martes, 19 de marzo de 2013

“Llevamos 200 años inoculando cánceres en el laboratorio”


Un especialista afirma que la enfermedad de Chávez podría haber sido provocada
“Llevamos 200 años inoculando cánceres en el laboratorio”



Hasta prestigiosos especialistas en oncología han destacado la “epidemia” de cáncer entre presidentes latinoamericanos de izquierda. “Llama mucho la atención que, justo cuando Estados Unidos está perdiendo la batalla por el control de Sudamérica, hayan aparecido en poco tiempo cinco casos de presidentes, ninguno afín, con cáncer. Uno se pregunta, ¿aquí que pasa?”, afirma el doctor Carlos Cardona, médico especialista en oncología molecular, que ha estado 16 años investigando el cáncer en universidades tan prestigiosas co mo Cambridge y Birmingham , en Inglaterra, o en el Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle, donde hicieron el trasplante de médula ósea al tenor José Carreras.
En unas declaraciones al diario ABC Cardona afirma que “al contrario de lo que piensa mucha gente, técnicamente es posible que el cáncer que terminó con la vida de Hugo Chávez fuera inoculado con la intención de asesinarle” (ABC, 15-3-2013). Si bien los oncólogos clínicos tienen dudas al respecto, Cardona señala que los oncólogos moleculares llevan 200 años inoculando cánceres en animales en el laboratorio para experimentar. “Yo lo he hecho miles de veces y sé que es posible. Tan solo hace falta una inyección puesta en cualquier parte del cuerpo cuyo contenido llegue a la sangre”, afirma. Una de las formas -señala- sería “inyectar líneas celulares de un tumor que conoces previamente, incluso de pacientes que murieron hace 50 años; a través de un oncovirus, es decir, un virus que tú has preparado y que lleva los genes de tumores supresores que se introducen en las células y producen el cáncer, o inyectando directamente carcinógenos químicos”.
“Si Chávez, por ejemplo, hubiera ido al dentista –continúa–, éste podría haberle puesto una anestesia y después inocularle un oncovirus o un carcinógeno. El paciente no se va a enterar y al cabo de varios meses puede desarrollar el cáncer. Hay carcinógenos químicos que son específicos de un órgano y otros generalizados que provocan cáncer de manera discriminada. Los hay, por ejemplo, que pueden provocan el cáncer en la zona pélvica, que es donde se le ha aparecido a Chávez. La mayoría de estas cosas dejan huella y, si eres investigador, pueden encontrarla pidiendo una muestra del tumor. Puedes ver si ha sido un oncovirus, si hay alguna línea celular, también puedes hacer estudios genéticos para ver si el cáncer se ha desarrollado de manera natural o atípica… Es complicado, pero se puede averiguar”.
Es verdad que el diario ABC ha publicado numerosas especulaciones absurdas sobre la enfermedad de Chávez, pero todas ellas las difundía sin una fuente identificada y rigurosa. En esta ocasión se trata del testimonio de un especialista reputado en el estudio del cáncer. La realidad es que para que la tesis de un envenenamiento por cáncer sea sólida harían falta dos condiciones: que técnicamente sea viable y que exista un poder enemigo de Chávez con la necesaria capacidad tecnológica, vocación criminal y falta de escrúpulos para hacerlo. Las declaraciones del doctor Carlos Cardona responden positivamente a lo primero. Para lo segundo basta recordar las más de seiscientas veces que el mayor enemigo de Chávez, Estados Unidos, ha querido asesinar a Fidel Castro (ver libro del periodista Luis Báez El mérito es estar vivo) y la realidad cotidiana de que todas las semanas asesina a decenas de inocentes mediante drones.
Www.pascualserrano.net

