domingo, 8 de septiembre de 2013

DEPILARSE EL VELLO PUBICO


"Depilarse toda": ¿por ellos o por nosotras?

Desde hace unos años es moda. De hecho, es tendencia absoluta en todos los salones de belleza. Pero, ¿las mujeres lo hacemos porque nos gusta o a pedido de los hombres? ¿Qué se busca y qué se encuentra en un cavado sin un pelo? De los riesgos a los beneficios, la intimidad de la depilación total de la pelvis y la tira de cola.

gzanguitu@agea.com.ar / t: @gabrielazang
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“Si te depilás toda, gozás más”. O “Ellos lo prefieren sin un pelo”. O “Ni loca lo hagas, es muy peligroso”. O… Muchos son los mitos que rodean a un pubis absolutamente depilado. Lo cierto es que es “la” tendencia de belleza íntima de este siglo, una norma que se ha establecido entre las mujeres que no dudan a la hora de acostarse en la camilla del centro de belleza. Y ya no se trata de “recortar” o sólo prolijar: ahora la misión es dejar nuestra intimidad casi al descubierto, totalmente despojada de ese vello que pocas décadas atrás reflejaba la feminidad absoluta, el verdadero ser mujer.

“Por algo está”, decía la abuela
El vello púbico aparece en la maduración púber debido a la influencia de andrógenos y estrógenos y forma parte de los caracteres sexuales externos. “Se cree que su origen se remonta al desarrollo, cuando el hombre tuvo que caminar erguido y éste ‘señalaba’ el área genital”, explica el doctor Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo. Otras teorías sostienen que servía para calentar la zona cuando no se empleaban más que algunas pieles para vestir o que mostraban una parte del cuerpo que podía resultar excitante para los otros.
Desde el punto de vista ginecológico, “sirve para amortiguar el impacto de golpes o fricciones sobre el pubis protegiendo, así, a los genitales externos y también impide que la transpiración o el agua que corre por el cuerpo impacte directamente en ellos”, detalla la ginecóloga Sandra Magirena. Y agrega: “El vello forma una malla protectora al ingreso de gérmenes u otras secreciones, por ejemplo, la contaminación de materia fecal a la vagina”.
Pero el dato más interesante está por venir. “En la base de los pelos ondulados se encuentran glándulas sebáceas que humectan la zona y segregan feromonas, sustancias que estimulan el deseo sexual masculino excitando los terminales nerviosos del órgano vomero nasal, una estructura  del cerebro primitivo ligada al olfato y al estímulo sexual  -sobre todo- en los hombres”, dice Magirena.
A la hora de hablar de los riesgos, mucho se dice y poco se sabe. Según la ginecóloga, “En general no hay inconvenientes serios, salvo el efecto de irritación por calor sobre la piel o alergia a la cera que pueda producirse”.

Depilame, depilate: de la bikini a ¿nuestro? placer sexual
Al principio, hacer “el cavado” sólo buscaba eliminar los pelos de las ingles para evitar que asomaran –antiestéticos y desagradables- por debajo de la tanga o de la malla. Hoy, “el 85 por cierto de las mujeres que se atienden se depila la pelvis completa y se hace la tira de cola”, cuenta la esteticista Viviana Ayllón.
Y es ahí, recostadas sobre la camilla y sin bombacha, cuando nos enfrentamos a las verdaderas razones por las que decidimos volver a ser “como nenas de 8 años”.
De la boca para afuera, y según Ayllón, “la mayoría de las chicas dice que lo hace por higiene, porque se sienten limpias, frescas y seguras. Sólo algunas pocas insinúan que lo hacen a pedido de sus parejas”.
Y llegamos a la cuestión: nuestra imagen frente al espejo (y frente a ellos). Depilarnos el cavado ya no es un simple acto de belleza, no sólo buscamos eliminar los pelos para que no se vean debajo de la bikini, buscamos volver a ser chicas, lampiñas y con la piel suavecita. ¿Por qué? La “leyenda urbana” afirma que no tener vello colabora con nuestro placer sexual, sin embargo, la doctora Magirena lo descarta de plano: “es un mito, tiene que ver con la cultura y las modas y no con el goce”.

