martes, 5 de abril de 2016

Al cerebro le atraen las personas a las que puede ‘desnudar’ emocionalmente

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<p>La empatía entre personas mejora la solidez de las relaciones interpersonales y aumenta la atracción. / Fotolia</p>
La empatía entre personas mejora la solidez de las relaciones interpersonales y aumenta la atracción. / Fotolia
Hasta ahora, las investigaciones neurocientíficas sobre los sistemas de conexión interpersonal sugerían que el cerebro escaneaba a las personas buscando su potencial de apareamiento. Un nuevo estudio publicado en PNAS arroja luz sobre el papel de la empatía en las relaciones sociales y sobre las conexiones neuronales que intervienen en la socialización.
El equipo de investigadores, liderados por Silke Anders –profesor del departamento de Neurociencia Afectiva y Social de la Universidad de Lübeck (Alemania)–, evaluó si el cerebro humano tiene mecanismos para acercarse a las personas a las que puede “desnudar” emocionalmente con más facilidad. Para los autores, el grado de atracción entre sujetos aumenta al comprender correctamente los comportamientos emocionales del otro.
“Este estudio aclara los procesos neurobiológicos que podrían desempeñar un papel importante en la formación y el éxito de las relaciones sociales humanas”, explica Anders a Sinc. Para ello, los científicos observaron el comportamiento y la actividad cerebral de 92 personas. 
En los experimentos de resonancia magnética los voluntarios tuvieron que adivinar qué sentimiento expresaban unas mujeres que les mostraban en una serie de vídeos. Los participantes tenían que elegir entre miedo o tristeza, emociones que pueden confundirse. Después, debían calificar la seguridad que tenían de haber acertado su predicción. 
Cada persona transmite de forma distinta sus sentimientos
Para medir la atracción interpersonal, se facilitó a los voluntarios un pulsador con el que debían, antes y después de enfrentarse a las emociones de las mujeres, ampliar la imagen de ellas hasta que se encontrasen a una distancia de conversación agradable.
"Este experimento mostró que solo cuando las señales emocionales se envían de manera eficiente, se dispara el sistema de recompensa –incluyendo el estriado ventral derecho y la corteza orbitofrontal del cerebro–, aumentando la confianza y la atracción por el remitente”, apunta el experto. 

Los resultados demuestran que la forma de transmitir los sentimientos y de percibirlos varía en cada persona. En el caso de las relaciones sentimentales, los individuos son capaces de identificar mutuamente sus emociones. "La pareja experimenta mayores recompensas de forma individual", comenta Sanders.  
Por último, los participantes reprodujeron el sentimiento de miedo o pena siguiendo pautas parecidas a las que recibieron las mujeres de los primeros vídeos, pero sin ser grabados. De este modo, el equipo pudo comparar los patrones de actividad neuronal que se produjeron en los voluntarios cuando observaron miedo o tristeza en otra persona, y los que ocurrían durante su propia experiencia emocional.
En otras situaciones, algunos cerebros son incapaces de descifrar los mensajes que les envía otro, porque cada persona transmite de forma distinta sus sentimientos. Sin embargo, estos individuos pueden empatizar sin problema con otras personas. 
"Los cambios en la atracción interpersonal durante la comunicación dependen de la coincidencia neuronal tanto del emisor como del receptor, así como de la confianza que tengan, individualmente, de que lo decodificado es correcto", concluyen los autores.
Referencia bibliográfica:
Silke Anders, Roos de Jong, Christian Beck, John-Dylan Haynes, and Thomas Ethofer.  “A neural link between affective understanding and interpersonal attraction” PNAS 4 de abril del 2016

lunes, 4 de abril de 2016

Científicos argentinos descubren cómo

 una célula se transforma en neurona

Entender este proceso es fundamental para abordar trastornos en el desarrollo, enfermedades neurodegenerativas y cáncer del tejido nervioso
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Alberto Kornblihtt, Anabella Srebrow y Ana Fiszbein