sábado, 16 de marzo de 2013

El uso abusivo de cesáreas en América Latina contradice a la OMS

Brasil, México o Chile superan con creces las recomendaciones sanitarias

Las intervenciones quirúrgicas solo son necesarias en un 15% de los partos

..Una gran cantidad de latinoamericanos,vinieron al mundo en un quirófano, según el último informe Estado Mundial de la Infancia de Unicef. Cada vez más mujeres y médicos desoyen las recomendaciones de las autoridades sanitarias, que llevan décadas alertando de los riegos de resolver quirúrgicamente un proceso tan natural como nacer. La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que solo debe hacerse una cesárea cuando el parto no se puede desarrollar de manera normal, lo que sucede en un 15% de los casos. Por encima de esa cifra se consideran intervenciones quirúrgicas innecesarias.
La cesárea ni se creó gracias a los avances tecnológicos ni es un símbolo de los tiempos modernos. Numa Pompilio, el sucesor de Rómulo y segundo rey de Roma, fue su primer impulsor. La Lex caesarea que dictó exigía que en caso de muerte de una mujer embarazada, se practicara una incisión en el abdomen para tratar de salvar la vida del niño o, lo que era más común, enterrar a hijo y madre por separado. Unos 2.700 años después la ley romana parece imponerse en los hospitales de América Latina, aunque bendecida por el desarrollo de la medicina. Ya no es una intervención a posteriori. Hoy es la forma más rápida e indolora de parir.
Algunos lectores de EL PAÍS se preguntan cuál es la situación del resto de países de América Latina tras la publicación esta semana de la noticia Uno de cada dos mexicano nace mediante cesárea. El informe de Unicef pone a la cabeza a Brasil, con el 50% de cesáreas. Sin embargo, la ONG mexicana El Poder del Consumidor asegura que en 2012 el país norteamericano superó al gigante sudamericano. Países como la República Dominicana (42%) o Paraguay (33%) también doblan con creces el reto de la OMS. El informe de Unicef no ofrece datos de Chile, Argentina o Venezuela, pero indicadores nacionales muestran la misma tendencia.
Las cifras hablan de medias, pero las diferencias porcentuales entre los hospitales públicos y las clínicas privadas son abismales. El número de cesáreas en los centros privados supera el 70% en México (41% en los públicos) o el 60% en Chile, según el Ministerio de Salud chileno. En Venezuela, sin datos oficiales, el doctor y miembro de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología Fredy González aseguró a France Presse que el índice supera el 70% en las clínica privadas y que se mantiene en un 40% en las públicas. Con cifras más bajas que sus vecinos, Argentina tuvo un 26,7% de cesáreas en 2011, según datos del Gobierno.
En EE UU el 31% de los partos acaba en cesárea, un índice que no ha dejado de aumentar en los últimos 15 años
El avance de la cesárea no es una novedad. Ya en los años 70 y 80 su uso se incrementó de manera alarmante en Estados Unidos. Se popularizó la creencia de que era lo menos peligroso para el bebé y para la madre. Los estudios y análisis de expertos mundiales demostraron el error: una cesárea no implica ningún beneficio y multiplica por diez los riesgos de ingreso en una Unidad de Cuidados Intensivos, según la OMS. Pese a las advertencias, las cifras en EE UU aún son muy altas, con un 31% de cesáreas según Unicef, y han ido en aumento en los últimos 15 años.
La historia de la cesárea corre hoy en dirección contraria a las recomendaciones de las autoridades sanitarias. La OMS trata de pasar página de un método que se malentendió como lo moderno y avanzado. Hay una falsa leyenda que atribuye el término cesárea al nacimiento de Julio César, pero los expertos han desechado la hipótesis porque la madre del patricio vivió hasta los 46 años. Eran unos tiempos en los que ninguna mujer sobrevivía a la intervención, prueba que Julio César llegó al mundo de forma natural. Derribado el mito etimológico, la cesárea se enfrenta ahora a mitos médicos.

