miércoles, 7 de octubre de 2015


El feto responde desde las 16 semanas a música emitida por vía vaginal

Abre la boca y saca la lengua ante el estímulo auditivo

Hasta ahora se había confirmado la funcionalidad del sistema auditivo a partir de la semana 26 de gestación


El feto responde desde las 16 semanas a música emitida por vía vaginal
National Geographic Channel / EFE
Reproducción de un feto humano, del documental 'En el vientre materno', de National Geographic Channel.
Los fetos responden abriendo la boca y sacando la lengua a estímulos musicales emitidos desde la vagina de la madre con tansolo 16 semanas de gestación, según un estudio realizado con un centenar de mujeres embarazadas que este martes ha presentado elInstituto Marqués de Barcelona.
Hasta ahora, la literatura médica había confirmado la funcionalidad del sistema auditivo en el feto solo a partir de la semana 26 y había comprobado que el ruido ambiente llega como un murmullo y distorsionado hasta el feto.
En la rueda de prensa para presentar el estudio, la doctora y principal investigadora del ensayo clínico, Marisa López-Teijón, ha explicado el proceso mediante el cual un dispositivo sonoro introducido por vía vaginal hace que el feto pueda escuchar música u otros ruidos "como nosotros, con la misma intensidad y sin distorsiones".
López-Teijón ha aclarado que "el feto casi no oye el sonido que le llega por el abdomen de la madre, apenas escucha un leve murmullo" porque el interior blando del cuerpo de la madre absorbe la mayor parte de las ondas sonoras.

DESCARTAR LA SORDERA

Según la doctora, gracias a este descubrimiento se puede descartar de manera temprana la sordera fetal y se facilitan y mejoran las ecografías por el movimiento producido por la música.
La especialista también ha destacado que este aparato contribuye a reducir el estrés de los padres durante el embarazo, ya que la madre podría notar con mayor frecuencia la respuesta de su hijo.
Con música emitida desde la vagina, la investigación demuestra que el 87% de los fetos mueve la boca y la lengua y casi el 50% saca la lengua al máximo, movimientos que el doctor Alex García-Faura ha calificado de "muy llamativos y poco habituales en los fetos en reposo".

ENSAYO CON 100 EMBARAZADAS

El ensayo clínico se llevó a cabo en más de 100 embarazadas que se encontraban entre las semanas 14 y 39 de gestación, a las que se estimuló de tres maneras distintas: música emitida por vía abdominal, por vía vaginal y vibraciones sonoras no musicales emitidas también desde la vagina.
El profesor de la Universidad de Barcelona Alberto Prats ha explicado que es precisamente "la música, un estímulo armónico, la que induce una respuesta de movimientos de vocalización, activando circuitos cerebrales de estimulación del lenguaje y de la comunicación".
El ensayo ha demostrado que esta fase previa del lenguaje responde con mayor intensidad ante la música, mientras que los ruidos o sonidos disonantes no activan estos circuitos de neuronas y que la emisión de la voz de la madre o cualquier otra a través de la vagina tampoco provocarían ninguna respuesta especial en el feto.

DISPOSITIVO 'BABYPOD'

El dispositivo utilizado durante el estudio, llamado 'BabyPod', se encuentra actualmente a la venta sin control médico, con un precio de unos 150 euros.
Emite una intensidad media de 54 decibelios, el equivalente a una conversación en tono bajo, y se recomienda utilizarlo durante solamente unos 20 minutos al día para no interrumpir el ciclo de sueño del feto, han explicado sus inventores.
El estudio, titulado 'Fetal facial expresión in response to intravaginal music emisión' (Expresión facial fetal en respuesta a la emisión de música vía vaginal), se publica esta semana en la revista 'Ultrasound' de la British Medical Ultrasound Society (BMUS).
El Instituto Marqués está llevando a cabo desde hace años una línea de investigación sobre los efectos de la música en el inicio de la vida, sobre la influencia de la música en el desarrollo embrionario y fetal.
El centro ha desarrollado un proyecto destinado a mejorar la Fecundación in Vitro mediante la incorporación de música en todas las incubadoras de embriones
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lunes, 5 de octubre de 2015

