sábado, 30 de abril de 2011

FRANCO ROBABA NIÑOS(PERO NO LES CHUPABA LA SANGRE)

Detectan ya unos 400 «bebés robados» en Euskal Herria

Las responsables de ANADIR en Euskal Herria confirmaron ayer que la organización a la que representan estudia más de cuatrocientos posibles casos de robos de bebés, todos ellos ocurridos entre las décadas de los 60 y 90, en los distintos hospitales vascos. Resalta que en Nafarroa sólo se han registrado ocho denuncias desde que se destapó la polémica: tres interpuestas por personas adoptadas y cinco por familias afectadas por el tráfico de neonatos.

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Ion SALGADO |

La Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares y Robo de Niños (ANADIR) ha revelado esta semana la existencia de más de cuatrocientos casos de posibles «niños robados» relacionados con ciudadanos vascos.

Comparando los datos que han ido apareciendo en distintos medios, se constata que las cifras de casos contabilizados en Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa no superan los trescientos.

Esa diferencia en las cifras fue explicada por la delegada de la asociación en el norte del Estado español, Flor Díaz, que explicó a GARA que dentro de los cuatrocientos casos registrados se incluyen partos y adopciones relacionadas con ciudadanos vascos residentes fuera de Hego Euskal Herria. Unas desapariciones acontecidas durante décadas en los estados español y también francés, donde se ha registrado al menos un caso relacionado con personas de origen vasco en la localidad de Dax.

Por su parte, la cifra de afectados en Nafarroa detectados hasta ahora no supera la decena. Por ahora consta la presentación de ocho denuncias en la Comunidad Foral, tres de ellas interpuestas por personas adoptadas y cinco presentadas por familias afectadas.

Para la delegada de ANADIR en Nafarroa, Erkuden Zeberio, esta diferencia con el resto de herrialdes se puede deber a que la asociación todavía no se ha puesto en contacto con todos los afectados, que previsiblemente irán aumentando conforme pase el tiempo.

Por herrialdes

Además, en declaraciones a GARA Zeberio destacó que todos los casos denunciados hasta la fecha se produjeron en Iruñea, y subrayó que, concretamente, la mayoría de los sucesos están relacionados con la Clínica Gortari, que estuvo ubicada en la capital navarra.

Algo parecido ocurrió en Gasteiz, donde la mayor parte de las desapariciones de bebés tuvieron como escenario principal la Clínica Arana, regentada por religiosas durante la década de los 60 y 70.

Dicha clínica, ubicada en el extrarradio de la ciudad, fue la única maternidad de Araba hasta la apertura de Txagorritxu, centro sanitario puesto en funcionamiento en el año 1978.

Sin embargo, el caso más singular y alarmante es el de Tolosa, donde se han registrado una treintena de presuntos robos, cerca del diez por ciento de las denuncias registradas en la CAV. La propia Flor Díaz fue la encargada de anunciar dicho dato durante una reunión organizada el pasado miércoles con los afectados residentes en el municipio guipuzcoáno.

Aparte de los supuestos casos ocurridos en Tolosa, los datos relacionados con las desapariciones de neonatos en el total de Gipuzkoa son preocupantes. Tal como recordó ANADIR, se han contabilizado al menos 146 desapariciones y adopciones sospechosas desde los años 60 hasta principios de los 90.

En lo referente a Bizkaia, los datos publicados hablan de 52 peticiones de investigación. La mayor parte están relacionadas con el Hospital de Cruces, principal centro sanitario de los alrededores de Bilbo.

Sin embargo, las sospechas sobre el posible robo de niños en el herrialde vizcaíno no se concentran sólo en Barakaldo, ya que ANADIR estudia otros posibles casos tanto en la capital de Bizkaia como en los municipios colindantes a la ciudad.

Tras las primeras denuncias todo hace pensar que durante los próximos meses continuarán aflorando nuevos casos de familias y personas víctimas de esta trama de robo de bebés.

Los afectados reciben el apoyo de distintas instituciones

Tras conocerse las primeras denuncias en Hego Euskal Herria, hechas públicas a principios de año, diversas instituciones como el Gobierno de Lakua o el propio Ayuntamiento de Tolosa han mostrado su apoyo a las personas perjudicadas por la presunta trama de robo de bebés desde los años 60 hasta las década de los 90.