Una de las maravillas de la vida es que surjan cientos de tejidos diferentes, como los que constituyen la piel, los músculos o los pulmones, de una única célula primigenia. Precisamente, en aras de la "medicina regenerativa" y limitados por la imposibilidad de utilizar células embrionarias humanas, en las últimas décadas se lograron avances sorprendentes en la "desdiferenciación" celular; es decir, técnicas cada vez más accesibles y precisas para "volver atrás el reloj" y obtener células pluripotentes (capaces de generar la mayoría de los tejidos) a partir de células adultas.
Alberto Kornblihtt, Anabella Srebrow y Ana Fiszbein.Foto:LA NACION/Marcelo Gómez
Pero ahora científicos argentinos acaban de dar un paso crucial en el sentido opuesto: cartografiaron el mecanismo molecular que gatilla la diferenciación celular y mostraron en el laboratorio cómo una célula indiferenciada se transforma en neurona. El trabajo acaba de publicarse en la tapa de la revista Cell Reports.
"Para que las células se diferencien es necesario que ocurran cambios «epigenéticos» (en la regulación de la actividad de los genes por la influencia del ambiente) -explica Alberto Kornblihtt, director del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (Ifibyne), y último autor del trabajo-. Cuando las proteínas que, junto con el ADN, forman la cromatina sufren una transformación química llamada «metilación» (es decir, se les agregan grupos metilo, formados por un átomo de carbono y tres de hidrógeno), la estructura de la cromatina cambia. Esto afecta la expresión de varios genes y las neuronas se diferencian. Una de las enzimas clave que metila estas proteínas, llamadas «histonas», es la G9a y, como todas las proteínas, se fabrica en el citoplasma, pero tiene que entrar al núcleo para actuar. Hay dos variantes de G9a (por el proceso de splicing alternativo, por el que un mismo gen puede dirigir la síntesis de diferentes proteínas). Descubrimos que una de las variantes entra más fácilmente al núcleo que la otra y es la que gatilla la diferenciación. La prueba más contundente sobre el mecanismo encontrado fue que al anular la fabricación de la variante de G9a que entra mejor al núcleo, pero dejar intacta la otra variante, la diferenciación de las neuronas se inhibe."
El trabajo acaba de publicarse en la tapa de la revista Cell Reports
El trabajo acaba de publicarse en la tapa de la revista Cell Reports.Foto:LA NACION/Marcelo Gómez
Entre otras cosas, lo que vieron los científicos es que cuando la proteína tiene un segmento particular, expone hacia el exterior la secuencia de aminoácidos [ladrillos que forman las proteínas] que la hace ir al núcleo, y promueve el desarrollo de dendritas y axones.
"Cuando este segmento se incluye, la enzima va al núcleo y no sólo produce la diferenciación en neuronas, sino que desencadena un círculo virtuoso, porque entonces este segmento se incluye más, va más al núcleo y mantiene la diferenciación", destaca Kornblihtt.
El descubrimiento, que llevó cuatro años de trabajo, tiene la firma como primera autora de Ana Fiszbein, estudiante de doctorado de Kornblihtt y nieta del legendario fundador de Eudeba, Boris Spivacow, uno de los próceres de la FCEN y de la UBA.
"Se sabía que esta enzima es la encargada de reprimir algunos de los genes maestros que controlan la indiferenciación de células madre -explica-. Nosotros nos enfocamos en qué pasa cuando tiene o no tiene este segmento, que es algo que la bibliografía no había tenido en cuenta."
Obra del artista brasileño Ernesto Neto que remite a los terminales axonales, mundialmente conocido por sus instalaciones biomórficas hechas con telas de nylon y arena. El artista, que confesó inspirarse en trabajos de biología, la cedió inmediatamente
Obra del artista brasileño Ernesto Neto que remite a los terminales axonales, mundialmente conocido por sus instalaciones biomórficas hechas con telas de nylon y arena. El artista, que confesó inspirarse en trabajos de biología, la cedió inmediatamente.
"Cuando a Ana le llegó el momento de elegir su tema de tesis, me propuso investigar la función de un fragmento de un gen alternativo que dirige la síntesis de una de las enzimas para estos cambios epigenéticos en el núcleo de las células -recuerda Kornblihtt, que fue compañero de la madre de Fiszbein en el Colegio Nacional de Buenos Aires-. En ese momento, le dije que era muy difícil encontrar la función de un trozo de proteína de la que uno no tiene la menor idea de qué hace. Intenté disuadirla diciéndole que era algo difícil, imposible. Pero se puso a trabajar y los avances nos estimularon a seguir adelante. Ana siempre tiene la mejor «onda», siempre está dispuesta a hacer los experimentos, aún los más complicados".
Aunque todavía falta probarlo más exhaustivamente (lo vieron también en células de glándula mamaria), los investigadores sugieren que este mismo proceso debe ocurrir no sólo en las neuronas, sino también en casi todos los fenómenos de diferenciación.
"Creemos que esto desencadena la diferenciación, pero luego hay otros mecanismos que le indicarán a la célula hacia donde diferenciarse", dice Kornblihtt.
En general cuando una célula se compromete a diferenciarse, hay mecanismos de retroalimentación positiva que sostienen el proceso. "Nosotros pensamos que éste sería uno de ellos", subraya Fiszbein.
Para Alejandro Schinder, jefe del Laboratorio de Plasticidad Neuronal del Instituto Leloir e investigador del Conicet, que no participó en la investigación, "El trabajo revela un nuevo mecanismo implicado en la génesis de células neuronales, y esto es relevante para entender el desarrollo del sistema nervioso, así como las disfunciones implicadas en patologías del desarrollo. Sería interesante investigar si este nuevo mecanismo de señalización también juega un papel importante en la producción de neuronas en el cerebro adulto, un proceso de plasticidad involucrado en aprendizaje y memoria".
El trabajo se realizó íntegramente en la Argentina. Todos los autores son argentinos y todos los experimentos fueron hechos en el país. No contaron con colaboraciones internacionales.

