lunes, 3 de octubre de 2011

BOLETÍN ARGENTINO

Los partos, una violencia institucionalizada

En Argentina existen experiencias con parteras tradicionales a quienes se les dan herramientas para que puedan convertirse en vínculo efectivo para el acceso a la salud integral. Sin embargo, la rutina habitual que se pone en práctica en la mayor parte de las instituciones públicas o privadas redunda en violencia contra las mujeres y sus hijos o hijas. Existen al menos dos leyes para prevenir esta violencia, pero su cumplimiento es prácticamente nulo. En la Argentina, los partos respetados representan un porcentaje ínfimo de los partos totales que ocurren y en general se dan por fuera de la institución médica, donde el parto se reduce a un acontecimiento médico que debe apurarse, acallarse, resolverse con la premura con la que se cose una herida abierta o se frena una hemorragia.

Frases como “callate mamita” o “si te gustó el durazno ahora báncate la pelusa” forman parte de un imaginario que se hace eco en hospitales públicos y clínicas privadas, casi como un mantra que implica el aprendizaje de la tarea. Para Raquel Schallman, partera con 27 años de experiencia, allí radica una de las trampas del sistema que reproduce la violencia obstétrica. Los y las médicos y las parteras aprenden el oficio en el hospital público. “Hace 70 años las mujeres parían en su casa o en la de la partera, eso de los partos institucionales apareció después.

El parto era una instancia fisiológica, como hacer el amor, como menstruar, así que ir al hospital no tenía ningún sentido. En la institución se diluye todo: el deseo, el amor, el placer, pero la institución diluyendo eso te garantiza que si hay un ‘quilombo’, entre todos se van a ocupar de hacerlo desaparecer”, explica. Pero no es el hospital público en sí el problema sino el modo en que se institucionalizaron ciertos protocolos de atención. El hospital podría (y debería, por ley ya sancionada) garantizar el espacio y el tiempo para un parto respetado.

De hecho, las guardias se extienden por 24 horas y quienes las cumplen no se retirarán antes por más que aten a las mujeres a una camilla, les pongan suero o drogas para apurar el proceso. “Pero en el hospital el aprendizaje se da por uso y costumbre. Los médicos quieren aprender a hacer cesáreas porque saben que programar un día de agenda es mucho más fácil que esperar y asistir a un parto vaginal. Una obra social le paga a un médico una suma equis de dinero (no mucha) por parto, pero si ese médico tiene la posibilidad de agendarse tres cesáreas en un día, no tiene contratiempos, se asegura una cantidad de cesáreas por mes y hace una suma de dinero, pero para eso tiene que aprender a hacerlo, y eso lo hace en el hospital público, con las mujeres más vulnerables, menos informadas de sus derechos”, dice Schallman.

En los hospitales, el índice de cesáreas es del 35 %, en instituciones privadas el porcentaje oscila entre el 70 y el 80 % . La OMS establece que cuando una mujer ha tenido una cesárea lo más seguro es intentar un segundo parto vaginal, pero es muy común en nuestro país que después de una cesárea la mujer quede condenada a una nueva cesárea. En cuanto a las parteras, ellas son profesionales de la salud con matrículas médicas que obtuvieron una licenciatura, el paso por la instancia formativa las provee de una cantidad enorme de información técnica, pero la información práctica, emocional de respeto a la fisiología del parto es mínima: se pone el acento en ser la ayudante del médico y se ignora el proceso que atraviesa una embarazada desde lo emocional. Los partos domiciliarios y los equipos que los llevan a cabo dan cuenta de las enormes diferencias, para empezar, en la cantidad de partos que atienden.

Mientras una sola partera en un hospital puede atender entre 80 y 90 partos por mes, una partera que trabaja a domicilio no debería exceder los dos partos en el mismo lapso, por el nivel de entrega física, de tiempo propio y emocional que requiere. El marco legal para este nivel de violencia está contemplado en la ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. La ley tiene un apartado sobre violencia obstétrica donde establece que es aquella que “ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales” en consonancia con la ley de parto humanizado, sancionada en 2004.

