lunes, 12 de agosto de 2013

sanidad publica SANIDAD PRIVADA privatizacion recorte

OJO,EL CORTAHUEVOS ESTA SUELTO EN EUROPA

Myleus pacu.jpegEl peligroso--y vale la pena decirlo,riquísimo--PACU,un pez natural de agua dulce de sudamérica,apareció en Polonia,Letonia,Suecia y Ucrania.
No pasa de los dos kilos pero tiene una dentadura igual a la de los humanos.Dificilmente ataca,pero tiene un sabor exquisito,doy fe por haberlo comido en Esquinas(Corrientes,Argentina),a la parrilla.
Si esta con hambre ataca todo lo que cuelga,y las pelotas humanas le atraen por su sabor grasoso.
Se ha hecho endémico en Papua y Asia del sudoeste como Vietnam,Cambodia,Malasia,donde hay criaderos.Encuentran en Suecia un ejemplar de pez «muerde-testículos»
Se ha introducido en el delta del Ebro para la pesca deportiva porque es fuerte y luchador.
Cuidado que si te muerde las pelotas te mueres desangrado .

domingo, 11 de agosto de 2013

¿QUE DIFERENCIA A HITLER DE VIDELA Y DE UN ASESINO DE TU BARRIO?

El asesino interior: razones de atracción en casos criminales
Por Eduardo Anguita
eanguita@miradasalsur.com

Ricardo Ragendorfer / Marcos Mayer / Vicente Battista.


¿Hay algo en común entre Emilio Eduardo Massera y Hannibal Lecter? ¿Entre el odontólogo Ricardo Barreda y los Doce Apóstoles? ¿Entre el crimen real y la narración que los medios hacen de él? Tres especialistas discuten semejanzas y diferencias entre los crímenes que atravesaron a la Argentina de las últimas décadas y arriesgan las razones de su alto impacto en el público.

Se puede hablar de la ex ESMA como un lugar cuyas historias podrían integrar la literatura policial? Porque para los medios, que convierten un caso menor en algo enorme, el mayor lugar de crímenes de la Argentina pasa inadvertido.

Marcos Mayer: –Claudio Uriarte, el autor de la biografía de Emilio Eduardo Massera, Almirante Cero, decía que precisamente Massera, por los hechos que sucedieron en la ex ESMA, había sido el gran serial killer argentino. Que no lo veamos desde ese ángulo da mucho para pensar… ¿Cómo separamos la crueldad de la política, encimadas en personajes como él, como Jorge el Tigre Acosta o Alfredo Astiz, en los que se cruzaron la crueldad y la política, la barbarie y la política?

Ricado Ragendorfer: –Recuerdo una vieja película, La noche de los generales, que dirigió Anatole Litvak, en la que trabajaban Peter O’Toole, Omar Sharif y Philippe Noiret, que trata sobre un general del ejército alemán durante la ocupación de Polonia, y después de Francia, que además de militar, a espaldas de sus tareas de genocidio, era un asesino serial. ¿Cómo se conjuga un asesino privado en un sistema basado en el exterminio? Hay un diálogo bastante aleccionador cuando el personaje de Omar Sharif, un oficial de la policía alemana para quien colabora Philippe Noiret, cuyo personaje también pertenecía a la Resistencia Francesa contra la ocupación de los alemanes, dice: “El asesino es un general”, y el otro le responde: “No me sorprende. El trabajo de los generales, por lo general, consiste en ser asesino…” Y el otro le argumenta: “Lo que en una escala general es tolerado y aceptado y hasta considerado como un acto heroico, en escala individual es repudiado como un acto execrable”.

Vicente Battista: –En el caso de la ex ESMA tenemos la escala general; pero sucede que, si bien concuerdo con que Massera fue un asesino serial, fue el culpable como autor intelectual, y por ende necesitaba necesariamente al autor físico, al que cometía el crimen… Y eso es lo que se daba en ese sitio. En los juicios posteriores quedó claro que los criminales eran tanto Jorge Rafael Videla, Massera y compañía, que seguramente nunca se acercaron siquiera a una mesa de tortura, pero que trabajaban con los torturadores… Allí encontramos algo muy especial: una estructura criminal diferente a la de aquellos criminales que trabajan individualmente.

M. M.: –Pero para que se armen las estructuras criminales tienen que existir criminales individuales. Uno no le puede imponer a alguien que no quiere torturar, que torture… La política no alcanza a explicar todo. Es una pregunta que la ficción se formula: ¿qué hace que un tipo que parecía bueno como la perra Lassie de repente degüelle a cinco personas?

