¿Quiénes son los dos únicos latinos que están en el Salón de la Fama de Inventores de EE.UU.?
Beatriz Díez (@bbc_diez)BBC Mundo, Los Ángeles
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"Lo importante es tener el ansia de contribuir, de ser inventor y de crear algo nuevo; es una actitud".
Es
la convicción de Julio Palmaz, investigador de 72 años nacido en Buenos
Aires y uno de los dos miembros latinos del Salón de la Fama de los
Inventores en Estados Unidos.
El otro es su compatriota Miguel Ángel Ondetti, fallecido en 2004.
El Salón de la Fama de Inventores de EE.UU. se creó en 1973 para celebrar a las mentes más brillantes.
Desde entonces, ha admitido a más de 500 pioneros que de una forma u otra revolucionaron nuestro mundo.
Entre
ellos se encuentran nombres destacados como Thomas Edison o los
hermanos Wright, conocidos por hacer el primer vuelo a motor. Esta
semana, el salón admitió 15 nuevos miembros.
lunes, 8 de mayo de 2017
Las células madre se organizan imitando al cerebro humano
La generación a partir de células madre de las arquitecturas típicas del córtex frontal abre un continente a la neurología
Dos esferoides humanos ensamblados, el ventral a la izquierda, el dorsal a la derecha. Las neuronas inhibidoras (verde) están migrando a la zona dorsal y formando circuitos allí.PASCA LAB (UNIVERSIDAD DE STANFORD)
En una sola célula de tu piel está tu cerebro entero, y no es una metáfora. Partiendo de células madre derivadas de la piel, los científicos ya saben generar una especie de bloques de construcción del cerebro humano: se llaman esferoides, y son unas bolitas de un milímetro de radio, cada una con un millón de neuronas dispuestas en las seis capas típicas del córtex cerebral, la sede de nuestra mente. También saben dotar a cada esferoide de una identidad cerebral, yuxtaponerlos y reproducir los complejos procesos de migración de uno a otro que caracterizan el desarrollo fetal, incluida la formación de circuitos funcionales. Han empezado a cultivar trozos de cerebro humano en una placa de cultivo.
La parte más nueva de nuestro córtex (o corteza) cerebral, la que se ha desarrollado más a lo largo de la evolución de los homínidos, son los lóbulos frontales, justo detrás de la frente. Es allí donde residen nuestras más altas funciones mentales, como el entendimiento, el razonamiento y la creatividad artística. Y es allí donde se centra la investigación de los científicos de las universidades de Stanford, en California, y Harvard, junto a Boston. Los trozos de cerebro que han generado no son cualquier trozo de cerebro, sino justo el que nos hace humanos..
Esferoide significa “algo parecido a una esfera”, y tal vez convenga que nos vayamos acostumbrando a ese término. Lo vamos a leer a menudo en los próximos años y décadas. Una bolita de neuronas de un milímetro, que se puede por tanto ver a simple vista, y que revela al microscopio las mismas estructuras y tipos neuronales que descubrió Cajal,merece al menos un nombre, y esferoide no es tan feo como parece. Los objetivos de estas investigaciones son entender a fondo el desarrollo normal del córtex cerebral humano, y también descubrir los fundamentos de la enfermedad mental. Y los neurocientíficos ya han descubierto con sus esferoides un dato esencial sobre el origen del autismo y la esquizofrenia.
Percibir la importancia de los esferoides requiere un somero repaso de la neurología elemental. Uno de los principios básicos del diseño del córtex es la interacción entre neuronas activadoras e inhibidoras. En ese equilibrio complejo se basa el funcionamiento de nuestra mente y nuestro aprendizaje. Las neuronas activadoras disparan glutamato a sus vecinas, y las inhibidoras disparan un compuesto químico distinto, llamado GABA (ácido gamma-amino-butírico).
Esos dos tipos neuronales no nacen juntos. Las neuronas activadoras nacen en la parte dorsal del córtex frontal del feto, y las inhibidoras nacen en la parte ventral. Después, ya durante la segunda mitad del embarazo, las neuronas GABA emigran de la parte ventral a la dorsal y se integran con las neuronas activadoras para formar circuitos funcionales. Estos procesos de increíble complejidad y sutileza son los que han logrado recapitular los científicos de Stanford en la placa de cultivo.