Belleza siglo XXI   
Eso que pocas murmuran es, en general, la verdad: a los hombres los fascina un pubis “infantil”. Pero no siempre les gustó. En su libro “La defensa del pelo. Contra la dictadura de la depilación íntima”, citado por blog "Bastadesexismo", el periodista Stephane Rose sostiene que esta tendencia se originó con la democratización de Internet que acarreó, a su vez, la democratización de la pornografía. "Desde el principio de los años 2000, la depilación íntima ya no es una cuestión de moda, y mucho menos de elección o de libre albedrío: una mayoría de mujeres ya no son dueñas de sus pelos púbicos y los depilan dócilmente (…) sin cuestionar el sentido de su gesto".
Y si volvemos a las causas, sólo basta ver la presentación de una película porno para descubrir que, entre tanta pelvis completamente depilada, “las peludas” son una categoría especial, minoritaria y fetichista. Ese, absolutamente limpio y despojado, es el modelo que los hombres pretenden imitar en sus camas.
Entonces,  ¿qué buscamos nosotras y qué encuentran ellos al vernos “como nenas”? El doctor Ghedin no cree “que la zona lampiña produzca en los hombres adultos fantasías de estar con una mujer más joven", pero sí cree que "se sienten halagados por lo que la mujer les ofrece, como si ellas hubieran -ex profeso- preparado la zona para estar con ellos”.
A diferencia, para Magirena, “La sexualidad ha cambiado bastante, hay una pérdida de la intimidad, todo se expone. Es más importante el ‘cómo me ven’ que el ‘cómo me siento’. Yo pienso que estos comportamientos son un poco regresivos, creo que  verse toda depilada es algo infantil y el sexo compartido y placentero es cosa de adultos. Sabiendo que son más las mujeres las que se rasuran todas, pensar que un hombre se excita con un pubis aniñado suena bastante perverso”.

¿EL MOMENTO DEL DEBUT?

La edad del sexo

¿A qué edad se pueden iniciar las relaciones sexuales? ¿Quién tiene el derecho o el deber de discriminar cuándo se debe hacer? ¿Están los y las adolescentes preparados/s para tener relacionarse sexual y afectivamente con otra persona?

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Elena Crespi Asensio Elena Crespi Asensio A principios de semana recibíamos la noticia de la reforma del código penal sobre la edad de consentimiento de las relaciones sexuales. Hasta ahora estaba en los trece años y va a ser aumentada hasta los dieciséis años.
Muchas serán las personas que se habrán alegrado de este aumento. Muchos serán los adolescentes que se habrán asustado. Y los profesionales de la salud sexual hemos recibido muchas llamadas para saber nuestra opinión al respecto.
Creo que, más allá de atreverme a decir a qué edad deberían empezar las relaciones sexuales (cosa que no haré porque no puedo juzgar a cada una de las personas que decide dar el paso), es una buena medida. Uno de los motivos, según mi parecer, es que los trece años es una edad en la que se acaba de llegar a la adolescencia. La infancia está muy reciente. Y no se está suficientemente capacitado para comprender qué implica tener relaciones sexuales. ¿Y a los dieciséis... se está completamente preparado o preparada? Seguramente tampoco pero la persona ya lleva un tiempo en la adolescencia, ya ha vivido algunas de las ventajas y de los inconvenientes que implica esta etapa, la infancia está cerca pero no tanto como a los trece años... una persona ya está llegando (o al menos está en camino) de la edad adulta.
Hace unos meses Ana Mato dijo que esta medida podía ser útil para luchar “más eficazmente contra los abusos que se cometen contra los menores”. No sé si realmente esta medida servirá o no para ahuyentar a los abusadores o a los agresores. Y también serviría para acercarse más a las edades de consentimiento de otros países europeos. Hasta ahora creo que en España y en el Vaticano hallábamos las edades de consentimiento más bajas. (Prefiero no comentar ahora las dudas que me vienen a la cabeza al pensar en la edad mínima de consentimiento que hay en el Vaticano...).
Lo que me planteo es si este cambio legal tendrá repercusiones en la vida sexual de los y las adolescentes. Hasta ahora la edad de consentimiento eran los trece años pero la media de edad en la que los chicos y chicas empezaban a tener relaciones sexuales estaba alrededor de los dieciséis años. ¿Se afianzará ahora esta edad? ¿Esta ley tendrá efecto sobre esta media? Posiblemente no.
No sé cuántos adolescentes, antes de iniciarse en las relaciones sexuales compartidas, piensan en si han superado o no la edad legal de consentimiento...