Ambas leyes refieren que el incumplimiento de las obligaciones de respeto, información y cuidado merece sanciones civiles y penales, pero los procedimientos están tan naturalizados que ambas leyes no se cumplen. Vale destacar el caso de Perla Pascarelli, quien sufrió la amputación de sus cuatro miembros en el Hospital Durand en 2007 por una mala praxis durante una cesárea y fue sistemáticamente enviada a su casa durante tres semanas cuando refería dolores insoportables después de la intervención. Pascarelli tenía una gasa adentro del cuerpo, que provocó una infección que se diseminó en todo su cuerpo. Hasta que entró en coma y su marido tuvo que pedir la amputación para salvarle la vida.

Todos los médicos procesados por esta causa siguen atendiendo partos todos los días en el mismo hospital. Ningún juez ni el Gobierno de la Ciudad tomaron cartas en el asunto de un caso absolutamente extremo. Todo lo demás que se pueda reclamar cae en el agujero de la exageración femenina, el reclamo absurdo, no contemplado, no escrito. La ley no se cumple ni se conoce. Por supuesto que no todas las mujeres pueden tener partos domiciliarios (ni tienen por qué), sino solo una parte de población privilegiada económicamente.

Los procedimientos invasivos durante el proceso de parto y nacimiento no los sufren sólo las parturientas. La rutina con los bebés incluye pincharlos tres veces, ponerles gotas en los ojos, pesarlos en una balanza fría. “La mamá y el bebé tienen una producción de hormonas y un proceso metabólico tal que los va preparando para este momento de separación. Si hacés una cesárea programada, es como si a las 3 de la mañana te sacaran del cuello al aire de la Antártida, porque la diferencia de temperatura es brutal. Pero además todo el cóctel de hormonas que ambos tienen naturalmente para ese momento se frena, hay una ruptura terrible”, describe Schallman, quien reconoce que el caso de Juana Viale marcó un antes y un después en algunas pocas pero valiosas decisiones institucionales que se habían tomado, por ejemplo en el Sanatorio Anchorena. Desde hace algunos años, existía allí habitaciones para parir como en casa. “Nosotras nos pusimos muy contentas, pero el primer parto que hubo ahí de esas características fue complicado. Todo lo que hay en la sala de partos lo trasladaron a la habitación, con el ruido que eso significa, arrastrando cosas, charlando, etc. Sin clima de intimidad. Pero a partir de la historia de Juana Viale, cerraron el área de parto respetado.” En el Sanatorio de la Trinidad, los especialistas como Schallman saben que existía un mayor respeto y espacio para profesionales con otra mirada, pero luego del caso Viale, que justamente ocurrió allí, se determinó que a toda mujer que entra con contracciones o ruptura de bolsa se le pone un suero y un monitoreo: “Un suero implica que no te podés mover, y un parto es movimiento. Una mujer pariendo en movimiento es el poder más grande que existe. Una mujer que se mueve, grita, se agacha y para donde se le da la gana, tiene todo el poder.

Yo creo que eso es lo que el patriarcado desde hace 4 mil años está tratando de aplastar. Cuando los médicos te hacen una cesárea te roban el parto, o cuando te encajan una peridural para que no sientas nada, también te roban el parto. Pero no se lo pueden apropiar, porque a ellos no les pasa en su cuerpo”, dice. Sandra La Porta, la partera que iba a asistir el parto de Juana Viale, trabaja en el equipo de Schallman y asiste partos en la Trinidad. Ella, junto con el obstetra Guillermo Lodeiro, iban a atender el tercer parto de la actriz pero no de manera domiciliaria, como se dijo. Para Schallman el error se debió a que La Porta atendió un año atrás otro parto mediático, el de la actriz Carla Conte, quien se hizo militante del parto respetado y lo mencionó en las notas que le hicieron cuando nació su hijo.

“Es interesante que los medios hayan unido todo cuando Juana Viale venía de un segundo parto muy complicado y nunca habló de un parto en su casa. Todo ese circo mediático hizo que se restrinjan las condiciones en estas dos instituciones, además de un montón de otras cosas que no se pueden calcular ni prever pero, sin duda, implican un reforzamiento de que el parto es un evento médico que debe tratarse como una cirugía mayor”, concluye.

Flor Monfort

¿Cuánto daño nos hace el alcohol?

