lunes, 28 de noviembre de 2016

El Roto

EL QUE TE ATIENDE DECIDE CUANDO COMO Y DONDE PARIRAS


¿Por qué los niños ya no nacen en festivo?

Cada vez hay menos nacimientos en sábados y domingos. Las tasas de cesáreas e inducciones al parto son más altas de lo recomendado




Hace 40 años la probabilidad de que un bebé viniera al mundo en lunes, miércoles o sábado era prácticamente la misma. Los niños, sencillamente, nacían cuando tocaba. Con el paso de los años, sin embargo, los partos se han ido concentrando en los días laborables, de forma que ahora los niños nacen un 20% menos en sábado y un 27% menos en domingo que de lunes a viernes. No es casualidad.
El parto es un proceso natural, así que si los paritorios están más vacíos los fines de semana y los festivos hay que buscar el porqué en la programación de los alumbramientos. Algo que ocurre cada vez más, según un análisis que ha hecho EL PAÍS a partir de los casi 2,3 millones de nacimientos registrados en la Comunidad de Madrid durante 35 años, desde 1975 hasta 2010. El departamento de estadística de esta comunidad ofrece el día de cada nacimiento, a diferencia del Instituto Nacional de Estadística, que solo permite saber mes y año.
Los cambios en los patrones de nacimientos obedecen, por tanto, al incremento de los partos programados, bien por cesárea, bien por inducción. En ambos casos, los expertos consultados para este reportaje reconocen que las tasas de ambos procedimientos son demasiado elevadas. En España ya nace por cesárea uno de cada cuatro niños (el 25,4%), un porcentaje que no deja de aumentar desde los años noventa. Son más de 10 puntos por encima de la tasa máxima recomendada por Organización Mundial de la Salud (OMS), que es del 15%.


"Esas diferencias se explican por los partos en la privada y los partos programados en la pública", explica Txantón Martínez-Astorquiza, presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). "Las cesáreas se hacen de lunes a viernes. Y hay un 30% de casos en los que provocamos el parto, porque es necesario, también de lunes a viernes", añade. "Dicho eso, sí, la tasa de cesáreas en España es muy alta. Hacemos más de las que deberíamos hacer", reconoce.
El obstetra menciona varios factores. Desde que han aumentado los embarazos de gemelos, hasta que en la privada se hacen más cesáreas por las complicaciones médico legales, pasando por la petición de la propia paciente. "No quiero decir que la gente actúe mal, no quiero ser juez de nadie, pero hacemos más de las recomendadas", insiste. "En la asistencia privada tú eres el único responsable de esa paciente, tienes una relación personal con ella y tomas decisiones en las que quizás por cubrirte arriesgas menos. En algunas clínicas privadas también tienen menos medios porque no hay anestesia 24 horas ni pediatra 24 horas", apunta. 


Las diferencias entre las tasas de cesáreas de la sanidad pública y la privada son muy llamativas. También entre comunidades y, si se hicieran públicas, también sorprenderían entre hospitales. Andrés Calvo es jefe de servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Manacor (Mallorca) y presume de tener uno de los porcentajes más bajos de España. "En hospitales que apuestan por partos de baja intervención con protocolos estandarizados de indicaciones y con obstetras concienciados que no sobreindican, las cesáreas se mueven entre el 12% y el 20%", asegura. Manacor, Cruces en Bilbao y Las Palmas están cerca de ese 12%. "En los hospitales privados las cifras de cesáreas se consideran buenas si no pasan el 40%", añade.

