domingo, 13 de agosto de 2017

TODOS SOMOS MISIONEROS Y ROGAMOS EN LA ENTREPIERNA


En defensa de la postura del misionero

La posición más clásica del repertorio sexual lucha por librarse de su pasado eclesiástico y reivindica su carácter romántico e intenso.

postura del misionero
La postura del misionero, ese clásico también en el cine. En la imagen una escena de 'El gran Gatsby'. 

A la postura del misionero le pasa lo que le ocurrió a muchas folclóricas, cantantes, escritores y artistas; cuya obra se asoció, sin motivo, con el régimen político coetáneo en sus respectivos países. En una forma simplista de pensamiento que se resume en una frase no demasiado brillante: “Si no eras perseguido, es que estabas con ellos”.
En cuestión de sexo, la postura que nos ocupa lo tiene todavía más crudo porque durante siglos fue la única aprobada por la Iglesia Católica para hacer el amor entre esposos, con el camisón puesto y la luz apagada. Por si fuera poco, debe su nombre a que los primeros misioneros cristianos incentivaron a las culturas que consideraban ‘inferiores’ a abandonar otras posiciones más ‘animales’ en favor de ésta, que creían la más civilizada, casta y apta para la procreación.
Se dice que el cura Johannes Teutonicus, en 1215, fue el primero en anunciar que solo había una postura natural para el coito, la del misionero, y en Summae Confessorum, un libro guía para el confesor, se estipulaba la durabilidad de los castigos referentes a las infracciones sexuales. Por ejemplo, si ella estaba encima durante el acto, la pena era de 3 años de prisión (la máxima); para la postura lateral, sentada, de pie o la penetración por detrás bastaban 40 días, y la masturbación mutua se penaba con un mes a la sombra. Comprenderán que con estas normas tan estrictas, salpimentar la vida en pareja era un ejercicio solo apto para kamikazes.
Pero esta postura sexual no solo ha tenido que cargar con el sambenito de ser cómplice eclesiástica, sino que más tarde fue vista como la metáfora hecha carne del patriarcado machista y del sometimiento de la mujer. Él encima y ella debajo, con poca capacidad de iniciativa, acorralada y sin posibilidad de escapatoria. Todavía hoy se lee que en esta posición el hombre es quien dirige, lleva el ritmo, la intensidad del movimiento y la profundidad de la penetración, mientras ella yace inerte boca arriba. ¿Es eso la descripción de la postura del misionero o la de un acto de necrofilia?, porque mi concepto del sexo es otro e implica, siempre, a dos personas en movimiento.
Según Francisca Molero, sexóloga, ginecóloga, directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, del Instituto Iberoamericano de Sexología y presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología, “en el misionero, la mujer no tiene por que ser necesariamente un elemento pasivo. Con el movimiento y vasculación de la pelvis, controla también el ritmo y el ángulo de penetración y al tener las manos libres puede utilizarlas para estimularlo a él o a sí misma, tocándose el clítoris o los pezones. Es cierto que la mujer controla menos en esta posición, pero eso puede ser interesante en casos en los que la mujer no es capaz de soltarse o abandonarse, ingrediente imprescindible para alcanzar el orgasmo”.
Una cierta sumisión o sentimiento de estar a merced del otro puede ser también un ingrediente altamente erótico, sin llegar a adentrarse en los terrenos el sadomaso. Cuando tachan a esta postura de ‘vainilla’, automáticamente me viene a la cabeza una secuencia de la película El beso de la pantera (1982), en la que el personaje a quien da vida el actor John Heard se ve forzado a atar a la cama a Nastassja Kinski, porque la mujer que le vuelve loco tiene la extraña costumbre de convertirse en pantera cada vez que hace el amor. El misionero es la única postura posible para esta relación abocada al fracaso que empieza cuando Kinski seduce a Heard subiendo una escalinata y quitándose la ropa. Escena que ha pasado a la historia en el apartado del cine erótico.
postura del misionero
Mayor contacto corporal, donde puedes besar y mirar al otro
Curiosamente, cuando pregunto a mis amigas, la mayoría se confiesan fans del misionero, aunque la combinen con otras. Carmen, 39, Madrid, señala como “el contacto visual añade un elemento un tanto intelectual y hasta trascendente, interesante en medio de tanta carne y corporeidad. Ver a alguien en pleno acto sexual, ver sus expresiones, su cara de placer, de esfuerzo, de vértigo es una de las mejores cosas del sexo. Cuando dicen que el goce no vienen de lo físico sino de la mente creo que es verdad y el efecto de mirar al otro, que es algo más cerebral que visceral, a mi me produce bastante excitación”.
Para Antonia, 48 años, Sevilla, “relacionar una postura con un rol de género es una banalidad. ¿Se supone que las mujeres liberadas tenemos que estar encima y hacer todo el trabajo?, ¿no es eso otra forma de sometimiento: ellos relajados y tumbados y nosotras dale que te pego? Yo diría que mi repertorio de posturas es variado, sin llegar a ser una licenciada en Kamasutra; pero a veces, cuando quiero relajarme, me encanta tumbarme y dejar que él lleve las riendas y marque el ritmo”. Mientras que para Patricia, 50 años, Palma de Mallorca, “esta es la postura más romántica y excitante principalmente por dos factores: es donde mayor contacto corporal hay y en la que mejor puedes seguir besándote. Para mi son importantes los besos, y no solo en los preliminares sino durante toda la relación. Fíjate en las películas porno. Las malas nunca incorporan besos entre las parejas; mientras que en las buenas no paran de hacerlo, incluso durante el coito”.
Ser capaz de efectuar la postura del misionero es también una forma que tienen los hombres de medir su estado físico, su capacidad de maniobra. “Con los años esta es una de las posturas que más les cuesta a ellos”, apunta Francisca Molero, “porque se requiere una cierta fuerza y unas articulaciones resistentes y, en personas maduras, las molestias articulares son frecuentes. Poder seguir efectuando esta posición les da una cierta seguridad, una sensación de normalidad, de que las cosas siguen como siempre. Curiosamente, esta postura es la que más veces desaconsejamos en terapia si existen problemas de eyaculación precoz; pero no porque sea mala en si misma sino porque muchos hombres no saben mover bien la cadera y la penetración bien hecha exige un movimiento en forma de ola y no uno rígido que acelera la eyaculación”.
Según la Asociación Americana de Educadores, Consejeros y Terapeutas Sexuales, el misionero sirve también para tonificar los glúteos del hombre y la pelvis y muslos de ambos, y es la mejor para fortalecer los vínculos afectivos de la pareja. Y, por si fuera poco, los movimientos de cadera que la mujer efectúa en esta coreografía ayudan a aliviar el cansancio y masajean los riñones. Según la medicina tradicional china, estos órganos son algo así como nuestras baterías, los que almacenan la energía de la vida y cuando ésta se acaba nos morimos.