El neurólogo Sergiu Pasca, sus colegas de Stanford y sus competidores de Harvard, que presentan su investigación enNature(1y2), separan luego los esferoides en dos grupos e inducen a uno a adoptar el estilo glutamato (activador) y a otro el estilo GABA (inhibidor). Los yuxtaponen y, en tres días, los dos esferoides se fusionan y las neuronas GABA de un esferoide empiezan a migrar al otro esferoide, un poco a saltos. Cuando llegan a su destino, empiezan a hacer brotar dendritas y a formar conexiones funcionales con las neuronas de glutamato. Forman circuitos con ellas y se mandan señales. Como en el feto durante la segunda mitad del embarazo.Pese a toda la innovación que suponen, los esferoides se basan en una idea asombrosamente simple. Mucha gente ha sembrado antes células madre en placas de cultivo. Las células precursoras de las neuronas se adhieren enseguida a la superficie, maduran parcialmente e intentan formar una sociedad de dos dimensiones. Pero las neuronas reales viven en tres dimensiones, y sin eso no funcionan bien. Y ha bastado impregnar la superficie con un repelente de células para lograr que las neuronas naden libremente por el medio de cultivo, maduren y se asocien como esferoides, en grupos de a millón.
El síndrome de Timothy es una enfermedad rara que afecta al corazón, los dedos y el cerebro. Los marcapasos han regalado a algunos pacientes bastantes años de vida, pero los que sobreviven tienen autismo, y a menudo epilepsia. Los científicos han podido acceder a muestras de piel de pacientes de Timothy, los han convertido en esferoides y han podido demostrar así, por primera vez, que son los defectos en la migración neuronal –de las células inhibidoras ventrales hacia latitudes dorsales—los que subyacen, y seguramente causan, el autismo y la epilepsia.
Los científicos de Stanford están aprendiendo a construir una mente humana. Será interesante ver a dónde llegan.
domingo, 7 de mayo de 2017
La neurociencia cuestiona la edad penal
¿Tu cerebro es mayor de edad?
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El reloj penal no concuerda con el biológico. Estudios con imágenes cerebrales muestran que la madurez de este órgano, en muchos casos, está lejos de los 18 años, la edad que separa al menor del adulto ante un delito en países como España. Los científicos advierten que las diferencias individuales, los genes y el entorno marcan un desarrollo cerebral distinto en cada persona.
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Un estudio en la revista Neuron pone sobre la mesa el debate sobre la edad de madurez del cerebro y anima a los científicos a influir en los legisladores. Imagen: Fotolia
El DNI no basta para demostrar que eres mayor de edad. Aunque hayas cumplido los dieciocho años, vivas solo, acabes de aprobar el carné de conducir y puedas comprar alcohol, todavía no eres maduro. Y no porque lo digan tus padres: lo dice tu cerebro.
“La maduración cerebral es un proceso continuo”, explica a Sinc Juan Lerma, exdirector del Instituto de Neurociencias de Alicante (CSIC-UMH). Cuando nacemos ya contamos con todas las regiones cerebrales y prácticamente todas las neuronas que vamos a necesitar en nuestra vida adulta. El paso del tiempo modifica las conexiones que unen a estas células nerviosas y las refina para que la transmisión de la información sea más eficiente, en un proceso que se prolonga hasta la vejez.
Lo que diferencia a un cerebro adolescente de uno adulto son cambios muy sutiles que, según los científicos, no ocurren a los 18 años. “Esta edad la ha impuesto la cultura sin ninguna correlación neurocientífica”, subraya Lerma.
Hasta 1978, la mayoría de edad en España eran los 21 años. Fuera por casualidad o por conocimiento de los legisladores, algunos investigadores ven esa edad más cercana a la madurez cerebr, aunque otros la retrasarían.Desde el punto de vista anatómico, la corteza cerebral –que recubre ambos hemisferios– termina de madurar en torno a los 21 años. En ese momento, su grosor es mínimo y el ‘cableado’ que le permite funcionar se ha refinado tanto que no existen diferencias anatómicas entre ese cerebro y otro adulto, según el neurocientífico.
