lunes, 3 de noviembre de 2014

EE.UU.: muere por suicidio asistido Brittany Maynard

Brittany Maynard, la estadounidense de 29 años enferma de cáncer terminal que había anunciado su suicidio asistido para el 1 de noviembre, murió el sábado en su casa de Oregón, Estados Unidos, según anunció el domingo el grupo que defiende el derecho a elegir la muerte digna Compassion and Choices.
"Nos entristece anunciar el fallecimiento de una querida y maravillosa mujer, Brittany Maynar", anunció a través de su cuenta de Facebook esa organización.

"Falleció en paz, en su cama, rodeada de la familia cercana y los seres queridos".Maynard en el cañón del colorado con su familia

Dedicó los últimos días de su vida a viajar.
Pese al mensaje de esta semana en la que se planteaba postergar su decisión, la joven estadounidense de 29 años que se mudó a Oregon tras enterarse que tenía un tumor maligno en el cerebro para beneficiarse de la ley de sucidio asistido acabó con su vida este sábado.
"Adiós a todos mis queridos amigos y la familia que amo", escribió en su cuenta de Facebook.
"Hoy es el día que he elegido para morir con dignidad debido a mi enfermedad terminal, este cáncer cerebral terrible que se ha llevado tanto de mí... pero que se podría haber llevado mucho más", escribió la joven en su cuenta de Facebook, según informa la revista Time.

"Adiós mundo"

"El mundo es un lugar precioso, viajar ha sido mi gran forma de aprender, mis amigos cercanos y colegas son quienes más dan. Incluso ahora, mientras escribo, tengo un aro de apoyo alrededor de mi cama... ¡Adiós mundo. Difundan buenas energías. Retribuyan!".

Junto con su marido, se mudó a Oregón, uno de los cinco estados de EE.UU. que permite el suicido asistido.
Maynard, que decidió crear una plataforma para recaudar fondos para los que defienden el derecho a la muerte digna, se dedicó en los últimos días de su vida a cumplir una lista de deseos y aventuras que quería hacer antes de morir.
La historia de la chica se dio a conocer a través de un video publicado en YouTube que fue visto por millones de personas.
Allí explicaba que tomaría unas píldoras, recetadas por un médico, para morir en la habitación que compartía con su marido, en compañía de sus seres queridos y escuchando la música de su preferencia, y así evitar las peores fases de su enfermedad.

Debate sobre el suicidio asistido

La historia de Maynard está teniendo un impacto inusual en Estados Unidos, donde se ha reavivado el debate sobre el suicidio asistido, con voces que se alzaron para respaldarlo y otras -incluso de otros pacientes terminales- para cuestionarlo.

La joven murió rodeada de su familia.
Maynard había elegido el 1 de noviembre para morir, dos días después del cumpleaños de su marido, Dan Díaz.
Ella y su esposo, recién casados, se mudaron de California a Oregón, uno de los cinco estados en EE.UU. en los que el suicidio asistido por doctores está permitido.
Sólo en ese estado, 750 personas se han beneficiado de esa ley aprobada en 1998 y han muerto con la ayuda de un médico desde entonces.
Sin embargo, el gobierno de ese estado no tiene datos de cuantas personas se trasladaron desde otro estado para morir como hizo la joven que estaba a punto de cumplir 30 años.
Y pese a que la decisión que tomó la joven puede resultar controvertida, en uno de los últimos textos en los que promovía lo que consideraba era el derecho a una muerte digna, Maynard dijo que su sueño es que todos los estadounidenses con enfermedades terminales puedan elegir morir en sus propios términos.

Se cumple un siglo de la primera transfusión, una técnica argentina que salvó millones de vidas

El 9 de noviembre de 1914 el médico argentino Luis Agote efectuaba en el Instituto Modelo del Hospital Rawson de Buenos Aires la primera transfusión sanguínea, un descubrimiento científico impulsado por ese médico pionero, investigador y político, brillante exponente de la generación del ’90.
 La técnica desarrollada por Agote, la transfusión de sangre anticoagulada con citrato de sodio, se aplicó por primera vez a una madre que sufría una hemorragia posparto y el donante fue el portero del Instituto Modelo, Raúl Mosquera.