.alcohol

Sabemos que beber demasiado alcohol nos hace mal. Nos da resaca, nos hace sentir cansados ​​y no le hace ningún favor a nuestra apariencia. Y eso es sólo si hablamos de la mañana siguiente.

A largo plazo, aumenta el riesgo de desarrollar una larga lista de problemas de salud como cáncer de mama, cáncer oral, enfermedades del corazón, derrames cerebrales y cirrosis en el hígado.

Las investigaciones muestran que un alto consumo de alcohol también puede dañar nuestra salud mental, deteriorar las habilidades de la memoria y reducir la fertilidad.

La relación directa entre el alcohol y el hígado es bien conocida. Pero ¿qué pasa con el impacto del alcohol en otros órganos?

Numerosos estudios del corazón indican que el consumo moderado de alcohol ayuda a protegernos contra enfermedades del corazón al aumentar el colesterol bueno y detener la formación de coágulos sanguíneos en las arterias.

Tóxico

Sin embargo, se ha visto que consumir más de tres bebidas tienen un efecto directo y perjudicial sobre el corazón.

El consumo excesivo de alcohol, especialmente con el correr del tiempo, puede provocar la hipertensión arterial, miocardiopatía alcohólica, insuficiencia cardíaca congestiva y accidentes cerebrovasculares.

La ingesta abusiva de alcohol también incorpora más grasa en la circulación del cuerpo.

Alto consumo de alcohol: sorpresas

  • Problemas digestivos
  • Cara con manchas, hinchada
  • Celulitis
  • Sueño interrumpido
  • Depresión
  • Falta de memoria a corto plazo
  • Reducción de la fertilidad

El vínculo entre el alcohol y el cáncer está bien establecido, según la organización británica Cancer Research UK. Un estudio publicado en la revista British Medical Journal estima que este año el consumo de alcohol causa al menos 13.000 casos de cáncer sólo en Reino Unido cada año, cerca de 9.000 casos en hombres y 4.000 en mujeres.

Los expertos en cáncer dicen que por cada 10 gramos adicionales por día de alcohol, el riesgo de cáncer de mama se incrementa en aproximadamente 7.12%.

En lo que respecta al cáncer de colon, estudios anteriores muestran que aumentar la ingesta de alcohol por semana en 100 gramos aumenta el riesgo de cáncer en un 19%.

Un informe reciente de la revista Immunology señala que el alcohol deteriora la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones virales.

Y estudios sobre la fertilidad sugieren que incluso beber poco hace que las mujeres sean menos propensas a concebir, mientras que el consumo excesivo en los hombres puede reducir la calidad y la cantidad del esperma.

Por qué el alcohol tiene este efecto negativo en tantos aspectos de nuestra salud podría deberse a acetaldehído: la sustancia que se produce en el cuerpo cuando el alcohol se descompone.

El acetaldehído es tóxico y se ha demostrado que daña el ADN.

El doctor KJ Patel, del laboratorio de biología molecular en el Instituto de Investigación Médica de Cambridge, realizó recientemente un estudio sobre los efectos tóxicos del alcohol en ratones.

Su investigación indica que una sola dosis alta de alcohol durante el embarazo puede ser suficiente para causar daños permanentes en el genoma de un bebé.El síndrome fetal del alcohol, dice, "puede hacer que nazcan niños con daños graves, con la anomalías en la cabeza y la cara y trastornos mentales".

Dosis

El alcohol es un agente cancerígeno comprobado, dice Patel.

"Las células cancerígenas no existen si no hay una alteración en el ADN. Cuando bebemos, el acetaldehído corrompe el ADN de la vida y puede llevarnos por el camino d el cáncer.

"Uno de los defectos genéticos más comunes en el hombre es la incapacidad para contrarrestar la toxicidad del alcohol".

Cáncer y alcohol van de la mano.

El Dr. Nick Sheron, quien dirige la unidad hepática en el Hospital General de Southampton, dice que los mecanismos por los que el alcohol hace daño no son tan claros.

"La toxicidad del alcohol es compleja, pero sí sabemos que tiene una relación directa con la dosis".

En lo que se refiere a la enfermedad hepática alcohólica, cuanto mayor es el consumo de alcohol por semana mayor es el daño al hígado, y esto aumenta de forma exponencial en las personas que beban de seis a ocho botellas de vino más en ese período, por ejemplo.