ME PARECE QUE TIENE TODA LA RAZON

“Los lobbies prohibicionistas exageran los riesgos de las drogas”

El profesor de Harvard Jeffrey Miron explica por qué prohibir la heroína o la marihuana es más peligroso que venderlas en supermercados

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Jeffrey Miron
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Jeffrey Miron, de 56 años, se considera un liberal acérrimo. Ha estudiado los efectos de la criminalización de las drogas durante 15 años, piensa que estos se han exagerado siempre y que todos los tipos de drogas deberían legalizarse. Ha sido presidente del departamento de economía de la Universidad de Boston desde 1992 hasta 1998. Actualmente da clases en el departamento de economía de la Universidad de Harvard.

Pregunta. ¿Por qué deberían ser legales la heroína, la cocaína y la marihuana?
Respuesta. La prohibición de las drogas es la peor solución para prevenir su consumo. En primer lugar, trae consigo un mercado negro corrupto y que cuesta vidas humanas. En segundo lugar, impone limitaciones a personas que no consumirían drogas. En tercer lugar, prohibir las drogas es caro.
P. ¿Cómo de caro?
Miron: Si legalizase las drogas, Estados Unidos podría ahorrar entre 85.000 ya 90.000 millones de dólares al año. En torno a la mitad de eso se gasta en las actuales políticas antidrogas y la mitad de eso se pierde en impuestos con los que el Estado podría gravar drogas legales.
P. En el lado de la balanza, hay muchas personas que se volverían adictas a las drogas.
R. Supongamos que el consumo de drogas aumentase como consecuencia de la legalización. ¿Sería malo? Si aplicamos las normas de la economía, eso es (al menos en parte) algo bueno. Cualquier política que me impida hacer lo que quiero empaña mi felicidad.
P. Las drogas conducen a la adicción. Empañan la felicidad de las personas.
R. La adicción no es el problema. Muchas personas son adictas a la cafeína y a nadie le preocupa. Muchas personas son adictas a los deportes, la cerveza o la comida. Al Estado tampoco le molesta eso.
P. ¿El Estado debería tratar los deportes y la cocaína de la misma forma?
R. Los efectos de la cocaína se describen de un modo tremendamente exagerado. Hay banqueros de Wall Street que esnifan cocaína; tienen ingresos altos, acceso a un buen sistema sanitario, están casados y tienen una situación vital estable. Muchos de ellos dejan de tomar cocaína posteriormente. Me da la impresión de que estas personas disfrutan consumiéndola. Luego están las personas que fuman crack y llevan vidas que son muy diferentes de las de los agentes de Bolsa; son personas con pocos ingresos, sin trabajo y con mala salud. Muchas de estas personas tienen un final lamentable. Pero la cocaína no es la culpable de eso. La culpa es de las pésimas vidas que llevan esas personas.
P. ¿Intenta decir que el crack no es nocivo?
R. ¿Es posible consumir crack durante mucho tiempo y luego dejarlo? Desde luego, y hay datos que lo respaldan. Los lobbies prohibicionistas exageran considerablemente para lograr sus objetivos. Las drogas son mucho menos peligrosas de lo que la gente piensa. No está claro que consumir marihuana o cocaína tenga efectos negativos importantes si el producto es asequible, si no tenemos que arriesgar la vida para conseguirlo y si el producto no ha sido diluido en secreto con matarratas.
P. ¿Pretende afirmar que no es peligroso inyectarse heroína?
R. La inyección está tan extendida porque, con la prohibición, la heroína es cara y la inyección hace que quienes la usan se coloquen por menos dinero. Si las drogas fuesen mucho menos caras, la mayoría de las personas probablemente fumarían heroína en vez de inyectársela.
P. Una vez más: ¿piensa que sería positivo que la legalización condujese a un aumento del consumo de drogas?
R. Si creen ustedes en todo eso en lo que los estadounidenses afirman creer – libertad, individualidad, responsabilidad personal —, tienen que legalizar las drogas. La máxima debería ser que a cada cual se le permita hacer lo que quiera mientras no perjudique a nadie más. Se da por supuesto que uno hace daño a alguien cuando consume drogas, pero los datos científicos no respaldan esta hipótesis.
P. La cocaína hace que la gente se vuelva agresiva.
R. Las pruebas científicas de eso son muy débiles. La mayoría de las pruebas que indican una relación entre la violencia y las drogas se refieren al alcohol. ¿Significa eso que debería prohibirse el alcohol? De hecho, la legalización de todas las drogas reduciría drásticamente la cantidad de violencia que hay en Estados Unidos.
P. ¿Cómo?
R. La prohibición conduce a la violencia. Al hacer que el mercado negro sea inevitable, se genera violencia porque los conflictos entre las partes implicadas en el tráfico de drogas no pueden resolverse por medios legales dentro del sistema judicial. Se ven obligadas a vivir en un mundo de penumbra en el que tienen que matarse unas a otras en vez de contratar a abogados y llevar los problemas a los tribunales.