“El resultado fue tan favorable que se tuvo, desde ese instante, la firme convicción de que el problema estaba resuelto”, dijo Agotes tras aquella primera experiencia.

Este hito en materia de salubridad coincidió con el inicio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y el propio Agote pediría al gobierno nacional de la época que transmitiera la exitosa experiencia a los países beligerantes.

Los beneficios son inimaginables, pues este nueva técnica no sólo permitió salvar millones de vidas sino que abrió nuevos caminos en la evolución de la medicina a nivel mundial y fue soporte imprescindible en el desarrollo de cirugías, trasplantes y tratamientos oncológicos, convirtiéndose en un hito de la medicina.

En homenaje a Luis Agote, cada 9 de noviembre se conmemora en el país el “Día Nacional del Donante de Sangre”, en el marco del cual el Ministerio de Salud de la Nación desarrolla una serie de actividades.

Este hito en materia de salubridad coincidió con el inicio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y el propio Agote pediría al gobierno nacional de la época que transmitiera la exitosa experiencia a los países beligerantes
"Descubrimientos como el alcanzado por Agote hablan de la calidad de nuestros científicos, y no por casualidad Argentina cuenta con tres premios Nobel en ciencia, una distinción que ningún otro país de la región pudo alcanzar", celebró el ministro de Salud, Juan Manzur.

Para el funcionario, “hoy Argentina se ha convertido en un enorme laboratorio para que se multipliquen desarrollos de esta significación mundial”.

La técnica de la transfusión sanguínea era un objetivo largamente perseguido por la comunidad científica mucho antes del siglo XX, que tropezaba con importantes riesgos que llegaban hasta la muerte impidiendo aplicarla de forma general.

Motivado por las continuas hemorragias que sufría un niño hemofílico de su familia y ante la imposibilidad de practicar los métodos de transfusión existentes, el doctor Agote se dedicó a estudiar el tema.

Lo primero era evitar la coagulación de la sangre fuera del organismo y para ello utilizó citrato neutro de sodio, pues se sabía que impedía la coagulación de las proteínas del huevo.

El facultativo procedió entonces a guardar exitosamente 100 mililitros de sangre líquida durante 15 día.

Tras esa primera etapa, debía probar que esa sustancia agregada no afectaba al receptor o a las propiedades de la sangre a transfundir y el propio médico se inyectaría dosis crecientes de citrato neutro de sodio, comprobando la inocuidad para el ser humano.

Luis Agote había nació el 22 de septiembre de 1868 en la ciudad de Buenos Aires y en 1893 obtuvo su diploma de Doctor en Medicina en la Universidad de Buenos Aires.

Paralelamente a su carrera médica y académica, tuvo una activa participación en la vida política argentina, siendo dos veces diputado de la Nación (1910 y 1916).

domingo, 2 de noviembre de 2014

¿Cuáles son las bondades de la cebolla?



En nuestra serie sobre los beneficios de ingredientes populares de BBC GoodFood, la nutricionista Jo Lewin nos cuenta cuán bueno puede ser algo que nos hace llorar.
Haz clic y descubre más sobre Nutrición
En casi cualquier cocina es posible encontrar al menos una humilde cebolla, pues es un aliño tan delicioso que es difícil pensar en una cultura que no la use.
Pero además de su sabrosura, se cuenta entre las plantas medicinales importantes por sus poderes curativos.
Como el ajo, es miembro de la familia de las liliáceas, que se caracterizan por su fuerte olor y sabor.
Lágrimas
Quien haya llorado tajando una cebolla alguna vez sabe bien cuán poderoso es su jugo.

A veces llorar es inevitable.
Cebolla roja tajada
El responsable es el componente sulfuro de alilo, que se produce cuando las células rotas de la cebolla quedan expuestas al aire.
Para reducir la producción de este compuesto, enfría las cebollas durante media hora antes de cortarlas: eso bajará el nivel de actividad de la enzima.
Tradiciones curativas
Las cebollas fueron usadas como medicina preventiva durante las epidemias de cólera y la peste.
Aparentemente, el emperador romano Nerón las comía para curar resfríos.
También se dice que frotar ampollas o verrugas con cebolla roja ayuda a que desaparezcan.
Y en algunos países árabes se aplican cebollas mezcladas con sal y pimienta en el cuero cabelludo como remedio para la caída del cabello.
Su reputación de ser beneficiosas para la salud las hizo un componente muy popular en la dieta de muchos países.
Sin embargo...
El olor de la cebolla puede ser un problema, tanto en las manos como en el aliento.
Después de tajarlas, trata de lavarte las manos con agua fría, frotándotelas con sal. Enjuágatelas y vuélvetelas a lavar con jabón y agua caliente.
Unas ramas de perejil o una manzana ayudan a que no se queden en el aliento.