En los últimos 20 a 30 años, dice el doctor Sheron, las muertes por enfermedades del hígado se han incrementado en un 500%, y un 85% de ellas fueron debidas al alcohol.

Sólo en los últimos años el aumento de desaceleró.

"El alcohol tiene un mayor impacto que el tabaquismo en la salud porque el alcohol mata a una edad más joven. La edad promedio de muerte para una persona con enfermedad hepática alcohólica es de 40 años".

"Más dañino que la heroína o el crack"

El alcohol es, sin duda, un problema de salud pública también.

A principios de este año, las cifras del servicio de salud público británico, el NHS, señalaron que los ingresos hospitalarios relacionados con el alcohol alcanzaron niveles récord en 2010. Más de un millón de personas fueron ingresadas en el año 2009-10, en comparación con 945.500 en 2008-09 y 510.800 en 2002-03. Casi dos de cada tres de esos casos eran hombres.

Al mismo tiempo, la organización Alcohol Concern predijo que el número de ingresos llegaría al millón y medio en 2015, y que le costarían al NHS unos (US$5.700 millones al año.

El año pasado, un clic estudio en la prestigiosa revista The Lancet concluyó que el alcohol es más dañino que la heroína o el crack si se consideran los peligros en general para el individuo y la sociedad.

"La mayoría no se dan cuenta de lo que están bebiendo y pueden deslizarse muy fácilmente más allá de los límites aceptables "

Dr. Paul Wallace

El estudio, realizado por el Comité Científico Independiente sobre Drogas, también señaló que el alcohol es tres veces más dañino que la cocaína o el tabaco, debido a que es tan ampliamente consumido.

Entonces, ¿cuánto alcohol es demasiado? ¿Cuánto podemos beber de manera segura?

Las directrices del gobierno británico – que se están revisando actualmente- dicen que las mujeres no deben beber más de dos a tres unidades de alcohol por día y el hombre de tres a cuatro unidades al día.

Sin embargo, Paul Wallace, médico de cabecera y principal asesor médico de la asociación Drinkaware, dice que la gente no sabe el contenido de alcohol de un vaso de vino.

"La mayoría no se dan cuenta de lo que está bebiendo y pueden deslizarse muy fácilmente más allá de los límites aceptables".

Katherine Brown, jefa de investigación en el Instituto de Estudios sobre el Alcohol, dice que las directrices actuales y la forma en la que se comunican pueden darle al público información engañosa.

"Tenemos que tener mucho cuidado al sugerir que existe un nivel ‘seguro’ de ingesta de alcohol. De hecho, tenemos que explicar que hay riesgos asociados con el consumo de alcohol, y que mientras menos se bebe menor es el riesgo de desarrollar problemas de salud.

Wallace quiere que el gobierno mida los niveles máximos tolerables de alcohol en unidades por semana, en lugar de por día: no más de 21 unidades a la semana para los hombres y 14 unidades para las mujeres.

"A la gente le gusta tomar una copa, pero tienen que aceptar que hay una relación riesgo-beneficio".



Bueno,nos tomamos un guisquito....

domingo, 2 de octubre de 2011

ELLOS NO PUEDEN DEJAR DE FIFAR

¿Necesitan más sexo los hombres que las mujeres?


Pareja en la cama

La curiosidad es infinita.

Y no hay nada mejor que satisfacerla.

Esta semana, las preguntas de los lectores de la revista BBC Focus son algunas que muchos nos hemos preguntado.

Unas pocas líneas entonces para aclarar ciertas dudas.

¿Necesitan más sexo los hombres que las mujeres?

¿Necesitan? No.

¿Quieren? Sí.

El costo de la reproducción es mucho más bajo para un hombre que para una mujer.

Él no necesita cargar un feto durante nueve meses, ni alimentarlo con su propio suministro de comida. Tampoco tiene que arriesgar su vida dando a luz.

Por ello, la aptitud reproductiva de un hombre generalmente mejora al tener muchas parejas sexuales y eso requiere de apetito sexual.

A ella le va mejor si es exigente al escoger.

¿Por qué la evolución no hizo que dar a luz fuera agradable?

Otros mamíferos no tienen los mismos problemas por dos razones: sus cabezas no son tan grandes, en relación con el tamaño de su cuerpo, y no caminan erguidos.