Partos inducidos



¿Y qué ocurre con las inducciones al parto? ¿Se abusa de ellas? El Ministerio de Sanidad carece de estadísticas públicas sobre este procedimiento. Para encontrar una cifra que permita saber qué está ocurriendo hay que recurrir a una publicación de 2012, el Informe sobre la atención al parto y nacimiento en el sistema nacional de salud, que habla del 19,4%. Es decir, dos de cada diez partos son inducidos. El propio informe oficial añade que la cifra es "superior al estándar de referencia de la OMS", situado en el 10%, y reconoce que es "excesivo". Ningún responsable del Ministerio de Sanidad quiso participar en este reportaje.
Mercedes Sánchez, de 33 años, dio a luz a su primer hijo el último jueves de julio de 2013 en una clínica privada de Madrid. La llevaba un ginecólogo "conocido de la familia de toda la vida" en el que confiaba plenamente, relata. Por eso entonces no fue consciente de algunos detalles que ahora, pasado el tiempo, le llevan a pensar que la inducción de su parto no tuvo justificación médica. De una consulta a las 39 semanas de embarazo, en la que los monitores no mostraban ninguna complicación, salió con la indicación de presentarse en el hospital para que la ayudaran a ponerse de parto. Su hijo nació por cesárea esa misma noche.
"Mientras me cosía la cesárea oí al ginecólogo hablando con el resto del personal. Dijo, y lo recuerdo claramente, que se había quitado dos de las ocho embarazadas que tenía antes de cogerse las vacaciones de agosto", cuenta. "En el momento nunca me planteé que el profesional al que había confiado mi embarazo hiciera algo que no correspondiera con el criterio médico. He consultado con otros profesionales y ahora sé que fue una inducción gratuita y a conveniencia de la agenda del doctor", añade. Tampoco la cesárea estaba indicada, asegura: "Me dijeron que fue por desproporción cefalopélvica, pero di a luz a mi segundo hijo por vía vaginal sin problema".
Una vez más, las diferencias entre la sanidad pública y la privada saltan a la vista. Calvo, que también es investigador y coordinador de un proyecto para evaluar la adecuación a los estándares de las cesáreas que se practican en España, afirma que las inducciones en los centros públicos están "en torno al 22-25% de los nacimientos". En los privados, añade, "estas cifras se duplican". Y cuando se sobrepasa la barrera del 25% es porque hay "indicaciones no médicas de inducción", es decir, conveniencia o comodidad.


Retraso de la edad de la maternidad

El aumento de cesáreas e inducciones tiene, al menos en parte, otra explicación: el retraso en la edad de la maternidad. "Los embarazos se han complicado, son de más riesgo. En España la media de edad en el primer hijo está en casi 33 años", señala Martínez-Astorquiza. Las mujeres mayores tienen más complicaciones médicas: diabetes, hipertensión, problemas de tiroides... "Además, a partir de la semana 41 provocamos los partos siguiendo las normativas internacionales. Antes se esperaba hasta la 42, pero esa semana es clave respecto a la mortalidad y morbilidad perinatal. Es decir, se ha adelantado un poco el fin del embarazo", dice el ginecólogo. 
José María Lailla, presidente de honor de la SEGO y jefe de servicio durante 24 años de Obstetricia y Ginecología del hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, señala también a que en su hospital, público, las inducciones han aumentado porque ahora se diagnostican más patologías, y que esas intervenciones se planifican "cuando el hospital está al 100% del rendimiento". "Si tenemos que inducir un niño con una cardiopatía, lo hacemos un lunes o un martes. Si hubiera que operarlo, allí está todo el mundo. Trabajamos en coordinación, de forma que se reservan quirófanos para estas complicaciones", explica.
"Antes se diagnosticaban menos estas patologías. Desde que se implantó el diagnóstico prenatal de defectos congénitos y se hace un cribado universal, y esto es a partir del año 2000-2005, diagnosticas muchas más cosas y te anticipas", explica. A la pregunta de si también se hace por otros motivos que no tienen nada que ver con ese criterio médico responde. "¿Que puede haber alguien que lo haga? No le diré que no. Pero no como norma, creo que no". Lailla cree, en cualquier caso, que lo importante es el resultado, es decir, que los niños nazcan sanos.

¿Partos a la carta?

