sábado, 23 de enero de 2016

SI NO LO DICEN NO ME ENTERO

Así despierta el deseo sexual según la época del año

El invierno es la estación menos propicia para mantener relaciones sexuales con la pareja



Con la llegada del invierno, no solamente bajan las temperaturas y los días se hacen más cortos sino que, además, se trata de una de las épocas del año menos propicia para mantener relaciones sexuales. Así lo revela el estudio«Mitos y realidades sobre sexualidad y anticoncepción en las millennial españolas», realizado por el laboratorio Bayer en el marco de la campaña#MiDecisionMasLibre. Según este estudio, un 53% de las participantes —mujeres entre 18 y 30 años— reconocen que experimentan cambios en su libido en función de la época del año en la que se encuentren.
Así, si el verano (54%) y la primavera (48%) serían las estaciones en las que las jóvenes aseguran tener mayor actividad sexual, en invierno se daría una caída importante, hasta el punto que sólo un 33% dicen preferir esta época del año. Menos propicias aún resultan las fiestas navideñas (28%), a pesar de que suelen venir acompañadas de unos días de vacaciones y mayor tiempo libre para dedicar, entre otras cosas, a la pareja.

viernes, 22 de enero de 2016


La actividad neuronal temprana tras el nacimiento es esencial para el cerebro


Un estudio español revela que la actividad del cerebro durante los primeros días de vida es esencial para que las conexiones entre los dos hemisferios se establezcan correctamente. Cux1 y Kv1 son dos proteínas implicadas en este proceso, y su ausencia lleva a un defecto en el cableado semejante a lo que ocurre en enfermedades como el autismo. Según indica el trabajo, en roedores existe un periodo de tiempo tras el nacimiento en el que sería posible recuperar las conexiones perdidas.

<p>Sección de cerebro de ratón al microscopio. En verde las neuronas que cruzan de un hemisferio a otro formando el cuerpo calloso. / Laboratorio de Marta Nieto. CNB-CSIC</p>
Sección de cerebro de ratón al microscopio. En verde las neuronas que cruzan de un hemisferio a otro formando el cuerpo calloso. / Laboratorio de Marta Nieto. CNB-CSIC
Millones de fibras conectan una mitad y otra del cerebro de mamíferos. Juntas forman el cuerpo calloso y transmiten información esencial para que los dos hemisferios cerebrales puedan comunicarse entre sí. Si este cableado no se forma bien durante el desarrollo postnatal, los hemisferios funcionarán de manera descoordinada, lo que llevará a la pérdida de las funciones superiores del cerebro y a enfermedades mentales con origen en el desarrollo.
Investigadores del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) han publicado hoy un trabajo en la revistaNeuron en el que explican cómo la actividad neuronal durante los primeros días tras el nacimiento, orquestada por la expresión de Cux1 –una proteína que influye en la diferenciación neuronal–, es esencial para que esta autopista de información se forme correctamente.
“Hasta ahora no se había comprendido esta importante función de la actividad eléctrica temprana en el cerebro. Nosotros hemos visto que es esencial para un correcto cableado entre hemisferios”, indica Marta Nieto, investigadora del CNB y autora del trabajo.
Los científicos han relacionado la actividad eléctrica postnatal con la expresión de Cux1, un factor de transcripción que especifica el subtipo de neurona en el que se convertirán ciertas células del cerebro.
“Cux1 influye en la actividad de la neurona en el cerebro en desarrollo. Gracias a esto controla, en última instancia, la formación de las conexiones –explica Nieto–. Por primera vez, un factor de transcripción y la actividad neuronal postnatal se han relacionado con la formación de una estructura cerebral tan importante como es el cuerpo calloso”.
Si se recupera la función de las proteínas Cux1 y Kv1 tras el nacimiento, el cerebro es capaz de reconectarse correctamente
Una ventana de tiempo para atajar el autismo
Cuando los científicos inactivaron el gen Cux1 en embriones de ratón, las neuronas dejaban de expresar en sus membranas canales de potasio Kv1. El resultado era una actividad eléctrica anormal. Como consecuencia, la neurona era incapaz de formar la conexión a través del cuerpo calloso.
Se sabe que, en el cerebro adulto, cada neurona tiene su actividad característica, un código que le sirve para comunicarse con otras células del circuito. Este trabajo demuestra que, ya durante el proceso de formación del circuito, la actividad propia de cada neurona contiene información que determina con quién va a ser capaz de conectarse.
Pero, además, el estudio ha demostrado que si se recupera la función de estas proteínas tras el nacimiento, el cerebro es capaz de reconectarse correctamente. “Durante un tiempo limitado después del nacimiento podemos restaurar las conexiones perdidas”, explica Carlos García Briz, uno de los autores.
Según el científico, esto sugiere que podría haber esperanza de recuperación en condiciones patológicas humanas relacionadas con una incorrecta formación del cuerpo calloso o una pérdida de conexiones neuronales de otros tipos. “Nos gustaría continuar esta línea de trabajo e intentar alargar esta ventana de tiempo en la que es posible recuperar la función perdida”, añade García Briz.
Referencia bibliográfica:
Fernanda María Rodríguez-Tornos, Carlos G Briz, Linnea A Weiss, Alvaro Sebastián-Serrano, Saúl Ares, Marta Navarrete, María Galazo, Laura Frangeul, Denis Jabaudon, José A Esteban, Marta Nieto. Cux1 enables inter-hemispheric connections of layer II-III neurons by regulating Kv1-dependent firing. Neuron. http://dx.doi.org/10.1016/j.neuron.2015.12.020 
Este estudio ha sido posible gracias a la contribución de La Fundación Ramón Areces y la Fundación Bancaria La Caixa, así como del Ministerio de Economía y Competitividad.

