UNA PÁGINA PARA PUBLICAR LAS BARBARIDADES MÉDICAS,LOS ROBOS DE LOS LABORATORIOS,LAS MEDIDAS PROGRESISTAS Y LAS NOVEDADES MEDICAS MUNDIALES
miércoles, 8 de noviembre de 2017
La ciencia hecha por mujeres presta más atención al sexo en los estudios médicos
El mero hecho de que
en una investigación biomédica participen mujeres hace más probable que
el trabajo contemple un análisis de sexo y de género como factores que
afectan a la salud, lo cual mejora la calidad de la ciencia. Lo han
probado investigadores de las universidades de Stanford (EEUU) y Aarhus
(Dinamarca) después de analizar más de un millón y medio de artículos
científicos. “Investigar de manera errónea cuesta vidas y dinero”,
advierte una de las autoras.
Sergio Ferrer||
Investigadora del National Cancer Institute en EEUU. / NIH
Hombres y mujeres no son iguales en lo que respecta a la incidencia
de enfermedades, la eficacia de los tratamientos y los efectos
secundarios. Sin embargo, sexo y género son factores olvidados por los
ensayos biomédicos, donde los sujetos de estudio suelen ser masculinos,
tanto si se trata de animales de laboratorio como con pacientes humanos.
Un trabajo publicado hoy en la revista Nature human behaviour
concluye que es más probable que una investigación tenga en cuenta
estos importantes detalles si hay alguna mujer entre sus autores.
El
análisis bucea en un millón y medio de estudios médicos para comparar
la presencia de autoras en investigaciones con y sin análisis de género y
sexo (GSA, por sus siglas en inglés). El objetivo: responder a la
pregunta de si hombres y mujeres incorporan por igual estos análisis a
sus investigaciones.
Cuando no se presta atención a las diferencias de sexo y género en medicina, se pone en riesgo la salud de las mujeres
“Para asegurar que los resultados son precisos para hombres y
mujeres, es crucial mirar las posibles variaciones de género y sexo”,
explica a Sinc Mathias Nielsen, investigador de la Universidad de Aarhus
(Dinamarca) y coautor del estudio. “En algunas áreas estas diferencias
pueden ser pequeñas. En otras, su comprensión puede mejorar el
diagnóstico y prevención de enfermedades”.
Cuando no se presta
atención a estas diferencias, comienzan los problemas. “Investigar de
manera errónea cuesta vidas y dinero”, asegura la investigadora de la
Universidad Stanford (EEUU) y coautora del artículo, Londa Schiebinger.
Cita un informe publicado por el Gobierno de EE UU en 2001 que señalaba que, de los últimos diez fármacos retirados, ocho suponían un riesgo mayor para la salud de las mujeres.
Ignorar el sexo cuesta dinero y vidas
Este
mayor riesgo se podría haber evitado con la incorporación de GSA a los
ensayos clínicos. “El desarrollo de un fármaco cuesta miles de millones
de dólares y, cuando fallan, causan muerte y sufrimiento. No podemos
permitirnos estos fallos”, añade Schiebinger. VÍDEO: La biomedicina necesita investigadoras
Uno
de los ejemplos más conocidos de estas diferencias es el de las
enfermedades cardiovasculares. Cada año mueren más mujeres que hombres
por problemas de corazón, pero los ensayos clínicos siguen siendo predominantemente masculinos. Un patrón que se extiende a los ensayos de otras enfermedades como el cáncer, a la investigación con animales e incluso con células.
La lista de ejemplos es larga: un estudio con ratones publicado en la revista ‘Genome Research’
en 2006 mostró que el hígado es uno de los órganos con más diferencias
entre machos y hembras. La variación es importante, al ser el lugar
donde se metabolizan los fármacos. En 2014, la FDA tuvo que advertir
de los efectos del tranquilizante zolpidem sobre la conducción, sobre
todo en mujeres: “Parecen más susceptibles a este riesgo porque eliminan
el fármaco con más lentitud que los hombres”. Por ello, recomendaba que
las pacientes redujeran la dosis a la mitad.
Cada año mueren más mujeres que hombres por problemas de corazón, pero los ensayos clínicos siguen siendo masculinos
Un culpable poco evidente de la mala representación de las mujeres en
los ensayos clínicos es la talidomida. Este sedante provocó el
nacimiento de miles de bebés con focomelia (extremidades cortas o
inexistentes) y llevó a la FDA a excluir a todas las mujeres en edad
fértil de los estudios.
No solo ellas sufren las consecuencias.
Nielsen considera importante enfatizar que los análisis de género y sexo
“pueden mejorar la salud tanto de las mujeres como de los hombres”. El
investigador pone como ejemplo el caso de la osteoporosis, una
enfermedad en la que son ellos los mal representados.
“La mayor parte de la investigación en este campo se centra en las
mujeres, pero un tercio de los pacientes diagnosticados con fracturas de
cadera relacionadas con esta enfermedad son hombres ancianos”.
Los
autores destacan la “relación simbiótica” debida a la relación entre la
diversidad de género en el campo académico y los frutos que esto da a
la investigación. Aseguran que el trabajo “aporta pruebas empíricas” de
cómo la presencia de mujeres en ciencia aumenta su calidad.
Ellas también se olvidan
Según
los autores, aunque las investigadoras tienden a incorporar el análisis
de género y sexo en mayor medida que sus homólogos masculinos, ninguno
de ellos lo aplica en demasía. “Tanto hombres como mujeres tienden
todavía a pasar por alto la importancia de esta perspectiva”, dice
Nielsen. Aun así, “la probabilidad de incorporar GSA aumenta con la
participación de mujeres”, hasta un 30% en comparación con sus
compañeros.
