viernes, 16 de diciembre de 2011

TU HIJO ES UN CERDITO

España ya supera a EEUU en obesidad infantil

El Mundo


  • En nuestro país, el 19% de los niños son obesos, en EEUU el 16%
  • Según los expertos, tienen mayor riesgo de problemas cardiovasculares
  • La actividad física y una alimentación sana son las claves para evitarlo

España se ha situado por delante de EEUU en obesidad infantil, con un 19% de niños obesos en este país frente al 16% de los estadounidenses, un porcentaje que triplica al de hace 30 años. Así lo ha indicado el doctor Pedro José Benito, profesor de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, durante la celebración de un congreso en el que se ha presentado el resultado de un innovador Programa de Nutrición y Actividad Física para el tratamiento de la Obesidad (Pronaf).

Se trata de un estudio pionero en España en el que han participado, durante cinco años, más de 30 investigadores y 2.000 voluntarios, y en el que, por primera vez, se ha combinado la dieta con los gimnasios como centros preventivos y curativos de salud.

Las personas con sobrepeso que han participado en el trabajo lograron una reducción media de peso de entre ocho y nueve kilos y las que tenían obesidad perdieron hasta 12, aunque las respuestas individuales al tratamiento han sido muy variadas.

El trabajo ha estado avalado por el Ministerio de Ciencia y ha sido liderado por la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

Benito, investigador principal del proyecto, ha precisado que el 45,2% del exceso de peso detectado en los niños españoles se reparte de la siguiente manera: el 26,1% es sobrepeso y el 19,1% a obesidad.

Mayor riesgo de diabetes

El problema es "muy preocupante", según ha dicho, porque estos menores tienen mayor riesgo de desarrollar problemas cardiometabólicos, diabetes tipo 2 o aterosclerosis antes de llegar a convertirse en adultos.

"El aumento de la actividad física y el cuidado en la alimentación son las claves para asegurar generaciones sanas", insiste el profesor, que ha apuntado que las intervenciones dirigidas a los niños con obesidad suelen estar orientadas exclusivamente a la pérdida de peso y es fundamental incluir el ejercicio en la educación y no asociar las actividades físicas ni la dieta a un castigo para el menor.

En cuanto a los adolescentes, ha explicado que el 80% de los que sufren obesidad continuará con este problema en la edad adulta, por lo que la infancia es el momento ideal para reconducir los malos hábitos.

España tiene un 38,7% de la población adulta con sobrepeso y un 14,5% con obesidad. Se prevé que en 2030 el 37% de los hombres y el 33% de las mujeres españolas padecerán la enfermedad.

El experto ha resaltado, como dato negativo, que la población española es "eminentemente sedentaria", ya que sólo un 43% realiza actividad física de forma regular. En la actualidad, agrega, el exceso de peso supone un 8% del gasto total sanitario en España, un dato que, al igual que las estadísticas de la enfermedad, se prevé irá en aumento.

Con la edad la grasa aumenta

A medida que se van cumpliendo años, la grasa visceral aumenta y, como media, un individuo gana seis kilos de peso y pierde otros tantos de músculo entre los 25 y los 65 años. "En el caso de las mujeres se cuatriplica la grasa intervisceral y en el de los hombres se duplica", ha matizado Benito.

Este factor es "determinante" en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, por lo que su reducción es fundamental. Según el especialista, la salud del individuo viene determinada por su estilo de vida, en el que se incluye la dieta y el ejercicio (un 42%), el medioambiente (20%), la genética (28%) y el sistema sanitario (10%).

Marcela González-Gross, doctora en Farmacia y coordinadora del programa Pronaf, ha hecho hincapié en los peligros que corren quienes pretenden reducir su peso con dietas extremas o milagro. "Lamentablemente, el 80% de las mujeres españolas en la cuarentena prefiere estar delgada a sana", ha lamentado.

En esta línea, añade que las dietas que eliminan algún tipo de alimento, como las que reducen los hidratos de carbono, son "muy peligrosas" porque, entre otros riesgos, generan una pérdida de agua y electrolitos que pueden producir mareos y déficit de atención.

Aquellas por debajo de 1.000 calorías diarias no garantizan un equilibrio nutricional y, en las de 1.500, hay que recurrir a suplementos vitamínicos, concluye la profesora.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Y O


Acerca de un descubrimiento reciente


Por Noé Jitrik

Una nueva enfermedad se ha diseminado por diversos países del mundo hasta alcanzar el nivel de la epidemia o, más llanamente, de la plaga. Se la conoce ante todo por su nombre vulgar francés, “Intoxication de soi-même” o, en castellano, “Intoxicación de sí mismo”, designación que parece más descriptiva que definitoria; tal vez el nombre científico sea más preciso aunque, desde luego, quien lo usara, fuera de congresos y academias, sería considerado meramente pedante: “autoingestaindividualis”.