Los partos programados de las famosas de los que periódicamente informan los medios de comunicación también podrían tener algo que ver con las cifras de cesáreas e inducciones, apunta Carmen Rodríguez Soto, presidenta de la Asociación Andaluza de Matronas. "Achacamos estos datos a los ginecólogos, pero no hay que olvidar que en la privada las mujeres cada vez demandan más. En la privada los médicos son más permisivos y las preferencias de las mujeres están por delante. Quizá es exagerado hablar de parto a la carta, pero desde luego las cosas han cambiado en los últimos años. Cuando se conoció que el primer hijo de Shakira había nacido por cesárea electiva, pedida por ella, empezamos a hablar de las cesáreas sociales, de cuando es la mujer la que la quiere. Sí se hace", asegura. 


Además de "cesáreas sociales", las matronas hablan también de "inducciones sociales". "Cuando una mujer pide que se le ponga una fecha a su parto por motivos laborales o sociales, y se dan las condiciones idóneas, se hace", asegura Ginés Díaz, matrón del hospital privado Santa Ángela, en Sevilla. En su centro, asegura, lo que no se hace es planificar los partos en función de la comodidad de los médicos: "Aquí tenemos un equipo grande de ginecólogos y si uno no puede atender un parto le sustituye otro".  

Más información

Adela Recio, de la asociación El Parto es Nuestro, asegura que se alteran los partos por razones no médicas: "Se programan para que ocurran en el momento en que más conviene logísticamente a los profesionales de los hospitales y sobre todo de las clínicas privadas, que son precisamente las que más abusan de las inducciones y cesáreas programadas". Y se hace, afirma, pese a los riesgos que las inducciones y cesáreas programadas comportan para las mujeres y los bebés. 
Su asociación promueve el respeto al proceso fisiológico del embarazo y del parto y pide que las programaciones de los nacimientos se limiten a las estrictamente necesarias. Actualmente difunde una campaña informativa en redes sociales con mensajes como "Os recordamos que el 12 de Octubre no es motivo de cesárea" y ha elaborado un informe que analiza cómo la incidencia de los partos en Madrid se concentra en días laborables.


 "Un parto inducido tiene muchas más posibilidades de acabar en parto instrumental o en cesárea que un parto que comienza espontáneamente. Los riesgos para las mujeres son muchos, pero se pueden resumir en las lesiones físicas que ocasionan la cesárea, un parto instrumental con fórceps o ventosa, una episiotomía o una maniobra de Kristeller", asegura Recio.
"El aumento de las inducciones aumenta la tasa de cesáreas", afirma también Martínez-Astorquiza. "Estás provocando algo de alguna forma antinatural. A veces es obligado, hay que hacerlo. Pero si fracasa la inducción, hay que hacer cesárea", añade. "Es difícil saber qué porcentaje de inducciones no están indicadas. En algunos hospitales hacemos auditorías internas, como un autocontrol, para saberlo, porque es un parámetro de calidad. En general se considera que hay que hacer menos de un 5% de inducciones no indicadas".
La asociación El Parto es Nuestro pide que el Ministerio de Sanidad elabore y publique estadísticas por hospitales, tanto públicos como privados, que permitan conocer el porcentaje de partos inducidos y cesáreas programadas de cada centro, de forma que las mujeres puedan basar su elección en información real. Esas tasas no se conocen actualmente. El único dato público y de fácil acceso es el de las cesáreas, que muestra enormes variaciones entre comunidades autónomas. No está desglosado por cesáreas de urgencia o programadas, ni por hospitales. 
Ante la solicitud de EL PAÍS de contar con un responsable para el reportaje, el Ministerio de Sanidad envió un texto en el que asegura que entre los "principales logros" conseguidos desde la publicación de dos trabajos sobre esta problemática, en 2007 y 2010, figura la "adecuación de la tasa de cesáreas a estándares clínicos". El texto señala asimismo que actualmente hay "un total de 225 buenas prácticas" en el conjunto del Sistema Nacional de Salud y que uno de los objetivos es "la mejora de la participación de las mujeres en la toma de decisiones clínicas".
"Son muy pocas las mujeres que piden terminar un embarazo en una determinada fecha", afirma Recio. "Y en estos casos la responsabilidad recae de nuevo en los profesionales porque en ocasiones son mujeres a las que no se les ha informado de todo lo que implica terminar un embarazo antes de tiempo sin razones médicas", añade. En el caso de los bebés, los riesgos para los recién nacidos son un aumento de prematuros, ingresos en Neonatología que se podrían haber evitado, lesiones innecesarias derivadas de las maniobras e intervenciones realizadas para acelerar el parto, y problemas respiratorios derivados de la prematuridad, entre otros", enumera.
Martínez-Astorquiza recuerda que, ante la evidencia de las cifras, sería adecuado que todos los centros examinaran qué hacen bien y mal: "Si todos cumplimos los protocolos, que los hay, mejoraríamos mucho la calidad asistencial y nos acercaríamos a la tasa de cesáreas e inducciones aceptada". Calvo abunda en esa idea: "Los servicios de salud de cada comunidad autónoma y por extensión los servicios de Obstetricia y Ginecología de los hospitales deberían protocolizar y controlar las indicaciones de las inducciones y evaluar resultados. En la práctica esto se limita a servicios que mantienen el control y evalúan sus resultados de forma continuada", afirma.