El problema toma otra dimensión si tenemos en cuenta que el estudio también corrobora la brecha de género:
las investigadoras representan el 40% de las primeras autoras, el 27%
de las últimas y, en general, suponen un 35% de los firmantes en el
campo de la medicina. Nielsen explica estas diferencias por la noción de
que este campo es cosa de mujeres: “Las expectativas culturales son
difíciles de cambiar, aunque cualquier persona pueda ser entrenada para
integrar estos análisis en su trabajo”.
“Es necesario incluir el sexo como una variable biológica si queremos hacer ciencia de calidad”, afirma la investigadora
Sin embargo, la mayor presencia de investigadoras es solo una parte
de la solución. Tanto Nielsen como Schiebinger destacan la importancia
de que los organismos responsables de la financiación animen a
incorporar GSA en la investigación médica. “Es necesario incluir el sexo
como una variable biológica si queremos hacer ciencia de calidad”,
afirma la investigadora.
Por este motivo, el National Institutes
of Health de EEUU (NIH) solicita desde 2016 que toda la investigación
pública incorpore GSA, algo similar a lo que pide su homólogo canadiense
desde 2010 y la Comisión Europea desde 2013. “Una evaluación reciente
de Canadá indica que estas medidas son efectivas, y las revistas médicas
ya empiezan a pedir estos análisis. Será interesante estudiar los
efectos a largo plazo de estas medidas”, añade Nielsen.
Unas
medidas que deben comenzar en clase. “Podemos solucionar este problema
si educamos sobre los análisis de sexo y género en las universidades de
medicina”, asegura Schiebinger. El problema, en su opinión, es que el
hospital universitario Charité de Berlín (Alemania) es, de momento, el
único centro que los incorpora a su currículo.
Hospital Posadas: hallan posibles restos óseos que serían de un centro clandestino de detención
A través de un comunicado interno, las autoridades del hospital informaron el hallazgo que está en investigación.
.
A
través de un comunicado interno, las autoridades del Hospital Prof.
Alejandro Posadas, ubicado en la localidad de El Palomar, informó hoy a
la comunidad hospitalaria que en el marco de una obra que se está
realizando en el nosocomio se produjo el hallazgo de posibles restos óseos en las inmediaciones.
"En
virtud de los trascendidos y versiones que circulan en las últimas
horas en relación a hallazgos realizados en el predio de este Hospital
Nacional, la Dirección Nacional Ejecutiva informa que en el marco de la
construcción del Centro de Integración Comunitaria, en el sector del
terreno lindante con la Calle Cacique Catriel, se produjo el hallazgo
por parte de personal contratado de elementos de probable origen óseo en
el transcurso de las tareas inherente a dicha obra", dice el comunicado
firmado por el director del hospital Pablo Bertoldi.
Comunicado del Hospital Posadas.
Esta información fue confirmada por fuentes del hospital, quienes indicaron que realizaron la denuncia pertinente en el juzgado de Morón y el caso se encuentra en investigación.
En
el comunicado se afirma que “se procedió a instruir al Servicio
Jurídico Permanente del Nosocomio a los fines que se tomen las medidas
del caso. En tal contexto se realizó la denuncia pertinente por ante el
Juzgado de turno, interviniendo a tales efectos el Juzgado Criminal y
Correccional Federal Nro. 1, Secretaria Nro. 1" .La
presunción es que durante la última dictadura allí se montó un centro
clandestino de detención por el que pasaron trabajadores y vecinos del
nosocomio para ser torturados y posteriormente, en su mayoría,
desaparecidos.
La historia se relata en el sitio oficial del hospital,
donde se afirma que la Comisión Nacional sobre la Desaparición de
Personas (CONADEP), usando el testimonio de sobrevivientes, investigó el
chalet del hospital y obtuvo pruebas con las que pudo confirmar, en
mayo de 1984, que allí funcionó un Centro Clandestino.
El
comunicado oficial cierra afirmando que "se encuentran informadas las
autoridades: Gustavo Peters Castro, presidente del Archivo Nacional de
la Memoria y Santiago Cantón, secretario de Derechos Humanos de la
Provincia de Buenos Aires."
Fuentes judiciales
advirtieron que el comunicado interno difundido por las autoridades del
Hospital Posadas debería consignar que la existencia del centro
clandestino de detención "El Chalet" está probada en la Justicia y que
incluso ya hubo condenas en el Tribunal Oral Criminal en lo Federal 1.
La instrucción del caso forma parte de la causa del Primer Cuerpo de Ejército que está a cargo del juez Daniel Rafecas.
LA BURGUESIA GANADERA Y TERRATENIENTE ARGENTINA,LA QUE EXTERMINO INDIOS Y CRIOLLOS PARA ROBAR SUS TIERRA(AHORA A LOS ULTIMOS MAPUCHES),ES LA MISMA QUE CON LA DICTADURA ASESINO E HIZO DESAPARECER A 8000 --PARA QUE ALGUN HIJO DE PUTA NO DIGA QUE MIENTO-- LLEGARON AL EXTERMO DE TENER UN CENTRO DE TORTURA Y ASESINATO EN EL HOSPITAL MAS MODERNO DEL PAIS,EL "POSADAS". ALLI SE HACIA MEDICINA POPULR Y DE VANGUARDIA. LOS HIJOS DE AQUELLOS TORTURADORES,SON LOS QUE QUE GOBIERNAN CON MACRI.Y TIENEN TODO EL APOYO DEL "ARGENTINISMO "QUE ESTUDIO EN EL COLEGIO NEWMAN,CHAMPAGNAT,MARISTAS...
Un
grupo internacional de investigadores descubrió que el Toxoplasma
gondii, un protozoo parásito que se transmite de gatos a humanos, puede
causar cambios en el cerebro humano proclives a complicar enfermedades
neurológicas, señala un artículo publicado en la revista Scientific
Reports y divulgado por el portal Gizmodo.