Fabiola Gianotti: «Por primera vez en décadas, nos enfrentamos a lo desconocido»

Día 05/10/2015 - 10.16h

Después de 61 años de historia de la institución, una mujer tomará las riendas del templo de la Física desde enero y durante el próximo lustro

Fabiola Gianotti, la próxima directora general del CERN, estudió Física en la Universidad de Milán, donde también se doctoró. Tuvo después una beca de varios años en el Instituto Nacional de Física Nuclear en la misma ciudad italiana. Después solicitó otra beca para jóvenes investigadores en el CERN, en Ginebra, el organismo más avanzado del mundo en Física fundamental. Por aquél entonces pensó que su estancia allí sería de apenas un par de años, pero se equivocaba. Su carrera en el templo mundial de la Física ha sido imparable.
En 2012, cuando la Ciencia tocó uno de sus momentos estelares con el descubrimiento del bosón de Higgs, Gianotti era la directora del experimento ATLAS (uno de los cuatro de que consta el gran colisionador de partículas, LHC). A partir de enero, se convertirá en la nueva directora general del CERN, un cargo en el que permanecerá cinco años. La investigadora ha viajado a Madrid para intervenir en un ciclo de conferencias sobre Física de partículas que organiza la Fundación BBVA y ha concedido una extensa entrevista a ABC.
–Sería exagerado decir que tras el hallazgo del bosón de Higgs se ha cerrado una etapa de la Física y empieza otra completamente nueva?
–Diría que el hallazgo del Higgs representa el final de un capítulo y la apertura de la puerta hacia otro nuevo. El bosón de Higgs nos permite responder a una pregunta que llevábamos décadas intentando resolver, sobre el origen de la masa de las partículas elementales. Pero el LHC ha sido construido para enfrentarse a muchas otras preguntas que permanecen aún sin respuesta. Una la hemos resuelto, pero las otras siguen estando ahí, como la materia oscura, que representa casi el 25% de la masa del Universo y no sabemos aún lo que es… o el exceso de materia sobre antimateria.
–¿Cree que la materia oscura podrá integrarse de algún modo en el Modelo Estándar de la Física o habrá que pensar en otra cosa?
–No, sabemos que la materia oscura no podrá integrarse en el Modelo Estándar. Con el descubrimiento del bosón de Higgs hemos cerrado el Modelo Estándar, que describe todas las partículas que componen la materia ordinaria. Pero también sabemos que ese Modelo no es la teoría final sobre los componentes del Universo, ya que la materia ordinaria, de la que están hechas todas las estrellas y galaxias que podemos ver, incluso nosotros mismos, solo representa cerca del 5% de la masa total del Universo. Ahora debemos ir en busca de una Física más allá del Modelo Estándar que nos permita responder a las demás preguntas pendientes, entre ellas la materia oscura, que es cinco veces más abundante que la ordinaria.
–¿Se podría decir entonces que estamos abriendo una puerta hacia lo desconocido, sin tener idea de lo que podría haber al otro lado?
–Es cierto, no sabemos lo que encontraremos al otro lado… Conocemos las preguntas, y probablemente ni siquiera las conocemos todas. Las respuestas, por ahora, solo las conoce la Naturaleza.
–Es la primera vez en los últimos cincuenta años que sucede algo así. Hasta ahora, tanto con el LHC como con el anterior LEP, se buscaba confirmar las predicciones teóricas, algunas de ellas formuladas hace décadas… Es decir, había un camino marcado y una Teoría, el Modelo Estándar, que se ha ido confirmando poco a poco, hasta completarse con el hallazgo del Higgs. Ahora nos enfrentamos a lo desconocido…
