jueves, 13 de abril de 2017

TERMINAREMOS COMIENDO A LOS POBRES QUE SON MAS GORDOS

Expertos en nutrición advierten que la población es víctima de un "efecto engordadero"

El aumento de la obesidad, diabetes, cáncer y enfermedades cardiovasculares, entre otras no transmisibles, responde a la elevada ingesta de productos industriales y ultraprocesados, aseguraron especialistas en nutrición, que parafrasearon el concepto de "efecto invernadero".
"Lo que somos, lo que los médicos llamamos el fenotipo, es el producto de la interacción entre los genes y el ambiente. Hoy sabemos que hay cada vez más obesidad, diabetes, cáncer, alzheimer y otras muchas enfermedades no transmisibles, es decir, que no se contagian", explicó el médico nutricionista Julio Montero.

"Estas enfermedades y respuestas inadecuadas en el organismo no pueden ser atribuidas a cambios genéticos ya que según estudios de especialistas, la posibilidad de que haya cambios genéticos en 2000 años es del 0,005%, mientras que los cambios ambientales son evidentes".

Montero disertó en la Cátedra de Soberanía Alimentaria de la Escuela de Nutrición de la Facultad de Medicina de la UBA con motivo del Día Mundial de la Salud.

El especialista, asesor científico del Centro de Asistencia, Docencia e Investigación de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos de la Alimentación (SAOTA), describió que "en los últimos 200 años con la revolución tecnológica e industrial se produjo una modificación tremenda de la alimentación".

"Pasó de una alimentación natural en base a tejidos orgánicos a los productos industriales, mezclas y polvos ultraprocesados a los cuales nuestros genes no están acostumbrados", agregó.

Montero se refirió a la influencia cultural, al explicar que "el año pasado en una revista que viene con un diario de tirada nacional, había una nota sobre 'colaciones sanas y al paso' y cuando uno miraba la foto lo que veía eran todos productos industrializados, que no guardan la armonía ni la relación con nuestros genes como para que nuestro organismo pueda responder adecuadamente".

"Hemos pasado del 'efecto invernadero' al 'efecto engordadero' porque somos cautivos. Es muy difícil alimentarse distinto cuando el modelo alimentario nos impregna, nos persigue y se refuerza con mala información", sostuvo.

En Argentina se consumen 185 kilos de productos ultraprocesados por habitante por año, según los últimos datos difundidos por la OPS/OMS, mientras Montero precisó que cada persona ingiere anualmente un promedio de 18 kilos de galletitas con carbohidratos y grasas agregadas, además de aditivos.

"Esta combinación de grasas no se encuentra en ningún producto de la naturaleza por lo que su consumo no está contemplado en nuestros genes, además de que los aditivos no tienen ninguna función nutricional", concluyó el especialista.

En 2005, el 14,6% de la población argentina era obesa; ocho años después, la proporción ascendió a 20,8%, lo que representó un incremento porcentual de 42,5%.

Sebastián Laspiur, consultor sobre Enfermedades no Transmisibles de la OPS/OMS, advirtió que hay "un incremento acelerado de la obesidad con todas las consecuencias que esto implica desde lo metabólico, pero también desde lo psicológico y social, de hecho en Argentina un estudio determinó que las personas obesas tiene doble de chance de tener depresión".

El especialista afirmó que "el origen causal de la obesidad es el consumo de productos ultraprocesados" e introdujo la responsabilidad del Estado y organismos internacionales como reguladores de la oferta ya que, aseveró, "el consumo de los ultraprocesados aumenta a medida que los países tienen menos regulación".

"Es por esta causa que se habla de que la obesidad es una 'epidemia comercial'; hay influencias muy claras del mercado para el consumo de productos ricos en azúcar, grasas, sal, muy adictivos, que pueden permanecer mucho tiempo en góndolas y tienen mucha rentabilidad", afirmó.

En este contexto, "los patrones de consumo no tienen que ver sólo con la decisión individual sino con las intervenciones efectivas en la regulación del mercado que puedan hacer los Estados. Si dejamos al mercado sin regulación, nada dice que vamos a detener esta curva creciente de obesidad", apuntó Laspiur.

En relación a las medidas que el Estado puede tomar para mejorar la alimentación, tanto Montero como Laspiur mencionaron el sistema de colocación de "sellos" negros en el frente del producto que adviertan a los consumidores sobre si contiene exceso de azúcar y grasas, tal como está implementado Uruguay, y cuya experiencia fue expuesta en la charla por María Rosa Curuchet, presidenta de la Asociación Uruguaya de Dietistas y Nutricionistas.

"El sistema de sellos frontales permite, además de alertar al consumidor, una clasificación clara de los productos. Por ejemplo, en Chile los productos con estos sellos no pueden ser vendidos en los kioskos escolares ni tener publicidad destinada a niños", describió Laspiur.