Pasada la sorpresa de sus primeras manifestaciones, su difusión le ha dado un importante lugar en diversos congresos: psiquiatras, psicoanalistas, filósofos y médicos han presentado trabajos que no han sido objeto de calurosos aplausos, lo cual se comprende puesto que poco se sabe acerca de sus rasgos nosológicos así como se ignora cuándo y dónde se manifestó por primera vez. Estas incertezas gravitan, lo cual redunda en una dificultad de hallar remedios eficaces para conjurar sus negativos efectos. Lilly, Roche, Pfizer y aun el más modesto Gador están piafando de impaciencia en espera de la información que les permita fabricar esos específicos, seguros de que con ellos lograrían importantes éxitos comerciales.

Se sabe, sin embargo, cómo se produce gracias a cuidadosas investigaciones cuyo resultado fue expuesto en la reunión de Panamá. Quien mostró sus conclusiones fue el profesor Rigoberto Generoso Pérez, de la Universidad de Taipei: su informe fue tentativo, no sólo porque no aportó mayor cosa sino porque, a causa de sus reiteradas autorreferencias, parecía más afectado por el mal que un acucioso investigador. En suma, los asistentes, científicos y humanistas poco progresaron a lo que ya se sabía o sea, como lo expuso sarcásticamente el psicólogo húngaro Sándor Kovacs, que si bien la enfermedad es transmisible no es tan contagiosa como se presumía. Añadió que quienes la habían contraído ocultaban, o negaban, que había sido por una misteriosa ingestión de sus propias personas. Ese concepto produjo perplejidad: ¿cómo era posible que, sin que existiera ningún factor exterior que lo llevara a ello, alguien podía tragarse a sí mismo? ¿Qué lo llevaba a ello? Acaso, se conjeturó, una desmesurada autovaloración de la persona cobraba en algunos casos una dimensión tal que se producía un desplazamiento dramático: lo que un individuo creía sobre sí mismo se corporizaba y se separaba de su entidad real de tal modo que se convertía en un bocado apetecible hasta el punto de ingerirlo o, lo que es lo mismo, ingerirse, de lo cual resulta la intoxicación. Esa es la enfermedad.

No era poca cosa en cuanto al conocimiento del mal, pero lo que sí era evidente era que los efectos o los síntomas de semejante anomalía, eran atroces pero difícilmente definibles, cosa que no ocurre con las enfermedades más corrientes.

Con el paso del tiempo y una más activa mirada interdisciplinaria se avanzó considerablemente, aunque los expertos coincidieron en que estaban muy lejos de definir con precisión el mal, describirlo y generar terapéuticas eficaces para, si no erradicarlo como plaga, al menos neutralizarlo en sus consecuencias inmediatas. Todos coinciden, resignados, en que es difícil llegar a ese punto porque como no se conocen afectados conscientes de que lo padecen se hace casi imposible iniciar tratamiento alguno. Desde luego, esa comprobación tiene una inequívoca impronta psicoanalítica que, por otra parte, la medicina tradicional rechaza; si para el psicoanálisis no hay enfermedad sino paciente y si éste no quiere curarse no hay dios que lo convenza, para la medicina si hay un enfermo hay que curarlo a como dé lugar, aunque no quiera, cuestión, por otra parte, que se vincula con las perplejidades y contradicciones de la bioética.

Algo se ha logrado determinar; así, por ejemplo, el autoingestivoindividualis ignora la alteridad, aparece envuelto en su yo a punto tal, en los casos más graves, que le da lo mismo que alguien lo escuche o no y, desde luego, que el que lo escucha pueda apreciar algo de lo que emana de su yo. La consecuencia dramática de este síntoma es que metafóricamente se abraza a su yo y no se da cuenta de que todos se distraen cuando lo escuchan.

El problema médico de esta situación es que están afectados todos los órganos que confluyen para hacer posible la comunicación, que, como lo sostiene la psiquiatra Alba Klein, no radican sólo en la voluntad sino en todo el cuerpo del ser humano: ocupado por entero por su propio ser, todos sus órganos, aun los más corporales, quedan comprometidos.

Otro síntoma, explicado en detalle por el filósofo danés Jörg Emmentalis en un encuentro cuyo tema, el “yoísmo”, emparentado con el que nos ocupa, se realizó en la Sarasota University, se vincula con la cuestión del parentesco: los autoingestivosindividualis que tienen hijos y nietos no sólo los mencionan a propósito de cualquier cosa, no sólo muestran sus fotos, que consideran obras de arte, sino que los evocan a propósito de bueyes perdidos o de taxis desocupados o de enfermedades episódicas; quienes carecen de descendencia recurren, en cambio, para autorreferirse, a sus ancestros, sus padres dijeron, sus abuelos sostuvieron, los temas pueden ser diversos, inesperados o dispersos pero esas sombras los acompañan permanentemente.

En el congreso de Cancún, convocado por la “Asociación mundial de lucha contra el síndrome autoingestivoindividualis” se examinaron otras manifestaciones del mal. En particular, se puso el acento en lo que se llamó el “relato absoluto”: nos referimos a la mecánica de la interrupción. Cuando en los raros momentos en que, por cansancio o sequedad bucal, deja de referirse a sí mismo y otras personas inician un argumento, el enfermo irrumpe, pero no agresivamente, calificando, sino como si nadie hubiera hablado o como si la mera aparición de algo que no sea su yo fuera un monstruo que no hay por qué atender en la medida en que sólo hay que atender a su yo.