A este respecto, Zeberio anunció que la próxima semana, presumiblemente el martes, tendrá lugar una reunión en Gasteiz entre ANADIR y la Diputación alavesa. Un encuentro donde se podrán tratar los casos relacionados con la Clínica Arana de Gasteiz.

Por su parte, el Gobierno español mantuvo un encuentro el pasado martes con la asociación. Tras finalizar la reunión, el Ministerio de Justicia se comprometió a crear una red de oficinas repartidas a lo largo del Estado para poder atender a los afectados.

Según explicó la propia Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares y Robo de Niños, se calcula que en el Estado español unos 300.000 bebés recién nacidos pudieron ser separados ilegalmente de sus familias haciéndoles crees que esos niños habían fallecido.

En cuanto a la asociación, ANADIR se fundó el 11 de febrero de 2010 con la intención de ayudar a todas aquellas personas adoptadas ilegalmente, y para atender a aquellos padres a los que les dijeron que su hijo había fallecido y sospechan que no es cierto.

«No sólo fuimos robados, también fuimos vendidos al mejor postor. Debemos ser capaces de expresar lo que sentimos y denunciar los hechos ocurridos», destaca la asociación en su portal digital. I.S.

EL CEREBRO CONOCE LAS CLASES SOCIALES

El cerebro se enciende cuando conocemos a otros con el mismo estatus

.Boda.

Las bodas conceden muchas oportunidades para juzgar el estatus social de los otros.

Nuestro cerebro se acelera cuando interactuamos con personas de nuestro mismo estatus social, según una investigación británica.

La actividad cerebral de quienes se ven a sí mismos como poseedores de un estatus socioeconómico alto se incrementa cuando se relacionan con personas de su mismo grupo social o superior, según los autores.

Mientras, aquellos con un estatus inferior muestran mayor interés hacia individuos de un estatus social inferior.

El estudio, publicado en la revista The Current Biology, utilizó imágenes captadas por resonancia magnética funcional, un procedimiento que muestra un mapa de las regiones del cerebro en funcionamiento.

A los 23 participantes, de diferente estatus social, se les mostró información sobre personas de clase alta y baja.

Monos

Los investigadores partieron de un estudio que había demostrado este mismo comportamiento en los monos. Estos ajustan su conducta dependiendo de la posición en la manada del otro animal con el que se relacionan.

La directora del estudio, del Instituto Nacional de Salud Mental, Caroline Zink, dijo que el estatus social no se basa solo en el dinero, sino también en factores como los logros y las costumbres.

Otra experta, la psicóloga Jane McCartney, que es también miembro de la British Psychological Society, cree que el estudio pone de manifiesto que las primeras impresiones son muy importantes para todos, ya se centren éstas en el estatus, la apariencia o el dinero.

"La gente evalúa si una persona tiene su mismo estatus y qué papel puede jugar en su vida y hace lo posible para que el otro vea que también pertenece a ese mismo grupo social", dijo.

"Creo que ha debido haber una gran cantidad de evaluación social este viernes en la Abadía de Westminster" de Londres en la boda real entre el príncipe William y la duquesa Catherine, concluyó.

EL QUE RESISTE,GANA


HOY ,DESPUÉS DE CINCO DIAS CON MIS BLOGS BLOQUEADOS,MISTERIOSAMENTE,VUELVO A ESTAR EN EL CIBERESPACIO,EN ESTA MAJESTUOSA NUBE DE PEDOS.
DEBE HABER SIDO EL CASAMIENTO DE CATALINA O QUIZÁS EL ACTO DE MOYANO EN LA 9 DE JULIO O LA VERGONZANTE DERROTA DE MOURINHO.
ESTEN ATENTOS A LA PANTALLA PORQUE VUELVO MUY CABREADO.

martes, 26 de abril de 2011

EL PULPO NO SOLO PRONOSTICA,ADEMÁS CURA

Buscan combatir espasmos y calambres con moléculas de pulpo rojo

La saliva del molusco tiene características de relajante muscular que podrían aliviar las contracciones involuntarias de los músculos en personas con estos males.