los yijadistas tambien tienen sexo

El tratado árabe más erótico

El otro Kamasutra: el libro del siglo XV que nos enseña los misterios del sexo

'El jardín perfumado' demuestra que la manera en que se vivió la sexualidad fuera de nuestra civilización fue muy distinta de lo que pensábamos

Foto: Miniatura erótica persa de 1630.
Miniatura erótica persa de 1630.
“Alabado sea Alá, que ha puesto los mayores placeres del hombre en las partes naturales de la mujer y ha destinado las partes naturales del varón para que la hembra disfrute”. De esta forma da comienzo ‘El jardín Perfumado’, manual sobre sexo y, al mismo tiempo, compendio de relatos eróticos, escrito en Túnez en el siglo XV por el Jeque Nefzawi.
Consejos sobre las mejores técnicas en la cama, advertencias sobre la salud en la práctica amatoria, recetas y remedios naturales para curar enfermedades venéreas, una listas completa con los diferentes nombres que se han dado a los órganos reproductores, instrucciones para la correcta interpretación de los sueños e incluso descripciones sobre cómo es el acto en el mundo animal… Todo ello con narraciones intercaladas que intentan ofrecer un contexto práctico al lector.
Para su traductor, Richard Burton, la obra era única en su género por “la seriedad con la que se presentan los asuntos más obscenos y lascivos”
‘El Jardín Perfumado’ se presenta, en definitiva, como una miscelánea que llegó a tener en el mundo árabe una reputación perfectamente equiparable a la de obras como ‘Las mil y una noches’, y que desde nuestra perspectiva moderna debería llevar a replantearnos muchos lugares comunes que, aún hoy, mantenemos sobre la civilización que dio a la luz esta obra.