R. R: –Pienso en el caso del descuartizador Jorge Eduardo Burgos, que sucedió en el verano de 1955. Burgos era un hombre de clase media, de 38 años, que vivía con los padres, quienes regenteaban una papelería. En la casa apareció una empleada doméstica de la cual este muchacho se enamoró; ella dejó el empleo en la casa y trabajó en otras, pero la relación entre ambos siguió. Hasta que por algún motivo de celos Burgos la mató y la descuartizó. El caso arrasó en audiencia para los medios de comunicación de la época, con novedades todos los días, como si fuera un folletín –igual al caso de Ángeles Rawson ahora– y con un aditamento político, dado el océano social que separaba a la víctima del victimario. Ese océano dividió al público: muchos simpatizaban con la víctima, que había sido asesinada por un tipo la explotó incluso socialmente, y otra gente la acusaba a ella de ser una arribista que se había aprovechado de este pobre muchacho… Se reproducía la antinomia que existía entonces sobre el peronismo. El impacto mediático del caso no declinó hasta casi medio año después, opacado por un crimen aún mayor: los bombardeos de 1955.

V. B.: –Recuerdo otro caso histórico, de 1914, el de Frank, Carlos Livingston, hijo de una familia tradicional establecida desde los tiempos de Rosas; era contador del Banco Hipotecario, socio del Jockey Club, propietario de algún caballo de carrera; estaba casado con Carmen Guillot, una uruguaya de otra familia tradicional, pariente de los Lafinur, su tía abuela era una Borges Lafinur, así que tenía algún contacto con los Borges… personajes casi aristocráticos. Una noche, cuando regresaba del Hipódromo, a Carlos Livingston, que tenía 46 años, lo mataron en su casa de 42 puñaladas. Su mujer, bastante menor que él, de 28 años y madre de cinco hijos, estaba libre de sospechas. Los asesinos dejaron las armas en la casa, que hoy están en el Museo de la Policía. Eran dos cuchillos, uno de ellos hecho a mano, cuyo mango despedía mucho olor a pescado. Y como había escamas en las heridas, no se tardó mucho en descubrir que quien lo mató tenía alguna relación con el pescado. Resultaron inmigrantes calabreses de veintitrés y veinticuatro años, a quienes la mujer de Livingston les había pagado para que lo mataran porque la trataba terriblemente mal. El crimen se resolvió en una semana: los dos partícipes que no mataron recibieron quince años de cárcel, uno, y el otro, cadena perpetua, y los dos asesinos, la pena de muerte. Resultaron los últimos ejecutados en la cárcel de Las Heras por un juicio penal.

–Marcos, vos escribiste historias de crímenes en la revista Pistas. ¿Creés que a la mayoría de los lectores nos produce fascinación?

M. M.: –Creo que uno se enfrenta a lo peor que tenemos, o no sabemos si es lo mejor o lo peor, las broncas que sentimos, el modo en que nos afectan los conflictos.

R. R.: –¿Por dónde pasa el interés del público por el género? Es la pregunta del millón. Habría que responderla para resolver el gran crimen de los medios: el gran crimen de la comunicación.

–El gran crimen de la comunicación, porque si mostrásemos a esos cuatro jóvenes calabreses tal como lo hacen los canales de televisión hoy, en realidad se estimula esa zona extraña que no sabemos si es lo mejor o lo peor.

R. R.: –Si dividimos el género policial del periodismo en dos vertientes, la de la inseguridad y la de los asesinatos privados, encontramos que precisamente en esa diferencia reside la clave del asunto. La primera vertiente, el miedo a la violencia urbana, hace que la inseguridad venda porque el miedo es una mercancía apreciada en el mercado. En cambio, los asesinatos cometidos por personas que no pertenecen ni al crimen organizado ni al delito es la clave, porque se habla mucho de crímenes de género, de los asesinatos intrafamiliares e intravecinales –en breve, de personas que se conocen– pero se omite lo más obvio: que los homicidas no sólo no pertenecen al mundo del delito sino que integran lo que se podría llamar la parte sana de la población. Es decir, que uno de nosotros puede asesinar.