Ventajas nutricionales

La cebolla contiene azúcar natural, vitaminas A, B6, C y E.
También minerales como el sodio, potasio, hierro y fibra alimentaria.
Además son un buena fuente de ácido fólico.
100 gramos de cebolla contienen 44 calorías y 1,4 gramos de fibra.

Es mejor comer cebolla cruda, si no te cae mal.
El poder de la crudeza
La cebolla es mucho más activa cruda que cocinada, pues contiene una variedad de compuestos organosulfurados que se destruyen parcialmente con el calor.
Así que al comerla cruda, ingerimos azufre, un elemento esencial para la vida.
Sin embargo, hay gente a la que le queda difícil digerirla o sencillamente no le atrae el sabor.
Una alternativa es hornearlas enteras, con todo y su cáscara, como se hace con las papas.
Ese método mantiene todo lo bueno adentro y el resultado es más suave y aromático que la cebolla cruda.

Lo que dice la ciencia

A pesar de que no ser tan valorada como el ajo en la medicina alternativa, la cebolla ha sido casi igual de popular en ese ámbito.
Se ha usado para aliviar la toz, el resfrío, el catarro y el asma.
Pero más recientemente sus propiedades curativas han sido atribuidas a un componente llamado sulfuro de propilo, que se cree tiene un efecto similar al de la insulina.
Eso significa que ayudaría a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre.
Lo que no significa es que puede sustituir la terapia de insulina, pero sí podría ayudar a quienes sufren de hipoglicemia.
(Recuerde: siempre hay que consultar al doctor).

A la hora de comprar y guardar...


La cebolleta tiene un sabor más dulce.
Las cebollas tienen diferentes tamaños, colores y sabores.
La cebolleta crece en climas cálidos y tiene un sabor más suave y dulce.
Las cebollas de alamacenaje se cultivan en climas más fríos y generalmente tienen un sabor más fuerte. Usualmente, se les nombra según el color: blanca, amarilla y roja.
La cebolla redonda debe estar limpia y firme y tener una cáscara seca y lisa.
Evita las que tengan el tallo desarrollado.
Las cebollas deben guardarse a temperatura ambiente, lejos de la luz y en un lugar bien ventilado.
Las que tienen sabores más fuertes, como las amarillas, duran más que las dulces, como las blancas, pues los compuestos que producen el sabor también sirven de preservativo natural.
Todos los tipos de cebolla deben guardarse lejos de las papas, pues si no las papas absorben la humedad y el gas etileno y se estropen más rápido.
No guardes cebollas cocinadas en contenedores de metal pues eso hace que se descoloren.
Y congelar cebolla picada no es buena idea pues pierde mucho de su sabor.
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sábado, 1 de noviembre de 2014

EN ESPAÑA NO HAY NIÑOS QUE PASEN HAMBRE?????

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PICHON -RIVIERE Y EL SER SUDAKA

 LA FIGURA DE PICHON-RIVIÈRE Y LA CONDICION LATINOAMERICANA

“Los textos rotos, los rezagos”

Al indagar sobre la condición latinoamericana de Enrique Pichon-Rivière, Horacio González concluye en que “el latinoamericanismo no es otra cosa que la visita absolutamente libre, libertaria, a los textos más importantes de la contemporaneidad, que son los textos rotos, los rezagos de una civilización a la espera de que otra los complete”.