–Es cierto, aunque a veces ha sucedido que es la física experimental la que indica a los teóricos el camino a seguir. Y aunque llevábamos décadas buscando al Higgs, en realidad no sabíamos si existiría realmente o no. Pero ahí estaba, y eso confirmaba la teoría, el Modelo Estándar, y lo completaba. Por lo tanto lo que usted dice es cierto… Sabemos que más allá debe de haber una Física totalmente nueva, y estamos abriendo una puerta para encontrar las respuestas que nos faltan.
–¿Y qué esperamos encontrar al otro lado de esa puerta?
–Los físicos experimentales no razonamos en términos de teorías. Es decir, no intentamos verificar que las teorías sean o no correctas. Más bien razonamos en términos de preguntas. Y hay muchas preguntas abiertas y que no tienen aún respuesta. Por ejemplo, ¿De qué está hecha la materia oscura? Podría estar hecha de partículas supersimétricas, que es una de las teorías que se manejan, pero también podría consistir en otra cosa de la que no tenemos ni idea. Tampoco sabemos por qué hay tanta materia y tan poca antimateria en el Universo. Ni cómo unificar la gravedad con el resto de las fuerzas fundamentales. ¿Dónde están las respuestas? Lo ignoramos. Por eso, lo que hacemos es intentar responder a esas preguntas. Y ahora que el LHC ha dado un salto importante en su nivel de energía, creo que tenemos más oportunidades de descubrir una Física totalmente nueva.
–¿Se han marcado objetivos concretos para esta nueva etapa de funcionamiento del LHC? ¿Hay otras preguntas además de las que ha citado?
–Sí, tenemos preguntas también sobre las familias de partículas dentro del Modelo Estándar. Por ejemplo, no sabemos por qué la Naturaleza ha elegido solo tres familias de partículas de materia. ¿Por qué tres y no cinco, o cualquier otro número? ¿Por qué tres si solo la primera familia ya contiene todos los componentes fundamentales del átomo? No lo sabemos…
–¿Sería un salto comparable al que se dio desde la Física de Newton a la de Einstein o a la Mecánica cuántica?
–Sí, tenemos que dar un gran salto hacia delante, pero los pasos grandes no suelen llegar de repente y de la nada, sino que dependen de un gran número de pasos más pequeños, de muchos experimentos previos, de discusiones teóricas… Al final, solo puedo decir que ya veremos lo que aparecerá… Trataremos de encontrar esta nueva Física. Hemos hecho todo lo que podíamos para conseguirlo. Hemos desarrollado los instrumentos tecnológicos necesarios para dar un gran paso adelante en la energía de las colisiones, y estamos abiertos a esa nueva Física que nos espera, sea cual sea. Ahora bien, si en las energías en que nos movemos ahora hay una nueva Física o no, es algo que depende solo de la Naturaleza. Hemos terminado una etapa y nos adentramos ahora en otra de la que apenas sabemos nada. Eso es lo bonito de la investigación. Estamos en un momento mágico para la Física.
–¿Qué hay sobre la energía oscura, esa fuerza misteriosa que hace que el Universo se expanda cada vez más deprisa y que supone el 70% restante del Universo, es decir, todo menos la suma de materia ordinaria (5%) y materia oscura (25%)?
–Creo que en el CERN no tenemos mucho que decir sobre eso… A la energía oscura hay que acercarse más bien desde la Cosmología, el estudio de galaxias lejanas, es decir, desde otras disciplinas científicas.
–¿Qué ocurriría si la Naturaleza hubiera decidido que en los niveles de energía en los que trabaja ahora el LHC no hay nada? ¿O que para encontrar un nuevo terreno fértil fuera necesario trabajar en niveles aún mucho mayores de energía de los que es capaz el acelerador? ¿Qué supondría eso para el CERN?
–De momento, el LHC ya ha tenido un gran éxito al hacer posible el hallazgo del Higgs. Y luego, una respuesta negativa, como sería no encontrar nada, también sería importante, porque nos permitiría dirigir nuestras investigaciones de forma más acertada, y entender que algunas de nuestras teorías no eran correctas.