¿Manual sobre sexo o pornografía?

El libro empezó a cobrar relevancia en Occidente gracias a la traducción inglesa realizada en el siglo XIX de un manuscrito francés por el explorador, geógrafo, soldado, cartógrafo, poeta, diplomático, lingüísta, y orientalista, Richard Burton. Al igual que sucede con el 'Kamasutra', ‘El jardín perfumado’ tiene un propósito didáctico, si bien algunos de sus temas pueden resultarnos más escabrosos que los del texto indio, como, por ejemplo, las diferentes alternativas que existen para alargar el tamaño de los genitales masculinos.
Para Burton, la obra era única en su genero por “la seriedad con la que son presentados los asuntos más obscenos y lascivos”. No todas las ideas recogidas son, por supuesto, originales. Como el propio orientalista señalaba, la descripción de los diferentes posiciones, así como los movimientos recomendados para que las sensaciones sean más intensas, son préstamos que beben claramente de las fuentes de la India.
Estos libros estaban aprobados por la religión. Sus consejos se concebían como parte de las dádivas que Alá regaló al ser humano
A diferencia de la obra de Vātsyāyana, el libro de Nefzawi utiliza, sin embargo, la parte narrativa para dar descripciones muy detalladas de las formas con las que llevar a cabo el coito que, probablemente, harían enrojecer hasta al mismísimo autor indio. La traducción francesa utilizada por Burton contenía, además, un capítulo incompleto dedicado a la homosexualidad y a la pederastia que no se publicó en la edición inglesa. Cuando Burton falleció en 1890, se encontraba trabajando, precisamente, en la recuperación de dicho episodio.
Ante el temor a un posible escándalo, justo después de la muerte de Burton, su mujer Isabel acabó quemando este último legado: “De dos mil hombres, catorce lo examinarían, probablemente, con un fin científico. Los demás lo leerían de manera sucia, lo compartirían con sus amigos y el daño sería irreparable”, defendía. Su acto explica, sin duda, más cosas sobre la moral victoriana de la época que sobre cómo se ha entendido realmente el erotismo fuera de los límites de nuestra civilización.