El haber evolucionado hasta estar completamente erguidos requirió que nuestros ancestros cambiaran el ángulo y la forma de la pelvis, lo que redujo la anchura del canal pélvico.

Mujer dando a luz

La selección natural está entonces jalando a la pelvis en dos direcciones distintas.

Para correr rápido, necesitamos una pelvis estrecha, pero para dar a luz fácilmente, una ancha.

Eso es lo que se conoce como el dilema obstétrico y la pelvis de los humanos modernos es un compromiso entre estas coacciones.

Nuestros cerebros crecen 3,3 veces más desde el nacimiento hasta la edad adulta, comparado con 2,5 veces para los chimpancés, así que los humanos ya nacen en una etapa más temprana de desarrollo que otros animales.

Pero si las mujeres tuvieran las caderas más anchas que ahora, no podrían correr.

La selección natural probablemente ha sido más implacable a la hora de eliminar madres lentas o bebés subdesarrollados que a aquellas mujeres a las que el dolor del parto les hizo no querer quedar embarazadas.

La sexualidad, ¿es aprendida o genética?

Estudios con gemelos han mostrado alguna evidencia de un componente heredado para la homosexualidad.

Pero eso no es lo mismo que un "gen gay".

Por ejemplo, un estudio de 1997 de la Universidad de Toronto mostró que por cada hermano mayor que tenga un hombre, aumenta su chance de ser homosexual.

El componente hereditario de la homosexualidad parece ser más débil en las mujeres que en los hombres, y la cultura, estilo de vida y experiencias sexuales tempranas probablemente son más significativas que la genética para ambos géneros.

Ciertamente, la crianza y la cultura tienen un gran impacto en la manera en la que la gente reconoce y define su propia sexualidad.

¿Cuán largo es su ADN?

El ácido desoxirribonucleico -ADN- está empacado en 46 cromosomas en el núcleo de sus células.

Además de naturalmente ser moléculas helicoidales, unas enzimas hacen que sea superenrrollado para que ocupe menos espacio.

Para imaginárselo, tome la punta de un trozo de cuerda y empiece a enrrollar desde la otra. A medida que usted retuerce la cuerda, se crean roscas y luego roscas de roscas y, eventualmente, roscas de roscas de roscas.

Así es como está guardado su ADN.

Eso permite que los 3.000 millones de bases de pares de cada célula quepan en apenas 6 micrones de ancho.

Si uno estirara el ADN de todas las células de una persona, se extendería a más o menos el doble del diámetro del Sistema Solar.

sábado, 1 de octubre de 2011

TENGO UN PALPITO..........

Demuestran científicamente que la "corazonada" es efectiva

Pensando

Cuando uno actúa bajo presión y tiene poco tiempo para decidir lo mejor es seguir el instinto, dicen los investigadores.

Nuestra vida está compuesta de una seguidilla de decisiones. Desde alternativas básicas (¿qué ropa me pongo? ¿qué almuerzo?) hasta cuestiones de peso que pueden definir nuestro futuro laboral o personal.

¿Cómo resolver estos dilemas más serios de la mejor manera? El tema desvela a más de uno.

Ahora un grupo de científicos en Argentina ofrece una estrategia para encarar las decisiones que nos resultan más difíciles.

El equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) determinó que cuando uno actúa bajo presión y tiene poco tiempo para decidir, lo mejor es seguir el instinto.

Para llegar a esta conclusión, los expertos del Laboratorio de Neurociencia Integrativa, liderados por Mariano Sigman, se valieron de una herramienta particular: el ajedrez.

“El ajedrez es una metáfora de la vida misma, porque confronta al jugador con una serie de opciones, que tiene que tomar contra reloj”, dijo a BBC Mundo Sigman.

Los neurocientíficos argentinos no fueron los primeros en aprovechar los paralelismos entre este juego y la manera en que funciona nuestro cerebro para entender más sobre cómo pensamos. Hace años que la psicología experimental utiliza este recurso.

La novedad fue que, gracias a internet, los investigadores de la UBA pudieron acceder a cientos de millones de partidas de ajedrez, que obtuvieron del servidor gratuito mundial Free Internet Chess Server.