Es posible que las investigaciones sobre este mal que tiene el carácter de una plaga que se ha extendido por el mundo entero hayan dado algún fruto. Dato curioso: quienes lo padecen carecen del impulso a la solidaridad, no sólo no se ligan con desemejantes sino tampoco con semejantes, se diría –y ése es otro rasgo a tener en cuenta– que los ignoran, los detestan, su yo intenta tapar el de los otros e imperativos yoes y recíprocamente de modo que cuando se produce un encuentro entre afectados por el mal, cosa que ocurre en reuniones sociales, presentaciones de libros, muestras de pintura, salas de espera, reuniones familiares, bodas, cumpleaños, fiestas de fin de año, etcétera, quienes observan desde el exterior los encuentros entre afectados no logran comprender nada de lo que sucede.

El mal es serio y Salud Pública no interviene; los enfermos están solos, cuentan apenas con los esfuerzos que hacen médicos, psicólogos, psiquiatras, comunicólogos, filósofos y otros científicos, para estudiarlo y, con suerte, ponerle remedio.

En el autor de este informe la preocupación es grande, tanto más cuanto que él mismo ha sido afectado por el mal aunque, por suerte, logró superarlo gracias a la ayuda que le brindó la filósofa británica Brunequilda Market, quien se puso a su disposición y lo llevó a tomar conciencia de su padecimiento ayudándolo a sublimarlo aunque nunca dejó de expresar sus reservas acerca de una curación total.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

CUANDO VENGA LA HUESUDA,DIGNIDAD.

Las cinco cosas de las que nos arrepentimos antes de morir

La mayor parte de la gente que se enfrenta a una muerte inminente lamenta no haber vivido fiel a sus sentimientos

Las cinco cosas de las que nos arrepentimos antes de morirMuchas personas que han estado a punto de morir, ya sea por un accidente o por una grave enfermedad, suelen cambiar radicalmente su forma de vida una vez restablecidas. Aseguran que superar una situación cercana a la muerte equivale a nacer de nuevo y que no merece la pena vivir una vida que no les satisface.

Lejos de parecer un tópico, a la hora de hacer balance, una gran parte de la población mundial no está satisfecha con la vida que ha desarrollado. Según podemos leer en el blog de Javier Malonda, los motivos de esta insatisfacción, además, suelen ser casi siempre los mismos.

Esta bitácora recoge un artículo escrito por Bonnie Ware, una mujer que durante muchos años ha trabajado en una unidad de cuidados paliativos, atendiendo a enfermos terminales. Su trabajo, titulado “Regrets of the dying“, algo así como “Los lamentos de los moribundos”, recoge los cinco motivos más comunes de arrepentimiento de aquellos que están a punto de morir y que se ha encontrado a lo largo de su vida:

1.-"Desearía haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí": Se trata del lamento más habitual de todo, ya que al hacer balance de su vida muchas personas descubren que no han llegado a cumplir una mínima parte de sus sueños. En muchas ocasiones, esto se debe a que optaron por hacer lo que creían que debían hacer, en lugar de lo que realmente querían.

2.-"Desearía no haber trabajado tan duro": Es el lamento más frecuente entre los pacientes de sexo masculino, que desearían haber pasado más tiempo junto a su familia viendo crecer a sus hijos, en lugar de en su puesto de trabajo.

3.-"Desearía haber tenido el coraje para expresar mis sentimientos": Aquellos que reprimieron sus sentimientos para no enfrentarse a quienes los rodeaban se lamentan de haberse conformado con vivir una existencia mediocre y amargada, en la que no eran ellos mismos.

4.-"Desearía haberme mantenido en contacto con mis amigos": Al igual que muchas personas se arrepienten de haber descuidado a sus familias, es muy frecuente lamentar no haber cuidado lo suficiente de aquellas amistades verdaderamente importantes. Lamentablemente, cuando se está muy cerca de la muerte es imposible recuperar el tiempo perdido.

5.-"Desearía haberme permitido ser más feliz": Se trata de un reproche sorprendentemente común que se hacen aquellas personas que prefirieron engañarse a sí mismos y continuar con unas existencias en las que ya no eran felices, en lugar de enfrentarse a su miedo a cambiar de vida.

Para quien está en su lecho de muerte, hacer balance sin pensar en lo que los demás puedan pensar de él, puede resultar un ejercicio muy frustrante. Para todos los que todavía están a tiempo de cambiar sus vidas, puede ser una buena forma de corregir lo necesario para, llegado el momento, morir satisfechos con su existencia.


lunes, 12 de diciembre de 2011

DALE DURO FLACO CON EL VIAGRA

El Viagra, al desnudo

Todo lo que hay que saber sobre el Sildenafil y los especialistas no temen responder. Mitos y verdades de la pastilla que venció a la disfunción eréctil.