 Por Horacio González *
Latinoamericanizar a Pichon-Rivière me parece una gran oportunidad para pensarlo, para invocarlo y para reflexionar en torno de esta figura, que personalmente a mí siempre me interesó mucho. Quiero entonces, remontarme a una época un poquito más lejana que la de Pichon-Rivière, que es aquella en la que Buenos Aires recibe la noticia de la obra de Lautréamont, cuya lectura tendría tanto interés para él. Los primeros que lo leen en la Argentina son psicólogos o psiquiatras, a los que no les podríamos decir psicólogos sociales. Y lo hacen de una manera muy particular, que me parece inspiradora para replantear el interés por esos psicólogos y literatos que son sus primeros lectores y que me producen cierta invitación a relacionarlo con algunas cuestiones que veo alrededor de la presencia de Pichon-Rivière en la lectura y en las prácticas psicosociales en Argentina.
Los primeros que leen a Lautréamont en Argentina son los miembros de un grupo humorístico, un grupo intelectual de características dramatúrgicas, digamos así, que es el grupo La Siringa: se reunían en el actual edificio de las Galerías Pacífico, que en algún momento fue un gran centro cultural donde participaba muy especialmente Rubén Darío, quien es uno de los que trae la lectura del Conde de Lautréamont a Latinoamérica. Y uno de los lectores importantes de Lautréamont es José Ingenieros, del cual se puede decir que, en la historia de la psiquiatría argentina, es un psicólogo social, aunque esa expresión no existiera. Ingenieros imagina que la obra de Lautréamont es una invención humorística y sarcástica de grandes simuladores. Su tesis es la idea de que hay una simulación que constituye esencialmente el ideal del Yo o la presencia del Yo en la sociedad. Y en ese sentido, imagina que textos inventados podrían dar lugar a una terapéutica. Y supone que esa invención es también un pacto literario, vinculado a un simulacro de capillas intelectuales de vanguardia. Es así que llega a Latinoamérica la lectura de Lautréamont. Los cantos de Maldoror es un gran libro, su gran reflexión onírica es el gran sacudón de la modernidad ese libro, el origen del surrealismo.
Ingenieros, erróneamente, y no sé si Rubén Darío, lo dan como la base inicial de un gran simulacro que podría transformarse en una terapia. Y es así que esta terapia vinculada al modo de desatar los núcleos de simulacro de la personalidad tenía que estar vinculada a la broma, al humor, a la invención de personalidades, al enmascaramiento de la personalidad, y el psiquiatra o el psicólogo debían asumir un enmascaramiento. En ese sentido, tenemos el caso de un pobre paciente de la época, uruguayo. Un caso que relata Ingenieros. Lautréamont, cuyo nombre civil era Isidore Ducasse, nació en Uruguay por una de esas raras peripecias del destino: el fundador del surrealismo es uruguayo, esto en un sentido amplio, latinoamericano. Su padre era cónsul en Montevideo, nada menos que en la época del sitio de Rosas. Y el paciente del caso que relata Ingenieros cree ser hijo del propio papá de Isidoro Ducasse y, por lo tanto, hermano del Conde de Lautréamont. Ingenieros sigue con la burla, le toma la palabra a este paciente porque piensa que la vía de la curación es explotar la cuestión Lautréamont, esto es, la cuestión del padre, de la ficción o, dicho de otra manera, del padre ficcional. Es decir, inventar textos o dejar que se inventen en fórmulas enigmáticas y ficcionales para la personalidad y que eso permitía de algún modo una suerte de intervención muy firme a través de un shock teatral humorístico, en el cual participaban el psiquiatra y el paciente del mismo modo. Por lo tanto, podemos suponer que la primera intervención en la historia de la psiquiatría, de la psicología o del psicoanálisis en Argentina, como lo quieran llamar, es este pequeño episodio alrededor de escritores, donde están implicados ni más ni menos que Rubén Darío y José Ingenieros.
Los intereses sociales y políticos de José Ingenieros y su contradictoria intervención en todos los ámbitos de la cultura nacional son evocaciones muy firmes de lo que se puede hacer con este mismo tema. Sería un error muy grande ubicarlo en categorías que ya no pertenecen enteramente a la comprensión analítica de este período: positivismo, biologismo, incluso racismo. Algo de eso hubo pero la primera experiencia de la psiquiatría en la Argentina, a pesar de que proviene de una escolástica positivista, es más libre de lo que pensamos. Y hoy la podemos rescatar de otra manera, porque es una fórmula irremplazable para dar cierta pertenencia en términos de una memoria psiquiátrica en la Argentina relativa a la cuestión del surrealismo.