¿Qué es lo más importante?

¿Es prioritario indicar un límite de edad en el que empezar las relaciones sexuales? ¿O debemos dar más importancia a una buena educación afectiva y sexual que ayude a los adolescentes a tomar decisiones un poco más maduras?
Aunque hay muchas entidades, familias y escuelas que intentan hacer una educación afectiva y sexual transversal con los niños y niñas, desde que son pequeños hasta que se hacen adultos y adecuando los contenidos de dicho aprendizaje a la edad correspondiente... la mayor parte de la sociedad cree que la educación afectiva y sexual debe darse cuando las niñas y los niños llegan a la pubertad o cuando ya están en la adolescencia. Y, muchas veces, se llega tarde.
La educación afectiva y sexual debería formar parte de nuestra vida desde que nacemos. Y no podemos entender solamente que la educación afectiva y sexual es “hablar de sexo” sino que es educar en las emociones, las habilidades sociales, la autoestima, el derecho a decir “no”(la asertividad), etcétera.
Una educación integral donde no habláramos sólo de preservativos, enfermedades de transmisión sexual, orgasmocoitopene y vagina... sino una educación afectiva y sexual que tuviera en cuenta que la sexualidad forma parte de nuestra vida desde antes de nacer y hasta que nos morimos, que es una vía de comunicación con los demás (sobretodo con la pareja) y que, aunque sean muchas las personas que todavía rechazan la idea que la sexualidad es placer, reconocer que va más allá de la reproducción y que, si somos conscientes de los riesgos (y tomamos las medidas suficientes para combatirlos) y los beneficios que nos puede aportar podemos aprender a gozar mucho más de nuestra sexualidad y ayudaremos a que los adolescentes puedan tener todos estos aprendizajes interiorizados antes de tomar la decisión de tener relaciones sexuales...
... y no quiero olvidarme de una cosa esencial de la adolescencia... es una etapa en la que las hormonas se encargan de que siempre haya un punto de locura, por lo que no podemos esperar que las y los adolescentes tomen siempre las decisiones acertadas... Los humanos también aprendemos de nuestros errores...
 