La “pastilla azul” llegó en 1998 y cambió la vida de hombres y mujeres, resolviendo una dificultad que aqueja, en distintos grados, a casi la mitad de la población masculina de entre 40 y 50 años.

Pero el Sildenafil -nombre genérico de la droga- todavía genera dudas sobre sus efectos. Especialmente sobre si, al ser un potenciador, podría afectar al corazón y la presión arterial. Lo cierto es que, en Argentina, las ventas de fármacos orales para la impotencia (Sildenafil, Vardenafil y Tadalafil) superaron los 30 millones de comprimidos en 2010. En esta nota, algunos apuntes y aclaraciones.

Adrián Sapetti -médico psiquiatra y director del Centro Médico Sexológico de Buenos Aires- resumió la acción del Sildenafil, el componente químico que se aplica contra la disfunción eréctil: “Ejerce una acción directa sobre el óxido nítrico, una sustancia que liberan las neuronas por efecto de la excitación, y que permite la vasodilatación de las arterias del pene y la subsiguiente erección”.

¿Afrodisíaco?

“En realidad, esta es la preocupación de algunas mujeres que a lo mejor imaginan que si el hombre toma Sildenafil es porque ya no desea como antes”, razona el sexólogo clínico Rubén Alberto Pereyra.

La droga no es un afrodisíaco, no interviene en el deseo o en su carencia porque su efecto no es sobre el cerebro ni sobre el corazón. Sin estímulos adecuados, su efecto es nulo: “Alguien puede tomar 100 o 150 mg y no va a tener una erección si no hay excitación de por medio. La droga solamente facilita la erección”, agrega.

Y ya que “sin estimulación no pasará nada, las caricias y los besos ‘a gusto del consumidor’ también son parte del tratamiento”, sugiere la sexóloga Edith Martin.

Efectos adversos

Dependen de la sensibilidad de cada persona y de la vasodilatación que produce. Si bien la gran mayoría de los pacientes no registra trastornos, se ha registrado, en una minoría: visión borrosa y leve ardor en los ojos (relacionado con el aumento de la presión ocular), dolor de cabeza, congestión nasal, ligeros mareos y rubor facial (este, el más frecuente, aparece en un 10 o 15 % de los pacientes y, sobre todo, la primera o segunda vez que lo toman). Estos trastornos sólo duran minutos, y no contraindican el uso.

Contraindicaciones

Contra lo que se cree, los pacientes con presión alta no deben abstenerse de tomarlo, porque “el Sildenafil es una droga creada para tratar precisamente la hipertensión. Su efecto baja la presión arterial”, afirma Pereyra.

La única contraindicación es cuando se están tomando medicamentos que contienen nitritos, como los indicados para tratar anginas de pecho e insuficiencias cardíacas. Los accidentes registrados corresponden a hombres que lo tomaron sin consulta médica previa, y que estaban ingiriendo nitritos. Lo que puede pasar es que la presión baje demasiado y sobrevenga un paro cardíaco.

Sobredosis

En una entrega del unitario “El hombre de tu vida”, (Telefé), un hombre muere de un paro cardíaco por una sobredosis de Sildenafil (3 pastillas en un día). Pereyra toma el ejemplo y dice: “Siendo la dosis común de 50 mg, una sobredosis de tres tomas (150 mg) lo único que podría provocar es un bajón de presión, ya que es un medicamento que actúa sobre la presión alta”.

Pero siempre hay que consultar con el médico que lo receta, pues conoce al paciente y puede prevenir sus efectos en relación con otros medicamentos que puede estar tomando, como los nitritos.

Cuándo tomarlo

No hay que tomarlo en el momento previo a la relación sino, como mínimo, una hora antes, con el estómago vacío y acompañado de un vaso de agua (porque es un medicamento hidrosoluble). Aunque también existe la opción masticable, cuyo efecto se siente aproximadamente a los 30 minutos.

Diabéticos

Para los diabéticos, antes que el Viagra es recomendable el Vardenafil, una droga con propiedades similares más compatible con esta patología y con mejor efecto.

Por otra parte, el Tadalafil (también conocido como Cialis), es una alternativa más, pero de acción más prolongada. La ventaja de esta droga es que no exige ayunar ni tomar agua. ¿La desventaja? El precio: es mucho más cara.

Frecuencia de uso

Al Sildenafil se lo puede consumir a diario, siempre que se dejen pasar 24 horas entre toma y toma, aseguran los especialistas. Aclaran que no es un medicamento adictivo, aunque algunos lo consumen para estar seguros y más confiados en su desempeño sexual.

Eyaculación precoz

Es falso que el Sildenafil actúe como remedio para este problema. Puede suceder, en algunos casos, que su acción retrase muy poco la eyaculación, pero no es el tratamiento que se usa. Para la eyaculación precoz se procede de otra manera, con otras medicaciones y ejercicios específicos.

El Viagra y la mujer

La pregunta circula: ¿Si ellas lo toman aumenta su deseo? No. El doctor Pereyra es tajante. “Este mito se relaciona con una antigua creencia que partía del presupuesto de que el clítoris era la duplicación en pequeño del pene. Por eso, era probable que el Sildenafil actuara en mujeres con anorgasmia aumentando la turgencia y la sensibilidad del clítoris”, lo que no se comprobó jamás.