Un
equipo internacional, compuesto de 32 científicos de 16 instituciones
de EEUU, el Reino Unidos, Canadá y Australia, entre otros países, ha
identificado las vulnerabilidades que tiene el cerebro humano que permite a este parásito alterar el curso de una enfermedad e incluso empeorarla.
Tras analizar los datos de 246 personas afectadas por toxoplasmosis, los investigadores demostraron
que la T. gondii provoca cambios en las conexiones neurales,
características de enfermedades como Alzheimer, Parkinson, epilepsia y
varios tipos de cáncer.
Es más, el parásito alteró los receptores olfativos para hacer el olor de la orina de gato menos desagradable.
Los especialistas estiman que la toxoplasmosis puede afectar hasta la
mitad de la población mundial. En EEUU y Rusia, el 23% y 20% de la
población, respectivamente, tiene esta enfermedad.
Tras anidar en el cerebro de los ratones, el parásito provoca la
pérdida de miedo de los roedores a los gatos y los convierta en una
presa fácil.
De esta forma, T. gondii se propaga entre las mascotas y puede
transmitirse a sus dueños. En general, la toxoplasmosis no causa fuertes
síntomas, pero las mujeres embarazadas pueden sufrir serias
complicaciones.
La toxoplasmosis también suele ser asociada con una alteración en la
conducta de las personas, que aumenta el afecto que sienten sus
portadores hacia los felinos. No obstante, esta noción es altamente
discutida por los científicos.
El mejor homenaje para el sabio filósofo argentino: la reedición de su obra
Autor: Dr. Daniel Flichtentrei Fuente: IntraMed
La Biblioteca Bunge de la editorial española Letoli
está compuesta por textos corregidos, revisados por el autor y, en su
mayor parte, con nuevos prólogos escritos especialmente para esta
edición. La reedición de las obras -muchas inhallables hasta ahora- del
sabio Mario Bunge constituye un acontecimiento cultural extraordinario.
Su pensamiento es hoy imprescindible para iluminar con inteligencia y
claridad conceptual los tiempos oscuros donde el desvarío intelectual
posmoderno y el prejuicio anticientífico ganan posiciones dentro y fuera
de la Academia. Saludamos con admiración esta aventura de auténtico
coraje intelectual. Algunos de las obras publicadas
La ciencia. Su método y su filosofía: Este
libro ya clásico, manual de miles de estudiantes a lo largo de varias
décadas, responde con brevedad y sencillez a varias preguntas que en
mayor o menor medida nos interesan a todos. ¿Qué es la ciencia? ¿Cuál es
el método de la ciencia? ¿Qué significa ley científica? Edición
revisada por el autor con nuevo prólogo.
Materia y mente: Tal
como escribe el autor, "algunas de las principales tareas en este libro
consisten en dilucidar los conceptos generales de materia y mente a la
luz de la ciencia contemporánea".
Economía y filosofía: “La
economía mundial está cojeando, y la economía política hace poco por
ayudarla a marchar. Cuando una disciplina es impotente es indicio de que
está en crisis. El presente ensayo se propone precisamente eso:
analizar algunas de las ideas básicas de la economía política y
averiguar si corresponden a la realidad".
100 ideas: Este
libro recoge artículos periodísticos sobre una gran variedad de temas,
tan diversos que el autor ha decidido ordenarlos, sin más
complicaciones, por orden alfabético: son 100 textos (101 en realidad),
100 ideas expuestas con su lucidez habitual y buen humor.
Materialismo y ciencia: ¿Qué
es el materialismo? ¿Qué es la materia? ¿Qué relación hay entre
materialismo y ciencia? Este libro de Mario Bunge pone al día la
filosofía materialista. "Nueva edición de un gran libro agotado" (José
Pardina, director de Muy Interesante). Una reivindicación del
materialismo y la ciencia.
Ciencia, técnica y desarrollo: ¿Qué
lugar ocupan la ciencia y la técnica en el desarrollo de las
sociedades? Edición revisada y con nuevo prólogo del autor. "La
editorial Laetoli está pasando pulcramente a limpio en su Biblioteca
Bunge" los libros del autor de Ciencia, técnica y desarrollo (Arcadi
Espada, El Mundo).
Elogio del cientificismo: Este
libro es una recopilación de ensayos de autores que decididamente están
del lado de la ciencia. En torno a un escrito de Mario Bunge titulado
Elogio del cientificismo, el filósofo Gabriel Andrade ha recopilado un
conjunto de textos de autores de diversos países sobre este tema.
Las iluminaciones de Mario Bunge y la medicina *Por Dr. Daniel Flichtentrei
Mario Bunge es una de las figuras más relevantes del pensamiento del
último siglo, un sabio que evoca a los grandes hombres del Renacimiento.
Sus intereses polifacéticos y su metodología sistemática hacen de su
obra un hito imprescindible para quien valore la cientificidad y
considere a la razón como el logro más alto de la humanidad. La medicina
no podía quedar excluida de su iluminadora reflexión.
El ejercicio de la medicina es múltiple y complejo. Como toda acción
humana, su práctica no es autónoma sino que está emparentada con campos
muy diversos del conocimiento, desde la economía y la política, hasta la
ciencia y la filosofía. La perspectiva amplia y lúcida de Mario Bunge
le ha dedicado numerosos artículos y un libro completo: Filosofía para
médicos, Gedisa 2012. Los médicos tenemos mucho que aprender respecto de
los supuestos básicos que fundan nuestra profesión y de los que, en
general, no tenemos consciencia.
La obra de Bunge se inscribe en la perspectiva del materialismo
sistémico emergentista, lo que aporta al abordaje de la salud y la
enfermedad un marco teórico único por su amplitud y cientificidad. La
consideración de los seres humanos como ocupando diversos niveles de
organización: desde lo molecular a lo social es un punto de partida
ineludible para una práctica que se ocupa de todos esos niveles.