domingo, 27 de noviembre de 2016

"Milonga para Fidel" Orquesta de CARLOS QUILICI, con LEONEL CAPITANO

EN LA REGION MAS RICA DEL PLANETA


Con motivo del Día Mundial de la Infancia del próximo 20 de noviembre, la Oficina Europea de Estadística, conocida como Eurostat, ha hecho público un informe en el que señala que uno de cada cuatro menores de edad en la Unión Europea (UE) se encuentra en riesgo de exclusión social y de pobreza, cifra que ha aumentado en los países del sur de Europa.
Según el instituto europeo, el 26,9 por ciento de la población entre 0 y 17 años está amenazada de pobreza o de exclusión social
"En 2015, unos 25 millones de menores en la UE, es decir, el 26,9 por ciento de la población entre 0 y 17 años, se encontraban amenazados de pobreza o de exclusión social".
Mientras que en 2010 y 2015, la cantidad de menores en riesgo descendió levemente en el conjunto del bloque europeo, del 27,5 por ciento al 26,9 por ciento, aumentó sin embargo en los países del sur de Europa, como por ejemplo en España -del 33,3 por ciento al 34,4 por ciento, hasta casi 2,9 millones- o en Portugal -del 28,7 por ciento al 29,6 por ciento, unos 536.000 menores en total en 2015, según AFP.
Entre los países que lideran el aumento de pobreza infantil en la UE en 2015 se encuentran Rumania, Bulgaria y Grecia con el 28,7 por ciento en 2010 al 37,8 por ciento cinco años después, alcanzando los 710 mil niños en 2010, tras el programa de rescate financiero y sus duras reformas.
Los índices de valoración de Eurostat son los hogares en riesgo de pobreza económica y en situación de grave privación material, aquellos que no pueden pagar el alquiler o la calefacción, y las familias donde sus miembros trabajan menos del 20 por ciento del tiempo máximo estipulado.
La pobreza se sirve en una copa de Champaña
 