–Pero esas teorías podrían ser correctas y no manifestarse en los rengos de energía actuales del colisionador…
–Cierto, pero también hay teorías que permiten la existencia de partículas de materia oscura en el rango actual del LHC, y si no encontramos esas partículas, significaría que esas teorías no eran correctas. En todo caso, encontremos lo que encontremos, nos permitirá avanzar. El CERN tiene un programa de investigación que no se centra solo en el LHC, sino que es mucho más amplio y variado. La idea, el objetivo, es buscar esa nueva Física en una serie de investigaciones que abarquen 360 grados.
–¿Cree que si se produjera este vacío en cuanto a nuevos descubrimientos, los países que financian el CERN lo seguirían haciendo a pesar de, por ejemplo, toda una década de esterilidad?
–El programa del LHC garantiza su continuidad por lo menos 15 ó 20 años más. Y hasta que no usemos el acelerador a su máxima potencia no podremos saber si hay o no nuevos hallazgos en su rango de energía actual, que es el doble que el de la etapa anterior. Para saberlo habrá que esperar por lo menos un par de años. Si esa nueva Física está a la vuelta de la esquina, la descubriremos pronto, pero si se manifiesta a energías aún más altas de las que es capaz el LHC, entonces necesitaremos más tiempo. En todo caso, sobre la base de lo que vaya encontrando el LHC iremos desarrollando nuevos proyectos que nos permitan explorar caminos complementarios al colisionador en la búsqueda de esta nueva Física.
–Por ejemplo, el nuevo acelerador, de 100 km de circunferencia (el LHC tiene 27 km.) ya está en fase de proyecto…
–Si, se está diseñando ya el que será el sustituto, dentro de unas décadas, del actual LHC. El proyecto forma parte de la Estrategia Europea de Física de Partículas, que la Comunidad Europea se sienta a discutir cada cinco o seis años (la próxima reunión será en 2018 ó 2019) para decidir el futuro de la disciplina, y detrerminar en qué dirección queremos avanzar en función de lo aprendido en los años anteriores. Uno de los «inputs» será, como usted dice, un colisionador de partículas aún más grande que el actual, pero no es lo único. Las reflexiones que llevamos a cabo en el CERN son mucho más amplias, porque como no sabemos dónde está y cómo es esta nueva Física que andamos buscando, resulta fundamental tener una actitud muy abierta.
–Dijo usted antes que el Modelo Estándar, la teoría que incluye a todas las partículas de que está hecha la materia ordinaria, está cerrado. ¿No queda nada nuevo por descubrir dentro de ese modelo?
–Hemos descubierto ya todas y cada una de las partículas previstas por el Modelo Estándar. Desde ese punto de vista, está completo. Lo que seguimos haciendo son medidas de precisión, para tratar de comprender cómo esa Física nueva que buscamos, y que está en una escala mucho más alta, puede tener un impacto sobre los procesos que suceden a escalas menores, los de la materia que conocemos. Por eso, hacer mediciones cada vez más precisas nos permitirá saber si la nueva Física está influyendo de alguna forma en esos procesos conocidos desde una escala más alta.
–¿Sabemos ya algo sobre esa nueva Física a la que se refiere?
–Podría ser que, incluso, ya estuviera escrita. Podría ser la Supersimetría, una teoría que ya está desarrollada. Pero también podría ser algo completamente diferente, algo sobre lo que la Naturaleza ha pensado y nosotros todavía no…
Fabiola Gianotti: «Por primera vez en décadas, nos enfrentamos a lo desconocido»
Gianotti, durante la entrevista concedida a este diario (Foto: Ernesto Agudo)
–Es decir, volvemos al concepto del salto al vacío…