La sexualidad en Oriente Medio

Para muchos occidentales que asocian hoy el mundo árabe con un universo repleto de tabúes sexuales, parece inimaginable que una obra semejante haya podido ser engendrada en el seno de esta cultura. La arqueóloga y antropóloga Sarah Irving, destaca a la 'BBC' cómo tratados como ‘El jardín perfumado’ nos deberían quitar de la cabeza muchos de estpes prejuicios: “Lejos de ser un volumen ‘underground’ de pornografía medieval, este tipo de libros estaban aprobados por la religión, y sus consejos eran concebidos como parte de las dádivas que Alá había regalado al ser humano”. De hecho, el público al que originariamente estaba destinado el libro era el de los hombres casados y su finalidad real era la de servir como una mera guía sexual.
El sexo en el mundo árabe no solo no es un tabú, sino que en determinados contextos se presenta como toda una celebración de la vida
En el lado opuesto de este tipo de interpretaciones se encuentra la visión hipersexualizada que los orientalistas tenían sobre la región y su cultura, donde las fantasías occidentales parecían llevarse a cabo de una forma extrema e inconcebible. Ambas ideas, la pacata y la hipersexualizada, se encuentran claramente sesgadas, si bien la primera denota, probablemente, una mayor ignorancia.
Buena culpa de ello se halla en las concepciones particularmente erróneas que aún mantenemos de clásicos como ‘Las mil y una noches’. Mientras buena parte de los relatos recogidos en la obra han sido adaptados a nuestro contexto en forma de películas de aventuras o de dibujos animados (‘Aladino’, ‘Simbad’, ‘Alí Babá y los cuarenta ladrones’, etc.), la realidad es que los cuentos originales tenían una base nada inocente y muy sexualizada: “Es obvio que el contenido fuertemente sensual e incluso pornógrafico de ‘Las mil y una noches’ corre paralelo al de otros ejemplos de la literatura árabe”, escribe el historiador británico Robert Irwin en un prólogo a una edición de 2010.
Miniatura erótica persa.
Miniatura erótica persa.
Efectivamente, los ejemplos que certifican la importancia del sexo durante el periodo medieval en esta región del planeta no faltan: el diálogo sobre las preferencias sexuales de los hombres ‘Alghilman wa Aljawari’ de Al-Jahiz o la ‘Enciclopedia del Placer’ de Al-Katib son dos buenas muestras.
“El árabe es el lenguaje del sexo” cuenta la protagonista de la novela ‘El sabor de la miel’ de la escritora siria contemporánea, Salma Al Neimi. Como otros autores antes de ella, el sexo en el mundo árabe no solo no es un tabú, sino que en determinados contextos se presenta como toda una celebración de la vida. Aunque la religión y las normas sociales dicten cómo debe ser el comportamiento de sus ciudadanos en público, tras las puertas de las alcobas y las tapas de su literatura, los hombres siguen siendo hombres y las mujeres siguen siendo mujeres.

sábado, 12 de agosto de 2017

¡¡¡¡MANDA HUEVOS!!!!

Inmovilizada una partida de 20.000 unidades de huevo líquido contaminado con fipronil en una empresa de Vizcaya

Huevos contaminados encontrados en Rumanía AFP
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha inmovilizado una partida de 20.000 unidades de huevo líquido contaminado con el insecticida fipronil en una empresa de Vizcaya.
Según ha informado el Departamento en un comunicado, durante la tarde de este viernes recibió una notificación de la presencia de una partida de 20 toneladas de huevo líquido pasteurizado contaminada con fipronil procedente de Francia, que había sido enviada a una empresa de Vizcaya para elaborar productos que entrarían en las cadenas de distribución alimentaria.
Los servicios de inspección del Departamento de Salud procedieron a la inmovilización de la partida contaminada, evitando que entrara en ningún proceso de fabricación de productos y eliminando así cualquier tipo de riesgo para la salud pública.
El Departamento de Salud, que procederá en los próximos días a la destrucción de esta partida de huevos contaminada, mantiene activados todos los dispositivos de vigilancia para esta alerta.