Sin embargo, un estudio de 2008 (Universidad de Nuevo México, Alburquerque, EE.UU.) comprobó que el Sildenafil posee algunos efectos beneficiosos en mujeres en tratamiento con fármacos antidepresivos y que, por consecuencia, experimentan una baja en el deseo sexual. Pero su uso no ha sido aprobado con esta finalidad.

¿Viagra natural?

Además del Sildenafil, existen diferentes alternativas promocionadas como “naturales”, es decir, aquellas que no tienen compuestos químicos y que también se aplican para tratar la disfunción eréctil. Entre sus componentes suelen estar la L-arginina (un aminoácido que estimula la producción de óxido nítrico, que mejora el flujo sanguíneo y produce vasodilatación), el Gingko Biloba (que también colabora con una mejor irrigación de sangre) y las Vitaminas E y D, entre otras sustancias naturales.

El nombre

Como curiosidad, vale saber que el Sildenafil se usa en algunos bebés para tratar patologías en las válvulas del corazón. Sobre su denominación, la droga se hizo conocida como Viagra porque Pfizer (el laboratorio estadounidense que lo patentó) le puso ese nombre, se cree, en referencia a la palabra viaghra, que en idioma sánscrito significa “tigre”.


Crean terapia exitosa para hemofilia

Cromosomas

La gente con hemofilia tiene un defecto genético que impide producir proteínas para coagular sangre.

Una sola inyección podría ser suficiente para que los pacientes con hemofilia B, una forma del trastorno de coagulación sanguínea, no necesiten volver a tomar medicamentos, dicen científicos.

Investigadores del Reino Unido y Estados Unidos inyectaron a seis pacientes un virus que reemplaza el gen defectuoso que causa la enfermedad por una versión funcional capaz de producir las proteínas necesarias para la coagulación sanguínea.

Cuatro de los pacientes, afirman los investigadores en New England Journal of Medicine (Revista de Medicina de Nueva Inglaterra), dejaron de tomar sus medicamentos convencionales.

El tratamiento ha sido descrito como un "hito verdaderamente excepcional" con el potencial de cambiar la vida de estos pacientes.

La hemofilia, que se divide en los tipos A y B, es causada por un error en el código genético que provoca que el individuo no produzca las proteínas esenciales para la coagulación de la sangre, lo que puede conducir a hemorragias letales.

La gente con hemofilia B no puede producir una proteína llamada factor IX.

Actualmente estos pacientes deben recibir inyecciones de factor IX, a menudo varias veces a la semana.

Los científicos de la Universidad de Londres y el Hospital Infantil de Investigación St Jude, en Estados Unidos, estaban buscando una solución más permanente para estos individuos.

En el estudio tomaron un virus que produce infecciones sin causar síntomas, llamado virus adeno-asociado ocho, y lo modificaron para que infectara las células hepáticas con material genético del factor IX.

El gen entonces "entrenó" a las células para que crearan las proteínas que se encargan de producir el compuesto.

Seis pacientes recibieron la inyección del virus modificado en el Hospital Royal Free de Londres. A dos se les suministró una dosis baja, a otros dos una dosis mediana y otros dos una dosis alta.

Los resultados, afirman los científicos, mostraron que los niveles de factor IX pueden incrementarse.

Mejora de vida

Normalmente los pacientes con hemofilia B tienen niveles del compuesto menores a 1%, comparados con quienes no sufren la enfermedad.

Después de la inyección los niveles del factor IX variaron desde 2 a 12%. El primer paciente que recibió la inyección mantuvo niveles de 2% durante más de 16 meses.

Uno de los pacientes que recibió la dosis más alta mantuvo niveles que fluctuaron entre 8% y 12% durante 20 semanas.

Carl Walker, un paciente inglés de 26 años, mostró la mayor mejora.

"No he necesitado ninguna dosis de mi tratamiento normal" dice.

"Ni como terapia preventiva ni por pedido como resultado de una herida. Previamente solía tomar la transfusión en casa tres veces a la semana".

"Éste es el primer estudio que ha demostrado que puedes en realidad alcanzar un nivel terapéutico estable y a largo plazo de la expresión (producción de factor IX) en sujetos con hemofilia B severa, así que es un comienzo fantástico"

Dr. Amit Nathwani

"Juego fútbol, corro y participo en triatlones, y antes debía inyectarme antes de participar en esas actividades y en ocasiones también después. No tener que hacerlo ahora ha sido extraordinario", agrega el paciente.

Tal como explica a la BBC el doctor Amit Nathwani, uno de los investigadores de la Universidad de Londres, los pacientes que tienen 12% de producción normal de factor IX ya no necesitan asistir a la clínica.

"Ahora podrán llevar a cabo sus rutinas diarias normales sin ningún problema. La única ocasión en que podrían presentar un problema es si se vieran involucrados en un accidente de tránsito o una caída severa de un edificio".

"Si no se presenta un traumatismo grave estos individuos ni siquiera sabrían que sufren hemofilia" agrega el investigador.