–Sí, pero como ya he dicho, eso es lo bonito de la Ciencia. Es como Cristóbal Colón, que buscaba la India y terminó en América… No encontró lo que esperaba, sino algo aún mejor. Si conociéramos de antemano los resultados, no tendría sentido investigar…
–Usted dirigía el experimento ATLAS (uno de los cuatro del LHC) cuando se descubrió el bosón de Higgs en 2012. ¿Qué fue lo primero que se le pasó por la mente tras el hallazgo?
–El descubrimiento de una partícula nueva no es algo que suceda en un segundo. Se van acumulando evidencias de su existencia durante varias semanas, sobre la base de un gran número de datos recogidos a lo largo de muchos años… Digamos que mi primera reacción fue la de una enorme emoción, porque para un físico experimental no hay nada más bello que descubrir una partícula nueva. Y si además es una tan especial, tan diferente de todas las demás como lo es el Higgs, eso supone una enorme alegría y también, de alguna forma, la satisfacción de comprobar cómo los esfuerzos de la comunidad científica internacional, miles de científicos que han trabajado sobre ello durante décadas, juntos, estaban encaminados en la dirección correcta. Ese descubrimiento fue un premio para todos nosotros. Y eso es algo que me ha llenado de orgullo.
–En enero se convertirá usted en la nueva directora del CERN durante los próximos cinco años. ¿Qué hallazgo científico le gustaría que se produjera durante su mandato?
–No se lo que podría pasar. Ni siquiera sé qué podría ser lo más probable… Pero si me pregunta qué es lo que me gustaría descubrir, le diría sin duda que la partícula de la que está hecha la materia oscura. Porque eso nos permitiría aumentar nuestro conocimiento del Universo del 5% actual (la materia ordinaria) a casi el 30%. Y eso sería un salto espectacular y un triunfo para la Física fundamental, que habría sido capaz de producir en un laboratorio la partícula que explica el 25% del Universo.
–¿Cree que tenemos ya alguna pista fiable sobre esa partícula?
–Me gusta mucho la Supersimetría, que predice la existencia de una partícula muy masiva y capaz de manifestarse en el rango actual de energía del LHC. Si esa teoría es correcta, podremos encontrarla en un futuro próximo y saber por fin de qué está hecha la materia oscura. Si no… pues habrá que esperar.
–¿Cree que la Ciencia europea pasa por un buen momento?
–En nuestro campo, que es el de la Física de partículas, Europa es líder en estos momentos, y los proyectos europeos son los más avanzados del mundo. Europa ha demostrado ser capaz de construir instrumentos de altísima tecnología y de dominar en este campo. De todas formas, igual que sucede en otros terrenos, la Física fundamental se está globalizando. Y nos estamos uniendo a otras regiones, como Asia o Estados Unidos, para trabajar juntos en muchos proyectos. Eso resulta necesario porque las preguntas a las que debemos enfrentarnos son muchas, y todas interesantes. Y solo trabajando unidos podremos optimizar los recursos técnicos y financieros para responder a todas las cuestiones.
–¿Se haría público cualquier resultado nuevo que pudiera conseguir el CERN, sin importar de lo que se trate? ¿No habrá secretos escondidos?
–Por supuesto. El CERN es un organismo internacional cuyos resultados científicos, sean cuales sean, así como los avances tecnológicos que consigamos en el camino, se ponen a disposición de la sociedad. Esa es la razón, por ejemplo, por la que la World Wide Web(WWW), que se inventó y desarrolló en el CERN, está disponible y asequible para todos de forma gratuita. Si la WWW hubiera sido inventada por una industria privada, tendríamos que pagar cada vez que hacemos un «clic». El CERN es un organismo público, que se financia con dinero público y cuyos resultados pertenecen a la sociedad.