Agencia ID

Buscan combatir espasmos y calambres con moléculas de pulpo rojo

Especie de la península de Yucatán. Agencia ID

México, DF. El Octopus maya, conocido como pulpo rojo, es un ejemplo del empleo de recursos naturales para la ciencia médica, ya que esta especie propia de la península de Yucatán es parte de una investigación que busca, a partir de la saliva de este molusco, ocupar sus moléculas como relajantes musculares o antiespasmódicos.

El estudio se centra en esa especie marina que, además de ser un producto acuícola en el Sureste del país, tiene características que podrían aliviar las contracciones involuntarias de los músculos en personas con estos males; es decir, aquellos espasmos o “calambres” causados generalmente por un mecanismo de reflejo en algunas zonas del organismo, como en las paredes del estómago, intestinos y vesícula biliar, entre otros.

De acuerdo con el doctor Sergio Rodríguez Morales, químico-farmacéutico de la Unidad de Química ubicada en el puerto de Sisal, Yucatán -perteneciente a la Facultad de Química de la UNAM- esta investigación busca identificar algunas propiedades del pulpo rojo a fin de lograr un fármaco que disminuya el dolor o tensión del músculo afectado.

El experto reconoció que poco se conocía sobre el mecanismo de alimentación del pulpo; por ello, llevó a cabo un estudio previo donde observó que esta especie marina captura a su presa (cangrejo) y le inyecta su saliva, la cual tiene dos funciones: paralizar y predigerir a sus víctimas.

Ese efecto de la saliva, señaló, ocurre debido a que esa secreción contiene proteínas, enzimas y aminas biogénicas (proteínas y aminoácidos) que tienen la función de inmovilizar e inactivar a la presa, entre ellas figura la octopamina, serotonina y algunos polipéptidos, los cuales se unen a diferentes receptores que están implicadas en la respuesta del dolor en humanos.

“Por tal motivo, se tornó indispensable contar con estudios en las glándulas salivales posteriores, órganos encargados de generar la saliva, las cuales se disectaron (operación anatómica) del pulpo, a fin de generar un extracto para ser evaluado de manera experimental en el modelo neurotóxico de cangrejo playero, y acelerar la separación de las moléculas responsables de la actividad”, expuso Rodríguez Morales.

Así, luego de aislarlas, las glándulas se trasladaron a un equipo llamado liofilizadora, que quitó el agua de los tejidos mediante temperatura y presión baja, para obtener el órgano en un estado seco, y posteriormente triturarlo; de manera tal que permitió mantener íntegras a las moléculas y proteínas presentes en la saliva, las cuales se reconstituyeron en solución salina.

El proceso, dijo, reveló la permanencia de los compuestos neurotóxicos principales, ya que al ser inyectados en el cangrejo, que fungió como especie experimental se presentaron las dos respuesta esperadas: neurotóxico y metabólico.

“Los resultados fueron impactantes, debido a que la actividad neurotóxica se separó de la actividad metabólica, y la parálisis del cangrejo se alcanzó en al menos 10 segundos”, mencionó.

El académico de la UNAM destacó que, a pesar de haber separado péptidos (moléculas) neurotóxicos en otras especies de pulpos, éstos presentan efectos adversos en el sistema nervioso central y el periférico; sin embargo, pueden utilizarse como herramientas farmacológicas, por ejemplo como activadores o inhibidores del receptor de taquiquinina, implicado en el dolor.

“Lo importante de esta investigación es separar y caracterizar los componentes que causan el efecto neurotóxico, y evaluar su posible aplicación antiespasmódica frente a las contracciones o calambres involuntarios de los músculos”, concluyó.

El trabajo que lleva a cabo la Unidad de Química-Sisal se encuentra en una primera etapa y los investigadores involucrados esperan presentar avances en el corto plazo. El proyecto cuenta con la colaboración de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y el apoyo financiero del Fondo Mixto del gobierno del Estado de Yucatán y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Una mirada al corazón del hambre en Argentina

lunes, 25 de abril de 2011

Hallan tres tipos de flora intestinal

En nuestro intestino viven unos 100.000 millones de bacterias de unas 1.000 especies distintas, lo cual es unas 10 veces más del total de células en nuestro organismo.

Tres tipos de flora intestinal (EMBL)

Existen tres tipos distintos de flora intestinal.

Se sabe que estas bacterias ayudan a digerir alimentos, a descomponer toxinas, producir ciertas vitaminas y aminoácidos y a formar una barrera contra los agentes invasores.