HASTA LOS HUEVOS...CONTAMINADOS

viernes, 11 de agosto de 2017

COMER MENOS NOS HACE VIVIR MAS


Cómo influye el ritmo circadiano de las células madre en el envejecimiento

    Las funciones de las células madre siguen estando marcadas por el día y la noche durante el envejecimiento, pero están destinadas a reparar los tejidos y no a mantenerlos tonificados. Así lo revelan dos estudios que refutan un dogma científico que asociaba el envejecimiento con la pérdida del ciclo circadiano de las células madre. Según los científicos liderados por el IRB de Barcelona, una dieta baja en calorías retrasa el cambio de funciones rítmicas de las células madre y ralentiza el envejecimiento.
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    <p>Imagen representativa de los efectos del ritmo circadiano en envejecimiento. / Iris Joval Granollers</p>
    Imagen representativa de los efectos del ritmo circadiano en envejecimiento. / Iris Joval Granollers
    Una hipótesis ampliamente aceptada sostenía que con el tiempo las células madre dejaban de saber si era de día o de noche (perdían el ritmo circadiano) y esto promovía el envejecimiento. Pero no es del todo así.
    Científicos del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y de la Universidad de California Irvine (EE UU) refutan la hipótesis con dos estudios que publican en la revista Cell. Durante el envejecimiento las células madre siguen trabajando rítmicamente, lo que ocurre es que reprograman las funciones circadianas que llevan a cabo.
    "El abandono de sus antiguas funciones circadianas durante el envejecimiento natural contribuye a que se acumule más daño y haya más envejecimiento", dice el experto
    “Las células madre envejecidas conservan perfectamente el ritmo circadiano, pero ahora desempeñan todo otro conjunto de funciones para hacer frente a problemas que aparecen con la edad”, describe el investigador ICREA Salvador Aznar Benitah, jefe del grupo Células Madre y Cáncer y líder de ambos estudios.
    Los científicos desconocen por el momento las causas de dicha reprogramación. "El problema es que desaparece la funcionalidad rítmica que tenían las células madre 'jóvenes' y que tiene que ver con la protección y la preservación del tejido, funciones que pasan a no ser rítmicas. Ese abandono de sus antiguas funciones circadianas durante el envejecimiento natural contribuye a que, de algún modo, se acumule más daño y haya más envejecimiento”, añade Aznar Benitah.
    Las primeras autoras de ambos trabajos, la investigadora asociada Guiomar Solanas y la estudiante de doctorado “la Caixa” Francisca Oliveira Peixoto, ambas del IRB Barcelona, compararon células madre de ratones jóvenes (de tres meses) con las de ratones envejecidos (de entre 18 y 22 meses) en tres tipos de tejidos: piel, músculo e hígado, cada cuatro horas durante el día. “Han sido experimentos técnicamente muy complejos y exigentes, pero los resultados son sorprendentes”, declara Solanas. 
    La reprogramación de genes se da, por ejemplo, para hacer frente al daño acumulado en el ADN, para actuar sobre tejidos inflamados, o sobre un sistema de auto limpieza celular (autofagia) ineficaz.
    “Aunque siempre hay reprogramación circadiana en el envejecimiento, un aspecto interesante de nuestros resultados es que es específica y distinta para cada tejido estudiado. Esto significa que aunque todo el organismo esté envejeciendo, cada tejido lo hace a su manera, y por lo tanto el abordaje para ralentizar el envejecimiento habría de estudiarse y hacerse tejido a tejido”, explica Pura Muñoz-Cánoves, investigadora ICREA del departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud de la UPF, y coautora de uno de los trabajos. 
    La dieta hipocalórica mantiene un ritmo circadiano jovial
    Se sabe que la dieta hipocalórica retrasa los signos de envejecimiento en primates y ratones. Solanas y Peixoto, en otro conjunto de experimentos, dieron a ratones una dieta hipocalórica durante seis meses y lo compararon con ratones con una dieta normal. Los animales envejecidos con dieta hipocalórica conservaban la mayoría de las funciones rítmicas de “su juventud”.
    Los animales envejecidos con dieta hipocalórica conservaban la mayoría de las funciones rítmicas de “su juventud”
    “La dieta hipocalórica contribuye a prevenir muy potentemente lo que ocurre durante el envejecimiento fisiológico. Mantener las células madre con un ritmo 'joven' es importante porque al fin y cabo su función es renovar y preservar los tejidos en ritmos de día y noche muy marcados. Comer menos parece prevenir el envejecimiento del tejido y por lo tanto no hay necesidad de reprogramar las funciones circadianas”, describe Aznar Benitah.
    Según los investigadores, los estudios dan una explicación a por qué una dieta restringida en calorías ralentiza el envejecimiento. Lo que no está tan claro es que para los humanos las dietas hipocalóricas sean una solución para mantener a raya el envejecimiento.
    “No son muy recomendables, ya que se pasa hambre constantemente y por lo tanto requiere mucha fuerza de voluntad; además, mantienen al organismo con la energía mínima para sus funciones, lo que a la larga puede tener consecuencias negativas en el día a día de la persona”, subraya el experto.
    El científico explica que en este sentido lo importante ahora es ahondar en porqué el metabolismo tiene este efecto tan dominante sobre el envejecimiento de las células madre y, una vez identificado el nexo de unión que promueve o retrasa el envejecimiento, desarrollar terapias que modulen dicho nexo de unión.

    jueves, 10 de agosto de 2017

    ¿PORQUE NO COMERSE AL VECINO?