Bunge propone dos tesis de interés para los médicos: “que la
investigación biomédica exige filosofía, y que el ejercicio de la
medicina se vuelve rutina tediosa sin una perspectiva filosófica”.
Cualquiera sea el objeto que se estudia o se manipula es necesario
ubicarlo en el sistema de sistemas que es el universo material; y al
mismo tiempo ubicar a la disciplina que se practica en el sistema de las
ideas contrastables. Hay que practicar el realismo que nos previene del
riesgo del apriorismo y el sistemismo que nos resguarda de la
fragmentación del conocimiento en parcelas imbuidas de una falsa –y muy
peligrosa- sensación de autosuficiencia.
Afirma Mario Bunge que un médico aplica la filosofía aunque no lo
sepa y lo sintetiza de un modo claro y contundente (ver cuadro).
Acciones
Filosofía
El paciente es un ser humano
Realismo ontológico
Busca ayuda que estoy dispuesto a darle.
Humanismo
Pregunta ¿qué le pasa?
Realismo gnoseológico
Verá qué puede hacer
Optimismo praxiológico
Pondrá en duda todo.
Escepticismo metodológico
Buscará signos a partir de los síntomas.
Materialismo
No hay órgano aislado ni paciente en un vacío social
Sistemismo
Formula conjeturas e hipótesis y prescribe tratamientos basados en pruebas
Bunge no solo hace explícitas las bases filosóficas del ejercicio de
la medicina sino que nos alerta acerca de los riesgos de una práctica
ciega a sus propios fundamentos.
“La medicina debe protegerse de las políticas delictivas y de las filosofías morbosas”
Espiritualista: homeopatía, un remedio es tanto más eficaz cuanto menos materia tenga.
Anti-realista: las enfermedades no son
trastornos biológicos sino construcciones sociales y la medicina
científica es una invención de la industria farmacéutica.
Anti-humanista: los médicos que experimentaron con prisioneros, o los que se oponen a la sanidad pública
La medicina no es una ciencia sino una práctica con fundamento
científico, su objeto no es el conocimiento en sí, sino el padecimiento
de las personas. No busca verdades, pero es científica porque emplea
algunas de esas verdades para diseñar y evaluar sus intervenciones.
A lo largo de su obra Bunge deja muy en claro cuál es el propósito
básico del trabajo médico así como contempla la enorme diversidad de los
dos fenómenos básicos de los que se ocupa: la salud y la enfermedad.
Reconocer la complejidad del objeto de estudio y su naturaleza
multiestratificada es una actitud científica. Es en la propia definición
de lo humano como ocupando estratos muy diversos donde el pensamiento
de Bunge alerta al profesional acerca del peligro del reduccionismo
ingenuo en cualquiera de sus formas. Por el contrario, nos ofrece una
perspectiva sistémica donde la salud y la enfermedad son consideradas
como propiedades emergentes cuyas características no pueden reducirse a
las de sus componentes individuales.
Ninguna explicación biológica, por minuciosa que sea, puede dar
cuenta de las complejidades del fenómeno de la enfermedad. Los
determinantes sociales configuran tanto sus modos de presentación como
su incidencia, prevalencia y las posibilidades reales de acceder a la
asistencia o de sostener un tratamiento adecuado. Reconocer estas
dimensiones forma parte del abordaje “científico” de la medicina
contradiciendo la absurda idea que sostiene que la ciencia las ignora,
las desconoce o las minimiza.
Un médico encuentra en la obra de Bunge las herramientas
imprescindibles para abordar el conocimiento sin caer en las trampas de
la manipulación.
“Correlación o causalidad: Ningún ensayo experimental, por riguroso que sea, puede probar que una correlación estadística fuerte, como la que existe entre el amanecer y el canto del gallo, prueba que haya una relación causal. Podemos afirmar que hay causalidad si y sólo si, además de obtener «positivos verdaderos », logramos probar la existencia de un mecanismo de acción”
Tal vez la más importante contribución de Bunge a la medicina es su
propuesta de adoptar una perspectiva realista, materialista, sistémica y
emergentista. La medicina sistémica prefiere síndromes
a síntomas aislados, relaciona la parte afectada con el resto del
cuerpo, ubica el cuerpo en su medio ambiente y tiene en cuenta todos los
niveles de organización pertinentes, desde el físico hasta el social.
Los principios de este marco teórico médico son los siguientes.
Principios de la Medicina Sistémica
1. El ser humano es un sistema de subsistemas,
los que comprenden desde moléculas como agua y genes a otros que, como
el cardiovascular, el nervioso y el inmune difuso, llegan a todas las
partes del cuerpo. Moraleja médica: todo examen médico completo abarca
al cuerpo íntegro y su entorno social.
2. Todos los subsistemas del cuerpo humano están
conectados entre sí, ya directamente (por tejidos), ya indirectamente
(por sangre y hormonas), e interactúan entre sí. Moraleja médica: todo
tratamiento, por local que sea, tiene efectos distales, algunos de los
cuales son adversos, por lo cual nunca habrá terapias perfectas.
3. Toda enfermedad es una disfunción de uno o
más órganos, y toda enfermedad crónica es concomitante con otros
trastornos (comorbilidades). Moraleja médica: Todo tratamiento médico
debe proponerse la recuperación de las funciones normales de las partes
afectadas, así como evitar efectos adversos en las demás.
4. La salud mental es la del cerebro y por
consiguiente es parte de la salud total. Moraleja médica: no se
descuiden los posibles efectos mentales (p. ej. ansiedad y depresión) de
males crónicos y tratamientos drásticos.