domingo, 3 de abril de 2016

sábado, 2 de abril de 2016

Detectan anticuerpos contra el anisakis en pacientes con cáncer gastrointestinal

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Un estudio realizado en pacientes con tumores gastrointestinales ha revelado la presencia en suero de anticuerpos contra el anisakis, a pesar de que nunca habían experimentado síntomas de la infección por el parásito. Según los investigadores –entre los que se encuentran científicos de la Universidad Complutense de Madrid–, el anisakis debería tenerse en cuenta como posible factor de riesgo en el desarrollo de este tipo de cáncer.
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<p> Larvas de anisakis sobre merluza. / Javier Arias Díaz.</p>
 Larvas de anisakis sobre merluza. / Javier Arias Díaz
Casi un centenar de pacientes con tumores gastrointestinales presentaron una elevada proporción de anticuerpos contra el anisakis, aunque  ninguno había experimentado síntomas de anisakiasis, la enfermedad que provoca el parásito alojado en determinados pescados sin cocinar. Es la principal conclusión de una investigación en la que participa la Universidad Complutense de Madrid (UCM).  

Los científicos realizaron estudios serológicos –búsqueda de anticuerpos en suero– de 94 pacientes, todos ellos sin antecedentes de contacto previo con anisakis. La mitad sufrían tumores gastrointestinales y la otra mitad estaban sanos. La edad media de los dos grupos era de 70 y 65 años respectivamente. 
“El estudio mide la presencia de anticuerpos en sangre, un rastro que queda en los pacientes que alguna vez, en el pasado, estuvieron en contacto con el parásito”, explica Javier Arias Díaz, catedrático de Cirugía de la UCM y uno de los autores del trabajo, publicado en la revista Medicine. 
“Nuestros resultados muestran que es más frecuente encontrar signos de haber contactado con anisakis en aquellos pacientes con cáncer de estómago o de colon, que son, además, sitios típicos de anclaje del parásito”, indica el catedrático. 
Según los autores –que forman parte del Hospital Ramón y Cajal, IdiPAZ, Hospital Clínico San Carlos y el Hospital Universitario La Paz– la infección pudo ocurrir mucho tiempo atrás y ser asintomática, o bien, cursar con síntomas leves e inespecíficos que pudieron confundirse con una reacción alérgica o una indigestión.
Parásito como factor de riesgo 
Cuando se ingiere un pescado con larvas de anisakis, este produce inflamaciones locales o granulomas –inflamación formada por células inmunes que tratan de eliminar un parásito sin éxito–. 
“En una inflamación crónica, la acción continuada del entorno rico en radicales libres del oxígeno y otros productos tóxicos que se crea localmente puede acabar dañando el ADN celular y causar cáncer”, afirma Arias Díaz. 
En el caso concreto de la anisakiasis, en la formación del tumor podrían contribuir también productos liberados desde el parásito con acción cancerígena propia. 
En vista de estos resultados, los científicos proponen que se tenga en cuenta al parásito como factor de riesgo para el desarrollo de tumores gastrointestinales. “Una infección por anisakis podría ser un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de estómago o de colon”, apuntan. 