El científico señala que el objetivo de la investigación es llevar a los pacientes con formas severas de hemofilia a formas leves de la enfermedad.

"Todos los pacientes en realidad se han beneficiado con este enfoque de transferencia de genes, incluso aquéllos que no han podido dejar su transfusión concentrada de proteínas (la terapia normal)" dice el científico.

Y explica que estas personas necesitarían menos inyecciones de factor IX.

"Éste es el primer estudio que ha demostrado que puedes en realidad alcanzar un nivel terapéutico estable y a largo plazo de la expresión (producción de factor IX) en sujetos con hemofilia B severa, así que es un comienzo fantástico"

"Es un avance extraordinario, es la primera vez que alguien ha podido demostrarlo", agrega.

Confirmación

Todavía, sin embargo, será necesario confirmar los resultados en un número más amplio de pacientes y seguirlos durante períodos más largos para ver cuánto dura el efecto.

Tal como expresa Chris James, presidente ejecutivo de la Sociedad de Hemofilia del Reino Unido, este estudio podría eventualmente ofrecer terapias para mejorar la vida de los que viven con la enfermedad.

"Todavía estamos en las primeras etapas y todos los avances médicos y científicos necesitan someterse a pruebas extensas para mostrar su eficacia y efectos secundarios".

"Sin embargo, esperamos que esta investigación eventualmente resulte en evitar la necesidad de inyecciones regulares y reducir significativamente los dolorosos sangrados y los incapacitantes daños a las articulaciones que sufren quienes viven con hemofilia" agrega.

sábado, 10 de diciembre de 2011

EL ABORTO NO HACE DAÑO

Decidir abortar no es riesgoso para la salud mental


Elegir abortar por un embarazo no deseado no incrementa el riesgo de que la mujer sufra problemas de salud mental, revela el estudio más amplio que se ha hecho sobre el impacto del aborto en las mujeres.

Prueba de embarazo

Optar por un aborto con un embarazo no deseado no incrementa el riesgo de problemas mentales.

La investigación, que revisó 44 estudios en los que participaron cientos de miles de mujeres en todo el mundo, encontró que en general las mujeres que se encuentran con un embarazo no deseado tienen un incidencia más alta de trastornos mentales.

Pero no hace ninguna diferencia en su salud mental el que elijan un aborto o decidan tener al bebé.

La investigación, llevada a cabo por Centro Nacional de Colaboración para la Salud Mental (NCCMH) del Reino Unido, fue financiada por el Departamento de Salud de este país.

El estudio fue comisionado por los temores de que el aborto -que es permitido en el Reino Unido- podría estar afectando de manera adversa la salud mental de las mujeres.

Según los expertos, en circunstancias normales el riesgo de que una mujer sufra los trastornos mentales más comunes, como ansiedad y depresión, es de entre 11 y 12%.

Pero esta tasa se incrementa aproximadamente tres veces entre las mujeres con embarazo no deseado.

Según el profesor Tim Kendall, director del NCCMH, "esto podría deberse a que estas mujeres ya tienen un problema de salud mental antes del embarazo".

"Pero por otra parte, podría ser el embarazo no deseado el que está causando el problema".

"O también podría deberse a ambas explicaciones. Con los estudios no podemos estar absolutamente seguros de cuál es la respuesta. Pero el sentido común nos indica que es probable que se deba a ambos factores".

"Lo que muestra la evidencia es que ya sea que estas mujeres elijan un aborto o continúen con el embarazo, su riesgo de un problema mental no se incrementa" agrega.

"Creemos que éste es el estudio más amplio y detallado que se ha hecho hasta la fecha sobre el impacto del aborto en la salud mental en todo el mundo" dice el experto.

Según el profesor Kendall varios estudios llevados a cabo en el pasado no habían logrado controlar de forma adecuada los casos en los que las mujeres presentaban problemas de salud mental previos.

Los investigadores creen que ahora los estudios futuros deberán concentrarse en establecer cuáles son las necesidades de salud mental asociadas con un embarazo no deseado.

Evidencia clara

"Lo que muestra la evidencia es que ya sea que estas mujeres elijan un aborto o continúen con el embarazo, su riesgo de un problema mental no se incrementa"

Prof. Tim Kendall

El doctor Roch Cantwell, especialista en psiquiatría perinatal quien dirigió el grupo de trabajo, afirma que el estudio fue comisionado en 2008.

"En ese momento el Colegio Real de Psiquiatras del Reino Unido emitió una declaración afirmando que la evidencia sobre el impacto del aborto en la salud mental era imperfecta y conflictiva" dice el experto.

"Todos reconocemos que el aborto es un asunto muy emotivo y sensible. Nuestro objetivo no era debatir los aspectos morales y éticos, sino enfocarnos en la evidencia científica disponible". agrega.

La investigación, por lo tanto, no incluyó reacciones de las participantes como culpabilidad, vergüenza y arrepentimiento, a pesar de que todas se consideran importantes.

Y tampoco se incluyeron análisis del estado mental de las mujeres en el período de 90 días tras haber llevado a cabo el aborto.