    Estos huesos humanos fueron grabados como parte de un ritual caníbal


    Ampliar Bello et al (2017)
    Las extrañas marcas oblicuas halladas en huesos humanos procedentes de una de las últimas culturas paleolíticas, la Magdaleniense, han sido tema de debate entre los científicos durante mucho tiempo. ¿Se trata de grabados intencionados o de una mera consecuencia de su muerte?
    Un estudio publicado en la revista PLoS ONE, liderado por la investigadora Silvia Bello del Museo de Historia Natural de Reino Unido, apunta a que los huesos podrían haber sido modificados intencionalmente como parte de un ritual caníbal.
    Para resolver el misterio, el equipo de científicos analizó mediante morfometría un radio procedente de la cueva de Gough (Inglaterra), donde se encuentra la mayor colección de restos grabados hasta la fecha y donde se han descubierto evidencias de canibalismo anteriormente.
    De este modo, compararon las marcas de cortes, heridas y dientes humanos en el antebrazo derecho, así como los misteriosos cortes en forma de espiral, con otros huesos procedentes del mismo período. Los resultados indican que las extrañas marcas fueron hechas de forma intencionada y que podrían ser parte de un ritual caníbal.
    El estudio aporta nuevas evidencias sobre canibalismo en la cueva de Gough y da fuerza a la hipótesis de que allí se practicaban rituales simbólicos. Según los investigadores, los grabados podrían representar un ejemplo único de comportamiento funerario caníbal en el Paleolítico, algo que no ha sido demostrado todavía.
    Licencia : C

    EL VERANO BOREAL SE ACABA?


    El frío y sobrepeso: ¿tienen relación?

    Durante el invierno es muy común escuchar frases como “con este frío qué ganas de comer algo rico” o “en verano es más fácil cuidarse”. Sin embargo, esto no implica que al momento de comer durante la época de frío deban aportar un exceso de grasa y calorías a nuestro organismo. Al respecto opinó para Télam la Dra. Virginia Busnelli, médica especialista en Nutrición.
    Virginia Busnelli

    Por Virginia Busnelli

    En esta época del año es muy común escuchar "Qué hambre me da este frío"; "Con este frío qué ganas de comer algo rico"; "En verano es más fácil cuidarse"; todas estas frases que aparecen muy asiduamente durante esta época del año parecieran suponer que el frío abre una especie de "permitido desenfreno" cuando de alimentación se trata.

    Si bien es cierto que, ante el frío, nuestro cuerpo nos pide elevar su temperatura y, una forma de hacerlo, es ingiriendo alimentos, preparaciones o líquidos calientes, ello no implica que nuestras elecciones al momento de comer durante la época de frío deban aportar un exceso de grasa y calorías a nuestro organismo; exceso que - como sabemos - se podrá ver traducido en un aumento de peso y, lo que es peor aún, en la incorporación de malos hábitos alimentarios que no hacen más que complicar, en mayor o menor medida, nuestra salud.

    Es importante ser conscientes que, con las bajas temperaturas, nuestro sistema inmunológico está más activo y preparado para combatir los diferentes virus que se presentan en el ambiente. Por esto, y en contra del mito popular de incorporar un exceso de calorías "vacías", lo que realmente debemos hacer es sumar nutrientes que ayuden a nuestro organismo a sentirse fuerte y saludable.

    Muchas personas, llegado este momento del año, suelen dejar de lado las ensaladas o las frutas frescas por considerarlas propias del verano y asociarlas con un sentido refrescante que no coincide con la época invernal. A su vez, utilizando algunas de estas excusas y hasta quizás sin darse cuenta, hay quienes transforman las preparaciones más livianas en menús con excesos de calorías y grasas, apoyándose en que de esa manera pasarán mejor los días de frío. Otro nutriente fundamental, que suele abandonarse en el invierno, es el agua; este es un punto muy importante a tener en cuenta sobre todo en niños, adolescentes y ancianos, donde puede existir un mayor riesgo de deshidratación.