P. ¿Entonces el Estado debería permitir que los cárteles siguieran adelante con lo suyo sin más?
R. Hay estudios que demuestran que el nivel de violencia ser reduce cuando el Estado deja de intervenir en el tráfico de drogas, debido a que se producen menos disputas entre los narcotraficantes. Las últimas pruebas provenientes de México lo confirman. Por supuesto, la violencia relacionada con las drogas hace mucho que existe. Pero no hubo un aumento repentino y una escalada de la violencia hasta que el presidente, Felipe Calderón, declaró la gran guerra contra las drogas en 2006. Hemos calculado que la tasa de asesinatos en Estados Unidos podría disminuir cerca de un 25 % si las drogas fuesen legales.
P. ¿De qué modo variarían los precios de las drogas como consecuencia de la legalización?
R. Los precios de la marihuana apenas variarían. Si comparamos los precios del mercado negro con los precios de aquellos lugares en los que la marihuana es prácticamente legal hoy, por ejemplo Holanda, son muy similares. Los precios que se pagan por la cocaína podrían bajar considerablemente.
P. Entonces todo el país esnifaría cocaína.
R. El consumo de las drogas más inocuas probablemente aumentaría. Y habría un número mayor de personas que ocasionalmente consumirían alguna droga. Pero cuando el whisky de malta sin mezclar volvió a ser legal después de que terminase la prohibición del alcohol en Estados Unidos, el país entero no se volvió adicto al whisky.
P. Como democracia, ¿no tenemos la obligación de proteger a las personas de sí mismas?
R. Creo que las personas que se hacen daño a sí mismas con las drogas lo seguirán haciendo, independientemente de que sean legales o no.
P. ¿No tenemos una obligación moral?
R. Si un amigo suyo hace alguna estupidez, ¿cree que el hecho de intervenir mejoraría o empeoraría la situación? Puede que meter a su amigo en la cárcel y obligarle a someterse a terapia no sea la mejor solución. Quizás sea mejor hablarle de manera tranquila y serena.
P. ¿Hablar es la solución para el problema de las drogas?
R. Desde luego, la prohibición no es la solución.
P. ¿Por qué están prohibidas las drogas entonces?
R. Las personas ingenuas creen que si algo es ilegal, la gente ya no lo hará. Está claro que eso no es cierto. Otros piensan que si lo ilegalizamos, el precio subirá y habrá menos personas que consuman la droga. Pero para algunos el precio no es un factor.
P. ¿Cómo sería un mundo en el que las drogas fuesen legales?
R. Como Portugal. Allí, hace varios años que el consumo es legal y apenas ha habido variaciones en la magnitud del uso de drogas. La legalización no haría que aumentara en gran medida la tasa de consumo. Y si la gente empezase a fumar marihuana, tampoco pasaría nada. Es asunto suyo.
P. ¿En serio quiere que las drogas se vendan en los supermercados?
R. Sí.
P. ¿La prescripción de drogas sería una posibilidad?
R. Una ley de prescripción muy laxa como la de California no hace ningún daño, porque cualquiera consigue una receta. Pero siendo así, ¿qué ventaja tiene? Si existe una ley de prescripción muy estricta, volverá a surgir un mercado negro.
P. ¿Qué pasaría con el mercado negro si se legalizasen las drogas?
R. Uno tendría elección. Podría comprar la cocaína en un supermercado o comprársela a un misterioso traficante mexicano en una esquina que podría matarle. Eso terminaría con el mercado negro.
P. ¿Qué pasaría con los cárteles de la droga?
R. Si las drogas se legalizasen, muchos de los cárteles de México intentarían aprovechar su experiencia creando una empresa legal de inmediato. Querrían ser los primeros y tendrían buenos productos y una buena red de distribución. Sigue sin estar nada claro que los cárteles de la droga quieran la legalización. El Chapo Guzmán, el jefe de cártel más poderoso del mundo, tiene una ventaja innata porque es un criminal muy experimentado; por eso es tan rico. Si ya no hubiese un mercado negro de drogas, Guzmán perdería su ventaja.
P. ¿Deberían gravarse las drogas?
R. Un impuesto elevado es una mala idea porque haría aumentar los incentivos para volver a crear un mercado negro.
P. ¿Por qué nadie está poniendo en práctica sus propuestas?
R. Muchos miles de personas que ocupan cargos públicos se quedarían sin trabajo como consecuencia de la legalización. Los centros de rehabilitación perderían muchos clientes porque muchas de las personas que acuden a ellos lo hacen obligadas por el sistema judicial. Las personas que construyen cárceles también tienen interés en que haya un gran número de presos. Además de eso, a la Iglesia no le gustan las drogas y en Estados Unidos la Iglesia es poderosa.
P. ¿Usted consume drogas?
R. No. Fumé algo de hierba cuando era estudiante, pero eso fue todo. Pero si mañana se legalizasen las drogas, saldría y las probaría todas. Dudo que las consumiese más de una vez; pero después de todo lo que he investigado sobre este asunto, siento curiosidad.
© 2013 Der Spiegel.
Traducción de News Clips.