El experimento

Otra ventaja con la que contaron los científicos fue el acceso a diversos programas de computación que tienen capacidad de determinar cuál es la mejor jugada de ajedrez posible, dada cualquier situación.

Así, los expertos pudieron contrastar las decisiones de los jugadores de carne y hueso contra la jugada “ideal” que planteaba la computadora.

De esta forma, analizaron miles de millones de movidas de ajedrez, tomando en cuenta tres variables: cuál es el nivel del jugador (algo que está establecido por ranking), cuánto tiempo tomó en decidir su jugada y cuán efectiva fue esa decisión.

Para esto crearon su propio software: un programa diseñado por el doctor en computación Diego Fernández Slezak, que permitió procesar y analizar la información bajada de internet.

La principal conclusión que alcanzaron marcó un hito en la neurociencia integrativa y será publicada en las próximas semanas en la revista de la Asociación Psicológica Americana (APA), Journal of Experimental Psychology: General.

“Descubrimos que cuando una persona se enfrenta con un rival con mejor ranking, cambia su estrategia y se toma más tiempo para decidir, pero eso no mejora la calidad de su jugada. Sólo hace que pierda tiempo. Nosotros lo llamamos ‘efecto miedo o respeto’”, afirmó Sigman.

Es decir: cuando uno está bajo presión y el tiempo apremia, a veces lo mejor es simplemente seguir nuestra “corazonada”.

Variables

¿Significa eso que siempre hay que seguir el instinto a la hora de tomar decisiones?

“Depende de la relevancia de la decisión y el tiempo con que se cuente”, dijo el experto.

En esencia, la conclusión es esta: si una decisión tiene muchas variables, que no pueden ser racionalizadas por el cerebro, entonces invertir mucho tiempo en tratar de encontrar una solución tiene poco sentido porque seguir nuestra intuición será igual de efectivo, pero nos permitirá ahorrar tiempo, que podremos dedicarle a otro dilema.

Si esta segunda disyuntiva tiene menos variables, entonces ahí sí valdrá la pena dedicar un período más largo a hallar la mejor respuesta.

El tiempo dedicado a resolver un asunto también debe estar directamente relacionado con el impacto que esa problemática tendrá en nuestras vidas.

“Gastar 40 minutos eligiendo el color de medias que me voy a poner no es un uso efectivo de mi tiempo, pero elegir el colegio al que enviaré a mis hijos sí amerita más tiempo”, ejemplific

jueves, 29 de septiembre de 2011



Hace unos 100 millones de años los ancestros de los mamíferos placentarios modernos dejaron de llevar a sus crías en la bolsa marsupial y se convirtieron de forma repentina en vivíparos. Pero, ¿qué fue lo que provocó esta 'mutación'? ¿Qué pasó para que los mamíferos placentarios 'prefirieran' llevar a sus crías en desarrollo dentro del útero, lo que es la mayor ventaja evolutiva de este tipo de animales?

De la bolsa al útero: el mayor salto evolutivo fue culpa de un 'parásito' genético
Imagen: Corbis

Según un estudio realizado por especialistas de la Universidad de Yale (EE. UU.), parece que la culpa fue de un 'parásito genético'. Este grupo de científicos estadounidenses, dirigido por Gunter Wagner, profesor de ecología y la biología evolutiva, ha llegado a la conclusión de que los marsupiales antiguos pasaron a la viviparidad gracias a la aparición en su ADN de un fragmento específico.

El cambio evolutivo no fue paulatino, como se creía antes, sino brusco. Los científicos comentan en su estudio, publicado en la revista 'Nature Genetics, que investigaciones recientes describen casos cuando la pérdida o adición de un fragmento de la molécula de ADN, que cambia a su vez varias zonas del genoma, provoca extensos cambios morfológicos.

El grupo comparó el genoma de las células asociadas con el desarrollo de la placenta de los marsupiales (en concreto de las zarigüeyas, que dan a luz dos semanas después de concebir) con el de los mamíferos placentarios (armadillos y hombres). El análisis demostró que existen más de 1500 genes que se expresan solo en los mamíferos placentarios.