domingo, 4 de octubre de 2015

deceso

Murió el gran dramaturgo y psicoanalista Eduardo "Tato" Pavlovsky

Eduardo “Tato” Pavlovsky, dramaturgo, psicoanalista, actor y autor de piezas memorables de la escena nacional como “El señor Galindez”, “Potestad” y “La muerte de Marguerite Duras”, entre otras, falleció hoy a los 81 años y será velado en la funeraria porteña O’ Higgings, situada en O’ Higgings 2842, a partir de las 15

“Tato” Pavlovsky nació en Buenos en Buenos Aires el 10 de diciembre de 1933, médico y terapeuta, fue pionero del psicodrama en América Latina, mientras en forma paralela desarrolló una prolífica obra en dramaturgia, con textos intensos, comprometidos con los temas sociopolíticos de su tiempo.

Exiliado en España a fines de la década del ‘70, con reconocimientos y distinciones a nivel nacional e internacional, su mirada psicoanalítica sobre la historia y sus protagonistas, atravesó sus obras.
Las redes sociales ya comienzan a hacerse cargo del dolor generado por su partida y hoy desde las 15, la gente podrá despedirse del entrañable “Tato” en la casa velatoria, situada en el porteño barrio de Belgrano.

EL GRAN NEGOCIO DE LA MUERTE QUE TIENE LA IGLESIA CATOLICA

Morir con dignidad

Es necesario abrir un debate sobre la conveniencia de regular en España la eutanasia

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.El conflicto que ha enfrentado a los padres de Andrea —una niña de 12 años en estado terminal por una enfermedad neurodegenerativa irreversible— y el servicio de pediatría del Hospital Clínico de Santiago —que se niega a retirarle los soportes que la mantienen artificialmente con vida— revela hasta qué punto es necesario evitar llegar a esta situación en la que los equipos médicos tengan que decidir entre sus propios valores o la voluntad de los pacientes de actuar sobre el final de la vida de las personas.

La actitud del equipo de pediatría, apoyado por la consejera de Sanidad, hace aflorar un problema que, aunque no es generalizado, se da con demasiada frecuencia. Este nuevo caso plantea la necesidad de abrir un debate sobre la conveniencia de regular en España la eutanasia. El socialista Pedro Sánchez se ha comprometido a hacerlo si gobierna, una decisión valiente que le honra y que apoyamos desde estas páginas para evitar casos como el de Santiago.
La discrepancia ha terminado en manos del juez, cuando la normativa vigente permite que el paciente —o sus representantes legales, si es menor— pueda rechazar un tratamiento aunque ello ponga en riesgo su vida. Lo recoge la Ley de Autonomía del Paciente de 2002 y también la ley gallega de muerte digna, aprobada en junio pasado. El comité de bioética del hospital se ha pronunciado a favor de que se le retire a la niña la respiración asistida y la alimentación parenteral, que lo único que hacen es prolongar su agonía. Los padres insisten en que se deje la evolución de su hija al curso de la naturaleza y se le evite si es necesario el sufrimiento mediante una sedación terminal. No piden, por tanto, ni una intervención directa para provocarle la muerte, que sería eutanasia, ni nada que no sea legal y perfectamente previsto en los protocolos de una buena práctica clínica. Así lo ve también la Organización Médica Colegial, que ha insistido en la necesidad de respetar el deseo de los padres.

sábado, 3 de octubre de 2015

Jugando solo con el poder de la mente

Logran la comunicación 'telepática' entre los cerebros de una decena de personas


La mitad de los participantes llevaban un gorro con electrodos para registrar la actividad cerebral mientras jugaban. / UNIVERSIDAD DE WASHINGTON
Cada vez se está más cerca de que dos cerebros puedan comunicarse entre sí sin necesidad de articular palabra. En el penúltimo paso hacia lo más parecido a la telepatía, un grupo de investigadores estadounidenses ha conseguido que una decena de personas conectaran sus mentes para echar una serie de partidas en un juego de adivinanzas.
Andrea Stocco y Rajesh Rao, neurocientífico el primero e ingeniero informático el segundo, llevan años investigando la comunicación mental a distancia en la Universidad de Washington. ¿Qué puede salir de la colaboración entre un profesor de neurociencia y un experto en computación? Pues un interfaz cerebro-máquina (BCI, por sus siglas en inglés): un sistema que capta las ondas cerebrales, las traduce a código binario y las envía por la red hasta otro cerebro, donde, en un proceso inverso, la información se convierte al código neuronal.
Primero lo experimentaron con ellos mismos. En 2013, Rao tuvo que pensar en pulsar el ratón de un ordenador. Llevaba en su cabeza un gorro de un sistema de electroencefalografía (EEG) que recogía la actividad eléctrica de su cerebro. El BCI había sido entrenado para detectar las ondas relacionadas con ese deseo de pulsar, un deseo que, convertido en bits, llegó por internet hasta Stocco, ubicado en otro edificio de la universidad a más de un kilómetro de distancia. Sobre su cabeza había esta vez una máquina de estimulación magnética transcraneal (EMT).