viernes, 6 de septiembre de 2013

NO ME GRITES QUE IGUAL NO TE DOY BOLA

LO EXPLICA UN ESTUDIO CIENTÍFICO

Sí, tu pareja no te escucha, pero no es por lo que tú crees

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    Los problemas de comunicación son habituales en todas las relaciones personales, pero lo son aún más en el ámbito amoroso. Todas las parejas tienen discusiones porque una de las partes no ha escuchado a la otra. El conflicto suele desarrollarse siempre de la misma manera: sabemos que nuestra pareja nos ha dicho que teníamos que hacer algo en concreto, pero no nos acodamos de qué era. Y no es que se nos haya olvidado, es que, sencillamente, no le estábamos escuchando cuando nos lo dijo.
    Aunque los hombres tengan peor fama, a las mujeres les ocurre con la misma frecuencia. En las parejas, sobre todo las de largo recorrido, las partes tienden a ignorar de forma recurrente la conversación de la otra persona cuando esta versa sobre algo que no les interesa. Las razones para ignorar a nuestra pareja pueden ser múltiples, pero no sólo el aburrimiento o la desidia tienen la culpa. La realidad es que, según acaba de mostrar un estudio científico publicado en la revista Psychological Science, todos procesamos la voz de nuestra pareja de distinta manera a la de los desconocidos: tenemos más facilidad para escucharla, pero también para ignorarla.
    Los adultos de mediana edad tienen la capacidad de distinguir la voz de su pareja, ignorarla, y prestar mayor atención a la conversación de un desconocidoLos investigadores, liderados por Ingrid Johnsrude de la Universidad de Queens (Canadá), pidieron a cada miembro de los matrimonios objeto del estudio que se grabara leyendo un manual de instrucciones, cuyo contenido era poco interesante. A la hora de seleccionar los matrimonios los científicos escogieron a personas de entre 44 y 79 años. Su intención era trabajar con parejas de largo recorrido, muy acostumbradas a la voz de su compañero.
    Tras recopilar las grabaciones, los científicos mezclaron éstas con conversaciones de desconocidos, que hablaban al mismo tiempo y con el mismo volumen. La idea era simular los entornos en los que nos movemos en nuestro día, donde las voces familiares conviven con las de extraños. Tras la escucha se pidió a las personas que se enfocaran en escuchar la voz de su pareja o la del desconocido. Los resultados fueron sorprendentes.
    Los beneficios de escuchar a nuestra familia
    Los participantes del estudio fueron mucho más precisos en su tarea cuando tenían que escuchar a su pareja, pues percibían la voz de ésta con mucho más claridad que la de los extraños. Pero, a su vez, tenían más facilidad para ignorarla cuando era necesario. A las parejas les costaba más separar la conversación de un extraño respecto a la de otro extraño que separar la conversación de su pareja para atender la de un desconocido. Una capacidad que era especialmente eficaz entre las parejas más jóvenes.
    Es preferible estar atento a lo que tiene que decir una persona a la que sólo escuchamos de forma fugaz, que a lo que nos puede decir nuestra pareja, a la que vemos todos los días“Los adultos de mediana edad tienen la capacidad de utilizar sus habilidades para distinguir la voz de su pareja para ignorarla y prestar mayor atención a la conversación de un desconocido”, ha explicado Johnsrude en la presentación del estudio. Esto explicaría por qué, cuando nos interesa más lo que está contando otra persona –venga esta voz de la calle, la televisión o cualquier otro sitio–, tendamos a ignorar por completo lo que nos dice nuestra pareja. Se trata de una habilidad que presenta una importante ventaja evolutiva: es preferible estar atento a lo que tiene que decir una persona a la que sólo escuchamos de forma fugaz, que a lo que nos puede decir nuestra pareja, a la que vemos todos los días y a la que (casi siempre) podemos pedir que nos repita las cosas.
    Esta habilidad, no obstante, disminuye a medida que nos hacemos mayores. Cuanto más viejos eran los participantes del estudio más dificultades tenían para distinguir lo que decía la voz del desconocido. En definitiva, como apunta Johnsrurde, “la gente de mediana edad puede ignorar a sus parejas, la gente mayor no”.
    Los investigadores creen que, a medida que las personas envejecen, su habilidad para organizar una escena auditiva en función de lo que saben sobre cada voz disminuye. Esto tiene una interesante consecuencia positiva: cuando nos hacemos mayores nos es más difícil distraernos de lo que nos dice nuestra pareja. En definitiva, aunque oigamos peor, escuchamos mejor a quien tenemos que escuchar: la persona que mejor nos conoce y de la que puede depender nuestra seguridad.
    “Nuestros hallazgos podrían ayudar a resolver un problema muy habitual entre los ancianos: la dificultad que tienen para escuchar a alguien cuando hay otros sonidos de fondo”, explica Johnsrude. “Hemos identificado un factor cognitivo, la familiaridad de la voz, que puede ayudar a los mayores a escuchar mejor en este tipo de situaciones”.