Pichon-Rivière entra de alguna manera surrealista a esta historia, y de ahí la posibilidad de enlazarlo a esta formulación humorísticapsiquiátrica de Ingenieros. Y es surrealista de por sí su vocación personal, artística, estética, por sus compañeros de viaje, digamos. Son historias muy conocidas, no es necesario recordarlas aquí. Y se puede decir que este ciclo de la psiquiatría argentina va del Lautréamont de José Ingenieros, que lo considera falso, al Lautréamont de Pichon-Rivière, quien no lo considera falso porque efectivamente son escrituras que no han sido falsificadas. Pero que de alguna manera supone cierto nivel de dramatismo en la construcción del sujeto, lo cual no deja de tener cierta relación con el modo en que se estructuró ese grupo humorístico de principios de siglo XX, vinculado a los comienzos de un cierto psicoanálisis en la Argentina. José Ingenieros recibe el psicoanálisis pero lo desvía; no le interesa, porque le interesan más estas experiencias. Primero de base más biológica, podría no interesarnos ahora eso, y segundo de base más dramatúrgica, y eso sí puede interesar. Y en ese sentido, el compromiso de Pichon-Rivière con el surrealismo es la otra veta para interpretar lo presuntamente latinoamericano, puesto que el surrealismo es lo más latinoamericano que hay: es la formulación de textos, vinculados a la manera de escrituras que surgirían de los lugares innominados del “yo”, lo llamemos como se quiera, no quiero pronunciar los nombres canónicos, porque todos estos nombres para mí están bajo fuerte discusión. El surrealismo sería la irrupción de la diversidad temporal proveniente de un barroquismo del inconsciente, que da origen a una extensa literatura. Pero no solo eso.
En Breton, no hay ninguna duda de que hay una relación con Pichon-Rivière importante. Una relación parisina. Pichon-Rivière es hijo de franceses que están en Argentina, en el Chaco. Y no sólo Breton, sino que también convendría indagar sobre ese latinoamericanismo de los personajes de Horacio Quiroga. Los desterrados y Los destiladores de naranjas, por ejemplo, son personajes muy pichonianos, hay un desarraigo del francés que busca un arraigo finalmente imposible, como quizás es la categoría de lo imposible en materia de arraigos personales con cualquier cosa que sea. Ahí yo revisaría, en la perspectiva de colocar a Pichon en ciertos cánones latinoamericanos, la vinculación con la cuentística de Horacio Quiroga, que son todos personajes con una inmigración hacia la zona chaqueña y misionera muy parecida a la familia Pichon-Rivière. Es el ámbito ficcional, se dirá, pero no es tan diferente del vínculo intelectual que establece Pichon-Rivière con André Breton, es decir, su interés por la obra del autor del manifiesto del surrealismo.
Cuando hablamos de latinoamericanismo estamos hablando de un objeto muy difícil de aprender: no es una categoría preexistente, no es un concepto que ha sido construido por alguien que, efectivamente, nos obligue a ser latinoamericanos. No es una prohibición al universalismo ni al surrealismo, ya que ha dado lugar a la gran obra de Carpentier, a la gran obra de Lezama Lima, que no dejan de tener vinculación con algunos aspectos de la obra de Pichon-Rivière, sobre todo con sus grandes artículos sobre la noche, el fútbol. Me parece que también hay que buscarlo por ahí. Es un viaje a Latinoamérica: el latinoamericanismo no es un estar siempre ahí. Y es un viaje de un descubrimiento incesante, que llega hasta nuestros días y que no se va a agotar. En ese sentido también me parece que hay una posible latinoamericanización, si entendemos por esto una interconexión que involucra sorpresas territoriales, viajes y exploraciones que tienen el desarraigo como tema fundamental del existir y cierto prematuro existencialismo que está muy presente, es un capítulo interno de cierto extraño existencialismo que en este caso sí tiene vertiente latinoamericana.
En el esfuerzo de pensar esta latinoamericanización, me atengo a ciertas biografías, encuentros y familias de ideas que tienen algunos puntos convergentes. Pienso, a través de los textos y su irradiación, a veces casual, de significados coincidentes, en explorar otra posibilidad, un gesto que no me animo a definir claramente, por la envergadura que tendría. Me refiero a la posibilidad de que ciertas corrientes indigenistas contemporáneas puedan encontrarse, de alguna forma, dentro de la psicología social, de la psiquiatría o del psicoanálisis existencial de la Argentina, en cualquiera de sus vertientes. Esto podría ocurrir en la medida que se acudiera a los cimientos mitológicos y legendarios del pensamiento de los pueblos que originariamente habitaron estas tierras y cuyos legados viven de maneras muy secretas, muchas veces imperceptibles. Por eso, no es un nudo que alguien vaya a deshacer fácilmente, es tarea de una generación, es una invitación intelectual a reflexionar con los más altos instrumentos del pensamiento.