Ahora, científicos descubrieron que esta enorme comunidad de microorganismos se agrupa en tres grupos o "ecosistemas" diferentes de flora intestinal.

Y el tipo de flora que posee una persona afecta la forma como el organismo absorbe nutrientes, procesa alimentos y se defiende de infecciones, dicen los científicos en la revista Nature.

Tal como señalan los investigadores del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL), en Heidelberg, Alemania, identificando el ecosistema bacteriano de un individuo podría en el futuro ayudar a diagnosticar enfermedades como cáncer de colon y recto y a predecir cuál es el mejor tratamiento para ese individuo.

Especie dominante

"Descubrimos que la composición de las especies de bacterias en el intestino es diferente en cada persona" explicó a la BBC el doctor Jeoen Raes, del Instituto Flandes para Biotecnología, uno de los autores del estudio.

"Analizamos la flora intestinal de unas 200 personas y vimos que éstas se agrupan en tres distintos tipos o ecosistemas, y cada uno tiene una especie dominante" agrega.

"Estoy convencido de que enfermedades como la obesidad, diabetes, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y el cáncer de colon y recto e incluso el asma, el acné y muchos otros males, están vinculados a la flora intestinal y a alteraciones que ocurren en ésta"

Dr. Jeroen Raes

El estudio analizó muestras fecales de 39 individuos de tres distintos continentes, Europa, Asia y América y posteriormente se extendió el estudio para incluir a otras 85 personas de Dinamarca y 154 de Estados unidos.

Encontraron que, basados en la especie que dominaba en el intestino, todos los casos podían dividirse en tres grupos o enterotipos.

Tal como explica el doctor Raes, todavía no saben porqué las personas tienen alguno de estos ecosistemas de flora intestinal pero creen que podría deberse a las diferencias como nuestro sistema inmune es capaz de distinguir entre las bacterias beneficiosas y las bacterias perjudiciales.

O quizás se debe a las distintas formas como se liberan los desechos de hidrógeno de las células.

Lo que es claro, dicen los científicos, es que estos tipos de flora intestinal no están vinculados a factores como la edad, género, nacionalidad o índice de masa corporal.

Pero sí podrían ser responsables de trastornos como la obesidad o enfermedades vinculadas a la digestión y procesamiento de alimentos.

"Estoy convencido de que enfermedades como la obesidad, diabetes, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y el cáncer de colon y recto e incluso el asma, el acné y muchos otros males, están vinculados a la flora intestinal y a alteraciones que ocurren en ésta" explica el doctor Raes.

"Por eso esta comunidad de bacterias es tan importante y esencial para el bienestar de una persona".

"Y no debemos olvidar el enorme tamaño de esta comunidad: tenemos 10 veces más bacterias en el intestino que células en todo nuestro organismo. Es un "órgano" del tamaño de nuestro cerebro pero formado sólo por bacterias y, sin embargo, este órgano ha sido completamente abandonado por la comunidad científica y médica", agrega el científico.

Diagnóstico de enfermedades

Colonia de bacterias

En el intestino viven unos 100.000 millones de bacterias.

El hallazgo, afirman los investigadores, podría conducir a una nueva herramienta para el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades.

Es decir, en el futuro, cuando el médico esté diagnosticando o analizando la probabilidad de que un paciente contraiga una enfermedad particular, no sólo buscará claves en su organismo sino también en el tipo de flora intestinal que posee.

Y los tratamientos para esa enfermedad podrían adaptarse al tipo de bacterias para asegurar el mejor resultado.

Tal como explica el doctor Raes, todavía deberán llevar a cabo más estudios para poder determinar, por ejemplo, si una persona nace con su tipo determinado de flora o es algo que cambia con el paso del tiempo.

Tampoco se sabe si estos tres tipos de flora intestinal son igualmente beneficiosos o uno es más perjudicial o beneficioso que otro.

"Todavía necesitamos llevar a cabo muchos más estudios. Pero si estamos en lo correcto, podríamos en el futuro desarrollar una prueba simple -como una muestra fecal- con la cual identificamos el tipo de flora", explica el investigador a la BBC.