–Causa un encantamiento casi: es más fácil dejar por la mitad un partido de fútbol en televisión que una noticia del cronista de policiales que carece de la magia de Messi o Riquelme pero da detalles…

R. R.: –La pregunta subyacente al espíritu público ante estas noticias es: “¿Podría haber sido yo el protagonista?”.

V. B.: –Exacto. Y no es menor lo que calificás como “el gran crimen de la comunicación”. En este momento recibimos tal cantidad de información que la parte creativa de cada uno elabora su propia historia… Cuando se comete un crimen, y no se cuenta con muchos elementos probados, como resulta muy elocuente en el caso de Ángeles, cada cronista crea su propia historia, ahora que todo se conoce públicamente. Antes no era así: el crimen de Livingston se conoce de otro modo, y yo me basé en los diarios de la época –que no decían mucho más que “En la madrugada, ataque a puñaladas al señor Carlos Livingston”– para escribir un cuento, “Caminaré en tu sangre”, para una antología sobre crímenes reales. Pero la información era escasa.

R. R.: –Además, se debió recorrer un largo camino para que estas noticias salieran en los diarios como La Nación.

V. B.: –Natalio Botana, en Crítica, inauguró el crimen en primera plana.

R. R.: –Antes de eso los diarios omitían las noticias policiales. Por lo general, en los barrios se imprimían crónicas policiales que se vendían en hojas sueltas; en los primeros tiempos, el relato se hacía con forma de copla… A comienzos de siglo hubo un crimen, de un inmigrante alemán, Augusto Conrado Schneider, asesinado, descuartizado y arrojado a los lagos de Palermo por su compatriota Miguel Ernst, y la noticia circulaba con la música de La verbena de la Paloma: “A dónde vas con ese bulto apurado,/ al lago lo voy a tirar, /es el cuerpo de Augusto Conrado /al que acabo de descuartizar”.

–Al escuchar eso vuelvo a lo que decía Marcos: la narración del crimen, ¿pone en evidencia la peor o la mejor parte del ser humano?

M. M: –El portero Mangeri, detenido por el crimen de Ángeles, no le importa a nadie porque es una figurita gris. En cambio, el odontólogo Ricardo Barreda generó fascinación, se convirtió en una especie de asesino de culto… Como cuando en la ficción surgió el personaje del doctor Hannibal Lecter… Hay figuras oscuras, y el portero de Ángeles no lo es.

V. B.: –Es interesante lo que señalás, porque Barreda mató a sus dos hijas, a su mujer y a la suegra…

–Y así como el crimen de Schneider se contaba en verso y con música, a partir del caso Barreda surgió una infinidad de chistes machistas.

V. B.: –Hay códigos en la prisión según los cuales quien mata a una mujer merece maltrato, porque el preso piensa que esa mujer pudo haber sido su madre o su hermana. Pero contra esos valores, Barreda fue muy bien tratado en la cárcel, respetado por los otros presos. Y fuera de la cárcel su nombre creció. Hoy no creo que haya un solo ser humano, salvo sus abogados, que defienda a Mangeri.

M. M.: –Carece de épica.

R. R.: –Generalmente hay un móvil, un lugar donde se cometió el hecho y lo que suele faltar es el asesino, que está prófugo o no se sabe quién es… Acá se tiene al asesino pero alrededor hay un desierto fáctico: no existe móvil, no existe lugar, no existe lenguaje… son todas especulaciones. Y en base a esas especulaciones se construyó un relato que hace casi dos meses permanece en los medios.

–¿Hay una relación entre esta fascinación y el hecho de que la principal preocupación de todos los electores en la Argentina sea la inseguridad?

M. M.: –Me parece que los pibes que se roban las zapatillas, o aun los que generan inseguridades mayores, no tienen historia para los medios: los medios no los consideran sujetos dignos de una biografía, sino una especie de ejército de ropa deportiva y capucha. Es preocupante que se los relate como una masa mientras Barreda o Mangeri tienen su biografía, que puede ser infame si se quiere, pero les otorga individualidad.

–César González hizo su película Diagnóstico Esperanza en su barrio, la villa Carlos Gardel, con sus amigos y familiares como actores, y cuando los pibes actores asaltan a un tipo de clase media, le pegan: no lo cuentan como una historia de pobres chicos sino que asumen una identidad con toda la violencia del caso. ¿Es ésa una manera de asumir una biografía?

