martes, 11 de noviembre de 2014

COMO LO EXPERIMENTÉ,LO PUBLICO

Por qué podemos sentir otra presencia aunque estemos solos

Las historias de fenómenos paranormales abundan y los relatos de apariciones invisibles se producen con bastante frecuencia; según un estudio es el cerebro el que provoca esta sensación



 
Para algunos participantes la sensación fue tan espeluznante que pidieron parar el experimento. 
¿Tuvo alguna vez la sensación de que hay otra persona muy cerca suyo, cuando en realidad está solo?
Según un estudio, publicado en la revista Current Biology, es nuestro cerebro el que provoca esta sensación.
Un equipo de investigadores, de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), identificó las partes del cerebro responsables de esta extraña y espeluznante sensación.
Además, los científicos desarrollaron un experimento que le permitió a alguna gente sentir la cercanía de un "fantasma".

Situaciones extremas

Las historias de fenómenos paranormales abundan y los relatos de apariciones invisibles se producen con bastante frecuencia.
"La sensación es muy vívida. Sienten que hay alguien pero no pueden verlo. Siempre es como una presencia", explica Giulio Rogningi, del EPFL.
Lo que resulta sorprendente es que generalmente dicen que la presencia replica los movimientos que ellos hacen o la posición en la que están en ese momento específico. Giulio Rogningi, del Instituto Federal de Tecnología de Suiza
Es muy común en aquellos que experimentan condiciones extremas, como los montañistas o los exploradores, y en las personas que padecen condiciones neurológicas, añade.
"Lo que resulta sorprendente es que generalmente dicen que la presencia replica los movimientos que ellos hacen o la posición en la que están en ese momento específico".
Lo que resulta sorprendente es que generalmente dicen que la presencia replica los movimientos que ellos hacen o la posición en la que están en ese momento específico. Giulio Rogningi, del Instituto Federal de Tecnología de Suiza "Es decir, si el paciente está sentado, sienten que la presencia está sentada. Si están parados, la presencia está parada", comenta Rogningi.

Un fantasma en la habitación

El equipo hizo un escáner cerebral a 12 personas con desórdenes neurológicos que habían experimentado en el pasado la sensación de estar al lado de un fantasma.
Descubrieron que todos tenían alguna clase de daño en las partes del cerebro asociadas con la conciencia de uno mismo, el movimiento y la posición del cuerpo en el espacio.
 
Los investigadores lograron recrear la sensación que se tiene cuando se percibe una presencia. Foto: EPEL
En otras de las pruebas, los científicos usaron a 48 voluntarios sanos que no habían experimentado la sensación de estar acompañados de una presencia y los sometieron a un experimento para alterar las señales neuronales en estas mismas regiones del cerebro.
Primero les vendaron los ojos y luego les pidieron que manipularan un robot con sus manos.
A medida que lo hacían, un robot iba trazando los movimientos exactos en la espalda de los voluntarios.
Cuando los movimientos en la espalda y al frente de los voluntarios tuvieron lugar al mismo tiempo, los voluntarios no sintieron nada extraño.
Pero cuando hubo una demora entre ambos movimientos, un tercio de los participantes dijo sentir que había una presencia fantasma en la habitación. Otros dijeron haber sentido hasta cuatro apariciones.
Dos de los participantes hallaron esta sensación tan extraña que pidieron parar el experimento.

Representaciones unificadas

Los investigadores dicen que estas extrañas interacciones con el robot cambian temporalmente la función cerebral en las regiones asociadas con la conciencia de uno mismo y la percepción de la posición del cuerpo.
El equipo cree que cuando la gente siente una presencia fantasmal, el cerebro se está confundiendo: calcula mal la posición del cuerpo y lo identifica como si le perteneciese a otra persona.
Nuestro cerebro posee varias representaciones de nuestro cuerpo en el espacio. En circunstancias normales, puede componer una percepción unificada del yo. Pero, cuando este sistema funciona mal, esto puede a veces crear una segunda representación del cuerpo de uno, que ya no percibe como 'yo' sino como otra persona. Giulio Rogningi, del Instituto Federal de Tecnología de Suiza
"Nuestro cerebro posee varias representaciones de nuestro cuerpo en el espacio", explica Rognini.
"En circunstancias normales, puede componer una percepción unificada del yo a partir de esas representaciones".
"Pero, cuando este sistema funciona mal a causa de una enfermedad -o en este caso, por la acción de un robot- esto puede a veces crear una segunda representación del cuerpo de uno, que ya no percibe como 'yo' sino como otra persona, una 'presencia'".
Los investigadores creen que el estudio puede ayudar a entender mejor condiciones neurológicas como la esquizofrenia..