viernes, 15 de marzo de 2013

EL IMPERIO SIGUE MATANDO

«Una inyección habría sido suficiente para inocular el cáncer a Chávez»

Desde que Maduro aseguró que el tumor del presidente «fue inoculado por fuerzas oscuras», la comunidad científica se divide entre los que piensan que es «una fabulación increíble» y los que creen que «no es tan descabellado»

«El comandante Chávez fue envenenado por fuerzas oscuras para golpear al pueblo venezolano y golpear a América Latina», aseguraba ayer el presidente encargado de Venezuela, Nicolás Maduro, al anunciar la creación de una comisión de «importantes científicos de varios países del mundo» para investigar si el cáncer del comandante fue inoculado. Una posibilidad que ya apuntó el mismo Chávez antes de fallecer y que Estados Unidos calificó inmediatamente de «absurda».
«Una inyección habría sido suficiente para inocular el cáncer a Chávez»
REUTERS
Chávez, durante su tratamiento contra el cáncer (2011)
Desde entonces, la comunidad científica anda también a vueltas con esta teoría. Para algunos médicos esto no es más que «una fabulación increíble», mientras que para otros «no es tan descabellado» y solo hace falta «una inyección en cualquier parte del cuerpo».
«Al contrario de lo que piensa mucha gente, técnicamente es posible. Es probable que lo tuviera por sí solo, pero llama mucho la atención que, justo cuando Estados Unidos está perdiendo la batalla por el control de Sudamérica, hayan aparecido en poco tiempo cinco casos de presidentes, ninguno afín, con cáncer. Uno se pregunta, ¿aquí que pasa?», explica a ABC el doctor Carlos Cardona, médico especialista en oncología molecular, que ha estado 16 años investigando el cáncer en universidades tan prestigiosas como Cambridge y Birmingham, en Inglaterra, o en el Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle, el mismo en el que le hicieron el trasplante de médula ósea a José Carreras.