5. La salud individual y la condición social se
entrelazan, y la pobreza tiende a aumentar la morbilidad. Moraleja
médica: la búsqueda del bienestar individual incluye el control del
entorno, en particular factores como la contaminación ambiental, el
hacinamiento, y la salubridad y seguridad del trabajo.
6. Dada la complejidad del ser humano y su
entorno social, el médico debe evitar el pensamiento sectorial, que
separa y aísla componentes que de hecho están vinculados, y que tiende a
«anclarse » en las primeras impresiones, informaciones y conjeturas".
Mario Bunge, Filosofía para médicos (GEDISA)
La estructura de múltiples niveles propia de todo lo humano debe
advertirnos que las explicaciones válidas en un nivel pueden no ser
apropiadas en otro, incluso pueden resultar contradictorias entre sí.
Articularlas en cada caso individual forma parte de la auténtica tarea
del médico. Nadie como el maestro Mario Bunge ha sacado a luz, con su
lenguaje claro y su permanente deseo de ser comprendido, algo que cada
médico intuye pero que pocos somos capaces de poner en palabras.
Una medicina sistémica resuelve el conflicto histórico y las
triviales polémicas entre una medicina que define su objeto de estudio
de manera naturalista o normativa. Son las relaciones entre sus
múltiples componentes y determinantes lo que producen la emergencia. Es
este marco teórico el que, por su propia definición, refuta la idea de
que la medicina no se ocupa de la subjetividad de las personas. Esa
afirmación es rotundamente falsa y solo puede esgrimirse como argumento
cuando se desprecia o se desconoce a la ciencia como forma superior de
acceder al conocimiento. Existe una creencia, bastante arraigada -que
Bunge critica en toda su obra- acerca de que el padecimiento de las
personas, sus historias de vida y sus circunstancias solo pueden
abordarse desde perspectivas que la ciencia es incapaz de contemplar.
Nada más alejado de la realidad. Es necesario tener una idea muy ingenua
sobre lo que son la ciencia y la medicina para sostener semejante
afirmación.
Incluso los aspectos subjetivos de la existencia merecen ser
abordados mediante estrategias objetivas. Es éste, precisamente, el
aspecto más humano de la medicina, que no abordan ni la biología ni la
veterinaria. Una actitud responsable y prudente de cualquier forma de
asistencia ante una enfermedad exige saberes que solo obtiene la
investigación científica desinteresada. También es cierto que la
psicología y la medicina se ocupan de “sujetos”, pero no los tratan
subjetivamente sino objetivamente, es decir, como a objetos que existen
fuera de la conciencia del psicólogo. Lo demás es, ya dogma infundado,
ya improvisación a costillas del enfermo.
Su obra es una incansable lucha contra los desvíos (y los desvaríos)
de imposturas intelectuales que han ganado posiciones de privilegio en
gran parte del mundo académico
El método científico ofrece los resguardos que ninguna otra forma de
encarar un problema puede ofrecer: conciencia de sus límites y pruebas
que demuestren lo que se afirma. Este es el principio orientador que
Bunge propone a los médicos. Su obra es una incansable lucha contra los
desvíos (y los desvaríos) de imposturas intelectuales que han ganado
posiciones de privilegio en gran parte del mundo académico: el nihilismo
médico y el constructivismo radical posmoderno que niega la existencia
misma de la enfermedad y la consideran una mera construcción social. La
facilidad con la que estas ideas han obtenido consenso puede atribuirse a
que –como afirma Bunge- es más fácil criticar a la ciencia que
estudiarla.
No es verdad que la medicina niegue la complejidad. Por el contrario,
es precisamente la investigación epidemiológica la que la ha puesto de
manifiesto mediante metodologías rigurosas. Las teorías acerca de lo que
son la salud, la enfermedad y las terapias no nacen por generación
espontánea a partir de una simple colección de datos empíricos aislados.
Son el producto de un riguroso trabajo intelectual que establece
relaciones entre ellos y busca datos que corroboren o refuten sus
hipótesis, desde el origen de una enfermedad hasta los mecanismos que
explican el éxito de algunas terapias y el fracaso de otras. La salud es
demasiado valiosa para entregarla a charlatanes o mercachifles. Mario
Bunge ha ocupado gran parte de su vida y de su extensa obra para
contrarrestar las imposturas que tanto daño le han hecho y continúan
haciendo a la medicina.
Al sistemismo y al realismo hay que agregarles el cientificismo, la
regla filosófica según la cual, toda exploración debiera conducirse a la
luz del método científico ya que es el único que nos protege del
dogmatismo. Dice Bunge: “el médico que se aferre a una posición
dogmática se quedará atrás y constituirá un peligro para la salud
pública. Para ayudar a vivir hace falta una filosofía viva, que se
renueve a medida que progresen todas las ramas del conocimiento”.
La Medicina Basada en Pruebas tiene un límite y un peligro
epistémico: se expone a conformarse con datos y generalizaciones
empíricas, mientras que la buena ciencia también involucra hipótesis y
teorías
La monumental obra de Bunge se ha ocupado en profundidad de los
fundamentos del conocimiento científico. Ha indagado en el marco que
sustenta a la Medicina Basada en Pruebas vigente en nuestros días. Su
posición acerca de esta forma de valorar la información es
imprescindible para quien se anime al pensamiento crítico sobre su
propia tarea. Su idea central es que la Medicina Basada en Pruebas (Evidence Based Medicine)
tiene un límite y un peligro epistémico: se expone a conformarse con
datos y generalizaciones empíricas, mientras que la buena ciencia
también involucra hipótesis y teorías más o menos profundas. Es decir
conjeturas que no sólo se ajustan a los datos empíricos pertinentes,
sino que también dicen algo sobre los mecanismos de acción que los
generan (causalidad). Es necesario superar las hipótesis meramente
descriptivas para formular otras de tipo mecanísmico. No alcanza con
describir el efecto de una intervención, es necesario explicar a qué se
debe, su mecanismo de acción. A su juicio en la medicina contemporánea
sobran datos pero faltan teorías. Una idea valiente que pocos se han
animado a expresar y a fundamentar.