LA FARMAFIA MATA SIN PIEDAD Y SIN DISTINCION

¿La esperanza de vida de las mujeres está bajando por los medicamentos?


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En Estados Unidos la mortalidad materna es creciente, ya ha multiplicado por cuatro la de hace 25 años. Hoy las mujeres mueren más jóvenes que sus madres. ¿Está la razón en la medicalización de la vida? ¿Y puede que sean, al menos en parte, culpables los fármacos?
Algunos datos relacionados con esto. Mueren en el primer día de vida más del doble de niños estadounidenses que niños europeos; 11.300 anuales en Estados Unidos contra 5.800 en la Unión Europea; en total nacen cada año 4,3 millones en Estados Unidos y 5,3 en la Unión Europea. La mortalidad materna en EE.UU. se ha triplicado, pues ha pasado de 6,6 en 1987 a 21 en 2010 por 100.000 nacidos vivos; sólo hay otro país en el mundo en que se haya triplicado la mortalidad materna, Zimbabue. Parir en Estados Unidos es una “actividad mortal”, como describe un informe de Amnistía Internacional.
Además, los daños están repartidos por clases sociales y es curioso que las personas que más dinero tiene enferman o sufren por los excesos de servicios innecesarios y por defecto de atención necesaria lo hacen los pobres o clase baja. Hay que tener en cuenta que el sistema sanitario estadounidense “produce” 250.000 muertos anuales (un cuarto de millón muertos cada año) por su iatrogenia (exceso de intervenciones), lo que convierte la actividad médica en la tercera causa de muerte en Estados Unidos.
En Europa no estamos para tirar cohetes precisamente pues la cifra es 200.000 muertes provocadas por medicamentos. Cada día en la Unión Europea hay 548 muertos por medicamentos (75 por el tráfico automovilístico).
Volviendo al asunto que nos trae hoy aquí. Las mujeres de Estados Unidos están muriendo más jóvenes que sus madres y nadie sabe porqué, como dice ese titular. Comentan así los datos sobre expectativa de vida al nacer y mortalidad femenina en Estados Unidos de varios estudios.
El de 1985 a 2010, la expectativa de vida al nacer de las mujeres disminuyó en la mitad de las provincias de Estados Unidos, lo que afecta fundamentalmente a las que tienen estudios. En el trabajo de 1992 y 2006, se incrementó la tasa de mortalidad femenina en la mitad de las provincias de Estados Unidos, sobre todo las del sur y oeste (“la geografía es el destino”) y entre las mujeres sin estudios o con estudios básicos.
fármacos iatrgenia reacciones adversas demandas
Las mujeres en Estados Unidos están muriendo cinco años antes que sus madres. Algo parecido sólo se había visto en el mundo en Rusia tras la caída de la Unión Soviética, pero afectó a los varones.
Una explicación puede estar en la medicalización que sufre la mujer a lo largo de su vida, quizá mayor que la del hombre pues comienza en su propio parto, en el de sus hijos, cuando es madura, etc. Los casos de graves daños a la salud provocados por fármacos tuvieron como protagonistas a mujeres y su medicalización.
Para los sofocos e incomodidades del embarazo, es decir para una no enfermedad se recetó talidomida con los resultados conocidos. También se retiró del mercado en 2005 el fármaco Agreal, para los sofocos propios de la menopausia por el que a llegado a haber suicidios.
La vacuna del papiloma es la que más notificaciones de reacciones adversas suma en todos los sistemas de farmacovigilancia y “sólo” se ofrece desde 2007, de momento a mujeres (aunque está aprobada también para hombres).
Otro foco de atención está puesto en los daños que causan los anticonceptivos. Desde el anillo vaginal Nuvaring pasando por las pastillas anticonceptivas hormonales tipo Yas o Yazmin o el artilugio metálico de inserción ovárico Essure, contra el que combate la famosa Erin Brockovich. Y podríamos seguir con los fármacos para la osteoporosis tipo Fosamax, antidepesivos, etc.
Todo ello, habría que estudiarlo, suma en la resta de años que se ha detectado que viven de menos las mujeres en USA. Hay que saber que USA es el tercer país en gasto per capita en medicamentos. España ¡es el segundo!