R. R.: –Sí, desde luego. Es muy interesante y tiene puntos en común con el relato desencarnado de Luis Buñuel en Los olvidados. Borges decía que en la historia de la humanidad no hay más que tres o cuatro metáforas, y esta es una de ellas… Por supuesto, el hallazgo de este tipo de relatos, como el de Diagnóstico Esperanza, o el libro de Cristian Alarcón Cuando me muera quiero que me toquen cumbia, que gira en torno del Frente Vital, un pibe chorro que mataron y se convirtió en una especie de santo villero, consiste en no escamotear la carga de violencia de los protagonistas.

–Tanto en el caso del Frente Vital como en la ficción que cuenta la película de César González, la policía aparece como un elemento determinante.

R. R.: –Determinante, sin dudas. Si bien la conciencia colectiva sabe que la policía participa en todos los delitos que consigna el Código Penal (por denuncias concretas en las que hasta intervino un ministro de Seguridad bonaerense, se sabe que ciertos sectores policiales reclutan a menores como mano de obra esclava) cuando esos sectores marginados actúan y salen en los diarios, pese a que espíritu público conoce el rol gerencial de la policía en estos casos, ¿qué hace? Reclama mayor presencia policial.

V. B.: –Los códigos han cambiado. Hace un par de años uno de mis yernos sufrió un secuestro y lo llevaron a una villa. Los secuestradores le explicaron por qué cometían ese secuestro, casi como justificándose; también le preguntaban qué le gustaba de música… En un momento dado viene otra banda y le avisan: “Te vamos a proteger porque estos son peores”. ¡Venían a secuestrar al secuestrado! “Y si llega la policía es peor, porque entra matando”, agregaron. Él no sabía qué hacer, se sentía en una experiencia muy surrealista. La inseguridad es un retintín, porque este caso existió pero yo no veo que aquí se viva como en otros países de América latina. La inseguridad es un tema político con el que se tapan otras cosas.

–Pero cuando uno escucha que alguien sale a las 5 de la mañana de su casa para trabajar, se toma un colectivo para llegar a la estación de tren y allí otro colectivo, y dos por tres le roban el celular...

R. R.: –Cuando hablamos de inseguridad en realidad nos referimos a la violencia urbana.
La inseguridad en sí como reclamo –y esto lo plantea muy bien el sociólogo francés Loïc Wacquant– es el espacio donde los bordes sociológicos se tocan: un trabajador a quien le roban el sueldo y las zapatillas cuando entra a la villa en la cual vive se ve más afectado por la violencia urbana que un tipo de La Reja a quien le roban el Mercedes Benz, porque el Mercedes Benz del señor tiene seguro y las zapatillas no. Los reclamos de más seguridad y mano dura provienen indistintamente de sectores privilegiados, de sectores pudientes y de sectores carenciados; éstos últimos, en definitiva, reclaman una especie de orden ciego e inmediato porque como no le pueden pedir seguridad social al Estado, terminan por pedir seguridad a secas.

–Marcos, en Artistas y criminales has contado crímenes en familia, afectivos, por locura, pero no los de la inseguridad. Pero si un villero le roba a otro villero, ¿no es un crimen de vecindad, en familia de algún modo?

M. M.: –Seguramente. Pero los periodistas tenemos ese déficit: todavía no hemos podido narrarlos así. Uno podría argüir: “Hay razones de tipo social”, pero ya se ha dicho hasta el cansancio. En el momento que alguien roba zapatillas o se abalanza sobre una chica para sacarle la cartera, hay una elección individual. Les hemos quitado ese poder de decisión a los protagonistas de la llamada inseguridad. No es la necesidad, el discurso de los ’90 sobre la inseguridad que nacía del desempleo… no es automático.

V. B.: –Pero en Ladrón de bicicletas, de Vittorio de Sica, el que roba la bicicleta lo hace porque ya no puede más… Es cierto que hay gente que se quedó sin trabajo y no fue a robar, pero nosotros cuestionamos al chico que roba la bicicleta y admiramos a ese señor que entró a un banco y vació las cajas de seguridad.

–Los ladrones de banco son taquilleros, inspiran películas…

V. B.: –Recuerdo el robo al ex Banco Río en San Isidro, que se vino abajo por la mala atención de un ladrón a su pareja: el hombre que se fue con una mujer más joven. Un tipo capaz de hacer semejante robo, ¿cómo pudo haber caído en semejante error?

R. R.: –Ese tipo de planes en realidad son un desafío denodado contra el azar, y si el azar se impone sobre el plan, como en este caso, en que todo se terminó derrumbando por una mujer despechada, es un triunfo de la estupidez sobre el plan.