"Y con esto podríamos diagnosticar una enfermedad o incluso modificar la flora intestinal para prevenir el desarrollo de esa enfermedad" agrega el científico.

domingo, 24 de abril de 2011

¿QUE PASA DOÑA CRISTINA?


Laboratorios “investigando”, el estado argentino “supervisando”
¿Qué es peor, el soneto o la enmienda?



En Argentina los laboratorios están de parabienes. La presidenta acaba de anunciar (discurso del 18/4/2011) que “el paquete” de vacunas pasa de las 6 que se suministraban hasta 2003 a 15 para 2011…

“Él incorporó −me acuerdo− en el año 2005, la de la Hepatitis A para niños de hasta un año, hasta ese momento teníamos por año 68.000 casos de Hepatitis B y además con los consecuentes transplantes había una mortalidad del 1 por 1.000, mortalidad o transplante de hígado producto de esa patología. […] entre los años 2010 y 2011, han sido sólo 100 casos.”

De las palabras presidenciales no surge claramente qué vacunas para hepatitis se inyectan, sobre qué patógenos se pretende actuar, porque nos dice que Néstor Kirchner dispuso el suministro de vacunas para hepatitis A y que teníamos casos de hepatitis B… Surge, sin embargo, claramente, que el microagente patógeno es de una debilidad llamativa. Porque se registra una mortalidad bastante menor al uno por mil (1 o/oo entre decesos y transplantes con sobrevivientes).

Si de cada mil casos de enfermedad, 999 salen indemnes, ¿hay que acusar al patógeno de tanta peligrosidad, o no será más bien otra la causa del deceso (o de necesidad de transplantes)?

Y en tal caso, ¿qué es más sensato?: ¿suministrar millones de vacunas (siempre con potenciales secuelas a causa de la gama de ingredientes no precisamente saludables, como mercurio, que se sabe portan) para evitar los 68 mil casos de hepatitis o asumir la presencia de esos 68 mil casos y, eso sí, encarar las medidas de fortalecimiento, nutrición, higiene, necesarias para que los 68 más castigados salgan también indemnes? Porque los números revelan que no es la cepa la peligrosa, sino otra cosa, por ejemplo, el hambre, la indigencia…

“Ustedes saben la vacuna contra el neumococo es para los niñitos que tienen neumonía, o tienen sepsis o meningitis […]”

Tal vez la presidenta quiso decir que esa vacuna se la supone destinada a evitar neumonía, sepsis o meningitis, pero el libretista tiene escasos conocimientos médicos… y no sabe que las vacunas no se dan cuando está la enfermedad, sino, precisamente para prevenirla…

De todos modos, evitar sepsis… que los niños tengan sepsis, ¿qué significa? Hasta donde llegan mis escasos conocimientos médicos, sepsis es la forma culta o académica de la voz septicemia. Y septicemia alude a infecciones generalizadas y de muy diversa etiología. Ante la septicemia, en rigor, no hay vacuna ni puede haberla. No hubo prevención, por eso surgió la septicemia. En todo caso, lo que habrá será un problemático intento de cura; venciendo, por así decir, la o las infecciones, limpiando las zonas afectadas (y cuando éstas se han necrosado, caso de gangrena, amputando). No atino a entender de qué multísima vacuna podría hablarse en esos casos.

Refiriéndose hoy a vacunas, se hace imprescindible analizar el comportamiento de los laboratorios con la producción, colocación, venta de vacunas y con un momento previo: su elaboración, experimentación y aprobación.

Están pasando episodios demasiado graves como para sólo apostar al médico de M. E. Walsh con su cuatrimotor luchando contra el brujito de Bululú. Esa historia sarmientina de la medicina está obsoleta, o tal vez, mucho peor, se ha ido transformando, como el retrato de Dorian Gray.

Cuando sobrevino la gripe porcina, la N 1H1, la última de una seguidilla inédita, fue diagnosticada por la OMS como pandemia, y llevó a la compra por parte de varios estados nacionales de millones, centenares de millones de vacunas, para salvar la población del planeta. Se comprobó poco después que dicha gripe había afectado en el mundo entero a algunos centenares de personas, en tanto la gripe común cosechó, como cada año, miles que en las dimensiones planetarias pasan totalmente inadvertidos y son demográficamente insignificantes (no, por cierto, para los individuos afectados o sus vinculaciones). Pero la gripe porcina con vacuna incluida reveló tener la centésima parte de la importancia de la gripe que nadie cuida ni controla… La OMS , un poco tardíamente procuró sustraerse del ridículo levantando el “estado de pandemia”, pero los laboratorios ya habían cobrado, bien cobrada, su merca.