NO HIZO FALTA NI POLICIA NI SICOANALISTA NI RECOMPENSA,SOLO HUMANIDAD


Hacerse cargo

    Nicole Sessarego era chilena. Estudiaba acá. Tenía apenas 21 años cuando en julio pasado la asesinaron en Almagro. Cámaras de seguridad la registraron camino a su casa, por última vez con vida. Y a una especie de fantasma detrás suyo: el asesino.

    El crimen era un misterio hasta que la hermana de Lucas Azcona, de la misma edad que Nicole, creyó reconocerlo en el video difundido por TV. Lo habló con su papá y su papá habló con Lucas. El sábado a la noche lo entregaron a la policía.

    Es estremecedor ver y oír otro video, en el que el papá de Lucas llora contando la situación a la que se vio sometido. El dolor condensado en la voz: “No puedo creer que mi hijo sea el que hizo esto. Era mi bebé, lo tuve en brazos, quiero pedir perdón a la madre de Nicole”. El recuerdo de haber tenido a ese, su hijo, en brazos y de concebirlo ahora como un asesino. Todo se une en una sola palabra: calvario.

    Los padres de Lucas se separaron. La mamá regresó al Chaco. Lucas fue con ella y a los 10, con problemas de conducta, volvió para vivir con el papá. Ahora vivía con su abuelo. ¿Cuánto sabía su padre de él? Mucho seguramente y también poco y nada. Su padre dice que era pacífico y que no fumaba ni se drogaba. Pero mató.

    Como ocurre en toda familia, hay historias allí entre ese padre y ese hijo que ignoramos y no puede ser de otra manera. Los hijos son nuestro espejo y también son ellos mismos. Los padres perdemos muchas veces la gobernabilidad de los hijos.

    ¿Qué le pasó al papá de Lucas cuando lo vio en el video? Seguramente pensó en su propia ética y en lo que ella permite. Y tomó esa decisión tremenda de denunciarlo. El chico debe ir preso para entender que lo que hizo está mal.

    En Relatos Salvajes hay un caso semejante y diferente. Una contracara. El hijo de un millonario atropella y mata con el auto a una mujer embarazada y huye. El padre inventa una coartada: el jardinero se acusará a sí mismo por plata. No se inmola, no hace justicia, no entrega al hijo.

    Como en la película es posible ocultar. También es posible aceptar que lo que hizo un hijo merece una pena. Acomodar la realidad o acomodar a nuestro hijo para que entienda la realidad.

    Hay dos familias demolidas. La madre de Nicole perdió a su hija y el padre de Lucas también perdió el suyo, aunque de otro modo. La madre se lo agradeció: “su dolor debe ser tan terrible como el mío”. Deberíamos agradecérselo todos.

    Antes de ir preso, Lucas quiso cortarse las venas y con un cuchillo tajeó en su brazo: “Papá, te amo”. Esa sangre de Lucas es la misma sangre que la de su padre. Y siguen juntos aunque estén separados.

    lunes, 10 de noviembre de 2014

    Paris homenaje a los médicos voluntarios argentinos durante la primera guerra mundial.

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    En el marco de las conmemoraciones del centenario de la primera guerra mundial en Francia, el día 21 de noviembre del corriente, la comunidad argentina de Paris, la alcaidía de Paris XV, las autoridades diplomáticas argentinas en Francia, el Ministerio de Salud Publica Argentino y la Sociedad Científica Argentina, organizan un homenaje a los médicos voluntarios argentinos durante la primera guerra mundial.
    Desde el principio de la primera guerra mundial estuvieron presentes los Doctores Pedro Chutro, que a partir de mayo 1916, es nombrado jefe de servicio de cirugía del Hospital militar temporario Buffon de Paris XV (una excepción, remarcable, para un extranjero).
    Los jóvenes médicos concurrentes en Paris: Rafael Cisneros, Horacio Martinez Leanes y Enrique Beretervide que no dudaron en quedarse cuando estallo la guerra y Dr Lorenzo Moss, médico argentino afincado en Paris.

    El 25 de mayo de 1917, la comunidad argentina de Paris inaugura el hospital militar anexo Argentino n°108 en el 14 rue Jules Claretie de Paris XVI. Sus patrocinadores fueron el Ministro plenipotenciario argentino en Francia Don Marcelo T. de Alvear y los argentinos residentes en Paris.
    El Dr Enrique Finochietto fue el jefe de cirugía, el Dr Lorenzo Moss, Director médico y el pintor Ernesto de la Carcova y Arrotea administrator y secretario. El hospital funcionara hasta septiembre 1919, con cinco médicos argentinos ante citados, bajo la coordinación de la Unión de Femmes Françaises.