V. B.: –¿Recuerdan aquel robo famoso de los lingotes de oro en Ezeiza?

–El de Saúl Lipsitz, que tenía una amante inglesa, Nelly Herrera Thompson.

V. B.: –La conoció en el casino, en efecto era su amante, pero la inteligencia de él para hacer ese robo en 1961 fue superlativa. Consiguió una camioneta y le pusieron la marca de Panam, y alquilaron un galpón en el Conurbano y la noche previa al robo hicieron un gran asado para todos los vecinos; pero a las cuatro de la mañana se pusieron las ropas de Panam, cargaron el oro y lo depositaron en ese galpón. Sabían que si entraban a la ciudad de Buenos Aires todo estaría copado por la policía, entonces dejaron la carga guardada ahí. Nadie iba a sospechar que los que hicieron el asado iban a ser ladrones media hora más tarde.

–Saúl Lipsitz era un personaje: vivía en Villa Crespo, era de los fundadores del IFT, era de izquierda… y enfrente tenía nada menos que al comisario Evaristo Meneses.

V. B.: –Lipsitz le dijo a sus secuaces que no gastaran un centavo hasta un año después.

R. R.: –Pero Meneses lo descubrió porque uno de la banda, pariente de Lipsitz, compró una laminadora. Y otro integrante de la banda, un pistolero de fuste que murió en 1995 fugando de un asalto cometido en el sur del país, tenía ya 73 años e inspiró un gran titular de Crónica: “Cayó el pistolero de la tercera edad”.

M. M.: –A veces el título es todo. Yo escribí una nota espantosa en Pistas sobre la muerte de Giorgio Armani y el título me salvó: “Lo cosieron a balazos”.

R. R.: –Había cosas maravillosas en esa revista. Juan Jacobo Bajarlía hacía literatura. Recuerdo un texto sobre un asesino serial francés durante la ocupación alemana que mataba soldados alemanes, los evisceraba y hacía chacinados que… ¡vendía a las tropas alemanas!

–Hablando de carne humana, otro tema de tu interés, Ricardo, es el de los Doce Apóstoles de Sierra Chica…

R. R.: –Y hablando de títulos, sobre ese tema me censuraron en Gente porque quise poner “El noble repulgue”.

–La cárcel de Sierra Chica, y realmente es un lugar lúgubre. Me impresiona que hayan terminado jugando al fútbol con la cabeza de los guardiacárceles.

R. R.: –Los Doce Apóstoles, paradójicamente, son tipos que se hicieron pesados en las cárceles. Afuera eran ladrones y pistoleros de poca monta; se llaman cachivaches porque convierten la cárcel en su hogar y aunque hay montones de ellos en general son presos solitarios, parias. Estos, además de esa patología, padecieron de otra: hacerse fuertes ahí.
La violencia fue el modo más práctico de matar el tiempo: no es un medio para conservar el poder sino directamente un fin.

–Para cerrar, me gustaría reflexionar sobre lo que nos devuelve la pantalla, una parte de nosotros mismos, como decía Marcos: lo peor y lo mejor que pueden convivir, porque a veces la violencia es para romper un orden injusto y otras veces para matar al vecino.

M. M.: –Yo desconfío de algunas palabras. Violencia, por ejemplo. No es lo mismo la violencia de Massera, que la de un piquete, que la de Barreda. A veces englobamos cosas muy distintas. Debemos desconfiar de las palabras que no nos dejan entender. No se mata de la misma manera: los serial killers llevan el modo de matar a escala industrial, pero Mangeri o Barreda matan una sola vez. Entonces, cuando decimos “violencia”, ¿de qué hablamos? Barreda no cabe en la misma categoría que Massera.

R. R.: –El otro día compré una revista 7 Días de 1978 y, más allá de la exaltación del Mundial, ese clima homicida, de miedo, opresivo, se veía hasta en las publicidades. Habría que preguntarse no cómo pensaban los genocidas sino cómo pensaba la gente en el genocidio.

V. B.: –Debemos distinguir entre el asesino serial, un enfermo al que pondremos en un psiquiátrico o en la cárcel, y los que no eran ni seriales ni enfermos sino seres miserables que cometieron crímenes de lesa humanidad por razones que nada tenían que ver con la pobreza o con la desigualdad social, sino con una pura razón destructiva que se puede leer en Adolf Hitler o en Benito Mussolini, también.