Un estudio publicado en la revista Neuron pone sobre la mesa este debate y anima a los científicos a fijar una postura común que facilite la comunicación con quienes elaboran las leyes.
“Es importante que los neurocientíficos evalúen de forma crítica el concepto de madurez cerebral y que establezcan vías para que la ciencia básica se traslade a esta esfera”, plantea Leah H. Somerville, investigadora del Centro para la Ciencia del Cerebro de la Universidad de Harvard (EE UU) y autora del estudio.
La madurez, en el banquillo
En nuestro país, la edad penal comienza a los catorce años. Hasta que el menor cumple los 18 se juzga con la Ley Orgánica 5/2000 de 12 enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores. Esta norma “está orientada hacia la reeducación de los menores de edad y no como una ley castigadora”, matiza César López Rubio, abogado experto en Derecho de Menores y socio fundador del despacho Penal Solutions.
Por debajo de los catorce, el adolescente queda fuera del circuito penal, pero eso no significa que sus posibles actuaciones delictivas carezcan de consecuencias: se enmarcan en el ámbito administrativo. La Fiscalía de Protección de Menores es la encargada de resolverlas.
En 2012 Seth Andrew Yates, de 16 años, fue condenado en Texas (EE UU) a 20 años de prisión por el homicidio de George Michael Iser, de 59 años. El asesinato, con 40 puñaladas e insultos homófobos escritos con sangre sobre el cadáver, fue encontrado lo bastante sofisticado como para tratarlo como un adulto. Imagen: EFE
Cuando se cumplen 18 años, la mayoría de edad civil coincide con la penal, según establece el artículo 19 del Código Penal. López Rubio no es ajeno al debate de la madurez del cerebro y afirma que existen casos en los que se ha planteado como atenuante, al poner en duda la mayoría de edad legal por no corresponderse con la madurez cerebral o biológica.
Javier Urra, que fue el primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, ha trabajado durante más de treinta años como psicólogo forense en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia y Juzgados de Menores de Madrid. Además, participó en la elaboración de la Ley de responsabilidad penal de los menores y recuerda que en la norma se contempla que la madurez se valore de 18 a 21 años:“Se puede alegar de forma individualizada en algún caso concreto, pero la acreditación para ese supuesto correría a cargo de la defensa, que tendría que acreditar que esa persona se encuentra en una situación especial de madurez y debería aplicar una atenuante o una eximente en su caso”, señala el letrado.
La aplicación de la presente Ley a los mayores de dieciocho años y menores de veintiuno, prevista en el artículo 69 del Código Penal vigente, podrá ser acordada por el Juez atendiendo a las circunstancias personales y al grado de madurez del autor, y a la naturaleza y gravedad de los hechos. Estas personas reciben, a los efectos de esta Ley, la denominación genérica de “jóvenes”.
Sin embargo, según Urra, este matiz, que también recoge la legislación alemana, no se está aplicando. “La práctica social de todos los países desarrollados y democráticos es establecer la responsabilidad a los 18”, indica a Sinc. La presión social tampoco permitiría que se aumentara esta edad, puesto que, como recuerda el doctor en Psicología, la sociedad aboga por rebajarla.
López Rubio confía en que el límite aumente cuando el número de casos sea lo suficientemente llamativo y los estudios científicos dejen en evidencia que la edad penal ha quedado desfasada. “El Parlamento deberá adecuar la ley a la realidad social”, mantiene. Una opinión que no comparte Urra. A su juicio, la edad actual no se va a revisar.
Una larga ‘edad del pavo’
Ajenos a estos laberintos legales, los niños viven en una ebullición constante de sus cerebros. Los investigadores calculan que hasta los siete u ocho años este órgano es muy permeable, como una esponja que absorbe conocimientos sin descanso. En torno a esa edad, ocurren una serie de cambios moleculares y la plasticidad disminuye.