Pero junto con la revelación de los grandes negocios que significa colocar millones de vacunas para enfermedades casi inexistentes, desde hace tiempo se conoce otro aspecto, francamente más sórdido, más bien al estilo del comercio de órganos.

Se trata de los protocolos de experimentación de vacunas mediante el “consentimiento informado”. Porque, al parecer, los laboratorios cuidan mucho, mediante “consejeros éticos”, la libre voluntad de quienes son invitados a participar de los experimentos.

Redes de “pesca” de cobayos han sido denunciadas, por ejemplo, en Uganda y en EE.UU. donde durante seis años una red trabajó impunemente en pleno siglo XXI experimentando con un target muy afinado y avieso: hijos adoptivos de poblaciones afros e hispanas. [1] Tras sucesivas muertes y una investigación periodística se logró desmontar “el servicio”. Pero si eso pasa “hasta” en EE.UU., imagine el lector lo que pasa en los arrabales planetarios, donde no hay autoridades sanitarias y si las hay son de pacotilla o están encandiladas con el saber que viene envasado del Primer Mundo.

Hace un tiempo, Pablo Calvo, desde el cotidiano Clarín nos reveló que justamente en el caso de una “vacuna experimental”, “Multan a responsables de ensayo con niños”.

Pero el comportamiento de los laboratorios merece mucho más que una multa (un millón de pesos, que es como un vuelto en muchas de sus operaciones de mercado). Porque lo que se ventila es una cadena de embustes, celosamente eslabonados: la madre que quiere vacunar a su hijo y va al lugar públicamente destinado a ello, pero es desviada a una clínica para cobayos humanos mintiéndole que el servicio de vacunas se ha mudado, que es recibida por quien se declara pediatra sin serlo, se le explica oralmente “el nuevo sistema de vacunación” como muy superior al tradicional y cuando se le hace firmar el “consentimiento informado” −con el cual el laboratorio se cuida por lo que pudiere pasar− se le persuade de ni leerlo porque diría exactamente todo lo que la presunta pediatra ya le ha contado. Sólo que, como aclara el médico Ricardo Mazzanti (de cuya crónica extrajimos los pasos precedentes) [2] en la ‘conversación’ jamás aparece la palabra ‘experimental’…

Pero todo esto, ya de por sí penoso, tiene un agravante y decisivo: en estos estudios los niños mueren como moscas. Es lo que revela el citado médico Mazzanti en el relato que glosamos: la muerte del bebito Carena Maximo.

Aunque para ANMAT el correctivo parecen ser las multas… y las reconvenciones:

“[...] Los motivos [de la multa] son la mala calidad de información que se les dio a los padres sobre el alcance y los riesgos del experimento [...].”

”Salió a luz que varios eran analfabetos y no comprendían los términos científicos contenidos en las 13 páginas del consentimiento informado, que es el formulario donde se acepta la inclusión de los niños.

”Tampoco se enteraban cabalmente de los peligros potenciales que encerraba el estudio, según los testimonios recogidos entonces. Por incorporar, monitorear y seguir durante tres años la evolución de los niños, se pagan 350 dólares por cada caso a los médicos que llevan el estudio.

”[...] en por lo menos tres de la madres de los sujetos participantes se denota una comprensión poco clara de los objetivos y condiciones de su participación en el estudio.

No sabían lo que habían firmado, qué cosa.

“El laboratorio había asegurado que el «98 % de los padres o tutores cuenta con algún grado de educación de los cuales el 70% posee educación secundaria o terciaria.» Pero la Dirección de Evaluación de Medicamentos de la ANMAT puso en duda esa información.”

”No se pudo constatar durante las inspección la presencia de dos testigos para la toma del consentimiento informado en el caso de pacientes iletrados, como así [sic] tampoco la evaluación del grado de escolaridad de los otorgantes.”