11/08/13 Miradas al Sur

sábado, 10 de agosto de 2013

CHICAS ,PÓNGANSE EN MOVIMIENTO

Orgasmos por prescripción médica

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El profesor Barry R. Komisaruk analiza los resultados de su investigacion sobre los efectos del orgasmo en el cerebro de la mujer
Komisaruk recomienda a sus pacientes utilizar la estimulación vaginal para reducir el dolor de la menstruación. (Fotografía de Wendy Birbano, de la Universidad de Rutgers)
El psicólogo neoyorquino Barry Komisaruk lleva 30 de sus 72 años investigando los beneficios del placer sexual en el bienestar de la mujer.
Su último estudio demuestra que el clímax estimula todas las áreas principales del cerebro y trata de encontrar posibles usos terapéuticos de la estimulación vaginal. En este momento la investigación de Komisaruk se centra en averiguar si el placer sexual puede ayudar en el tratamiento de pacientes con ansiedad, depresión o adicciones.
Durante su experimento, Komisaruk introdujo a sus pacientes en la cajas de resonancia magnética con el encargo de estimular su vagina hasta alcanzar el orgasmo. La monitorización cerebral de este proceso le ha llevado a algunas interesantes conclusiones que Komisaruk compartió al teléfono con BBC Mundo.
¿Qué pasa en el cerebro de una mujer durante un orgasmo?
Hay un enorme incremento de la actividad. Lo que hemos averiguado es que durante el orgasmo hay un impresionante incremento del flujo de sangre y de oxígeno en la cabeza, ambos nutrientes muy beneficiosos para el cerebro.
¿En qué consiste su análisis del cerebro?
cerebro
La estimulación cerebral que produce el orgasmo tiene muchos beneficios según Komisaruk.
Monitoreamos su actividad durante el clímax y observamos qué zonas se activan cuando la mujer tiene un orgasmo. Hemos visto que sus efectos beneficiosos llegan a todos los sistemas principales del cerebro. Me refiero al sistema sensorial, al sistema del control motor, etc.
Su estudio menciona que conocer los efectos del orgasmo en nuestra cabeza puede ayudar a superar la depresión, la ansiedad o la adicción, ¿cómo?
Es precisamente eso lo que queremos comprobar. Para ello, permitimos que el paciente vea el escáner de su propio cerebro en directo. Estamos en proceso de averiguar si visualizar los procesos de nuestra mente ayuda a controlarla. Hay una zona llamada núcleo accumbens que es el área del placer.
Esa área es activada por la nicotina, por el chocolate, la cocaína y también por los orgasmos. Mi pregunta es: ¿nos podemos enseñar a nosotros mismos a incrementar conscientemente la actividad en este núcleo observando su funcionamiento, ¿qué efecto tendría en pacientes con depresión o ansiedad?
¿Cuán conocidos son los efectos del orgasmo en la salud?
Barry komisaruk en introduce a una paciente en la caja de resonancia para analizar sus el efecto del orgasmo en el cerebro
El chocolate, la nicotina, la cocaína y los orgasmos activan la misma zona del placer en el cerebro, llamada núcleo accumbens.
Prácticamente no hay estudios. Éste es el primero que se hace sobre sus consecuencias en el cerebro. Sí se ha estudiado el resultado del orgasmo en el corazón de la mujer y también los beneficios del orgasmo masculino para evitar el cáncer de próstata.
Se probó que las mujeres que tenían más orgasmos gozaban de mejor salud cardíaca. El estudio en hombres mostró que los varones con menos orgasmos no habían liberado sustancias tóxicas que estaban acumuladas en la próstata por la ausencia de eyaculación. Este factor les hace más propensos al cáncer.
¿Cuándo cree que su conocimiento del cerebro será suficiente hacer una prescripción médica oficial?
Yo ya lo recomiendo. Pero para lograr que se haga de manera regular se necesita investigar más. Dependerá de los hallazgos que hagamos en el futuro.
¿Es fácil conseguir dinero para la investigación de la sexualidad?
Es muy difícil. Las entidades que financian son reticentes a dar dinero para estudios sobre el placer y el sexo. En parte porque se enfrentan a la presión social. El gobierno no quiere involucrarse en investigaciones sobre la sexualidad por temor a que se le critique con el argumento de que hay problemas más serios.