    EN ESPAÑA RECORTAN PRESTACIONES Y EN ARGENTINA SE AMPLIAN,SI,SE PUEDE...

    La construcción colectiva y la desmanicomialización, ejes en el Congreso de Salud Mental y DDHH

    El XII Congreso Internacional de Salud Mental y Derechos Humanos "El otro soy yo" comenzó en la Ciudad de Buenos Aires con el eje puesto en lograr construcción colectiva para elaborar un Plan Nacional de Salud Mental y en la desmanicomialización de los pacientes.
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    En la apertura, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, aseguró que el objetivo en Salud Mental "es asegurar el derecho a la protección" y marcó la diferencia en este sentido con el decreto ley "sancionado por señores que formaron parte de la dictadura" y que regía "hasta que se sancionó la nueva ley", en noviembre del 2010.

    La ministra, que llamó a "dejar de lado las discriminaciones", subrayó que "lo fundamental es la libertad del hombre" y que "nunca vamos a renunciar a los derechos sociales, que son derechos humanos".

    "La construcción colectiva se debe hacer desde una perspectiva territorial, estamos al servicio de ustedes y ayudaremos a implementar junto al gobierno nacional las conclusiones a las que lleguen aquí", remarcó.

    El Congreso se desarrollará hasta el sábado en el auditorio de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo y la apertura se efectuó en el cine Gaumont con la asistencia de especialistas de todo el mundo.

    Hebe de Bonafini, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, manifestó estar "muy preocupada" por la existencia "de tanta gente que le tiene miedo a la locura".

    "La locura es parte del amor, las madres hemos tenido siempre la locura de hacer sentir al otro ese amor inmenso por nuestros hijos, ese pensar que el otro soy yo", dijo y agregó: "Hay mucho trabajo por hacer afuera, pero también dentro de nosotros".

    La dirigente social enfatizó que "de este congreso tiene que salir una ley bien firme, donde todos propongamos que no tienen que existir más los neuropsiquiátricos, sino hospitales que atiendan, contengan y curen a los enfermos, como pasa con cualquier otra enfermedad".

    Previo al congreso se realizó la tradicional ronda de cada jueves de las Madres de Plaza de Mayo, que confluyó luego en la apertura formal del Congreso.

    Durante el encuentro habrá actividades en la plaza de los Dos Congresos, donde se instalaron carpas y escenarios para el desarrollo de charlas y debates de las que participarán agrupaciones de todo el país y público en general.

    Por su parte, el experto italiano Franco Rotelli, precursor de la reforma psiquiátrica y la desmanicomialización, sostuvo que "la ley argentina (de salud mental) es la única que habla de cerrar hospitales psiquiátricos y constituir derechos civiles; no hay en el mundo una ley que diga estas cosas".

    "Los manicomios son lugares donde los derechos no existen; debemos imaginar un Estado donde las instituciones sirvan para construir derechos y no para destruirlos", dijo y agregó que "el cambio de paradigma depende de un pensamiento crítico, que debe encontrar prácticas concretas".

    Por su parte, Silvina Rivilli, directora del Congreso, consideró que "las Madres nos enseñaron hace años que la protesta sin propuestas no sirve, y hoy nosotros tenemos la posibilidad histórica de proponer".

    "Hay miles de ciudadanos que esperan que se solucione la situación manicomial y todos debemos hacer algo para que esto ocurra", dijo y agregó que "hay que aprovechar este encuentro para proponer acciones concretas".