ET

miércoles, 12 de abril de 2017


La Neo Hipocondría

Apss, Google, consultas online a cualquier hora y desde cualquier sitio. Nuevas formas de calmar o empeorar la ansiedad por búsqueda de información.

Fuente: Mit Technology Review - Google 
Las apps de telemedicina podrían empeorar los casos de hipocondría:
Poder consultar con un médico a cualquier hora y desde cualquier sitio es una gran ventaja, salvo para los pacientes hipocondríacos dispuestos a gastarse sus ahorros en consultas innecesarias.
Antes, la gente hipocondríaca tenía que acudir a la consulta del médico para calmar sus preocupaciones. Pero gracias a una nueva generación de apps, ahora simplemente pueden sacar un smartphone y contactar con un profesional médico en cualquier momento, desde cualquier lugar.
Se calcula que la hipocondría, que ahora se denomina trastorno somatomorfo, puede afectar a entre menos del 1% hasta casi el 12% de la población. Para algunas de estas personas, un nuevo conjunto de apps de telemedicina como MDLive y Doctor on Demand resultan atractivas porque están cubiertas por las aseguradoras médicas privadas y también permiten pagos directos de entre 38 y 57 euros por una breve consulta por vídeo o teléfono.
Debido a la sencillez de estas apps, algunos expertos médicos se preguntan si, con el paso del tiempo, serán empleadas por un número desproporcionado de usuarios con trastornos de este tipo. Este tipo de perfiles ya han empezado a aparecer y los proveedores de apps están topando con la pregunta ética de si deberían animar a los usuarios a buscar tratamiento psicológico.
La directora de asuntos médicos de MDLive, Deborah Mulligan, afirma que la app de la empresa tiene 28 millones de usuarios registrados, y es probable que alrededor del 6% sufra de este trastorno, una cifra que refleja la proporción encontrada en la población general.
Lo que complica el tema es que con cualquier otro tipo de tecnología móvil, estas personas serían consideradas "super usuarios" que impulsan los ingresos, justo el tipo de perfil que a las empresas les interesa que siga usando la app a menudo. Pero en el espacio de la telemedicina, los proveedores de apps pueden sentir la responsabilidad ética de monitorizar este tipo de comportamientos y dirigir a los usuarios a servicios de salud mental.
Mulligan dedicó gran parte de su carrera a trabajar en unidades de emergencia, donde fue entrenada para reconocer los síntomas de este tipo de trastorno, que incluyen preocuparse por padecer una enfermedad cuando no existen síntomas, experimentar un alto grado de ansiedad a causa de dolores y molestias menores y no sentirse tranquilo ante resultados negativos. La experta recuerda un paciente de MDLive que mostró todos estos síntomas, y quien pidió consultas regulares para hablar sobre un trastorno concreto que no padecía. Tras varias sesiones ganándose su confianza, Mulligan recomendó que el paciente probara el servicio de terapia conductista cognitiva de MDLive.
La responsable recuerda: "Me contactó después para darme las gracias. Fue como quitarse un peso de encima".
El miembro de la junta de Doctor on Demand Bob Kocher dice que la mayoría de la gente que utiliza la app hace consultas sobre síntomas rutinarios, como catarros y gripes. No tiene conocimiento de pacientes hipocondríacos que utilicen regularmente la app para aliviar temores excesivos relacionados con sus síntomas. Sin embargo, cree que es posible que un mayor número de pacientes de este tipo descubra la app a medida que se popularice.
Kocher afirma: "Sinceramente, creo que hay algunos pacientes así dentro del sistema sanitario que aún no nos han encontrado. Estoy seguro de que algún día celebraremos juntas sobre un paciente que nos usa 20 veces esa semana".
Kocher sugiere que los proveedores de apps podrían ganar "mucho dinero" mediante estas interacciones, pero tendrán la responsabilidad de investigar si el problema fue resuelto o abordado correctamente.
Uno de los retos de encontrar este tipo de usuarios, según los expertos, es la falta de transparencia de datos, especialmente puesto que las apps no intercambian datos entre sí. El codirector del programa de psiquiatría digital del Centro Beth Israel Deaconness (EEUU), John Torous, afirma: "Realmente desconocemos la frecuencia de los usuarios [de estas apps]. Es una población que no está bien caracterizada".
Y el director médico de Doctor on Demand, Ian Tong, señala que podría resultar complicado monitorizar la hipcondría si los pacientes utilizan varias apps distintas. El experto concluye: "Podríamos ser incapaces de detectarlo a menos que al paciente se le receten muchas medicaciones".
Recursos:
Tecnology Review
POR CHRISTINA FARR
TRADUCIDO POR TERESA WOODS