El orgasmo como tratamiento del dolor

"Tanto el orgasmo como la estimulación vaginal funcionan como calmantes del dolor a corto plazo "
¿Por qué está interesado en el orgasmo de la mujer y no del hombre, hay mucha diferencia entre ambos?
Hay más similitudes que diferencias. La razón por la que comencé a interesarme por el orgasmo femenino fue que encontré evidencias de que la estimulación vaginal tiene capacidad de bloquear el dolor sin necesidad siquiera de alcanzar el orgasmo.
Hemos demostrado que ambos placeres actúan como calmante, siendo el orgasmo más efectivo que la estimulación.
A raíz de ahí muchas mujeres me han dicho que utilizan la estimulación vaginal para reducir el malestar de la menstruación o el dolor causado por la práctica de deporte. Y les funciona
¿Entonces la estimulación vaginal puede aliviar el dolor a largo plazo o sólo a corto plazo?
Mis estudios sólo han logrado establecer que el orgasmo reduce el dolor menstrual inmediatamente y puede llegar a persistir horas.
El alivio de los dolores de espalda es otro efecto beneficioso de la estimulación vaginal y los orgasmos.

viernes, 9 de agosto de 2013

Revelan que dos tazas de chocolate diarias le hacen bien al cerebro

Es porque su contenido de flavonoides ayuda a mejorar el flujo de sangre en el cerebro y eso contribuye a mantenerlo sano y activo.
La fuerza del cacao. No sólo es un placer, ya es una cuestión de salud.


.ETIQUETAS.

LA STAMPA. ESPECIAL - 09/08/13
Buenas noticias para los golosos del néctar marrón, el chocolate, o mejor dicho, el cacao, su componente principal. Según un nuevo estudio publicado en la versión online de la revista científica Neurology , el hábito de degustar hasta dos tazas de chocolate diarias ayuda a mantener sano y joven al cerebro, pero activo, por sobre todas las cosas.
El estudio, realizado por investigadores estadounidenses de la Facultad de Medicina de Harvard en Boston, abarcó a 60 adultos con una edad promedio de 73 años –la franja, en general, en la que se manifiestan mayormente las señales de la declinación cognitiva relacionada con la edad–. Ninguno de los que participaron en este estudio había recibido diagnóstico de demencia. De todos modos, 17 de ellos daban señales de flujo insuficiente de sangre al cerebro.
Durante el período del seguimiento propuesto por los investigadores,los voluntarios tomaron dos tazas de cacao caliente por día, durante 30 días. Durante ese período no consumieron chocolate en otra forma. Los participantes en el estudio fueron luego sometidos a una serie de tests para medir su memoria, capacidad de pensamiento y performance cognitiva.
La cantidad de flujo de sangre al cerebro era medida de forma paralela a través de ultrasonido.
Los análisis realizados durante el estudio mostraron que las personas con flujo insuficiente de sangre al cerebro, registrado al inicio, registraron una mejoría en este flujo de un 8,3% en relación a los que mostraban un flujo normal.
Las mismas personas que habían mostrado un deterioro en el flujo de sangre mostraron también mejoras en los tests de memoria: los tiempos de respuesta pasaron de 167 segundos al inicio del estudio a 116 al final.
Cabe destacar que los participantes con poco flujo de sangre al cerebro presentaban también daños en alguna zona del cerebro, descubiertos por medio de estudios de resonancia magnética.
Para observar mejor los efectos, la mitad de los participantes del estudio ingirieron chocolate caliente rico en flavonoides –la substancia antioxidante– mientras que la otra mitad ingirió una variedad de chocolate pobre en flavonoides. No hubo de todos modos diferencias entre los dos grupos en los resultados. Estos resultados, según los investigadores, podrían explicarse por la intervención de otro componente activo en el cacao que surtía otro efecto benéfico o que bastaban pocas cantidades de flavonoides para obtener el mismo efecto benéfico. Es decir, si hay flavonoides, aun en poca cantidad, es suficiente para que el chocolate sea efectivo.
“Estamos aprendiendo más cosas sobre el flujo de sangre al cerebro y sobre su efecto en la capacidad de pensamiento”, explicó la científica Farzaneh Sorond, neuróloga y principal autora del estudio. “Como las diversas áreas del cerebro tienen necesidad de mayor energía para completar sus tareas, también necesitan mayor flujo de sangre. Esta relación, denominada acoplamiento neurovascular, puede tener un papel importante en enfermedades como el Mal de Alzheimer”. En suma, degustar un chocolate puede ser no sólo un placer sino también una forma de cargarle combustible al cerebro.
Traducción: Silvia Simonetti

¿SEÑORA MINISTRA,LE VA A DEVOLVER LA VIDA A LOS MUERTOS POR SU CULPA?