200 años inoculando cánceres

Para el doctor Cardona, el error que se produce tras la declaración de Maduro es que las opiniones han sido vertidas por periodistas y oncólogos clínicos. «La respuesta hay que buscarla en un oncólogo molecular, que es el que está en el laboratorio experimentando con ratones y el que lleva inoculando cánceres desde hace 200 años. Yo lo he hecho miles de veces y sé que es posible», afirma.
«Una inyección habría sido suficiente para inocular el cáncer a Chávez»
REUTERS
Chávez, en 2008
«Hay una gran variedad de maneras de eliminar a alguien, y una puede ser el cáncer. Tan solo hace falta una inyección puesta en cualquier parte del cuerpo mientras llegue a la sangre», declara Cardona, que enumera las posibles vías: «Inyectar líneas celulares de un tumor que conoces previamente, incluso de pacientes que murieron hace 50 años; a través de un oncovirus, es decir, un virus que tú has preparado y que lleva los genes de tumores supresores que se introducen en las células y producen el cáncer, o inyectando directamente carcinógenos químicos».
«Si Chávez, por ejemplo, hubiera ido dentista –continúa–, éste podría haberle puesto una anestesia y después inocularle un oncovirus o un carcinógeno. El paciente no se va a enterar y al cabo de varios meses puede desarrollar el cáncer. Hay carcinógenos químicos que son específicos de un órgano y otros generalizados que provocan cáncer de manera discriminada. Los hay, por ejemplo, que pueden provocan el cáncer en la zona pélvica, que es donde se le ha aparecido a Chávez. La mayoría de estas cosas dejan huella y, si eres investigador, pueden encontrarla pidiendo una muestra del tumor. Puedes ver si ha sido un oncovirus, si hay alguna línea celular, también puedes hacer estudios genéticos para ver si el cáncer se ha desarrollado de manera natural o atípica… Es complicado, pero se puede averiguar».
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jueves, 14 de marzo de 2013

MENOS BELLOTA Y MAS CHOCOLATE


Analizan el posible uso del chocolate como sustituto del suero en la alimentación de los lechones

Un grupo de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.) están analizando pruebas en cerdos recién destetados para determinar qué efectos tiene la sustitución del suero por chocolate. La lactosa es un azúcar muy digerible y ayuda al crecimiento de los animales. Sin embargo, su precio ha crecido en los últimos años.
Ante esto, el investigador J. Gou de esta universidad norteamericana afirma que algunos de los subproductos obtenidos en la producción de chocolate pueden ser utilizados también como fuente de lactosa en la dietas de cerdos recién destetado, proporcionando hasta un 45% de los aportes de lactosa sin afectar al crecimiento del animal.
Este tipo de subproductos no contienen tanta lactosa como el suero de leche seco permeado pero tienen un valor menor.
Para su estudio, Gou y su equipo estudiaron 1.408 lechones divididos en 4 grupos de tratamiento que fueron alimentados con tres niveles diferentes de este subproducto y uno de control. Analizaron sus muestras de sangre y estudiaron si se producían diarreas en los animales.
Según Gou, este tipo de subproducto no afectó a la ganancia diaria y a la ratio de ganancia, sin haber tampoco problemas por las diarreas en los animales por lo que la salud de los animales no se vio variada por su utilización y puede ser utilizado como fuente de lactosa.

miércoles, 13 de marzo de 2013

¿PERDONARA ESTE PAPA A ESTE ASESINO ?

https://mail-attachment.googleusercontent.com/attachment/?ui=2&ik=e393df8e2c&view=att&th=13d655aa46fd5f4a&attid=0.1&disp=inline&realattid=f_he8x3kvd0&safe=1&zw&saduie=AG9B_P9ZbOfNtJG-tGERx32_Aws1&sadet=1363210694618&sads=kl5ajVOd3uafR59l_6yXYmn_N24&sadssc=1El entonces cardenal  Bergoglio absuelve al asesino seria ex-general Videla de Argentina.