jueves, 21 de enero de 2016

LOS REPRIMIRA MACRI POR PENSAR?

Eligen a dos argentinos entre los científicos más brillantes

Premio internacional a “los más influyentes”
Se trata del físico Juan Martín Maldacena y la bióloga Sandra Díaz. Fueron destacados por el valor de sus publicaciones.


Buscando despejar la incógnita sobre quiénes son los científicos más brillantes de nuestro tiempo y cuál es el grado de admiración que producen en sus colegas, la Unidad de Intellectual Property & Science de Thomson Reuters, publicó un estudio sobre “Las mentes científicas más influyentes del mundo”. En el listado figuran dos argentinos: la bióloga Sandra Díaz y el físico teórico Juan Martín Maldacena.
La selección de las mentes más brillantes parte de un esquema que valora a quienes publicaron el mayor número de artículos de divulgación y que se catalogan como 1% de los mejores por las citas recibidas en sus respectivos campos. El listado contempla más de 3.000 científicos.

Al tope de las publicaciones, con 25 resultados –por segunda vez consecutiva– asoma Stacey Gabriel, la genetista del Instituto Broad del MIT y Harvard, quien encabeza la lista por sus contribuciones para el proyecto del Atlas del genoma del cáncer. Con un artículo menos debuta el físico Henry Snaith, de la Universidad de Oxford, conocido por su trabajo en células solares de perovskita. El experto en salud mundial, Christopher Murray, de la Universidad de Washington, reúne 22 y es el impulsor de un sistema que mide la carga global de morbilidad. Le siguen tres genetistas del Instituto Broad del MIT que ocupan los siguientes escalones. Son Eric Lander con 21, Gad Getz con 20 y Matthew Meyerson con 19.
En diálogo con Clarín, Juan Martín Maldacena, profesor de la escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, se mostró orgulloso del reconocimiento y explicó que sigue profundizando en el interior de los agujeros negros. “La relatividad clásica de Einstein nos dice como es el interior de los agujeros negros. Lo que estoy tratando de entender es cómo hacer esta descripción compatible con la mecánica cuántica, unas leyes que usamos para los átomos o cosas muy pequeñas. La respuesta que estoy buscando es: ¿Qué son los átomos del espacio-tiempo? Y cómo se comportan en situaciones extremas como los agujeros negros o el comienzo del Big Bang”, indica.

La bióloga Sandra Díaz, de la Universidad Nacional de Córdoba, es la única científica premiada que se desempeña en el país. Ya había sido reconocida en 2014 por sus contribuciones en el área de ecología de comunidades y ecosistemas, la macroecología y la biodiversidad dentro del contexto del cambio ambiental global.