    Las sopas de verduras y caldos, por ejemplo son una excelente alternativa para sumar nutrientes, aportando mucho volumen y fibra con pocas calorías y dándonos, además, la satisfacción de comer un plato rico y caliente. Son ideales para ser consumidas antes de cada comida principal para comenzar a registrar la saciedad. Por otro lado, los guisos, a base de vegetales con el agregado de legumbres y carnes magras, también pueden ser una muy buena y saciante opción. Por último, las infusiones calientes de todo tipo, nos aportan el calor necesario para que regulemos mejor la temperatura del cuerpo; es una muy buena época para darnos el gusto de preparar y probar distintas opciones de tés, sumando sabores y colores.

    Es muy importante destacar, además, que no debemos abandonar la actividad física y el movimiento ya que esto, también, nos permitirá entrar en calor, regular la actividad metabólica y aumentar la temperatura de nuestro organismo.

    No usemos el invierno como excusa, aprovechemos el invierno para disfrutarlo al máximo sin dejar de cuidarnos e incorporando - en su medida justa - todo lo que nos gusta y nos hace bien!

    Seguramente pasemos más tiempo en casa durante esta época, es una buena razón para elegir compartir más tiempo en familia y cocinar juntos eligiendo opciones ricas y saludables.

    Importante para no olvidar

    - Las frutas y las verduras, son fuentes de vitaminas y minerales específicos para combatir las enfermedades asociadas al cambio climático como el resfrío y la gripe.

    - El líquido, tanto en infusiones calientes como frías, y el consumo de agua pura y segura, es fundamental. Una buena hidratación hace al correcto funcionamiento de nuestros órganos.

    - Los lácteos descremados, como leche, yogures y quesos light, nos aportan proteínas de alta calidad nutricional, no deben ser olvidados en invierno.

    - La actividad física regular y sostenida, aumenta el ritmo cardíaco con el consiguiente aumento de la circulación y de la temperatura corporal, además, aumentamos el gasto calórico favoreciendo así el descenso y mantenimiento de peso.