La mayoría de estos genes están coordinados por el transposón MER 20, elemento transponible del así llamado ADN basura, que los ancestros de los animales modernos podrían haber obtenido de un retrovirus desaparecido hace millones de años. Los transposones se mueven de manera autosuficiente a diferentes partes del genoma de una célula, creciendo como parásitos que invaden el organismo. Pero en este caso estos elementos también activan o reprimen los genes asociados con el embarazo.

Los transposones no representan mutaciones genéticas que se acumulan durante largo tiempo, sino funcionan como un mecanismo regulador creado especialmente, que se introduce en el genoma y lo reprograma para que el organismo desarrolle nuevas capacidades.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Sexo,sexo,sexo,sexo............

Para la mujer, el tema central de su agenda vital es el sexo

.
Para la mujer, el tema central de su agenda vital es el sexo

Mucha gente se guía por 'lo que debería' ser el sexo en lugar de lo que quieren que sea (Corbis)

Algo intrigante que suele ocurrir cuando un sexólogo escribe sobre su campo de estudio es que el lector interpreta como serio aquello que el autor critica irónicamente. Sin embargo, cuando el experto escribe ‘en serio’, el usuario tiende a pensar que no puede sino estar de broma.

A los terapeutas las personas nos consultan angustiadas por el sexo “que no pueden hacer o que no es como debería” (anorgasmia, vaginismo, deseo sexual inhibido, matices y peculiaridades de sus preferencias eróticas), cuando el objeto de conocimiento de la sexología es ‘el sexo que todos somos’. Porque nos tenemos por racionales y sociales, pero antes que todo, desde que óvulo y espermatozoide se unen, somos seres sexuados.

Nacemos, pues, y se nos adjudica un sexo (en general basado en nuestros genitales externos) y se nos da a unos padres que nos crían como niños o niñas, en una sociedad que nos trata de acuerdo con ‘el sexo que somos’ y no con el sexo que sentimos que somos. Poco a poco aceptamos qué sexo se espera que deseemos (o no) y al final quedamos reducidos al ‘sexo que hacemos’.

Ese hombre o mujer que nos iremos haciendo condiciona mucho más nuestra vida que el cociente intelectual, la personalidad o el origen social. Los grupos de estudio de Touraine muestran que para la mujer occidental la temática fundamental de sus agendas vitales es hoy su sexualidad, que ya no consideran como de ‘víctimas’. El estudio sexológico (metodológicamente difícil, obstaculizado por el oscurantismo y de conclusiones discutibles, ya que así es la ciencia) ha contribuido a este avance más que ninguna otra disciplina.

Obstáculos para el placer

Sin embargo, diversos errores de fácil circulación están causando problemas clínicos producto de la supeditación de toda la vida sexual al reduccionista dúo coito-orgasmo, mucho más compatible y cercano al infeccioso modelo de sexualidad masculina tradicional:

1. La vida sexual de los individuos no atiende a criterios de normalidad ni de prescripción: desconfíe de cualquier profesional o usuario que empieza una frase con “lo normal es” o “lo que hay que hacer es…”. No se trata de ‘lo que hay que hacer’, sino de lo que apetece hacer.

2. El encuentro entre dos personas no admite las comparaciones deportivas. No se trata de remar, ni de dejarse la piel en el campo ni de cavar en busca de un tesoro oculto. La mayor parte de problemas de falta de deseo en parejas estables se basa en que las personas viven el encuentro como un trabajo, una maratón o una incomodidad más para la que hay “que sacar tiempo”. Convertir el sexo en un entrenamiento califica y clasifica la relación de pareja hasta destruirla cuando baja a segunda división.

3. A diferencia del trabajo, la sexualidad no debe constituir un medio para conseguir un fin común, sino que es un fin en sí mismo y puede ser privativo de cada individuo. El orgasmo, el placer, el juego, la fantasía o la procreación son partes, no el todo. Y no son cuantificables ni se comparan porque no admiten su conversión en números con sentido. Mas bien se adjetivan y califican subjetivamente con el otro, para tener una lengua común, un idioma que los dos interesados quieren practicar.

4. La ansiedad y el catastrofismo explican más casos de impotencia y vaginismo que ninguna enfermedad física. Poder movilizar levemente la atención de los genitales y centrarlo en las sensaciones de cada milímetro de piel nos libera de la dictadura de las leyes de la hidráulica y de la electricidad. (Porque, aunque a quienes confunden el punto G con el clítoris les parezca increíble, hay personas con daños vasculares y neurológicos y sin punto G que pueden sentirse sexualmente plenas).