Excede al propósito de este breve trabajo mencionar cada una de las
áreas de la medicina que nos ha iluminado Mario Bunge con su pensamiento
riguroso y su vocación de claridad conceptual. Cualquier persona
interesada en el tema encontrará en su obra un espacio del que sus ideas
saldrán enriquecidas y su práctica profesional transformada. Bunge es
un personaje admirable en muchos sentidos: desde su deslumbrante
inteligencia hasta su coraje cívico, desde su generosidad de maestro
hasta su nobleza como hombre de su tiempo. Pocos contemporáneos merecen
un homenaje tanto como él. Celebrar su obra y su incansable voluntad en
defensa de la razón por sobre el oscurantismo y de la honestidad por
sobre la manipulación y la ignorancia. También los médicos tenemos hacia
él una enorme admiración y un permanente agradecimiento. La medicina
encuentra en la obra de Mario Bunge, no solo respuestas a preguntas que
se hace a diario, sino algo mucho más trascendente, el estímulo para
plantearse las imprescindibles preguntas que no se ha formulado jamás.
Juan Abelló pone a la venta su monopolio del opio en pleno debate sobre su venta descontrolada en EEUU
Junto a su socio Sanofi, Abelló espera ingresar unos 200 millones de euros por la venta de Alcaliber
La
empresa lleva años batiendo récords de beneficios y tras lograr la
primera licencia en España para cultivar y distribuir cannabis se ha
aliado con la mayor firma de este negocio
Fuentes del consejo de
Torreal dicen que la decisión de vender "no tiene nada que ver" con la
epidemia de muertes por sobredosis en Estados Unidos, que ha puesto el
foco en las farmacéuticas
El multimillonario Juan Abelló junto a su esposa, Ana Isabel Gamazo Hohenlohe, en septiembre de 2014. EFE
Juan Abelló Gallo ha puesto
el cartel de ‘Se Vende’ a Alcaliber, la empresa del grupo Torreal
(brazo inversor del multimillonario) que tiene el monopolio del cultivo y
explotación del opio legal en España.
Según avanzó Expansión,
Torreal ha contratado al banco de inversión Rothschild para sondear
entre inversores la venta, a lo largo de 2018, de su 60% de Alcaliber.
El otro accionista, la multinacional francesa Sanofi (dueña del otro
40%), también está dispuesto a vender. Ambos valoran la empresa en unos
200 millones de euros.
.La decisión se produce en un momento dulce para Alcaliber, que encadena récords de ventas y beneficios en los últimos años y en 2016 logró superar por primera vez en su historia los 10 millones de euros de ganancias, con una rentabilidad superior a la de la mayoría de las empresas del Ibex 35.
Fuentes del consejo de Torreal confirman a eldiario.es esos planes de
venta, pero los desvinculan de los efectos colaterales que para
Alcaliber podría acabar teniendo la prolongada epidemia de muertes por
opioides que está sacudiendo Estados Unidos, calificada el mes pasado
por Donald Trump de "plaga" y " emergencia para la salud pública". Esa coyuntura, indican, "no tiene nada que ver" en el proceso de venta, que "estaba decidido hace tiemPOpo", aseguran.
Licencia para vender
La empresa, que no cotiza en bolsa, no detalla en sus cuentas anuales
el destino de sus exportaciones, que suponen más del 90% de su
facturación. Uno de sus destinos es Estados Unidos. En enero de 2008,
previa solicitud en 2005 del Gobierno español, Alcaliber obtuvo
licencia del Departamento de Justicia estadounidense para exportar su
producto allí y desde entonces, ha realizado "importantes
inversiones" en estados como Carolina del Sur, según recogía un informe de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Washington de noviembre de 2015.
De acuerdo con datos de aduanas
recogidos por el portal especializado en comercio exterior USA Import
Data, entre junio y agosto Alcaliber introdujo en Estados Unidos más de
362 toneladas de semilla de amapola (grano) a través de los puertos de
Newark (New Jersey), Long Beach, Los Ángeles y Oakland (California),
Seattle (Washington) y Norfolk (Virginia). Esta actividad, según sus
cuentas, supone un 16% de su facturación, que realiza a través de
exportaciones a 40 clientes de 15 países.
El año pasado, las muertes por sobredosis en Estados Unidos se dispararon otro 21%, hasta 64.070 fallecimientos, según datos preliminares
del Departamento de Salud estadounidense. Una cifra sin precedentes que
previsiblemente volverá a aumentar este año. En un 22% de los casos, la
causa fue el abuso de medicamentos opiáceos de prescripción médica. La
mayor parte, no obstante, estuvo relacionada con opiáceos sintéticos
como el fentanilo, no derivados de la planta del opio que cultiva
Alcaliber y que la empresa suministra (en grano o como principio activo)
a compañías farmacéuticas de todo el mundo.
Como apuntaba recientemente la web especializada BiopharmaDive,
"los fabricantes de opioides se están viendo sometidos a un creciente
escrutinio de legisladores y reguladores" ante la magnitud de la
gravísima epidemia de muertes que azota EEUU.
Hace unos días, The New Yorker señalaba por
ejemplo a los Sackler, "la familia que construyó un imperio de dolor",
dueños del laboratorio Purdue Pharma, objeto, junto a otros fabricantes,
de una catarata de denuncias de diversas administraciones públicas
estadounidenses (entre ellos, varios Estados) por la publicidad engañosa
de su analgésico OxyContin. Este fármaco procede de la tebaína, un
alcaloide del que Alcaliber tiene una cuota en la producción mundial del
18%, según sus últimas cuentas anuales.