El desarrollo cerebral también está marcado por las características de cada persona. Así se explica que algunos niños de ocho años tenganíndices de maduración cerebral superioresa los de personas de 25, según un estudio publicado enScience.Por eso lo ideal es aprender idiomas en la niñez más temprana. Susana Martínez-Conde, neurocientífica afincada en EE UU, lo confirma. “Las lenguas podemos aprenderlas de adultos, pero no vamos a alcanzar el mismo nivel que si las hubiéramos adquirido en la infancia”, cuenta a Sinc desde su despacho de la Universidad del Estado de Nueva York (EE UU), donde es catedrática y dirige el Laboratorio de Neurociencia Integrativa.
Curva de maduración cerebral en función de la edad. Algunos niños de ocho años tienen índices de maduración cerebral superiores a los de personas de 25. Imagen: Science
Los científicos analizaron las conexiones cerebrales de 238 voluntarios entre siete y treinta años mediante imágenes de resonancia magnética. Diseñaron algoritmos con los que, además de comprobar estas diferencias excepcionales, se apreciaba que la adolescencia se prolongaba hasta los 22 años, cuando la conectividad cerebral tendía a estabilizarse.
Esta edad no coincide con la calculada en otros estudios, en los que las curvas de crecimiento de las diferentes regiones cerebrales se estabilizan en torno a los treinta. La investigadora Ylva Østby, del departamento de Psicología de la Universidad de Oslo (Noruega), es coautora de varios de estos trabajos.
“La maduración es un proceso gradual, por eso, fijar un momento temporal para esta madurez es una cuestión de conveniencia. Existen enormes diferencias individuales”, explica a Sinc.
Según la neuropsicóloga, algunos adolescentes pueden tener sus funciones ejecutivas –las que dirigen la conducta, la actividad cognitiva y emocional– más desarrolladas que adultos de treinta, pero carecen de su experiencia y sabiduría; mientras que otros con 22 aún necesitan un poco de vigilancia por parte de sus padres.
Los adultos también cambian
Llegue a la madurez a los veinte o a los treinta, el cerebro seguirá modificándose a lo largo de los años. Es más, numerosas investigaciones han demostrado cómo en el hipocampo y en otras regiones se siguen creando nuevas neuronas.
“Cuando eres adulto, el cerebro sigue siendo plástico, sigue cambiando”, afirma a Sinc Javier de Felipe, profesor de investigación del CSIC (Instituto Cajal-UPM). El cerebro no es igual a los treinta que a los cuarenta o a los cincuenta. “Cambia la forma de procesar la información, las conexiones”, añade.
Estas imágenes obtenidas por el equipo de Ylva Østby reflejan, mediante un código de colores, la edad a la que cada región del cerebro alcanza el 90% de su pico de desarrollo. / Cereb Cortex
A la hora de fijar una posible edad de madurez también influyen los distintos ritmos de cada área cerebral. En el caso de la corteza, a los diez años es mucho más gruesa que en la edad adulta y se va refinando a lo largo de los años con diferentes tempos, en función del área en cuestión.
Las diferencias entre hombres y mujeres son pequeñas, según la neuropsicóloga. No obstante, algunos estudios han mostrado que lashormonas sexualesinfluyen en la maduración cerebral y que esta es un poco más lenta en los varones.“Las cortezas frontales y temporales adelgazan a un ritmo más lento que las partes posteriores del cerebro”, apunta Østby. Por su parte, la mielina, que es la sustancia blanca que recubre a los axones (prolongaciones de las neuronas), se forma hasta la edad adulta.
El entorno modela la mente
Lo que sí repercute y mucho en el desarrollo cerebral es el entorno. Aunque los genes tengan un papel muy importante, el medioambiente es quien modela la evolución del órgano que nos hace humanos.
“Durante el proceso de maduración, el cerebro es más susceptible de cambiar e interviene muchísimo el medioambiente, por eso la educación y el ambiente familiar son críticos”, recalca De Felipe. Eso explica las diferencias cerebrales entre personas con estudios o profesiones muy distintas, como músicos o matemáticos, con áreas cerebrales más desarrolladas que otras.
Más que la edad, es la propia persona, con las decisiones que va tomando a lo largo de su vida, la que puede llegar a marcar el inicio de su madurez. Por algo Ramón y Cajal afirmaba que “todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.