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Directo | Pastor presenta hoy un plan de medidas de seguridad ferroviaria

EL PAÍS Madrid 62
La ministra de Fomento comparece en la Comisión parlamentaria tras los testimonios de los presidentes de Renfe y Adif, que descargaron la responsabilidad en los técnicos

Un pais curioso,la alianza de corruptos PPPSOE,ahora va a resucitar a los muertos...

SI SE CONFIRMA,UN GRAN AVANCE

estudio preliminar

Una nueva vacuna de la malaria muestra una protección del cien por cien

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Científicos estadounidenses abren una nueva vía para luchar contra una pandemia que mata 2.000 personas cada día

Al parásito de la malaria, uno de los asesinos en serie más eficaces del planeta, le ha surgido un nuevo enemigo para intentar cercarle. Científicos de siete centros de investigación de Estados Unidos presentan en la revista «Science» una nueva vacuna que podría liderar la próxima generación de vacunas de la malaria. La candidata se llama PfSPZ y ha salido triunfante en el primer ensayo donde se ha puesto a prueba. Se ha convertido en la primera vacuna contra la malaria que logra un cien por cien de protección y lo hace con una buena tolerancia. Eso sí, sólo es una prueba de concepto, un primer ensayo que prueba el medicamento en las condiciones más favorables: en un entorno controlado y con un número muy reducido de voluntarios sanos.
La vacuna se administró a cincuenta adultos sanos estadounidenses. Fue segura, bien tolerada y protegió a todos los que fueron inmunizados aunque sólo consiguió el cien por cien de eficacia en seis de ellos, a los que se administró cinco dosis. Una peculiaridad es que la aplicación fue intravenosa, no bastó una inyección subcutánea como las habituales. Esto haría muy difícil su utilización a gran escala, si no se consigue mejorar su administración.

Pedro Alonso: «Una noticia muy buena»

«Estamos ante una noticia muy buena», asegura el epidemiólogo español Pedro Alonso desde Mozambique a ABC. Alonso, que prueba la que será la primera vacuna contra la malaria se felicita por los resultados de sus colegas. Recibe la investigación con esperanza y también con cautela: «Sólo tenemos una primera prueba. Si los siguientes ensayos van bien, necesitaremos diez años más de investigación para saber si puede convertirse en una buena vacuna». Alonso recuerda que «su» vacuna, a punto de recibir luz verde para su utilización, también consiguió casi un cien por cien en la primera fase. Ahora en condiciones reales y en bebés de corta edad la protección es del 33-35%.

De la saliva de los mosquitos

Para desarrollar esta nueva vacuna, los investigadores estadounidenses liderados por Stephen Hoffman, se inspiraron en un tratamiento de los años 60, bastante menos sofisticado que la vacuna actual. Consistía en vacunar favoreciendo la picadura con mosquitos infectados con el parásito de la malaria, pero irradiados para atenuar su agresividad. Se conseguía protección pero vacunar a base de picaduras de mosquito parecía una fórmula poco práctica.
Para fabricar la nueva vacuna recurrieron también a moquitos infectados irradiados. Diseccionaron sus glándulas salivares donde se esconde el parásito que causa la malaria, lo aislaron y lo purificaron.

¿Funcionará en bebés?

Superada esta primera prueba, a la nueva vacuna le queda responder a numerosas preguntas: «¿Funcionará en las zonas de más exposición del África subsahariana? ¿protegerá a los bebés de corta edad, las principales víctimas de la malaria? ¿se podrá utilizar con jeringuillas comunes o a través de una aplicación intrnasal?
De momento, la vacuna más avanzada que prueba el equipo de Pedro Alonso cuenta los días para su utilización. «Si todo va bien y conseguimos buenos resultados en el próximo ensayo, podríamos tener la autorización de la Organización Mundial de la Salud en 14-16 meses», explica. «Será la primera vacuna de malaria que se registre. No será la vacuna definitiva pero habremos dado un paso de gigante en la lucha contra la enfermedad y empezaremos a salvar miles de vidas».



A mi ya no me va a servir,me morire con alguno que otro ataque de vez en cuando,pero salvara muchas vidas.
Espero y deseo que sea util.