Cannabis a la vista
Con sede en la calle Génova de Madrid, la empresa española, líder
mundial en producción de morfina con una cuota del 27%, está presidida
por el propio Abelló y fue fundada por el padre de este en 1973, cuando
la familia logró de la dictadura franquista el monopolio del cultivo de
adormidera, que han mantenido durante más de cuarenta años. Ahora tienen
en su punto de mira al floreciente negocio del cannabis.
La compañía explica en su web que "el 27 de octubre de 2016 Alcaliber
se convirtió en la primera empresa española a la que se concede licencia
para el cultivo, producción, fabricación, importación, exportación,
distribución y comercialización de cannabis. Desde esa fecha una gran
cantidad de recursos de la compañía se dedica al desarrollo de un modelo
que nos convierta en líderes mundiales en la producción de cannabis y
sus derivados para la industria farmacéutica".
En septiembre pasado, y tras obtener esa licencia del Gobierno español, Alcaliber anunció
un acuerdo con la canadiense Canopy Growth Corporation, la mayor
empresa cotizada del sector de la marihuana (fundada en 2014, capitaliza
unos 2.000 millones de euros) para lanzarse de lleno al negocio del
cánnabis medicinal mediante la exportación de este producto. Con ese
nuevo nicho en pista de despegue, Abelló ha decidido hacer caja.
ESPAÑA SE TRANSFORMO CON LOS SIGLOS EN LADRON Y ASESINO DE PUEBLOS,BARCELONA Y CADIZ EN PUERTOS DE ESCLAVOS Y AHORA DE PUTAS.
LA FAMILIA PUIGDEMONT FUE UNA DE LAS PRINCIPALES FORTUNAS NEGRERAS.
ESTAN YA EN EL HACHICH.
POR ESOS SUS POLITICOS SON CORRUPTOS Y SU POBLADORES EN DERECHISTAS DE ALMA.LO MAMAN DESDE HACE CERCA DE MIL AÑOS.
sábado, 4 de noviembre de 2017
La droga que esconde el 20% de las agresiones sexuales
Entre el 17 y el 20% de las violaciones a mujeres se
comete bajo efectos de alcohol o drogas, pero el Código Penal no lo
tipifica como agravante para el agresor. En muchos juicios, de hecho, se
ha usado como atenuante aprovechando la “amnesia parcial” de la
víctima.
Los médicos forenses, previo mandato judicial, son los primeros que reconocen a una mujer que acaba de ser víctima de una violación.
En ese primer contacto, los profesionales tratan de hacer compatible
las lesiones que encuentran en el cuerpo de la mujer con su relato de
los hechos. Pero a veces el relato está incompleto o difuso. La víctima
llega desorientada, nerviosa y es incapaz de recordar qué le ha pasado y
de dónde proviene el dolor de su cuerpo. Los expertos lo llaman “amnesia retrógrada”.
Entre el 17 y el 20% de las agresiones sexuales a mujeres se cometen bajo el efecto de alguna sustancia química. Lo que explica esa pérdida parcial de memoria y de la voluntad de la víctima es una droga en su organismo, normalmente benzodiazepinas (valium, orfidal, tranxilium, diezepan), escopolamina (conocida comúnmente como burundanga), éxtasis líquido o rohypnol.
Son sustancias que provocan somnolencia o desinhibición del
comportamiento, en dosis bajas hacen efecto en una hora y desaparecen
rápido de la sangre. En el argot policial lo llaman sumisión química.Hay unos 200 casos denunciados en Andalucía
entre 2014 y 2016 (el 25% jóvenes de 14 a 16 años), según el Instituto
Nacional de Toxicología. Se les llama la droga de los violadores, porque
es habitual que el agresor haya puesto alguna de estas sustancias en la bebida de la mujer sin su consentimiento. Aunque
las estadísticas señalan que el 50% de estas agresiones sexuales se
comete bajo efectos del consumo excesivo de alcohol, y sólo un 30% tiene
que ver con pastillas contra el insomnio o antidepresivos.
Se les llama la droga de los
violadores, porque es habitual que el agresor haya puesto alguna de
estas sustancias en la bebida de la mujer sin su consentimiento
El
informe pericial de los forenses tiene que tener muy en cuenta esas
lagunas en la memoria, para que no se vuelvan en contra de la víctima
durante el juicio. “Esa desorientación con la que llegan al hospital les
hace sentir inseguras. Recuerdan pero no del todo, sólo flashes.
Una chica se ha despertado desnuda en la cama de un amigo (la mayoría
de los agresores pertenece al entorno cercano de la víctima) y se
pregunta: ¿Cómo he llegado aquí? Poco a poco reconstruye una escena sexual en la que ella estaba consciente, pero incapaz de moverse”, explica Carmen Agüera, coordinadora de la Comisión de Violencia de Género en el Hospital Costa del Sol, de Málaga.
En el 8º Congreso para el Estudio de la
Violencia contra las Mujeres, celebrado en Sevilla, todas las forenses
que han participado coincidían en la importancia de abordar bien a las
víctimas en las primeras horas posteriores a la agresión. “Si ha habido
sumisión química, hay que actuar con urgencia antes de que la droga desaparezca del organismo.
Pero no debemos precipitarnos, se necesita mucho tacto, porque antes
tenemos que ayudar a la mujer a reconstruir las lagunas de su memoria. Y
en esto es fundamental la manera de preguntarles. Por encima de todo hay que evitar que sientan vergüenza o culpabilidad por no poder recordar bien lo que les ha pasado”, explica Carmen Álvarez, coordinadora del Instituto de Medicina Legal y Forense en Andalucía.