    Al final de la Guerra, los médicos voluntarios argentinos y administradores fueron condecorados por los servicios brindados. El gobierno francés les otorgo la Legión de Honor. El Dr Pedro Chutro por su parte fue condecorado con la Legión de honor por el gobierno francés y con la medalla de oro por el gobierno norteamericano por sus servicios prestados.

    Esta página de la historia de la comunidad argentina en París, de los médicos voluntarios y de la medicina argentina en general, será el centro de una conferencia que contara con la presencia de eminentes maestros de la medicina argentina, del cuerpo diplomático argentino, del alcalde de Paris XV y profesionales representantes de la actual comunidad científica argentina en Paris.

    Dr Mario Rubén Sanguina Caballero
    Francia

    domingo, 9 de noviembre de 2014

    las mujeres no desean que se hagan realidad

    Las fantasías sexuales más comunes: qué desean ellas y qué desean ellos

      Emparejados, solteros, casados o arrejuntados, el estado sentimental nada tiene que ver con las escenas pasionales que generamos y visualizamos en nuestra mente. Deseos carnales imaginados que soñamos se hagan realidad: ¿o no?
      Según un estudio sobre las fantasías sexuales llevado a cabo en la Universidad de Montreal, parece que, al menos en el caso de las mujeres, no es así. Mientras que los hombres son más propensos a hacer realidad estos sueños, las mujeres prefieren que se quede en su mente.
      Para llegar a esta y otras conclusiones, contaron con una muestra de 1.500 adultos (mitad mujeres y mitad hombres) a los que hicieron cuestionarios sobre su vida sexual con el objetivo de conocer algunas de las fantasías sexuales más comunes  así como detectar aquellas excesivamente fuera de lo común.
      Los hombres a menudo desearían poder ver a sus parejas tener relaciones con otras personas o practicar sexo con otra mujerAnna Hodgekiss recoge en el Daily Mail algunas de las principales conclusiones que se deprenden de la investigación. Entre ellas, que imaginar y desear relaciones fuera del matrimonio se sitúa como una de las fantasías más comunes en ambos sexos o que las de las mujeres están relacionadas con la sumisión y sentirse deseas.
      Diferencias entre hombres y mujeres
      Mientras que las fantasías sexuales femeninas suelen estar protagonizadas por sus propias parejas, “los hombres suelen fantasear más acerca de las relaciones extramaritales”. Así lo explica Cristiano Joyal, principal autor del estudio, quien destaca que los hombres suelen coincidir en “soñar” con tener relaciones con personas diferentes a sus parejas.
      No sólo eso, mientras ellas suelen asociar sus fantasías a situaciones de sumisión y dominación (entre un 30% y un 60%, según la investigación), los hombres a menudo desearían poder ver a sus parejas tener relaciones con otras personas o practicar sexo con otra mujer.
      “Los hombres tienen más fantasías y los describen con mayor intensidad que las mujeres”, explica Joyal, y entre ellas no falta el clásico: hacer un trío con dos mujeres.
      Las mujeres en general distinguen claramente entre la fantasía y el deseoPor su parte, las de las mujeres “parecen estar asociadas con conseguir un mayor nivel de satisfacción” en situaciones en las que ellas son el principal objeto de deseo (el éxito de Cincuenta sombras de Grey no es casual).
      Ellas no quieren que se hagan realidad
      Es curioso que, según los resultados del estudio, mientras a la mayoría de los hombres les encantaría que sus fantasías se hiciesen realidad, las mujeres prefieren que estas escenas deseadas e imaginadas se queden en su mente.
      Joyal explica que esto se debe a que “las mujeres en general distinguen claramente entre la fantasía y el deseo”. Son conscientes de que algunas de esas “películas mentales” podrían no ser del todo agradables si se diesen en la vida real ya que muchas están relacionadas con situaciones de subordinación descontroladas (como, por ejemplo, ser dominadas por un desconocido).
      Tal y como observaron al realizar el estudio, “las mujeres que expresaban fantasías sexuales de sumisión más extremas, especificaban que no querían que se hiciesen realidad”, dice el autor.
      Fantasías inusuales 
      Otro de los objetivos de la investigación era determinar algunas fantasías sexuales desviadas más relacionadas con las parafilias (entendidas como una “intensa excitación sexual ante la idea de practicar sexo con objetos, situaciones o individuos atípicos”)
      Sin embargo, los resultados de sus encuestas demostraron que “hay más fantasías comunes que atípicas”. La cantidad de parafilias confesadas era mucho menor que aquellos deseos coincidentes como la sumisión en el caso de las mujeres, las relaciones fuera del matrimonio o el menage a trois.
      Como explica Joyal, “sólo unas pocas pueden ser consideradas estadísticamente raras, inusuales o atípicas”. Está claro que las fantasías sexuales de cada uno son diferentes, pero el estudio concluye que, al final, coincidimos en caer en tópicos y lugares comunes.