Un interfaz cerebro-máquina capta las ondas cerebrales de un sujeto y envía la información a otro cerebro
Con forma de ensaimada, este aparato emite una serie de pulsos electromagnéticos que, a una frecuencia determinada y sobre las zonas del cerebro relacionadas con las actividades motoras de la mano, obró el milagro: Stocco presionó el botón del ratón. Al año siguiente, repitieron su experimento, pero esta vez con dos voluntarios. Aquí se trataba de jugar a salvar la ciudad de un ataque enemigo. Uno tenía en su pantalla el escenario del combate y veía venir los misiles enemigos. El otro no podía ver la escena, pero tenía el disparador bajo su dedo. Como en el primer experimento, el BCI consiguió que cuando el primero pensaba en disparar, el segundo lo hacía.
A pesar del éxito de ambos experimentos, es evidente su gran limitación. Más que comunicación entre dos cerebros, se trataba de una zombificación de uno por el otro, era una comunicación inconsciente. El pensamiento de un participante era convertido en órdenes para activar el córtex motor del otro, sin que interviniera la parte ejecutiva de su cerebro.
"En general, los humanos codificamos la información de manera similar pero no idéntica", dice Stocco. "Otros investigadores ya han demostrado que, por ejemplo, los patrones de actividad cerebral que muestra mi cerebro cuando pienso en un martillo son muy similares a los patrones que muestra el tuyo cuando piensa en la palabra martillo", añade. Sin embargo, reconoce que la correlación no siempre es perfecta. "Cada cerebro es diferente y cuanto más abstracto y complejo es el concepto, más diferentes tienden a ser sus patrones. Así, los comandos motores simples son muy similares en todos los cerebros, pero los conceptos son mucho más individualizados", comenta.


Un investigador coloca el aparato de estimulación transcraneal a una de las participantes en el experimento. /UNIVERSIDAD DE WASHINGTON
Otra limitación de sus primeras investigaciones era la exigua cantidad de información transmitida entre los cerebros, apenas una orden de pulsar el ratón. Además, en los dos experimentos solo habían participado un total de cuatro personas. Por eso, a la tercera, rediseñaron el experimento para hacerlo con más información, más participantes y, sobre todo, con un grado mayor de consciencia.
Para eso recurrieron al juego de las 20 preguntas. De origen estadounidense, recuerda un poco al veo veo, ¿qué ves? de los niños. Aquí, el preguntado piensa en una cosa y, por medio de una secuencia de preguntas que van acotando las posibilidades, el que pregunta tiene que adivinarla. Por su estímulo del pensamiento deductivo, se usa con frecuencia en la inteligencia artificial. Stocco, Rao y un grupo de colegas lo han usado para demostrar que dos cerebros se pueden comunicar a distancia, realizando una tarea entre ambos y hacerla de forma consciente.
Reclutaron a 10 personas de las que solo dos se conocían entre ellas. Las repartieron en dos grupos, los preguntados y los que preguntan, y tuvieron que jugar una serie de rondas. Si el primero pensaba en un perro, el segundo debía de llegar hasta él con tres preguntas como si es un animal, es un mamífero o es una mascota. Cada pregunta aparecía en la pantalla de ambos, pero el que tenía que responder debía hacerlo mirando a un extremo de la pantalla, donde había una luz para el sí, o al otro extremo, para el no. La respuesta era recogida por el electroencefalograma y enviada al edificio donde se encontraba el segundo participante. Allí, la estimulación magnética transcraneal activaba el córtex visual de su cerebro generando una especie de destello solo en caso de respuesta afirmativa.

"Sabemos mucho sobre cómo descodificar la información del cerebro, pero menos de cómo reproducirla en otro"
Andrea Stocco, neurocientífico de la U. de Washington
Al final del experimento, el número de juegos donde el que preguntaba acertó lo que el otro pensaba fue del 72% de media entre las cinco parejas, aunque hubo dos de ellas que lograron casi un pleno. Los propios investigadores reconocen que en una situación real, con comunicación oral, los jugadores habrían acertado el 100% de las veces. Pero ellos piensan en otros escenarios. Allí donde al menos una de las personas no pueda hablar o comunicarse gestualmente. También reconocen que la comunicación no es del todo bidireccional y que habrá que avanzar mucho para la transferencia de pensamiento complejo.
"El mayor obstáculo es la tecnología de estimulación", asegura Stocco y añade: "Sabemos mucho sobre cómo descodificar la información del cerebro, incluso información compleja, pero menos de cómo reproducirla en otro cerebro. Estamos explorando muchas tecnologías para mejorar en esto , pero aún queda mucho por hacer".

viernes, 2 de octubre de 2015

SE ACABO LA GOMITA Y LA MARCHA ATRAS...