UNA ENFERMEDAD POCO CONOCIDA POR LA GENTE


DIALOGO CON SERGIO ANGEL, DOCTOR EN BIOLOGIA, PROFESOR DE LA UNSAM

Los caminos de la toxoplasmosis

El parásito Toxoplasma gondii se transmite a través de los alimentos mal cocidos, y en muchos casos son los gatos quienes lo liberan al ambiente. Es especialmente peligroso para las mujeres embarazadas, que corren el riesgo de transmitírselo al bebé.
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 Por Leonardo Moledo
–¿Qué investiga?
–Nuestro grupo trabaja en biología molecular y celular de un parásito, Toxoplasma gondii, que es un parásito que se asocia con las embarazadas y con los pacientes con HIV. Es un parásito que cuando se transmite al feto el bebé nace con toxoplasmosis con expresión congénita y puede tener serios problemas: retraso mental, hidrocefalia, problemas neurológicos severos. Y en los pacientes con HIV, cuando se produce la reactivación, lo que sucede es que se producen encefalitis bastante graves que muchas veces llevan a la muerte. La toxoplasmosis es una enfermedad que se controla en todas las mujeres embarazadas, con el fin de saber si el feto puede haber sido infectado o no.
–¿Y qué hacen con ese parásito? –El parásito se transmite principalmente a través de los alimentos, por las carnes mal cocidas, o el que liberan los gatos en el ambiente y puede estar contaminando las aguas y las verduras. Cuando entra en el organismo, empieza a replicarse muy rápidamente, invade todos los órganos. Pasa de una fase activa a una fase latente; cuando se produce la reactivación (tanto en el niño recién nacido como en el paciente con sida) lo que sucede es que esa reactivación es la que produce los síntomas. Si no, el parásito permanece inactivo. En Argentina el 50 por ciento de la gente está infectada con toxoplasmosis; hay países de Europa en los que el 80 por ciento de la gente está infectada. Eso sucede porque es una infección asintomática: nadie lo diagnostica porque nadie se entera de que la tiene. Aunque ahora ya se está viendo que hay ciertos síntomas. Entonces en las mujeres embarazadas, que sí tienen un riesgo muy concreto (el de pasárselo al feto, lo cual puede producir problemas) lo que se hace es un diagnóstico. Yo lo que estudio en mi laboratorio es cómo se regula a nivel genético; cuando pasa de un estadio activo a un estadio crónico, y lo mismo cuando recrudece de uno crónico a uno activo, lo que ocurre es que hay algunos genes que se apagan y otros que se encienden. Nosotros trabajamos sobre cómo es que se regula ese cambio de estadios, cómo es que pasa de uno a otro.
–¿Cómo lo hacen? –Primero lo que hay que decir es que no somos los únicos que lo estamos estudiando: esto tiene gran desarrollo en Estados Unidos, Alemania, Francia, donde se utilizan recursos tecnológicos muy novedosos. Nosotros vamos por otro camino. Hay toda una vía del choque térmico, relacionado con el estrés: cuando reciben estrés, las células reaccionan molecularmente, cambian su expresión de genes, cambian su fisiología, incluso si el estrés es muy grande pueden pasar a matarse a sí mismas. Los parásitos en general no hacen eso: cuando están sometidos a alto estrés, cambian de estadio. Una de las vías que estudiamos nosotros es cómo funciona el estrés en los parásitos, y la otra es a nivel genético, cómo se regulan los genes propiamente dichos. Digamos que los genes tienen dos formas de regularse: hay unas proteínas que se pegan donde hay un gen y dicen “acá vamos a tener actividad” y empiezan a expresar esos genes, pero para que eso ocurra el genoma muchas veces hace lo que se llama “decoración”: hay proteínas que se asocian al ADN que de por sí no hacen nada, pero cuando empiezan a pegar cosas, como ornamentaciones, generan un código, una especie de código de barras, entonces hay proteínas que lo reconocen y a partir de ahí empiezan a activar algunos genes y apagar otros. Esos mecanismos se llaman “epigenéticos”.