Sin embargo, los autores creen que, dado que en 2006 se estableció en España la obligatoriedad legal de congelar el pescado de forma previa a su consumo crudo, el aparente aumento de incidencia podría estar en relación con un mejor diagnóstico. 
La dolencia se produce al consumir un pescado que lo aloja y que no ha sido congelado o cocinado previamente. Su incidencia está aumentando en países como España, Italia y Japón, donde se ha incrementado el consumo de pescado crudo o poco cocinado. 
“Lo ideal es consumir el pescado cocinado. Si se opta por ingerirlo crudo, en ningún caso es seguro hacerlo sin que haya sido previamente sometido a un proceso de congelación al menos durante 24 horas”, aconseja el científico. 
Aunque está demostrado que la congelación mata los posibles parásitos que pudiera contener, según los expertos no está tan claro que sean totalmente seguros otros posibles métodos de preparación del pescado crudo, como el ahumado, el marinado o la salazón. 
El estudio ha sido cofinanciado por el Fondo de Investigación Sanitario (FIS) del Instituto de Salud Carlos III y los fondos europeos FEDER.  
Resultado de imagen de ricardo dibujante el mundo

LA "CONQUISTA ESPAÑOLA"FUE EL GENOCIDIO MAS GRANDE DE LA HUMANIDAD

Las momias que revelan el impacto devastador de la "conquista española" sobre los pueblos americanos


La doncella, una momia inca encontrada en el monte Llullaillaco en Argentina en 1999.Image copyrightJohan Reinhard
Image captionLa doncella, una momia inca encontrada en el monte Llullaillaco en Argentina en 1999, fue usada en el estudio.
Dos de las principales preguntas que la comunidad científica se ha hecho desde hace décadas acerca de los primeros habitantes de las Américas son: ¿cómo se extendieron a lo largo del continente? y ¿cuál fue el verdadero impacto de la llegada de los conquistadores europeos sobre esas poblaciones?
Ahora, un estudio genético realizado a partir de muestras de ADN tomadas a 92 momias y esqueletos de la época precolombina procedentes mayormente de Chile, Bolivia y Perú ofrece pistas para responder a ambas cuestiones.
La investigación, cuyos resultados fueron publicados en un artículo en la revistaScience Advances, se basó en el estudio del ADN mitocondrial -el que pasa de madres a hijos- de estos individuos que vivieron entre hace entre 8.600 años y 500 años, que fue comparado con el de las poblaciones actuales de esos países.
Ese ADN fue extraído de muestras de pelo, dientes y huesos de las momias y esqueletos.
Image copyrightThinkstock
Image captionDe los 84 linajes genéticos encontrados en los restos humanos analizados ninguno logró perdurar en las poblaciones indígenas actuales.
Según las conclusiones del estudio, los efectos de la llegada de los europeos sobre la población indígena originaria fueron devastadores: de los 84 linajes genéticos encontrados en los restos humanos analizados ninguno logró perdurar en las poblaciones indígenas actuales.
Eso, según los científicos, sostendría en parte la teoría de que una gran proporción de los pobladores indígenas de América desaparecieron tras la llegada de los conquistadores españoles, debido a factores como las enfermedades traídas del viejo continente, la guerra y el colapso de las sociedades precolombinas.
Sin embargo, para determinar mejor las causas de la desaparición de esas poblaciones originarias aún queda trabajo por hacer, incluyendo la extracción y el estudio del ADN nuclear de las momias.
Arqueólogos excavan el sitio de Huaca Pucllana en LimaImage copyrightGetty
Image captionArqueólogos excavan el sitio de Huaca Pucllana en Lima.
Bastien Llamas, uno de los investigadores principales, reconoció a la revistaScience que con el estudio del ADN mitocondrial "sólo vemos una parte de la historia", la que se extiende de madre a hijo.
Este, además, tiene la particularidad de que de manera natural tiende a desaparecer cada vez que una mujer no tiene hijos o sólo tiene hijos varones.
El estudio del ADN nuclear, en cambio, permitirá disponer de información tanto de la línea materna como paterna y puede ayudar a conocer el impacto que pudo tener la llegada de los colonizadores.