Durante uno de los debates más intensos del
congreso, Álvarez regañó a sus compañeros policías y jueces sobre la
manera de interrogar a la víctima. “En el primer contacto con ellas,
buscamos un sitio tranquilo e íntimo para la entrevista. Les explicamos
muy bien los pasos a seguir, las preguntas que les vamos a hacer y el
por qué de esas preguntas. Es importante que entiendan que no las están juzgando, que las preguntas van encaminadas a encontrar e identificar al agresor para así tipificar el delito”, dice. Preguntas como ¿Salió usted sola de noche? ¿Se emborrachó? ¿Consumió alguna droga? ¿Invitó usted al supuesto agresor a su casa? tienden a “revictimizar a la víctima si no se formulan adecuadamente”, apunta.
Los médicos forenses no suelen ser profusos en detalles en sus informes periciales, porque la mujer aún está aturdida, sufre amnesia parcial, y su primera versión puede ser algo diferente
a la que luego aparecerá en la denuncia. Para evitar que esos huecos en
la memoria suenen más tarde a contradicciones y sean usados en su
contra durante el juicio, el Instituto de Medicina Legal de Andalucía
recomienda a sus forenses no extenderse en detalles en el informe.
“Para los forenses, hay un camino fácil y
otro difícil”, advierte Álvarez. El fácil es que en la exploración del
cuerpo de la víctima encuentren señales de resistencia -moratones en el
cuello, alrededor de la boca o en el interior de los muslos- que en el
juicio serán “circunstancias agravantes” contra el agresor. El camino difícil es el de la sumisión química, porque no suele haber lesiones ni señales de forcejeo evidentes.
Existen indicios que se repiten y refuerzan la acusación: cuando un
cuerpo se convierte en un peso muerto es difícil manipularlo y suelen
aparecer enrojecimientos en las zonas salientes (nalgas, omoplatos,
codos, rodillas), de frotamientos con el suelo, por ejemplo. Pero no
siempre son concluyentes.
El forense puede incluso hallar restos
biológicos del acusado en el cuerpo de la víctima -pelos, saliva,
semen-, pero eso no demuestra que el sexo no fuera consentido. “Una
mujer drogada o bebida no pierde del todo la conciencia, ve lo que le está pasando, pero no puede impedirlo, y más tarde le costará recordarlo con claridad”,
dice Agüera. El problema son esas preguntas del principio que, las
formulen o no así, la víctima también se hace a sí misma, porque “todo
el patriarcado y la cultura machista pesa sobre sus hombros”.
Qué dice el Código Penal
La sumisión química entró en el Código Penal en 2010, en el apartado de abusos sexuales.
Pero el uso de sedantes con fines sexuales no está tipificado como
agravantes. Es más, en algunos juicios ha servido de atenuante demostrar
que la víctima había injerido mucho alcohol o que era consumidora
habitual de marihuana. El problema es que la sumisión química no
computa como agresión sexual (equivalente a una violación) en el Código
Penal, sino como abusos sexuales, cuya pena es inferior.
La sumisión química no computa como agresión sexual (equivalente a una violación) en el Código Penal
Esto
es algo que muchos forenses y especialistas y agentes de Policía han
criticado esta semana durante los debates del 8º Congreso para el
Estudio de la Violencia contra las Mujeres, celebrado en Sevilla.
Incluso Naciones Unidas, en la Resolución 53/7 de la Comisión de
Estupefacientes, insta a todos los países a legislar sobre las
“circunstancias agravantes en los casos en que se administren
subrepticiamente sustancias psicoactivas para cometer una agresión
sexual”.
En España, el artículo 181 del Código Penal
contempla penas de uno a tres años para quien “sin violencia o
intimidación y sin que medie consentimiento, realizare actos que atenten
contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona”. Este artículo considera
abuso sexual la anulación de la voluntad de la víctima mediante el uso
de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química idónea a tal efecto.
En ese caso, para los médicos forenses lo
más urgente es tomar muestras de orina y sangre para localizar restos de
droga antes de que desaparezcan del organismo. Aquí los tiempos están
muy tasados y la mayor dificultad es que las víctimas hayan esperado
demasiado al denunciar y ponerse en manos del forense. El alcohol
permanece diez horas en sangre y orina, la burundanga deja poco rasto
después de una hora, en seis horas es difícil verla en sangre y a las
12 horas es imposible hallarla en la orina. 24 horas después de una
agresión sexual bajo efectos de las drogas, la única opción de localizar
restos es por el cabello. Pero es una opción controvertida en los
juicios, porque requiere llamar a la víctima un mes después de la
agresión para tomarle una muestra de cabello, ya que los restos
aparecerán en la raíz (el pelo suele crecer un centímetro por mes).
La sumisión química es un fenómeno más extendido entre los jóvenes menores de 30 años.
Los chavales compran pastillas como la burundanga en internet, a través
de servidores que no están alojados en España, y que la Policía
clausura para ver cómo se reabren poco después con otro nombre. Aunque
en muchos casos se usan antidepresivos, ansiolíticos u otras pastillas
de la rama de los opiáceos que se consiguen en farmacia con receta, y
cuya venta y difusión se ha disparado a consecuencia de la crisis.
El otro fenómeno “peligrosísimo” que se ha extendido en los últimos tres años es el de las agresiones sexuales vinculadas con páginas de contacto en internet o aplicaciones de móviles tipo Tinder.
En este espectro, el perfil de la víctima cambia completamente, suelen
ser mujeres próximas a los 40 años que han conocido a alguien por
internet. “Es sorprendente como en ellas se agudiza un sentimiento
injusto de vergüenza y de culpa. Sienten que a su edad ya debían ser
conscientes de los riesgos de llevarse a un desconocido a casa y les
cuesta más denunciar. A las jóvenes les cuesta menos hablar”, concluye
Álvarez.