un medicamento para el dolor de manera simultánea, por ejemplo paracetamol e ibuprofen, aumentaban por siete el riesgo de dar a luz infantes con alguna forma de testículo no descendido, o criptorquidia, comparado con las mujeres que no tomaban nada.

El segundo trimestre, entre las semanas 14 y 27 del embarazo, parece ser un tiempo particularmente sensible.

Balance

Cualquier uso de analgésico en ese punto del embarazo fue vinculado a más del doble del riesgo de criptorquidia.

De los analgésicos individuales, el uso de ibuprofen y aspirina fue vinculado a un riesgo cuatro veces mayor.

El paracetamol solo también pareció aumentar el riesgo, aunque no de un modo estadísticamente significativo.

El uso simultáneo de más de un analgésico, incluso el paracetamol, durante el segundo trimestre, aumentó el riesgo por 16.

Usar medicamentos contra el dolor por más de dos semanas seguidas parece también haber aumentado el riesgo sustancialmente.

Los investigadores sospechan que los medicamentos contra el dolor alteran el balance natural de hormonas masculinas que trabajan en los bebés de sexo masculino en gestación, y eso afecta el desarrollo normal.

Estudios llevados a cabo en ratones apoyan esa teoría.

El doctor Henrik Leffers, del Rigshospitalet de Copenhague, encabezó la investigación. Sostiene que la investigación sugiere que debe prestarse particular atención "al uso de analgésicos moderados durante el embarazo".

Limitaciones

Pese a algunas limitaciones del estudio, -por ejemplo, tal vez no todas las mujeres se acuerden precisamente de cada cuánto toman medicamento contra el dolor-, los investigadores dicen que sus hallazgos sugieren que el consejo ofrecido a las mujeres embarazadas acerca del uso de analgésicos debería reconsiderarse.

Pidieron más investigación acerca del vínculo.

el estudio muestra una asociación, no una relación causal. Es enteramente posible que las mujeres tomaron esos analgésicos por un mal, por ejemplo, una infección viral, en el embarazo, que pudo ser la causa real para los problemas señalados

Baski Thilaganathan, Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos

El doctor Allan Pacey, catedrático en andrología de la universidad de Sheffield en el Reino Unido, dijo que "los científicos han estado preocupados por un tiempo acerca de que químicos a los que la mujer haya estado expuesta durante el embarazo puedan tener el potencial de causar problemas reproductivos en bebés de sexo masculino.

"Sin embargo, hay relativamente pocos ejemplos concretos y mucho del trabajo hasta el momento ha sido teórico.

"Eso hace que estos estudios sean algo alarmantes, ya que dudo que alguien hubiese sospechado que los analgésicos comunes podrían tener esos efectos".

"Claramente, se necesita más investigación como un asunto prioritario", agregó.

El doctor Basky Thilaganathan del Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos dijo que los hallazgos deben ser interpretados con cautela. Por ejemplo, explicó, "el estudio muestra una asociación, no una relación causal. Es enteramente posible que las mujeres tomaron esos analgésicos por un mal, por ejemplo, una infección viral, en el embarazo, que pudo ser la causa real para los problemas señalados".