    "Las ponencias y experiencias puestas en común en el Congreso -anticipó la directora nacional de Salud Mental y Adicciones, Matilde Massa- serán tenidas en cuenta como insumo para la construcción conjunta del Plan, que se presentará el 10 de octubre en ocasión del Día Mundial de la Salud Mental", sostuvo.

    jueves, 5 de septiembre de 2013

    FOTO CENSURADA EN FACEBOOK

    yoga breastfeeding mom

    OTRO EXITO CIENTIFICO ARGENTINO

    El virus del resfrío que puede atacar el cáncer

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    Resfrío (Getty Images)
    Un virus que causa resfríos y conjuntivitis podría ayudar a curar el cáncer. (Getty Images)
    Curar el cáncer es el sueño de muchos investigadores y en los últimos años se ha ido perfeccionando una técnica que podría revolucionar el tratamiento de esta enfermedad: la viroterapia, el uso de virus modificados genéticamente para que ataquen células tumorales.
    La Fundación Instituto Leloir de Argentina anunció recientemente dos avances importantes en este campo. Junto con colegas de Chile, Reino Unido y Estados Unidos, lograron adaptar un virus que causa resfríos y conjuntivitis –el adenovirus- para atacar en forma exitosa el cáncer de piel y páncreas en roedores.
    El director del equipo del Leloir, Osvaldo Podhajcer, jefe del Laboratorio de Terapia Molecular y Celular e Investigador Superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet), dijo a BBC Mundo que se logró reducir o eliminar los tumores sin dañar otros tejidos.
    Esto fue posible porque los científicos modificaron el ADN del virus para que sólo pueda reproducirse en células cancerígenas.
    La técnica representa un gran avance respecto a los tratamientos convencionales para el cáncer, como la quimioterapia o la radioterapia, que dejan graves secuelas.
    Además, el trabajo podría tener un enorme impacto en la cura del melanoma y el cáncer de páncreas, dos de las enfermedades más letales.
    “Estos dos tipos de cáncer son los que tienen menos posibilidades de recibir un tratamiento no quirúrgico”, explicó a BBC Mundo el oncólogo Eduardo Cazap, expresidente de la Unión para el Control del Cáncer Internacional (UICC, según sus siglas en inglés).

    Los riesgos de modificar un virus


    Cuando se habla de modificar genéticamente un virus hay quienes temen que estos avances científicos supongan un riesgo grande a futuro, por la posibilidad de que provoquen una pandemia.

    Tal es la premisa de la película de 2007 “Soy leyenda”, con Will Smith, en el que una científica logra curar el cáncer modificando el virus de la viruela, pero el virus muta, convirtiendo a todos los humanos –menos al personaje de Smith- en zombies.

    En este sentido, los expertos del
    Instituto Leloir dijeron a BBC Mundo que eligieron trabajar con el adenovirus porque se trata de un virus poco peligroso y muy estable,
    lo que descarta cualquier peligro de mutación.
    En efecto, Podhajcer explicó que se trabajó con estas dos formas de cáncer porque no tienen tratamiento conocido y además tienen una alta incidencia en la población.

    Hitos

    El trabajo sobre el cáncer de páncreas se hizo en asociación con dos universidades de Chile, Concepción y Andrés Bello, algo poco frecuente en América Latina.
    Los expertos lograron un hito: pudieron compactar el ADN del virus para permitir que se multiplique más.
    El estudio fue publicado en la revista Molecular Therapy, de la Asociación Estadounidense de Terapias Celulares y Genéticas.
    En tanto, la investigación sobre el cáncer de piel se hizo en conjunto con las universidades de Londres, Birmingham y St. Louis, y allí también se lograron avances novedosos.
    “Por primera vez logramos modificar genéticamente un virus para hacer que aproveche las características de las células cancerígenas y las utilice en su contra”, explicó Podhajcer.
    Según el experto, esto permitió que el virus actúe con un 40% más de efectividad.
    El trabajo fue publicado en The Journal of Investigative Dermatology.