      sábado, 8 de noviembre de 2014

      ¿Es posible recordar la vida en el vientre?



      Hay quienes alegan que ellos o sus hijos pueden recordar cuando estaban en el vientre de sus madres.
      Sin embargo, es dudoso que esos recuerdos sean genuinos.
      Es posible que se basen en haberse imaginado cómo sería.
      Los recuerdos más tempranos de la mayoría de los adultos son de cuando tenían tres o cuatro años.
      Los niños pueden tener recuerdos anteriores, pero estos se van borrando a medida que crecen.
      Eso es de esperar dado lo que sabemos del sistema límbico, el cual está muy involucrado con la memoria y no está completamente desarrollado cuando nacemos.
      Todo el cerebro cambia rápidamente en los primeros años.
      Eso no quiere decir que lo que ocurrió en el vientre no importa: hay alguna evidencia de que la música y las voces escuchadas antes de nacer pueden influir las preferencias del futuro.
      Pero eso no es lo mismo que recordar la vida en el vientre.

      viernes, 7 de noviembre de 2014

      ¿GRACIAS A LA GUERRA ?

      Lo que la medicina le debe a la Primera Guerra Mundial

      Las principales enfermedades infecciosas fueron combatidas con métodos científicos por primera vez en un tiempo donde no se conocían los antibióticos

      El Royal Pavillion de Brighton (Reino Unido) fue convertido en hospital durante la I Guerra Mundial. The Girdwood Collection/British Library
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      El soldado raso Ernest Cable, del 2º Batallón del Regimiento Surrey Oriental de las fuerzas británicas, llegó a comienzos de 1915 al Grand Hotel de Wimereux, en la costa francesa, reconvertido en hospital. Tenía diarrea sangrante y calambres estomacales. Los médicos le diagnosticaron disentería. Cable murió unas semanas después. Pero su muerte, esta vez sí que no fue en vano. Un médico militar aisló la bacteria que le mató. Muchas generaciones después, aquel cultivo sigue vivo y ha permitido saber mucho más de una enfermedad que aún mata a millones de personas. Es sólo una parte del legado que la I Guerra Mundial dejó a la medicina.
      La historia del soldado Cable forma parte de una serie especial que ha publicado la revista The Lancet sobre la Gran Guerra y lo que supuso para la ciencia médica de entonces y, más importante, una vez que regresó la paz. Un mejor conocimiento y control de las enfermedades infecciosas, una visión moderna de varios trastornos psiquiátricos y una práctica quirúrgica a la hora de amputar más eficaz están entre las victorias de la que iba a ser la última guerra.
      Cuando murió Cable, hacía solo 20 años que lo había hecho Louis Pasteur. Los médicos aún se estaban familiarizándose con su gran aportación a la ciencia: el descubrimiento de que los microoganismos y no los espíritus o un mal aire estaban detrás de las enfermedades infecciosas. Uno de esos médicos, el entonces teniente William Broughton-Alcock, hizo algo más que atender a Cable. Aisló la bacteria Shigella flexneri de los tejidos del soldado. Esta muestra fue de las primeras en llegar a la recién creada Colección Nacional de Cultivos Tipo (NCTC por sus siglás en inglés), el primer centro creado en el mundo para estudiar muestras de bacterias y otros patógenos.
      Ahora un equipo de investigadores liderados por el Wellcome Trust Sanger Institute ha secuenciado el genoma de la muestra Cable de la S. flexneri. Los investigadores han descubierto por qué esta bacteria, una de las causantes de la disentería, era tan temida.
      "Incluso antes de la descripción y la generalización del uso de la penicilina, esta bacteria ya era resistente a ella", dice la doctora Kate Baker, principal autora de esta investigación mitad histórica mitad médica. Habría que esperar aún unos años a que Alexander Fleming inaugurara la era de los antibióticos con el descubrimiento de la bencipenicilina. "Aunque sólo el 2% del genoma de esta primera muestra difiere de las aisladas en la actualidad, los cambios que la Shigella flexneri ha adquirido le permiten evadir los tratamientos antimicriobianos que usamos para combatirla", añade Baker.
      Esta capacidad de la S. flexneri para adaptarse a un ambiente hostil, descubierta en la muestra Cable, quiere ser aprovechada para desarrollar una vacuna contra una enfermedad que en los países menos desarrollados aún le cuesta la vida a decenas de miles de personas, en su mayoría niños, y que rebrota con cada nueva guerra.