Reclutas sin alcohol
En Estados Unidos, aunque la mayoría de edad sea a los 18 años, en algunos estados se puede conducir a los 16. Sin embargo, el consumo de bebidas alcohólicas está prohibido hasta cumplir los 21. “Los reclutas pueden ir a la guerra con 18 años pero no pueden beber alcohol. Es una de las críticas que se hace al sistema de aquí”, comenta Martínez-Conde desde la Universidad del Estado de Nueva York.
También los 21 años era la edad que los Institutos Nacionales de la Salud (NIH por sus siglas en inglés) de EE UU tomaban como referencia a la hora de describir como niños o adultos a los voluntarios de los proyectos de investigación. Por ejemplo, estudiantes universitarios menores de 21 años que participaran en un estudio se consideraban niños para los NIH.
Desde 2016, la edad ha bajado hasta los 18, según Martínez-Conde. “Me imagino que será por hacer coincidir los criterios de representación de niños y adultos en estudios científicos con el criterio de la mayoría de edad”, baraja.
Image captionMariela Castro es hija del presidente Raúl Castro y actualmente es directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba.
Ante la pregunta sobre si se puede garantizar que el próximo presidente de Cuba no será de apellido Castro, Mariela respondió: "Por supuesto".
La contundente afirmación viene de nada menos que de Mariela Castro, la hija del presidente de Cuba, Raúl Castro, en entrevista exclusiva con la BBC.
La activista a favor de la comunidad gay añade que "no hay una dinastía, no hay una sucesión, no hay nada de eso" y que su apellido se alejará del Palacio de la Revolución cuando acabe la gestión de su padre.
El presidente Raúl Castro, aseguró que dejará el poder en febrero de 2018 y ella es la primera en bajarse de la lista de los posibles candidatos.
Cuba: Mariela, la hija de Raúl Castro, habla del legado de su tío Fidel
"No, no me interesa. A mí me gusta más ser ciudadana. Ciudadana sin otras responsabilidades", aseguró.
Mariela Castro es desde hace más de una década la directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba (Cenesex).
Esta es la entrevista con el corresponsal de la BBC en La Habana, Will Grant.
Image captionMariela Castro asegura que ella no aspira a ocupar la presidencia de Cuba, que ha estado en poder de su familia por casi 60 años.
Nosotros íbamos a hablar durante la semana de la muerte de Fidel Castro y no tuvimos oportunidad. ¿Cómo está su familia seis meses después?
Yo todavía me siento en una situación de duelo. Todavía no he podido procesar que Fidel no esté entre nosotros. No he terminado de procesar su legado.
Porque además nos dejó el mensaje de que no quería monumentos, un montón de cosas. Quería pasar a ser un mortal común. Y él no es un mortal común. Él ha sido un líder muy especial.
Creo que es el líder que ha marcado más la historia de Cuba y creo que también en el mundo ha tenido una influencia importante.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionRaúl Castro ejerce como presidente desde 2008. Ha prometido que dejará el cargo en 2018.
Fidel, independientemente de sus adversarios, va a seguir siendo un referente en la historia. Un referente de resistencia, de lucha y el referente de un soñador que hizo todo lo posible por el bienestar de su pueblo, por la justicia y la equidad social, pero que la vida biológica es más limitada que los sueños.
Por tanto, tuvimos que despedirnos, fue muy doloroso, todavía sentimos mucho dolor. Ahora un poco menos, ya lo vamos procesando, pero yo, como lo ves en mi Facebook, todavía tengo la imagen del comandante de luto.
Cuando le preguntan por el futuro de Cuba y la sucesión de su padre, generalmente usted responde que hay que esperar y ver. Pero ¿entiende las dudas y la incertidumbre que vive la gente sobre este asunto?
Bueno, yo también tengo dudas e incertidumbres, como todo el pueblo. Siempre pienso en positivo, yo pienso que un pueblo que ha luchado tanto tiempo y de una manera tan dura, con tanto sacrificio, no se va a dejar quitar lo que ha logrado. Y eso a mí me da tranquilidad.