Google creó información adicional o "sympton cards" para usuarios que buscan acerca de algún síntoma.
Las tarjetas ofrecen síntomas relacionados dependiendo de lo que está buscando, y una descripción general, junto con información sobre las opciones de auto-tratamiento e incluso sugieren cuando es posible que desee visitar a un médico. Los resultados han sido examinados con la ayuda de un equipo de médicos y expertos en la Escuela de Medicina de Harvard y la Clínica Mayo.
Google detalla que su objetivo es ayudar a los usuarios a "navegar y explorar las condiciones de salud relacionadas con sus síntomas, y rápidamente llegar a información en profundidad  o hablar con un profesional de la salud". Google deja claro que no es un sustituto de un médico de verdad. Este servicio se encuentra disponible solamente para Estados Unidos.
¿Cómo impactará?

“Don’t Google It“
Por el otro lado, y en oposición a este último ejemplo, se encuentra la campaña realizada por la Agencia DDB de Bruselas para Gezondheid en Wetenschap, la campaña se llama “Don’t Google It“,  y hace referencia a la búsqueda habitual de información de síntomas.
Don't google it from Gezondheid en Wetenschap on Vimeo.

martes, 11 de abril de 2017

CANALLAS


Detenidos dos profesores universitarios por estafar con un fármaco anticáncer falso

Observan una extraña fuerza capaz de mover nanopartículas a distancia

Han descubierto que el efecto Casimir puede mover una esfera que no está en contacto con ninguna superficie
Si una bola muy pequeña gira sobre sí misma dentro de un vacío cuántico se moverá en una dirección concreta
Si una bola muy pequeña gira sobre sí misma dentro de un vacío cuántico se moverá en una dirección concreta - UNIVERSIDAD DE NUEVO MÉXICO

Imagine una pequeñísima esfera que apenas mide unos nanómetros (un millón de veces menos que un milímetro). La esfera está rodando sobre una superficie plana pero no llega a tocarla, por lo que no experimenta ningún rozamiento y se queda en el sitio donde está. Pues bien, existe un extraño fenómeno, llamado efecto Casimir, que hace que la esfera experimente un desplazamiento lateral, aunque la bola no llegue a tocar la superficie de abajo.
Un equipo internacional de físicos ha publicado un nuevo artículo en la revista «Physical Review Letters» en el que han tratado de analizar la naturaleza de esta extraña fuerza de Casimir. En concreto, han desarrollado un modelo matemático para describir este efecto cuando una nanopartícula gira sobre sí misma en una superficie plana. ¿Para qué?
«Estos estudios son importantes porque en la actualidad se están desarrollando nanotecnologías donde estamos entrando en distancias y tamaños que son tan pequeños que este tipo de fuerzas pueden dominarlo todo», ha explicado en un comunicado Alejandro Manjavacas, investigador en la Universidad de Nuevo México (Estados Unidos). «Sabemos que esas fuerzas de Casimir existen, así que estamos tratando de averiguar cuál es el impacto que tienen sobre las partículas más pequeñas».
Este efecto de Casimir describe a una fuerza que existe entre objetos separados por un vacío cuántico, una situación de mínima energía en la que se suele considerar que no hay partículas. Sin embargo, estos vacíos pueden estar atravesados por fluctuaciones producidas por ondas electromagnéticas.
Según la concepción clásica de la física, el vacío no produciría ninguna fuerza sobre la esfera. Pero si se usa la teoría cuántica de camposel vacío está lleno de fotones. Y resulta que estos sí tienen capacidad para ejercer una pequeña fuerza sobre los objetos. Por eso surge el efecto Casimir. Ahí, a medida que los fotones impactan contra la bola se genera una fuerza lateral.

Útil para la biomedicina

«La nanopartíula sufre una fuerza lateral, como si estuviera en contacto de una superficie, incluso cuando está realmente separada de ella», ha dicho Manjavacas. «Es una reacción extraña, pero creo que podemos concluir que será muy importante para los ingenieros tenerla en cuenta».
Y aún hay más. Los investigadores averiguaron que se puede decidir en qué dirección se mueve la esfera que está girando con tan solo cambiar la distancia que la separa de la superficie situada bajo ella.
Los autores del estudio han sugerido que conocer este extraño fenómeno puede ser interesante para desarrollar nanopartículas útiles para la investigación biomédica o el desarrollo de ordenadores, entre otras áreas.

Determinan el origen y expansión de la fascioliasis humana en América del Sur





Científicos de la Universidad de Valencia, en colaboración con investigadores uruguayos, han determinado el origen y expansión en Sudamérica de la fascioliasis, una enfermedad emergente que afecta a 17 millones de personas. El trabajo demuestra que el caracol de agua dulce que la transmite es diferente en los diversos países sudamericanos y revela, mediante estudios moleculares, que el origen de la afección está en Uruguay, como consecuencia de la introducción del parásito durante la colonización española.