La distribución de la riqueza mundial tiene, paradójicamente, forma de copa de champagne. El 60% de la población mundial apena recibe el 5.6% del dinero, conformando un largo y flaco tallo, mientras el 20% más rico guarda el 82.7%  tomando la forma de un cáliz.
La imagen, que habla más que mil palabras, resume uno de los grandes temas a tratar en Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible que comenzó en Río de Janeiro con la presencia de delegaciones de 192 países en Río de Janeiro, centenares de periodistas, representantes de Ongs, empresarios y activistas sociales: pobreza y economía verde.
“Continuar con los negocios de la forma tradicional no es una opción en un mundo de escasez, crecientes incertidumbres económicas e inequidad”, sentencia el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en uno de sus documentos sobre economía verde presentado para ambientar la creación de nuevo indicador de crecimiento (Inclusive Wealth Index)  con el que se pretende reemplazar el obsoleto Producto Interno Bruto.
Luego de revisar centenares de programas que apuntan a la economía verde, los expertos del PNUMA están convencidos de que los negocios verdes podrían traer más bienestar en términos de empleo e ingresos a las naciones.
Según el informe de Economía Verde, son 3.000 las corporaciones a nivel global  que operando con un modelo tradicional de negocios le están costando al planeta pérdidas ambientales por 2.2 trillones de dólares.
Los cálculos de los expertos señalan que con una inversión del 2% del PIB en iniciativas innovadoras relacionadas con economía verde se lograría dar vuelta a la actual situación. El problema, como ha sucedido en otras cumbres internacionales, es que la mayoría está esperando a actuar hasta que los demás lo hagan.
En ese sentido, los coreanos llegan a Río+20 a dar ejemplo. En 2008, decidieron seguir la recomendación de invertir el 2% del PIB en negocios verdes. La filosofía que los guía es sencilla: “Yo primero”.  Y como lo recordó su presidente, Lee Muyng-Bak: “Con demasiada frecuencia en el pasado la necesidad de movilizar medidas a nivel mundial para proteger el medio ambiente  ha sido obstaculizada por reticencias de las naciones para actuar antes de que actúen las otras”.
Para los coreanos es otra la lógica que debería guiar este tipo de negociaciones, una que promulgó Confucio: “Si alguien realiza cosas adecuadas voluntariamente, no es posible que los otros no le sigan”.
Fuente: El espectador - Pablo Correa
11 datos sobre la pobreza mundial
El hambre es la principal causa de mortalidad en el mundo, y se lleva más vidas que el sida, la malaria y la tuberculosis en conjunto.
Aproximadamente la mitad de la población humana vive con 2,5 dólares o menos al día, según la organización Compassion Internacional, mientras que solo el 0,7% de la población mundial controla el 45,6% de la riqueza del planeta.
En los últimos seis años los más ricos han visto como sus fortunas se duplicaban, al mismo tiempo que las capas más pobres se han empobrecido aún más.
Si esta tendencia se mantiene, las élites mundiales se apoderarán de casi de todos los recursos planetarios y el resto de la población se quedará sin nada, según un experto del portal VestiFinance.
1. Casi la mitad de la población humana, o más de 3.000 millones de personas, viven con solo 2,5 dólares o menos al día. Más de 1.300 millones sufren pobreza extrema, es decir, viven con 1,25 dólares al día.
2. Unos 1.000 millones de niños en todo el mundo son pobres. Conforme a datos de UNICEF, 22.000 niños muerencada día a causa de la pobreza.
3. En todo el mundo hay 805 millones de personas que pasan hambre.
4. Más de 750 millones de personas no tienen garantizado el acceso a agua dulce. La diarrea a causa de la falta de agua y las malas condiciones sanitarias e higiénicas matan a 842.000 personas al año, o aproximadamente 2.300 personas al día.
5. En 2011 la cantidad de niños de cinco años o menos a los que se les diagnosticó cese de crecimiento y desarrollo debido al hambre crónica fue de 165 millones.
6. Las enfermedades prevenibles como la diarrea o la neumonía se cobran la vida de 2 millones de niños al año. Son niños que viven en la pobreza y no tienen acceso al tratamiento apropiado.
7. Según cifras de 2013, 21,8 millones de bebés (de un año o menos) no fueron vacunados contra la difteria, el tétano y la tos ferina.
8. Una cuarta parte de la población humana, o 1.600 millones de personas, viven sin electricidad.
9. El 80% de la población mundial vive con menos de 10 dólares al día.
10. Según Oxfam, para combatir la pobreza se necesitarían 60.000 millones de dólares al año, o menos de una cuarta parte de las ganancias de las 100 personas más ricas del mundo.
11. El hambre es la principal causa de mortalidad en el mundo, y mata a más personas que el sida, la malaria y la tuberculosis en conjunto.