Una proteína del esperma, clave para el éxito del anticonceptivo masculino

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Desde hace años los expertos estudian posibles mecanismos para lograr un anticonceptivo masculino de larga duración que acabe con el reinado (y los efectos secundarios para la mujer) de los métodos hormonales femeninos. Investigadores japoneses parecen haber encontrado en la proteína calcineurina la vía para su desarrollo.

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La identificación de una proteína específica del esperma podría conducir al ansiado anticonceptivo masculino. / Fotolia
Mientras que los anticonceptivos orales para las mujeres han existido desde hace décadas, hasta el momento la ciencia no había encontrado un equivalente para hombres que consiguiera controlar la natalidad.
Ahora, la identificación de una proteína específica del esperma podría conducir al ansiado anticonceptivo masculino. Así lo afirma un nuevo estudio, liderado por investigadores de las Universidades de Osaka y Tsukuba (ambas en Japón), publicado esta semana en Science.
Hasta el momento la ciencia no había encontrado un equivalente de anticonceptivo para hombres que consiguiera controlar la natalidad
Aunque anteriores trabajos ya sugerían que la proteína calcineurina (una enzima dependiente del calcio expresada en los testículos) desempeña un papel importante en la fertilidad masculina, sus múltiples formas hacían difícil su análisis.
 Sin embargo, después de comprobar que dichas formas –que expresan los genes PPP3CC y PPP3R2– solo se encuentran en las células que intervienen en la formación del esperma, el equipo de científicos estudió con más detalle estas subunidades de la calcineurina en ratones.
Así, los machos en los que el PPP3CC fue eliminado, creando con ello una mutación en la proteína, fueron capaces de tener relaciones sexuales pero eran infértiles. Además de no nadar bien, los espermatozoides que carecían de PPP3CC no pudieron fertilizar los óvulos, incluso a través de fertilización in vitro.
Tal y como explican los autores japoneses, “si se puede inhibir específicamente la calcineurina de los espermatozoides, esto conduciría al desarrollo de los tan buscados anticonceptivos masculinos orales”.
Cinco días para infertilizar el esperma
Un análisis más detallado reveló que la parte intermedia de los espermatozoides sin PPP3CC no se dobla como hace normalmente durante la hiperactivación, un proceso que consiste en un cambio en el patrón de movimiento necesario para penetrar la membrana del óvulo.
Esta proteína es importante para el desarrollo, pero no para la maduración, de los espermatozoides
Los autores analizaron el uso de medicamentos inhibidores de la calcineurina y descubrieron que se tarda de cuatro a cinco días de inhibición para conseguir que el esperma sea infértil, lo que sugiere que esta proteína es importante para el desarrollo, pero no para la maduración, de los espermatozoides.
 Es más, la fertilidad de los ratones macho, así como la motilidad del esperma y la flexibilidad de su parte intermedia, se recuperó una semana después de detener la administración del fármaco.
“Como este complejo de calcineurina del esperma también se encuentra en humanos, su inhibición puede ser utilizada como una estrategia para el desarrollo de anticonceptivos masculinos reversibles”, concluyen.
Referencia bibliográfica:
H. Miyata; Y. Satouh; D. Mashiko; M. Muto; K. Nozawa; Y. Fujihara; A. Isotani; M. Ikawa; K. Shiba; K. Inaba. ‘Sperm calcineurin inhibition prevents mouse fertility with implications for male contraceptive’. Science, 2 de octubre de 2015. http://www.sciencemag.org/lookup/doi/10.1126/science.aad0836 

jueves, 1 de octubre de 2015