    Mucho camino por recorrer

    A pesar de la importancia de estos avances, los autores resaltaron que aún es prematuro establecer qué impacto real tendrán en la cura del cáncer.
    Melanoma (Getty Images)
    El melanoma y el cáncer de páncreas son difíciles de tratar. (Getty Images)
    Primero, se deberá realizar toda la etapa de ensayos preclínicos y clínicos, un largo proceso que toma años y requiere de mucha financiación.
    Si todo funciona bien, el Instituto Leloir estima que el tratamiento recién estaría disponible en unos cinco años.
    Sin embargo, Cazap advierte que muchos hallazgos exitosos en roedores no funcionan en pruebas con humanos.
    “El potencial de estos descubrimientos es muy interesante pero hay que ver si funcionan”, afirmó.
    Estas dificultades podrían desalentar a quienes esperan ansiosos una cura para el cáncer, pero existe al menos un precedente que permite mantener la esperanza: en 2012 la Unión Europea permitió por primera vez el uso comercial de un tratamiento de viroterapia, algo que podría marcar el camino para los nuevos hallazgos.

    miércoles, 4 de septiembre de 2013

    'Squirt': mitos y verdades sobre la eyaculación femenina

    Las películas porno han suscitado un creciente interés por la eyaculación femenina, mientras libros, cursos y expertos enseñan a las mujeres cómo conseguir su nuevo reto sexual.

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    Carla Cugino y Timothy Olyphant en una escena de 'Elektra Luxx'.
    Foto: Cordon Press
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    Sexualmente hablando, el cuerpo de la mujer ha sido, a lo largo de la historia, una caja de sorpresas. Primero se sospechó que el género femenino podía sentir placer durante el sexo, luego vino el tema del controvertido punto G y hace tiempo que se ha descubierto que ellas tienen, como sus colegas varones, próstatas y pueden también eyacular.

    Las mujeres que creían que se orinaban cuando experimentaban un orgasmo y dejaban la cama perdida –hecho que les acarreaba más de un trauma y mucha vergüenza ante sus amantes–, están de enhorabuena y rabiosa actualidad, en parte gracias a la industria del porno, que ha popularizado el squirt –vocablo inglés utilizado para denominar a la eyaculación femenina– y lo ha convertido en un género más dentro del sector, como son los vídeos de maduritas, grannies –abuelas–, pollas grandes, pechugonas o sexo casero.
    Existen portales especializados con cintas en las que pueden verse a chicas expulsando con fuerza fluidos salidos de sus vaginas, al tiempo que dejan a su compañero/a de juegos como recién salido de la ducha. La practica cuenta también con su reina indiscutible: la actriz porno americana Cytherea, que domina el arte del squirting. Claro que también abundan los trucos de aspirantes a estrellas, que se introducen líquidos en sus partes y que luego lanzan en el momento justo, o micciones que intentan hacerse pasar por lo que no son. Todo para simular lo más deseado del momento: la eyaculación femenina.

    La respuesta a la pregunta de por qué unas mujeres eyaculan y otras no, está en las glándulas de Skene, que son las que expulsan el liquido que se genera en el punto G o próstata femenina. El tamaño de estas glándulas varía en cada mujer y según estudios llevados a cabo por el doctor Emmanuele Jannini, de la Universidad de L’Aquila, en Italia, tenerlas de una talla más reducida podría hacer que el fluido de la eyaculación se vaya a la vagina y no salga al exterior, lo que explicaría la ausencia de este fenómeno.
    El sexólogo Francisco Cabello Santamaría, director del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología, llevó a cabo, en 1996, un experimento en el que analizó la orina de 24 mujeres después de tener un orgasmo y en todas las muestras encontró antígeno específico prostático (PAS), un componente del líquido eyaculatorio femenino. Parece ser que todas las mujeres eyaculan, pero tan solo algunas lo hacen de forma espectacular y a la manera masculina. Cabello cree que el tamaño de las glándulas y su número es lo que impide que muchas mujeres no puedan emular las hazañas de Cytherea, “hay limitaciones anatómicas, pero eso no influye en la calidad del orgasmo. Eyaculación y orgasmo son cosas distintas, aunque a menudo vayan juntas. De hecho, muchas mujeres que eyaculan lo hacen antes de llegar al climax”. A Cabello no le extraña que este asunto cree hoy tanta expectación, “lo que me resulta increíble es que antes no hubiera este interés. Del líquido eyaculatorio femenino se ha hablado siempre hasta que a finales del siglo XVI se inventó el microscopio y entonces perdió interés, al descubrirse que estaba desprovisto de espermatozoides”.