      Gonorrea, peor la cura que la enfermedad

      En otro de los artículos de la serie de The Lancet, el profesor del Instituto para la Malaria del Ejército Australiano, Dennis Shanks, repasa la historia de las principales enfermedades infecciosas durante la I Guerra Mundial, una historia con más claros que oscuros. Para él, aquella guerra fue "un momento clave en la transición hacia la medicina científica".
      El tifus era uno de los enemigos que más temían los generales. En la Segunda Guerra Anglo-Bóer (1899-1902), por ejemplo, la ratio de soldados británicos infectados fue de 285 por cada 1.000. A comienzos de siglo, la vacuna aún estaba en fase de investigación. Fue en el campo de batalla donde se ensayó con éxito de forma masiva. Los británicos, los primeros en implantar un programa de vacunación generalizada, vieron como la ratio de afectados bajó a menos del 1x1.000. Sin embargo, sus aliados franceses, que tardaron casi un año más en vacunar a sus tropas, tuvieron más de 100.000 casos y casi 14.500 fallecidos antes entre 1914 y 1915.
      Hay que recordar que aún no había antibióticos, así que muchos de los avances se apoyaron en, a veces, cuestionables experimentos científicos. Shanks ha encontrado documentos que recogen cómo, buscando una antitoxina eficaz contra el tétanos, científicos franceses separaron a 200 prisioneros alemanes heridos en dos grupos. A uno les dieron una vacuna experimental, mientras que al otro grupo les aplicaron sólo medidas antisépticas. Entre los inoculados, sólo uno murió de tétanos. De los demás, 18 murieron de la enfermedad.
      Tumba del soldado E. Cable, muerto de disentería. La bacteria aislada de sus tejidos acaba de ser secuenciada. Genome Research Limited
      La guerra también aceleró la investigación de infecciones que aún hoy no tienen una cura eficaz, como la malaria. Aunque por sus características apenas hubo casos en el frente occidental, principal teatro de operaciones, en otras latitudes más al sur llegó a paralizar ofensivas al diezmar a las tropas.
      Entonces, el único tratamiento relativamente efectivo era la ingesta de quinina. Obtenida de variedades de un árbol tropical, su plantación a gran escala tenía lugar en las colonias holandesas del sur de Asia. El bloqueo naval franco-británico impedía a las potencias centrales conseguir el preciado polvo amargo. Eso obligó a los alemanes a investigar con fármacos sintéticos y consiguieron no uno sino dos compuestos que al menos igualaban la eficacia de la quinina. Pero lo lograron cuando ya había acabado la guerra.
      También hubo capítulos oscuros en esta historia. El más llamativo es el de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). El investigador australiano ha comprobado que, entonces, el tratamiento más usado era la contención y sus principales agentes, los curas y párrocos. Aún así, las tropas estadounidenses perdieron el equivalente a 8 millones de jornadas porque hasta el 10% de los ingresados en sus hospitales lo fueron por alguna ETS.
      Shanks, además, está convencido de que las cifras registradas debieron de ser mayores. Los tratatmientos eran tan espantosos que muchos preferían sufrir en silencio su enfermedad. Sin antibióticos, los afectados de sífilis tenían que someterse a un tratamiento diario a base de inyecciones de arsénico, de mercurio o ambos durante 50 días. La lucha contra la gonorrea era aún más radical: durante seis semanas, los infectados recibían una irrigación por la uretra de permanganato potásico dos veces cada día.
      A pesar de todo y como escribe Shanks en sus conclusiones: "Lo que los médicos  de la I Guerra Mundial fueron capaces de lograr con tan pocos recursos más allá de su capacidad de pensar exige respeto. Para evitar la misma impotencia que ellos sintieron en 1918 ante enfermedades infecciosas intratables, deberíamos prestar atención a la evolución de los organismos resistentes a los medicamentos y la necesidad imperiosa de crear nuevos fármacos antimicrobianos".