“Nos complace reconocer a las mentes científicas más influyentes del mundo, los innovadores que forjan un camino hacia un futuro más brillante”, expresó Vin Caraher, presidente La Unidad de Intellectual Property & Science de Thomson Reuters.

miércoles, 20 de enero de 2016

martes, 19 de enero de 2016

LA COMIDA DE LOS HOSPITALES DE RAJOY


La imagen de la denuncia en Twitter.

Un nuevo mecanismo cerebral explica la adicción a la nicotina


<p>La nueva diana neurobiológica que ha descubierto este trabajo servirá para aclarar la base de la adicción a la nicotina. / <a href="http://www.agenciasinc.es/Multimedia/Fotografias/Las-mujeres-fumadoras-tienen-mas-riesgo-de-sufrir-cancer-de-mama" target="_blank">Sinc</a></p>
La nueva diana neurobiológica que ha descubierto este trabajo servirá para aclarar la base de la adicción a la nicotina. / Sinc
Investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), en colaboración con investigadores de la Universidad Pompeu Fabra, del Instituto Pasteur y de la Universidad Pierre y Marie Curie, han descubierto un mecanismo neural crucial para explicar el proceso de recompensa y adicción a la nicotina. El estudio se ha publicado en la revista Neuropsychopharmacology.
La nicotina, el principal compuesto psicoactivo del tabaco, se absorbe rápidamente a través de la mucosa nasal, oral y respiratoria llegando al cerebro –donde están los receptores– al cabo de unos 7 segundos. Es allí donde ejerce su acción sobre el sistema nervioso central así como en el sistema nervioso autónomo.
Esta relación casi inmediata entre la inhalación del humo y su efecto en el cerebro es uno de los factores que contribuye al alto poder adictivo de la nicotina. Esto se explica porque la nicotina ejerce sus efectos psicofarmacológicos mediante la activación de un receptor muy abundante en varias regiones concretas del cerebro, el receptor acetilcolina nicotínico (nAChR).
El estudio ha encontrado que algunos de estos receptores cerebrales contienen una subunidad llamada beta4, presente casi exclusivamente en una vía clave del circuito de recompensa del cerebro (el circuito habenulo-interpeduncular) y que es crucial para los efectos de recompensa positivos que provoca la nicotina en nuestro cerebro.
La nueva diana neurobiológica podría ayudar en el diseño futuro de planes terapéuticos más racionales para dejar de fumar
“El proyecto, llevado a cabo en ratones, ha encontrado que aquellos que carecen del gen que codifica la subunidad beta4 mostraban una reducción del consumo de nicotina y una respuesta neuronal anormal del sistema de recompensa de la dopamina ante la nicotina”, explica Patricia Robledo, investigadora del grupo en Farmacología Integrada y Neurociencia de Sistemas del IMIM y coordinadora del estudio.
Según Robledo, “remplazando selectivamente esta subunidad del receptor nicotínico de estos ratones mediante un virus, se restauraba tanto el consumo de nicotina como la función dopaminérgica de respuesta a la nicotina”.
Ayuda contra el tabaco
La nueva diana neurobiológica que ha descubierto este trabajo servirá para aclarar la base de la adicción a la nicotina, y por lo tanto, podría ayudar en el diseño futuro de planes terapéuticos más racionales para dejar de fumar.
“Estos resultados confirman estudios de datos genéticos humanos que postulan que las variantes en el gen que codifica la subunidad beta4 pueden alterar la conducta de los fumadores y la vulnerabilidad individual a la adicción a la nicotina”, concluye.
Referencia bibliográfica:
Harrington L, Viñals X, Herrera-Solís A, Flores A, Morel C, Tolu S, Faure P, Maldonado R, Maskos U, Robledo P. Role of β4* Nicotinic Acetylcholine Receptors in the Habenulo-Interpeduncular Pathway in Nicotine Reinforcement in Mice. Neuropsychopharmacology. 2015 doi: 10.1038/npp.2015.346. [Epub ahead of print].