    miércoles, 9 de agosto de 2017

    Las plantas tienen nuestros cinco sentidos y quince más

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    Representan el 98,7% de la vida en el planeta; sin embargo, sólo el 3% de los científicos estudian las plantas. ¡Sólo el 3% para estudiar casi la totalidad de la vida! Absurdo. Mancuso es uno de ellos, con más de 250 artículos científicos sobre el tema y que acaba de publicar, con la periodista Alessandra Viola, Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal (Galaxia Gutenberg), en el que narra los estudios y resultados más recientes, propios y ajenos, y que demuestran que las plantas se comunican entre ellas y con otros animales, duermen, memorizan, aprenden, cuidan de su prole, toman decisiones, e incluso son capaces de manipular a otras especies. Un mundo por descubrir.
    Las plantas tienen nuestros cinco sentidos y quince más
    Las plantas sienten?
    Mucho más de lo que sentimos los animales. Y no es mi opinión o percepción, es una evidencia científica.
    No es usted un iluminado.
    No. Sabemos que perciben los cambios eléctricos, el campo magnético, el gradiente químico, la presencia de patógenos...
    ¿Oyen, ven...?
    Las plantas tienen nuestros cinco sentidos y quince más. No tienen ojos y oídos como nosotros, pero perciben todas las gradaciones de la luz y las vibraciones sonoras.
    ¿Y les gusta la música?
    Ciertas frecuencias, sobre todo las bajas (entre los 100 Hz y los 500 Hz), favorecen la germinación de las semillas y el crecimiento de las plantas hacia la fuente de ese sonido, que equivale a frecuencias naturales como la del agua que corre, pero hablar o cantar a las plantas es perder el tiempo.
    ¿Hay sonidos bajo tierra?
    Se ha descubierto que las raíces producen sonido y son capaces de percibirlo. Eso sugiere la existencia de una vía de comunicación subterránea.
    Tampoco tienen nariz.
    Su olfato y gusto son muy sensibles. Perciben las moléculas químicas, es su modo de comunicación, cada olor es un mensaje. Y tienen tacto, basta ver a cámara rápida cómo palpa una planta trepadora.
    ¿Y dice que se comunican?
    Se comunican con otras plantas de la misma especie a través de moléculas químicas volátiles, mandan por ejemplo mensajes de peligro. Si un insecto se le está comiendo las hojas, la planta produce al instante determinadas moléculas que se difunden kilómetros y que avisan de que hay un ataque en curso.
    ¿Y cómo se defienden?
    De muchas maneras. Pueden aumentar sus moléculas venenosas o producir proteínas indigeribles para el insecto. Muchas plantas al ser comidas por un insecto emiten determinadas sustancias para atraer a otros insectos que lo depreden.
    Eso es comunicación entre especies.
    Las plantas producen muchas moléculas químicas cuyo único objeto es manipular el cerebro de los animales, en ese contexto se inscriben las drogas.
    Un ejemplo...
    Estudios recientes demuestran que un naranjo o un limonero en flor actúa de diferente manera según la cantidad de polen que lleve el insecto. Si lleva mucho polen, aumenta en el néctar la cantidad de cafeína para activar su cerebro, para que se acuerde de esa planta y vuelva. Si lleva poco polen, corta la cafeína.
    ¿Inteligencia vegetal?
    Si inteligencia es la capacidad para resolver problemas, las plantas son capaces de responder de manera adecuada a estímulos externos e internos, es decir: son conscientes de lo que son y de lo que las rodea.
    ¡Eso es mucho!
    Hemos ignorado cómo funciona el 99,7% de la vida en el planeta y no podemos permitírnoslo porque nuestra dependencia del reino vegetal incluye -además del aire, la comida y los fármacos- la energía (los combustibles fósiles son depósitos orgánicos).
    Desconocemos el 90 por ciento de las plantas.
    En su evolución las plantas han producido millones de soluciones que son muy distintas de las que han producido los animales. Hasta ahora el hombre ha basado su tecnología en cómo estamos hechos nosotros: un centro de mando y una jerarquía de órganos, y así se organizan nuestras sociedades, gobiernos, máquinas...
    Hay otro mundo en el que inspirarnos.
    Estudiar las plantas nos dará una cantidad ingente de posibilidades tecnológicas. Por ejemplo, las redes: una red de internet y un conjunto de raíces son muy similares. Pero las plantas son redes vivas, imagine lo que podemos llegar a aprender de ellas.
    ¿Son altruistas?
    Compiten con otras especies y cooperan si son del mismo clan. Pero hay algunos ejemplos extraordinarios en los que podemos hablar de un alto grado de altruismo. Hay una investigación muy hermosa que se hizo hace cuatro años en Canadá.
    Cuénteme.
    Se aisló a un gran abeto del acceso al agua, y los abetos de alrededor le pasaron sus nutrientes durante años para que no muriera. Las plantas son organismos sociales tan sofisticados y evolucionados como nosotros.
    ¿Cuidan de su prole?
    En las plantas observamos el cuidado parental que observamos en los animales más evolucionados. En un bosque denso, para que un árbol recién nacido adquiera cierta altura para poder hacer la fotosíntesis y ser autosuficiente han de pasar al menos diez o quince años durante los cuales será alimentado y cuidado por su familia.
    ¿Dónde tienen el cerebro?
    Las neuronas son las únicas células en los animales que producen y transmiten señales eléctricas. En las plantas, la mayor parte de las células de su cuerpo lo hacen, y en la punta de las raíces tienen muchísimas. Podríamos decir que toda la planta es cerebro.
    * Neurobiólogo vegetal
    Ecoportal.net
    La Vanguardia