Según el profesor Cantwell, esto se debe a que el estudio no era sobre "las reacciones pasajeras a un evento estresante".

Tal como expresan las organizaciones de salud sexual FPA (Asociación de Planificación Familiar) y Brook "esta revisión de la evidencia tranquilizará a las mujeres han tenido o están pensando tener un aborto que éste es un procedimiento seguro que no tiene un impacto directo en su salud mental".

Pero los activistas antiaborto afirman que el estudio busca "minimizar" el efecto psicológico de terminar un embarazo.

Según una portavoz de la Alianza ProVida "una vez más las políticas sobre el aborto ciegan a los que deben ser rigurosamente objetivos al analizar la evidencia epidemiológica".

"Este es un informe seleccionado que trata de minimizar los efectos psicológicos de la terminación de un embarazo en una forma que da poco crédito a nuestros llamados expertos médicos" agrega.

La ministra británica de salud pública, sin embargo, afirma que "estamos complacidos con las conclusiones de esta importante revisión".

"Estos resultados serán una de varias fuentes de información que usaremos para documentar nuestro documento sobre salud sexual que será publicado el próximo año" expresa.

"Lo que es claro es que tener un embarazo no deseado tiene implicaciones para la salud mental y bienestar de la gente" agrega la funcionaria.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

NO ME VENGAN CON HISTORIAS.....

DIALOGO CON FEDERICO PERGOLA, PROFESOR DE CLINICA MEDICA Y DE HISTORIA DE LA MEDICINA


Sobre la historia de la medicina

El jinete hipotético siente una insoportable pasión por la historia de la ciencia. Porque sabe que es necesaria, se precipita hacia quienes le pueden hablar de ella.

Por Leonardo Moledo

–¿Por qué es importante que los médicos sepan historia de la medicina?

–Voy a empezar con una cita de George Orwell, que más o menos decía que el que no sabe la historia, no sabe su ciencia. Es decir que el conocimiento de la historia siempre tiene un efecto prospectivo. Yo quiero poner esas palabras en el museo que dirijo en la facultad. Quería decir que yo hice la reapertura de los dos museos que funcionan en la Facultad de Medicina: el de Historia de la medicina y de la cirugía, Vicente Risolía; y el de Ciencia y Tecnología, Houssay. Creo que en general se desestima bastante la historia de las ciencias. En particular la de la medicina. Alguien decía que los médicos recién cuando llegan a viejos se ocupan de estudiarla. Y yo creo que ni siquiera de viejos se ocupan de la historia de la medicina, sino que se ocupan de su propia historia. Porque todos los médicos vivimos muchas vidas y tenemos muchas anécdotas, y entonces creemos que vamos a pasar a la posteridad contando lo que ha sucedido en nuestra vida. Pero la historia de la medicina indica otra cosa: indica el gran cambio que hay gracias a la fisiología con Claude Bernard. El comenzó a estudiar sistemáticamente cómo funcionan los órganos, que es obviamente el primer paso fundamental para poder curarlos. Con él empieza la verdadera medicina, que en los últimos 50 años dio un vuelco de 180 grados en el que incluso cambia la forma de atender al enfermo.

–Además se convierte en medicina masiva...

–Eso pasa después de la época de Bismarck en Alemania, debido a que se dan cuenta de que, con el taylorismo, el obrero tenía un valor. La hicieron masiva, entonces, para cuidar el capital de trabajo: si el obrero no trabajaba, el capital perdía. Yo escuchaba el otro día en una audición de tango que en el año 1920, en un café de Buenos Aires, se habían peleado un tal Bianchi con un tal Salerno. Este Salerno le había dado unas cuchilladas al otro, quien, lejos de llamar al SAME o ir a un hospital, se fue a curar a su casa. De hecho, cuando empieza el hospital (que viene del latín hospitium) es un lugar de albergue, de depósito, al que iban los pobres y los locos.

–Además no tenía nada de tecnología...

–Exacto. Ni la enfermería era demasiado necesaria hasta entrado el siglo XX. Así que realmente la medicina ha cambiado de una forma extraordinaria: ha pasado de ser una medicina de la observación, hipocrática (como dice un autor cubano) a una medicina galénica, de la investigación. De todos modos yo creo que no debería llamarse “galénica”, porque lo que hizo Galeno fue una anatomía comparada que atrasó mil años la medicina. Hay un ejemplo típico: Galeno hablaba de “globo histérico” en la mujer, porque Galeno había visto que el útero de los animales (isterus es útero) andaba por el abdomen y entonces creía que el útero era un órgano móvil...

–En honor de Galeno, debemos decir que su intención no era convertirse en el dogma a seguir sino que se avanzara en la investigación. Que después se lo tomara como un dogma no fue su culpa.

–Además está todo el tema de la prohibición de la Iglesia de las autopsias, y todo eso... Es curioso cómo hacían las autopsias los árabes: dejaban macerar un cadáver al costado de un arroyo, y cuando estaba bien podrido lo iban abriendo con un puntero. La prohibición de la autopsia por parte de la Iglesia atrasó muchísimo la investigación sobre la anatomía humana.