Pero, como cualquier ciudadano, observo cosas que salen bien, cosas que no me gustan, cosas que sí me gustan y siempre tengo la preocupación sobre cómo ocurrirá ese proceso.
Hay muchas cosas definidas en la Constitución, ahora en los cambios eso se va a perfeccionar. Pero siempre un cambio de este tipo es peligroso. Como parte del pueblo de Cuba siento esa sensación de peligro.
Estoy segura de que a la persona que quede elegida como máxima autoridad de nuestro gobierno siempre vamos a encontrarle virtudes y defectos. Porque también a Fidel se las encontrábamos, a mi padre también. Eso es inevitable, vamos a tener satisfacciones e insatisfacciones.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionRaúl Castro fue el ministro de Defensa de su hermano Fidel desde el comienzo de la Revolución.
Pero yo confío en el sentido de unidad del pueblo de Cuba para, ante los momentos difíciles, unirse más y tratar de salir adelante.
Pero por supuesto, en los momentos oportunos, vamos a seguir trabajando para que la voz del pueblo participe de la toma de decisiones.
Eso creo que es fundamental. Para mí esa es la verdadera democracia, la participación del pueblo en las decisiones. No el pluripartidismo.
¿Se puede garantizar que el próximo presidente o la próxima presidenta no tendrá el apellido "Castro"?
Por supuesto. Es más, yo deseo que sea así. Porque además no es lo que han dicho, no hay una dinastía, no hay una sucesión, no hay nada de eso.
Las coincidencias históricas, se dieron contextos, se dieron cosas que bueno, dos hermanos Castro estuvieron muy unidos en la lucha y hubo una gran confianza y un gran respeto entre ellos.
Pero no va a seguir así, eso fue esa coyuntura histórica. Ahora no la tenemos.
Entonces no es algo que le interesa a usted por ahora…
No, no me interesa. A mí me gusta más ser ciudadana. Ciudadana sin otras responsabilidades.
Derechos de autor de la imagenAFPImage captionRaúl Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y uno de los miembros del primer círculo de seguridad del mandatario, es una de las figuras más visibles de la familia.
¿Usted está orgullosa del hecho de que Cuba pasó de ser vista como un lugar intolerante hacia los gays a convertirse en un destino para los turistas gays?
Sí, me siento orgullosa porque de alguna manera nuestro trabajo en el Cenesex ha contribuido a que las cosas cambien en este sentido. A que la misma población gay y LGBT en general en Cuba se sienta relajada, se sienta tranquila y, además, el hecho de que cada vez más personas participen como activistas con más conocimiento y con más consciencia de que los derechos se conquistan trabajando y haciendo consciencia.
¿Por qué ustedes han organizado en el Cenesex bodas gay simbólicas pero aún el matrimonio entre parejas del mismo sexo es ilegal en Cuba? ¿Podría el país convertirse en un líder regional en esta área?
A mí me encantaría. Siempre he querido que Cuba, que es una sociedad en revolución desde 1959, sea revolucionario en todos los temas. Me encantaría.
Y en estos temas, es parte de nuestro trabajo justamente, que la política de la Revolución cubana desarrolle lo mejor posible esta lucha por los derechos de las personas LGBT dentro de toda la estrategia de avanzar en el campo de los derechos humanos que tiene nuestro país.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionMariela Castro ha sido una de las principales promotoras de los derechos de la comunidad LGBT en la isla.
Este es un tema que se estaba quedando rezagado y por tanto hemos estado aportando propuestas, estrategias para la política, y además conocimiento. Un diálogo para que haya conocimiento y se superen los prejuicios, y sobre esa base las cosas se puedan cambiar.
Muchas personas en el mundo esperan de Cuba lo más avanzado y nosotros tenemos que responder a esa expectativa. Yo como cubana también tengo esa expectativa.
¿Por qué decidió trabajar en esta área? ¿Tuvo que ver el tratamiento a la comunidad gay en los años 70 y 80 estaba dañando mundialmente la imagen de Cuba, especialmente en el tema de derechos humanos?
No, no fue por eso. Lo hice porque estaba dañando a las personas, no porque dañaba la imagen de Cuba.