El siglo XX asistió al énfasis de Freud en las restricciones sociales de la sexualidad individual como principal causa del creciente sufrimiento psicológico moderno, a la descripción del orgasmo por Reich en los años 30, criticó los trabajos epidemiológicos de Kinsey, y creyó alcanzar su cumbre con el análisis de la respuesta sexual humana de Masters y Johnson, que hoy está sometido a revisión.

En efecto, cada paso adelante ha generado nuevos conflictos y nuevas insatisfacciones con los modelos previos. Ése es el desarrollo normal de una ciencia y no justifica argumentar que, si la teoría actual no es perfecta, mejor es descansar en la ignorancia. No en balde, hace una semana iniciábamos esta serie ironizando sobre el pernicioso “orgasmocentrismo” que frustra a muchas parejas. Su acogida justifica todo esfuerzo para perseverar en una reeducación sexológica.

*Javier Sánchez es psiquiatra y sexólogo en ‘Salud y Bienestar Sangrial’

martes, 27 de septiembre de 2011

UN EXPERTO ASEGURA QUE LOS ESTADOS NO PODRÁN PAGAR LOS MEDICAMENTOS DE TODOS LOS ENFERMOS

El tratamiento del cáncer, ¿coto privado de los ricos?


El tratamiento del cáncer, ¿coto privado de los ricos?

Karol Sikora (Archivo)

La alarma acaba de saltar en Inglaterra. El antiguo portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el cáncer, Karol Sikora, aseguraba la semana pasada que en un futuro no muy lejano los mejores tratamientos para el cáncer serían de acceso exclusivo para los más adinerados, dado su alto coste y la debilidad del sistema de salud.

Y no se refería sólo a Inglaterra, si no que hablaba de “todas partes”. “En noviembre la Unión Europea aprobará ocho nuevos medicamentos para el tratamiento del cáncer. Están volviendo locos los precios”, aseguraba Sikora.

En su opinión, según publican medios locales, el sistema nacional de salud británico (NHS) no será capaz de soportar el tratamiento de todos los pacientes de cáncer y “entraría en bancarrota” si tuviera que costearlos todos. Cada uno de los pacientes, asegura, supondría un desembolso de un millón de libras (más de un millón de euros), una cifra insalvable para las arcas públicas de cualquier Estado.

A pesar de que el año pasado el Gobierno británico dedicó un fondo especial de 600 millones de libras para los tratamientos de cáncer, Sikora asegura que esto no es suficiente dado el aumento de la esperanza de vida de los pacientes.

El ministerio de salud inglés ha anunciado que el gobierno de Gordon Brown está estudiando negociar un nuevo sistema de precios con la industria farmacéutica para solventar el problema, pero aún no hay nada cerrado. Aún así, un portavoz aseguraba la pasada semana que el sistema NHS cubrirá los costes hasta que el nuevo sistema entre en vigor.

Fuentes del Ministerio de Salud español, han asegurado que en nuestro país no se llegarán a cumplir los malos augurios de Sikora, ya que aquí “están garantizados todos los tratamientos en base al Real Decreto de Prestaciones Sanitarias” establecido. Las mismas fuentes se mostraron reticentes a explicar con mayor detalle por qué el SNS sí será capaz de absorber económicamente los tratamientos de todos los pacientes de cáncer en el futuro.

La ‘solidaridad’ de las farmacéuticas

En paralelo, la farmacéutica Roche ha anunciado que realizará “sustanciales” descuentos en sus medicamentos para países en vías de desarrollo. De hecho, según explica el director ejecutivo de la compañía, Severin Schawn, al Financial Times, ya han desarrollado con éxito un programa pionero en Brasil ofreciendo “un descuento de dos cifras, realmente alto” con MabThera, uno de sus medicamentos para el cáncer.

Hasta el momento algunas farmacéuticas como Sanofi o Merck ya habían realizado descuentos en sus medicamentos para tratamientos primarios. Pero ahora Roche abre la vía para abaratar los costes de tratamientos biológicos como los utilizados, entre otras cosas, para el cáncer.