<p>Pequeño caracol de agua dulce, vector de la fascioliasis humana y animal en zonas bajas de América del Sur. / Mas-Coma y Bargues</p>
Pequeño caracol de agua dulce, vector de la fascioliasis humana y animal en zonas bajas de América del Sur. / Mas-Coma y Bargues
Científicos de la Unidad de Parasitología Humana de la Universidad de Valencia han demostrado por medio de análisis moleculares que el vector (un caracol de agua dulce) de la fascioliasis es diferente en las zonas andinas de las zonas bajas. La investigación es parte de la iniciativa mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) contra la fascioliasis humana y se ha publicado en la revista PLOS Neglected Tropical Diseases.
“La fascioliasis es una enfermedad emergente, que puede provocar la muerte en humanos y causa enormes pérdidas en ganado. Se trata de una afección causante del subdesarrollo de las comunidades afectadas y muy relacionada con el cambio climático, que actualmente se está expandiendo geográficamente y cuyo reservorio son especies de ganado”, explica Santiago Mas-Coma, catedrático de Parasitología de la Universidad de Valencia, experto de la OMS en enfermedades parasitarias y coordinador del grupo OMS/FAO/Naciones Unidas de la institución académica.
La principal aportación de la investigación es que la especie vectora, en este caso el caracol que transmite la enfermedad en Sudamérica, es diferente en las zonas altas andinas (Galba truncatula), como Bolivia y Perú, de las zonas bajas (Lymnaea neotropica), como Uruguay, donde esta enfermedad tiene una escasa afección en humanos.
El origen es consecuencia de la introducción del parásito y del vector mediante el manejo de ganado por los españoles en los primeros años de la colonización 
“El grupo, además, ha dilucidado el origen de la enfermedad en Uruguay. Es consecuencia de la introducción del parásito y del vector mediante el manejo de ganado por los españoles en los primeros años de la colonización cuando se transportaba la plata desde las minas de Potosí en Bolivia”, añade Mas-Coma.
En busca de los orígenes
María Dolores Bargues, catedrática de Parasitología de la Universidad de Valencia, ha desarrollado los estudios moleculares de la investigación. “Ha sido una ardua labor de secuenciación del parásito y sus vectores. Hace años desarrollamos unos marcadores de ADN que ahora nos han permitido analizar la trazabilidad de la enfermedad en el pasado y su correlación con los inicios de la colonización española en la época del Virreinato de Río de la Plata que se extendía desde Buenos Aires hasta el Alto Perú. Fue emocionante ir verificando cómo los datos moleculares iban progresivamente dibujando una dispersión de la enfermedad que se ajustaba a la historia de la colonización”, ha destacado.
El trabajo ha sido realizado en colaboración con la División de Laboratorios Veterinarios Miguel C. Rubino (DILAVE) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay. El proyecto ha sido financiado para toda América Latina por la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), coordinada por Gerrit Viljoen, de la Sede Central de este organismo en Viena y forma parte del programa de la Organización Mundial de la Salud para erradicar la fascioliasis humana. En la investigación, además de Mas-Coma y Bargues, por parte de la Universidad de Valencia también ha participado el investigador Patricio Artigas, de la Facultad de Farmacia.
Valeria Gayo, veterinaria encargada de endoparásitos de la DILAVE, ha coordinado el Proyecto de la IAEA por parte latinoamericana. En Uruguay la información disponible sobre el ganado y su historia es muy superior a otros países de América. “Esta base de conocimiento y las aportaciones de Gayo y más expertos uruguayos han sido cruciales para un estudio cuyos resultados demuestran que no hay un riesgo serio de infección humana y que el principal vector en el país es diferente del que siempre se había pensado”, apunta Mas-Coma.
“A pesar de llevar trabajando más de 25 años sobre esta enfermedad en Bolivia, Perú y otros Países Andinos, ha sido un país no andino como Uruguay el que ha permitido un avance tan significativo para el conjunto de América. He aquí un bonito ejemplo de la importancia de la colaboración científica internacional y también de la denominada colaboración sur-sur”, completa el catedrático de Parasitología de la Universidad de Valencia.  
Referencia bibliográfica:
Bargues MD, Gayo V, Sanchis J, Artigas P, Khoubbane M, et al. (2017). "DNA multigene characterization of Fasciola hepatica and Lymnaea neotropica and its fascioliasis transmission capacity in Uruguay, with historical correlation, human report review and infection risk analysis". PLOS Neglected Tropical Diseases 11(2): e0005352. doi: 10.1371/journal.pntd.0005352