Porque dañaba a las personas y porque además, yo que me identifico con el proyecto social de la Revolución cubana, quiero que ese proyecto social incluya también todos los derechos y de todas las personas además.
Image captionMariela Castro ha tenido una trayectoria apegada a la política social de Cuba, pero también fue diputada en 2013.
Usted ha hablado de la democracia participativa en Cuba. En Venezuela, que vive un momento muy complicado, muchos dicen que eso es justo lo que les están quitando para cambiarlo por una nueva institución impuesta por un gobierno que, en estos momentos, si hubiese elecciones libres, no ganaría.
Mira, ningún gobierno en ningún lugar del mundo bajo las condiciones de violencia y hostilidad que está viviendo Venezuela, puede desarrollar ningún tipo de proyecto.
En estos momentos, Venezuela está tratando de sobrevivir. En este momento, el gobierno liderado por Nicolás Maduro está tratando de sobrevivir a la fuerte oleada de violencia de la derecha venezolana que es de una crueldad infinita. Y además muy bien apoyada, fuertemente apoyada, financieramente apoyada, desde el exterior. Sobre todo desde Estados Unidos.
Cualquier país, por consolidada que tenga una democracia, si recibe la hostilidad que está recibiendo Venezuela, realmente estaría en una situación de fracaso total.
Y ellos están resistiendo, porque hay una parte importante del pueblo que apoya el proyecto de la revolución bolivariana; otra parte del pueblo que no. Pero mira que es una lucha de clases muy fuerte que se está dando entre dos partes que tienen fuerza, que tienen poder.
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionVenezuela atraviesa por una crisis política con protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro hace más de un mes.
Muchos dicen en Venezuela que la mayoría no está con el proyecto bolivariano y que no están teniendo oportunidad de mostrar esto en las urnas.
Si hubiese sido así, ya hubiera fracasado. Y a mí me parece que es muy difícil cuantificar cuántos son los de un lado y los del otro en este momento.
Creo que hay que incluso analizar esto de una manera mucho más profunda, en un contexto histórico complejo que estamos viviendo en América Latina, porque realmente Venezuela se sabe que es uno de los países con mayores riquezas naturales del mundo, la mayor reserva petrolera del mundo, entre muchas otras cosas.
El objetivo del imperialismo no es Nicolás Maduro, son los recursos de Venezuela. Como ocurrió en Libia, en Siria, en Irak, en Afganistán, como ocurre en todas partes. Es un interés geopolítico, en los recursos de esa zona, y además en el control de la zona. Venezuela está situada en el medio del continente, es para tener un mayor control de la zona.
Y no podemos olvidar qué es lo que está detrás de esta violencia. No podemos olvidarlo. Porque si no nos vamos solo por el malestar explícito y no por lo que está detrás de ese malestar.
Por supuesto, hay fuerzas de derecha que lo que están es deseando recuperar sus posiciones privilegiadas.
En la historia de Venezuela, la derecha ha demostrado ser de una gran crueldad. Ha demostrado no interesarse nunca por las necesidades del pueblo venezolano. Esa es la historia de Venezuela. Y fue Chávez quien cambió todo esto, o empezó a cambiarlo, porque no lo ha terminado.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLa relación de Cuba y Venezuela se hizo estrecha con los presidentes Fidel Castro y Hugo Chávez.
Lo que pasa en Venezuela tiene que generar incertidumbre o confusión en Cuba, siendo un socio y amigo tan cercano…
Por supuesto, cualquier conflicto en la región crea incertidumbre en Cuba. En general cualquier conflicto en el planeta porque ya estamos cerca todos.
Y después que, en la Celac, como el más importante mecanismo de integración regional, se declaró América Latina una región de paz, sin conflicto, es un lema para llamar al sentido de responsabilidad y compromiso de todos los estados y gobiernos de la región para evitar que estas cosas sucedan.
Y sin embargo vemos lo que está pasando en Venezuela con mucha preocupación. Porque sabemos que si dominan Venezuela, si la derecha logra dominar la situación allí, la situación en nuestro continente va a cambiar.