    La sustancia que se expulsa durante el squirt puede ser transparente o de aspecto blanquecino y se forma en la próstata femenina, localizada en el punto G, la zona de mayor sensibilidad dentro de la vagina, ya que el clítoris –que posee más de 8.000 terminaciones nerviosas– se introduce hasta ocho centímetros en el interior de esta. Existe, por así decirlo, un “pene interno” que hace que esta área sea más rugosa al tacto. Como ocurre con el esperma masculino, el fluido expulsado en la eyaculación femenina siempre ha sido objeto de mitos y leyendas. Antiguamente se le conocía como “elixir de la vida eterna” o Amrita, que en sánscrito significa “sin muerte”.

    Hace tiempo que Deborah Sundahl, educadora sexual con residencia en Santa Fe, EEUU, empezó a hablar del tema, hasta convertirse en la gurú de la eyaculación femenina. Sus cursos, vídeos y su libro Female ejaculation and the G Spot –La eyaculación femenina y el punto G – (Hunter House, 2003) han iniciado a muchas en el arte del squirting. Sundahl sostiene  a S Moda que “todas las mujeres pueden eyacular porque todas tienen la misma anatomía”. “El punto G es la próstata femenina y la eyaculación es fluido prostático. Todas podemos liberar a la auténtica mujer que llevamos dentro porque el orgasmo del punto G es físico y envuelve a todo el cuerpo. Hay que hacer determinados movimientos, abrir la laringe y disfrutar. Empezar a aprender despacio y con ritmo. Si se corre demasiado, como en las películas porno, no se podrá sentir la intensidad y las exquisitas sensaciones del punto G. Todo un mundo de dicha erótica está esperando a las mujeres con este tipo de orgasmo”.
    Cuando Sundahl lanzó su primer vídeo, How to female eyaculate: Find your G-Spot –Como conseguir la eyaculación femenina: Encuentra tu punto G-, en 1992, nadie hablaba del tema. Ahora es tendencia. “La eyaculación femenina ha pasado a ser un asunto de interés en parte debido a las películas porno”, admite Deborah, “pero el porno es entretenimiento, no educación. La gente quiere saber más sobre sexualidad porque esto les ayuda a conseguir más felicidad con el sexo, ya que así se convierten en mejores amantes. Las mujeres, por ejemplo, siempre han tenido más problemas que los hombres a la hora de obtener orgasmos porque no sabían de la existencia de la próstata femenina. ¿No tendrían ellos esas mismas dificultades si desconocieran que contaban con un pene? Es una cuestión feminista y ha llegado la hora de que empecemos a disfrutar de una sexualidad más plena”.

    Para quienes quieran iniciarse en la practica del squirting, ahí van unos consejos básicos.

    1. Colocar lubricante en los dedos cordial y anual y empezar a estimular el clítoris por fuera, lo que hará que este se ponga erecto y la zona del punto G sea más palpable. Pasado un tiempo se introducen los mismos dedos, con la palma de la mano hacia arriba, en la vagina y se localiza el punto G, una zona rugosa justo detrás del hueso pubico. Mover los dedos hacia delante y atrás -como cuando hacemos un gesto a alguien para que se aproxime-.

    2. Masajear la zona variando los movimientos: circulares, de presión, más o menos rápidos… Si hay una sensación como de ganas de orinar es que estamos haciendo bien el trabajo.

    3. Combinar con los ejercicios de Kegel –contracción de los músculos vaginales- y seguir intentando hasta conseguirlo.
    Una advertencia, evitar practicar sobre la colcha que nos dejó en herencia la abuela.