El origen de los americanos

El estudio también ofrece pistas más precisas acerca de la llegada de los primeros habitantes al continente a través del estrecho de Bering, que conectaba Asia con la parte noroccidental de América del Norte, durante la última glaciación.
El niño, una momia incaica hallada en 1999.Image copyrightGetty
Image caption92 momias y esqueletos precolombinos fueron usados en el estudio.
"Nuestra reconstrucción genética confirma que los primeros americanos entraron hace unos 16.000 años por la costa del Pacífico, bordeando unas enormes placas de hielo que bloqueaban una ruta hacia el interior del continente y que sólo se abrió mucho después", dijo Alan Cooper, director del Centro Australiano sobre el ADN antiguo (ACAD, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Adelaida, institución que lideró el estudio.
El avance hacia el sur del continente se habría realizado en un período de unos 1.500 años.
"Se extendieron hacia el sur de forma bastante rápida, llegando a Chile hace unos 14.600 años", dijo Cooper en una nota de prensa publicada por el ACAD.
"Nuestro estudio es el primer registro genético en tiempo real de estas cuestiones clave relacionadas con el proceso de poblamiento de las Américas", dijo a la revista Science Wolfgang Haak, científico del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana y uno de los participantes de la investigación.
"Para tener un cuadro más completo, sin embargo, necesitamos un esfuerzo concertado para construir una base de datos completa del ADN de los habitantes actuales y de sus ancestros precolombinos", señaló el experto.


Ningún pueblo de este planeta hizo lo que "perpetraron" los españoles.
Matar gente fue lo que hicieron los hombres de la mutacion de piel blanca,con pelo color oro,y ojos glaucos,originados hace 8000 años en la península de Gotlandia,conocidos por todos como godos.
Pero la variedad desarrollada en la península asiatica conocida como ibérica,fue mucho peor.
Estos además de matar,destruyeron sus libros,monumentos,reventaron su cultura y tradiciones.
La monarquía y sus catolicismos se empeñaron con particular saña en destruir todo lo que representaba a los que vivian en Abia Yala.
Todavía no terminaron los yanquis en el norte y los chilenos en  Araucaria--con ayuda argentina--

jueves, 31 de marzo de 2016

¿ESTAMOS CAGANDO MAL?