–¿Cuál era la justificación de la Iglesia para prohibir eso? ¿La resurrección del cuerpo y del alma?

–Mire, yo no quiero decir nada ahora. Roger Bacon vio que cuando él alargaba un spray con agua y le ponía una luz al lado, la luz hacía una refringencia sin arco iris. El arco iris en ese momento significaba que después de una lluvia no iba a venir el Diluvio Universal. Cuando dio a luz esa investigación, por suerte no lo mataron: sólo tuvo que soportar varios años de cárcel.

–Bacon tuvo más problemas que el del arco iris. Y dígame, ¿cuál es la situación de la Historia de la medicina en la Argentina?

–Yo estoy dirigiendo la carrera docente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Y tenemos un curso de formación docente pedagógico en Ciencias de la Salud. Y además de módulos pedagógicos y de metodología de la investigación, tenemos un módulo humanístico. Ahí tenemos Historia de la medicina y de la ciencia, y una parte que es Antropología médica. Los que van a ser profesores tienen que pasar sí o sí ese curso. Hice ese curso en el año 1962 y tenía como profesores a Babini y Pucciarelli. Imagínese que para mí, que no sabía nada de filosofía, eso me abrió la cabeza completamente. Creo que es necesario para cualquier médico. Aquel que tiene una idea acabada de cómo fue evolucionando la medicina a lo largo de la historia, tiene más recursos para entenderse con el paciente y para comunicarle las cosas.

–¿Por qué?

–Porque uno baja y sube las etapas de comunicación. No es lo mismo entenderse con un intelectual que con una persona que no pudo completar la escuela primaria, y el médico tiene que acostumbrarse a eso.

–Pero, ¿cómo se engancha eso con la historia?

–Yo creo que la historia enseña en todo sentido. Porque si yo sé historia, conozco más al hombre; lo mismo que si sé de antropología médica. A veces, el enfermo tiene muy incorporado que con ciertas prácticas se va a curar. Por ejemplo, con la culebrilla. Yo en una época atendí a una persona que tenía un herpes espinal. Le expliqué que se trataba de un virus de la varicela que queda en el ganglio nervioso de la médula, y en un buen día, generalmente cuando uno es anciano, vuelve a aparecer. Aunque la gente tiene la idea de que pintando la culebrilla con tinta china, se cura. Pero la lesión que aparece en la piel responde a un nervio que ha perdido trofismo. Si nosotros tenemos la piel bien, es porque el nervio nos está mandando señales de que la piel tiene que estar bien. En el enfermo de culebrilla, que perdió la sensibilidad en la zona, se llena de ampollas. Entonces se pinta con tinta china. La enfermedad se cura sola en una semana, pero lo que a veces puede dejar es una neuralgia post-herpética. El “tratamiento” para el herpes zoster varía de acuerdo con la zona geográfica. En Cuba, por ejemplo, van a orillas del mar, rompen unas botellas y rezan, porque al herpes se le llamaba “Fuego de San Antonio”. Y durante la colonia buscaban polvo de la habitación y telarañas, y lo ponían encima del herpes para que se curara. Y rezaban una serie de oraciones dirigidas a la Virgen María...

–Muy científico todo...

–Sí. Con telarañas y oraciones, es infalible.

–¿La telaraña no tiene algunos antibióticos?

–No creo.

–En este momento, ¿en qué puede ayudar la formación en historia para los diagnósticos?

–Es una pregunta difícil, porque yo creo que, más que ayudar al diagnóstico, ayuda a la formación general. Un español dijo alguna vez que “el médico que solamente medicina sabe, ni medicina sabe”. El médico debe ser una persona instruida y culta, debe poder agarrar libros en su tiempo libre.

–¿Y no hacen eso?

–En general, creo que no. La medicina ha pasado por tres etapas. Rivadavia creó la Sociedad de Beneficencia, y la primera etapa de la medicina fue justamente la medicina de la beneficencia. Con la llegada después del Estado benefactor y de Ramón Carrillo, la medicina pasó a ser una medicina benefactora, estatal: de ahí la gran cantidad de fundación de hospitales, la campaña que hace con Alvarado para erradicar el paludismo. Después viene la tercera etapa, que es la medicina ya organizada en forma de “ayuda social”, que deja mucha gente afuera de esa ayuda social. Es una medicina organizada en forma de sociedades a las que uno aporta para, cuando enferma, ser atendido. Pero ahí hay muchos problemas: al clínico, por ejemplo, le exigen que en una hora vea a cuatro enfermos, por ejemplo, de modo que pueda satisfacer toda la demanda. Y la verdad es que en quince minutos uno no llega ni a saludar al enfermo. Entonces el médico se sienta enfrente del enfermo y le dice lo que tiene que hacer, a veces sin siquiera tomarle la presión o auscultarlo. Esos errores se producen porque el médico no tiene tiempo, literalmente, porque está acuciado por esa nueva medicina. Y a la gente eso le gusta. Por eso se dice que la medicina se deshumanizó. Y es cierto.