Sagacidad llamativa de los pesquisas de la ANMAT. No había protocolos seguros, constancias confiables para el 98%, o para el 70%. Husmea que algo anda mal si teniendo el 98% de los padres protocolizados, educación y una buena mayoría nivel secundario o terciario, comprueba la presencia reiterada de población analfabeta. ¿Qué será? ¿Que las escuelas del lugar eran particularmente malas?

La ANMAT reconviene y apostrofa:

“[...] para prevenir trampas y engaños, enfatiza que laboratorios y profesionales deben investigar en un clima de «respeto, consideración y sensibilidad» hacia los participantes sobre todo si viven en comunidades pobres."

Observe el paciente lector que no estamos hablando de errores procedimentales sino de una política.

¡Pensar que sería tan fácil superar estos inconvenientes! Basta con ofrecer el consentimiento informado a gente de capas medias, alfabetizadas, con discernimiento y ya no tenemos todos los problemas planteados.

ANMAT procura enmendar la plana de estos laboratorios desprolijos:

"La población sobre la cual se desarrolló el estudio estaba constituida por menores de edad provenientes de familias de bajos recursos.

¡ Epa! ¿y el 98% y el 70% de secundarios y terciarios?

“[...] Las personas con tales características son consideradas como sujetos vulnerables [...] por consiguiente tanto los investigadores como los patrocinantes deberían haber extremado los recaudos a fin de garantizar el bienestar de los pacientes enrolados [...].”

Este pietismo de quienes critican los procedimientos laboratoriles es conmovedor. Pero ligeramente escaso de inventiva. ¿Qué mejor que ayudar a los patrocinadores orientándolos a que dirijan el consentimiento informado a gente culta, de capas medias asentadas, gente que sabe leer del derecho y del revés, para que asuman tales experimentos pero con total conocimiento de causa?

En tal caso, ya ni siquiera habría que “extremar los recaudos” puesto que los invitados a tamaños experimentos, habrían de extremar por sí mismos tales recaudos.

Los multantes, los que critican tan “duramente” el uso de gente como cobayos nos presenta la quintaesencia de sus disquisiciones: “El problema central que presenta la participación de personas vulnerables como sujetos de investigación consiste en que puede implicar una distribución desigual de cargas y beneficios [...].”

Exquisita frase, que uno intuye, siquiera borrosamente, que viene con carga ética incluida.

Lamentablemente, no advierte ni otorga posición ética ante, por ejemplo, la muerte de 14 bebitos durante experimentación con la vacuna del neumococo, hoy en día tan ponderada. Claro que los muertitos son santiagueños…

“En este tipo de estudios, en los que se recluta a niños para establecer la seguridad y eficacia de una vacuna, debe atenderse a las necesidades de salud y cuestiones éticas [...] el reclutamiento de las comunidades y personas participantes de un ensayo clínico deben ser justos."

¿Está claro, eeehhh? Mucha ética para ir a buscar a cobayos. Tratarlos con piedad y respeto. Mejorar el lavado de cerebro, para que firmen después de haber leído.

Pero yo me pregunto: ¿por qué no ir a buscar niños, bebitos para la experimentación mediante consentimiento informado, en capas ilustradas? ¿Por qué no buscarlos directamente en las capas altas, que seguramente saben leer aun mejor este tipo de documentos donde es tan importante la coincidencia, la conciencia, la responsabilidad, la perspectiva? Sin duda, va a ser mucho más fácil encontrar gente apta en tales estratos que en la siempre problemática búsqueda entre gente con dificultades, dudas, debilidades intelectuales y cognitivas. ¿No les parece?

Me permito sugerir estas simplificaciones procedimentales en el mismo espíritu, aunque no con el mismo brillo, que el insigne Jonathan Swift mostrara para solucionar el problema de los niños pobres irlandeses, hace ya casi tres siglos.


[1] Mae-Wan Ho y Sam Burcher, “Niños afros e hispanos adoptados de EE.UU. y ugandeses usados como cobayos para drogas”, futuros, no 9, Río de la Plata, 2006.

[2] “Crónica de una muerte anunciada”, dentro del protocolo COMPAS (vacuna experimental antineumococo diez Valente).

Luis E. Sabini Fernández es Periodista, editor de la revista futuros del planeta, la sociedad y cada uno, y docente en la Cátedra Libre de Derechos Humanos, Facultad de Filosofìa y Letras, Universidad de Buenos Aires.

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