–¿Qué son esos mecanismos? –El ADN es una hebra muy larga que necesita condensarse, achicarse. Imagínese que tiene una soga de 100 metros y tiene que ponerla en su bolsillo; para hacerlo, lo que uno hace es enrollarla. El genoma hace lo mismo: la tira de ADN es mucho más larga que una célula. Para condensarse, necesita unas proteínas que se llaman histonas. En los últimos años se ha visto que esto no es sólo un problema estructural, sino que se ha descubierto hace unos años que estas histonas tienen otro objetivo fundamental: descubrir qué lugares van a ser activos y cuáles van a ser inactivos. Los mecanismos epigenéticos se llaman así porque no están relacionados con el gen en sí, sino que consisten en una regulación de los genes “por afuera”. Estas histonas pueden regular esa actividad, pero para eso necesitan que se le peguen cosas distintas. Una vez que la proteína se traduce, se le pueden pegar cosas varias (como fosforilaciones, acetilaciones, metilaciones). Todo eso es lo que se llama “decorar” a la proteína. Cada una de las histonas recibe una modificación distinta, de modo que cada lugar va a tener una especie de código de barras; entonces es ahí donde las otras proteínas que van a ser la activación de los genes empiezan a funcionar. Como ése es un mecanismo importante en los parásitos que tienen poca variabilidad de proteínas, entonces los mecanismos epigenéticos son importantes. Lo que estudiamos, entonces, son esos dos centros para ver cómo se regula eso.
–¿Y qué ven? –Hemos visto con respecto a la parte de estrés que hay algunas drogas que cuando las agregamos a los parásitos los bloquea y lo que tiene de bueno es que estas drogas se utilizan también para terapia en humanos, en cáncer. Los tumores son células que están permanentemente activas, entonces las drogas contra esta proteína pueden bloquear una célula tumoral. Nuestra idea es que esto también ocurre con el parásito: la droga bloquea la infección. Tenemos una patente para la droga con la Universidad de Vermont. Hemos ganado un conocimiento importante en ese aspecto.
–¿Y con respecto a la epigenética? –Bueno, los parásitos tienen variables interesantes que otros organismos no tienen. En este caso, estamos en colaboración con un grupo de Estados Unidos que trata de ver la marca epigenética de todo el genoma del Toxoplasma gondii para saber bien cuáles son los genes que se activan, cuándo se activan, cómo...
–¿La epigénesis está manejada por las histonas? –Por las histonas y por sus modificaciones postraduccionales. Hay otras marcas que son directamente el ADN, pero el toxoplasma no tiene esas marcas, sino que directamente tiene la marcación de las histonas. Ahí encontramos variantes, y esas variantes son útiles. Cuando uno ve al parásito y ve estos temas, siempre se puede ver que pasan cosas parecidas a una célula tumoral. Una célula tumoral se replica muy rápidamente, al igual que el parásito. Cuando se replica, produce daños en su propio ADN, que los mecanismos de reparación arreglan. Uno ve que estas histonas sirven para la reparación, ve que el parásito repara rápidamente su daño, regula sus genes... Lo que nosotros buscamos es encontrar cuáles son las marcas epigenéticas más importantes y cuáles son las enzimas remodeladoras que imponen esas marcas y así poder diseñar drogas específicas para cortar lo mismo que se corta en tumores pero en el parásito. Con todo el trabajo que uno gana por la experiencia en el área del cáncer, podemos avanzar para solucionar problemas que genera nuestro parásito.
–¿Avanzaron mucho? –Con lo de la epigenética estamos avanzando, pero todavía no llegamos a ninguna conclusión. Lo que quería decir es que la terapia para toxoplasma existe para su forma activa, pero son drogas que tienen efectos secundarios. Lo que no existe son drogas para su fase crónica, que hasta ahora se creía que era completamente asintomática. Pero ahora se lo está asociando con la esquizofrenia, con algunos tumores cerebrales, con síndromes de hiperactividad. En animales, incluso, se lo ha relacionado con un cambio de comportamiento en los ratones: pierde capacidad de detectar bien los olores y, por ejemplo, reconoce como atracción sexual a la orina del gato. O sea que aún en su forma crónica el parásito puede tener consecuencias sintomáticas y por eso es interesante poder encontrar una droga para combatirlo.

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