Y no dije “existencial” en vano. Voy a mencionar a Sartre. El ECRO (“esquema conceptual referencial operativo” de Pichon-Rivière) personalmente me produce cierta una incomodidad, esa sigla. La razón dialéctica de Sartre tiene la misma disposición para decir algo en relación a lo espiralado, al modo en que se producen los contrastes, al concepto anterior que se cancela para llegar a una experiencia superior, que son las fórmulas del pensar. Lo de Pichon es más o menos simultáneo a la Crítica de la razón dialéctica de Sartre, pero Sartre lo llama de otro modo, lo llama método progresivoregresivo. No le veo tanta diferencia, porque son todos los hijos de la dialéctica. Lo menciono porque, sin duda, si Sartre hubiera venido a Latinoamérica y se hubiera quedado, como los destiladores de naranjas de Horacio Quiroga, hubiéramos hablado de una latinoamericanización de Sartre, que no hubiera sido sólo la del huracán sobre el azúcar y otros compromisos que tuvo con Latinoamérica a través de la Revolución Cubana.
Lo latinoamericano sería, entonces, una apertura fuertemente evocativa de un conjunto de lecturas que provienen también de desterrados, provienen del gran pensamiento europeo, que no vamos a negar, mucho menos porque en este caso proviene de un pensamiento de exiliados, de ese pensamiento europeo que está en las márgenes, que está en la disidencia, que está vinculado a las grandes transformaciones sociales y cuyo eco está en Latinoamérica. Pero el latinoamericanismo es más que un eco, es un diálogo acuciado por la innegable historicidad que, si no hace diferente a la conciencia humana, la hace diferir en relación a sus experiencias de temporalidad y territorialidad. En cualquier época se escucha un eco que algunas veces es un grito dormido de las civilizaciones primitivas o que estuvieron primero en este lugar. Y también de todo aquello que se construyó en términos de una gran conjunción de ideas, que es la palabra surrealismo, que también yo pongo en discusión, pero que supone que hay una realidad, una otra cosa que la hace otra, que la arenga desde otro tiempo quebradizo, que la espiraliza, como diría Pichon-Rivière, que la convierte en una grieta existencial, que le permite una cura, en todas las enormes extensiones que tiene esta expresión.
Y en ese sentido me parece que la épica pichoniana, que es una ética terapéutica, científica, artística, existencial, es sumamente prometedora para este país y esta ciudad, podemos decir que para Latinoamérica, porque efectivamente, supone un escritor con un texto que se parece mucho al de Lautréamont, es un texto compuesto por sueños rotos, por símbolos enigmáticos, por el misterio de la escritura, y eso se parece mucho a lo que definiríamos como cierto inconsciente individual y social. Por eso, cuando esta historia comenzó puede haber uno que haya creído que el texto de Lautréamont era una mera invención de una capilla literaria que hacía de la terapéutica una burla y de la burla una terapéutica capaz de desentrañar las sujeciones del individuo que no le permitirían comprender el fondo irónico de toda experiencia. Y concluiría o tendría una estación primordial en un Pichon-Rivière que también, con esta misma imagen de Lautréamont, indica que el latinoamericanismo no es otra cosa que la visita absolutamente libre, libertaria diría yo, a los textos más importantes de la contemporaneidad, cualesquiera sean, que son los textos rotos, los rezagos de una civilización que espera que otra los complete. Los textos que tienen la carga del enigma son los que, quizás, un continente como Latinoamérica pueda desentrañar.
En ese sentido me parece que el viaje mismo de Pichon-Rivière, el intento de economía familiar de su padre desde el Chaco, la fundación del Partido Socialista de Goya, que es una experiencia extraordinaria de Pichon-Rivière, y su venida a la Buenos Aires de la calle Corrientes y del Luna Park, me parece que ahí se constituye un tipo de experiencia urbanoexistencial que no hace fácil el concepto de Latinoamérica, porque, frente a todo lo que dije, parece una abstracción. Pero que lo hace una efectiva promesa. Y como promesa, ya no como abstracción, el concepto Latinoamérica aún me parece que nos está esperando. Y el nombre de Pichon-Rivière va a tener mucho que ver con eso. Pero va a tener que ser leído como parte de una literatura universal que se hace latinoamericana y de ninguna manera desvinculada de las grandes fuentes del pensamiento filosófico, fenomenológico también y existencial de su época. Y sólo como individuos de una época que no tiene fronteras, me parece, podemos construir ese latinoamericanismo.
* Director de la Biblioteca Nacional. Transcripción de una conferencia pronunciada en el seminario “Pichon-Rivière como autor latinoamericano”, realizado en 2011. Incluida en Pichon-Rivière como autor latinoamericano, de Fernando Fabris (comp.), recientemente publicado por Lugar Editorial, que se presentará el próximo lunes a las 19 en la Biblioteca Nacional.