Proponen una nueva postura para ir al

 baño

Un movimiento mundial denuncia que los inodoros actuales están mal 
diseñados, y que la solución está en las cuclillas (o en un banquito)
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"El mundo ha vivido equivocado", tituló Roberto Fontanarrosa a uno de sus cuentos más célebres. Y si bien suena un poco exagerado acusar al mundo entero de una equivocación, lo cierto es que en el último tiempo varias voces se alzaron para decir que estamos defecando de la manera errada. Al parecer el inodoro -que, tal como lo conocemos, tiene menos de 200 años- sería uno de los responsables de numerosas dolencias modernas y es por eso que debemos cambiar la manera en que vamos al baño.
"Como Buenos Aires, el inodoro moderno tuvo no una sino dos fundaciones. La primera en 1596, cuando al poeta inglés John Harrington, ahijado de la reina Elizabeth I, ideó el inodoro de agua corriente (o flush toilet). Fue una invención genial: luego de semanas de largas cavilaciones, el escritor diseñó una especie de trono privado con su propio sistema de evacuación con agua, que venía a desterrar los orinales que solían esconderse debajo de las camas. Sin embargo, su invento fue tan revolucionario que surgió en la época equivocada. Para funcionar necesitaba todo un sistema de drenaje aún inexistente para el siglo XVI. Así que hubo que esperar a 1775 para que Alexander Cummings recibiera la primera patente por un invento que hoy usamos a diario y que pensamos que siempre estuvo ahí. Pero no", le explicó a LA NACION Federico Kukso, co-autor del libro El baño no fue siempre así.
Según varios especialistas, el problema es que cuando no sentamos en los inodoros actuales, nuestro recto no se afloja totalmente, sino que se requiere esfuerzo extra para evacuar. Para muchos, en esta postura forzada reside la causa de muchas dolencias, como el estreñimiento o las hemorroides. Los más aventurados, incluso, aseguran que esto también podría explicar la apendicitis o algunas disfunciones eréctiles, porque la hinchazón de ciertos vasos próximos al recto provoca problemas en nervios contiguos que intervienen en la erección.
Al parecer no son simples hipótesis: existe evidencia que apoya estas ideas. La experiencia fue documentada en detalle en el trabajo científico "Lower Urinary Tract Symptoms" de 2010, en el que científicos japoneses registraron con rayos X a un grupo de personas que defecaban sentados y a otro, que lo hacía en cuclillas. Estos últimos mostraron una evacuación más rápida y relajada que el segundo. El científico israelí Dov Sikirov, por su parte, confirmó los resultados con un estudio en el que los sujetos que adoptaron una posición más natural redujeron el tiempo de evacuación a un tercio.
Uno de los fundadores de la gastroenterología moderna, el médico estadounidense Henry L Bockus, escribió en su manual sobre el tema que "la postura ideal para defecar es en cuclillas, llevando los muslos flexionados sobre el abdomen". Esta posición aumenta la presión intra-abdominal, favoreciendo la expulsión. De hecho, las letrinas no desaparecieron del planeta: no sólo aún están presentes en algunas viviendas de nuestro país, sino que en regiones orientales siguen siendo muy populares. "En el sudeste asiático aún hoy la costumbre de acuclillarse es la más común para defecar. De ahí que en los baños de muchas aerolíneas tengan carteles para no acuclillarse por encima del inodoro", puntualizó Kukso.
Si el diagnóstico es correcto, ¿cuál podría ser la solución? Es peligroso ponerse en cuclillas sobre el inodoro y la idea de instalar letrinas en nuestros baños es poco atractiva. Existen, sin embargo, numerosos emprendimientos en todo el mundo con soluciones ingeniosas para lograr que estemos con una mejor posición por encima de la taza en nuestro inodoro.
En nuestro país, por ejemplo, está Cucli, un "banquito sanitario" que se coloca junto al inodoro y reacomoda nuestra postura. Su creador es Sergio Bertagni, un licenciado en Artes Musicales y docente que comenzó a investigar sobre alimentación y hábitos a raíz de un problema de salud. Así, se conectó en Córdoba con el movimiento que rescata la posición de ir al baño en cuclillas y lo adoptó. "Cuando conocí los fundamentos de estas ideas en un curso, me convencí. La postura es la misma que usaban en los pueblos originarios a la hora de las reuniones con los ancianos, es una posición que deja la columna vertebral totalmente derecha y que relaja por completo el recto. Y como no había banquitos de este estilo en el país, tuve que crear el mío. Me dio tan buenos resultados que pronto lo comenzó a usar mi familia, la familia de mi novia y mis amigos. En un curso para emprendedores en el INTI me animaron a que haga un diseño industrial, que lo patente y que comience a vender.
No es el único: en el mundo hay alternativas similares, como Squatty Potty, EasyGoproo Step And Go, todos con una propuesta similar: un sencillo banquito que eleva los pies y mejora la postura de las piernas y la espalda al momento de sentarse en el inodoro.