viernes, 31 de octubre de 2014

SAN BERENITO,"TOOS MEZCLAOS"

Neandertales y humanos tuvieron hijos hace 50.000 años

La presencia de genes de la especie extinta en uno de los individuos estudiados es de un 2,3%, mientras que en las poblaciones europeas es de un 1,7%

MALEN RUIZ DE ELVIRA
Svante Pääbo (izquierda) y el científico ruso Nikolai Peristov, con el fémur estudiado.

Svante Pääbo (izquierda) y el científico ruso Nikolai Peristov, con el fémur estudiado.BENCE VIOLA

BUSQUEN EL GEN DE LA CORRUPCION EN ESPAÑA


¿Cuáles son los países más gruñones?


Un estudio de la Universidad de Warwick ha demostrado que el lugar de nacimiento determina la extensión del gen que regula la serotonina, la sustancia química que controla la felicidad

¿Es posible ser más infeliz dependiendo del país en el que se nace? Un grupo de investigadores de la Universidad de Warwick (ubicada en Gran Bretaña) han demostrado que sí. Liderados por el profesor Andrew Oswald, los expertos han establecido que la región en la que se viene al mundo determina la extensión del gen que regula la serotonina, la sustancia que regula la felicidad.
Conocido como «La felicidad: la vuelta al mundo», el estudio ha analizado diferentes elementos que pueden influir en el estado de ánimo tales como la calidad del aire o la forma de vida. No obstante, el elemento determinante ha resultado ser este curioso gen cuya superior extensión –que viene determinada por el país de nacimiento- favorece que hasta el cerebro llegue más cantidad de serotonina, lo que provoca un aumento de la felicidad.
En base a las conclusiones obtenidas por el profesor Oswald (quién, junto a su equipo, ha estudiado 131 países para establecer esta hipótesis) Francia es la región en la que sus habitantes tienen un gen regulador de la serotonina menos extenso –lo que convierte a los galos, por lo tanto, en los más gruñones-. Sin embargo, la siguen de cerca Gran Bretaña y Estados Unidos. Así pues, aquellos que viven en estas regiones tienen una predisposición genética a tener peor humor que el resto.
Por el contrario, y tal y como explica la versión digital del diario «The Times», aquellos más felices (con un gen que segrega serotonina más extenso) son los individuos que viven en Dinamarca y en Holanda. A su vez, el experto ha determinado que aquellos descendientes de habitantes de estas dos regiones que han viajado fuera de sus fronteras tienen también –por herencia- este gen más desarrollado.
Con todo, y a pesar de que Oswald ha sentenciado que sería posible que –debido a esta causa- hubiera personas ricas que no fueran dichosas en toda su vida, ha señalado también que otros factores externos como la educación, la economía o la salud modulan el grado de satisfacción en el ser humano.